“Me postulé para Rector de la U A Q: Bernardo Romero

Como sabes, me postulé para Rector de la UAQ.

Creo que es posible una UAQ diferente, con mejor calidad académica, con más y mejores opciones y más justa.

Me he propuesto empezar los cambios con una campaña diferente; ¿Te interesa participar?

Puedes encontrar un resumen de la propuesta en el blog: laotrauaq.wordpress.com/ o comunicarte al correo otrauaq@hotmail.com

 

Tu opinión es muy importante; te sugiero unos temas para debatir. Manda tus comentarios:

 

¿Qué cambiarías en la UAQ?

¿Qué le pedirías al rector de la UAQ?

¿Existe en la UAQ un hecho o situación que te gustaría denunciar?

¿Cual es el problema más grave de la UAQ?

¿Qué necesitas para realizar mejor tus actividades en la UAQ?

Gracias

 

Bernardo Romero

Las Marionetas japonesas en el F I C

Las marionetas japonesas tienen alma y corazón

KAWASEMI6

Con movimientos simples y refinados, Yoshiya Yamamoto, Izumi Masumura y su hijo Hisui, integrantes de la compañía de marionetas japonesa Kawasemi-za, demostraron que para seducir la mirada infantil no es necesaria la parafernalia de la multimedia ni la saturación audiovisual. Sólo basta con el deseo de compartir una parte del ser y contar con la creatividad y habilidad suficientes para lograr que la frialdad estática de unos muñecos de madera, se transforme en una suerte de sentimientos que van de la alegría a la ternura.

Poema silencioso da título a esta mágica producción nipona que se presentó este viernes en Pastitos. La Carpa de los Niños como parte de las actividades del 36 Festival Internacional Cervantino. Sin palabras ni gestos, sino con toda una carga de emociones y sentimientos estas marionetas y sus titiriteros narraron sin aparente dificultad las siete historias que integran esta composición escénica.

En 55 minutos, las marionetas recorrieron diferentes puntos del escenario con libertad, gracias a la destreza de Yamamoto, Masumura y su hijo Hisui, quienes extendieron corazón y alma a los muñecos, cuyas estructuras de alambre y resorte adquirieron soplos de vida durante la escenificación.

Con destreza, los titiriteros nipones lograron texturizar y llenar de color el escenario, el cual se transformó en diversos escenarios, desde un cielo abierto, un océano, hasta unas montañas, donde los personajes se desplazan en el aire ayudados por la imaginación de la audiencia.

Cada duende, humano, animal de la naturaleza o mitológico, tiene su propia personalidad, pues en diversas ocasiones, tanto Yamamoto como Masumura, han expresado que cada una de sus historias fue creada en función del títere, de sus características y de las sensaciones que éste encierra. Fue así como lograron construir Persiguiendo el sueño; Rapsodia de pan; Un caballo llamado Ariel; El espíritu del agua, Tsurara; Yamu del mar; El baile de Hidora; Tink, y Neesika, relatos que lo mismo narraron pasajes oníricos que espacios de la tradición oral japonesa.

Más de 120 marionetas integran el universo de los titiriteros japoneses, quienes en esta ocasión en lugar de traer a su muñeco más pesado, de cinco kilos, llegaron con uno de 22 centímetros. “Cada uno de nuestros títeres lleva una parte de nosotros, por eso nos tardamos hasta seis meses en construirlos, lo cual coincide con nuestra forma de hacer teatro en la que más allá de impresionar, deseamos tocar el corazón de niños y adultos”.

Yamamoto perteneció a la Takeda Ningyo-za, una de las más respetadas compañías de títeres tradicionales en Japón. En 1982 decidió crear su propia compañía, a la cual 12 años más tarde se  integró su colega y también esposa Izumi.

La Carpa de los Niños, ubicada en Pastitos, se presentará de nueva cuenta este domingo 12, a las 12:00 y 17:00 horas, así como los días 14 y 15, a las 18:00 horas, en el Teatro María Grever, de León, como parte de las actividades del Festival Internacional Cervantino.

