El Hambre…

Creíamos que eran «cosas que pasaban en África» y, de pronto, las tenemos a

la vuelta de la esquina… se trata del hambre.

Jaime Septién
Creíamos que eran «cosas que pasaban en África» y, de pronto, las tenemos a la vuelta de la esquina. Se trata de la más mortífera arma de destrucción del tejido social que pueda enfrentar una ciudad, un país; se trata del hambre.
La crisis de alimentos que afecta al planeta nos afecta a todos. Así, sin adjetivos. Aunque salgan a los medios de comunicación con mil planes, eliminar los aranceles a los granos, elevar las cuotas de importación, subsidiar a los productos de la «canasta básica» (cada día más «básica»), los políticos no podrán detenerla. Por la simple razón de que fueron ellos los que la han creado, junto con sus aliados, los acaparadores y los especuladores locales o mundiales.
De 1950 al año 2000, la población mundial creció 2.7 veces, mientras que la producción de alimentos creció 7.5 veces. Hoy tenemos más comida que nunca. Y más hambre que nunca. Al año mueren 15 millones de personas de hambre; un ser humano cada dos segundos… ¿De dónde parte esta brutal injusticia? Del egoísmo que consiste en tasar al otro como un objeto; de la falta real —no abstracta, que de ésa se llenan la boca los líderes del planeta— de amor por los demás; finalmente, de la ausencia de temor de Dios.
Esperar la solución de los gobiernos, de las trasnacionales o de los caciques locales es esperar peras del olmo. Contrariamente a lo que nos recitan sus voceros (en los periódicos, en la televisión), el hambre se puede y se debe combatir desde mí o desde ti, atendiendo a una palabra tan manoseada pero tan rica como lo es la palabra solidaridad. Los primeros cristianos nos dieron la pauta: en sus comunidades a nadie le faltaba lo necesario porque todos ponían en común lo que les sobraba.
Primero que nada, hagámonos responsables de otra familia o de otra persona que lo estén pasando mal.  Colaboremos fomentando la cero tolerancia ante el desperdicio. Busquemos consumir poco y, de lo poco, solamente lo necesario. Ahorremos no para atesorar sino para que otros tengan; seamos capaces, conforme vamos volviéndonos viejos, de desprendernos, de compartir lo nuestro, de velar por la vida de los otros. Que la muerte nos encuentre ligeros de equipaje para que, al final de la tarde, seamos juzgados por las obras del amor.
No son soluciones «científicas», ya lo sé, pero son las que parten del corazón, y son las que de verdad cuentan.

1967. Cuando Querétaro cambió para siempre…

 Cuando Querétaro

 

               Cambió para Siempre

  

La construcción de la modernidad en Querétaro, tal como la conocemos ahora, se inicia cuando las grandes casonas, en aras de la modernidad,  fueron divididas en  dos partes, algunos dicen que hasta muertos hubo. 

Los buldoser, ignorantes de su destructividad, se abrieron camino entre las casas del centro de la ciudad, para dejar el paso a su majestad el automóvil y así surgieron las avenidas Corregidora y Ezequiel Montes. 

El río Querétaro se fue, dejando el paso a la Avenida Universidad, los árboles cayeron para que surgiera la Calzada Zaragoza. 

Las entonces lejanas poblaciones de La Cañada y El Pueblito, de pronto se vieron unidas por la avenida Constituyentes y todos los nuevos avecindados, llegados por miles y de todas partes a esta ciudad, se unieron entre sí, por el Bulevar Bernardo Quintana y la Avenida 5 de Febrero. 

Los terrenos cultivables de la hacienda de La Laborcilla sirvieron, lo mismo que los de la hacienda de Carretas, a la industria inmobiliaria, dando lugar a Parques Industriales y a las plazas comerciales que allí se encuentran, transformando el lugar en el centro industrial más moderno y funcional de América Latina,  instalado en los contornos de Querétaro. Es el año de1961. 

La modernidad llega, comienza a  despegar con tan  solo la industria textil, hecha una realidad con las fábricas de Hércules, San José de la Montaña  y Queretana Textil. Es el año de 1935. 

