Real Convento de Santa Clara en Querétaro

Real Convento de Santa Clara 

José Félix Zavala  

 La India Doña María Luisa del Espíritu Santo y Tapia, fue la fundadora y patrona del Convento de Santa Clara de Jesús, entró a él, acompañada de dos niñas originarias de esta ciudad de Querétaro. El Mencionado Convento es el más opulento que hay en este reino”. 

“Tiene esta provincia de Michoacán un convento de monjas de Santa Clara, en el pueblo de Querétaro, fundado en el año de 1605 por orden y devoción de Don Diego, indio cacique de aquel pueblo, donde está una hija suya profesa. Dotó al convento de su propio patrimonio y por todo el tiempo que exista, se le entreguen seis mil pesos anuales, para su mantenimiento…Fue muy acertada la fundación de este convento, por existir ya muchos españoles en el mencionado pueblo, aunque la fundación es de indios”. (Monarquía Indiana. Juan de Torquemada) 

13 de enero de 1607,  inicia la fundación, al 13 de enero de 2007, son 400 años.

En 1633 se termina el primer templo, realizado por Francisco de Chavira.

En 1662 se termina el actual templo obra de José de Bayas Delgado. 

“En 1605 entregaron los nobles indios, caciques queretanos, descendientes de Conín, Don

Diego De Tapia y su  Hija Doña María Luisa, las escrituras de la fundación del magnífico y suntuoso convento de Santa Clara de Jesús, bien condicionado, con un patrimonio de cincuenta  mil pesos oro y también anualidades para el sustento de las religiosas”. 

Las Clarisas salieron de su convento provisional, que estuvo en la esquina de la calle de Rejas y la de Cinco Señores, ahora Pino Suárez y Juárez, para ocupar su sede definitiva, aún cuando el templo actual no estaba terminado. Fue un 12 de agosto de 1668, van pues 339 años, faltan 61 años para celebrar los 400 del que fue el monumental convento de Santa Clara 

A la muerte del hijo de Conín, el indio Cacique de Querétaro Don Diego de Tapia, patrono del Convento de Santa Clara, donde su hija la india cacica Doña María Luisa de Tapia, última descendiente de esta dinastía, tomara el estado religioso. Su estancia en ese convento, aún siendo ella la “patrona”, fue muy difícil ya que era india y sus compañeras de religión eran todas españolas.  

“A principios del siglo XVll, el hijo de Conín, “indio muy principal y dueño de las más cuantiosas haciendas de esta jurisdicción”, tenía una hija, María Luisa, a quien por su crecida herencia, no sabía que estado darle”. 

El Fraile franciscano Miguel López, de la provincia de Michoacán, lo persuadió de la fundación de un convento de monjas clarisas, donde su hija fuera una de las moradoras. Diego de Tapia, encargó al mencionado fraile, los trámites ante las debidas autoridades, para obtener la licencia necesaria para erigir el mencionado convento. 

Se levantó este monasterio provisionalmente en la esquina de la calle de Cinco Señores y la calle de Rejas, ahora la esquina de las calles, Juárez y Pino Suárez, llegando religiosas para su fundación de los conventos de la ciudad de México, tanto del convento de Santa Clara, como del de San Juan de la Penitencia. 

El 8 de enero de 1606 se otorgaron públicamente las escrituras para la fundación del convento, por parte del hijo de Conín, Diego de Tapia y de su nieta, María Luisa Tapia, señalando inicialmente un caudal de 50 mil pesos y las condiciones para su mantenimiento. 

Las monjas llegadas para esta fundación fueron: Elvira de Jesús, abadesa; Juana de San José, Vicaria; Mariana de Santa Clara, primera definidora y tornera Mayor; Catalina de los Reyes y Cervantes, Segunda definidora y sacristana; María de San Cristóbal, tercera definidora y maestra de novicias; Ana de la Circuncisión, cuarta definidora y portera; Florencia de los Ángeles, vicaria de coro y pedagoga y Juana de San Miguel, escucha. La Vicaria,  la Escucha y la primera novicia, María Luisa Tapia, eran del convento de San Juan de la Penitencia y las demás de Santa Clara, dos conventos de la ciudad de México. 

Salieron de la capital del llamado virreinato las monjas, el primero de enero de 1607, siendo despedidas en la Villa de Guadalupe, por el Virrey de Fuenclara, en este lugar tomó el hábito la india cacique de Querétaro, María Luisa Tapia del Espíritu Santo, Hija de Diego de Tapia y Nieta de Conín, Este último fundador de la ciudad españolizada de Querétaro, Tlaschco o Nda Maxei, junto con cuatro capellanas, al servicio de la abadesa del futuro convento. 

