Derechos Humanos de La Montaña

Compañer@s:

En primer lugar agradecemos su valioso apoyo en la acción urgente que emitimos el domingo 15 de febrero de 2009, sobre la desaparición de RAÚL LUCAS LUCIA y MANUEL PONCE ROSAS,  en ese contexto, algunos compañeros nos han comunicado que han tenido dificultades con los datos para contactar al Procurador de Guerrero y del Presidente Municipal de Ayutla.  Para estas personas, les comunicamos nuevos datos que tenemos.

Procurador del Estado de Guerrero

Eduardo Murueta Urrutia
 

Fax:  +52 747 494 2981 (desde fuera de México) ó   01 747 494 2981 (desde México).
 

Su dirección es:

Boulevard René Juárez Cisneros, esq. Juan Jiménez Sánchez,

Col. El Potrerito, C.P. 39098,

Chilpancingo, Guerrero, México
 

El número de fax del Presidente Municipal de Ayutla, Armando García Rendón, es:

+52 745 455 00 97 (desde fuera de México) ó 01 745 455 00 97 (desde México).
 
 

Saludos,

Laura Aragón

Tlachinollan – Centro de Derechos Humanos de la Montaña.
Coordinadora del área internacional
www.tlachinollan.org
Teléfono/Phone.  +52 (757) 476-1220
Teléfono del área internacional. Ciudad de México. +52 (55) 8421-6636

Skype: laura.aragon

67 relatos de EdgarAlan Poe

 

Proponen una celebración

a la literatura con

67 relatos de Poe 

Edgar Allan Poe (1809-1849)  

Mónica Mateos-Vega 

 

La Jornada  Comenzará a circular en México una edición especial con los cuentos completos del autor  

Con traducción íntegra de Julio Cortázar, la recopilación fue coeditada por Páginas de Espuma y Colofón 

El libro de 960 páginas incluye una semblanza del autor, escrita por el gran cronopio   

Julio Cortázar en imagen tomada del libro Manual de cronopios, publicado por el sello De la Torre   

La próxima semana estará ya en las librerías de México una de las novedades literarias más relevantes de los meses recientes: los cuentos completos de Edgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar, volumen del que La Jornada ofreció un adelanto el domingo pasado. 

Por si esa combinación de talentos fuera poco, cada uno de los relatos (67 en total) viene acompañado por el comentario de un escritor hispanoamericano, además de los prólogos de Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Jorge Volpi, Fernando Iwasaki y una semblanza que el propio Cortázar hizo de Poe. 

El proyecto se empezó a gestar hace un año entre los sellos editoriales Páginas de Espuma y Colofón. Más que un homenaje al autor de La caída de la casa Usher en el bicentenario de su nacimiento, se trata de una celebración a la literatura. 

En rueda de prensa, el escritor Alvaro Enrigue, uno de los convocados en esta seductora iniciativa, señaló que el libro Edgar Allan Poe: cuentos completos, edición comentada (960 páginas) pone en la mesa una de las obras decisivas para la formación de los escritores de los pasados 200 años. 

“Los cuentos de Poe son como El Quijote de Cervantes, porque contienen en sí mismos toda la literatura, la invención de un mundo completo”, explicó. 

Paladear letra por letra 

La colección íntegra de los cuentos de Edgar Allan Poe fue traducida del inglés por Julio Cortázar en 1953, gracias a un encargo que el Cronopio mayor recibió de la Universidad de Puerto Rico, recomendado por el filósofo y escritor español Francisco Ayala. 

Cortázar se dedicó con entusiasmo dos años a la tarea de dar a luz en español, con claridad y transparencia absoluta, unos textos que demostraron, entre otras cosas, que ambos escritores están hecho el uno para el otro, continuó Enrigue. 

Más que un trabajo, para el autor de Rayuela fue un placer paladear letra por letra la obra de su admirado escritor, a quien consideraba el responsable de su incursión en la narrativa por haberle mostrado lo que era el cuento. 

Con Poe, afirmaba, la casa de lo fantástico se multiplicó en las literaturas de todo el mundo. 

Durante más de medio siglo la traducción de Cortázar, editada hace años en dos tomos por la legendaria casa Alianza, ha sido considerada insuperable. En uno de los prólogos de esos libros el escritor argentino explica que los mejores cuentos de Poe son los más imaginativos e intensos; los peores, aquellos donde la habilidad no alcanza a imponer un tema de por sí pobre o ajeno a la cuerda del autor.