En el año de 1943 están ya instaladas las industrias conocidas como El Fénix, La Concordia y La Carnetion, para  el  año de 1947 tenemos trabajando a tres turnos, La Kelogg´s y La Singer y finalmente para 1955 a la fábrica conocida con el nombre de La Purina.  Los obreros hicieron su aparición, en la antigua ciudad agrícola y ganadera, donde los hacendados y los rancheros eran los tradicionales habitantes.  

Comenzó la era de la comunicación intra citadina por automóvil, nacieron los puentes, los “tréboles”, los pasos a desnivel, los puentes peatonales, la aeropista, la central de autobuses, muchos otros servicios más  y desde este momento, el hombre de a pie, pasó a segundo plano y la ciudad a ser víctima de sí misma. 

Los  vecinos recién llegados se instalaron, primero en las cercanías del Cerro de las Campanas, después por el rumbo del panteón, en la llamada colonia Cimatario, los menos acomodados se fueron para Lomas y de ahí ya nadie contuvo el crecimiento de Querétaro. 

La ciudad se extendió por todas partes, nacieron las “colonias proletarias”, desplazaron a los indios de sus asientos tradicionales y los hijos de los recién llegados, fundaron su nueva identidad, el Urbanismo, lo urbano, lo citadino, asentó sus reales en Querétaro. 

Así surgieron los “rumbos” o “las colonias” como: Santa Bárbara, Zapata, Satélite, Bolaños, Menchaca, La Presidentes, La Obrera, San Pablo, La Comerciantes, La Constituyentes, Los Alcanfores, el Pocito, San Pedro Mártir, Los Sauces, El Tintero, Santa Mónica, Vista Alegre, Maxei, La Lázaro Cárdenas, La C T M, Loma Dorada, Loma Bonita, Cerrito Colorado, Villa de Guadalupe, El Fovissste, Infonavit, El Garambullo. 

El llamado Estadio Municipal, se orilló,  dejando  paso al estadio mundialista conocido como “El Corregidora”, el teatro de La República se hizo insuficiente, para contener a los miles de nuevos habitantes, surgiendo el auditorio “Josefa Ortiz de Domínguez”, los comerciantes de los mercados tradicionales dieron paso a los “tianguis fayuqueros” y a los centros comerciales, llamados      “Plazas”, los cines domingueros. El Alameda, el Reforma y el Plaza, fueron sustituídos por los multicinemas, adaptados ya con bar, boleteros electrónicos y más curiosidades de la modernidad. 

Los cafés y las  neverías tradicionales, dieron paso a los de “cadena” y así nacieron los Sanborn´s, los Vip´s, los Wing´s, los Mc Donald´s, los Burger King´s y otros más. Los hoteles familiares, incluido El Gran Hotel, desaparecieron, ahora “la gente” se hospeda en los “Fiesta Americana” y los “Holliday Inn”. De esta manera cambian los modos de pensar, platicar y amar, de los paisanos. 

Las escuelas tradicionales, La Paz, El Plancarte, El Queretano, con sus uniformes de gala, dejan el paso a las escuelas “gringas” y El Colegio Civil, nuestra  universidad, la de El Chayote Díaz, comparte la juventud con  universidades privadas y los Tec.  

De unas cuantas factorías, de las que los queretanos nos sentíamos orgullosos, brotaron cientos, comenzando por la Industria del Hierro, Tremec, Primsa y muchas más. Los Parques Industriales se hicieron insuficientes, creándose otros muy modernos, en El Pueblito, La Cañada, Pedro Escobedo y San Juan Del Río. 

La ciudad obrera, deja de lado  a la ciudad agrícola y lechera, a la comunidad semi urbana de los años sesenta, los campesinos son eliminados de su faz, mientras brotaban los barrios proletarios. 

Los chavos banda, los rockeros, los punk, los cholos, y en “Las Plazas comerciales” y “las disco”, los hijos de los clasemedieros avecindados de reciente avecindamiento,  irrumpen por todos lados y a toda velocidad. 