Tomaron posesión de este su primer convento en Querétaro, en enero de 1607 y 27 años después, se mudaron al grandioso monasterio de más de cuatro manzanas y un hermoso oratorio, al mismo tiempo  fueron trasladados los restos  de su benefactor Diego de Tapia, exhumados del primer convento y vueltos a sepultar en el presbiterio del lado del evangelio, en el suntuoso oratorio, construido a sus costas. 

El Convento de Santa Clara en Querétaro, quedó como un conjunto monacal y el ambiente de una pequeña ciudad, solo comparado con el de la Concepción de México, con calles interiores, iluminadas por farolas, pequeñas plazas, celdas de dos niveles, capillas, dando el aspecto de una pequeña villa. 

Los límites de este convento fueron las calles de Locutorios, San Antonio, Capuchinas y la calle Real, ahora las calles de Madero, Allende, Guerrero e Hidalgo. “Se fundó por orden de Don Diego, indio cacique de Querétaro, quien dotó al convento de toda su hacienda y de por vida para su sustento”. 

El templo y los locutorios, eran los únicos espacios abiertos al exterior, contaba con once capillas internas, más las particulares de las celdas, compuestas de la habitación de la monja, la de la servidumbre, el refectorio privado, jardín y sala para costura y estudio. 

El primer templo que se construyó para este convento fue terminado en 1633 y fue obra del arquitecto Francisco de Chavira, el segundo y actual fue obra del arquitecto José de Bayas Delgado. El templo es de una sola nave en forma de cajón, con puertas laterales y coros alto y bajo, donde participaban las monjas a los oficios religiosos, defendidas en su clausura por rejas dobles y cortinas. 

Los lugares comunes para las monjas, aparte de los coros del templo, eran: La Sala de Penitencia, La sala Capitular, La enfermería, La Botica, La Ropería y los espacios de los baños o de placeres, como se les llamaba, la huerta y los corrales, además de los almacenes de alimentos y los lugares de preparación de dulces. Existen varios libros de recetas de cocina de este convento. 

Existía también un refectorio común para las monjas de más estricta regla, como sala para la enseñanza de niñas, llamadas “niñados”, donde aprendían las labores de casa y de religión. 

El actual templo de Santa Clara, fue terminado el 12 de agosto de 1668 y convertido en sede de la Parroquia del Sagrado Corazón en 1921. Los retablos barrocos que tiene a lo largo de la nave, son de Francisco Martínez Gudiño, menos el de San Juan Nepomuceno, que es de Pedro de Rojas y que fuera iniciado por Ramos. 

El retablo del altar mayor, el primero fue obra de Luis Ramos Franco, después hubo otro de Ramón de Rojas, en 1785 se estrenó otro de Borrego y finalmente el que conocemos, bendecido en 1845. El Convento y su Comunidad eran dueños de Haciendas, de ganado, molinos, tierras de siembra, casas particulares que arrendaban, además de prestar dinero a rédito, entre otros muchos bienes. 

En el coro bajo de el templo de Santa Clara se encuentra el osario y la cratícula, para recibir la comunión, además una estructura anástila, donde destaca el  rococó, arranca de cuatro pilastras y un fanal, todo en mal estado, del lado izquierdo existe una hornacina retablo, donde al fondo en petatillo esta un bien labrado fanal. 

En el coro alto hay dos estructuras doradas, el retablo principal es de un solo cuerpo y remate, cuatro pilastras, fanal y entablamento. Las imágenes de Santa Ana, San Joaquín, San Juan Evangelista y La Virgen, en el remate La Trinidad y dos figuras con carácter heroico, el fanal esta ocupado por una hermosa escultura de La Purísima Concepción. Este trabajo es obra de Vicente Jiménez, del siglo XVlll. A lado izquierdo existe una hornacina retablo, con dos pilastras y remate.  

Himno para soñar…

Himno para soñar

 José Félix Zavala 

A Lucía

 

Un alma abatida por las tempestades y las preocupaciones

Debe beber la copa del olvido, con avidez profunda, Soñando.

El reposo recorrerá  las venas y tranquilizará el  pecho. El sueño todo lo satura Soñando, la imaginación vaga libre por los aires,

Su vuelo es prodigioso y contempla los arcanos,

El alma queda libre de cuidados. Al soñador se le permite prever el  futuro Al soñador se le  permite ver las cosas ocultas

Puede también tener visiones horroríficas

O como José

Evitar el hambre de su pueblo Que misterios tan profundos comunica el sueño El soñador señala a los demás,

Las cosas que estaban ocultas. Es el único que

Que puede abrir el libro de los misterios El sueño mitiga la ira

Es el único juez del alma

Es una espada de dos filos

Que amenaza con doble golpe Recorre en una noche todo el cielo,

Reanima al cuerpo con el descanso,

Mira a los fantasmas comunicarse. Ve, cuando el sueño te llame y sueña.   

