México y Bertone desde el Vaticano

La Iglesia en México no es una institución en crisis PDF Imprimir Correo
Escrito por Radio Vaticano   
Domingo 15 de Febrero 2009
Image Entrevista con el cardenal Bertone a la luz de su visita a México

El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, realizó un viaje a México del 15 a l 19 de enero. En su calidad de delegado papal, el purpurado presidió los momentos más importantes del VI Encuentro Mundial de las Familias y sostuvo encuentros con el mundo de la cultura de ese país y con el presidente de la República Mexicana, Felipe Calderón Hinojosa. A su regreso al Vaticano, el Secretario de Estado ofreció una entrevista conjunta a la Radio Vaticana, L’Osservatore Romano y el Centro Televisivo Vaticano, en la cual expuso un balance de su visita. La entrevista fue realizada por Carlo Di Cicco, subdirector de L’Osservatore Romano, y  Roberto Piermarini, responsable de los Servicio Informativos de la emisora pontificia.

Eminencia, su visita a México nos pareció muy diversa respecto a sus viajes precedentes: además del hecho de que su participación se realizó como legado papal, se tuvo la impresión de que marcó un nuevo inicio en las relaciones entre la Iglesia, la Santa Sede y la sociedad mexicana. ¿Qué sucedió realmente?

–Cardenal Bertone: Ha sido un viaje con un profundo carácter pastoral -como legado papal para el VI Encuentro Mundial de las Familias- y, naturalmente, también político, al sostener encuentros con el presidente de la República y otras autoridades. Hay que recordar que en tiempos recientes también monseñor Dominique Mamberti había ido a México, con ocasión del XV aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, lo que fue un gran cambio en México, una etapa marcada en 1993 por el Papa Juan Pablo II con ocasión de su viaje a la Jornada Mundial de la Juventud en Denver. El Secretario de Estado fue a México como legado papal, pero también como Secretario de Estado, lo que ha puesto el acento sobre estos aspectos positivos. No es que haya en México un laicismo positivo -un tema que se discutió luego en el encuentro de Querétaro-, pero sí encuentros y relaciones más positivos entre el Estado y la Iglesia. Hay una Iglesia que está reasumiéndose; una Iglesia mártir como lo es la mexicana. Se trató de una ocasión excepcional en la cual el Papa se hizo presente con dos mensajes: su bendición grabada y una transmisión en directa, durante los que resonó el palpitante y alegre grito mexicano: “El Papa está presente”. Se trata de una convicción que expresa el gran deseo de la presencia del Papa, pero también del sentido de plena comunión y convivencia con el Papa, el Obispo de Roma.

–Familia y cultura fueron los dos polos más importantes en todas sus intervenciones. ¿Por qué les ha brindado tanta atención a estos dos temas?

–Cardenal Bertone: Porque en realidad, la familia es la primera instancia transmisora de valores y cultura para las nuevas generaciones, para los niños y los jóvenes que están creciendo: la familia es transmisora de valores. Éste es un dato comprobado en la experiencia de la vida familiar, a pesar de todas las dificultades que marcan el camino, no sólo en Europa, sino también en América Latina. Me acuerdo de una conferencia, de un debate, que tuvo lugar aquí en Roma, en la Basílica de San Juan de Letrán, con el profesor Barbiellini Amidei, acerca justamente de la familia, en cuanto a su capacidad o incapacidad para enfrentar otras instancias de socialización en la tarea de transmisión de los valores. Al final llegamos al acuerdo de que la familia es la primera instancia de transmisión de los valores -y ésta es también la convicción de los Papas: de Juan Pablo II y, particularmente, del Papa Benedicto, tal como se retomó en los dos mensajes dirigidos a México-, la familia es  la primera instancia de formación humana y cristiana. Ella transmite la identidad: la identidad propia de la familia, la identidad cultural y espiritual de un pueblo. El Estado nace luego gracias al conjunto, a la comunión entre las familias, por ello el Estado debe tener la misión de consolidar la identidad de un pueblo fundado en sus propias raíces, en sus propios orígenes, que determinan luego el desarrollo, tanto de la comunidad política, como de la eclesial.

–De algún modo, usted pareció animar una refundación de la cultura católica mexicana, ¿con qué objetivo?

–Cardenal Bertone: En México hay grandes tradiciones culturales: existen muchas universidades y muchas instituciones educativas, y el riesgo consiste en que estas realidades, que renacieron luego de que se le restituyó a la Iglesia un espacio de libertad, se queden en un rincón. Hay un fuerte sabor a laicismo, hay fuerzas que se oponen a la Iglesia, que se oponen a la misión educativa y formadora de la Iglesia; a la función de la Iglesia de hacer cultura. Pero recordemos que la Iglesia ha sido la creadora de la universidad, las universidades nacieron en el seno de la Iglesia, y en México dicen que hay más de dos mil universidades, sumando las estatales y las privadas; muchas de ellas católicas, pertenecientes inclusive a institutos religiosos. Se trata de un recurso inmenso que hay que destrabar ­-por decirlo así-, que hay que hacer presente y activo, de modo que pueda incidir en la cultura del pueblo y demostrar -y en esto se encuentra el problema de la evangelización de la cultura- que también las universidades de matriz católica o de aspiración católica pueden hacer ciencia, que pueden hacerla progresar y crear por lo mismo nuevos ámbitos y formas de desarrollo cultural, precisamente a favor de la Nación mexicana. Por ello busqué animar e impulsar este tipo de desarrollo.

