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Historia de las Delegaciones Municipales

 En Querétaro

  

División Territorial del Municipio de Querétaro 

En sesión de Cabildo del día 12 de Diciembre de 1994 del H. Ayuntamiento de Querétaro, Bajo la Presidencia Municipal del Lic. Jesús Rodríguez Hernández,  el punto No. 8 de esta sesión correspondió a la propuesta del nuevo proyecto de división territorial del municipio de Querétaro. 

El Secretario del Ayuntamiento, Lic. Edgardo Cabrera Delgado, procedió a dar lectura al dictamen sobre la propuesta de división territorial del Municipio de Querétaro. Posteriormente el Secretario del Ayuntamiento lo sometió a consideración del Cabildo para su discusión. Después de varias intervenciones de los integrantes del H. Ayuntamiento, es sometido a votación de manera nominal, siendo aprobado por unanimidad dicho proyecto. 

El día 15 de Diciembre de 1994, el Municipio de Querétaro conformó su división territorial actual, tomando en consideración su ubicación geográfica en el ámbito nacional y estatal; Considerando que su desarrollo industrial de gran relevancia, ha propiciado un crecimiento urbano de impacto regional. 

La población en este municipio ha sufrido un gran incremento, concentrando y transformando la organización del espacio social y económico, en una compleja red de infraestructura de servicios y de producción, en un área urbana compleja y diversa que interactúa con un medio rural disperso, con serias limitaciones, pero también con ambas perspectivas. 

En este sentido, se definen para el Municipio de Querétaro  siete delegaciones municipales, del modo siguiente: 

  • Centro Histórico
  • Villa Cayetano Rubio
  • Josefa Vergara Hernández
  • Felipe Carrillo Puerto
  • Félix  Osores Sotomayor
  • Epigmenio González
  • Santa Rosa Jáuregui

 

De acuerdo con este esquema anteriormente mencionado se generan los límites de las siete Delegaciones Municipales actuales, aprobadas por el  Cabildo el día 22 de Diciembre de 1994.      Delegación Municipal “Centro Histórico”  

La delegación política llamada “Centro Histórico”: queda limitada por el Boulevard Bernardo Quintana, la avenida 5 de Febrero y la Carretera Federal; comprendiendo las siguientes localidades y colonias: 

1)     Barrios: ·        Centro·        San Francisquito·        San Roque·        El Tepetate·        El Cerrito·        San Pablo·        San Sebastián 2)     Colonias 


·        Alameda·        Arteaga·        Concordia·        España·        Fresnos·        Jacarandas·        Las Campanas·        Las Rosas·        Los Arquitos·        Mariano de las Casas·        Niños Héroes·        Palmas·        Peñitas·        U. H. Universidad·        Alcanfores·        Casa Blanca·        El Marqués·        Eucaliptos·        Girasoles·        La Florida·        Las Fuentes·        Lindero P.·        Los Molinos·        Observatorio·        Panamericano·        Porvenir


 3.-Col. De Interés Social ·        San Pablo Tecnológico·        U.H. Moderna  4.-Colonias Medias


·        Carrizal


·         Bosques del Acueducto·         El Laurel·         Carretas·         Cimatario·         Diligencias·         El Prado·         Jardines de Querétaro·         Las Hadas·         Mercurio·         Pathé·         San Ángel·         Tecnológico·         Villas del Sol·         Estrella·         La Era·         Las Misiones·         Pastora·         Rinconada de Fray Juan·         San Javier·         Valle Alameda·         Villas del Sol 


  5.-Residenciales: ·        Álamos·        Rinconada Jacarandas·        Quintas del Marqués   

La delegación  “Centro Histórico” fue fundada el 14 de diciembre de 1994, bajo la presidencia municipal de Jesús Rodríguez Hernández y el día 26 de diciembre de 1994 se aprobó el nombre de ésta delegación, por propuesta realizada ante el H. Ayuntamiento de Querétaro, del Prof. Eduardo Loarca Castillo, Cronista de la ciudad. 

El municipio en su evolución, ha ido perfilando cambios físicos y políticos, que se integran entre si,  como en este caso, en delegaciones o en regiones, de acuerdo a sus características comunes, como son el número de sus habitantes, condición socioeconómica, situación geográfica, etc. 

