“Al filo del alma” por Julio Figueroa

Al filo del alma  

Julio Figueroa  

    

Es bonita la ciudad que no quiero. Sobre todo en un día gris, mojado, lluvioso. La estoy viendo ahora desde el camino al Cimatario. Las nubes aceradas en el horizonte parecen película del Indio Fernández con fotografía de Gabriel Figueroa y Monsiváis como único espectador. Es bonita la ciudad que no me gusta. Lo siento, no me seduce su magia rosada. Y sus clases políticas, intelectuales, periodistas y empresariales somos detestables. Palabra de palabrero ambulante. ¿Qué se puede hacer ante eso?  

     Agradece tus vicios. Lucha contra ellos. Vive con ellos. Disfrútalos sin culpa. Pero no abuses. Abre las ventanas. Limpia la mesa. Tiende la cama. Lava la ropa. Ve al mercado. Paga el agua. Cobra tu trabajo… Aire, más aire, mucho aire, deja al viento que se lleve todo. 

     Los vicios son vicios porque son inmoderados, ja ja ja, si no no serían vicios sino virtudes, ja ja ja. 

     Henry Miller:

     –Un hombre escribe para expulsar todo el veneno que ha acumulado a causa de su forma de vida falsa. Trata de recuperar su inocencia… y, sin embargo, lo único que consigue escribiendo es inocular el mundo con el virus de su desilusión. Ningún hombre pondría palabra por escrito, si tuviera el valor de vivir lo que cree. Su inspiración se desvía en el origen.   

     Thornton Wilder (cito de memoria):

     –Un artista sabe cómo debería vivirse la vida y está consciente de cuán mal lo está haciendo él, y alimenta su remordimiento creando obras de arte.  

     Tengo una canasta llena de historias que piden ser contadas. Es un motivo que me jala: las letras de un camino con corazón. Todo lo demás es irrelevante.   

     Al filo de nada, al filo de todo.  

     No hay café, no hay azúcar, no hay aceite… sin huevos (bueno, nomás dos chiquitos). Todas las cosas me desbordan. Vuelan a mi alrededor y me apabullan.  

     ¡Me fui de pinta todo un día! Qué rico, estoy vivo, soy un sobreviviente. Regreso a ver mis errores y a compartir las cosas… al filo del alma. 

     Las palabras verdaderas nos acercan al peligro pero también son las aspas que nos defienden. Si son verdaderas… Si estallan en el blanco.  

     “No se escribe en el vacío. / Somos el instrumento y la consecuencia / de lo que está pasando tras la ventana en la calle” (JEP).   

     Con la libertad y la sed del amor en que dos almas y dos cuerpos se funden en uno y trascienden la muerte por la comunión del instante. 

     El consejo de Whitman:

     –No dejes que la vida pase sin vivirla, S S.  

     ¿Quieres ser mi novia de luz?  

     “Tú justificas mi existencia: / si no te conozco, no he vivido; / si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.” (Luis Cernuda).  

     Lo más íntimo está en el fondo de todos y es lo más colectivo porque es común a todos. Es deber del palabrero desnudar las palabras. Quedar en cueros.   

     “Sólo la sed / el silencio / ningún encuentro” (Alejandra Pizarnik).  

     Eres una invención real.  

     Al filo del alma / sin envase.   

Qro. Qro. 12-IX-2008.

Atrae La Matanza de Acteal La S C J N

DETERMINA LA CORTE ATRAER UN AMPARO INTERPUESTO SOBRE LA MATANZA DE ACTEAL 

 Los hermanos Pujuc Luna alegan que se les sentenció sin considerar todos los testimonios

El asunto reviste interés superlativo por la posible afectación de valores sociales y políticos, dicen ministros

Jesús Aranda- La Jornada

La primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó ayer ejercer su facultad de atracción para conocer un nuevo amparo (en julio pasado atrajo tres asuntos que involucran a 24 sentenciados) relacionado con la matanza de Acteal, ocurrida el 22 de diciembre de 1997, en la que fueron asesinados 45 tzotziles de esa comunidad del municipio de Chenalhó, Chiapas.

Los ministros consideraron que el asunto reviste un “interés superlativo” por la posible afectación o alteración de valores sociales y políticos, así como de convivencia, bienestar o estabilidad del Estado vinculados con la impartición de justicia.

“Conscientes” de que el asunto es relevante, novedoso y complejo, los cinco togados de la primera sala determinaron que en este asunto es necesario “un pronunciamiento del máximo tribunal de justicia del país y que el criterio que se llegara a sustentar va a repercutir de manera excepcionalmente importante en la solución de casos futuros”.