En 1908 Puebla ciudad de pulquerías…

PUEBLA CIUDAD DE PULQUERIAS.

Como se puede apreciar el cambio de ambiente de la tercera ciudad s (Monterrey) a la cuarta (Puebla) ciudad más importante del país, resultó en extremo sorprendente para nosotros.

En aquella época había en Puebla un sinnúmero de pulquerías diseminadas por todas partes de la ciudad, pues como comento la gente no solo lo consumía dentro del establecimiento, sino que también lo compraban para llevar

Había entonces un departamento especial para abastecerse rápidamente del pulque para llevar.

Este pequeño compartimento se llamaba Departamento de Mujeres, pues allí llegaban las señoras y los menores a rellenar sus garrafones sin tener que pasar al interior de la pulquería, que era exclusivamente para hombres adultos.

Nunca conocí una Pulquería por dentro, porque además a mis 10 años no me dejaban entrar, pero lo que sí recuerdo es que tenían nombres en verdad originales como: “Las Glorias de Conchita”,

“Aguantas l’otra”,

” A ver si Puedo”,

“El Recreo de los Amigos”

o como la que estuvo después en la esquina de la casa de la 3 Poniente, que se llamaba…………

”Las Rosas del Tepeyac”

Era frecuente ver afuera de la pulquería un camión destartalado y sucio, que lleno de barriles, descargaba pulque para su venta.

Se vaciaba de un barril a otro y se colaba mediante un pedazo de tela blanca que a manera de cedazo retenía todas las impurezas del espeso líquido ¿Sería así?

Raúl Aguirre BotelloQuerétaro,Qro. 1997 

Carta abierta de intelectuales

Carta de intelectuales

“La consulta, un logro del movimiento ciudadano”

No se puede ignorar la tensa, muy difícil o trágica situación del país. Entre las demostraciones de que no todos los tiempos son iguales:

Violencia radical del narcotráfico con altísimo costo de vidas (no sólo de los directamente involucrados); crisis del aparato de seguridad nacional; destrucción creciente del tejido social; expansión del miedo y el pánico en amplísimos sectores; carestía insostenible; desastre –reconocido por todos– de la enseñanza pública y la privada; ansiedad por reducir el proceso electoral a una compraventa de votos; crisis acentuada y efectiva del Poder Judicial; apoyo de funcionarios al sistema de ecocidios (sobrexplotación del agua, destrucción de bosques, contaminación) que ratifican la monstruosidad del neoliberalismo; impunidad de los poderosos que se ostentan como la nueva “autoridad moral”; campaña intensa de privatización de los recursos energéticos; funcionarios cuya perma- nencia es un desafío grave a la legalidad (Juan Camilo Mouriño, Ulises Ruiz, Mario Marín); campañas de linchamiento moral de los opositores…

Hay, sin embargo, razones, y muy significativas, para un optimismo racional o, si se quiere, para un replanteamiento positivo de las circunstancias actuales:

–Emergencia de sectores y personas en el análisis de la realidad, las decisiones participativas y las protestas. Las movilizaciones de los últimos tiempos no son calificables de izquierda en el sentido ideológico tradicional, sino como movimientos, de ciudadanía y ciudadanización, conceptos primordiales y ligados ya al fortalecimiento de la soberanía popular.

–Fracaso estrepitoso de los defensores del proyecto de Felipe Calderón en el debate sobre reforma energética. Carecen de argumentos sólidos, se entregan a la inútil y penosa manipulación de leyes y cifras, son inconexos y desinformados por sistema.

–Fracaso notable de los gobiernos sucesivos del PRI y del PAN en la política informativa sobre los hechos básicos del país. Los promotores de la privatización del petróleo se burlan de los mexicanos que no entienden de tecnología y ellos mismos, a la hora de evaluar su proyecto, lo reducen a lugares comunes del autoritarismo cantinflesco. Además, ¿de dón- de proviene la ignorancia de la sociedad en asuntos de extrema importancia? De quienes, mediante la represión y el oscurecimiento informativo de la te-levisión, han alentado por décadas la despolitización y aíslan y persiguen las actitudes politizadas. Los gobiernos federales desalientan desde hace mucho tiempo las acciones de la ciudadanía. También el desbordamiento de la ignorancia afecta en primer término a la clase gobernante, que nunca explica sus proyectos básicos y carece de la costumbre de razonar.