–En el encuentro con el mundo de la cultura y la educación, usted insistió en el éxito limitado que tuvo la cultura mexicana durante el último siglo. ¿No es un juicio demasiado duro para una Iglesia que sufrió una persecución incluso sangrienta?

–Cardenal Bertone: En realidad se trata de un juicio duro. Cité textualmente a un autor, Gabriel Zaid, quien recuerda su relación con un obispo europeo, que le preguntaba: “¿Es posible una cultura católica en México o que la Iglesia católica tenga algún influjo cultural en el país?”. Cuando este obispo europeo, más exactamente un holandés, le preguntó que podía esperarse de México, Zaid -desolado- confesó: “No pude darle la menor esperanza. En México, más allá de los vestigios de mejores épocas y de la cultura popular, se acabó la cultura católica. -Dense cuenta de que nos encontrábamos en los años setenta- Se quedó al margen, en uno de los siglos más notables de la cultura mexicana: el siglo XX. ¿Cómo pudo ser? -Zaid responde- ¡Todavía me lo pregunto!”. Este diagnóstico ciertamente es pesimista: lo he retomado justamente porque han habido impulsos, aspectos positivos sumamente significativos, por lo cual sería muy injusto subrayar lo negativo y suscribir íntegramente este diagnóstico. No obstante, la observación del escritor y la pregunta del obispo exigen una respuesta, son estimulantes. Que la cultura sea necesaria en la obra de la Iglesia y aún más en la de la misma humanidad, lo afirmó el Papa Juan Pablo II -en su gran discurso en la Unesco-, cuando gritó: “¡El futuro del hombre depende de la cultura! ¡La paz del mundo depende de la primacía del Espíritu! ¡El porvenir pacífico de la humanidad depende del amor!”. Por tanto, puso en relación paz, cultura y amor. Para la Iglesia, la promoción cultural resulta una realidad connatural, inscrita en su ADN, en su historia: es una exigencia urgente y necesaria. Por el hecho mismo de que el Evangelio es por sí mismo creador de cultura, el anuncio del Evangelio es creación cultural.

La verdad es que la Iglesia mexicana fue perseguida y ofreció muchos mártires. Recibí y veneré la reliquia de un chico de 15 años, mucho más maduro de lo que parecería por su edad, José Sánchez del Río, que participaba en un círculo cultural de la Acción Católica. A pesar de su corta edad, fue apresado, y luego de su captura fue masacrado. Antes de morir, escribió: “Viva Cristo Rey”, que era el grito de los mártires mexicanos. Por eso la Iglesia de México es ciertamente una Iglesia mártir, pero también por ello ha sido puesta al margen de la vida pública. Esta Iglesia ha practicado siempre una gran religión del culto, muy significativa, fuente de su fidelidad a Cristo y de su entusiasmo por la fe, pero un tanto resignada desde el punto de vista cultural. Por eso era y es necesario, relanzar a toda la promoción cultural que -como dije- es connatural a la misión de la Iglesia, particularmente en México.

–Otro punto en el que se insistió fue la necesaria apertura y recuperación del mestizaje: ¿no se trata de un concepto que hace falta no sólo en México sino además en los países occidentales, donde este concepto se acepta con dificultad y aún hay mucho camino por recorrer?

–Cardenal Bertone: El mestizaje es un modo de pensar, una realidad muy bella que indica la evolución de la cultura que se verifica a través del encuentro de las culturas, un encuentro que no debe ser exclusión. En México -pero lo mismo vale para otros países, por ejemplo, el Occidente-, el código de la cultura es el Evangelio y la Biblia. No obstante, en Europa y en Occidente, el código cultural que es el Evangelio y la Biblia, o mejor, sus raíces cristianas, en ocasiones es puesto de lado y descartado como código de vida, de experiencia y de evolución cultural. En México, el barroco mexicano y la entera inspiración mestiza de la Virgen de Guadalupe, están en riesgo de dividirse por causa de quienes defienden solamente la cultura indígena y por quienes propugnan en cambio por una superioridad -por decirlo así- de la cultura europea, que habría cancelado las raíces, la fuentes indígenas. Por ello, estamos en riesgo de que la contraposición entre cultura indígena y cultura europea, sin un diálogo verdadero y una sinergia de las dos culturas, y sin una síntesis que parta de ambas y forme esta nueva cultura, que es la característica de identidad del pueblo mexicano y de tanto pueblos de América Latina. Esta escisión, este enorme divorcio, es el gran divorcio que se dio entre la cultura popular y la cultura de las élites, tan influenciada por la cultura europea. Así que, ante este divorcio, la gran síntesis barroca y mestiza es el signo de la identidad del pueblo mexicano. Hay que evitar la escisión y retomar la síntesis entre las culturas mediante un diálogo efectivo, fecundo y fructífero. Este diálogo está representado en México por el arte, pero también por esa presencia misteriosa, extraordinaria, que el Papa Juan Pablo II subraya en la figura de la Virgen de Guadalupe, al decir que es un símbolo de la inculturación de la evangelización. El rostro mestizo de la Virgen de Guadalupe desde el inicio de la historia del Nuevo Mundo, demostró que hay unidad de la persona, dentro de la variedad de las culturas y en el encuentro entre las culturas.

