S1PAZ…

Coordinadora de SIPAZ en el aniversario de TlachinollanDel 18 al 21 de junio, tres personas (Marina Pagès, de Francia; Monica Wooters, de EUA y Teresa Hoechli de Suiza) realizaron una visita de 4 días al estado de Guerrero para dar seguimiento a la delegación coordinada por el Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ) en marzo de 2008 y en la que habían participado representantes de 11 organizaciones no gubernamentales (ONG) de 6 países.

Foto: Coordinadora de SIPAZ en el aniversario de Tlachinollan

En esta ocasión estuvieron en Ayutla de los Libres: Oficina del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan; Organización de los Pueblos Indígenas Me’phaa -OPIM; cárcel municipal en la que se encuentran 5 presos de esta organización. En Chilpancingo, se entrevistaron con el presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos, Juan Alarcón Hernández así como con el Secretario General de Gobierno, Ramírez Ramos. Finalmente asistieron al Foro “Guerrero: donde se castiga la pobreza y se criminaliza la protesta”, que organizó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan como parte de su 14 aniversario de fundación. Cabe subrayar que en el primer día del evento, soldados del Ejército Mexicano instalaron un retén inusitado de revisión a 50 metros del inmueble en donde tenía lugar. Este hecho fue interpretado como acto de intimidación por los participantes.

Integrantes de la OPIM en el aniversario de Tlachinollan

Algunas efemérides del siglo XVlll…queretanas

 ALGUNAS EFEMÉRIDES DEL QUERÉTARO DEL SIGLO XV111

1700.- 22 Agosto. 

Muere en México, en el hospital del Amor de Dios, de que era capellán, el insigne don Carlos de Sigüenza y Góngora. (Diario de Robles).

N. B.- A pesar de lo mucho y bueno que se ha escrito sobre Sigüenza y Góngora, aun quedan aspectos suyos que estudiar, y uno de ellos es el de su guadalupanismo, de que voy a dar alguna idea. Además de que escribió las “Glorias de Querétaro”, para dar a conocer el templo de la Congregación, y su “Primavera indiana”, poema guadalupano, en su “Piedad heroica de Cortés” trata largamente sobre el lugar preciso donde se apareció la Virgen de Guadalupe al Ilmo. señor Zumárraga y jura que vió en poder de don Fernando de Alva Ixtlixochitl el manuscrito guadalupano de don Antonio Valeriano, primera fuente de documentación guadalupana. Escribió unas “Anotaciones críticas a las obras de Bernal Díaz y Torquemada”, que poseyó MSS. don Alfredo Chavero, el cual confiesa que “afirmar la aparición de la Virgen de Guadalupe fue el principal motivo de anotar a Bernal Díaz y Torquemada”, 

1701- 13 Junio. Toma posesión Fr. Antonio Margil de Jesús del convento de su orden que construye en Guatemala y después de cantar el Tedeum deposita las llaves a las plantas de una imagen de la Virgen de Guadalupe. (Guzmán Fr. José Ma. “Notizie della vita… del V… Fr. Antº Margil). 

1707.- 11 Abril. Muere en Querétaro, su patria, el meritísimo guadalupano Pbro. don Juan Caballero y Ocio, a cuya munificencia se debe en gran parte la construcción del templo de la Congregación de nuestra Señora de Guadalupe, y es sepultado en el templo de Loreto, que también se le debe a él. (Glorias de Queret.). 

1707.- 11 Diciembre.Se hace por vez primera en el Colegio Apostólico de Guadalupe de Zacatecas, por boca del célebre P. Margil la protesta guadalupana, llena de amor, de obediencia, de ternura y de reconocimiento. (Sotomayor, o. c.). 

1707.- 12 Enero.Llega a Zacatecas Fr. Antonio Margil de Jesús celosísimo misionero y fervoroso guadalupano, a fundar el nuevo Colegio Apostólico de Nuestra Señora de Guadalupe, para extender y propagar la fe entre los infieles. (Tesor. guad. II; 372).  

1713.- 7 Mayo.Es colocada en la capilla de los santos Ángeles de la catedral de México la imagen que falsamente atribuyen a Juan Diego. Consta de la inscripción que se lee en el respaldo de dicha imagen. 

1716.- 9 Julio.Es fundada la misión de Guadalupe de Nacodochis en Tejas por los religiosos de Propaganda fideo (Orozco y Berra “Hist. de la geog.). 