El traductor los agrupa en cuentos de terror, sobrenaturales, metafísicos, analíticos, de anticipación y retrospección, de paisaje, así como grotescos y satíricos. 

En la edición especial que ahora se presenta se asignó a cada uno de los 67 escritores un texto, manteniendo el orden que estableció Cortázar: Como toda selección es arbitraria, decidimos invitar tanto a narradores españoles (29) como latinoamericanos (38), con el único requisito de haber nacido después de 1960 y de haber publicado al menos un libro de cuentos. Admitimos que hay ausencias notables, pero las hemos compensado con presencias maravillosas, explican Volpi e Iwasaki en la presentación del libro. 

Un libro único, además, porque ha conseguido, al menos en España, lo que no admiten ni las universidades, ni las academias, ni los críticos, ni las antologías: mezclar autores españoles y latinoamericanos en torno a la obra de un escritor anglosajón, consideró Iwasaki al dar a conocer hace unas semanas el volumen en aquel país europeo. 

Esfuerzo multinacional 

Entre otros narradores que comentan la obra de Poe figuran Santiago Roncagliolo, Fabio Morábito, Ignacio Padilla, Ana García Bergua, Guillermo Fadanelli, Pedro Ángel Palou, Guadalupe Nettel, Mario Bellatín, Antonio Ortuño, Txani Rodríguez y Luis Felipe Lomelí. 

Este último escritor señaló en conferencia de prensa que participar en el proyecto fue “como si me invitaran a una fiesta, compartir a un escritor que nos ha gustado a muchos. No es un homenaje, palabra que ya se desgastó el año pasado, es una celebración a uno de los autores por los que todos estamos aquí, porque él nos mostró la magia de crear una historia y hacérsela creer al lector. 

Los cuentos de Poe hablan sobre los miedos de las personas, y corresponderá al lector decidir cuál es el mejor relato, quizá el que mejor describa el temor propio. 

Enrigue apuntó que Poe no sólo inventó el relato contemporáneo, sino que mostró la idea de que el cuento es el medio ideal para la comunicación masiva, pues nos enseñó cómo un relato se puede nutrir de la información periodística. 

La edición de esta nueva compilación de los cuentos del padre del horror, concluyó el escritor mexicano, es un esfuerzo multinacional que da fe de que el cuento es un género más vivo que nunca en Hispanoamérica, además de una valiosa oportunidad para voltear a ver a autores que no conocíamos.

Tapachula de fiesta…

Inauguran Juan Sabines y Christophe Pierre el Parque Bicentenario

Organización Editorial Mexicana

El Heraldo De Chiapas

En el corazón de Tapachula, el gobernador estatal, Juan Sabines Guerrero; el nuncio apostólico en México, monseñor Christophe Pierre, y el alcalde municipal, Ezequiel Orduña Morga, inauguraron este domingo el Parque Bicentenario, ubicado en el cruce de centrales de esta ciudad, obra emblemática que será un lugar de esparcimiento que beneficiará a miles de familias y detonante turístico para la zona Soconusco, con una inversión superior a los 80 millones de pesos.

Ante más de ocho mil personas reunidas en este evento tan significativo, el mandatario chiapaneco destacó que con ello se cumple un compromiso y deuda social, respondiendo con hechos una demanda de más de cincuenta años de la población de ese municipio fronterizo.

En medio de lo que se convirtió en una verdadera fiesta del pueblo, el gobernador Sabines mencionó que “si bien el gobierno es laico, no significa que está ajeno o ignora la fe del pueblo, se respeta a la fe como un acto de libertad, este gobierno es respetuoso de la libertad de credo, la fe es un patrimonio del pueblo”, precisó en referencia a que en el parque se encuentran la Catedral San José y el Templo Evangélico.

“El objetivo del Parque Bicentenario es hacer un centro de convivencia, reunión y encuentro de las familias de Tapachula, y para los visitantes hacer un atractivo para venir a conocer el corazón de la ciudad”, expresó Sabines Guerrero, al destacar además que con el apoyo del ayuntamiento se contará con música de marimba en vivo todos los días e internet inalámbrico.