–¿Cómo juzga el encuentro sostenido con el presidente de la República?

–Cardenal Bertone: Ha sido un encuentro sumamente cordial, diría muy bello y muy rico, que duró poco más de una hora, una hora y diez. Fue el encuentro con un hombre católico, quien realizó un gran discurso en la asamblea del Encuentro Mundial de las Familias, un hombre que tiene la voluntad de recuperar las raíces cristianas de la cultura mexicana, pero que hace también preguntas precisas a la Iglesia. Él subrayó la relación entre religión y vida, la exigencia de coherencia en la pertenencia a la religión católica.  Tengamos en cuenta que los mexicanos, de acuerdo a las estadísticas más recientes, se declaran católicos en un 87%, pero como en muchos lugares -por desgracia- el hecho de declararse católicos no significa que se viva en coherencia con el Evangelio y con las indicaciones de la Iglesia. Por eso hablamos con gran sinceridad y tocamos diversos temas, como el problema educativo en México, el tema de las escuelas católicas, que son -me parece- el 5% y, por tanto, un porcentaje muy bajo de todas las escuelas mexicanas, hablamos pues del problema de la instrucción. Hablamos también de la enseñanza de la religión católica para la formación integral de los niños y de los jóvenes, y para el desarrollo de su personalidad. Puse como ejemplo de ello el Acuerdo firmado entre la Santa Sede y Brasil, el cual contempla dicha materia. Se trata de un enorme país latinoamericano, de un país moderno. Saludé con gusto a todos los miembros de su familia, con tres hijos: uno se llama Juan Pablo, probablemente como recuerdo de las visitas de Juan Pablo II a México.

–¿A qué conclusiones ha llegado sobre la Iglesia en México luego de su encuentro en oración con los obispos, los seminaristas y los fieles?

–Cardenal Bertone: Creo que es una Iglesia muy viva. La Iglesia en México no es una institución en crisis; hay un bello episcopado. Me encontré con los obispos, como hago en todas las visitas y viajes internacionales que realizo. También con ellos tuve una discusión muy franca. Pude ver una Iglesia en crecimiento, desde diversos puntos de vista, obviamente con todas las dificultades de los tiempos modernos y de los países de América Latina: por ejemplo, el problema de la agresividad de las sectas. Pero se trata de una Iglesia en crecimiento, que le da protagonismo a los laicos y los laicos tienen un gran deseo de colaborar, tanto en el ámbito de la cultura, como en el de la economía, típicos de la actividad laical, lo mismo que en la política. Ellos piden orientación de parte de la Iglesia, estímulo y propuestas para participar juntos y compartir. Apenas en noviembre del año pasado, los obispos realizaron la reunión de la Conferencia Episcopal con la participación de 120 exponentes del laicado católico, bien preparados y bien intencionados y, por lo mismo, capaces de colaborar y revigorizar la presencia de la Iglesia en la sociedad mexicana. La vocaciones siguen siendo numerosas, los seminarios siguen abarrotados, aunque con números diversos de una diócesis a otra, pero habiendo diócesis con cientos de seminaristas. Está por resolverse todavía el problema formativo, pero se trata de una fuerza inmensa. Consideremos que México cuenta con 92 diócesis, así que México puede ser una fuente misionera para los países que le circundan.

–Sus intervenciones y las intervenciones de Benedicto XVI tuvieron una armonía singular, como dos momentos de una misma trama del coloquio con la Iglesia mexicana. ¿Qué significa y cuál es el objetivo de esta sintonía?