 La gente de “medio pelo” hizo sus cotos: en las zonas residenciales, – antiguos campos de cultivo -, son: La Estrella,  La Del Valle,  La Alameda,  La Mercurio, Villas del Sol, La Capilla, Ensueño, Las Campanas, La Era, Las Rosas, El Maurel, Casa Blanca, La Magisterial, Las Hadas, Arboledas, Calesa, El Mirador, Lomas del Marqués, Los Candiles, Las Plazas, Quintas, Arquitos, La Panamericana, Palmas y muchas otras colonias con casa de tres y cuatro habitaciones, computadora con Internet, jardín y cuarto para sirvientas y automóvil a la puerta. 

Es la ciudad que la obligan a contener, en poco tiempo, a cientos y miles de vecinos, venidos de todos de los cuatro puntos cardinales del país y se vuelve necesario y obligatorio que todos quepamos en un jarrito. 

Las estaciones de radio, antes solo la doce cincuenta y la X E N A, se vuelven de FM y A M, con programaciones culturales, de música moderna, de música banda, de noticiarios. Los sintetizadores y el inglés, abarrotan las cabinas de transmisiones.  

Son los hijos de los fuereños vueltos queretanos, en busca de una identidad y de una tierra, convirtiendo en urbano al Querétaro rural, dormido desde el paso de Iturbide en la casona de la Marquesa, hasta la llegada al poder de los hijos de la revolución, del gobernador González Cosío de finales del siglo XlX al gobernador González Cosío de mediados del siglo XX.  

Los ricos cambian sus costumbres, sus residencias y sus diversiones, abandonan las calles de Hidalgo, Madero y Arteaga, por las zonas residenciales del Cimatario y Jurica. Aparecen las colonias criollas y los clubes privados, en Juriquilla, Jurica, el Campestre, el Britania, los GYM y las zonas residenciales. 

Comienzan los fraccionamientos en Carretas, Loma Dorada, Colinas del Bosque, San Javier, San Ángel, y muchos más. 

Las familias adineradas y de abolengo de la ciudad, más los empresarios avecindados, tienen sus restaurantes exclusivos, sus bares, sus templos,  sus galerías, sus escuelas, todo para los que cambiaron los escapularios por las cuentas bancarias, las indulgencias por la libre empresa. Se gesta el Querétaro nuevo, el “polo de desarrollo regional”. Es el año 2000. 

La sociedad religiosa de los siglos XVlll, XlX y principios del XX, que se mantuvo en el rito por más de trescientos años,  abandona su antigua religiosidad, para volver por sus fueros a ser la ciudad pujante, la tercera ciudad de la Nueva España, la gran metrópoli de tierra adentro  

Aquí se vuelven a avecindar los españoles con la discrecionalidad que se les permite, en sus mueblerías, hoteles y panaderías, comienza a surgir la ciudad promotora del cambio en este país.  

El pensamiento de los nuevos moradores  esta dividido, entre los que buscan en las filosofías orientales su realización, entre las múltiples agrupaciones de corte protestante, que le fueron extrañas a esta tierra durante siglos, entre  los nuevos y fuertes movimientos católicos y entre los consumidores que tienen su fe en el nuevo dios,  las  tarjetas de crédito. 

Se levantan templos y capillas católicas, lo mismo que de corte protestante o americano, en todas las colonias y fraccionamientos, sobre abundan aún en los pequeños asentamientos por muy pequeños que sean. 

Estableciendo  una analogía con las grandes órdenes religiosas que se establecieron en gran número, durante el apogeo de la ciudad, en el siglo XVlll. La mayor parte de las organizaciones religiosas existentes en el país, tienen “casa” en Querétaro.  

Hay dentro de los muros de la ciudad, por aquello de no me olvides, un intérprete de la vida de Querétaro, llamado Manuel Septién y Septién, nacido de una de las familias más antiguas de la ciudad, hombre brújula, hombre cultura, consultor indispensable, el historiador local por antonomasia. 

Un viejo diccionario de 1908, dice sobre Querétaro: “Se cuenta con tres hoteles, varias sociedades, cafés, fondas, neverías y baños públicos y en gran número establecimientos industriales y de comercio. Para el alumbrado público,  se cuentan 365 farolas, hay once escuelas de niños y siete mixtas.” 

“Las obras más notables de las que debe enorgullecerse Querétaro son; El Acueducto, que provee de agua a la población y a las fábricas de Hércules y La Purísima.” 