La creación de delegaciones y subdelegaciones, su número, extensión y delimitación, obedece a la organización y administración interna del gobierno municipal, acorde con los avances sociales, partiendo de la premisa de armonizar el quehacer público con el ritmo de la vida del municipio. Estas características son comunes por su dinámica y para eso fue necesario reformar el ámbito de cada delegación política. 

El Centro es lugar de encuentro e identidad, de trabajo, de la vida cultural, cívica, religiosa de la comunidad queretana. Espacio destinado para reconocerse como habitantes de la misma ciudad en las celebraciones del calendario cívico, religioso y social. 

Recordemos los repiques de las campanas, las fiestas con su sonido típico de cohetes, los desfiles de toda índole, las peregrinaciones, Las visitas periódicas de La Virgen del Pueblito, la danza de Los Concheros, los carros alegóricos, sus personajes, todo en el escenario de sus plazas, calles y edificios públicos. 

Los espacios de convivencia que se crean entre la arquitectura y la población, forman lenguajes propios, que nos aglutinan y definen, formando una nueva y dinámica conciencia colectiva como respuesta cultural a su dinámica de cambio y permanencia.

El Liberalismo y la Iglesia en Queretaro

El Liberalismo y la Iglesia en el

Querétaro de 1854  a 1950

 

Son diferentes las relaciones Iglesia-gobierno e Iglesia-pueblo durante esta época aciaga

 para Querétaro.

  

1.-El Virreinato y el Patronato Real del Siglo XVl, XVll y XVlll, fue de conivencia.

  

2.- En  1833, Valetín Gómez Farías y el no poder de la Iglesia. El diezmo se vuelve voluntario. Se capitaliza el gobierno con la riqueza de la Iglesia. Se da la desamortización de bienes en manos muertas.

  

3.- Año de 1840 La Iglesia permanece con un quinto, de la riqueza nacional, existe el robo e incendio de los templos y sobre todo la entrada de la Masonería. 

4.- Por 1847 la Rebelión de Eleuterio Quiroz, en la Sierra Gorda, todos recordamos la invasión norteamericana. 

5.- 1850 Pérdida de los bienes de la Iglesia y decadencia del Clero 

6.- 1854 Plan de Ayutla, 1858-60 guerra de los 3 años, 1862 invasión francesa, llegada de Maximiliano, división del Convento Grande de San Francisco. 

7.-José Ma. Arteaga, cuatro veces gobernador de Querétaro, del uno de julio de 1857 al 2 de febrero de 1863. El estado lleva su nombre. 

8.- De 1854 a 1880 y de 1910 hasta 1950, Querétaro a pesar de los pesares mantiene su sentir, pensar y vivir la política, la moral y su ideología. 

9.- entre 1854 a 1950 a Querétaro se le tacha de conservador, por tratar de conservar su economía y sus modos de organización social, ante el embate de una nación que le arrebata todo: La vida, el pensamiento y la acción. 

10.-de 1859 con la ley de nacionalización de los bienes de la Iglesia, se da la exclaustración de los religiosos y las monjas, el registro civil y la educación secularizadas. 

11.- En 1867 Benito Juárez baja el tono al conflicto, mientras lerdo de Tejada lo acrecienta y en 1880 en adelante Porfirio Díaz, inaugura una nueva relación con la Iglesia. 

12.- En 1864 se reacomódale episcopado mexicano y entre otras cosas se crean nuevas diócesis, entre ellas la de Querétaro, se da durante la permanencia y muerte de Maximiliano y renombra a su primer obispo, el Sr. Gárate, contrario a las políticas de supuesto emperador. 

13.- Durante la dictadura porfirista se estable una relación Iglesia-gobierno “tranquila, respetando la dictadura. 

14.-Durante la Revolución mexicana, Querétaro sigue siendo blanco de la intervención en su economía y sociedad por los revolucionarios. 

15.- después de la cristiana, se establece el llamado amasiato, Iglesia estado, hasta el resurgimiento de la economía en el estado a partir del gobierno de Manuel González Cosío. 

Durante este periodo de la vida de México, pierde la Iglesia la riqueza que acumuló durante los tres siglos de la Conquista Espiritual, militar y económica de Mesoamérica, en la llamada Colonia y Virreinato y durante  la primera mitad del siglo XlX, en el México independiente. 

Durante este período del México independiente que va de 1854 al inicio del porfiriato se da comienzo a la secularización de la sociedad, a través de una lucha de clases, guerras fratricidas e intervenciones extranjeras. 