–Cardenal Bertone: Debo decir primero que el Santo Padre conoce bien a la Iglesia de México, puesto que la Conferencia Episcopal y por tanto todos los obispos de México, vinieron en visita ad Limina pocos meses después de la elección de Benedicto XVI, quien -como hace en todas las visitas de este tipo- se preparó a detalle, estudió las relaciones proporcionadas por las diócesis, por el nuncio y por la Conferencia Episcopal, teniendo un diálogo puntual con cada obispo. Esto permite, naturalmente, tomarle el pulso a la vida de la Iglesia en un país determinado. Por otro lado, el primer colaborador del Papa está en perfecta sintonía con él. Naturalmente los discursos del Papa los conoce el Secretario de Estado y éste se prepara en estos viajes en armonía con las intervenciones y temas que al Santo Padre y a la Santa Sede más les preocupan. Los temas de la familia y de la cultura, especialmente durante el encuentro de Querétaro con el mundo de la cultura, son temas que el Papa tiene muy cerca del corazón. Conocemos bastante la articulación del pensamiento del Santo Padre y por ello no es difícil sintonizarse con el pensamiento del Papa: sostener a los obispos, al mundo católico y a los laicos mexicanos en esta comunión plena y concreta, no sólo mediante la oración, sino con el afecto, también público y entusiasta del Santo Padre, al mismo tiempo que compartir los proyectos culturales y pastorales que le interesan. Trate de animar a este gran país católico -este era el objetivo- a que sea un país atractivo, un país modelo para América Latina y el Caribe, sobre todo por su fuerza, por sus recursos extraordinarios: pues posee una gran riqueza humana y amplios recursos materiales, morales y culturales. Por ello, México puede convertirse en punta de lanza para los demás países de América Latina. Este es el deseo que quisiera formular luego de mi viaje a México y que pongo a los pies de la Virgen de Guadalupe.

Recuerdan a Octavio Paz en Minería

 

Recuerdan a Octavio Paz

en FIL del Palacio de Minería 

En el filme Octavio Paz y el lenguaje de los árboles, de Claudio Isaac, se muestra al poeta desde su niñez hasta la época en la que fungió como diplomático. 

Notimex 

 

La Jornada    

La remembranza de la niñez y juventud hasta la época en la que fungió como diplomático, es lo que el propio poeta evoca en el video Octavio Paz y el lenguaje de los árboles, de Claudio Isaac, que la víspera se proyectó en el Palacio de Minería. 

Como parte de las actividades de la XXX Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, que se realiza del 18 de febrero al 1 de marzo, el documento fílmico muestra al poeta mexicano, Premio Nobel de Literatura 1990, entre hojas caídas de una higuera y gotas de lluvia. 

Frente a la cámara, el autor de El laberinto de la soledad, Aguila o sol y Libertad bajo palabra recuerda sus años infantiles al lado de una familia pobre, arruinada por la Revolución Mexicana, que vivía en el entonces pueblo de Mixcoac. 

Rememora que en dicha zona, en el sur de la ahora mega urbe de la ciudad de México, cada año se celebraba a la Virgen de Guadalupe con una gran fiesta. 

Sin embargo, lo que más dice recordar es el pequeño patio donde jugaba con sus primos, donde había una gran higuera, a la que se subía e imaginaba que iba en un velero, por lo que seguido se subía. 

“Al estar arriba pensaba que estaba en el mástil y veía el horizonte”, relata Paz. 

Dice que la higuera era prodigio de la tierra y la conversación con las especies, pero también compaginaba con la poesía, “porque el poeta es el hacedor de palabras e imágenes, no antes de tener experiencia en la escritura”. 

Cuando tenía unos 17 años, explica, decidió partir de su casa y emprender su destino, que no fue en un principio con el mundo de las letras, sino en algunos oficios que poco a poco lo llevaron a trabajar como diplomático. 

Para el poeta, el oficio de cualquier trabajo era muy valioso, pues desde niño valoró toda labor, como la del jardinero, por lo que al pedir su primera oportunidad dijo que si le daban un puesto de estos no le importaba. 

En medio de la lectura de algunos de sus versos, el bardo señala que nunca dejó de pensar en esa higuera, y comenta que años después, en su labor diplomática, conoció un árbol en India que le representó como si fuera la segunda vez que naciera. 

Año jubilar por Don Samuel Ruiz García

 

S. E. R. MONS. SAMUEL RUIZ GARCÍA
Obispo Emérito

APERTURA DEL AÑO JUBILAR

POR LAS BODAS DE ORO EPISCOPALES DE MONS. SAMUEL RUIZ GARCIA

 

25 de enero de 2009

Hace 49 años, en este mismo lugar, fue ordenado Obispo jTatik Samuel Ruiz García, siendo el XXXV sucesor de Fray Bartolomé de Las Casas. Dentro de un año, Dios mediante, celebraremos sus bodas de oro episcopales. Esto merece un AÑO JUBILAR, pues es justo y necesario dar gracias a nuestro Padre Dios por el don de su vida y de su entrega generosa al servicio de este pueblo. Reconocemos todo lo que Don Samuel ha significado para nuestra Iglesia y sería una injusticia no valorar sus cuarenta años al frente de esta Diócesis, y sus 84 años de vida, consagrados al Reino de Dios.

Si todos los tiempos son difíciles y tienen sus propios retos, a Usted, Don Samuel, le tocaron momentos mucho más difíciles que los de ahora, tanto en lo social, en lo geográfico y en lo cultural, como en lo político y en lo religioso. No desconocemos sus dolores y sufrimientos, compartiendo los dolores y sufrimientos del pueblo pobre y oprimido. Por todo ello, le damos sinceras gracias y reconocemos los carismas con que Dios lo adornó. Reciba la gratitud de su pueblo y demos gracias a Dios Padre, en especial durante este Año Jubilar.

