SIPAZ informa:

Chiapas: Operativo policiaco provoca enfrentamiento y muerte de seis indígenas
Fuerte preocupación de SIPAZ por lo ocurrido

El pasado viernes 3 de octubre, un violento operativo efectuado por policías federales y estatales dejó un saldo de seis muertos, 17 personas heridas y 36 detenidos, casi todos habitantes del ejido Miguel Hidalgo, ubicado en el municipio de La Trinitaria, Chiapas.
El pasado 7 de septiembre, los ejidatarios habían tomado las ruinas de Chincultik que se encuentran enfrente de su comunidad, con la intención de que el propio ejido administrara el sitio arqueológico maya cercano a la ciudad de Comitán y a los Lagos de Montebello. En respuesta, el Instituto Nacional de Antropología y de Historia (INAH), hasta la fecha responsable de la administración de dicho sitio,  había presentado una denuncia penal contra los responsables de la ocupación (Averiguación Previa PGR/CHIS/COM/156/2008). Se había iniciado un proceso de negociación con las autoridades y la última reunión se había realizado apenas el 2 de octubre.

El día 3 de octubre, aproximadamente a las 11:00 hrs. se realizó un primer operativo policiaco con la presencia de unos 40 elementos de la Policía Estatal Preventiva y de la Policía Ministerial, quienes ingresaron a la comunidad en vehículos, caballos y a pie, tirando gases lacrimógenos y allanando varios domicilios. Los integrantes de la comunidad se opusieron a su entrada con piedras, palos y machetes, provocando un primer enfrentamiento.
Alrededor de las 17:30 hrs., unos 300 agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), Policía Ministerial, Agencia Federal de Investigación (AFI) y  Policía Estatal Preventiva (PEP) intentaron nuevamente entrar a la comunidad, provocando un nuevo enfrentamiento. Según testimonios, los agentes policiales usaron armas de fuego, hiriendo a varias personas.
Según la información del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, el Sr. Agustín Alfaro Alfaro, originario de un poblado cercano, junto con su esposa y uno de sus hijos en brazos, acudieron en su camioneta para apoyar en el traslado de los heridos al hospital más cercano. En el camino, fueron interceptados por una camioneta de la Policía Estatal Preventiva que empezó a dispararles. Al bajarlo de la camioneta los policías, le dispararon en el pecho al Sr. Alfaro y ejecutaron a tres personas más en el lugar (Rigoberto López, Alfredo Hernández y Miguel Antonio Martínez). Miguel Martínez quedó herido, mientras la esposa del Sr. Alfaro, Eloisa Margarita Espinoza Morales y su hijo resultaron ilesos, siendo testigos de los hechos.

Dos otras personas (Ignacio Hernández López y Ricardo Ramírez Ramírez) heridas con armas de fuego fallecieron durante su trasladado al Hospital de Amparo Agua Tinta, en el municipio de Las Margaritas.

Los 36 campesinos detenidos, a los que trasladaron a San Cristóbal de Las Casas y a La Trinitaria, fueron liberados el 5 de octubre a cambio de las armas que los pobladores habían quitado a los policías en la mañana del 3.

Según el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, de los 17 campesinos lesionados, 6 de ellos por armas de fuego, 2 estaban todavía de gravedad. Las autoridades por su parte hablan de 22 lesionados: 16  policías y seis campesinos.

Hasta el momento autoridades estatales y federales han optado por la entrega de 35 mil pesos por gastos funerarios y 75 mil pesos por apoyo económico a las familias que perdieron a sus familiares. El gobierno de Chiapas también señaló a 5 policías como responsables de la masacre y se comprometió a castigar a los que resulten culpables de excesos en el cumplimiento de sus funciones.

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas reprobó “enérgicamente los crímenes cometidos por los agentes federales y estatales contra los pobladores de la comunidad de Miguel Hidalgo” y exigió “al gobierno federal y al del estado de Chiapas, una investigación imparcial y eficiente sobre los hechos, sanción a los responsables, la reparación de los daños materiales e inmateriales, medidas que permitan el resarcimiento a los daños ocasionados al tejido social de la comunidad, y las medidas de no repetición que garanticen que nunca más el ejercicio de la función pública y del uso de la fuerza pública excedan sus límites”.