1749.- 14 Marzo.A instancias del conde de Sierra Gorda se funda la villa de Reynosa y se le da por titular la advocación de la Virgen de Guadalupe. 

1753.- 3 Marzo. Se recibe en México la noticia de que Ilmo. señor Arzobispo don Manuel Rubio y Salinas, que está practicando la visita pastoral en parroquia de San Juan del Río,- está gravemente enfermo de tabardillo (¿tifo?) hasta el grado de haber recibido los últimos sacramentos y haber otorgado testamento. En él dispone que se le dé sepultura a la entrada de la puerta principal del templo de la Congregación de Querétaro. (Diario de Castro).

N. B.- Por beneficio de Dios convaleció de su enfermedad y regresó a México

El Profe Loarca…un amigo

Eduardo Loarca Castillo

 José Félix Zavala 

Hablar de este personaje, ubicado en el tiempo, al final del siglo y del milenio, aunque muchos pudieran opinar lo contrario, es difícil, pero siempre una tarea feliz, que ahora me propongo. Nació en mí este sentimiento de gratitud, la tarde del primer viernes de diciembre de hace algunos años, cuando la puerta de su casa, a medio abrir, dejaba ver una figura para mí, de grato recuerdo, la del Maestro, el profe. Loarca, ya muy enfermo.

 

Para entonces el maestro Aurelio Olvera, Yeyo, con palabras entre cortadas por la emoción, dejaba caer una especie de testamento sobre el gentío que colmaba la Plaza Mariano De Las Casas, eran las palabras de quien  guarda para los habitantes del barrio de los Jauleros, su barrio: amor,  respeto y admiración.

 

El  músico y ahora actual Presidente del Patronato de las Fiestas de Querétaro, haciendo suyo el mensaje enviado por otro también gran músico, el Profe. Loarca, ya en su ancianidad, dijo: “Nunca más la discordia, sino la concordia, ahora que vivimos tiempos difíciles, a lo ancho y largo de nuestra querida patria”.

 

¿Quien no ha visto al Profe Loarca entregarse de tiempo completo al servicio de su comunidad, escribir incansablemente, dirigir el coro de los niños del conservatorio en Catedral, como un maestro de primaria, y al finalizar, darles de su cartera, un billete de a diez pesos a cada uno, aparte de hacer de ellos unos magníficos músicos para gloria de Querétaro y provecho de ellos mismos?

 

Las palabras del entonces todavía, Cronista de la Ciudad, del Director de la Escuela de Música Sacra y el Conservatorio Guadalupe Velázquez, el periodista, el escritor, el hombre de valores, el Director del Museo Regional seguían calando en el público asistente, sobretodo cuando dijo quien las repetía: “Que la justicia retributiva sea una realidad absoluta…que de todo lo que producimos, los primeros beneficiarios sean quienes lo producen…” 

Mientras las luces de los juegos pirotécnicos peleaban con las estrellas, arriba de la cúpula de Santa Rosa De Viterbo y la Filarmónica de Querétaro le hacía el juego a Lupita Pineda y las buñueleras y las comideras se atareaban unas con “los guajolotes”, otras con el “trapito”. Mi pensamiento se fue a la vida del Maestro, del hombre fácil para la anécdota, el de la palabra sabrosa, Eduardo Loarca Castillo. 

Desde que fue profesor de música solamente, hasta el gran esfuerzo realizado en el rescate y decoro del Museo regional de Querétaro, primer paso para su actual tranformación en favor del patrimonio arquitectónico de Querétaro, o la obra magna que es dejar un edificio bellísimo y ex profeso para la Escuela de Música Sacra, El Conservatorio, orgullo nacional, o su esfuerzo para erigir el Panteón de los Hombres ilustres, en el antiguo Panteón de la Cruz, más sus escritos, entre muchas obras más, hacen de este personaje un hombre de visión y de nuestro tiempo. 

Corría deprisa al modo del entonces gobernador Camacho Guzmán o con el formalismo de Mariano Palacios o Enrique Burgos, o remontarse a las épocas de Calzada o González Cosío, efímeros, como toda autoridad, mientras él permanece en el recuerdo, en el de su tarea de dejar un Querétaro mejor, buscando a decir de las palabras dichas en su nombre, esa noche de reinas y de bellas cabelleras coronadas,  “ Que el Apocalipsis de la guerra que se cierne por todo el mundo se frustre..” 