Kawasemi-za y su Poema silencioso estará además los días sábado 18 y domingo 19 de octubre, en el Teatro Julio Castillo del INBA, en la Ciudad de México.

La Plaza del Diamante en el F I C

La Plaza del Diamante (Lectura dramatizada)

Ana Belén - La Plaza del Diamante (Lectura dramatizada)

Duración:

60

Mercè Rodoreda, la novelista —y también poeta y dramaturga— catalana cuyo centenario de nacimiento celebramos ahora, escribió esta novela de guerra y posguerra, construcción y destrucción de una sociedad, pero también de destrucción y construcción de una identidad personal. Simbólica a la vez que psicológica, La plaza del diamante es, a pesar de su aparente sencillez, rica en matices, imágenes y momentos. Publicada en 1962, fue traducida al español en 1965, y el éxito sostenido de crítica y público la ha llevado a ser vertida a otros 27 idiomas, a la gran pantalla y a una serie televisiva, así como a los escenarios teatrales en formatos y adaptaciones muy diversas. Ahora llega al FIC en una nueva versión: un monólogo preparado por Joan Ollé e interpretado por Ana Belén, a quien el público mexicano tendrá la oportunidad de disfrutar como la gran actriz que es. Y llega también gracias a una intersección de voluntades, la conmemoración internacional del Año Rodoreda 2008. El Institut Ramon Llull, dedicado a la promoción de la lengua y la cultura catalanas fuera de su propio ámbito, ha hecho posible este encuentro que permitirá oír las palabras de Mercè Rodoreda en la voz de Ana Belén, y recordar la historia de Cataluña en el siglo XX, con el trauma de la guerra 1936, la derrota de 1939 y el exilio como el que vivió Rodoreda. Con la colaboración de Teatro Español de Madrid, Bitò produccions SL, Cementos Moctezuma, Bodegas Torres y Freixenet

Una tragedia extrañamente realista en el F I C

Vive foro del Cervantino 90 minutos

de una tragedia extrañamente realista

La Orestiada

Un muro manchado de sangre nos anuncia la tragedia. Huellas de manos que intentaron salvarse de una muerte no deseada, coágulos de hemoglobina, fuentes carmesí que de seguro se brotaron de una cortada yugular. Un muro inquebrantable que proyecta a los actores hacia el público, y que, al parecer, no les deja escapatoria.

Así nos prepara la escenografía a la primera obra clásica revisitada por el director alemán Michael Thalheimer y por su fiel equipo de trabajo: actores, iluminadores, músicos, escenógrafos, vestuaristas y algún buen inventor -quizá el mismo Thalheimer- que lograra crear un líquido espeso, resbaloso, pegajoso y rojo, idéntico a la sangre que corre por nuestras venas, en el mejor de los casos.

Líquido que la propia Clitemnestra, mujer grande, imponente, y en ropa interior, se vierte ella misma desde el primer momento en el que pisa el estrecho corredor que le servirá de escenario. A ella y a su triste casa, como bien lo dice el coro.

Cruda, intensa y paradójica podría definirse esta versión abreviada de La Orestiada, que por su fuerza y contundencia hace vivir 90 minutos de una tragedia extrañamente realista. Una tragedia en donde se habla de dioses, destino, valores y principios, pero se ve lo contrario: excreciones, cabello seboso, vómito, orines, saliva y gritos desmesurados, desesperados, tan inesperados en una tragedia griega, en la que los personajes femeninos suelen aceptan con serenidad y fatalidad su trágico destino impuesto por los dioses.

Asimismo, Clitemnestra, madre herida y vengativa, mujer furiosa, resalta a lo largo de la obra un encuentro de dos contrarios: la indiferencia a un mundo terrenal del que ninguno de los actores puede escapar.