Cabe subrayar que el mismo 3 de octubre, se realizó otro operativo interinstitucional en contra de grupos indígenas tojolabales de las comunidades de Antelá, Nueva Rosita y Nuevo Hidalgo, quienes también desde principios de septiembre pasado, habían tomado pacíficamente el acceso al Parque Nacional Lagunas de Montebello, administrado hasta entonces por la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (CONANP).

Para más información:

Pobreza, Migración e Insensibilidad: La Jornada

Editorial

 

  

Pobreza, migración e insensibilidad

Fue necesario que la turbulencia financiera internacional se reflejara en el medio bursátil y en la cotización menguante del peso frente al dólar para que las autoridades federales empezaran a enterarse de la existencia de una crisis económica de gran calado que causa estragos entre la mayoría de la población desde hace más de un año, y que se ha expresado en aumentos indiscriminados a los precios de productos básicos y de gas, electricidad y combustibles. Después de muchos meses de actitudes frívolas e irresponsables de quienes tienen a su cargo el manejo económico nacional, ahora legisladores panistas y altos funcionarios de las secretarías de Hacienda y de Desarrollo Social comienzan a admitir algunos de los efectos negativos que la coyuntura tiene y tendrá en el grueso de la población mexicana.

La reticencia en reconocer la gravedad de la circunstancia sigue siendo, con todo, desoladora. Ayer, mientras la Bolsa Mexicana de Valores experimentaba una severísima caída, el titular de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, en comparecencia ante senadores, se empecinaba en afirmar que la crisis estadunidense no “contamina” a México por “canales financieros”.

Por lo demás, las palabras del funcionario constituyen un ejemplo revelador de la insensibilidad y la falta de interés del gobierno actual ante las catástrofes sociales provocadas por el modelo económico aún vigente: aseguró que sólo seis por ciento de las familias mexicanas que padecen pobreza alimentaria reciben remesas del exterior, 60 por ciento de las cuales llegan a hogares considerados “no pobres”, y que “en el momento en que dejen de recibir estos recursos es probable que algunas de estas familias caigan en condiciones de pobreza”.

En realidad, lo que se ha dado en denominarse “pobreza alimentaria” es la miseria tipificada por la insuficiencia del ingreso total para cubrir los requisitos mínimos de alimentación. Por encima de ese rubro, que bien puede llamarse hambre a secas, existen otros niveles de carencia –según estableció el Comité Técnico para la Medición de la Pobreza de la propia Sedeso–, catalogados de pobreza “de capacidades” y “de patrimonio”.

En esta lógica, lo dicho ayer por Cordero significa que miles de hogares mexicanos pasarán de dicha condición al hambre, debido a la reducción de los envíos de dinero por connacionales que trabajan en Estados Unidos. Para decirlo sin eufemismos, se anuncia un nuevo incremento de la pobreza extrema, adicional a la padecida por el país en lo que va de la presente administración (de 14.4 millones a 19 millones de personas, de acuerdo con La Jornada el pasado 31 de agosto).

Por otra parte, desde sexenios anteriores, las autoridades federales han empezado a hablar con naturalidad, y hasta con cinismo, de las remesas de los trabajadores mexicanos en el país vecino, como si la emigración y sus fenómenos no fueran una consecuencia nefasta de la política económica aplicada por el propio gobierno. En el actual se da ya por sentado que esos envíos, que han llegado a conformar la segunda fuente de divisas del país —sólo por debajo de las exportaciones petroleras y muy por encima de la inversión extranjera— son un componente ordinario de los flujos monetarios y la economía; se omite, así, el hecho de que son un producto indirecto del desempleo, la marginación y la desigualdad en que se ha sumido a la población durante décadas de neoliberalismo. Sólo en esa concepción deshumanizada y alejada del país puede entenderse que un funcionario formalmente encargado de combatir el atraso social y la pobreza, en vez de plantear acciones para reducir las circunstancias que llevan a cientos de miles de connacionales a emprender un viaje doloroso, peligroso e incierto, se lamente ante la perspectiva de que quienes se han visto obligados a realizarlo van a enviar, debido a la crisis estadunidense, menos dinero.

Antiguo Palacio de Gobierno de Querétaro

Antiguo Palacio de Gobierno de Querétaro 

En 1760 de construyó un magnífico edificio para que residiera Antonio Septién y Castillo, Caballero de la Orden de Calatrava, en la esquina de la antigua calle de Santa Clara esquina con el callejón del Angel y que a su muerte heredara su esposa Josefina Núñez de Velarde. 