El mensaje caló hondo, como el frío de esa noche en el auditorio, seguía diciendo el de la palabra, a nombre del Cronista ausente, al menos unos metros, – miraba desde la puerta de su casa, como a escondidas – : “ Todo lo tendremos, sí todos como un solo hombre luchamos…antes de que sea tarde…” Era el profesor Loarca en su mejor momento, el más lúcido y en la mejor oportunidad, al finalizar el siglo, el milenio y cuando todo parece derrumbarse en esta patria nuestra. 

La sensibilidad y el modo en este hombre de nuestro tiempo, ya es poco común, nadie quiere dejar de ser para servir, ser el primero es el esfuerzo siempre más fácil, que ser el último sin dejar de ser el mejor, a escondidas, sirviendo sin que nadie lo note. 

Quién no recuerda su figura por las calles de la ciudad, en todas partes, en las grandes ocasiones y en las no tan grandes, siempre en la búsqueda y en la lucha por mejorar el entorno 

Tarde memorable aquella, recuerdo, cuando aceptó ante el Cabildo de la Ciudad su responsabilidad de ser El Cronista, ya veía el Querétaro que ahora contemplamos, lo dibujó en sus palabras y proyectos de trabajo. No pensaba, me imagino, en ese momento, cuando hurgaba las bodegas del museo, su museo, para reconstruir los cristos rotos o las pinturas deterioradas por el paso de los siglos y que fue rescatando de una en una. 

A su instancia creó la Universidad de Querétaro la escuela de restauración, El Maestro Germán Patiño ocupó el lugar que dentro de la sociedad Queretana le tocaba desde aquel 1936 en que abrió un museo  para los Queretanos, lo mismo que rescatara en el tiempo al benefactor Juan Caballero y Osio en libro y en estatua, o su complicidad con el gran pintor Agustín Rivera al reconstruir la mesa taraceada de los franciscanos, arrumbada por aquel entonces en la Capilla de indios del Cerrito, “Nuestra Señora De La Merced” y ahora en la sala magna del Museo De Historia y Antropología. 

No ha visto todavía el Maestro Eduardo Loarca ver coronados su esfuerzos al lograr en el ex claustro del Real Colegio y Beaterio de Santa Rosa de Viterbo, un museo de arte sacro, tan necesario en la ciudad por la abundancia de obra de primerísima calidad. que debe quedar a resguardo y para la admiración de propios y extraños. 

El profe. Loarca esta inscrito junto a los nombres de los Músicos Queretanos: Guadalupe Velázquez,  Cirilo Conejo o Agustín González, entre los cronistas Guadalupe Ramírez o Valentín Frías o los historiadores como Manuel Septién y Esteban Arroyo. 

Es importante verlo y escucharlo platicar cuando aquel presidente municipal de Querétaro, Ricardo Rangel, comenzó a blanquear todos los templos de la ciudad y adecentar las escalinatas de Catedral o San Agustín o como aquel solar frente a Santa Rosa  se convirtió en la actual plaza Mariano De Las Casas o narrar como el Gobernador Camacho desalojó a los comerciantes que ocupaban las accesorias del actual Museo de Historia. 

“…La tranquilidad en el orden…” pide Eduardo Loarca a los Queretanos la noche del primer viernes de diciembre cuando se prenden las luces del árbol de Navidad y el alumbrado público y salía el Carro del Anuncio y la reina es coronada y Querétaro se viste de fiesta, El Maestro alerta al pueblo y al gobierno, la autoridad esta presente, de los riesgos que estamos corriendo y da la receta para enmendar el camino. 

Durante un bautizo muy concurrido y ante la oposición del cura del lugar entonó el “ Te Deum” y fue seguido por el Maestro Aurelio Olvera y los del coro y el pueblo, no permitiendo que se pierda la tradición en aras del modernismo sin valores o sustituciones  no válidas. 

 

La Sierra Gorda Queretana lo conoce, porque lo ha escuchado cuando junto a los “importantes” habla de las “Misiones”, los bellos templos levantados por los indios a instancias de Junípero Serra, donde los indios Queretanos mostraron sus habilidades desde entonces para el arte. 

Monique o Gómez Canedo se quedan cortos ante el entusiasmo del Maestro al hablar del estuco vuelto movimiento e imaginación en las fachadas barrocas de éstas misiones queretanas que han abierto nuestro estado al mundo y a la admiración. 

