Baltazar Reséndiz, Presbítero

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“Impusieron las manos sobre algunos, elegidos específicamente” (Hechos 6,6; 13,13).

   

Constituyeron presbíteros y obispos para gobernar las Iglesias locales (Hechos 14,23; 20,28), para administrar los sacramentos (1 Corintios 4,1), para fomentar las buenas costumbres y vigilar la recta doctrina (1 Tesaloniscenses 3,2).

  

 En la ordenación de  presbíteros,  el obispo dice después de que el ordenado ha recibido la imposición de las manos.   

“Te pedimos, Padre Todoporoderoso, que confieras a estos siervos tuyos la dignidad del presbiterado; renueva en sus corazones el Espíritu de santidad; reciban de Tí el sacerdocio de segundo grado y sean, con su conducta, ejemplo de vida”  

Baltazar Reséndiz Espínola. Pbro. 

Nací el 11 de agosto en la ciudad de Querétaro en 1977. 

Soy Hijo del Sr. Baltazar Résendiz Verde y María Guadalupe Espínola;  

Soy el tercero de ocho hermanos. 

Originario de la llamada en aquel tiempo Villa Victoria, Guanajuato.  

Allí viví mi infancia y adolescencia, cursé los estudios primarios y la secundaria.  

A los catorce años decido ingresar al Seminario Conciliar de Querétaro. 

Ingreso al Seminario Menor en 1992, y asistió a clases con los hermanos Maristas;  

Posteriormente el Curso Introductorio en San Miguel Galindo en 1996.  

Realicé los estudios eclesiásticos de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Nuestra Señora de Guadalupe. 

En la Escuela de Escritores de Querétaro realicé, el Diplomado en Creación Literaria.  

Filosofía, en la Universidad Abierta de San Luis Potosí.  

Síntesis Filosófica y Teológica en la Universidad  de      México 

La ordenación Diaconal el 31 de octubre de 2008 en la Santa Iglesia Catedral.  

Ordenación Presbiteral el 26 de Marzo de 2009 en el Seminario Conciliar.   El Padre Balta es un hombre bueno, mil felicidades

J F Z

Festival Barroquísimo en Puebla

Puebla realizará su primer

Festival Internacional

Barroquísimo 

Yadira Llaven 

 

La Jornada de Oriente  

Participarán Corvux Corax, de Alemania; Univers Zero, de Bélgica, y Ethel, de EU, entre otros  

De México actuarán Horacio Franco y Astrid Hadad; también se integrarán los sonideros  

Con Perú, como invitado, incluye música y teatro, entre otras actividades, a cargo de 350 artistas    

Con el propósito de promover el patrimonio artístico, arquitectónico, histórico y sociocultural de Puebla, del 16 de abril al 5 de mayo se realizará en esa ciudad, la primera versión del Festival Internacional Barroquísimo, que incluye más de 80 actos de música, teatro, gastronomía, actividades académicas, que 350 artistas nacionales e internacionales presentarán en los principales recintos de esta urbe considerada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.  

Pedro Ocejo Tarno, director del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP), y Cristina King, directora del encuentro, organizado también por Music Frontiers, explicaron que se busca emular al Festival Cervantino para atraer más turismo cultural. Informaron que se invertirán más de 11 millones de pesos.  

King informó a La Jornada que se trata de un encuentro de las artes, en el que el país invitado será Perú. Aemás, participan 350 artistas de 14 países.  

El programa musical cuenta con el quinteto de Fernando Suárez Paz, el violinista preferido de Piazzola, y la Camerata Bariloche (de Argentina), que presentarán el espectáculo Las ocho estaciones, pensado especialmente para la inauguración del festival.  

De Alemania llegará Corvus Corax, banda que retoma y adapta muy a su estilo partituras de la época medieval. De Bélgica, participará Univers Zero, que deambulará entre los sonidos clásicos y el rock progresivo.  

El cuarteto estadunidense Ethel dará una muestra de su logrado repertorio, que reúne rock, blues, jazz y el género clásico. De ese mismo país destaca también la actuación de Omar Torrez Band, que con integrantes del grupo de Tom Waits, fusiona funk, ritmos latinos y resonancias angloflamencas.  

El Coro y Orquesta de San Ignacio de Moxos llegará desde la jungla amazónica boliviana.  

Talento nacional  

Del talento nacional sobresalen Astrid Hadad y el virtuoso flautista Horacio Franco, quien dirigirá a la Capella Cervantina y a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, para presentar el extraordinario oratorio Las estaciones, de Joseph Haydn, a 200 años de su muerte. Resonará también la improvisación poética de Mono Blanco, uno de los grupos fundamentales del son jarocho. El innovador bajista Alonso Arreola participará con su proyecto LabA, mientras el Colectivo Nortec se conectará a las laptop de Hiperboreal y Clorofila.  

El elenco artístico poblano contará con las presentaciones del reconocido violinista Julio Saldaña, con su proyecto Camerata en Movimiento; del violinista Arturo Romero; los pianistas Lourdes Álvarez Dib, Deifilia Guzmán e Ignacio Moreno; las bandas Sinfónica Municipal y Sinfónica Mixteca; algunos sonideros poblanos, y el grupo de gaitas Keltics. 

Barroquísimo, asegura la directora del encuentro, “será la plataforma de artistas consagrados y de los emergentes; expresiones tradicionales, pero también una apuesta por las nuevas tendencias”.  

Ante el eclecticismo de las propuestas, comentó que “las expresiones artísticas barrocas han evolucionado, ya no son como en el siglo XVII. Por ello, el sonidero se integra bien al proyecto contemporáneo”.  

El festival también tiene programado el ciclo de conferencias Fragmentos barrocos, en el que participarán especialistas nacionales e internacionales.  

En la sección de artes visuales se presentará la exposición fotográfica de Candida Höfer, cuyo tema es el espacio producido por los seres humanos por medio de sus construcciones y sus maneras de habitarlas. Otra muestra será Guía Puebla Post Barroca, de artistas contemporáneos reconocidos, que ofrecen una visión alternativa de cómo visitar la ciudad, con la curaduría de la italiana Alessandra Poggianti.  

En gastronomía destaca el programa Puebla y Lima, cocinas que se funden, el cual se efectuará del 17 de abril al 3 de mayo. Presentará intervenciones culinarias, platillos fusión y nuevas creaciones, en las cuales los ingredientes tradicionales barrocos se reinterpretarán una y otra vez.  

El Salón Analco será un espacio para reconocer a los habitantes que vivían “al otro lado del río” de la antigua Puebla. En este sitio actuarán Bandula, el grupo Umalali, el Mariachi Clown y la Orquesta Lavadero.  

Paralelamente, se desarrollará el primer Foro Iberoamericano de Políticas Culturales en el Ámbito Municipal, del 28 al 30 de abril.  

Finalmente, King informó que habrá clases magistrales, charlas y talleres, con el apoyo de la Embajada de Francia en México, por conducto del Centro Cultural de Cooperación–Instituto Francés de América Latina y la Alianza Francesa.  

En su primera visita a México, Marc Benaiche, director del premiado website Mondomix Media, primer portal dedicado por completo a las músicas del mundo, impartirá un taller de Promoción Digital para Artistas y Grupos.  

Además, el Proyecto Sonidero, colectivo mexicano que estudia y reconoce la potencia sociocultural de ese movimiento, colaborará con mesas redondas y talleres para niños. También se presentará Sonido Fantasma, uno de los más importantes exponentes de ese género en Puebla.  