 

La Plaza de los escombros, la antigua Plaza de San Francisco, El Jardín Zenea, el llamado jardín Obregón, centro e inicio de todos los caminos que entran y salen de la ciudad,  ha visto pasar la vida e historia de Querétaro desde 1531.  

Queretha-ro: La Ciudad del Juego de Pelota

Querétaro
 

La Ciudad

 

del Juego de Pelota   

“Las mas de 1500 canchas de juego de pelota halladas hasta hoy demuestran que, además de ser una práctica deportiva milenaria, tuvo un papel ritual, político y posiblemente económico que lo sitúa en la esfera del poder y de la historia mesoamericana.”                                                                                                                                                                                                    Erik Taladoire 

“Tiene una faición y hechura del cercado do los indios juegan a la pelota” dice  la Descripción Geográfica de Hernando de Vargas al referirse a Querétaro 

“El juego de pelota se llamaba Tlaxtli o tlachtli que eran dos paredes, que había entre la una y la otra veinte o treinta pies y serían a lo largo hasta cuarenta o cincuenta pies; estaban muy encaladas las paredes y el suelo y tendrían de alto como estado y medio del juego de pelota estaba una raya que hacía el propósito del juego, y en el medio de las paredes, en la mitad del trecho del juego, estaban dos piedras como muelas de molino agujeradas por medio, frontera la una de la otra y tenían sendos agujeros tan anchos que podía caber una pelota por cada uno de ellos”. 

“Y el que metía la pelota por allí ganaba el juego, no jugaban con las manos sino con las nalgas herían la pelota; traían para jugar unos guantes en las manos y una cincha de cuero en las nalgas, para herir la pelota.”                                                                                                                                                                                                                                                                                                                Bernardino de Sahagún.     

“ Para llegar a una interpretación correcta, tenemos que modificar nuestra lógica y nuestra manera de pensar, tenemos que salirnos de nuestra manera de ver el mundo, quitarnos nuestras ropas culturales, hasta quedar desnudos frente a la cultura mesoamericana y así ponernos un nuevo vestido que sea maya, zapoteco etc. Y nos permita comprender.”

 Linda Schelle. 

“Al terminar la conquista la cultura pre hispánica, debió parecer muerta para siempre; Un pueblo proclamado inferior y quemado en su rostro con la marca infame de la esclavitud; Una religión rebajada a nivel de brujería; Creencias calumniadas y perseguidas; Un alto pensamiento totalmente desvirtuado. 

Los libros de las bibliotecas totalmente quemados en las plazas públicas, como obras del diablo; Los viejos sabios guardianes de la tradición, desaparecidos; Las obras de arte destrozadas, fundidas o ahogadas en los lagos, las ciudades aniquiladas…”Joutné. 

El aniquilamiento de la civilización mesoamericana en el siglo XVl, constituyó un fenómeno sin paralelo en la historia de la humanidad.Laurette Sejourné.  

La cultura de los antiguos mexicanos, tan súbitamente aniquilada, es una de las que puede orgulleserse la humanidad de ser creadora, esta cultura debe tener su sitio en el espíritu y en el corazón de todo ser civilizado.Jacques Soustelle. 

Los representantes de la civilización europea estaban decididos a destruir y reemplazar con las suyas, las instituciones y costumbres que consideraban contrarias a sus intereses y opuestos a la doctrina cristiana.

La civilización indígena podía ser modificada aún en sus elementos esenciales y sus corrientes podían ser cambiadas, pero no podían ser destruidas.Roberts S. Chambelain. 

Mesoamérica fue asediada y sometida, en el siglo XVl. Mucho fue lo que entonces se perdió, sin embargo mesoamérica no murió. Los descendientes de los pueblos originarios tuvieron que obedecer a nuevos señores y aceptar sus creencias y normas de vida. Pero lo adoptaron todo a su visión del mundo, sus costumbres y organización social; Conservaron vivas sus lenguas y sus formas de gobernarse a nivel local en sus alteptl o pueblos. Continuaron estos como entidades étnicas y culturales, en posesión de territorios ancestrales aunque a veces disminuidos.Miguel León Portilla. 

De que aún no nos reponemos de la conquista de hace mas de quinientos años, está a la vista.Elena Poniatowska.