El dictamen elaborado por la ministra Olga Sánchez Cordero señala que el asunto es de interés nacional, en el que todos los sectores de la sociedad están interesados, pues los hechos ocurridos en Acteal han sido calificados por diversos medios de comunicación, defensores de los derechos humanos, gobiernos y sociedad en general, tanto a escala nacional como internacional, como “la matanza de Acteal”, “el genocidio de Acteal”, “crimen de lesa humanidad”, etcétera.

Basta consultar páginas de los distintos buscadores de Internet –añade la sentencia– para percatarse de todo tipo de opiniones de medios, periodistas, religiosos, organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, así como de los reiterados reclamos de justicia respecto a los hechos.

Además –subraya–, el número de víctimas (45 muertos y 16 heridos), el número de personas que participaron en los hechos –se habla de más de 100 victimarios, provenientes de diversas comunidades del municipio de Chenalhó– hace que el asunto sea de interés relevante.

La investigación que realizará la propia ministra Sánchez Cordero tiene como origen el amparo directo que solicitaron Antonio Pujuc Luna y Mariano Pujuc Luna, quienes alegan que la valoración de pruebas que realizó el primer tribunal unitario del vigésimo circuito, que los sentenció el pasado 21 de abril por los delitos de homicidio y lesiones, así como por diversas violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, se basó exclusivamente en los testimonios acusatorios, y no en los que los exoneran de los cargos.

Durante la sesión pública, Sánchez Cordero señaló: “tendremos la posibilidad de fijar el valor de aquellas pruebas cuya obtención puede estar relacionada con haberse practicado sin las formalidades legales establecidas para ese fin y una posible violación, con ello, de derechos fundamentales de las personas que están implicadas en estos asuntos”.

Cabe señalar que la solicitud de atracción fue hecha por la magistrada Marta Olivia Tello, presidenta del segundo tribunal colegiado del vigésimo circuito, quien consideró que la SCJN debía conocer el asunto, porque los hechos “no han dejado de ser noticia en medios de comunicación nacionales y extranjeros, a pesar del tiempo transcurrido”.

Además destacó la particularidad de que “los habitantes de la comunidad de Acteal fueran simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y que la disputa por el dominio de un banco de arena existente en la zona generó inestabilidad social en la región, que culminó con el ataque perpetrado a la comunidad con los resultados ya sabidos”. 

Restauración de nuestro más preciado monumento religioso

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Santa Rosa de Viterbo, oratorio y beaterio 

Con el logro de la restauración del beaterio y Oratorio de Santa Rosa de Viterbo, Querétaro entra a una nueva etapa de su esplendor monumental, ya que el mejor edificio que tiene en todos los sentidos, ha estado muntilado y en algunos momentos de la historia a punto de perderse. 

Es por ello que lograr la completa recuperación de La Huerta, bardas, claustro, colegio, oratorio y otras dpendencias de este magnífico edificio que distingue junto con El ACUEDUCTO, EL Museo de ARTE, a nuestra ciudad en el mundo es el Real Colegio der Santa Rosa de Viterbo. 

Los conjuntos de el Convento grande de San Francisco y del Monasterio de Santa Clara, fueron destruidos haciendo imposible su recuperación. 

 

17,000 metros cuadrados de área este gran conjunto barroco 

Retirar los velos de los años para encontrar es sus rastros y vestigios las biografías de sus ocupantes, verdaderos dueños de la historia y con los que tenemos un especial compromiso y respeto para con su pasado. 

El área de la huerta original de Santa Rosa de Viterbo, una vez rescatada, equivaldrá en área al Jardín Zenea, el Jardín Guerrero y el jardín de la Corregidora juntos.  

La recuperación de éste espacio público rodeado de bardas originales del siglo XVIII regresará de nuevo a nosotros 

Restauración de pintura mural y objetos artísticos e históricos pertenecientes al menaje del templo y convento

 

Desde septiembre del 2007, que se iniciaron los trabajos de rescate y restauración 

Consolidación de cimentaciones y de grietas en muros, bóvedas, portales y pilares, canalización y rehabilitación de diversas instalaciones subterráneas, rescate de nivel de piso original del claustro del siglo XVIII, así como diversas obras complementarias, como colocación de malla antipalomas, rehabilitación de cantera y azoteas, entre otras.

 

La consolidación estructural del portal de novicias   

 El área del huerto y las áreas exteriores

Restauración de pintura mural y objetos artísticos e históricos pertenecientes al menaje del templo y convento

 

Desde septiembre del 2007, que se iniciaron los trabajos de rescate y restauración 

La historia de este imponente conjunto conventual se remonta a principios del siglo XVII y tuvo su máximo esplendor a mediados del siglo XVIII;  

Se convirtió con el tiempo en un ejemplo sobresaliente del barroco mexicano.

Destacan sus grandes y singulares arcos botareles con sus mascarones burlones.  

Su pintura mural es del siglo XVIII y se ha conservado en su mayor parte gracias a permanecer parcialmente oculta debajo de capas pictóricas posteriores.  