La entrada es gratuita, con excepción de la muestra gastronómica, que tendrá un costo de 130 pesos por persona. Consultar: www.festivalbarroquisimo.org

Querétaro y su república de indios

La República de indios en Querétaro, 1550-1820

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Diario de Querétaro

 

Introducción

Juan Ricardo Jiménez

El objetivo de la obra es presentar varias propuestas explicativas y descriptivas del gobierno autónomo de los indios -invisible, y en el mejor de los casos apocado, en las crónicas coloniales de Querétaro-. El periodo estudiado comienza en 1550. Es ésta una de las más tempranas fechas ciertas de la actuación de los gobernantes indios, pues en ese año el virrey depuso temporalmente del gobierno a don Fernando de Tapia y nombró un gobernador interino. La existencia de diversos mandamientos virreinales de ese año, referentes a Jilotepec y su provincia, y específicamente a Querétaro, en su acepción de Tasco, y Apapátaro o Cincoque, y sus pueblos y estancias sujetos, da ocasión para anclar en esta data el estudio de las instituciones indias. Por otra parte, la autorización virreinal de 1551, contra legem, del asentamiento del vecindario español, marca el final de la etapa de Querétaro como “pueblo de indios”.
Sostengo que la república tuvo una injerencia y una relación activa y valiosa en la vida social de los indios de Querétaro, aunque en su etapa última languideciera, mas no por su aislamiento de la comunidad y su vida cotidiana, sino porque la política de la Corona le privó de toda su capacidad de maniobra, y también porque la burocracia real, por negligencia o por intereses ajenos al bien común, permitió la dilapidación del patrimonio de los indios.

Los pueblos indios de Querétaro

Desde finales del siglo xvi, el pueblo de Querétaro fue reconocido como cabecera de un distrito que abarcaba diversos pueblos de la comarca.
El distrito se dividía en tres partidos, el de la capital, el de San Juan del Río y el de San Pedro Tolimán. Cada una de las cabeceras de partido tenía pueblos sujetos. A Querétaro estaban sujetos los pueblos de San Pedro de la Cañada, San Francisco Galileo y San Miguel Huimilpan, y en el siglo xviii se agregó el pueblo de Santa María Magdalena. Al de San Juan del Río, los pueblos de Santa María de la Asunción de Tequisquiapan, San Pedro Ahuacatlán, San Sebastián, San Juan de Guedo, San Bartolomé del Pino, San Miguel Dethi y Santa María Amealco. En el partido de San Pedro Tolimán quedaban comprendidos como sujetos los pueblos de San Pablo Tolimán, San Miguel Tolimán, San Antonio Bernal, San Francisco Tolimanejo y la misión de Santo Domingo Soriano.
Por otro lado, en lo eclesiástico, Querétaro y San Juan del Río eran cabezas de doctrina.

El concepto de república

El concepto de la república como la comunidad y el pueblo, esto es, el cuerpo total de individuos que forman la sociedad, estaba muy bien definido en España al tiempo de la Conquista. Como tal fue trasladado al Nuevo Mundo, en especial a la Nueva España.
La república de naturales, como concepto, comenzó con la presencia española en la Nueva España. La Corona simplemente reconoció la preexistencia de las comunidades políticas indias y les asignó el nombre de “repúblicas” usual en el Viejo Mundo. Es el cuerpo mayor que cohesiona y aglutina a la población indígena desde el punto de vista político. Por tanto, hubo república de indios y república de españoles. Las dos podían coexistir en un pueblo, o ciudad, distintas e independientes una de otra, y la suma de ambas se denominaba la república de la ciudad o de los vecinos.

La función corporativo-institucional de la república de indios
La república de naturales fue concebida y funcionó como uno de los cuerpos dentro del entramado plural del sistema político de la monarquía española. Por tal pertenencia se le comunicaban los principios de la ideología que soportaban el poder público.
Por todo ello, los curiales indios mostraron una misma línea de conducta a lo largo de la era colonial que se significó por su lealtad y obediencia a los agentes del poder real en los circuitos en que se ejercía éste -superior y local-; ni siquiera en los graves acontecimientos que rompieron la quietud de la vida colonial hubo en el distrito queretano un asomo de resistencia, de protesta o de rebeldía. Nada ocurrió por la secularización de las doctrinas de los regulares o por la expulsión de los jesuitas. Ni escaceces de maíz como la de 1785 ni las acciones de la reforma borbónica dirigidas contra sus repúblicas como la extracción de los caudales de las arcas de comunidad en 1784 para capitalizar el Banco Nacional de San Carlos o la imposición del dos por ciento sobre las existencias de los bienes de comunidad, quebrantaron la fidelidad de los indios de Querétaro.

El gobierno de los indios

En principio, hay una correspondencia del cuerpo de funcionarios indio con el esquema institucional del ayuntamiento castellano, pero hay adiciones importantes, como la figura del gobernador. Al conjunto de oficiales de la república se les llamó curiales o justiciales. En la cabecera de una demarcación o distrito de gobierno indio, había los siguientes cargos:

El concejo

Aunque el gobernador era la figura principal del gobierno de los naturales, requería del auxilio de otros ministros, de una pequeña burocracia que cumpliera tareas específicas de autoridad, lo que dotaba a la república de un carácter corporativo. El conjunto de estos oficiales se denominó cabildo, concejo o república.

El gobernador de indios

El de gobernador era el oficio de mayor jerarquía de la república de indios. En los dos primeros siglos de la Colonia fue reconocido como representante e intermediario entre las autoridades españolas y las comunidades indígenas.
Al gobernador indígena le auxiliaba un cuerpo de república integrado por dos alcaldes, cuatro o más regidores, uno o dos alguaciles mayores, un escribano de república, y para el servicio de la casa y sus funciones contaba con varios topiles.

El alférez real

Hay pocos datos sobre el titular del cargo de alférez real de la república de naturales. Este oficio no era de elección, sino de nombramiento virreinal. A fines de 1809 don Atanasio de Luna, gobernador actual, tomó posesión de dicho empleo. Este oficio tenía sólo una función ornamental y protocolaria que se cumplía de manera esporádica, por lo que tuvo poca importancia en el gobierno indígena.

Los alcaldes ordinarios

Los alcaldes fueron la segunda autoridad donde residía el gobernador. En los pueblos sujetos sólo había un alcalde, quien encabezaba la república en el lugar.
El alcalde fue el juez por antonomasia, y su jurisdicción sólo cedía ante la del gobernador, a quien, por otra parte, siempre acompañaba en sus actuaciones, de manera que puede hablarse de un ejercicio conjunto de la función judicial..

Los regidores

Los regidores cumplían en el gobierno indígena la función de concejales. Su tarea era, en primer lugar, dar consejo y opinión en los casos que se sometieran a la decisión del cuerpo de curiales. Además tenían el deber genérico de auxilio, porque podían desempeñar las comisiones que les fueran encomendadas por el gobernador. Otra de sus atribuciones era suplir la ausencia de los alcaldes. Finalmente, realizaban tareas de vigilancia o de control en materia de trabajo, porque tenían a su cargo a los indios que laboraban en obras públicas o privadas. El regidor tenía “el cuidado” de “buscar” y traer a los naturales al trabajo.
Se estiló la distinción de regidor mayor, para significar que era el de nombramiento de más rango entre los de su misma clase. En la cabecera del distrito de Querétaro los regidores eran cuatro. En los pueblos sujetos, solamente dos. Los regidores solos no podían funcionar como concejo, pues se requería la concurrencia de todos los oficiales del regimiento.

El escribano de república

La república contaba con un escribano, ministro cuya función era muy similar a la del escribano español. Sin embargo, entre los escribanos indios y los españoles había diferencias. El escribano español desempeñaba el oficio por virtud de una merced real. La escribanía era oficio vendible y renunciable y perpetuo. Para obtenerla, el interesado debía acreditar la práctica previa y aprobar un examen ante el colegio de escribanos del reino.

Otros curiales

La república contó, además de los ya mencionados con mayordomo, fiscales de doctrina, tequitlatos, capitanes, tableros, celadores, mandones, jueces de sementeras y topiles.