Durante el sitio de 1867 quedó muy destruido, que fue reparado en 1879 luciendo su kiosko, que se cambiaría en 1908 por otro más elegante y dos estatuas de mármol. 

Ahora es un edificio de estilo neoclásico que en su exterior luce tezontle rojo y cantera, balcones y puertas labradas y en el portón principal luce el escudo de sus primeros dueños. 

Esta fachada esta formada por columnas paralelas, rematadas por un frontis de medio punto y balcones enmarcados con cantera, paneles y cornisas. 

 Tiene un patio interior con arcadas formando un armonioso claustro. Una monumental escalera que se bifurca simétricamente y en el segundo patio tiene una escalera de caracol de madera sin herradura de ninguna clase. 

Se han perdido sus magníficos salones, fuentes y jardines que lució en sus mejores momentos. 

Fue Palacio de Gobierno primeramente con José María Arteaga de 1861 hasta 1930. 

En 1867 en junio fue depositado en ese lugar el cadáver de el príncipe Maximiliano y fue allí donde lo conoció el Presidente Benito Juárez. 

Fue la Secretaría de Guerra del Presidente José María Iglesias de 1931 a 1943 

Casa del Agrarista durante el gobierno de Saturnino Osornio 

Y En 1947 volvió a ser Palacio de Gobierno hasta 1981. 

Actualmente es sede del Archivo histórico del estado, sede de la Secretaría del Trabajo del estado.

Chichen Itzá como escenario

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Chichen Itzá

Arturo Cruz Bárcenas y Luis Boffil

La pirámide, producto de una cultura de 3 mil años, luce imponente y sus piedras refulgen, aunque fue hecha cuando no había luz eléctrica y se respetaban luces y sombras de la noche y el día.

El escenario, “único e irrepetible”, fue ubicado a la izquierda del lado poniente de  El castillo de Chichén Itzá, que se iluminaba al compás de las piezas de Berlioz y Verdi, entre otros grandes compositores,  como  Manzanero.

Desde las cinco de la tarde, las más de 8 mil personas que se reunieron en la zona arqueológica fueron llegando para disfrutar del concierto, definido como “un hecho cultural sin precedentes”, en palabras de Jorge Esma, titular del Patronato Cultur, instancia organizadora.

A las seis de la tarde, Chaac, deidad de la lluvia para los mayas, se hizo presente. “En media hora se va esta agua”, comentaba seguro un mesero.  La precipitación se detenía, pero regresaba. Largas filas para entrar a la zona arqueológica. Personal del Estado Mayor Presidencial revisaba bolsa tras bolsa y hacía pasar a cada persona por los arcos detectores de metales.

Una brisa anunciaba más lluvia y los músicos hacían sonar sus instrumentos.

Una voz en off resaltó que la zona de Chichén Itzá cumple 20 años de haber sido declarada patrimonio cultural de la humanidad.

Tercera llamada, y las notas de melodías que identifican a los yucatecos se escuchan y emocionan: “esa es Caminante del Mayab”.

Son las 20:50 horas y apenas comienza el recital, pero llueve ligero. Entra Plácido Domingo al escenario para abrir el concierto. Acaba y pide comprensión, debido a que el espectáculo debe detenerse porque los instrumentos pueden dañarse con la lluvia.

Chichén Itzá está ubicada en zona de cenotes, de por sí húmeda. “Si llueve… tal vez este concierto tengamos que realizarlo mañana… no sé…”, advierte el tenor. Varios asistentes se colocan detrás de una torre de iluminación y se quejan de que pagaron 3 mil 500 pesos y sólo ven esa torre.

Canta la soprano y la pirámide donde desciende Kukulkán se ilumina de rojo.

No se ve ninguna estrella.

“Este concierto se realiza hoy… ¡o nunca!”, comenta un hombre de edad madura. Llovizna y algunos se guarecen bajo los árboles situados frente al templo de los jaguares.

Una pausa.

Tres minutos y regresa Plácido.

El bel canto arroba y varios cantan.

Un muchacho en silla de ruedas cierra los ojos.

Un viejo se sabe todas las italianas del programa.

Cuando fluye el concierto la gente calla, escucha en silencio, con respeto.