Hemos iniciado nuestra celebración con el caracol. Hemos caminado, formando un solo pueblo, en torno a la cruz de la plaza Catedral. La Iglesia no se detiene; es un pueblo peregrino, teniendo como centro de su caminar a Cristo crucificado y resucitado. Así también hemos querido seguir caminando en esta su diócesis. Las opciones fundamentales no se pueden perder. La opción por los pobres no es optativa, sino esencial, determinante y configurativa de toda la Iglesia, pues su raíz es profundamente evangélica. Por ello, no podemos dejar de seguir luchando por la dignidad y los derechos de los indígenas, de los migrantes, de los pobladores de los barrios urbanos. La inculturación de la Iglesia, tanto en las traducciones bíblicas y litúrgicas, como en su pastoral, es una exigencia de la encarnación del Verbo de Dios.

Ser una Iglesia autóctona, liberadora, evangelizadora, servidora, en comunión y bajo la guía del Espíritu, es una vocación que nos da identidad y que no podemos perder, dentro de los nuevos retos de los tiempos, que no se detienen y nos llevan a una transformación cultural que exige nuevas respuestas pastorales. La interculturalidad, la diversidad en la unidad, la migración, la atención a los nuevos centros urbanos, los cambios generacionales, son retos actuales que procuramos ir atendiendo, sin perder lo fundamental, que es la opción por Cristo, único camino, y en El y con El, la opción por los pobres. Llevamos dos años de un proceso de evaluación del caminar diocesano, para no perder lo fundamental y, desde allí, enfrentar los nuevos retos. Queremos y debemos ser una Iglesia fiel a Cristo y fiel al pueblo que no detiene su caminar.

Iniciamos este Año Jubilar en la fiesta de la conversión del Apóstol Pablo, de quien celebramos los dos mil años de su nacimiento. San Pablo fue un apasionado por Cristo y un impulsor de la difusión del Evangelio en otras culturas. Por ello, sufrió tantas persecuciones, hasta el martirio. Que él nos inspire en esta pasión por Cristo y por nuestro pueblo concreto e histórico. Podemos tener diferentes criterios y líneas de acción, pues todos somos distintos; pero es el mismo Cristo que nos une y nos impulsa. En El, estamos unidos y seguimos luchando por la verdad y la vida, la santidad y la gracia, la justicia, el amor y la paz, que son los pilares y los signos del Reino de Dios.

Pongamos, pues, los 49 años episcopales de jTatik Samuel en el altar, para que con Cristo, en El y por El, siga siendo una ofrenda agradable al Padre, una víctima que se sigue inmolando, para que nuestros pueblos en Cristo tengan vida plena.

Con estas intenciones, declaramos inaugurado el Año Jubilar por las Bodas de Oro Episcopales de jTatik Samuel Ruiz García, desde hoy hasta el 25 de enero del año 2010. En el nombre del Señor y de nuestra Madre, Santa María de Guadalupe. Que nos guíe el Espíritu Santo. Entonemos el canto del Gloria.

            + Felipe Arizmendi Esquivel                                      + Enrique Díaz Díaz

Obispo de San Cristóbal de Las Casas          Obispo Auxiliar de San Cristóbal de L. C.

 

           

Para celebrar el L (50) Aniversario de Ordenación Episcopal de Mons. Samuel,
se invita a todos los fieles a participar en la Santa Misa que se celebrará
a las 11’30 h. a.m. el día Domingo 25 de Enero en la Santa Iglesia Catedral.

Historias, tragedias y desfiguros…

El catálogo fotográfico se presenta mañana en la feria del libro del Palacio de Minería 

Historias de prensa, 18 lentes que consolidan el estilo de La Jornada

Los reporteros gráficos dan a la información del diario personalidad periodística y creativa única en México y Latinoamérica, escribe Rodrigo Moya en el prólogo del volumen 

La Jornada 

 

Imagen de María Meléndrez, cuando el 12 de diciembre de 2005, después de dar la patada inaugural de un torneo de futbol en un centro de tratamiento para varones, en el Distrito Federal, El Roñas le puso cuernos al entonces presidente Vicente Fox

 Mañana se presenta Historias de prensa. Fotógrafos de La Jornada, ejemplar que reúne parte del trabajo de la actual plantilla de trabajadores de la lente de esta casa editorial: cuatro mujeres y 14 hombres. 

Sobre esta labor, Rodrigo Moya apunta en el prólogo del volumen: “Han consolidado cada uno un estilo propio y al mismo tiempo colectivo, que confiere a la información gráfica de La Jornada una personalidad periodística y creativa única, no sólo en México, sino en el periodismo latinoamericano”. 

La presentación será en el contexto de la 30 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, a las 11 horas, en la Antigua Capilla del inmueble, con la participación de Berta Maldonado, coordinadora del libro, y Fabrizio León, editor. 

La obra de estos trabajadores de la lente va desde el registro, como José Carlo González y su ensayo sobre la celebración de Semana Santa de los indios rarámuris en la sierra Tarahumara, en Norogachi, Chihuahua, hasta la obra de la joven fotógrafa Yazmín Ortega Cortés, quien da cuenta de las distintas tribus urbanas que coexisten en la ciudad de México. 