El procurador general de indios

La representación jurídica de los indios, tanto si se trataba de la república como del común o de individuos en lo particular fue responsabilidad del procurador general de naturales. La función del procurador era la consecución de bienes, derechos y acciones que se tradujeran en el bien común y privado de los indígenas. Por ello podía instar sin tener que pedir instrucciones a sus representados. Sin embargo, hubo situaciones de coparticipación de los curiales indios y otras de confrontación de puntos de vista. En los casos de coincidencia, comparecían juntos ante las autoridades.

Las elecciones de república

La Corona escogió la vía electoral para el nombramiento de la oficialidad del gobierno indígena. En las cabeceras y en los pueblos sujetos hubo elecciones anuales desde finales del siglo xvi hasta que la Constitución gaditana extinguió la república de naturales. Este mecanismo para la renovación de los empleos públicos en el nivel local es uno de los procesos que más documentación generó, porque fue el espacio apropiado para la lucha política de los caciques entre sí, entre las generaciones y entre las clases sociales de la población indígena. En las crónicas vaciadas en las actuaciones oficiales quedó la evidencia de las tácticas, de las rivalidades y de las decisiones que los protagonistas llevaron a cabo, que hicieron del gobierno indígena una institución que pasó de la ley a la realidad.
De acuerdo con la abundante y variada documentación existente en materia de elecciones de república, la monarquía consideraba que debían darse ciertas condiciones que aseguraran la legalidad y pertinencia del acto electoral. La libertad era un valor fundamental, porque permitía a los vocales escoger a su gusto a sus gobernantes. Anejo a éste figuraba la secrecía, que consistía en que los votantes emitieran el sufragio de manera reservada. Otro valor capital era la paz, porque la junta debía desarrollarse sin violencia. La publicidad era un rasgo necesario, para lo cual se exigía los electores fuesen citados para concurrir a la junta, y a ninguno se le debía impedir el acceso y la participación en el acto electoral. Una elección clandestina o hecha sólo con los parciales no era válida.

Los bienes de comunidad

La república de indios fue una eficaz entidad política del gobierno virreinal gracias a que poseyó una base económica. Los recursos con los que contaba le daban margen de acción para negociar con los españoles, aun con los más prominentes miembros de la oligarquía, para intervenir en el mercado regional de bienes y servicios, entre los cuales se cuenta desde luego el del dinero, para sostener la defensa jurídica de sus intereses, y finalmente para sufragar sus fiestas tradicionales y contribuir de ese modo a consolidar su identidad cultural. Mientras fue próspera, la república tuvo reconocimiento social, luego, a medida que sus bienes menguaron, decayó hasta casi ser una mera comparsa en manos del corregidor.
Los bienes de comunidad eran muebles, ganado menor e inmuebles, y por supuesto dinero. El patrimonio inmueble de la república de indios no llegó a ser superado por el del cabildo de españoles. El tardío establecimiento de éste, y el origen indio del pueblo fueron factores que impidieron que poseyera de facto o fuera dotado con bienes propios en abundancia.

Los inmuebles

Los bienes raíces que integraban el patrimonio de la comunidad eran las tierras, huertas y solares, y edificios como el mesón, la carnicería, el molino y tiendas ubicadas en el centro del pueblo. No hubo de ellos título de dominio, debido al sistema posesorio de los indios. Es muy probable que en el tiempo del gobierno de don Fernando de Tapia se reservaran solares y tierras para hacer repartimiento de ellos a los indios. Cuando un poseedor moría, los bienes regresaban a la comunidad.
En Querétaro, los indios eran los únicos tenedores de tierras al tiempo de la colonización española, y de hecho lo habían sido desde la era precortesiana. Por ello las tierras fueron per se el más cuantioso recurso del patrimonio de la república de naturales ya se tratara de las que poseían según el régimen de tenencia prehispánico o de las labores de comunidad mandadas crear por orden del gobierno colonial. La acumulación de los excedentes de la explotación agrícola debió ser la principal fuente constitutiva del capital en dinero que fue utilizado por la república tanto para adquirir inmuebles y otros bienes como para los gastos comunes.
 

A esta riqueza inmobiliaria de los indios se sumaron las tierras cuyo título dominical provenía del sistema castellano.
Con la llegada de los colonos españoles cambió para siempre la tenencia de la tierra y las relaciones sociales. Hubo para ello dos grandes vías: una conforme a Derecho, y otra al margen de él. Los principales instrumentos jurídicos para realizar la transmisión de dominio fueron la venta y la donación.
Un considerable bloque de propiedades indias pasaron a manos de la Iglesia, a través de donaciones, sobre todo a fines del siglo xvi y principios del xvii.

Enajenación de los bienes raíces de la comunidad

Todos los indios debían solicitar licencia al juez real para celebrar una venta de inmuebles que valieran más de 30 pesos. En ello quedaban incluidas las repúblicas.
En el caso de las enajenaciones de bienes raíces de la república de Querétaro siempre se contó con la venia del alcalde mayor o corregidor. En varias enajenaciones se agregó la confirmación del virrey. En pueblos del interior del distrito, se procedió de igual forma, aunque se registraron muchas ventas irregulares.
La república de indios quedó privada de toda tenencia inmobiliaria desde mediados del siglo xviii.

El dinero

La base del capital dinerario de la república debió formarse inicialmente con los dividendos de la explotación de los bienes de la comunidad, más los excedentes de la capitación tributaria.

En 1775, la comunidad de Querétaro tenía dieciocho mil pesos impuestos sobre inmuebles. Esta inversión generaba novecientos pesos al año. Los gastos anuales ascendían a 223 pesos, lo que dejaba un remanente de 677 pesos que permitían un incremento de las existencias imponibles.
En San Juan del Río, los bienes de comunidad produjeron 361 pesos, siete y medio reales en 1780.
En 1802, la arca de comunidad no contenía ni un real.
La república participaba activamente en las relaciones del mercado de dinero, aunque circunscrito a la ciudad de Querétaro y sus alrededores. Con ello, se concretaba una faceta más del papel que este cuerpo cumplía en la sociedad novohispana.
La monarquía misma es la responsable directa de que los bienes de comunidad hubieran decaído, pues de plano le arrebató el capital en metálico que le daba prestancia, presencia y reconocimiento social a la república de naturales y sus oficiales.
La Corona “permitió”, “para su utilidad”, poner los caudales de los indios en el Banco Nacional de San Carlos, fundado en 1782. Sin preguntarles siquiera si era su deseo invertir en el referido instituto, el corregidor mandó que se sacara el dinero existente en las cajas de comunidad de las repúblicas de Querétaro y San Juan del Río.
El dinero de los indios jamás regresó a sus manos ni al país. Luego de la independencia era impracticable que los dividendos pudieran seguir abonándose. El acto final de este proceso ocurrió en 1834 cuando la reina gobernadora dispuso de las 268 acciones de las repúblicas de naturales de la Nueva España, ya convertida en República Mexicana, “en consideración a las graves urgencias en que se halla el Real Erario”.

Los gastos de la república

El rendimiento de los bienes patrimoniales de la república estaba destinado a sufragar sus gastos ordinarios y extraordinarios. Las partidas de gasto permiten conocer la eficacia en el manejo de esta hacienda particular, y a la vez son expresivas de la orientación del gasto, es decir de la aplicación en determinadas materias de la administración pública. La documentación muestra que el dinero de la república en el siglo xvi se gastaba en la construcción o reparación de las obras públicas, el salario de oficiales y el sostenimiento del culto. Desde mediados del siglo xviii aparecerá la partida de egreso para el pago de sueldo del maestro de la escuela de niños indios. El sostenimiento de las fiestas religiosas fue constante. El dinero resultante del alquiler de la labor de la comunidad se destinaba específicamente para los gastos de las fiestas de los indios. De cuando en cuando había que hacer erogaciones con motivo de juras de monarcas, visitas de virreyes, y cada vez que tomaba posesión un nuevo agente regio en el distrito. Los gastos judiciales que se ofrecían por los continuos litigios de la república y el común también gravitaron sobre las finanzas de la comunidad. A pesar de todo, siempre quedaba un remanente en el arca, el que ya en la era borbónica sería presa de la codicia de la Real Hacienda, y dejaría a los indios sin fondos algunos.