La pirámide, producto de una cultura de 3 mil años, luce imponente y sus piedras refulgen, aunque fue hecha cuando no había luz eléctrica y se respetaban luces y sombras de la noche y el día.

Cede Chaac.

Finaliza la primera parte y se anuncia el intermedio.

La segunda parte abre con la voz y grandeza de Armando Manzanero. Al piano, interpreta Somos novios.

La emoción envuelve a la concurrencia. Entra la orquesta y la tonada de fama mundial se escucha sobredimensionada, más grande.

Con Plácido, Manzanero canta Mía y el concierto alcanza el clímax.

Se abrazan, el yucateco besa a Domingo. “Te admiro”, se dicen.

Sale Plácido y Manzanero cerrará con Adoro, pero lo hará  pronunciando fragmentos en maya, “el idioma de mi abuela, quien me trajo a Chichén Itzá cuando yo tenía 10 años”.

Se va Armando, quien la armó en su terruño, con su gente y cantando en maya.

A las 11 y media de la noche Plácido sale vestido con traje de charro.

La noche se tiñe de mexicanidad.

“Todo esto pasa en este sitio que es realmente nuestro, con estas ruinas, con el palacio de Chichén Itzá, que debemos cuidar”, comenta orgulloso un guía de turistas que cada día explica lo que vale, piensa y siente por estos rumbos de la serpiente, del gran Kukulkán.

Chaac permitió que terminara el concierto. 

Derechos Humanos FRAYBA informa:

Estimadas, estimados:

Por la gravedad de los hechos ocurridos en el Ejido Miguel Hidalgo,
municipio de La Trinitaria, Chiapas, este Centro emite el siguiente
pronunciamiento reprobando los actos arbitrarios de autoridades
estatales y federales.

Más información disponible en las siguientes páginas:
http://diariomeridiano90.blogspot.com/
http://escrutiniopublico.blogspot.com/
http://corresponsaliachiapas.blogspot.com/
http://identidad-politica.blogspot.com/

http://www.frayba.org.mx/index.php

Saludos cordiales.
Área de Sistematización e Incidencia
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, A.C

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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
06 de Octubre de 2008

Informe preliminar sobre la masacre de Chinkultic.

El día 03 de octubre en la comunidad de Miguel Hidalgo, municipio de
La Trinitaria, Chiapas, se llevó a cabo un operativo policiaco en el
que participaron elementos de Seguridad Pública federal y estatal, así
como de Procuración de Justicia, también federal y estatal,
presuntamente para ejecutar diversas órdenes de presentación derivadas
de la averiguación previa iniciada con motivo de la toma del predio en
que se encuentra el centro ceremonial de Chincultik.

Dicho operativo dejó como resultado la Privación Arbitraria de la Vida
de seis campesinos, lesiones en diecisiete personas y la detención de
treinta y seis campesinos, lo cual deriva en la responsabilidad del
gobierno federal y estatal por la violación a los derechos humanos a
la vida, a la integridad personal, a la libertad y seguridad
personales, a la seguridad jurídica, a la honra y a la dignidad, entre
otros.

Mediante comunicado de la Procuraduría General de Justicia, número
DPE/4626/08, fechado en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chis., el 04 de
octubre de 2008. Se establece sustancialmente que:

?La Procuraduría General de la República informa que ante el Agente
del Ministerio Público de la Federación adscrito a la Delegación de la
Procuraduría General de la República en Chiapas, fueron presentadas 28
personas aseguradas en un operativo en cumplimiento de órdenes de
localización y presentación por su probable responsabilidad en la toma
la Caseta de acceso al Parque Nacional Lagos de Montebello.
En el operativo de desalojo realizado el día de ayer de los terrenos
localizados en áreas naturales protegidas en Lagos de Montebello,
pertenecientes al Municipio de la Trinitaria, Chiapas, participaron de
manera coordinada personal de la Procuraduría General de Justicia de
Chiapas(sic), efectivos de la Secretaría de Seguridad y Protección
Ciudadana (Policía Estatal Preventiva), así como un Agente del
Ministerio Público de la Federación adscrito a la Delegación de la PGR
en el estado y elementos de la Policía Federal??