Su imponente cúpula de grandes proporciones se expresa sobre el cielo queretano como un hito de identidad inconfundible.  

Está soportada por un espléndido tambor rodeado de delicadas ventanas y columnas serlianas de un gran academismo y sobriedad.  

La esbelta torre con características únicas en México nos recuerda a las del centro de Europa de la misma época, y le da un sello muy importante al paisaje urbano de la ciudad.

 

Un primer oratorio financiado por D. Juan Caballero y Ocio, que fue terminado en el año de 1699.  

En 1715 el capellán Nicolás de Armenta edificó una primera capilla, donde se colocó un retablo dedicado a Santa Rosa.  

 

La Real Cédula para la fundación como Colegio llegó en el año de 1727.  

Más tarde, se construyó el templo y parte del conjunto conventual que actualmente conocemos por el maestro Francisco Martínez Gudiño.  

Por encargo de Pedro Romero de Terreros terminó, al menos el templo, en 1752.

Mariano de las Casas participó, hasta donde sabemos, en el diseño del edificio, la construcción del órgano y el reloj de repetición que se encuentra en la torre.  

Los retablos barrocos más importantes de la ciudad este recinto ha sido oratorio, colegio, beaterío, convento, hospital, y en los últimos treinta años escuela de artes gráficas y edificios para la impartición de la justicia.

A la fecha se han demolido el 80% de los edificios construidos en la segunda mitad del siglo XX en la huerta, El portal colindante con la antigua huerta que es conocido como el portal de novicias está conformado por una serie de bóvedas de arista soportadas por esbeltos pilares de sillería de cantera que a su vez soportan una estructura de un piso de gran altura agregada durante el siglo XIX.

 

Debido a las humedades del subsuelo, los muros del primer edificio del siglo XVII que se encuentran por debajo del actual edificiol presentaba fallas estructurales  

Actualmente todo el portal ha sido ya intervenido al igual que el claustro principal del convento que data del siglo XVIII.

Recuperaron de los niveles originales la fuente principal poliglobulada de ocho lados que anteriormente estaba hundida y separada por una trinchera de 60 centímetros de profundidad.

Los muros del convento anterior del siglo XVII que se encuentran bajo el portal de novicias y que presentan espléndidas pinturas murales que se están rescatando para su preservación y posterior exposición.  

Se han encontrado vasijas, utensilios de mesa, restos óseos y artículos relacionados con los diferentes usos del edificio a lo largo de más de trescientos años.  

 

Se considera fundamental el rescate del inmueble de manera definitiva, en cuanto a la recuperación de espacios, además de lograr una restauración mayor del edificio histórico, y en algunos casos, el rescate de la pintura mural 
 

El retiro y reubicación de las instalaciones del CETIS 16 y de las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado, la restauración integral del conjunto     

Un Real Colegio

Un Beaterio

Un Templo

 

Un el templo-oratorio, del Real Colegio de Santa Rosa De Viterbo, el gran artesano, Francisco Martínez Gudiño, dejó caer su imaginación sobre los retablos que cubren las paredes de este oratorio de Las Madres Rosas.  Allí se dio la independencia, la desarmonía y el desequilibrio propio del barroco mexicano. Allí la fuerza riñe con la inmortalidad y la razón con la emoción. 

Es la vida eterna en medio de la alegría y de la luz, es el espíritu de la contra reforma, es Trento conciliar, es el esplendor de las órdenes monásticas, es la música de Palestrina, es la pompa y el ornato que fascinó a los pueblos mesoamericanos, son las fiestas paganas, es la presencia de los dioses; Es atraer, emocionar, convencer, conquistar al mismo tiempo, son lecciones de teología, es una gruta hecha oratorio. 

Ignacio Mariano De Las Casas realizó los planos de este Real Colegio, lo mismo que el órgano barroco (1759) y el reloj de la torre con sus tres carátulas. 

El templo es de una sola nave, en forma de cruz latina, coros, alto y bajo, sacristía y anexos. Guarda la estructura de época de un oratorio de monjas, con la cancelaría que separa los coros de la nave, puertas de acceso laterales, enclavado en un pueblo indio típico del siglo XVll, con sus secreters hacia el claustro para las confesiones y soliloquios. 

Es el sueño místico de las hermanas: Francisca de los Ángeles, Gertrudis de Jesús María, y Clara de la Asunción, realizado en un solar que adquirieron sus padres en el año de1670, Juan Alonso y Antonia Herrera.  

Se ofició por primera vez la misa sobre ese altar mayor, un tres de mayo de 1703. Mas tarde el Arzobispo de México Don José Lanciego, les concedió clausura voluntaria, reja en el coro, tapia alta, capellán y misa cantada los días festivos. 

Llegó la cédula real de fundación un 2 de julio de 1728 y la ratificación pontificia de Clemente XII, un 21 de octubre de 1732, sesenta y dos años después de iniciado el sueño de estas tres hermanas alentadas en el principio por Fray Francisco Frutos y Fray Margil De Jesús. 