Orduña Morg, precisó que “el Parque Bicentenario es un símbolo de la estrecha alianza de su gobierno con los tapachultecos, en esta tarea por darle brillo a la perla del Soconusco, además de las magnas obras que se están haciendo en la ciudad, gracias por darle esta modernidad a Tapachula”.

En su intervención, la señora Isabel Villers Aispuro, a nombre de los tapachultecos destacó que ésta es la culminación de un sueño, “de un nuevo espacio urbano que dignifica a los tapachultecos, mediante la propuesta de una imagen renovada, un espacio de esparcimiento tanto para las familias de la ciudad y para los visitantes locales e internacionales orgullo de las viejas y nuevas generaciones”.

Acompañaron al Ejecutivo del estado la presidenta del Sistema DIF Chiapas, Isabel Aguilera de Sabines; el obispo de la Diócesis de Tapachula, monseñor Leopoldo González González; el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Rogelio Cabrera López; los diputados Neftalí Armando Del Toro Guzmán y Luis Gómez Manzo; el representante de la 1ª. Iglesia Evangélica, Pastor Héctor Ruíz Olam, además de funcionarios estatales, municipales y sectores sociales.

ay Chihuahua…

Edificio de Rectoría, historia y arquitectura de gran belleza

Edificio de Rectoría.

Foto: El Heraldo de Chihuahua.

Organización Editorial Mexicana

Ubicado en el Centro Histórico de la capital, el edificio que alberga la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua es una de las construcciones más bellas de Mi Ciudad, destacando por su estilo toscano en sus paredes color beige. Previamente, en sus terrenos se ubicó el Instituto Científico y Literario de Chihuahua el 19 de marzo de 1835, con el fin de promover el desarrollo de la cultura en la entonces naciente ciudad, que ofrecía a la comunidad estudios de latinidad y gramática castellana, y comenzó sus clases con tan sólo 21 estudiantes. Para la época comprendida entre 1835 y 1900 el número aumentó a 996 personas. Siendo su estilo arquitectónico Toscano Modernista, en su interior se construyó un amplio teatro para presentar veladas literarias y conciertos que fue inaugurado el 2 de octubre de 1928.

Entre 1937 y 1939, el ilustre pintor duranguense Leandro Carreón Nájera plasmó en los muros del pasillo principal del edificio un cuadro representativo de tres destacados personajes del humanismo: Tales de Mileto, Leonardo de Vinci y Santiago Ramón y Cajal, depositando en manos de la juventud estudiosa la antorcha de la cultura, así como una serie de magníficos murales que sintetizan la historia de México, a partir de la época precolombina hasta el período de la expropiación petrolera impulsada por el general Lázaro Cárdenas, desde la Conquista hasta la Revolución . En diciembre de 1954 se creó la Universidad de Chihuahua, estableciendo su rectoría primero en el Centro Cultural Quinta Gameros, así como las escuelas de Ingeniería Civil, Derecho y Música, siendo en 1958 cuando se trasladó al nuevo recinto. El teatro, hoy conocido como Paraninfo Universitario, fue restaurado en 1995, encomendándose la rehabilitación pictórica de los murales al maestro Medardo Heras.

Además del Paraninfo ahí se encuentra también el recientemente inaugurado Polifórum Cultural Universitario, un nuevo espacio para rendir homenaje al talento de los mejores representantes de la plástica chihuahuense, que se ubicó en la espléndidamente reacondicionada planta baja del edificio, alojando destacados ejemplos del trabajo de artistas de trascendencia internacional, como Enrique Carbajal “Sebastián”, cuya obra presenta lazos fundamentales con la ciencia, y Águeda Lozano, quien plasma en su obra un nuevo espíritu que emerge en el acto creativo que se vuelve esencial. Asimismo, en el Polifórum se exhibirán pinturas, esculturas, fotografías y otros objetos a través de diferentes exposiciones de estudiantes y chihuahuenses distinguidos.