Asimismo, en conferencia de prensa la noche de este sábado 04 de
octubre por el Ministro de Justicia del Estado de Chiapas, Amador
Rodríguez Lozano, dio a conocer que en ?coadyuvancia con las
autoridades federales, derivado de la Averiguación Previa
PGR/CHIS/COM/156/2008 en relación con la denuncia presentada por el
INAH, para restituir a la Federación el Parque Nacional Lagos de Monte
Bello y la zona arqueológica de Chinkultic, municipio de La
Trinitaria, Chiapas, se llevó a cabo un operativo policiaco
interinstitucional, el día 03 de octubre del año en curso?.

Según información recabada por este Centro de Derechos Humanos, el día
03 de octubre, aproximadamente a las 11:00 hrs. se realizó un
operativo policiaco con la presencia de unos 40 elementos de la
Policía Estatal Preventiva y de la Policía Ministerial, quienes
ingresaron a la comunidad en vehículos, caballos y a pie, tirando
gases lacrimógenos y allanando varios domicilios. Al parecer uno de
los mandos policíacos era el Gral Brig. Víctor Librado Polo Estrada,
quien es el Subdirector de la Policía Ministerial. Los habitantes de
la comunidad acorralan a los policías, los desarman, quitándoles 77
armas de fuego, escudos y toletes, encerrándolos en la casa ejidal de
Miguel Hidalgo, en donde permanecen por varias horas.

Alrededor de las 17.30 hrs. ingresaron a la comunidad aproximadamente
unos 300 elementos de la Policía Estatal Preventiva y policías
ministeriales, disparando gases lacrimógenos a la población, la cual
respondió con piedras y palos, iniciándose las acciones violentas, los
agentes policiales respondieron con armas de fuego, hiriendo a varias
personas.

El Sr. Agustín Alfaro Alfaro, vecino de la Ranchería Ocotal Ojo de
Agua, ubicada a 5 minutos del Ejido Miguel Hidalgo, junto con su
esposa Eloisa Margarita Espinoza Morales, quien llevaba a uno de sus
hijos en brazos, acudieron en su camioneta a la comunidad Miguel
Hidalgo para apoyar en el traslado de los heridos, al llegar a la
comunidad suben a su camioneta a Rigoberto López Vázquez, José Alfredo
Hernández Ramírez, Miguel Antonio Martínez López y Miguel Martínez
García, para llevarlos al hospital más cercano; aproximadamente en el
kilómetro 30 de la carretera Lagos de Montebello ? Comitán de
Domínguez, son interceptados por una camioneta de la Policía Estatal
Preventiva quien les dispara, hiriendo en la pierna al Sr. Agustín,
quien era el chofer, al bajarlo de la camioneta los policías le
disparan en el pecho, disparando también a Rigoberto López, Alfredo
Hernández y Miguel Antonio Martínez, quienes mueren ejecutados en el
lugar y Miguel Martínez queda herido, y la señora Eloisa y su hijo
resultan ilesos siendo testigos de los hechos.

En el operativo los policías hieren con arma de fuego a los señores
Ignacio Hernández López y Ricardo Ramírez Ramírez, quienes fallecen
mientras son trasladados al Hospital de Amparo Agua Tinta, municipio
de Las Margaritas, Chiapas.

Este Centro de Derechos Humanos tuvo conocimiento de 36 campesinos
detenidos, a los que trasladaron a San Cristóbal de Las Casas y a La
Trinitaria, los cuales fueron liberados el 05 de octubre
aproximadamente a las 21 hrs., en el Ejido Lázaro Cárdenas, próximo a
Miguel Hidalgo, a cambio de las armas que los pobladores habían
quitado a los policías.

Este Centro tiene información de 17 campesinos lesionados, 10 con
lesiones por los golpes recibidos y 6 heridos por armas de fuego;
siendo el de mayor gravedad Cándido Pérez Méndez quién hoy fue
trasladado a la Ciudad de México; en tanto que Miguel Martínez García
y Madain Martínez Espinoza fueron trasladados al Hospital Regional de
Tuxtla Gutiérrez; Roselin Ramirez Samorano está en el Hospital
Regional de Comitán de Domínguez; Darinel Hernández López continúa en
el Hospital de Amparo Agua Tinta; en tanto que Abenamar Calvo Pérez
fue dado de alta el pasado 5 de Octubre.