En una reflexión sobre el auge de la fotografía en la era

digital, donde prácticamente todos tenemos acceso a una cámara y vivimos el avasallamiento de la tecnología, Moya escribe: “Más allá de este maremágnum de usuarios eventuales de cámaras fotográficas, existe un gremio especial, cuya función en el universo de la comunicación y la noticia –piedras angulares de la sociedad de nuestro tiempo– consiste en algo muy contrario a esas imágenes fugaces de las cámaras-juguete. Son los fotógrafos de prensa, llamados también fotorreporteros o reporteros gráficos, que atienden la otra cara de la noticia periodística: la de su ilustración con imágenes verídicas, realistas, de carácter documental, que en su nivel más simple pueden aportar tan sólo un elemento visual al texto noticioso, pero que con frecuencia suelen tener su propia autonomía o incluso una lectura paralela, distinta y tan importante o más que el texto que ilustran”. 

Estas palabras quedan plenamente justificadas con el

trabajo diario que desempeña Francisco Olvera, como cuando con su lente cubrió la batalla campal entre integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca con la Policía Federal Preventiva, en 2006, y que duró nueve horas. También explica la reflexión de Rodrigo Moya la impresionante e histórica placa que logró Jesús Villaseca, aquella del campesino coreano Lee Kyung Hae, quien se clavó una navaja en el corazón como protesta ante la   Historias de tragedias y desfiguros 

Otro ejemplo del carácter documental y posteriormente autónomo que adquiere la labor fotográfica, se refleja en el trabajo de Marco Peláez, quien da cuenta de las tragedias y calamidades que afectan a los sectores sociales más desprotegidos, como los familiares de los mineros muertos en Pasta de Conchos o los desastres que causó el huracán Emily en Playa del Carmen, o el desbordamiento de la prensa La Ventilla, en San Luis Potosí. 

En otra franja de importancia equiparable está María Meléndrez, quien capturó los varios desfiguros del ex presidente Vicente Fox Quesada. Asimismo, el trabajo de Carlos Ramos Mamahua, quien siguió por toda la República al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en campaña, durante 2005 y los primeros meses de 2006. 

Quedan también más allá del registro las acrobacias de los trabajadores de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, captadas por Guillermo Sologuren Juárez, quien convierte su labor cotidiana en instantánea memorable. 

Rodrigo Moya refiere que “los fotógrafos de prensa son hombres o mujeres, jóvenes o maduros, pero capaces siempre de resistir el rudo ajetreo que implica perseguir la realidad día tras día y sumergirse, con los sentidos alertas en los acontecimientos, los personajes y el devenir de la sociedad que los rodea. Puede parecer lugar común, pero en realidad los fotógrafos de prensa son cazadores especializados de imágenes. Tiradores, que cuidadosa, pero velozmente, reflexionan y sueltan sus disparos, porque cada ‘presa’ cobrada, cada imagen, debe corresponder a un contexto noticioso, a una necesidad informativa, a un compromiso con los miles de lectores diarios que, además de las noticias, las opiniones y las reflexiones de los columnistas, necesitan alimentar sus conocimientos de la marcha diaria de México y el mundo mediante la contundencia única que proporciona la imagen fotográfica. 

De Yazmín Ortega Cortés, una chica emo en los alrededores del tianguis sabatino del Chopo.  

La imagen corresponde a Luis Humberto González, quien captó a dos perros en la entrada de la pulquería La Antigua Roma, una de las últimas que quedan en la capital Cierto que hay áreas de reflexión periodística que no requieren imágenes, pero es cierto también que cualquier publicación noticiosa sin imágenes resultaría un cuerpo invertebrado, sin la sustancia de esa insustituible experiencia visual que sólo proporciona la fotografía periodística. 

Experiencia visual que queda sustentado en las placas de Cristina Rodríguez sobre los simulacros de partos y diagnósticos con robots que se realizan en la Facultad de Medicina, de la Universidad Nacional Autónoma de México, para que los estudiantes adquieran hasta 80 por ciento de habilidades para lograr ser médicos generales. 

Qué decir del experimentado José Antonio López con las instántaneas captadas de la toma de una supuesta Alhóndiga de Granaditas que los indios tejocoteros llevan a cabo desde la Independencia y que llega hasta nuestros días, festejo aún desconocido, por demás bello. 

Reveladoras son las fotogra-fías tomadas por Víctor Camacho a niños chiapanecos, las cuales realizó durante la cobertura del conflicto en ese estado de la República. 

El trabajo de los fotógrafos de se complementa con la vivencia que quedó registrada en las gráficas de José Núñez al fotografiar a niños indígenas, quienes forjan día a día una nueva identidad nacional. 