Este Real Colegio de Santa Rosa De Viterbo, como toda obra admirable tiene su leyenda, está plasmada en un lienzo al óleo que guarda como en secreto la sacristía del oratorio, como un legado a las generaciones. 

Es un óleo llamado Hortus Conclusus, donde en el centro de un hermoso huerto, Cristo pende de un árbol-cruz, es el árbol que se resistió a ser arrancado cuando se dio inicio a la construcción de este Beaterio, en el solar elegido. 

Es un huerto, donde en el centro tiene una fuente de época – ochavada -, se entra por una puerta adintelada, se topa quien mira el óleo inmediatamente con la Divina Pastora, rodeada de corderos que en el hocico tienen una flor blanca, mientras un cordero es amenazado por un lobo, saliendo a su defensa el Arcángel Miguel. 

Un muro pequeño rodea el huerto donde las mujeres presentan la cotidianidad del Beaterio – la horticultura y el acarreo del agua- realizado por las sirvientas y las beatas, donde los rostros muestran la convivencia que adivina el paraíso, el Cristo que pende al árbol-cruz sangra del costado, mientras un ángel solícito recoge la sangre divina en un cáliz sagrado como fuente divina de la gracia y un letrero repite a San Juan Crisóstomo, a los lados una custodia y la fuente con leyendas del Cantar De Los Cantares, himno bíblico del amor místico, atrás del huerto se advierte el paraíso esperado por las huéspedes del huerto. 

En este templo permanecen aún cuatro retablos de época, en lámina de oro del más alto kilataje, ornamentados con vegetales que no dejan espacio. 

La fachada, los retablos, el púlpito, la  bóveda, dan la imagen de la gloria desde el real Colegio y contrastan con la muerte definitiva, es la superación de Vignola, de Crescenzi, de Churriguera. 

Es allí el lugar para ver y oír salir en las flautas, los clarines, los cornetines, las trompetas reales, los pífanos, los trombones, la jabela, la chirimía, la dulzaina, el sacabuche, el orlo, el rabel, la vihuela, y el atabal, la música en fuga de Bach. 

“¿Que mágicas infusiones

  de los indios herbolarios

  de mi patria, entre las letras

  el hechizo derramaron?”                                     Sor Juana Inés De La Cruz.  

Los días 22, 23, y 24 de enero de 1752 del inicio del Beaterio, fue dedicado definitivamente el oratorio de las Madres Rosas, como se les conoció en Querétaro, la obra fue financiada por José Velázquez De Lorea, cuyo retrato esta en los anexos del templo 

El más famoso pintor de la nueva España, Miguel Cabrera (1695-1768), dejó la muestra de sus obras maestras en este suntuoso oratorio para solaz y esparcimiento de la posteridad, junto a él también participaron Tomás De Noriega, Javier De Peralta, Diego De Sanabria, José De Páes y un  Roldán, además de santeros, retablistas y ensambladores de la ya llamada “ escuela queretana ”, según decir de Francisco De La Maza. 

Así las grandes Cenobitas queretanas estuvieron en el Real Convento de Santa Clara, en el Real Colegio De Santa Rosa De Viterbo, El Convento de San José De Gracia llamado Capuchinas, El Beaterio de Carmelitas Descalzas y el Gran Convento de Las Teresas. 

Este templo que orgulloso da fama a Querétaro, rompiéndole la monotonía a su trazo, desde sus portadas gemelas,  sus botareles, la torre, siempre ágil,  su cúpula y por dentro: El altar del perdón, El altar de la tribuna, los retablos monumentales a San José y a la Virgen de Guadalupe, que juegan a encontrase con las mujeres de la Biblia y se pierden en los nichos del tambor que sostiene la cúpula – universo, donde el Padre eterno, todo lo mira desde la linternilla, hasta el coro bajo, camposanto de las beatas junto a su  retablo altar de muertos, su órgano barroco y la capilla de los soliloquios, que defienden los enrejados distrayendo la vista con su abanico y los quince lienzos que representan el inicio de la Iglesia, deben ser contemplados por todos en forma de asombro. 

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba

Como en tu rostro y tus acciones vía

Que con palabras no te persuadía

Que el corazón me vieras deseaba

…Basta ya de rigores, mi bien, baste…                                              

                       San Juan De La Cruz.  

El retablo del altar del perdón, llamado a veces del Calvario manifiesta la gran metamorfosis, presenta cuatro estípites totalmente dislocados, dos de ellos perfilados con audacia que hacen marco al fanal, dos pilastras caprichosas, que tienen incrustados medallones con lienzos al óleo de corazones martirizados, identificados con los monogramas de Jesús y María y rodeados por querubines. En las alturas dos ángeles. Está trabajado a manera de petatillo. 