Con un trabajo profundo, el director logró que cada uno de los actores representara una versión contemporánea de los míticos personajes:, a través de  elementos corporales como la gestualidad, la entonación y el ritmo corporal: Clitemnestra -Constanze Becker- una mujer imponente, dura, consciente de que su condición de madre y mujer no le facilita las cosas; Agamenón -Henning Vogt- hombre inseguro, obsesionado con la gloria y el honor; obsesión transformada hoy en día en el deseo de poder, fama y éxito; Casandra -Katharina Schmalenberg-, la profetisa legendaria, es una mujer que nos recuerda a un alma atormentada y esquizofrénica; y Orestes, que nunca se ha distinguido por su valentía y aplomo, es un joven casi autista, entre niño violento y adulto traumatizado, con una gran dosis de humor.

Siguiendo los diálogos clásicos, y con una guitarra eléctrica melancólica, La Orestiada nos hace tambalear constantemente al vértice de dos mundos: el de los mitos inmortales, y el de nuestra realidad: un mundo violento y desencantado. Seamos responsables de nuestros actos, parecían decir los actores.

Conocido en el teatro alemán como un vanguardista y generador de tendencias, el director Michael Thalheimer adaptó, comprimió y trasladó en el tiempo la clásica tragedia, con mucho cuidado en conservar su esencia. Así, se estrenó en 2007 una obra que la crítica calificó como despiadada e intelectualmente afilada. Una Orestiada abreviada y sin intermedio, con una moderna Clitemnestra -Constanze Becker- sin nada que perder, destrozada por la muerte de su hija Ifigenia. Durante cien intensos minutos los modernos héroes trágicos intentan comprender cómo funciona el mundo y el clásico coro griego se transforma en psicóticas voces imaginarias que resuenan sin cesar en la mente de cada personaje: “Actúa, sufre, aprende”.

Matricidio, parricidio, venganza, culpa y condena: en esta adaptación la humanidad es una mancha sangrienta con el sello personal del director: no hay salvación ni dios que acuda al rescate de los simples mortales. Sólo resuenan los inmutables acordes de guitarra eléctrica, respondiendo a la época en la que el director transportó a los personajes, y quizá a los fracasados ideales de progreso del siglo XX .

Esa noche en el Teatro Principal de Guanajuato, el público mantuvo silencio, olió el humo del tabaco fumado por Clitemnestra y su amante Egisto, sintió la sangre espesa y tibia que cubría vivos y muertos, y, con sus aplausos, celebró una vez más los grandes clásicos de la humanidad.

El público que asiste al Cervantino podrá disfrutar de una función más de la puesta teatral de la Deutsches Theater Berlin, este sábado 11 de octubre, a las 18:00 horas, en el Teatro Cervantes.

Revalorar la Historia para entenderla: FIC

Revaloremos nuestra historia para entenderla

 

En la medida que revaloremos nuestra historia la entenderemos mejor y le daremos la dimensión que merece”, afirmó Rafael Tovar y de Teresa al tomar parte en la segunda jornada del III Encuentro de Periodismo Cultural de Iberoamérica.

El titular de la Coordinación para los Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, subrayó que ambas conmemoraciones no deben ser vistas como un acontecimiento nacional sino regional, porque otros países iberoamericanos también celebrarán acontecimientos semejantes.

“Debemos detonar acciones que contribuyan al engrandecimiento de nuestra historia; el Legislativo ya hizo su parte al crear la comisión encargada de los festejos; ahora los gobiernos federal, estatales y municipales están conjuntando esfuerzos para generar acciones, invitar e incluir al mayor número de personas”, comentó el ex embajador de México en Italia.

El programa base nacional tiene cuatro líneas de acción: la memoria para recordar el pasado, atender la diversidad como país multiétnico y pluricultural que somos, ubicar la parte histórica y los personajes principales de ambos acontecimientos y establecer lo que queremos ser como país.

Entre otras de las múltiples actividades que ya se vienen desarrollando a partir de este año y hasta llegar a septiembre de 2010, ennumeró actividades diversas para niños y jóvenes, revalorar y difundir el patrimonio cultural, la edición de libros conmemorativos y el montaje de más de 150 exposiciones en museos, que serán itinerantes por todo el país.