Viernes de Dolores en Querétaro

Viernes de Dolores en Querétaro

 La tradición de celebrar el Viernes de Dolores según el sentido litúrgico data aproximadamente de 1413, fecha en que se decide consagrar en la ciudad de Colonia, Alemania, el IV Viernes de la Cuaresma a los dolores de la Virgen.

Nuestra Señora de Los Dolores de Soriano, es Patrona de la Diócesis de Querétaro, es una imagen pequeña de La Virgen de los Dolores que trajeron los frailes dominicos al semidesierto queretano y dejada en una capilla que construyeron en El Doctor, destruida por los Jonaces, quedó tirada por los suelos durante 14 años,  para que posteriormente fuera traída a la misión dominica de Soriano, donde ahora tiene un santuario.

En nuestra ciudad de Querétaro como en muchas otras del país se tiene la costumbre de celebrar a la Virgen de los Dolores de una manera muy peculiar le llamamos al quinto viernes de cuaresma “Viernes de Dolores”.

Existe aquí un templo bellísimo y un convento adjunto que al fundarse se le llamó templo y convento de Nuestra Señora de Los Dolores y ahora conocemos como el templo de San Agustín y al convento como el Museo de Arte.

 

La Imagen de Nuestra Señora de Los Dolores de Soriano, patrona del Obispado de Querétaro, la podemos ver en la Capilla de la tercera Orden en Santo Domingo, otra réplica en un costado o en la nave central del templo  Catedral.

Se visiten los altares en honor de la Virgen, adornados con flores, frutas y banderas de papel picado de colores negro, morado y blanco; ofrecen agua principalmente de chía a los visitantes  o el agua  especial de esta fecha,  hecha de naranja, plátano y lechuga. 

Muchos altares pueden encontrarse dentro de las casas con la ventana abierta para ser vistos por los viandantes, en las calles, en las oficinas, en los museos, entre otros muchos lugares, cada año se busca la forma de que sea el altar de diferente manera.

El Altar de Dolores esta lleno de velas, flores y papel de colores, parece más bien una muestra de alegría que de tristeza. Se le agregan algunos elementos francamente prehispánicos que terminaron por hacer de él algo único en su gracia barroco-mexicano.

El montaje del Altar se prepara la víspera y deberá simular el Calvario. Se hace colocando un fondo de cortinas de tela morado y blanco, para así recordar su dolor. Se usa papel corrugado pintado de color acre simulando el monte y en la parte central se colocará un Crucifijo y al pie del mismo, la imagen de la Virgen de los Dolores. En las mesas donde se coloque el Altar se utilizan manteles blancos. Abundan las veladoras y cirios. La mesa se cubre totalmente con manzanilla.

Sobre la mesa y en todo el altar, se colocarán naranjas agrias las que se pintan o forran de color dorado y se les clavan banderitas de colores. En el piso se riega hinojo y mastranto o cualquier tipo de hoja.

Algunas personas mandan bordar en los manteles blancos dos pescados y un cestito con cinco panes en color oro y plateado, que representan el milagro que hiciera Jesucristo al dar de comer a más de 5 mil gentes.

El agua de colores que se colocará en recipientes de cristal o vitroleros, representa las lágrimas de la Virgen.

A estos elementos del Altar se agregan los trigos sembrados 15 días antes y que se han conservado en un lugar oculto de la luz para que no den plantitas de color amarillo.

El sentido popular le ha brindado a este altar un enriquecimiento que algunos y mas en otras épocas se colocan esferas gigantes de vidrio azogado para darle profusión a la luz, flores alhelíes moradas y blancas, comales de barro sembrados de chía, dibujando en ellos el símbolo de la pasión de Cristo y un tapete generalmente cubierto de salvado, café molido, granos y semilla de todo tipo y pétalos de flores.

La tradición nos marca que en cada casa que se coloca el altar, se responde a la pregunta de los visitantes ¿Aquí lloró la Virgen?, dándoles un vaso de limonada que se adornará con chía, que representa las lágrimas que la Virgen lloró en esa casa.

Tallas de la Dolorosa las podremos encontrar en todos los templos del centro de la ciudad de Querétaro, recordemos que el ahora llamado Panteón de los Hombres Ilustres su primer nombre fue el de Panteón de Nuestra Señora de Los Dolores y allí se encuentra una capilla hecha en su honor. 