–El gobierno federal aceptó el debate sobre la reforma petrolera y ahora se propone ignorarlo, asfixiar su desarrollo y enterrar sus conclusiones. Con todo, este debate es otro de los signos irrefutables que anuncian una sociedad distinta, que va adquiriendo la capacidad de convocarse a sí misma.

–La clase gobernante fracasó en su intento de impedir por entero la consulta. El propósito de la consulta no es negar las facultades del Congreso, sino rechazar la privatización del punto de vista de la nación y no aceptar que sólo “los expertos” decidan el presente y el porvenir del país. La ciudadanía exige su inclusión en la toma de medidas que la afectan centralmente. Al oponerse a la consulta, la clase gobernante despliega el tamaño de su miedo a los ciudadanos y de su desconfianza ante su escasísimo poder de convencimiento.

–El fracaso impresionante de la derecha, que en décadas no ha ganado una sola de las batallas culturales en el país, no ha conseguido abolir los derechos de las mujeres ni de las mino-rías sexuales, ni ha detenido en lo mínimo el avance de sus odios predilectos: la laicidad, el laicismo, la secularización (e-jemplo reciente: la devolución por parte de la diócesis de Guadalajara de 30 millones para el Santuario de los Mártires). Si en las batallas culturales la derecha viene a menos, estamos aún lejos del respeto a los derechos humanos, del fin del racismo y del reconocimiento pleno a los derechos indígenas.

–Movilización en amplios sectores de la sociedad, que no aceptan como respuesta la frialdad, el azoro, el desprecio, la inercia o el odio de la clase gobernante.

Antes lo dominante fue el pesimismo como determinismo. Hoy las circunstancias han cambiado. Nadie autoriza el optimismo, pero la tesis de la indefensión absoluta de la sociedad es, en última instancia, un comercial más del neoliberalismo.

Así, la consulta sobre la reforma energética es una saludable ampliación de la democracia y un logro del movimiento ciudadano.AtentamenteComité de intelectuales en defensa del petróleoMarco Antonio Campos
Rolando Cordera
Arnaldo Córdova
Laura Esquivel
Bolívar Echeverría
Víctor Flores Olea
Luis Javier Garrido
Héctor Díaz Polanco
Antonio Gershenson
Margo Glantz
Enrique González Pedrero
Hugo Gutiérrez Vega
David Ibarra
Luis Linares Zapata
Guadalupe Loaeza
Lorenzo Meyer
Roberto Morales
Carlos Monsiváis
Jorge Eduardo Navarrete
Carlos Payán
Carlos Pellicer
José María Pérez Gay
Sergio Pitol
Elena Poniatowska
Ida Rodríguez Prampolini
Enrique Semo
Víctor Manuel Toledo
Héctor Vasconcelos
Javier Wimer

La Importancia de la Historia Regional…

La Importancia de la historia regional

 Con el tiempo y con numerosas investigaciones que se han realizado puede comprobarse que la historia regional existe en sí misma y que de por sí aporta la riqueza de su conocimiento a la historia nacional, afirmó Carlos Martínez Assad, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien sustentó la conferencia inaugural del encuentro Repensar la Revolución Mexicana en Chiapas.

Agregó que la nueva historiografía fue llamada revisionista no sólo por contar una historia diferente, sino porque “y esto es lo más importante, cuestionaba interpretaciones previas, ponía de relieve situaciones hasta entonces desconocidas y rompía de plano con la historia de corte oficialista y con el prejuicio que mantenía a los vencidos ocultos o simplemente con el cargo de contrarrevolucionarios, como sucedió no solamente a los mapaches (en Chiapas), a Garrido Canabal (en Tabasco) y, en cierta forma, al socialismo yucateco, enterrado por mucho tiempo. No obstante, cuestiones de estatus continúan poniendo a la historia regional en una suerte de subordinación respecto a lo que se llama historia nacional. Se pretende mostrar así una dicotomía que epistemológicamente no existe, porque ambos enfoques tienen la finalidad de conocer la historia del país”.

Planteó que, finalmente, “a la Revolución y a las revoluciones les está pasando en el presente lo mismo que en su historia. Con los tan anunciados como irrealizables festejos del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución en 2010, es visible la carga simbólica tan fuerte que se le está dando al primero porque son hechos más lejanos y hasta cierto punto homologables, porque los criollos lucharon contra los peninsulares y se buscaba que la Corona española simplemente permitiera dejar gobernar a los nativos de estas tierras. Pero nada más complejo que unir a las revoluciones del norte y del sur con sus intrincados procesos sociales y de lucha por la hegemonía política que, en cierta forma, podrían seguir expresándose hasta el día de hoy”.