Otra área importante del edificio resulta ser la Sala de Consejo de Directores, instalada en lo que fue la Sala de Consejo, que a decir del rector de la universidad Raúl Chávez está a disposición de todas las unidades académicas para el uso de reuniones y actividades propias de cada una. En su interior, en el patio central, se encontraba también una campana de bronce de gran historia en la máxima casa de estudios y que por razones de remodelación y reconstrucción se llevó en 1957 a la Facultad de Derecho, que ahora será rescatada y colocada en un lugar propio de su historia. Hace cuatro años y para conmemorar el 50 aniversario de la fundación de la UACH, se emitió un timbre postal con la fachada del edificio como motivo principal para recordar el inicio de la institución que ha visto egresar hasta la fecha a más de 50 mil profesionistas, que han contribuido al desarrollo de Chihuahua en los ámbitos social, político, cultural, científico, económico y deportivo, constituyéndose en el “espíritu de la grandeza chihuahuense”.

Los colores de la noche

Van Gogh y los colores de la noche

Foto: Cortesía del Museo Van Gogh

Organización Editorial Mexicana

María Esther Estrada

“A menudo me parece que la noche es mucho más viva y rica en colores que el día”, escribió Vincent van Gogh a su hermano Theo. Y es que este famoso pintor holandés (1853-1890), desde antes de convertirse en artista estaba fascinado por las distintas fases del día; convencido que la tarde y la noche podían provocar sentimientos de soledad y desasosiego, pero que sobre todo eran momentos para la reflexión, la tranquilidad y la creatividad.

Es por ello que el Museo Van Gogh, en colaboración con el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), presentan en Amsterdam una exposición única que nos permite admirar un grupo de paisajes al atardecer y de noche realizados por Vincent Van Gogh a lo largo de su vida.

Esta exhibición, que se presentó con gran éxito en el MoMA a fines del año pasado, estará abierta al público del 13 de febrero al 7 de junio de 2009 en el Museo Van Gogh, en Amsterdam.

En salas muy amplias, con gran espacio entre los cuadros para poder apreciarlos mejor, la muestra está agrupada por temas muy definidos. Como introducción se pueden ver algunas de las obras que influyeron en el estilo de Van Gogh. La primera sección propiamente dicha está dedicada a Paisajes durante la puesta del sol. La segunda a lienzos sobre la vida campesina, donde destacan “Los Comedores de Patatas” y “La Cabaña”. La tercera, titulada “La voz del trigo”, a la cosecha de este cereal presentando escenas con ese tema siempre a la luz del atardecer. La cuarta y última se denomina “La poesía de la noche”, donde se presentan escenas nocturnas que son las obras que inspiraron a los curadores de ambos museos para organizar esta exposición. Desde 1990 no se podía admirar “La noche estrellada” (1889), una de las obras maestras de Van Gogh, en un museo holandés. Ahora está aquí gracias a la colaboración del MoMA.

El trabajo de logística para poder reunir estas 32 pinturas, 19 obras sobre papel y 5 bocetos en cartas fue muy grande. Estos próximos meses bajo un mismo techo se pueden ver cuadros que proceden de las colecciones de museos extranjeros como el Museo de Arte Moderno, de Nueva York; el de Orsay, de París; el Thyssen-Bornemisza, de Madrid; el Museo de Arte Menard, de Japón; y la fundación E.G. Bührle, de Zurich. Adicionalmente colaboraron los museos holandeses Kröller-Müller, Mesdag, Museo Nacional, Museo Central de Utrecht, Rijksmuseum y obviamente hay piezas de la propia colección del museo Van Gogh.

¿PINTOR DE ATARDECERES Y TEMAS NOCTURNos?

Aunque estamos más acostumbrados a pensar en luminosidad y colores intensos cuando evocamos la obra de Vincent van Gogh, es interesante analizar que además de sus girasoles, sus paisajes llenos de luz, sus autorretratos, o la pintura de su habitación que tan bien conocemos, dos de sus obras maestras tienen que ver con oscuridad: “Los Comedores de patatas” y “Noche estrellada”, además de que muchas otras nos muestran escenas vespertinas.

Pero para identificar mejor este aspecto de su obra, acompáñeme en un recorrido a lo largo de su vida.

Empecemos por los años previos a su decisión de dedicarse a la pintura, que se dio en 1880, y conozcamos las obras y pintores que lo impresionaron y que dejarían una clara influencia en su obra.