En la ahora conocida capilla del Santísimo en el templo de San Francisco, en el corazón de nuestra ciudad, encontraremos una hermosa réplica de la “Mater Dolorosa” de Miguel Ángel.

¡Allí vienen los sanjuaneros!

Allí vienen los Sanjuaneros

¿Ateo?, ¡no lo permita la Virgen!

Las larguísimas procesiones a San Juan de Los Lagos con insignias en amarillo y negro surcan todos los caminos y veredas y en oposición a la caridad cristiana,  a los peregrinos se les cierran los zaguanes, al grito de “Allí vienen los Sanjuaneros”.

Durante el mes de enero por Querétaro se ven pasar a miles de “Sanjuaneros”, de muy diversas formas; unos en bicicleta, otros caminando, muchos en camiones.

Las avenidas Zaragoza, Constituyentes y la “Autopista” principalmente, cambiarán la imagen de nuestra ciudad en esta época.

De alguna manera la vida cotidiana de Querétaro se altera o se enriquece por el paso constante de estos grupos, que organizados de muy variadas formas desfilan por las calles de la ciudad.

El destino de estos romeros es el pueblo de San Juan de Los Lagos y su objetivo: “Pagar la manda”, a la Virgen, que no fía, que no da  a crédito, todos pagan, ya sea en vida o después de la muerte, porque Ella siempre cumple.

En los lugares donde pernoctarán se darán los círculos, donde alrededor de los alimentos y la pobreza se narrarán las historias más escalofriantes de la religiosidad popular referente a las “mandas”.

Los deudores de las mandas arribarán a San Juan de Los Lagos a más tardar el 2 de febrero, día de La Candelaria. El camino será difícil, los gastos se reunirán durante todo el año según la forma de la promesa y quien no cumpla será obligado  a pagar su compromiso, de esta obligatoriedad saldrán las narraciones de las miles de formas en que desde el “otro mundo” se hace cumplir a quien ha ofrecido ir de “Sanjuanero”

Esta fiesta y sus peregrinos para el 2 de Febrero, son junto con su atractivo comercial y su gran concurrencia,  una de las fiestas más ruidosas que tanto atraen desde el tiempo en que la diversión era  escasa como  en el siglo XVI, en la región de los Altos.

Las procesiones implican una organización previa y una jerarquía en la conducción. Las columnas de peregrinos pueden extenderse por kilómetros y van siendo motivadas por oficiales identificados por distintivos, que emiten órdenes y coordinan oraciones, cantos, ritmo del avance y descansos.

Al frente va el estandarte del grupo peregrinante, con listones amarillo y negro. Una peregrinación puede durar varias semanas, según el lugar de origen. Ahora ya es  frecuente que al frente de ellas asista un capellán.

Otros viandantes  hacen el recorrido con penitencia añadida como el extremo de llevar dos espinosas pencas de nopal como escapulario sobre el dorso desnudo.

Otros van de rodillas con el auxilio de parientes que extienden cobijas a su paso; el sacrificio se externa en mil formas.

Se tiene siempre presente la creencia popular de que quien interrumpe el compromiso de su manda, se convierte en piedra o la pagará post mortem.

 

La Población:

San Juan de los Lagos está escondido en un agujero en el lomerío de los Altos de Jalisco.

La impresionante basílica-catedral, de magnífica sillería de cantera, reta la altura con sus elevadas torres.

Ningún santuario de México recibe tantos peregrinos y manifestaciones de agradecimiento tan característicos como el de San Juan de los Lagos.

Se puede decir que todo el pueblo es un gran anexo del templo, ya que todo está en función de La devoción a la Virgen de San Juan de Los Lagos.

San Juan de Los Lagos es una ciudad donde sus habitantes son sostenidos por la Virgen.

La población dispone de una fuerte capacidad hotelera, desde lo mejor hasta humildes cuartos particulares, también posee una capacidad alimentaria en todo tipo de formas, desde grandes restaurantes a vendedores ambulantes, para atender simultáneamente a miles de comensales.

Su industria es derivada del agradecimiento: velas, exvotos, tierrita de San Juan, fotografías, cuadros de la Virgen, novenas y folletos; negocios que ocupan las aceras inmediatas a la catedral basílica.