Los adversarios de la república

Luego de que el patriciado urbano de Querétaro compró a la Corona el título de ciudad en 1655, se desató una pugna institucional que traslucía el contexto de las relaciones sociales y económicas de la región, pues hubo dos entidades gubernativas rivales en cuanto a la defensa y promoción de sus respectivos intereses: la república de naturales y el cabildo español. Entonces comenzó un proceso de merma de la influencia política y social de la república de indios en la ciudad de Querétaro. Por aquella fecha los concejales españoles acometieron contra la jurisdicción de los curiales indios, pretendiendo que en las capitulaciones negociadas con el licenciado Andrés del Rosal y de los Ríos se estipulara que todos los habitantes de la comarca quedaran sujetos a la vara de los alcaldes ordinarios nombrados por los capitulares españoles. El comisionado no aceptó tal pretensión, y estableció que la jurisdicción abarcaría la ciudad “dentro de sus canales”. Posteriormente, el virrey denegó esta quinta capitulación por “ser en perjuicio de terceros”. Pero lo que no se logró asentar en las bases constitucionales del ayuntamiento se procuró alcanzar por las vías de hecho.
La persistente actitud de menosprecio al gobierno propio de los indios se evidencia en una expresión atribuida, en 1774, al alférez real Pedro Antonio Septién Montero y Austri, en el curso de un conflicto electoral entre los caciques. Según los testigos, el funcionario español dijo enfrente de toda la república: “¡qué república ni qué calabaza”!
Esta dilatada disputa continuaba en 1804, pues entre los negocios que la ciudad de Querétaro tenía pendientes en las cortes de Madrid y México estaba el de los indios de la congregación de San Sebastián sobre la jurisdicción de los alcaldes ordinarios, según informe del procurador general Luis Sánchez del Villar.
De este modo, aunque los indios ganaban una orden tras otra de la máxima autoridad de la Corona en el reino, el remedio se tornaba efímero ante la incontestable situación de preponderancia de los capitulares españoles que con incursiones ultrajantes al funcionariado indio iban menguando la dignidad y el empaque de la república de naturales, lo cual, por otro lado, era un signo del proceso de agotamiento de la institución debido al detrimento de su patrimonio, que la redujo al final de la Colonia a figurar como mera reliquia de la otrora vigorosa república en la primera mitad del siglo xvii.

La república suprimida

Inspiradas por la lógica del ideario liberal individualista e igualitario, las Cortes gaditanas decretaron la extinción de la república de indios. Quedó así cancelado el formato de gobierno autónomo de los naturales. La economía ya había sido liquidada decenios atrás por las medidas reformistas de la Corona. A la par, fue borrado el status tutelar del indio y quedó en el arroyo como un ciudadano más de la nación.
No pude averiguar cuál fue la estrategia ni quién definió el esquema, pero el hecho es que don Máximo López Calzonzi, alcalde primero de la república de naturales en el año de 1808, fue electo alcalde primero constitucional de la ciudad de Querétaro, y como tal actuaba en los primeros meses de 1814, antes de que Fernando VII regresara al trono, aboliera la legislación de las Cortes y restituyera la república de indios. Por cierto que el 31 de diciembre de ese último año, don Máximo López regresó al funcionariado, en su papel de alcalde primero.

Por otra parte, el último gobernador de la república de naturales de Querétaro, don Vicente Jiménez, pasó a ser regidor constitucional del ayuntamiento de la ciudad de Querétaro, por elección verificada el 24 de junio de aquel año. Este regidor indio recibió comisión como el resto de los capitulares de Querétaro para presidir una junta parroquial para la elección de electores de diputado a Cortes, y le tocó la de San Pedro de la Cañada, celebrada el 13 de agosto de 1820. En esta misma fecha, algunos indios resultaron electos: en el barrio de San Sebastián lo fueron don Martín Elías y don Máximo Rayo, y también los hubo en La Cañada y San Francisco Galileo.

Sin reacción alguna, los indios presenciaron el derrumbe de su autoridades. El único paliativo pudo ser el ver que algunos de sus principales se introducían al ayuntamiento de los españoles. Cuando a fines de 1820 murió el cacique don Vicente Jiménez, siendo regidor constitucional, recibió el homenaje del Muy Ilustre Ayuntamiento Constitucional que asistió a su funeral.

Conclusiones

La república de naturales fue el cuerpo político más longevo de la Colonia, resultante de una exitosa adaptación del régimen municipal castellano para el gobierno autónomo de los pueblos en la Nueva España. De aquí se colige su importancia histórica y la pertinencia de su estudio.

La clave de la permanencia y eficacia del esquema funcionarial de los indios residió en su patrimonio comunal. Sus recursos dieron a la república capacidad de gestión, además de un reconocimiento social de su papel de agente crediticio. Cuando los bienes de comunidad menguaron también decayó el gobierno indígena. Una vez más queda acreditado que con capacidad económica hay capacidad política e importancia social.

La república y su gobierno cabildal fueron incorporados a la mentalidad indígena, y se llegaron a considerar como elementos esenciales de su cultura y motivo de orgullo el poseerlas como costumbres.

Por otro lado, la república de naturales fue un espacio de lucha política en el seno de la comunidad india, donde los individuos con mayor capacidad de maniobra lograron romper las reglas de alternancia y anualidad en los cargos, gracias a la anuencia del juez real y del virrey, responsables de velar por la observancia de la ley.

La república entró en crisis en consonancia con el agotamiento del modelo de gobierno de la monarquía: la llegada de los Borbones marcó el inicio de un proceso que concluyó en las Cortes de Cádiz con la supresión de esta forma autónoma de gobierno indígena.

El balance del desempeño de la república de naturales, como institución del sistema político novohispano, es absolutamente positivo si se le mira como un instrumento de gobernabilidad de la inmensa masa poblacional que eran los indios, en tanto que permitió su control y conducción bajo los canales institucionales de solución de controversias y obtención de beneficios del Estado.

Cuando ya no embonó en el nicho ideológico de la Corona simplemente languideció. Primero el reformismo borbónico y la fisiocracia, y luego, en 1812 y 1820, el liberalismo y el individualismo hicieron incompatible el concepto de cuerpo y la idea del patrimonio colectivo que animaban aquélla. En esta coyuntura se estaba gestando la nueva sociedad mexicana.

La Zona arqueológica de Chiapa de Corzo

Trabaja INAH para abrir zona arqueológica de Chiapa de Corzo

Organización Editorial Mexicana

Isaí López

El Heraldo de Chiapas

La zona arqueológica de Chiapa de Corzo que corresponde al horizonte preclásico y hasta fines del clásico mil 200 años antes de Cristo a 800 después de éste, se compone por más de 100 montículos, entre los que destaca una estructura piramidal con restos de muros de un templo en la parte superior, en breve será abierta al público, dijo Emiliano Gallaga Murrieta, director en Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Dijo que los hallazgos han permitido relacionarla con regiones lejanas como la zona olmeca o con las tierras altas de Guatemala, de aquí proviene la estela descubierta en 1961 que lleva inscrita la fecha más antigua conocida en Mesoamérica, que corresponde al 7 de diciembre del año 35 antes de Cristo, los principales montículos son el 1, 5, 32 y 26.

Respondió en entrevista que esa ciudad se considera uno de los sitios más importantes de la región central de Chiapas, por encontrarse a orillas del río Grijalva, una de las rutas de navegación más relevantes durante la época prehispánica, pero aseguró que abrirla no ha sido fácil.