El púlpito de Santa Rosa es taraceado, facturado con pino, caoba, sabino y palo de rosa, con incrustaciones de hueso y carey. El tornavoz tiene forma de cúpula, rematada con una escultura pequeña de Santa Rosa de Viterbo. Dice Anaya Larios que es obra queretana de R. Benito, firma oculta. 

Un pequeño retablo, ubicado entre las dos puertas laterales de este oratorio, es llamado del Señor de la Sabanilla, donde ahora luce una escultura y nicho de Santa Rosa de Viterbo, que tuviera La Ultima Rosa, en su aposento de Soriano y que después del descubrimiento de un servidor de esta monja, fuera llevado a su lugar de origen, el beaterio de Santa Rosa de Viterbo. 

Es de un solo cuerpo con cuatro lienzos ovalados y en la parte baja otro lienzo con la Virgen de Loreto, en la parte superior se encuentra el ángel custodio de Querétaro, El Arcángel San Gabriel.  

En l697 las hermanas Alonso:  Francisca De Los Ángeles, Gertrudis de Jesús María y Clara de la Asunción, en un solar de su padre, iniciaron vida de clausura y religión, que después diera pié al Real Colegio Beaterio de Santa Rosa De Viterbo, con hábito de la tercera Orden Franciscana de penitencia y bajo el mando del Ordinario. 

La primera misa en ese lugar la celebró Fray Jesús Diez un 3 de mayo de 1703. 

Piden las beatas Francisca De Los Ángeles y Sor Isabel permiso a España para la fundación.  

Se autoriza localmente la erección del beaterio tanto por el Virrey Duque De Linares, como por el Arzobispo de México José Lanciego Eguiláz. 

Es aprobada la fundación por España según Cédula Real del 28 de julio de 1727 y por Breve del papa Clemente XII del 21 de octubre de 1727, siendo su primera rectora Sor Francisca De Los Ángeles y su reglamento aprobado en el año de 1745, siendo 56 las beatas, más las escolapias y las mozas.  

El actual templo de Santa Rosa de Viterbo se comenzó a construir en 1669 y se terminó en 1745, aunque se dedicó un 22 de enero de 1752. 

La escultura de Santa Rosa de Viterbo que culmina el baldaquino del altar mayor, construida después de la destrucción del retablo original en la mitad del siglo XIX, es barroca, con dorados paños, sobre nubes y en medio de ángeles. 

Existen cuatro retablos dorados al más alto kilataje bajo blanco de España y son el del Altar del Perdón, el de San Francisco de Paula o Abacial, el de La Virgen De Guadalupe y el de Señor San José, además del abanico del coro alto con 14 óleos titulado Fundamentum apostolorum y el gran óleo de la sacristía llamado Hortus

 

Algunos poetas Mexicanos: Suave Patria

Algunos poetas mexicanos       NetzahualcoyotlAmado NervoRamón López VelardeSalvador Díaz MirónOctavio PazManuel AcuñaRosario CastellanosManuel Gutiérrez NájeraHumberto GarzaAlfonso ReyesJeannette L. Clariond Juan de Dios PezaSor Juana Inés de la CruzLina ZerónLuis G. UrbinaJorge CuestaRubén Bonifaz NuñoJaime Torres BodetRubén C. NavarroCarlos PellicerManuel José OthonManuel María FloresAntonio PlazaEnrique González MartínezJaime SabinesEfraín HuertaFrancisco A. de IcazaJosé GorostizaSalvador NovoJusto SierraJosé Rosas MorenoJosé Juan TabladaIgnacio M. AltamiranoXavier VillaurrutiaFernando Ruíz Granados Guillermo PrietoVicente Riva PalacioIgnacio Rodríguez Galván

Bernardo Ortíz de Montellano

“Suave Patria” 

Yo que sólo canté de la exquisitapartitura del íntimo decoro,

alzo hoy la voz a la mitad del foro

a la manera del tenor que imita

la gutural modulación del bajo,

para cortar a la epopeya un gajo.

Navegaré por las olas civiles

con remos que no pesan, porque van

como los brazos del correo chuán

que remaba la Mancha con fusiles.

Diré con una épica sordina:
la patria es impecable y diamantina.

Suave Patria: permite que te envuelva
en la más honda música de selva
con que me modelaste todo entero
al golpe cadencioso de las hachas
y pájaros de oficio carpintero.

Patria: tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo, las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.

El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros del petróleo el diablo.

Sobre tu Capital, cada hora vuela
ojerosa y pintada, en carretela;
y en tu provincia, del reloj en vela
que rondan los palomos colipavos,
las campanadas caen como centavos.

Patria: un mutilado territorio
se viste de percal y de abalorio

Suave Patria: tu casa todavía
es tan grande, que el tren va por la vía
como aguinaldo de juguetería.