El Profe.. Loarca, esta noche de coronación se queda en su casa con la puerta media abierta, mientras el castillo se vuelve universo y llena el cielo de estrellas y todos dejamos de mirarnos para volver la vista, como pocas veces en la vida, al cielo, del que el Maestro nos invita a recordar las palabras del ” Niño de Belén .. Gloria a Dios en los cielos…” 

La mujeres vestidas de blanco de cabeza a pies ofrecen buñuelos, enchiladas placeras, atole y tamales, guajolotes y los ponches, mientras la gente se dispersa y alguien por ahí se va pensando en el mensaje de Loarca Castillo forma y síntesis del barroco universal, mezcla india y europea. 

El Libro Electrónico…

La biblioteca infinita de Borges: El electrónico

Apareció en el mercado el libro irreal que es capaz de contener todos los libros.

Borges,  supo adivinar, entre otras cosas, el futuro de la lectura.

El libro infinito que cabe en la palma de la mano y se puede meter en el bolsillo.

El libro que es a la vez una biblioteca.

La biblioteca que a su vez es todas las bibliotecas y no tiene límites.

Amazon ofrece su artilugio Kindle, que tiene el tamaño de un libro normal, 13×19 centímetros, y pesa 10 onzas.

Su pantalla ofrece la textura del papel mate (libre de ácidos, deberíamos decir, y así nunca se pondrá amarillo), una superficie de lectura perfecta, que no brilla y no ofende los ojos.

Pero en la página que uno tiene a la vista, además, se puede elegir el tamaño y el tipo de letra más adecuado al gusto propio, y a la propia capacidad de visión de cada quien.

Allí comienzan, apenas, los atractivos de este libro de los libros electrónicos, pero éstas no son ventajas exclusivas suyas.

A mí me pasó hace poco que buscando El banquete, de Platón, para una consulta, fui al tomo de mi biblioteca, y me di cuenta que no podía con aquella letra menuda impresa en papel cebolla.

Lo busqué entonces en línea en mi computadora, lo bajé, y pude poner sus páginas en la fuente de letra que más me gusta, que es la Georgia, y en 14 puntos, el tamaño más agradable para mí.

Me di cuenta entonces de que estaba trasponiendo una puerta prohibida, nada menos que sustituir la lectura de uno de mis viejos libros reales, por otro que de verdad no existe, que sólo es figurado, pero que, para los efectos, cumple con la misma función:

informar, formar, transmitir conocimientos, divertir, deleitar. Y esto que aún no me hallaba en el reino del libro imperecedero, la biblioteca sin fin que es Kindle.

Porque volvamos al principio: Kindle es una terminal para bajar del espacio cibernético todos los libros que uno quiera, en el término de un minuto.

La biblioteca de Borges.

Podemos ordenarle un libro que queremos leer, y lo baja por sí solo, sin necesidad del auxilio de una computadora.

Tampoco necesita de cables ni alambres, pues opera a través de la red EVDO de alta velocidad, y por eso mismo uno puede bajar un libro en cualquier lugar donde se encuentre, en la calle, en la oficina, en su casa, en un aeropuerto, y bajarlo en ese brevísimo tiempo de un minuto, quizás unas 10 veces menos de lo que tardaría el bibliotecario en localizarlo en los estantes de una biblioteca más que eficiente y traérnoslo.

La existencia en los estantes virtuales a disposición de Kindle es, por el momento, de 120 mil libros, el tamaño de una biblioteca respetable, y al bajarlos puede almacenar 200 de ellos.

Pero pregunten de un año y verán que esa cantidad ha crecido ya muchas veces, de modo que cuando nos digan pronto que ya existe un millón de títulos disponibles, y que Kindle puede guardar mil, no habrá por qué extrañarse.

Y es también una librería, algo que desborda ya al mismo Borges, que se imaginó perdido en los laberintos de una biblioteca infinita, pero no en los de una tienda virtual donde los libros se compran con tarjeta de crédito. Por el momento, se ofrecen a mitad de lo que valen en las librerías reales. Y en los estantes hay también periódicos, los más importantes del mundo en diversos idiomas, lo mismo que revistas; se puede consultar la Wikipedia y acceder también a una lista de blogs. Y, buena noticia para los escritores, sus derechos de autor resultan triplicados.