El sitio está compuesto por más de 50 edificios, que tienen diferente altura, concentrados en grupos que rodean plazas, la distribución está determinada más por las características del terreno que por un patrón arquitectónico específico; se localiza al este, a 17 Kilómetros de Tuxtla Gutiérrez.

“De todo el polígono de poco más de 50 hectáreas, el INAH es dueño sólo de hectárea y media, a un particular se le compró, desde hace un año se encerró el sitio y estamos a la espera de que nos den dinero para realizar los trabajos de apertura, aunque se han hecho investigación, exploración y excavación”, apuntó el funcionario.

Con ello, dijo, se busca apoyar el turismo que es el eje rector económico del estado, “podemos desarrollar estrategias que puedan ser viables económicamente, no por lo que se genere por boletaje de ingreso a la zona, sino lo que generan alrededor de las zonas arqueológicas como los restaurantes, alojamiento, transporte, compra y venta de artesanías”.

El del Centro INAH Chiapas insistió que Chiapa de Corzo será la primera en abrir sus puertas al público en la entidad en este año, con ello sin duda se agregará a la oferta turística y cultural del lugar, punto de embarque para recorrer el Cañón del Sumidero.

Sus orígenes son olmecas, en su momento se transformó en el principal centro ceremonial de la región, ya que gozaba de una situación geográfica estratégica, a orillas del río Grijalva, lo que le permitió el control de la navegación.

Emiliano Gallaga aclaró que “necesitamos recuperar la flora local y adecuar los andadores para la visita del público, aunque la zona ha alcanzado la mancha urbana y contigua a una planta de la compañía Nestlé”.

Dijo que por desgracia cerca del sitio se ubica una cantina, “El Alebrije”, “por años ha sido causante de desorden en la zona, desde este lugar se ha querido cobrar entradas y se ha tratado mal a los visitantes, así lo experimentamos hace unos días en un recorrido por la zona, donde se nos dijo que la dueña del antro era también la propietaria de la zona”.

Por último, dijo que “aunque ni la dueña de la cantina ni ninguna otra persona puede hacer cobros, sólo el INAH es propietario, el sitio es propiedad federal, el terreno fue comprado en el 2006 por el gobierno federal, está cercado, sólo faltan detalles para poder aperturar el sitio, un atractivo más para la capital y para Chiapa de Corzo”.

El gran Louvre

Louvre cumple 20 años y celebra su éxito

El museo comenzará sus conmemoraciones el 3 de abril para celebrar el éxito de la operación Gran Louvre y la intacta belleza de su arquitectura.

Foto: Archivo

Organización Editorial Mexicana

Agencias

La pirámide del Louvre, monumento dentro del monumento que atrae a tantos amantes del arte y turistas como la mismísima Gioconda, cumple hoy 20 años desde que fue erigida en el centro histórico de París, y lo celebra con un sinfín de actos culturales y artísticos.

Coloquios, conciertos, proyecciones luminosas, conferencias, publicaciones, sesiones de cine y paseos “nocturnos” musicales recordarán a lo largo de este mes de abril que el promotor del proyecto, el presidente socialista François Mitterrand, la inauguró el 30 de marzo de 1989. El encargado de construir el vistoso edificio acristalado que transformó la faz del Louvre y en cierta forma de París fue el arquitecto chino-estadunidense Ieo Ming Pei.

El museo comenzará sus conmemoraciones el 3 de abril para celebrar el éxito de la operación Gran Louvre y la intacta belleza de su arquitectura, cuya etérea estructura de acero pesa 95 toneladas y su marco de aluminio y cristal 105 toneladas.

La Sociedad Organizada en Querétaro

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La Sociedad Organizada

en Querétaro 

Fotografías: Maestro Jesús Ontiveros 

Texto: José Félix Zavala  

 

La Sociedad Organizada volvió a mostrar su capacidad de participar en los cambios que el país y nuestro estado necesitan, al abarrotar el Patio de “Los Naranjos” del antiguo Colegio Jesuita de “San Francisco Javier”, para celebrar con el gran defensor de los derechos humanos, Samuel Ruiz García, sus 50 años de Obispo de Las Chiapas, este pasado viernes 27 de marzo del 2009.   

El Dr. Bernardo Romero, el Dr. Modesto Cervantes y el Mtro. Antonio Flores, responsables de la organización del evento, por parte de las facultades de Ciencias Políticas y Sociales y de la de Filosofía, con la participación de la Organización de Derechos Humanos, “Fray Bartolomé de Las Casas”,  con sede en San Cristóbal de Las Casas y la local “Fray Jacobo Daciano”   

El orador principal del acto fue el ex obispo coadjutor de San Cristóbal de Las Casas y actual Obispo de Saltillo, el dominico Raúl Vera.   

Sin la presencia del Rector de la U A Q, Mtro. Raúl Iturralde y del Obispo local Mario De Gasperín, que fueron invitados al acto de celebración a Samuel Ruiz García,  quién ha sido considerado internacionalmente uno de los principales obispos del Concilio Vaticano Segundo, multipremiado y reconocido como Doctor Honoris Causa, por las principales universidades del mundo y premiado por varios gobiernos extranjeros, con premios sobre la Paz; la Sociedad Civil queretana los suplió con creces.   

Los medios de comunicación acudieron en masa a un acto que por mucho es sin precedentes para la sociedad queretana.   

La representación universitaria estuvo a cargo de la Dra. Ma. De Los Angeles Guzmán Molina, Directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y del Mtro. José Ignacio Urquiola Parmizán, Secretario Académico de la Facultad de Filosofía. 

El Arte ante la crisis

El arte resiste tranquilamente la crisis

“Baño matinal”.

Foto: Cortesía de TEFAF y Javier Eguiguren

Organización Editorial Mexicana

Ma. Esther Estrada

Ámsterdam- Aunque usted no lo crea, Holanda, este país tan pequeño, es la sede de la feria de arte más grande e importante del mundo. Este año, quienes tuvimos la oportunidad de recorrer los 30 mil metros cuadrados de exposición de obras de arte donde todo estaba a la venta, pudimos percibir que los coleccionistas siguen considerando que su dinero está muy bien invertido en este tipo de piezas que no pierden valor a pesar de la crisis financiera.

Mi sensación fue la de visitar alguno de los grandes museos, como el Louvre en París, el Tate en Londres o el Rijksmuseum en Ámsterdam, con la pequeña diferencia de que si algo le gusta y tiene el presupuesto, lo puede adquirir. Para ello se reunieron 239 galerías de arte y antigüedades de 15 países en TEFAF, que son las siglas en inglés de Feria Europea de las Bellas Artes.

Desde Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, España, Francia, Hong Kong, Italia, Mónaco, Portugal, Reino Unido, Suiza y los Estados Unidos llegaron pinturas, esculturas, muebles, joyería, fotografías, cerámica y muchos más objetos valiosos a Maastricht, al sureste de los Países Bajos, para participar en la 22 edición de esta feria. Por supuesto que también estuvieron presentes muchas galerías de Holanda. Y para mi sorpresa me encontré con un expositor que hizo el camino desde Argentina, para ofrecer una gran cantidad de piezas de plata antiguas procedentes de toda América Latina.

Durante 10 días, coleccionistas privados y representantes de museos de todo el mundo se dieron cita en TEFAF. En el aeropuerto de Maastricht-Aquisgrán aterrizaron 130 aviones privados por este motivo. El resto de los visitantes llegaron en auto o en tren (desde el aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam, son tres horas de recorrido por cualquiera de esos medios). Pero no piense en que vino poca gente, ya que los registros de la feria contabilizaron 65 mil personas (10 por ciento menos que el año pasado).

Otra característica de la feria es que parte de su decoración son los tulipanes, las rosas y los ranúnculos. Para esta edición se compraron en total 140 mil flores, que estaban en macetones a todo lo largo y ancho de la exposición.