Consideraciones:
Este Centro de Derechos Humanos, con base en la documentación
realizada, descrita anteriormente, y del contenido de los testimonios
recabados de las víctimas, considera lo siguiente:

Primero. Que en términos de lo dispuesto por el artículo 133 de la
Constitución y la jurisprudencia, tanto el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos como la Convención Americana sobre
Derechos Humanos forman parte de los instrumentos normativos
constituidos como Ley Suprema del Estado Mexicano, por tanto todas las
autoridades de los tres niveles de gobierno están obligadas a su
cumplimiento, entre ellos los siguientes derechos: a la vida; a la
integridad personal; a la libertad y seguridad personales; a la
seguridad jurídica; y a la honra y a la dignidad. Derechos violados en
agravio de los pobladores de la comunidad de Miguel Hidalgo, tanto por
los servidores públicos encargados de la procuración de justicia, así
como los encargados de la Seguridad Pública a nivel estatal y federal
que ordenaron y ejecutaron el operativo en el que perdieran la vida
seis personas y diecisiete más resultaran lesionadas.
Segundo. En el ámbito del derecho internacional de los derechos
humanos, los elementos de la Secretaria de Seguridad Publica,
federales y estatales, que ejercen funciones de policía son
considerados “funcionarios encargados de hacer cumplir la ley” y se
encuentran sujetos a los deberes establecidos en los instrumentos
internacionales de la materia, como es el caso del Código de conducta
para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y el Conjunto de
Principios para la protección de todas las personas sometidas a
cualquier forma de detención o prisión, adoptados por la Asamblea
General de Naciones Unidas, en sus resoluciones 34/169 y 43/173, del
17 de diciembre de 1979 y del 9 de diciembre de 1988, respectivamente.
El Código de conducta dispone que dichos funcionarios: cumplirán en
todo momento los deberes que les impone la ley, sirviendo a su
comunidad y protegiendo a todas las personas contra actos ilegales,
(?) en el desempeño de sus tareas, respetarán y protegerán la dignidad
humana y mantendrán y defenderán los derechos humanos de todas las
personas (artículo 2); podrán usar la fuerza sólo cuando sea
estrictamente necesario y en la medida que lo requiera el desempeño de
sus tareas (artículo 3); y respetarán la ley y ese Código de conducta
y harán cuanto esté a su alcance por impedir toda violación de ellos y
por oponerse rigurosamente a tal violación (artículo 8).
Por lo que el uso excesivo de la fuerza pública desplegado por los
cuerpos de seguridad pública federal y estatal contra los pobladores
de la comunidad de Miguel Hidalgo, del municipio de La Trinitaria, el
pasado día 03, dejaron de cumplir los preceptos antes referidos lo que
trajo como resultado privaciones arbitrarias de la vida, civiles
lesionados y detenciones arbitrarias.
Tercero: Respecto a las seis personas de la comunidad de Miguel
Hidalgo que fueron ejecutadas se vulneró el derecho a la vida que está
reconocido en el artículo 22, párrafo primero de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual prohíbe, entre otras
conductas, la pena de muerte. En el ámbito internacional, el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece, en su
artículo 6.1, que “El derecho a la vida es inherente a la persona
humana. Este derecho estará protegido por la ley. Nadie podrá ser
privado de la vida arbitrariamente”.
También se vulnero, el artículo 4.1 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos establece que “Toda persona tiene derecho a que se
respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en
general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser
privado de la vida arbitrariamente.”
De acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, [...]. Los
Estados tienen la obligación de garantizar la creación de las
condiciones que se requieran para que no se produzcan violaciones de
ese derecho básico y, en particular, el deber de impedir que sus
agentes atenten contra él.
Asimismo, la Corte interamericana ha señalado que “los Estados deben
vigilar que sus cuerpos de seguridad, a quienes les está atribuido el
uso de la fuerza legítima, respeten el derecho a la vida de quienes se