Habrá mucha basura, seguramente, entre las ofertas de Kindle, libros mediocres, libros más o menos, y libros muy buenos, entre clásicos y modernos, que es lo mismo que ocurre cuando uno se enfrenta a las mesas de novedades y a los estantes de una librería real. Ya están enlistados, por el momento, los infaltables best sellers. E igual que en la librería real, en Kindle uno puede comprar viendo primero la portada y lo que dice la contraportada, y puede leer un capítulo de manera gratuita. Un manoseo, eso sí, a través de la pantalla que hace de página.

Todos los libros que uno quiera en la palma de la mano, entonces. Comprar a mitad de precio y evitarse salir de la librería cargado con bolsas que luego no halla uno dónde colocar, y que siempre reclaman un lugar en los estantes ya agobiados de nuestra biblioteca, que ya no dan para más.

Y para mayor ventaja, ahora se trata de libros que no serán capaces de molestarnos recordándonos con su presencia que ya tenemos demasiados, y que no avanzamos más que lentamente en cumplir con leerlos. Entramos en ese sueño terrible de los estantes vacíos o de los estantes desaparecidos por inútiles. Todo estará guardado en nuestro bolsillo, en las entrañas del libro compacto que no tiene páginas, sólo memoria.

Lo dicho en los párrafos anteriores puede sonar como una propaganda entusiasta de mi parte y, además, gratuita. Pero hay un pelo en la sopa, aunque la sopa sea de letras, y es lo mismo que dice la vieja canción: un viejo amor, ni se olvida ni se deja. Debo fidelidad eterna a mis libros, los libros de verdad, y así lo declaro.

Libros reales que han andado conmigo por el mundo entre penas y exilios, comprados de segunda mano en viejas librerías, o nuevos, aun sus cuadernillos vírgenes, cuando aún se imprimían aquellos libros sin refilar que era necesario rasgar con un abrecartas. Libros cada uno con su peso y con su aroma, su olor a tinta en mis narices, la tersura de sus páginas en mis manos, la intimidad que ganamos entre ellos y yo desde hace tiempo siempre viva, compañía para siempre en la isla desierta.

Libros de tersa textura impresos en el viejo papel que nos deparan los bosques silenciosos, libros que abrimos y olemos por primera vez con esa sensualidad que sólo ellos nos regalan. Libros que produzcan entre nuestros dedos el mismo rumor familiar cuando pasamos sus páginas.

Silvio Zavala; Historiador mexicano…

Silvio Zavala, Historiador mexicano

 Nacido en la ciudad de Mérida en, 1909 Historiador y americanista mexicano.

Tras finalizar la carrera de Derecho, se trasladó a Madrid para hacer el doctorado, y luego estuvo durante tres años trabajando en Centro de Estudios Históricos de esta ciudad, hasta 1936, cuando el estallido de la Guerra Civil le obligó a regresar a su país.

Fundó la revista Historia de América, cuya dirección asumió hasta 1965.

Miembro del Colegio de México desde 1940, maestro en la Universidad Autónoma de México y en otras universidades de Latinoamérica como Puerto Rico, (1945), La Habana (1946)  México City College-, y en los Estados Unidos -Harvard (1953), Washington y Ghent (1956).

Ocupó cargos relevantes en organizaciones internacionales como la UNESCO y la ONU, en la que estuvo a cargo de la sección de cultura y educación. Entre 1966 y 1975 fue embajador de México en Francia.

Aprovechó su estancia en la capital española para tomar parte, como representante del Colegio de México, en el Congreso Internacional de Universidades, en el que estuvieron presentes numerosas instituciones académicas de Europa y Latinoamérica.

El premio Príncipe de Asturias,  le fue concedido.

Se le concedió la la Medalla “Belisario Domínguez”, máxima galardón que concede México a un hijo ilustre del país,

En 1996 fue investido doctor Honoris causa por la Universidad Autónoma de México por la UNAM.

Su dedicación a la docencia no le impidió también incursionar en la literatura, a la que dio obras notables como Iberoamérica: una comunidad, que prologó Arturo Uslar Pietri en 1990, y por la que fue candidato al Premio Cervantes.

Otras obras suyas publicadas son Por la senda hispana de la libertad (1991), La conquista de Canarias y América (1991), Entradas, congregas y encomiendas en el nuevo Reino de León (1992) y Suplemento documental y bibliográfico a la encomienda indiana (1994), que constituyen valiosos estudios de la historia americana durante la etapa colonial.

Es también miembro de numerosas instituciones, como la Academia Nacional de Historia y Geografía, la Academia Mexicana de Historia, la Academia Mexicana de la Lengua y correspondiente de numerosas Academias de la Historia.