La portavoz de los organizadores, Titia Vellega, compartió su satisfacción con los resultados obtenidos: “La feria estuvo menos llena que otros años, pero de esta manera fue posible apreciar mejor las obras. Lo más importante fue que la calidad de lo expuesto se mantuvo en los más altos estándares, lo mismo que la capacidad económica de los visitantes”.

El primer día se abrieron las puertas a un grupo muy selecto de personas. La venta estrella de esa ocasión fue un cuadro que Rubens pintó entre 1610 y 1613, “Retrato de un joven”, que cambió de sueño por la módica cantidad de cinco millones de euros (unos 96 millones de pesos mexicanos). Ese mismo día otro coleccionista pagó el equivalente a 23 millones de pesos por una obra de Vasíly Kandinsky. Y así podría seguir enumerando piezas en cualquiera de las siete secciones de TEFAF: Cuadros, dibujos y grabados; Antigüedades y objetos de arte; Arte moderno; Manuscritos iluminados, libros raros y cartas; Antigüedades clásicas y egipcias; Joyería y Diseño.

Según palabras de James Roundell, director de la galería Dickinson y miembro del comité organizador de TEFAF, la única manera de hacer frente a la crisis actual es con alta calidad y precios competitivos. Su stand en la feria corroboraba su planteamiento. Ahí se podían ver lienzos de Kandinsky, Renoir, Picasso y Klimt, entre otros. Incluso era él quien tenía a la venta la obra de mayor valor en toda la feria, una pintura de Van Gogh, “Vista del jardín del hospital de San Pablo”, por la que pedía 25 millones de euros (cerca de 480 millones de pesos), de la que no tenemos noticia de que se haya colocado. Pero sí existe el registro de que le compraron un bellísimo dibujo al pastel de Edgar Degas, de 1864, titulado “Baño matinal”.

Lo que es importante destacar es que no sólo los clásicos vendieron. Los expositores de las otras secciones sintieron cómo va creciendo el gusto por las obras modernas y contemporáneas entre los entendidos en el arte.

Desde sus inicios, en 1975, esta feria de arte se ha distinguido por la calidad de lo que en ella se expone. Actualmente hay 155 especialistas de reconocido prestigio internacional que forman los 25 comités que verifican la autenticidad y condiciones de cada obra que se presenta. Además, desde el año 2000 TEFAF está trabajando en contacto con el Registro de Arte Perdido (ALR, por sus siglas en inglés), que es una base de datos a nivel internacional donde se inscriben las piezas de arte robadas o perdidas. Esto da a los compradores en Maastricht la tranquilidad de que no están comprando problemas (ni piezas cuyo origen esté en duda).

Eso sí, después de un día en la feria, los visitantes pueden disfrutar de una tarde y noche llenas de actividad cultural, ya que durante esos días en Maastricht hay representaciones teatrales, danza, conciertos de jazz y de música clásica, exposiciones y conferencias, además de que los restaurantes de la ciudad se ponen de manteles largos para agasajar a sus comensales.

* Argentina en TEFAF

Para mí fue muy interesante entrevistar a Javier A. Eguiguren, el único expositor latinoamericano presente en TEFAF. Su galería, fundada hace 22 años en Buenos Aires, ofrece allá pintura y escultura civil y religiosa, platería y mobiliario en diferentes estilos, incluyendo distintos países, de México hacia el sur. Este año, su sexto en esta feria de Maastricht, la dedicó principalmente a ofrecer plata y arte gauchesco. Entre las piezas que tenía a la vista estaba una bellísima Virgen de Guadalupe en cobre, pintada por Joseph Guerrero en 1772, de la que me dijo no querer desprenderse. Obviamente, cuando recorrí con él las vitrinas de su stand, me hizo referencia a dos piezas de plata mexicana que trajo, una sopera de estilo neoclásico, elaborada entre 1819 y 1823 por el platero José Maria Martínez, al igual que una bacinica, también de plata hecha en 1830 por el mismo artífice. Muebles y aperos de cuero labrado, plata y oro completaban su oferta.

Eguiguren me compartió que su experiencia en esta feria siempre ha sido muy buena. Aquí aprende de sus colegas del viejo mundo y conoce de primera mano el mercado europeo. Pero, además, me recalcó que le toma todo un año prepararse para la siguiente edición de TEFAF, porque los organizadores son muy exigentes, aunque, por otro lado, dan todas las facilidades logísticas para traer y exponer las piezas. Para él, aunque este año los visitantes habían sido más prudentes y estudiosos al hacer sus compras, el poder adquisitivo seguía presente.

Yo pensaba en todos los empresarios mexicanos que tienen galerías y en lo interesante que podría ser para ellos estar presentes en la que es considerada la reunión más importante para los coleccionistas y marchantes de arte de todo el mundo. ¿Por qué no intentarlo? En palabras de, “vale la pena”. Para quien esté interesado, la próxima edición de TEFAF se llevará a cabo del 12 al 21 de marzo de 2010.

* Desde curadores de museos hasta neófitos en la materia

Desde su inicio, TEFAF ha recibido a un millón 200 mil personas. Entre ellas, los principales marchantes de arte, anticuarios, coleccionistas privados que disfrutan del anonimato y amplia oferta de la feria, junto con curadores de los más de 180 museos de 29 países.

Así como para todos estos conocedores con chequeras llenas de ceros, también es un placer recorrer TEFAF para quienes gustamos del arte per se. Si hubiera tenido la posibilidad, les confieso que hubiera salido de ahí con por lo menos cinco piezas: un dibujo original de Rembrandt (los había desde 35 mil euros, es decir, algo así como 670 mil pesos); una escultura griega en mármol blanco de una mujer apoyada en una columna y la mirada perdida en el cielo; una de las esculturas que Rodin hizo de “El beso”; la escultura “El abandono”, de Camille Claudel; y una pulsera estilo art deco, con diamantes, cristal de roca y platino. Pero bueno, una vez pagada la entrada, por ver no cobraban y soñar no cuesta nada.

* Historia de dos piezas

Muchas de las obras de arte que se exhiben en TEFAF tienen sus propias historias. Permítanme compartirles las de dos.

La primera, muy breve, es sobre una cama estilo Luis XVI, de madera dorada. Se dice que perteneció a María

Magdalena Guimard, la bailarina principal de la Ópera de París, famosa también por sus relaciones amorosas fuera del escenario. Esta cama se hizo especialmente para la casa que Claude-Nicolas Ledoux diseñó para ella. Estaba a la venta por un millón de euros (unos 19 millones de pesos).

La segunda es sobre la escultura titulada “El abandono” (Sakountala), de Camille Claudel.

Esta es una pieza de bronce que realizó la escultora Camille Claudel, inspirada en su apasionada relación con Auguste Rodin. Recordemos que Rodin ya era famoso cuando a sus 42 años conoció a la joven Claudel, de apenas 18, en 1883.

El tema está inspirado en la leyenda hindú del siglo V, en que la heroína, Sakountala, pierde el amor de su príncipe para recuperarlo más adelante. Nos muestra a un hombre de rodillas frente a una mujer sentada (es lo inverso a la obra de Rodin, “Primavera eterna”, de 1881, en que la mujer es la que se encuentra de rodillas frente al hombre). Esta obra de Camille Claudel transmite ternura, igualdad y esperanza… así como las palabras que Rodin le escribió a ella: “Queridísima mía, me arrodillo para abrazar tu bello cuerpo”.

Cuando terminó la relación entre ambos artistas, esta escultura siempre le recordó a Camille su deseo de que Auguste volviera a ella, lo que nunca sucedió.

Para ser el feliz poseedor de esta escultura, había que desembolsar algo así como 24 millones de pesos (1.2 millones de euros).

* Comentarios finales

Cada año, TEFAF incluye nuevas secciones o presenta alguna

exposición de especial interés para los conocedores del arte.