Millones de negativos, cientos de fotógrafos 

Moya, agrega: “En La Jornada, los fotógrafos de prensa han tenido, desde su fundación, un papel importante equiparable al de los reporteros o los caricaturistas. Impelidos por la línea de informar y hacer el periodismo democrático de esta casa editorial, donde se han suprimido las jerarquías profesionales que aún marcan en muchos ámbitos una distinción, más que profesional, ‘clasista’, entre quienes informan con palabras y quienes informan con imágenes o caricaturas… 

“En los seis millones de negativos argénticos y ocho millones de imágenes digitales que conserva el Archivo Fotográfico de La Jornada, producidos por casi cien fotógrafos que han pasado por sus páginas durante cinco lustros, más el equipo actual en funciones, no sólo están intensamente descritos los pasados 25 años de la compleja historia de nuestro país, sino que se encuentran miles de fotografías que son ya documentos históricos para los investigadores actuales o del futuro.” 

Así, bajo resguardo, pero latentes, se encuentran la novela urbana gráfica diaria de Alfredo Domínguez; las postales nocturnas tomadas por Roberto García Ortiz, asignado a la fuente policial; los retratos y obras a diferentes artistas, desde Marcel Marceau y José Saramago hasta Elena Poniatowska y Gabriel García Márquez, bajo la lente de Carlos Cisneros; los momentos que con oportunidad registró María Luisa Severiano, así como la añeja y lúdica obra de Luis Humberto González. 

El libro está a la venta en las librerías de La Jornada, Álvaro Obregón 106, colonia Roma, y avenida Cuauhtémoc 1236, Santa Cruz Atoyac, y por Internet en www.libreria.jornada.com.mx El precio es de 200 pesos.

Los Derechos Humanos y México

México ante la ONU 

Miguel Concha  

Para ser evaluado en el denominado Examen Periódico Universal (EPU), el 10 de febrero México se presentó ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Este mecanismo consiste en que los países hacen llegar sus preocupaciones respecto de la situación de derechos humanos en un determinado lugar, que comparece para ser cuestionado y recibir recomendaciones. Después de eso la nación examinada debe decidir qué recomendaciones acepta y cuáles no. Debe destacarse que con ello se obliga a cumplir con aquellas que ha aceptado ante la comunidad internacional. 

La información que llega a los países que hacen preguntas en una sesión consta de tres partes. Un informe elaborado por el país revisado; una compilación de los informes de diversos órganos y mecanismos de la ONU sobre el país en cuestión, realizada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), y una síntesis de la información que proporcionan la sociedad civil y los organismos públicos de derechos humanos, que también realiza la OACNUDH. Más de 100 organizaciones mexicanas realizaron durante meses un arduo trabajo con el propósito de consensuar un documento que reflejara su opinión sobre los derechos humanos en el país. 

Luego de elaborarlo se dedicaron a difundir su contenido entre los países que estarían presentes en el EPU. Varios representantes de organizaciones civiles mexicanas

lograron acreditarse para asistir a esa sesión en Ginebra. Durante el examen la comunidad internacional cuestionó severamente la situación en México en relación con problemas pendientes en la agenda de derechos humanos. Prueba de ello es que 56 naciones hicieron preguntas y emitieron 93 recomendaciones. Conforme se desarrollaba el examen se pudo percibir que el trabajo de las organizaciones había dado frutos, pues la comunidad internacional formulaba reiteradamente preguntas sobre temas tan vergonzosos como la constitucionalización del arraigo; los asesinatos de mujeres; el abuso en el uso de la fuerza por parte de los cuerpos policiacos; la ineficacia de las fiscalías especiales, como la encargada de investigar los crímenes contra periodistas, y la impunidad por violaciones cometidas por militares, entre otros. 

Dos de los temas que se mencionaron transversalmente al abordar estas problemáticas es la urgente necesidad de armonizar el marco normativo nacional con los estándares internacionales de derechos humanos, así como la impunidad imperante en los casos de violaciones a las garantías individuales. La temática que particularmente mencionaron más de 20 países fue la de discriminación, violencia contra las mujeres, feminicidios, ausencia de legislación efectiva y falta de resultados en la investigación de estos crímenes. La pobreza y la desigualdad económica en México, la necesidad de fortalecer programas de salud y vivienda, la falta de consulta a las comunidades cuando se trata de los llamados megaproyectos de desarrollo, las condiciones de trabajo de los agricultores temporales, la falta de acceso a derechos sociales como la educación y la carencia de diversidad en los medios electrónicos de comunicación fueron otros de los problemas abordados por diversos países de todas las regiones del mundo.

En cuanto a la educación se insistió en dos grupos que fueron objeto de varias recomendaciones más. Por una parte, los migrantes, para quienes se exigió su acceso a derechos y el apego a la normatividad internacional; y, por otro, los derechos de los pueblos indígenas, para quienes se exigió el respeto a sus culturas y tradiciones, la adecuación de la normatividad nacional a estándares internacionales, como el convenio 169 de la OIT, y, de nueva cuenta, el acceso a derechos que se ven negados por prácticas discriminatorias. 