En esta población alteña,  las mantas de los comercios ambulantes que se han sumado ya a los numerosos comercios establecidos, forman un gran toldo colectivo.

En San Juan todo se vende, es el aparador regional de los deshilados de Encarnación, de los tejidos de Aguascalientes, de los bordados alteños, de las artesanías de madera de Teocaltiche, de la cerámica de Tonalá, del cuero de León,  la cajeta de Celaya, entre otros muchos productos

La fiesta de San Juan fue el origen de la feria de San Marcos en Aguascalientes y durante todo el periodo virreinal, el supermercado de México. Ahí se realizaban las más cuantiosas ventas caballares y ganaderas.

En 1542, recién terminada la guerra del Mixtón que estuvo a punto de acabar con las conquistas castellanas, se fundó, en este sitio llamado Mezquititlán, la región de San Juan Bautista que a partir de 1633 fue poblada por habitantes de la congregación de Santa María de los Lagos, por lo que éstos le llamaron San Juan de los Lagos.

Por el mismo año de su fundación, fray Miguel de Bolonia O.F.M. regaló a la naciente villa una imagen, de las  tan comunes en los franciscanos. Carecían de advocación o se dedicaban a la Inmaculada Concepción.

Eran para vestir o sea que sólo tenían tallada la cara y las manos, su tamaño fluctuaba entre los 25 y 50 cm, lo que las hacía transportables en sus caballos amarrados a la silla de montar.

A estas imágenes se les ha llamado misioneras, castrenses u hospitalarias, tomando la mayoría de ellas el nombre de su localidad.

Sin embargo, no obstante la antigüedad de la Virgen de San Juan, hasta 1623 empezará el culto, debido a su celebridad como milagrosa.  

El jesuita Francisco de Florencia nos narra cuando un “volantín” (cirquero) enseñaba a sus hijas un ejercicio en el trapecio sobre puntas de espadas, una de ellas cayó y murió. Una anciana les dijo a los padres que fueran a consolarse con la Cihuapilli, la Señora del Pueblo, “la cual devolvería la vida a su hija”.  

Fueron a la ermita y pusieron sobre el pecho de la niña la sagrada imagen y al poco tiempo ésta volvió a la vida.  

También menciona la restauración de la apolillada imagen en una noche, por un joven misterioso que desapareció sin esperar el pago, éste suceso se le atribuye a un ángel. 

A partir de este momento los milagros y consejas se agolpan, dando lugar a la construcción del santuario. De 1641 a 1643 el bachiller Diego de Camarena, construyó la primera Ermita conocida  como la Capilla del Primer Milagro.  

Para 1682 se terminó el segundo templo que ahora es la parroquia.  

En 1732 el Obispo de Guadalajara, Carlos de Cervantes, inició la actual basílica. 

A partir de 1679 los Papas Pío X, Pío XI, Pío XII y Juan XIII le dan el rango de Colegiata, Basílica y Catedral respectivamente. 

Es un bello monumento arquitectónico de la época colonial, cuyo culto y devoción dio origen a la Feria Anual que decretó el rey Carlos IV,  el 20 de noviembre de 1797.  

El templo está edificado en una extensa explanada de 3 m de altura por el frente. Ochavada en tres de sus ángulos y la limita en casi sus cuatro costados una balaustrada de cantería. El interior contiene las proporciones y la sobriedad del orden dórico. 

San Juan también tiene su pocito, cuya historia nos relata que en esta rocosa y seca comarca, una niña golpeó con una vara la roca brotando agua. Como en todos estos casos la niña desapareció.  

La imagen es de pasta de caña de maíz Totzinqueni, por lo que es muy probable que fuera hecha en Pátzcuaro. No pasa de 50 cm, aunque se acrecienta por la presencia de los ángeles que portan el lema “Mater Inmaculata ora pro nobis”. La luna y la peana, todo de plata.  

La imagen es de manufactura popular y de expresión piadosa. No en vano es  de las imágenes más enjoyadas de México. 

Sobre la fábrica de la iglesia, es de planta de cruz latina con bóvedas de nervaduras góticas, su altura le da una gran monumentalidad, posee un Vía Crucis de buen pincel, enmarcado en plata y en el camarín de la Virgen existe una pintura que se atribuye a Rúbeas. 