De su etapa como ayudante en la galería de arte Goupil & Cie. en 1869, conoció de primera mano lienzos de los grandes maestros de la pintura, como “La Sagrada Familia de Noche”, de Rembrandt van Rijn, cuya reproducción adquirió y formó parte de su colección, junto con otros grabados. Desde entonces Vincent estaba fascinado por el manejo que tenía Rembrandt del claroscuro, por la manera en que representaba los efectos de la claridad y la oscuridad, iluminando áreas específicas de la composición; en su opinión, éste no partía de colores o tonos, sino que jugaba con los valores cambiantes de la luz… “pintaba luz en la oscuridad”.

También en esa época conoció la obra de pintores de la Escuela de Barbizon, como Camille Corot o Jules Dupré quienes, según Van Gogh, hacían una representación honesta y personal de la naturaleza que le gustaba mucho.

Pero cuando Vincent se familiarizó con los lienzos de Jules Breton y de Jean-Francoise Millet sobre la vida del campo, donde mostraban la simplicidad de la existencia de los campesinos, su unidad con la tierra que labraban y su fe profundamente arraigada en un Dios todopoderoso, decidió convertirse en pintor de campesinos y ser capaz de representar, como Breton y Millet, el arado, la siembra y la recogida de la cosecha como símbolos del ciclo de la naturaleza. Inclusive se piensa que debió haber conocido de éste último, su obra “Noche Estrellada” (1851), un paisaje nocturno sin gente, cuyo recuerdo pudo haberlo inspirado mucho tiempo más adelante para algunas de sus obras.

SUS PRIMEROS AÑOS COMO ARTISTA

En 1880 toma la decisión de dedicarse a la pintura. De los primeros años, especialmente cuando vivió en Drente, se le conocen acuarelas y dibujos de atardeceres. Recién llegado a Nuenen, cuando empieza a experimentar con el óleo, pintó una obra, bellísima a mi parecer, que se denomina “Alameda a la puesta del sol” (1884). Es un camino flanqueado por una fila de álamos casi sin hojas a cada lado; en el centro se ve alejarse a una mujer vestida de negro que contrasta con el sol naranja que se está poniendo en el horizonte. Pero de esa etapa de su existencia, lo que más se conoce es que se concentró en la vida rural y en estudios de rostros. En paralelo buscaba crear el efecto del color en una escena oscura, lo que le imponía limitaciones que no hubiera tenido de haber intentado paisajes inundados de sol, porque evocar el ambiente de noche no resulta tarea fácil.

En marzo de 1885 le escribe a su hermano Theo: “Por el momento no pinto sólo cuando hay luz, sino incluso al atardecer, cuando las cabañas se iluminan con lámparas; si puedo, de alguna forma utilizo mi gama de colores para captar, si tengo ocasión, parte de los singulares efectos de la iluminación por la noche, por ejemplo mediante una gran sombra proyectada en la pared.” (El museo Kröller-Müller, en Otterlo, Holanda, tiene normalmente en exposición la obra “Campesina barriendo el pasillo” (1885) que refleja perfectamente estos esfuerzos de Van Gogh).

Cuando sintió que estaba listo para una obra colectiva, eligió como tema una familia de campesinos durante su comida, y el resultado fue “Los comedores de patatas” (1885), que nos muestra a un grupo de gente sentados alrededor de una mesa iluminada por una sola lámpara colgando del techo, que resalta con detalle -y color- las manos de dos de los comensales. También se apoya del vapor que sale del plato para dar contraste a la figura de la niña que aparece en primer plano, o de las tazas blancas para el café que están al otro lado de la mesa.

En este mismo año pinta “La Cabaña” (1885), que es, según sus palabras: “un nido humano donde las personas encuentran confort tras un día de trabajo”. Ambos trabajos lo dejaron muy satisfecho, según le escribió a su hermano Theo.

SU PALETA SE LLENA DE COLOR EN PARÍS. Y A PARTIR DE AHÍ…

Dejando atrás los años en que vivió en París (1886-1888) en que cambió su forma de pintar y los colores de su paleta, volvió al campo.

En Arles y más adelante en Saint-Rémy y Auvers-sur-Oise, (en total de 1888-1890), pintó varios paisajes en que representaba la siembra, crecimiento y cosecha del trigo, como una metáfora de la vida. Muchos de estos lienzos muestran el campo cultivado al atardecer, con el ocaso del sol, con gente y sin ella.