Y en el barullo de las estaciones,
con tu mirada de mestiza, pones
la inmensidad sobre los corazones.

¿Quién, en la noche que asusta a la rana
no miró, antes de saber del vicio,
del brazo de su novia, la galana
pólvora de los juegos de artificio?

Suave Patria: en tu tórrido festín
luces policromías de delfín,
y con tu pelo rubio se desposa
el alma, equilibrista chuparrosa,
y a tus dos trenzas de tabaco, sabe
ofrendar aguamiel toda mi briosa
raza de bailadores de jarabe.

Tu barro suena a plata, y en tu puño
su sonora miseria es alcancía;
y por las madrugadas del terruño,
en calles como espejos, se veía
el santo olor de la panadería.

Cuando nacemos, nos regalas notas,
después, un paraíso de compotas,
y luego te regalas toda entera
suave Patria, alacena y pajarera.

Al triste y feliz dices que si,
que en tu lengua de amor prueben de ti
la picadura del ajonjolí.

¡Y tu cielo nupcial, que cuando truena
de deleites frenéticos nos llena!
Trueno de nuestras nubes, que nos baña
de locura, enloquece a la montaña,
requiebra a la mujer, sana al lunático
incorpora a los muertos, pide el Viático,
y al fin derrumba las madererías
de Dios, sobre las tierras labrantías.

Trueno del temporal: oigo en tus quejas
crujir los esqueletos en parejas;
oigo lo que se fue, lo que aun no toco,
y la hora actual con su vientre de coco.
Y oigo en el brinco de tu ida y venida
oh trueno, la ruleta de mi vida.

Cuauhtémoc

Joven abuelo; escúchame loarte
único héroe a la altura del arte.

Anacrónicamente, absurdamente,
a tu nopal inclinase el rosal;
al idioma del blanco, tú lo imantas
y es surtidor de católica fuente
que de responsos llena el victorial
zócalo de cenizas de tus plantas.

No como a César el rubor patricio
te cubre el rostro en medio del suplicio:
tu cabeza desnuda se nos queda
hemisféricamente, de moneda.

Moneda espiritual en que se fragua
todo lo que sufriste: la piragua
prisionera , al azoro de tus crías,
el sollozar de tus mitologías,
la Malinche, los ídolos a nado,
y por encima, haberte desatado
del pecho curvo de la emperatriz
como del pecho de una codorniz.

Suave Patria: tú vales por el río
de las virtudes de tu mujerío.
Tus hijas atraviesan como hadas,
o destilando un invisible alcohol
vestidas con las redes de tu sol,
cruzan como botellas alumbradas.

Suave Patria: te amo no cual mito,
sino por tu verdad de pan bendito;
como a niña que asoma por la reja
con la blusa corrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito.

Inaccesible al deshonor, flores;
creeré en ti, mientras una mexicana
en su tápalo lleve los dobleces
de la tienda, a las seis de la mañana
y al estrenar su lujo quede lleno
el país, del aroma del estreno.

Como la sota moza, Patria mía,
en piso de metal, vives al día,
de milagro, como la lotería.

Tu imagen, el Palacio Nacional
con tu misma grandeza y con tu igual
estatura de niño y de dedal.

Te dará, frente al hambre y el abús,
un higo San Felipe de Jesús.

Suave Patria, vendedora de chía:
quiero raptarte en la cuaresma opaca,
sobre un garañón, y con matraca,
y entre los tiros de la policía.

Tus entrañas no niegan un asilo
para el ave que el párvulo sepulta
en una caja de carretes de hilo,
y nuestra juventud, llorando, oculta
dentro de ti el cadáver hecho poma
de aves que hablan nuestro mismo idioma.

Si me ahogo en tus julios, a mi baja
desde el vergel de tu peinado denso
frescura de rebozo y de tinaja:
y si tirito, dejas que me arrope
en tu respiración azul de incienso
y en tus carnosos labios de rompope.

Por tu balcón de palmas bendecidas
el Domingo de Ramos, yo desfilo
lleno de sombra, porque tú trepidas.

Quieren morir tu ánima y tu estilo.
cual muriéndose van las cantadoras
que en las ferias, con el bravío pecho
empitonando la camisa, han hecho
la lujuria y el ritmo de las horas.

Patria, te doy de tu dicha la clave:
sé siempre igual, fiel a tu espejo diario;
cincuenta veces es igual el Ave
taladrada en el hilo del rosario,
y es mas feliz que tú, Patria suave.
Sé igual y fiel; pupilas de abandono;
sedienta voz, la trigarante faja
en tus pechugas al vapor; y un trono
a la intemperie, cual una sonaja:
¡la carretera alegórica de paja!