Se entiende esto dando lectura sociológica al llamado Plan de Ayutla de 1854, a la llamada guerra de los tres años, de 1858 al 60 y a la intervención francesa de 1862 al 67. 

En Querétaro toda la concepción del mundo circundaba sobre el entorno religioso, del ser, del pensar y del vivir y cuando la Iglesia comienza a perder en lo ideológico, en lo moral y en lo político, se ve amenazada la vida misma de Querétaro, en su pensamiento y su acción. 

Al Querétaro que emprende una lucha por su supervivencia, contra el liberalismo, porque esta perdiendo su economía y su vida social de siglos, se le tachará de conservador, mocho, antipatriota, entre otras cosas más. 

Durante la dictadura porfirista y hasta 1950, la sociedad queretana trata de cerrarse en si misma y  de conservar su riqueza espiritual, que le viene desde la época prehispánica y se intensifica durante la estancia de los españoles, se defiende al inicio del México independiente, se esconde durante la época de la revolución mexicana, vuelve a la lucha con la cristiada y el sinarquismo.  

Es una sociedad en lucha por si misma en los diferentes momentos de su vida cotidiana y secular, es una sociedad en defensa de su economía y de su política, pero sobre todo de su espiritualidad ancestral y centenaria. 

Vive Querétaro como desgracia la desamortización de los bienes en manos muertas de 1859 o toda la Reforma, que serán 26 años, de 1854 a 1880. y hasta 1850 donde su patrimonio será destruído, dañado y robado. 

Vive la exclaustración de sus numerosos conventos, las nuevas formas de vida con la formación del registro civil, donde la tierra sagrada se vuelve laica, donde el nacimiento, el matrimonio y la muerte pierden su misticismo, cambian en una palabra sus formas de vivirse. 

Es la decadencia de la Iglesia, es la guerra civil y la pérdida de su economía. Su misticismo y su devoción, que eran sus armas, con las que construyeron sus monumentales templos, conventos, palacios y plazas, con la que crearon a sus comerciantes,  terratenientes y obrajeros. 

 

 

La Iglesia en Querétaro regida dominantemente por los franciscanos,  le quedan para ese momento solo 161 religiosos de las diferentes órdenes y 35 sacerdotes del clero secular. 

Hacia el exterior se comunican a través de sus comerciantes, de sus políticos y de sus estudiantes. Querétaro dentro enclavado en un valle en el que se encuentra, se vuelve un mundo a parte por cien años dentro del México convulso. 

Sus indígenas pasan a ser el estigma de México, frente al mundo occidental y se quiere acabar con el sistema sus sistemas de propiedad comunal, su lengua madre, sus hábitos y sus costumbres. No se les reconoce su peso social y económico que jugaron durante la opresión europea en Querétaro.

Sergio Mendez Arceo; Obispo

Sergio Méndez Arceo, patriarca de la solidaridad

 

‘Me hace hervir la sangre la mentira, la deformación de la verdad, la ocultación de los hechos, la autocensura cobarde, la venalidad, la miopía de casi todos los medios de comunicación. Me indigna el aferramiento a sus riquezas, el ansia de poder, la ceguera afectada, el olvido de la historia, los pretextos de la salvaguardia del orden, la pantalla del progreso y del auge económico, la ostentación de sus fiestas religiosas y profanas, el abuso de la religión que hacen los privilegiados’” (La Jornada, 7/10/07).

Es importante recordar a personajes como don Sergio en el centenario de su nacimiento, porque su paso ha dejado huellas en nuestra historia que con justeza deben ser aquilatadas como una trayectoria pastoralmente paradigmática en estos tiempos de sequía carismática.

Era poseedor de un carisma que impresionaba: un hombre alto, robusto, voz grave, mirada

serena y penetrante, un sentido del humor que desarmaba. Un protagonismo involuntariamente escénico, su sola presencia focalizaba la atención: su calva, túnica blanca y su puro lo confirmaban como un personaje extraído de la literatura del romanticismo épico del siglo XIX.

Méndez Arceo poseía una formación teológica e histórica sólida: en Roma terminó su licenciatura en sagrada escritura y el doctorado en filosofía y en historia de la Iglesia en la Universidad Gregoriana. Tuvo la gran virtud de abrirse a los cambios y a las nuevas circunstancias de su época; así, transitó del viejo catolicismo de conquista y de la restauración decimonónica a las grandes aperturas y reposicionamientos del Concilio Vaticano II, y fue más allá, trabajando con energía posturas libertarias y de solidaridad latinoamericana.