Permítame compartirles una cita que impresionó a Van Gogh y que él repitió varias veces en sus cartas: “Cae la noche, proyectando un velo gris sobre la tierra marrón; el sembrador camina con calma a paso lento, tirando la semilla en el interior de los surcos… vestido con ropas andrajosas y oscuras, con una especie de gorra extraña en la cabeza; está huesudo, ojeroso y delgado bajo ese ropaje de pobreza, y, sin embargo, reparte vida con su generosa mano y con su glorioso gesto él, que no tiene nada, siembra pan para el futuro de la tierra”. Es por ello que él pintó también la “generosa mano” del labriego en varias ocasiones. Incluso en la exposición se pueden ver tres cuadros titulados igual: “El sembrador” (1888), aunque muestran dos escenas diferentes.

Ese año fue muy prolífico. Después de pintar un retrato de su amigo Eugène Boch (“El poeta”) con “la eternidad al fondo”, es decir, un cielo con unas cuantas estrellas, le escribió a Theo: “Definitivamente ahora quiero pintar el cielo estrellado”. Pero aquí se topaba con un problema porque Van Gogh creía que sólo podía copiar de la naturaleza y no sabía cómo sería capaz de representar una noche estrellada a no ser que trabajara “en casa y de memoria”. Pero mientras estas ideas revoloteaban en su mente tomó la decisión, revolucionaria, de pintar directamente en el lugar de la escena, de noche y al aire libre. En su primera obra pintada en estas condiciones, “Noche estrellada”, sobre el Ródano se ve en primer plano a una pareja, con el río y la ciudad de Arlés al fondo, y las estrellas tachonando un cielo sin luna. Romance y paz es lo que transmite esta obra.

También en 1888 pintó “Terraza de un café por la noche”, “El café de noche” y “El salón de baile en Arlés”, que reflejan para él el otro aspecto de la noche, la diversión y el libertinaje.

A partir de ese año ingresó voluntariamente en hospitales mentales, donde muchas veces pintó lo que veía desde su ventana o en el jardín del sanatorio como Jardín del hospital San Pablo, pero muchas otras, lo hizo desde sus recuerdos y su imaginación. Un ejemplo es el paisaje titulado “Recuerdo de Brabante” (1890), donde se ve un grupo de cabañas en otoño, al atardecer, con un cielo nuboso.

Pero volvamos a la experiencia, que le gustó, de pintar cuando la luz del sol casi había desaparecido en el horizonte. En “Los estibadores en Arlés” se perciben apenas unas siluetas negras de estos trabajadores, junto al río y la ciudad como una mancha obscura, con el cielo naranja típico del ocaso, reflejando sus tonos en el río. En “Camino rural” en Provenza de noche es la luna en cuarto menguante y una estrella las que iluminan la senda a un par de hombres que regresan del trabajo y a una carreta.

LA NOCHE ESTRELLADA (1889)

Esta obra, alrededor de la cual se idea la exposición, la pintó Vincent durante su estancia en Saint-Rémy. En ella muestra en primer plano un ciprés, tras él la vista de un pueblo, donde sobresale la torre de la iglesia (de estilo holandés), las montañas al fondo, un cielo estrellado, con mucho movimiento, y una luna en cuarto creciente. Los tonos dominantes, fuera del verde del ciprés, son los azules y los amarillos. De esta obra, considerada actualmente un icono de su pintura, le escribió a su hermano Theo: “no me dice nada, siento que le faltan líneas de emoción”. Pero si algo le sobra es justamente eso. Es una pintura toda ritmo y vida, como el remolino de viento que cruza el cielo y que acapara la atención cuando se está frente a esta obra.

COMENTARIO FINAL

Fue un placer recorrer esta exposición y poder describirles las obras que más me llamaron la atención. Sin duda alguna, si viene a Amsterdam antes del 7 de junio, no dude en darse un tiempo para visitarla. Dado que esperan una afluencia de aproximadamente 600 mil personas y que hay que elegir fecha y hora para entrar, compre con anticipación sus boletos a través de www.vangoghmuseumtickets.com

Por el idioma no se preocupe, porque hay audioguías en español, lo mismo que el catálogo, que realmente vale la pena.

Estoy segura de que cuando termine de verla, coincidirá conmigo en que efectivamente hay mucho colorido en las noches de Van Gogh.