encuentren bajo su jurisdicción [...]. ” Asimismo, los Estados deben
proteger tal derecho mediante la “…obligación positiva de las
autoridades de tomar medidas preventivas operativas para proteger a un
individuo o grupo de individuos, cuya vida esté en riesgo [...].” Es
decir, de acuerdo con el anterior criterio, las autoridades tienen la
obligación no sólo de respetar el derecho a la vida para no privar a
ninguna persona de éste, también tienen, las siguientes obligaciones:
a. Adoptar medidas para prevenir la privación de la vida de personas; y
b. En caso de que ello haya sucedido, investigar de manera efectiva
los hechos acaecidos.
En virtud de todo lo anterior, es evidente que las autoridades y
funcionarios que participaron en el operativo en la comunidad de
Miguel Hidalgo no sólo no tomaron las medidas pertinentes para
prevenir, de manera razonable, las violaciones al derecho a la vida,
sino que sus acciones trajeron como consecuencia la muerte de las seis
personas.
Cuarto: Respecto a los diecisiete 17 campesinos lesionados durante el
intento de detención, se vulneraron diversos preceptos legales, entre
ellos en la Constitución, se prohíbe toda incomunicación, tortura,
“tormento”, maltrato e intimidación (artículos 19, parte final, 22 y
20, apartado A, inciso II). Al respecto, el artículo 19, en lo que
ahora interesa, prohíbe todo mal tratamiento en la aprehensión y toda
molestia que se infiera sin motivo legal, y obliga a que los abusos
sean corregidos y reprimidos.
Por su parte, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su
artículo 5, numerales 1 y 2, dispone respectivamente que “toda persona
tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral”
y que “nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles,
inhumanos o degradantes; y toda persona privada de libertad será
tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.”
Las anteriores disposiciones establecen claramente la obligación de
respeto del derecho a la integridad personal, en cualquiera de sus
modalidades (malos tratos o tortura). En este sentido, se desprende
que todos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley tienen
prohibido infligir, tolerar o instigar la tortura u otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes a cualquier persona. El hecho
de que la orden parta de un superior no los exime de responsabilidad,
pues están obligados por las normas internacionales a desobedecer esas
órdenes y a informar sobre ellas.
En vista de lo anterior, ha sido claro que los funcionarios que
intervinieron en el operativo en mención, violaron los límites y
procedimientos democráticos que permiten preservar tanto la seguridad
pública como los derechos fundamentales de la persona humana,
consagrados en convenios y tratados internacionales de derechos
humanos, así como en nuestra carta magna y que tal violencia pone a la
población en la disyuntiva de la autodefensa.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas reprueba
enérgicamente los crímenes cometidos por los agentes federales y
estatales contra los pobladores de la comunidad de Miguel Hidalgo y
exige al gobierno federal y al del estado de Chiapas, una
investigación imparcial y eficiente sobre los hechos, sanción a los
responsables, la reparación de los daños materiales e inmateriales,
medidas que permitan el resarcimiento a los daños ocasionados al
tejido social de la comunidad, y las medidas de no repetición que
garanticen que nunca más el ejercicio de la función pública y del uso
de la fuerza pública excedan sus límites, que son los derechos humanos
como atributos inherentes a la dignidad humana.
Este Centro subraya e insiste que, en los términos del Sistema
Interamericano, la reparación del daño no se ciñe a la entrega de
apoyos económicos ya que hasta el momento autoridades estatales y
federales han optado por la entrega de 35 mil pesos por gastos
funerarios y 75 mil pesos por apoyo económico a las familias que
perdieron a sus familiares, así mismo a los pobladores les han
prometido la entrega de despensas, apoyo en proyectos productivos y de
desarrollo comunitario para impulsar fondas o restaurantes turísticos,
significando esto una ofensa a la población ante el agravio perpetrado.
Antecedentes del contexto en Chiapas.