En el acto, organizado por el Programa de Investigaciones Multidisciplinarias sobre México y el Sureste de la UNAM, Aaron Bobrow, del Whitman Collage, se refirió a trabajos enfocados, ante todo, en los procesos de la reforma agraria que han mostrado que la revolución sí llegó a lugares como Chilón (su campo de estudio).

“Llegó como prácticas estatales que intentaban subordinar los campesinos a nuevas redes de relaciones paternalistas. Llegó como un marco cultural para imaginar las posibilidades y tácticas de cambio social en el campo, como toda una nueva forma de pensar la relación entre el campo y el Estado y, sobre todo, como un ataque contra la oligarquía agraria de lugares como Chilón.”

Sin embargo, sustentó que finqueros “se apropiaron de las nuevas formas posrevolucionarias de mediación política pero, a la vez, se encontraban navegando dentro de nuevos discursos de legitimación y canales de mediación política y, al fin, siendo cambiados por ellos de una manera significativa”.

Para uno de los coordinadores del encuentro, el doctor Miguel Lisboa Guillén, lo más destacado de la revolución en Chiapas “es la llegada paulatina del Estado nacional y la incorporación del estado a la política nacional”.Javier Molina  

LA CASA DE ORO O CAPILLA DEL ROSARIO EN PUEBLA

 La Casa de Oro o Capilla del Rosario en Puebla 

 

La Capilla del Rosario, que se encuentra dentro del Templo de Santo Domingo, en la ciudad de Puebla, constituye una obra maestra de la arquitectura poblana.

Por mucho tiempo se ha considerado a la Capilla del Rosario la Octava Maravilla del Mundo”; algunos otros la llaman también Domus Aurea o Casa de Oro.

Sin duda uno de los más espléndidos ejemplos del barroco mexicano, construida en 1690.

Es una Capilla llena de simbolismos, en donde cada elemento representa algo, y es también una de las Joyas más impactantes del arte barroco mexicano.

Ubicada dentro del Templo de Santo Domingo, la Capilla del Rosario, muestra perfecta del estilo barroco mexicano más puro, fue la primera capilla dedicada a la Virgen del Rosario que se ha construido en México, como signo de la gran devoción al Rosario que los Dominicos profesan.

Los Dominicos fueron una de las primeras órdenes religiosas que vinieron a la Nueva España junto con los Franciscanos y Agustinos para “evangelizar” a los “indios”.

Esta orden fue fundada por el fraile español Domingo de Guzmán en 1216, se caracterizó además de ser una orden de predicadores y por la gran opulencia de sus templos, iglesias y capillas.

El Templo de Santo Domingo en Puebla se empezó a construír en 1550 y su Capilla del Rosario se empezaría a construír hasta 1650, 100 años después, y tardaron 40 años en terminarla.

El templo se dedicó al arcángel san Miguel, por lo que su imagen se emplea en el centro de la portada principal. Sobre él se colocó a Santo Domingo y la cruz y con flores de liz, el escudo de la orden. Cuatro perros con antorchas en las bocas y globos en los pies aparecen como los emblemas heráldicos del santo, quien antes de nacer fue soñado por su madre como un cachorro con esos objetos.

La interpretación que se hizo del sueño fue que el niño y luminaria con su luz al mundo. Además, las palabras latinas:  ”Dominis canis”.

La idea original fue de Fray Juan de Cuenca, seguido por  Fray Agustín Hdez., Fray Boecio de Zeballos, fueron los promotores de esta construcción que fue concluida finalmente por Fray Diego de Gorozpe.

El 16 de Abril de 1690 se inauguró la maravillosa Capilla del Rosario, dando paso a 9 días de festejos

La devoción del Rosario y llegó a México desde el siglo XVI y fue introducida por fray Tomás de San Juan, quien después de un gran enfermedad, cuenta el cronista de Ávila Padilla, recibió una revelación donde la Virgen de comunicaba que debía predicar esta práctica.

Se fundaron las primeras cofradías del Rosario en nuevos conventos Dominicos de México, Coyoacán, Puebla y Antequera de Oaxaca. Tal fue su labor, que antes de morir en 1561 ya no se le llamaba Tomás de San Juan, sino Tomás del Rosario.

A partir de entonces, los dominicos no hispanos fueron apasionados de votos del Rosario, y Fray Luis Dávila Padilla instituyó la costumbre de que sus hermanos de religión en América llevarán el rosario descubierto por encima del escapulario.