Pertenece a la Asociación Inglesa de Historia desde 1956 y el año siguiente ingresó en la Real Sociedad de Historia de Londres.

Además de los antes citados, entre los galardones recibidos durante su trayectoria profesional se cuentan el Premio Nacional de México de Literatura (1969), el Premio de Historia de la Academia del Mundo Latino de París (1974), el Premio Arch. C. Gerlach del Instituto Panamericano de Geografía e Historia (1986).

En 1988 se creó en México el premio de Historia Colonial de América que lleva su nombre, concedido con carácter anual por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia.

La verdad y la no violencia tan viejas como las montañas…

“La verdad y la no violencia son tan viejas como las

montañas”

 José Félix Zavala A 60 años de el asesinato de Mohadas Karamchand Gandhi (1869-1948) resuenan las palabras de quien llamara al libertador de la India, Pakistán y Bangla Desh, Rabindranath Tagore, premio Nóbel de literatura, como Mahatma “alma grande”,  W. Churchill como “el fakir desnudo”: mientras  y Albert Einstein ensayó la síntesis perfecta: “Quizá, a las generaciones venideras les cueste creer que un hombre así anduvo por la Tierra”.

El 30 de enero de 1948,  fue asesinado a balazos, el hombre de la paz. y  de la libertad.

Mohandas Karamchand Gandhi, más conocido como “Mahatma” Gandhi, fue el artífice del movimiento de desobediencia civil que desembocó en la independencia de India el 15 de agosto de 1947 y en la partida de la potencia colonial británica.

 “Estoy convencido de que la no violencia es infinitamente superior a la violencia, pero creo que en el caso en que la única opción posible fuera entre la cobardía y la violencia, yo aconsejaría la violencia… Preferiría que la India recurriera a las armas para defender su honor, antes que, de una manera cobarde, se convirtiera en testimonio de su propio deshonor”

“Si el gandhismo no es más que un nombre para indicar cierta forma de sectarismo, merece ser destruido”.

“Actúa, pero no le tengas apego a los frutos de la acción”.

“Gandhi abogó por la unidad en la diversidad: tendió puentes entre la filosofía india y la occidental; creyó en la reconciliación de los seres humanos con base en los elementos comunes de todos los credos; estimuló la conciencia individual, la compasión por el prójimo y las verdades no dogmáticas de los sentimientos religiosos, y la idea de que el nacionalismo era un complejo engranaje del internacionalismo”.

En agosto de 1947, Inglaterra reconoció la independencia del inmenso país asiático, a costa de la partición territorial: Unión India, Bharat, hinduista, flanqueda por los estados islámicos de Pakistán, tanto “occidental” como el “oriental” y Bangla Desh, a partir de 1971.

Felizmente, y a pesar de su profunda fe hinduista, Gandhi no fue un mesías, ni los pueblos lo recuerdan como líder religioso. Es el libertador de la India, contra una política de “divide y vencerás”.

En ese entonces con más de 400 millones de habitantes, hoy, la región concentra 23 por ciento de la población mundial.

Sólo en la India viven más personas que en Africa: mil 100 millones, cuya identidad nacional responde a 18 lenguas oficialmente reconocidas y más de 840 dialectos. Pakistán y Bangla Desh cuentan con 150 millones, respectivamente.

A esa multiplicidad de culturas, credos y pueblos milenarios que circulan en el epicentro geográfico de una eventual guerra nuclear se dirigió el Mahatma Gandhi en la primera mitad del siglo pasado, emplazando a la humanidad con su acción, y con un discurso ético de profunda resonancia universal.

Gandhi fue ágrafo, pero luego de su asesinato, los investigadores empezaron a compilar sus ideas, así como los seguidores de Jesucristo lo hicieron durante los primeros siglos de la era cristiana.

A principios de 1970, la publicación de 75 volúmenes, entre artículos breves, reflexiones, entrevistas, manifiestos, sentencias y apuntes circunstanciales del Mahatma, presentaban ya dificultades similares a las del medio centenar de evangelios compilados por los primeros cristianos.

¿Cuál era el “verdadero”? A regañadientes, la Iglesia católica consintió en hacer oficiales cuatro,  miren lo cosechado: un Papa que los devuelve al siglo XII; una potencia americana depredadora dirigida por “cristianos renacidos”; un estado neonazi inspirado en el reino de David, y millones de seguidores de Alá que sueñan con quitarnos a las huríes que por derecho nos tocan en el paraíso.