Sergio Méndez Arceo nació en Tlalpan en 1907, fue ordenado en Roma en 1934 y obispo de Cuernavaca en 1952. Ahí pocos imaginaron el espíritu innovador y su atrevimiento pastoral. En efecto, inició la renovación de la fachada e interiores de la catedral e introdujo transformaciones durante la liturgia, como el acompañamiento de mariachis.

Testigo de la fe, actor entusiasta y perseverante, estuvo presente en la primera reunión del CELAM en Río de Janeiro en1955; fue padre conciliar al participar en las asambleas del Concilio en los años 60; protagonista indiscutible de la segunda Conferencia de Medellín en 1968 y asistente al primer encuentro de cristianos por el socialismo, realizado en Santiago de Chile, en 1972. Su apertura pastoral y su audacia social lo convierten en el obispo que opta por los pobres que cuestionan la injusticia.

Sus posturas eclesiales evidentemente lo convierten en personaje polémico, en unos momentos calumniado y cuestionado, y en otros señalado tanto por los poderes fácticos como por sectores conservadores eclesiásticos que se escandalizaban ante sus posiciones de defensa de los desheredados, por sus renovaciones litúrgicas y sus vigorosas homilías, mismas que tuvieron que transcribirse para evitar ser tergiversadas, y posteriormente publicadas, los lunes, en el Excélsior de Julio Scherer.

Enrique Maza, jesuita cercano al obispo de Cuernavaca, expresa: “Él sabía que nunca hay un cambio milagroso de los corazones y que cada generación puede dar solamente un paso. En un México sordo y ciego al sufrimiento de sus pobres, alimentó la espiritualidad de la libertad, de la personalización, de la socialización, de la lucha contra todo conato de opresión por parte de los grupos oligárquicos y poderosos… Jamás abandonó a su pueblo.

Al contrario, fue la conciencia de su pueblo cuando los demás callaban. Incluso, alguna vez, abandonó la reunión de la Conferencia Episcopal, cuando no estuvo de acuerdo con algún juicio o alguna decisión. Los profetas, como don Sergio, no piensan sólo en términos de salvación individual, sino de salvación de la sociedad”.

Durante las movilizaciones estudiantiles de 1968 fue una de las pocas figuras eclesiales en levantar su voz para cuestionar los abusos de un régimen autoritario. Ante la represión del 2 de octubre, Elena Poniatowska nos recuerda así su estremecimiento: “Las palabras del obispo de Cuernavaca adquirirían gran fuerza en el México del 68. Dijo en su sermón dominical:

 ‘Me hace hervir la sangre la mentira, la deformación de la verdad, la ocultación de los hechos, la autocensura cobarde, la venalidad, la miopía de casi todos los medios de comunicación. Me indigna el aferramiento a sus riquezas, el ansia de poder, la ceguera afectada, el olvido de la historia, los pretextos de la salvaguardia del orden, la pantalla del progreso y del auge económico, la ostentación de sus fiestas religiosas y profanas, el abuso de la religión que hacen los privilegiados’” (La Jornada, 7/10/07).

Fue un personaje emblemático del progresismo católico del primer post concilio. Su actuación condensa toda una época de búsquedas y de ensayos, en la que a los actores religiosos se les permitía probar terrenos novedosos. En muchos casos sufrió la suerte de los pioneros: la incomprensión y la crítica despiadada.

Don Sergio no sólo hace suyo el movimiento eclesial y social de la teología de la liberación, sino que va más allá. En los años 60 prueba la introducción del sicoanálisis en el mundo religioso y apoya los osados proyectos del abad benedictino Lemercier.

Y apuesta por las investigaciones sistemáticas, las reflexiones de punta de intelectuales latinoamericanos y la circulación de ideas mediante publicaciones a través del Centro de Información y Documentación Católica (CIDOC), encabezado por el legendario Ivan Ilich. En ambos casos, el obispo de Cuernavaca da la cara y los apoya ante las impugnaciones de Roma, que decía detectar amenazas a la ortodoxia y a la disciplina.

Aunque toda su trayectoria estuvo fuertemente ligada a Latinoamérica, al final de su ruta incrementa su posición internacional mediante el ejercicio de la solidaridad, especialmente con los pueblos centroamericanos. Obtuvo reconocimientos y el respeto internacional por su congruencia y convicción. A 100 años de su nacimiento, don Sergio es un personaje a explorar.