Los dominicos fueron los primeros en construir una capilla del Rosario, tan suntuosa, la obra se inició por fray Juan de Cuenca.

El interior de la capilla responde a estos postulados iconográficos, que podríamos distribuir en tres grandes grupos temáticos:  

En los muros se representan los misterios del Rosario y los personajes relacionados con la Virgen y con Cristo.  

En los techos son los temas teológicos los que tienen su asiento, tales como la Trinidad, las virtudes, los dones del espíritu Santo.  

En el ciprés o tabernáculo, donde está la venerada Virgen del Rosario, se hace un programa propagandístico y apologético, tanto de la devoción a esta práctica, como de la orden de Santo Domingo. 

Su interior, en el crucero izquierdo de la nave del templo, presenta planta de cruz latina, aunque con los brazos muy cortos.  

En la bóveda se pueden ver representadas las tres virtudes teologales, enmarcadas por tupidos follajes; y en la cúpula se encuentra la Gracia, acompañada por los dones del Espíritu Santo y por un grupo de 16 santas dominicas.  

En la parte superior de los muros de la nave se muestran seis grandes lienzos  del pintor José Rodríguez Carnero, con temas alusivos a los Gozos de la Virgen, mientras que en la parte baja los muros llevan un bello lambrín de azulejos del tipo talavera.  

En el crucero hay otras pinturas con temas relacionados también con la vida de la Virgen, al igual que otra más de gran tamaño que corona el ábside de la capilla y que está dedicada a la Glorificación y Triunfo del Rosario. 

Al final de la planta encuentra el altar a la dirige el rosario, y sobre ella una cúpula en media naranja sobre un tambor, en este lugar se encuentra 16 ventanas, intercaladas con las figuras de dieciséis mujeres santas dominicas, son como una corona y una síntesis todas las virtudes y de todas las gracias y forman un cortejo que exaltan las glorias de María.

En las pechinas de los arcos orales que sostienen la cúpula cuatro ángeles que con letras de oro tienen inscrito: Dios te savle hija del padre, Dios te savle madre del hijo, Dios te savle esposa del espíritu Santo, Dios te savle templo de la Santísima Trinidad.

Al final, en la bóveda se encierra el aceite, y aparece un relieve labrado en oro con en anagrama HIS (Iesus Hominum Salvatore) .

La segunda persona de la Trinidad, Dios hecho hombre, Sierra la cadena de símbolos y dogmas expresados en el techo.

 

La Virgen del Rosario es la protectora de los navegantes y benefactora de la Ciudad de Puebla.

 

La Capilla está decorada con yesería sobredorada, trabajo exquisito y minucioso, en el que se observa la gran habilidad de los artesanos poblanos.

Toda la ornamentación se hizo a base de harina con clara de huevo y agua, recubierta con láminas de oro de 24 kilates

 El Rosario, llamado originalmente corona de rosas y salterio marial es la representación de Cristo, rosal florido.

A través de sus quince misterios se rememoran las vidas de Jesucristo y de la Virgen, distribuidas en tres grandes apartados.

De los misterios gozosos que recuerda los hechos de la gestación, nacimiento e infancia de Jesús, son: la encarnación del verbo, la visitación de María a Isabel, el nacimiento de Cristo, la purificación de la Virgen y el hallazgo del niño perdido en el templo.

Los misterios dolorosos aluden a los pasajes de la pasión de Cristo y son: la oración del huerto, la flagelación, la coronación de espinas, la cruz a cuestas, y la crucifixión.

Finalmente, los misterios gloriosos conmemoran hechos que la tradición cristiana en el ámbito ultra temporal: la resurrección, la ascensión de Cristo, la venida del espíritu Santo, la asunción de la Virgen y su corazón como reina del cielo.

XILITLA. TIERRA DE CARACOLES…

Xilitla: Tierra de caracoles.

 Este nombre es de raíces indígenas del habla náhuatl o mexicano, Xilitla es un pueblo antiguo llamado anteriormente Taziol.

Xilitla “de Xali-tlán, entre la arena de o Cilitlán, entre los caracolillos”.

El 19 de julio de 1826 según decreto Nº 46 se le da la categoría de municipio, del estado de San Luis Potosí, al norte del centro de México.  

Al  lugar donde se encuentra este municipio, se le conocía por 2 nombres uno era por el cual los indígenas huastecos lo llamaban Taziol y el otro como ya dijimos era Xilitla llamado así por los indígenas aztecas que habitaban esa región una vez que el imperio azteca los había dominado.