Los escritos de Gandhi,  para quienes busquen ideas transparentes y redondas, no aparecen, en la lectura cotidiana, ni en la cabeza de los teólogos como Santo Tomás, ni de los filósofos como Hegel o los filólogos como Nietzche, ni científicos como Einstein.

La belleza expresiva de su pensamiento oscila entre la ascesis individual y la lucha de liberación nacional concreta de los pueblos.

Gandhi se enfrentó al terrible sistema de castas impuesto durante tres milenios por los brahamanes, sustituyendo el estudio y la reflexión individual, la contemplación y la ascesis propios de la tradición cultural de la India por la acción.

En el proceso de su formación como abogado en Londres, la lucha legal en Sudáfrica junto a los “coolíes” y las distintas etapas que llevaron a la independencia de India, Gandhi entendió que “todos los fundamentos religiosos y filosóficos prescindían de que el hombre como ser individual o colectivo, antes que ente moral es básicamente económico y político”.

Valoró, como pocos, la belleza y el vuelo de los ideales enunciados en esas religiones y filosofías, y mucho más el grado en que éstas eran capaces de realizar la fraternidad entre los hombres. Pero en el mundo de ayer y de hoy, y particularmente en India, ha sido nulo.

El gran poder espiritual de Gandhi apuntó a convertir a héroes y mártires en hombres comunes y corrientes.

En el fondo, la doctrina del satyagraha (término que inventó fundiendo dos palabras de origen sánscrito, satya, verdad, y agraha, aferramiento), buscaba la moschka, la liberación integral de todo lo que nos ata.

 “No tengo nada nuevo que enseñar al mundo. La verdad y la no violencia son tan viejas como las montañas…he sido veraz pero no he sido tan adorador de la no violencia como lo he sido de la verdad, y pongo a ésta en el primer lugar, y a aquella en el segundo…”.

El filósofo alemán Karl Jaspers apuntó que frente a un mundo dedicado a la farsa de vivir según pretendidos principios de justicia y moralidad, Gandhi le arrancó la máscara, exponiéndose a la violencia y sufriéndola abiertamente.

 “Deben invitar a Hitler y Mussolini a que tomen todo lo que quieran…pero siempre rehúsen rendirles obediencia”.

Y en cuanto al conflicto indo-pakistaní, manipulado por Inglaterra, hizo públicas sus ideas acerca de obviar las políticas de paz y no violencia contra Pakistán, en caso de hostilidades.

En agosto de 1942, desde su tribuna en el Congreso Nacional Indio, dijo a los ingleses: “¡Váyanse de la India y déjenla librada a la anarquía de Dios!”

Entonces, Winston Churchill, “paladín de la democracia occidental” metió preso al “fakir desnudo”, junto con el Pandit, Doctor Jawarhalal Nehru (1889-1964, su brazo derecho y primer jefe de gobierno), y el teólogo Maulana Abul Kalam Azada (1888-1958), quien sostenía que “un buen musulmán puede ser un buen indio”.

Las cenizas habían sido preservadas desde que Gandhi fue asesinado a balazos el 30 de enero de 1948 durante una plegaria en Nueva Delhi por un fanático hindú.

Las cenizas del cuerpo de Mahatma Gandhi, el padre de la independencia de India, fueron dispersadas en el Mar Arábigo cerca de Bombay durante una ceremonia que conmemoró el 60 aniversario de su asesinato por un extremista hindú.

Tras abrirse una urna que contenía las cenizas de Gandhi,  fueron mezcladas con agua y lanzadas al mar por su bisnieta.

“Hoy debemos pensar en él profundamente”, declaró Nilamben Parikh, de 75 años. Parikh y otros diez miembros de la familia subieron a un barco y se alejaron aproximadamente un kilómetro de la costa para efectuar el ritual.

La familia cantó los himnos preferidos de Gandhi, con acompañamiento de una banda musical.

En 1906, cuando era abogado en Sudáfrica, lanzó su movimiento “Satyagraha”, que significa “verdad o amor” (satya) y “firmeza” (agraha) y encarna la resistencia no violenta.

Allí luchó contra la segregación racial y defendió los derechos civiles de la comunidad india. A pesar de algunas voces discordantes en India, sigue siendo considerado como un símbolo de la libertad y una extraordinaria conciencia moral.