Es impresionante la acumulación de exvotos que continuamente son reemplazados.  

La sacristía es rica en mobiliario y en pintura, pero lo que más sobresale es su exterior, por el equilibrio logrado entre sus grandes dimensiones y su decoración, que marca el periodo de transición entre el barroco y el neoclásico, del siglo XVlll al XlX.    La Virgen de San Juan de los Lagos o La Cihualpilli en el estado de Jalisco, de la cual es patrona,  es visitada por millones de peregrinos al año, llegados de todos los rincones de México, de los Estados Unidos, de América Latina y lugares de Europa. 

Usualmente, también es llamada con el nombre de Sanjuanita o Santa Juanita de los Lagos. 

Fue Fray Antonio de Segovia primer evangelizador en este poblado, encomendó a Fray Miguel de Bolonia el cuidado pastoral de esas tierras, logrando pacificar la región, congregando y refundando pueblos con indios ya cristianizados. 

El donó la imagen de la Limpia Concepción al poblado de San Juan Bautista, en poco tiempo la imagen quedo olvidada y deteriorada en la sacristía de la pequeña capilla hecha de adobe y techo de paja, no fue si no hasta el año de 1623 que la imagen comenzó adquiriendo admiración,  debido a lo que se le conoce localmente como El Primer Milagro. 

“Poco antes del entierro de la niña, una indita llamada Ana Lucia, esposa de Pedro Andrés, persona encargada de cuidar la pequeña capilla, al ver el dolor de los padres de la niña pide llevar a una pequeña imagen, la cual ella llamaba La Cihualpilli lo cual significa La Gran Señora, diciendo que era muy milagrosa ya que en ocasiones la imagen cambiaba de lugar de la sacristía al altar en el transcurso de la noche en repetidas ocasiones. Los padres afligidos permitieron que la indita Ana Lucia colocara sobre el pecho de la menor, la imagen de la Virgen, devolviéndole la vida a la niña, este hecho cambiaria para siempre la vida de los pobladores de San Juan de los Lagos”.  

Bella imagen, de aproximadamente 38 centímetros, se encuentra en posición vertical con la cabecita un poco inclinada, con las manos al frente en actitud de oración, lujosamente vestida y enjoyada, sobre una peana de plata con detalles en oro que sostiene una luna con incrustaciones de piedras preciosas a sus pies, y está coronada por dos ángeles que portan una heráldica con la inscripción “MATER INMACULATA ORA PRO NOBIS” 

Su vestido en color rojo y azul estrellado con la luna a sus pies, simbolizando la Limpia Concepción, está extendido triangularmente. Su rostro es ovalado, color blanco marfil, ojos rasgados de color café almendrado, nariz recta, boca pequeña, cerrada y bien moldeada, pequeñas cejas, cabeza un poco grande en proporción del cuerpo, simbolizando quizás que se trate de una niña. 

Elaborada de una mezcla de pasta de caña de maíz procedente del siglo XVI, fabricada en Patzcuaro, Michoacán, ordenada por Don Vasco de Quiroga para evangelizar varias tierras de la Nueva Galicia, hermana de las grandes Vírgenes de Talpa y Zapopan, posiblemente elaboradas por el mismo artesano en los mismos talleres. 

En el año de 1904, después de varias solicitudes desde 1900, se recibió en la ciudad de Guadalajara el 29 de Enero la respuesta afirmativa del Santo Padre Pío X para la coronación litúrgica de la imagen de Nuestra Señora de San Juan, adquiriendo la facultad para imponer canónicamente la corona de oro a la Virgen el Excmo. Señor Arzobispo de Guadalajara, Lic. Don José de Jesús Ortiz, coronándola solemnemente el día 15 de Agosto del año 1904 con una corona encargada al Instituto Pontificio de Artes Cristianas de Benzinger Brothers en la ciudad de Nueva York, así como los dos ángeles colocados uno en cada lado de la imagen para sostenerla llevando una cinta semicircular en la parte superior, grabada con la inscripción,”Mater Inmaculata. Ora Pro Nobis”, con una altura de 18 centímetros y elaborada con oro de 18 quilates.