A la llegada de los misioneros Agustinos en el siglo XVI, fue designado eclesiásticamente como “San Agustín de la gran Xilitla”, por lo que a partir de entonces se le conoce únicamente como Xilitla.

Los códices, las relaciones de crónicas, en documentos y tradiciones, se puede decir que los milenarios Olmecas llegaron por el río Pánuco y establecieron comunidades permanentes.

Después invadieron extensas zonas de la Costa del Golfo llegando hasta las faldas de la Sierra Madre Oriental y que, afianzada su cultura, desbordaron hacia la mayor parte de las regiones centrales y meridional  del territorio mexicano influyendo considerablemente  como “Cultura Madre” en varias de las grandes civilizaciones del México antiguo llegando hasta Chiapas y Guatemala.

De ello se desprende que la cultura Olmeca constituye en realidad la base y el origen de lo que llamamos cultura huasteca, ésta última sólo es una manifestación regional como también lo son, en otras áreas y épocas, las culturas Teotihuacana, la Maya, la del Tajín, entre otras.

Se ha admitido generalmente que la cultura huasteca, agrícola por excelencia, fue productora de un Arte extra ordinario y tuvo su apogeo entre los años 100 a.C. y el 900 de esta Era, durante este tiempo recibió también influencias como las de los Toltecas primero y la de los Nahua-mexicas en la época anterior a la invasión europea.

Se ha dicho que el centro de la cultura huasteca estuvo en la región de Tamuín, de allí derivo hacia todas las huastecas.

acaso fue en la época prehispánica cuando llegaron, no consta cuando ni como.

Desde el siglo XI al XIII los habitantes huastecos sufrieron la invasión de los  chichimecas que vinieron procedentes del norte, estos eran nómadas, cazadores y recolectores, esto sucedió en la misma época en que fue destruida Tula, la gran metrópoli Tolteca.

Los chichimecas que mostraban su hostilidad hacia los huastecos eran los llamados: mascorros, coyotes y pames,  entre estos también se hacían la guerra.

Para entonces y mucho antes ya estaba totalmente concluida la época de la gran cultura huasteca, pero a pesar de que grupos de huastecos se habían unido a la inmigración de gente que partió de Pánuco con dirección a Tula, siguió habiendo asentamientos huastecos que son los que encontraron los chichimecas en su incursión por la huasteca.

Pero los chichimecas de los huastecos  no eran los únicos enemigos, pues a mediados del siglo XV, llegaron los mexicas y fue Moctezuma Ilhuicamina quien consolidó el vasto imperio de la gran Tenochtitlán, sojuzgando y conquistando los señoríos y reinos inmediatos a la gran metrópoli.

A Moctezuma le suceden Axayácatl, Tizoc, Ahuizotl y Moctezuma Xocoyotzin, este último al parecer, con propósito de afianzar su dominio, estableció en plan de colonización, numerosas localidades del actual municipio de Xilitla, que llevan nombres de raíces nahuas o sea del idioma mexicano, y efectivamente ahí las hay mucho más numerosas que las que tienen raíces del idioma huasteco.

Fue en la época de Moctezuma Xocoyotzín en que llegó a playas mexicanas Hernán Cortés y acabó con el Imperio Azteca en 1521, poco después él comisionó a varios de sus capitanes para conquistar diversas regiones del país. El mismo salió de Coyoacán al frente de un ejercito para conquistar el Pánuco, región en la que se encontraba la huasteca.

Después de varios combates en el que primero fue el que sostuvo cerca de Coxcatlán, venció a los huastecos, y así sometió al extenso señorío de Oxitipa, recibiendo la sumisión de esta región y los tributarios de ella.

Repartió encomiendas a los pueblos y se adjudicó, por sí y ante sí los señoríos de Tamuín y Oxitipa, este último era muy grande ya que comprendía de Aquismón hasta la región de Xilitla.

Consumada la conquista del Pánuco continuaron en distintos lugares de la huasteca los repartimientos de grandes extensiones de tierra en forma de encomiendas de mercedes reales en favor de los españoles y los indígenas huastecos quedaron sometidos a ellos.

La orden de San Agustín dispuso en 1537 la evangelización de la entonces llamada sierra Alta y designó a fray Antonio de la Roa para que misionara en ella. Así pues fray Antonio de la Roa fue el primer evangelizador, y del cual se mencionan muchos hechos notables, que incluso le dan categoría de santo.

En 1553 se empezó a edificar el Convento de Xilitla, que debería servir para su fin y el otro como fortaleza para resistir los ataques de los chichimecas.