Un problema igualmente sensible que no quedó fuera del examen, y al que México tendrá que responder, por haberlo convertido en uno de los países más peligrosos del mundo, es el de las muertes, agresiones, intimidaciones y los atentados contra periodistas, medios de comunicación y defensores de los derechos humanos. Para nada es raro que la erradicación de la tortura aparezca de manera señalada entre las recomendaciones de las naciones a México, aunque esta vez aparecieron también otras sobre el uso excesivo de la fuerza, la justicia transicional, el fuero militar en los casos de violaciones de los derechos humanos contra civiles, y la obligación de tomar medidas para asegurar el derecho a la manifestación y a la integridad de los manifestantes. 

Lamentablemente el gobierno mexicano anunció que se reservaba la aceptación de algunas de estas recomendaciones. Salvo la necesidad de saldar la deuda social que existe con la nula resolución de los crímenes del pasado, todas estas recomendaciones tienen que ver con su actual política de seguridad, como serían las de adecuar la definición de delincuencia organizada a la Convención de Palermo, abolir la práctica del arraigo y modificar las leyes para que la justicia civil conozca de casos de violaciones a los derechos humanos cometidas por militares. En su próxima comparecencia, México deberá informar sobre las recomendaciones aceptadas, aunque también se ha comprometido a dar razones por las que no aceptaría estas últimas. Sobra decir que no hay razones de peso para rechazarlas.

Jalapa y su sala de conciertos

Estrena Xalapa sala de conciertos

Interior de la sala que tendrá una capacidad para mil 350 espectadores.

Foto: Cortesía

Organización Editorial Mexicana

María Esther Beltrán

Hasta el día de hoy se encuentra edificada en 35 por ciento la sala de conciertos más importante de Latinoamérica, que se construye en el Campus para la Cultura, las Artes y el Deporte de Xalapa, con un costo aproximado de 224 millones de pesos.

Raúl Arias Lovillo, rector de la Universidad Veracruzana, estuvo acompañado en conferencia de prensa por Miguel Ángel Ehrenzweig Sánchez, director general de Proyectos y Construcciones de la misma institución; Enrique Murillo Pérez, director del Proyecto Arquitectónico de la Sala de Conciertos, y Rafael Tovar y De Teresa, promotor de este recinto.

El funcionario universitario manifestó que la sala de conciertos será una realidad gracias a la participación de la

Comisión de Cultura del Congreso de la Unión, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, del Gobierno del estado de Veracruz y de la Universidad Veracruzana quien ha logrado el financiamiento e inicio de esta obra cultural.

Esta sala de conciertos destaca porque tiene una capacidad para mil 350 espectadores, un foro para la orquesta, con una capacidad de 110 intérpretes y un área de coro hasta para 100 cantantes. La sala contará con una acústica que le permitirá competir con los mejores escenarios a nivel internacional, para esto durante el periodo comprendido entre diciembre de 2005 y enero 2006, la Orquesta Sinfónica de Xalapa, a través de una comisión para el caso, instrumentó un procedimiento para seleccionar, entre las 4 mejores empresas a nivel mundial en asesoría de acústica, siendo contratada Kirkegaard Associates, quien tiene su sede en Chicago Illinois, Estados Unidos.

Entre las salas que han sido asesoradas por esta empresa están Aronoff Center for the Arts, Cincinnati, Ohio, USA; Barbican Concert Hall, London England, y Sandler Center for the Performing Arts New York, entre otras.

Rafael Tovar y de Teresa manifestó su alegría de poder

participar en un proyecto dedicado a la música, además de presentar la sala de conciertos de mayor importancia en proceso de construcción en el país, que permitirá fortalecer y continuar la tradición cultural del estado de Veracruz y de la Universidad Veracruzana.

Además de responder a la necesidad de dotar de una sede

permanente a la Orquesta Sinfónica de Xalapa, que fue fundada el 21 de agosto de 1929 y es el grupo orquestal más antiguo e importante del interior del país. Consideró que este proyecto cultural será un orgullo de los veracruzanos y de la universidad y su comunidad, al contar con una de las más importantes salas de conciertos construidas desde el año 2000 y la más reciente en América Latina.

Consideró De Teresa que se contempla la proyección nacional e internacional de esta sala con una programación de grandes conciertos nacionales e internacionales, además que harán la invitación a núcleos de participantes de los grandes festivales del mundo y tendrán una programación de actividades didácticas para todo tipo de público y para especialistas.

Además de sumar una programación de actividades infantiles, un ciclo especializado de música y la integración a

las asociaciones internacionales de salas de conciertos. Y poder tener presencia en los mercados de artes escénicas.

La sala contará con una vista panorámica de la ciudad de Xalapa como de su belleza natural, entre la que se encuentra el Pico de Orizaba y Perote.

Sin duda alguna, la Orquesta Sinfónica de Xalapa tendrá su casa propia para poder desempeñar sus actividades musicales. Esta agrupación ha participado en giras internacionales de gran trascendencia para la representación musical de Xalapa. En 1993 viajó a Europa para representar a México en el Festival Internacional Europalia, donde fue aclamada por el público de Bélgica, Holanda y Luxemburgo.