Eventos de represión en donde elementos del Estado, asesinan a
campesinos indígenas que reivindican sus derechos.

En este año, distintas comunidades y organizaciones indígenas en el
estado de Chiapas han emprendido acciones para defender y reivindicar
su derecho al territorio, a la protección y cuidado de sus recursos
naturales, a la protección del patrimonio que conforma su identidad
como pueblos originarios.

En ese sentido recordamos algunas acciones registradas durante el 2008
de reivindicación de derechos, fundamentalmente en defensa de la
tierra y el territorio, que han sido reprimidos por agentes estatales.

15 de abril de 2008. En el predio San Antonio Tonina, municipio de
Ocosingo, los señores Alfonso Cruz Espinosa y Benjamín Martínez Ruiz
denunciaron ante este Centro, que el INAH amenazó con sancionarlos
económicamente o meterlos a la cárcel por supuesta afectación al área
federal, siendo que realizan trabajos en su terreno particular que
colinda con la Zona Arqueológica.

16 de julio. Intento armado de retomar la caseta de entrada a las
Cascadas de Agua Azul, municipio de Chilón, por miembros de la OPDDIC,
quienes fueron repelidos por los ejidatarios. A la fecha continúan las
amenazas y actos de hostigamiento en contra de los ejidatarios que
custodian el cuidado de los recursos naturales de la zona.

22 de Julio. Campesinos indígenas de la Comunidad de Cruztón,
municipio de Venustiano Carranza, son reprimidos por miembros de la
Policía Estatal Preventiva (PEP) tras haber ocupado la tierra con el
objeto de que ejercer presión antes de proceder al desalojo; la
disputa es, además del territorio, los recursos hidráulicos y
minerales que resultan atractivos para la explotación de empresas
extranjeras.

10 de Septiembre. Comunidad Huitepec, Segunda Sección, municipio de
San Cristóbal de Las Casas, elementos de la PGR suben al cerro del
Huitepec para buscar a dos personas, bases de apoyo zapatistas,
quienes desde el 2006 custodian la Reserva Comunitaria Zapatista.

03 de Octubre. Desalojo de ejidatarios de Miguel Hidalgo, municipio de
La Trinitaria, durante este operativo policiaco son asesinados 6
campesinos que mantenían el control de la Zona Arqueológica de
Chincultik.

Cabe mencionar que contrario a los casos anteriores en donde elementos
policíacos han confrontado a población civil, en Chiapas existen zonas
administradas por la población en acuerdo, o por conveniencia política
y económica, con autoridades estatales y federales, tal como la Zona
Lacandona.

Algunos eventos de represión en Chiapas que han desencadenado en Masacre.

Sin embargo la represión a organizaciones, pueblos indígenas y
campesinos ha rebasado los límites en distintas ocasiones, la fuerza
que la autoridad instruye o aplica en contra de quiénes resisten, a
veces ha terminado en masacre.
Algunos hechos de sangre registrados en distintos años, sucedidos en
Chiapas, son:

30 de mayo de 1980. Masacre en Wolonchán, municipio de Sitalá,
campesinos fueron reprimidos y asesinados por Policías estatales
durante una manifestación pacifica que tuvo sus orígenes en los
reclamos no atendidos de las comunidades indígenas.

14 de marzo de 1997. Masacre en la Comunidad San Pedro Nixtalucum, El
Bosque. Ataque y asesinato de cuatro indígenas zapatistas y
desplazamiento forzado de 80 familias por elementos de la Policía de
Seguridad Pública y el Ejército.

22 de diciembre de 1997. Masacre de Acteal, Chenalhó. Asesinatos de un
bebé, 14 niños, 21 mujeres y 9 hombres, por parte de miembros del
Partido Frente Cardenista y el PRI en contubernio con elementos de la
Policía Estatal y el Ejercito Mexicano. El evento duró alrededor de 7
horas y en su desarrollo elementos de SP permanecieron a 200 metros
del sitio del ataque, sin intervenir. Todavía los autores
intelectuales de la masacre se mantienen en la impunidad.

10 de junio de 1998. Masacre en las Comunidades Unión Progreso,
Chavajeval, Alvaro Obregón, Municipio El Bosque. En un operativo,
integrantes de la Policía de Seguridad Pública asesina a ocho
campesinos. Una de las justificaciones de este operativo fue
emboscadas anteriores en Los Plátanos.

28 de enero de 2003. Masacre en la Comunidad de Tres Cruces, municipio
de Chamula. Durante un operativo policiaco llevado a cabo por agentes
de la Sub-Procuraduría Indígena, se dio un enfrentamiento en donde
resultaron muertas 5 personas.

13 de noviembre de 2006, Masacre en la Comunidad de Viejo Velasco
Suárez, municipio de Ocosingo. Mueren 4 personas y 4 más permanecen
desaparecidas.

01 de mayo de 2008. Ejecución en la colonia San Juan del Grijalva,
municipio de Tecpatan. Elementos de la Policía Estatal Preventiva
ejecutaron al señor Luis Fernando Guzmán Hernández, sin mediar orden
de aprehensión, y sin delito que perseguir.

03 de Octubre. Masacre en el ejido Miguel Hidalgo, municipio de la
Trinitaria. Son asesinados 6 campesinos que mantenían la
administración de la Zona Arqueológica de Chincultik.

¡Protestar es un derecho, reprimir un delito!