Ramón López Velarde

Hoy gran defile y danzas por la fiesta de Los Conheros de Querétaro

 

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HOY 13 DE SEPTIEMBRE ES EL SEGUNDO DÍA DE LA FIESTA DE LA RECOLECCIÓN O DE LA SANTA CRUZ DE LOS MILAGROS DE QUERETARO, QUE TENDRÁ COMO EVENTOS CUMBRES EL DESFILE DE LAS MESAS DE DANZA Y CONQUISTAS POR EL CERRO Y LAS FALDAS DEL SANGREMAL CULMINANDO CON DANZAS DURANTE GRAN PARTE DE LA TARDE Y NOCHE EN LA CIMA DEL CERRO FRENTE AL TEMPLO DE LA SANTA CRUZ DONDE ESTUVIERA EL HUMILLADERO PREHISPÁNICO. 

Este acontecimiento y su brillantes es de admiración de propios y extraños y reune al verdadero Querétaro y al México profundo 

 

 

 

La Cruz de los Milagros

 

José Félix Zavala 

Que se mueve, que crece, que convierte pecadores. Se dice, se cuenta entre la gente de aquel tiempo y de este, cuando se refieren a la Santa Cruz de los Milagros, venerada en el Convento de los Crucíferos, mientras se dispersa el gentío de la Loma del Sangremal,  barrio de la Cruz y San Francisquito, lugar donde el Señor del Trueno, Santiago el Mayor, el día en que Chichimecas y españoles pelearon, inclinara la balanza hacia los Caballeros que como él, blandían espada sobre corcel. También alargó el día, eclipsó al sol y resaltó una cruz, convirtiéndose así en patrono de un nuevo pueblo e incrementando su leyenda. 

A San Cristóbal y a San Miguel Arcángel, se unió Santiago el Mayor, para iluminar la imaginación de los españoles del siglo XVl, que lo convirtieron en guerrero invencible, mientras los indios lo asociaron con el dios del rayo, del trueno y del relámpago. 

Nace Querétaro y con esto los indios sincretizan un patrocinio no planeado por el vencedor, al exigir una réplica de la cruz aparecida junto a Santiago, el día de la batalla, para de allí en adelante hacer de ella un motivo para congregarse, que hasta la fecha conservan y ritualizan cada 14 de septiembre. 

Ya dijera Fray Francisco Javier de Santa Gertrudis, al referirse a los antiguos pobladores de esta región, “era una nación, entre las bárbaras la más cerril e indómita, sin genero de sumisión” por ello exigieron se pusiese una cruz “en forma” que durase para siempre. 

Se envió al arquitecto Juan De La Cruz, al cerro que está enfrente del Sangremal “por donde tenia vertiente la laguna” y donde se encontrara en un apacible ajedrezado de blanco y rojo cinco piedras, que articuladas, dieron forma a la Santa Cruz de Los Milagros. 

Dos siglos después, 16 testigos, juraron en toda forma su antigüedad, que data desde la conquista de Querétaro, ante el entonces obispo de Michoacán, Fray Marcos Ramírez del Prado. 

Para que esto sucediera, ya habían gobernado a los otomíes: Etzaguindo, Piedra que sumba en el árbol, Eccenguy, Culebra de nubes, Ehmatzahnì, Jaguar, todos importantes señores, que conservaron su autonomía frente a los mexicas y purépechas. 

Gobernaron a gente que “ vivía en orden, sin flojera, drogas, robo, asaltos, ni mentiras “. Tampoco había falsos testimonios, ni codicia, ni envidia, la gente se ajustaba a las reglas de la sociedad, prevalecía la justicia”. 

Llegó la fe cristiana y con ella Conín, el indio tlaxcalteca, que al trueque de sayales, huipiles y enaguas, se hizo amigo de los Huachichiles de la Cañada de Pathé. También se amistó con el español Hernán Pérez de Bocanegra, quien lo “convenciera” de la necesidad de someterse pacíficamente a los conquistadores. 

Con Conín fueron “convencidos” los habitantes de la Cañada y del valle de Maxei, dándose al alborear el 25 de julio de 1531, al filo de las seis de la mañana, un simulacro de batalla, entre gritos, sonido de clarines,  retumbar de tambores y chocar de cuerpos. Batalla de antemano perdida por los Chichimecas, que en “venganza” formaron un  nuevo dios que diera hegemonía a su raza hasta nuestros días. 

De este hecho nace el pueblo de Querétaro y con él la leyenda de la Santa Cruz De Los Milagros, que crece, se mueve y convierte pecadores, pero sobre todo identifica con su culto a un pueblo que vencido permanece resistiendo a las faldas del Sangremal. 

Santiago de Querétaro, nacido como pueblo de indios, se une con su nombre a cientos de pueblos americanos dejados bajo el patrocinio del apóstol guerrero, el dios de la guerra, degollado en el año 46 de la era cristiana.  

Destacan por su fama las ciudades de Santiago de Cuba, Santiago de Chile, Santiago de Caracas, Santiago de Quito, Santiago de los Caballeros de Guatemala, La Antigua, entre muchas otras más. 