En esta ocasión, el día de la inauguración, el historiador de arte, Bas Dudok van Heel, expuso el resultado de muchos años de investigación sobre uno de los lienzos más famosos de Rembrandt, “La ronda de noche”, que se puede admirar en el Rijksmuseum de Ámsterdam. Esta obra, que fue pintada en 1642, representa a una compañía militar a punto de salir a recorrer la ciudad en su misión de vigilantes del orden. En 1715 se le añadió un escudo en la parte superior donde se anotaron los nombres de los 18 personajes que ahí aparecen. Pero, ¿quién era quién? Tras muchos años de estudio, Dudok pudo ponerle nombre a cada rostro, pero además investigó sobre sus vidas, sus familias y muchos otros detalles.

Esta presentación, hecha por el propio historiador, fue uno de los momentos más importantes que tuvo la inauguración de

TEFAF 2009.

Si le interesa pasear por la feria, aunque sea de manera virtual, lo invito a visitar su web: www.tefaf.com. Estoy segura que se les irán las horas recorriendo las diversas secciones, o escuchando a los especialistas hablar sobre algunas de las obras expuestas… en fin, casi como haber estado ahí.

“Tiempo suspendido”

Un tiempo suspendido,

estudio que retrata al personaje

y al artista detrás de Rulfo 

Fernando Camacho Servín 

 

La Jornada  

Roberto García Bonilla reunió más de mil 200 referencias y citas del autor de Pedro Páramo  

Tras sondear en los antepasados más lejanos, logró consignar su “extraordinaria vida anímica” 

Muchos equívocos han contribuido al mito; yo dejo que el lector saque sus conclusiones, indicó  

La vida de Juan Rulfo, uno de los autores más emblemáticos de la literatura mexicana, está rodeada de enigmas, secretos y mitos que se repiten hasta la saciedad. Sin embargo, pocas veces se han hecho investigaciones serias que verdaderamente retraten al personaje y al artista que estaba detrás del autor de Pedro Páramo. 

Con ese propósito en mente, el académico y periodista Roberto García Bonilla se dio a la tarea de escribir Un tiempo suspendido: cronología de la vida y la obra de Juan Rulfo, volumen en el que explora la existencia de Juan Rulfo hasta en sus íntimos detalles, pero sin pretender dar una versión definitiva o acabada del escritor jalisciense. 

La principal intención de la obra, coeditada por el sello El Centauro y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, fue realizar un estudio exhaustivo de Rulfo, mediante un corpus biblio-hemerográfico con más de mil 200 referencias y citas, reunidas al cabo de 10 años de trabajo, explicó el autor en entrevista con La Jornada. 

Una de las características más peculiares del libro es su estructura de “rompecabezas”, ya que en él convergen varios documentos e información sobre cada etapa de la vida del escritor –su cotidianidad, el medio en que se formó, la recepción de la crítica a sus obras, su camino a la fama, pero sin adoptar el tono de biografía en el sentido estricto. 

“Ésta no es una versión propia de lo que para mí es Rulfo, sino una exposición exhaustiva de lo que han dicho sobre él comentaristas, biógrafos, críticos y periodistas. 

“Hay muchos equívocos y maledicencias en torno a él, que han colaborado a su mito, pero yo dejo que los lectores saquen sus propias conclusiones”, afirmó García Bonilla. 

Tras sondear entre los antepasados más lejanos de Rulfo, incluidos sus bisabuelos, el académico pudo consignar información no sólo sobre los datos biográficos del escritor, sino también sobre su “extraordinaria vida anímica”: su vena de fotógrafo, su sensibilidad ante los pueblos indígenas, su enorme capacidad de aprender de las cosas más sencillas. 

Un tiempo suspendido: cronología de la vida y la obra de Juan Rulfo será presentado el martes 12 de mayo, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas ArtesFoto portada del libro

Uno de los temas que causaban especulación era el supuesto carácter de Rulfo como “genio lego”. Un escritor que supuestamente carecía de la formación intelectual que tienen los grandes autores, y cuyos textos fueron “rehechos” por sus editores –entre ellos Juan José Arreola– para volverlos exitosos. 

Nada más lejos de la verdad, subrayó García Bonilla, porque si bien Rulfo no había tenido aventuras, viajes o encuentros extraordinarios, sí tenía en cambio una amplísima cultura literaria y gran curiosidad por el mundo. 

“Podía hablar de cualquier cosa, aunque no lo proyectara en discursos o en conferencias de prensa.” 

El carácter sencillo y reservado del escritor fue, de cierta manera, un obstáculo para quienes pretendieron estudiar su vida. Más de una vez, Rulfo dio datos equivocados o ambiguos sobre él, como su verdadera fecha y lugar de nacimiento, para despistar a biógrafos y periodistas. 

A pesar de ello, “creo que incluso gozó un poco de la fama, siempre y cuando ésta no estropeara su vida cotidiana. No puedo afirmar que fue acosado y esterilizado por la prensa, que siempre le preguntaba cuándo aparecía su siguiente libro, pero sí que era extremadamente sensible y estaba muy presionado por el hecho de saber que no era un escritor profesional”, señaló. 

Aunque “era un sabio en muchos sentidos, Rulfo era renuente al mundo mercantil de las editoriales. Era un hombre de provincia que quería recuperar lo más primigenio y auténtico de la gente. A veces eludía la fama de manera juguetona, pero también podía ser rotundo a la hora de decir ‘no me molesten, no quiero que me usen, no quiero ser parte de la leyenda’”, afirmó García Bonilla. 

Un tiempo suspendido: cronología de la vida y la obra de Juan Rulfo será presentado el martes 12 de mayo en la sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes.

Homenaje a Samuel Ruiz en Querétaro

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Homenaje en Querétaro

al obispo Samuel Ruiz  

El obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, Samuel Ruiz García, recibió un homenaje por sus 50 años de magisterio sacerdotal, por parte del Centro de Derechos Humanos Fray Jacobo Daciano y las facultades de Filosofía y de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). 

Durante la ceremonia, en la Facultad de Filosofía, Ruiz García destacó que las autoridades incurren en la “máxima violación a derechos humanos” al reprimir la petición o pronunciamientos de los derechos sociales en lugar de otorgar una respuesta justa a las demandas de la población.Agregó que para la defensa de los derechos humanos en una “sociedad dominadora” se requiere que toda persona participe en la transformación gradual para lograrlo. 

Citó como ejemplo que cuando una persona reconoce el derecho de otra y defiende las garantías individuales, no sólo propias, sino ajenas, “ya hay ahí un avance social, ya hay ahí un cambio”.  

Ruiz García señaló que existen violaciones a los derechos humanos “de todo orden”, como las que “cometemos nosotros mismos y que deben reconocerse para poder corregirlas; además, las que cometen las autoridades de los diversos niveles de gobierno”. 

Durante el homenaje, Raúl Vera, obispo de la diócesis de Saltillo, Coahuila, destacó aspectos del trabajo efectuado por Samuel Ruiz como sacerdote, principalmente en diferentes comunidades del estado de Chiapas. 

Recordó que Samuel Ruiz convivió y ayudó a indígenas chiapanecos a pesar de las condiciones precarias de las comunidades, para llevarles palabras de aliento y de fortaleza.

La Migración en Querétaro

Crónica de una migración

El caso Querétaro 

Agustín Escobar Ledesma 

 

La Jornada Semanal 

Al igual que las mariposas monarcas emigran de México a Estados Unidos, los primeros días de enero de cada año, miles de queretanos salen de regreso a ese país. Muchos de ellos son adolescentes que por primera ocasión se aventuran al otro lado. Durante los meses de febrero, marzo y abril es cuando la gran mayoría abandona su tierra, aunque el resto del año el flujo migratorio no cesa.  