El convento fue atacado en 1569 y 1587 por los Chichimecas, robaron en la sacristía y quemaron todo lo que era bóveda, ante todos estos problemas los frailes agustinos se retiraron de Xilitla a fines del siglo XVI, por lo que el convento dejó de ser prioritario pues se trasladaron al convento de Huejutla, por lo que la edificación sirvió de simple albergue a algunos agustinos que ahí estuvieron hasta el año de 1859 en que tuvieron que abandonarlo por entrar en vigor  las leyes de Reforma.

En 1526 llegó Nuño Beltrán de Guzmán como gobernador de la provincia del Pánuco, a esta jurisdicción pertenecía Xilitla. Fue mal Gobernador, pues cometió innumerables injusticias y atropellos con los indios, pues saco de la huasteca miles de ellos, para herrarlos y venderlos como esclavos, les quito a los partidarios de Cortés las encomiendas que este les había concedido, la de Oxitipa y pueblos sujetos a ella se le otorgó a Pedro de Guzmán.

Estos ataques eran el producto del resentimiento que el indígena tenía a las autoridades españolas, por el sometimiento tan brutal; en el año de 1575 en que llegó Luis Carbajal a la región, para descubrir el camino de Mazapil, que resultó ser un mineral y así lo notifico al Virrey, este lo nombró “corregidor de los pueblos de Tamaolípan de su partido”, este sujeto era desalmado y cruel, pues se dice que en el convento de Xilitla llegó y juró “por el Santísimo Sacramento” que a los indios que vinieran a él de paz, a todos los que pudiera los daría como esclavos.

La inconformidad indígena de los Chichimecas en la región huasteca duró muchos años, lo que provocó que Xilitla se despoblara, sus habitantes se dirigían a distintos lugares, sin embargo los indios fueron pacificados por la fuerza de las armas.

Debido a lo anterior la Alcaldía de Santiago de los Valles, suprimió el cargo de corregidor, este era un funcionario de justicia que imponía el castigo de los delitos y resolvía litigios de alguna cuantía, al suprimirse este cargo revelaba el grado de decadencia en que por entonces se encontraba Xilitla.  

Al Sureste del estado potosino, en región accidentada de Sierra Madre Oriental, con clima tropical en las partes bajas y frío húmedo en las serranías, principalmente las que colindan con el estado de Querétaro.

Antes del florecimiento de la cultura huasteca en la zona y de la llegada de los mexicas, existen vestigios de petroglifos que hacen deducir que desde hace 1,500 años ya existía presencia humana, sin poder definir que tipo de habitantes eran.

Se ignora su nombre original, el actual es un nombre designado por conquistadores mexicas, posteriormente llamado Taziol habitado por Tenneks y desplazados por los Mexicas a partir de las incursiones que desde 1455 efectuaron las huestes de Moctezuma I y le llamaron Xilitla, tierra que formó parte del territorio heredado por Moctezuma II a su hija Tecuixpo abarcando toda la huasteca hasta el área del Valle del Maíz, los mexicas capturaban a los indígenas huastecos para llevárselos como esclavos y sacrificarlos a sus dioses, además de exigirles valioso tributos, siendo Ahuitzol el más sanguinarios de los emperadores aztecas.

Después sometida en 1522 por Hernán Cortés al yugo español. En 1537 el misionero Fray Antonio de la Roa inició la evangelización de la zona, para esas fechas Xilitla con la llegada de los misioneros agustinos favorecidos por Tecuixpo en el siglo XVI fue designada eclesiásticamente como “San Agustín de la Gran Xilitla”, en el sentido espiritual dependía, igual que Tamazunchale de Meztitlán en el hoy estado de Hidalgo.

En 1553 se inició la construcción del convento e iglesia dedicada a San Nicolás Tolentino para sus fines religiosos y como fortaleza contra el ataque de los pames que eventualmente incursionaban por esa zona, como en el año de 1572 cuando guiados por el cacique Pedro Lohomabe atacó Oxitipa y llegó hasta Xilitla destruyendo en gran parte el hermoso convento.

Durante elsiglo XVl el territorio estuvo sometido a la encomienda de Oxitipa, originalmente propiedad de Hernán Cortés. Durante el Virreinato, del siglo XVI al XVIII, Xilitla dependía en lo político y administrativo de la Alcaldía Mayor de Villa de los Valles, en último siglo de esta época sucedió una rebelión de indios en la Sierra Gorda, de tal suerte que las misiones Agustinas pasaron a ser atendidas por franciscanos como consecuencia a la pacificación hecha por genocida José de Escandón, nombrado posteriormente marques de la Sierra Gorda.