Es en Santiago de Querétaro donde se realiza la quinta aparición del santo conquistador, dios del trueno y del relámpago, de las 14 apariciones que realiza en suelo americano, solo cuatro de ellas fueron en lo que ahora es el territorio mexicano, pero en ninguna de sus apariciones se opacan tanto como  en esta de Querétaro, donde la cruz aparecida con él, se vuelve el signo unificador de los derrotados, de ella sale todo un motivo de unidad para resistir, para ganar perdiendo. 

Esta cruz se mueve, cuentan sus apologéticos, que lo hace como los robles, formando una cruz para la fe española y hacia los cuatro puntos cardinales para la cosmogonía chichimeca. 

Dicen que la primera vez fue cuando cantaba misa Fray José De Valderrábano, “no quedó persona en el pueblo y su contorno que no viese la maravilla  y aún muchos venían de muy distantes lugares”, este fenómeno se repetía los viernes, dicen. 

Por 1680 y 1683, tiempo de la fundación del Colegio de Propaganda Fide, lugar donde crece el árbol de las cruces “fueron los movimientos tan recios y repetidos que puso a todo el lugar en grande cuidado y conturbación…”. 

Esta cruz crece, nadie hay por el rumbo del Sangremal, los barrios de la Cruz y San Francisquito, que no cuente como crece, como se recorta y como tiene vida la Santa Cruz de los Milagros, esa que vieron los indios cuando los españoles llegaron y que trajeran procesionalmente entre soldados, banderas y lagrimas, desde el cerro de “enfrente” hasta el Sangremal y sobre una enramada se le dijera la primera misa y después su culto se repartiera sigilosamente entre los adoratorios indios del contorno, para tenerla como a su nuevo dios. 

Cuentan que en 1639, ocho testigos, a petición del Padre Provincial Franciscano, de San Pedro y San Pablo, la examinaron para ver si había causa natural de sus movimientos, la midieron y tenía cinco varas y media, dos varas y media fuera de la tierra y otras tantas dentro, pero que poco tiempo después habían notado que aumentó media vara. 

También dicen que un anciano religioso que estuvo presente cuando la metieron a su actual camerino, una caja de plata, vidriera de artificio, reliquias y alhajas, regalo de Juan Caballero Y Osio, quedó cuatro dedos mas abajo del limite y que poco tiempo después ocupaba todo el nicho, de tal suerte que había crecido media vara más. 

Esta cruz convierte pecadores, cuantos han entrado curiosos a su santuario, salen convertidos con solo ver con atención a la Santa Cruz de los Milagros, se dice. , 

Mientras consta y a nadie le es ajeno, ver subir de rodillas a señores indios  desde la falda de la loma, la esquina actual de las calles de Zaragoza y Pasteur, ataviados de penachos, pectoral y maxtle e imitados por hombres,  mujeres y niños, hasta la cima donde se encuentra la cruz, llegar a ella y experimentar una catarsis de la culpa, para salir llenos de alegría y danzar al ritmo del teponaxtle “Fuego” y retirarse convencidos del perdón. 

Santiago de Querétaro, que debió llamarse Querétaro de la Santa Cruz de los Milagros, permanece bajo el patrocinio del caballero que vino de Levante, el compañero de armas de los conquistadores y quien fuera pintado por el Greco en España y esculpido por nuestro gran pintor queretano Mariano Arce. 

Santiago El Mayor, cuyo nombre lleva nuestra ciudad, también fue rescatado por los indios como el dios del trueno y visto por ellos como un “caballero muy grande, vestido de blanco, en un caballo, con espada en la mano, haciendo tanto mal el caballo como el caballero con la espada”, es por ello que se le guarda respeto y se le recrea con una leyenda, pero aun así el pueblo se inclina hacia la cruz de piedra, mas cercana a la concepción de las deidades indígenas y permanentemente presente en la conciencia de los Chichimecas. 

Así Santiago Apóstol, patrono de Querétaro, se viene a vivir con los españoles a las plazas “de arriba y de abajo”, se retrata en cantera sobre la fachada del templo del Convento Grande de San Francisco, queda en el escudo de armas de la ciudad, otorgado por el Rey Carlos V, pero la fiesta, el culto, la veneración,  y la costumbre, se quedan en el Sangremal, con la Santa Cruz de los Milagros. 

Querétaro dos patrocinios y uno solo verdadero, penetrante, que se comprueba cuando las multitudes ven desfilar la tarde del 13 de septiembre a los Concheros y danzar incansablemente hasta el día de la penitencia, 15 de septiembre, celebrando así la exaltación de la Santa Cruz, la fiesta de la recolección y dando el motivo buscado por los indios para recrear su costumbre en ritos y vejaciones, señal permanente de que no han sido definitivamente vencidos.