Es en los primeros días de enero cuando los migrantes que estuvieron con sus familias durante las vacaciones retornan al otro lado. Migración circular, le denominan los académicos a la gente que va y viene a su país de origen. El contacto para ir a Nuevo Laredo, Tamaulipas, en uno de los múltiples viajes que los migrantes de Huimilpan realizan al año para cruzar la frontera norte, lo establecí con el dueño de un autobús turístico.  

La cita para emprender el viaje fue en la gasolinera ubicada a un lado de la carretera a Huimilpan, municipio ubicado a unos treinta kilómetros de la ciudad de Querétaro. El autobús, con aire acondicionado, televisión, wc y música estereofónica, es tripulado por Ultiminio, curioso nombre que solamente una ocasión había escuchado antes, allá por la década de los sesenta, cuando el boxeador cubano-mexicano Ultiminio Ramos fue campeón mundial.  

Soy la primera persona en abordar el autobús, situación que aprovecha Ultiminio para ultimar detalles. Puesto que voy en calidad de investigador, me instruye para que no tome fotos ni entreviste a los migrantes con grabadora, que cuando se suban, él me señalará quién es el “caminador” –Ultiminio me dice que así se conoce a quienes los cruzan al otro lado, que no les dicen coyotes– que lleva a los migrantes. También menciona que en los retenes no les diga a las autoridades que estoy haciendo una investigación sobre los migrantes, porque entonces los voy a echar de cabeza.  

–Diles que vienes conmigo, que eres mi ayudante, que tú te encargas de lavar el autobús.  

Ultiminio tiene unos sesenta y cinco años de edad, es moreno, delgado y apenas y rebasa el metro y medio de estatura; su hijo es su ayudante, un muchacho gordo muy moreno, que andará entre los catorce y dieciséis años de edad. Ultiminio se queja; menciona que en la semana estuvo enfermo del estómago, que evacuó sangre y se siente débil porque durmió poco, aun así dice sentirse listo para manejar veinticuatro horas seguidas de ida y vuelta a Nuevo Laredo, Tamaulipas. Entre sus pertenencias lleva el medicamento que el doctor le recetó.   

Agentes de la Border Patrol detienen a un par de migrantes.Foto: Notimex/ Joaquín Murrieta

A los pocos minutos se acercan los primeros jóvenes a bordo de algunas camionetas en que los van a dejar sus parientes. Se asoman al autobús y preguntan que si es el camión de el Lápiz, el chofer contesta afirmativamente. Enseguida suben sendas mochilas para apartar lugares, después se bajan a fumar y a platicar. Poco a poco van llegando más muchachos, la mayoría fluctúa entre los veinte y los treinta años de edad, el más joven es un adolescente que si acaso andará en los dieciséis años, y me llama la atención porque llega a bordo de una camioneta roja de la que descendieron dos personas más, una mujer y un hombre, su padres seguramente. Ella lo abraza y le da un beso en la frente y se va con el hombre sin volver la vista atrás.  

Desde lejos, pero al mismo tiempo lo más cerca posible al grupo de jóvenes que se va reuniendo, escucho sus pláticas que versan sobre lo ocurrido en las fiestas decembrinas del puente Guadalupe-Reyes. Que uno de El Bimbalete acuchilló a otro de La Noria es lo más relevante. Que quién sabe si Los Chorris se animarán a ir a Estados Unidos este año. Otros hacen referencia a algunos de sus compañeros, entre los que se encuentran el Toño, la Muerte, el Pulpo, el Chiva, Chinchay, el Costa, el May, el Moto, Ángel, el Pasha, el hijo del difunto Macoy, etcétera. Por sus pláticas infiero que a los jóvenes que llevará el autobús a Nuevo Laredo, una vez cruzando el río Bravo y, después de una caminata de diez horas, los estarán esperando varios vehículos y se dividirán en tres grupos, el primero con rumbo a Lousiana, el segundo con destino a Alabama y el último a Florida; casi todos van a trabajar a la industria de la construcción.  

Todos llevan zapatos tenis, jeans, playera con letras en inglés, chamarra para el frío y cachucha para protegerse del sol; ninguno lleva equipaje pesado, solamente una mochila cargada a la espalda y una bolsa de plástico con latas de atún, sardina, frijoles, tortillas y refrescos de cola. El temor a lo desconocido se asoma en sus rostros. Sin embargo, el resorte principal es la esperanza de cruzar y conseguir trabajo para ganarse unos dólares, porque saben que si se quedan también se van a encontrar con el miedo a enfrentarse a la realidad local que no les ofrece maldita cosa.  

Un poco después el grupo de veinticinco jóvenes está a bordo del autobús; quedan quince lugares disponibles que serán ocupados por otros muchachos que lo abordarán en Dolores Hidalgo, Guanajuato. El Lápiz, que es de los últimos en arribar, le entrega a Ultiminio un fajo de billetes. “Son diez mil”, le dice al mismo tiempo en que le da la orden de arranque del autobús y, con todos los muchachos arriba, se dirige a ellos. “¿Ya nadie falta, verdá?” Una pregunta retórica que sirve para destensar los nervios de los pasajeros, “El que falte que levante la mano”, insiste, ante las risas de los jóvenes. Una vez que todo está bajo control, el Lápiz se dirige nuevamente a todos: “Ora sí ya nos vamos, persínense bien.” Por último, le extiende un billete de a 200 pesos al chofer, “pal’ chesco y pal’ lonche” le dice. Ultiminio enciende el motor y emprende el inicio del viaje a Nuevo Laredo del grupo de jóvenes campesinos provenientes de diferentes comunidades, entre las que se encuentran Lagunillas, El Milagro, Apapátaro, La Noria , Zorrillo, Fresno y Puerta del Tepozán.  

Justo a la ocho de la noche el autobús llega a Dolores Hidalgo, sitio en el que ya espera el otro grupo de quince muchachos. Emprendemos la marcha en medio de la noche. Los aspirantes a migrantes van callados. Aunque es un autobús de turismo que en otras circunstancias iría con gente festiva, comiendo y riendo, la atmósfera es pesada, nadie platica, se nota que todos van angustiados ante el futuro inmediato e incierto que les espera. Por respeto no distraigo a ninguno, sólo platico brevemente con uno de ellos, quien me dice que es la primera vez que intentará, “si todo sale bien”, cruzar al otro lado. Sólo escucho sus palabras, nacidas del desaliento hacia una incierta futura esperanza; no lo veo porque el autobús avanza y lleva todas las luces interiores apagadas, es como un autobús fantasma que se desliza por un túnel que atraviesa la noche. Lo último que vieron los migrantes fueron retazos de su tierra y lo primero que verán, en cuanto amanezca, serán las espinosas orillas del imperio que los atrae, pero que al mismo tiempo los rechaza. Mi interlocutor menciona lo ya sabido: “Aquí ya nomás alcanza pa’ puro comer, los sueldos ya no dan ni para comprar ropa. Si todo sale bien, cruzaremos hasta San Antonio pal’ jale en la construcción; si todo sale bien me ganaré unos dólares pa’ mandarle a mi mujer y mis hijos. Lo bueno es que ya tenemos a dónde llegar.”  

“Si todo sale bien”, una expresión que hace las veces de oración para exorcizar los peligros, para atraer la buena suerte, para evitar ser detenido por la migra, para cruzar el Río Bravo sin ahogarse, para que San Antonio bendito amarre sus animalitos y ninguna víbora le inocule la maldad que almacena en los colmillos. Guardo en mi memoria cada una de sus palabras, porque no puedo, no debo, sacar la grabadora, aunque sea a hurtadillas, eso no sería ético. Memorizo todas y cada una de sus frases, de sus expresiones invisibles en la oscuridad del autobús en marcha, cuyo ronroneo del motor es lo único audible en medio de la oscuridad. Es por eso que ante alguna imperfección del asfalto, la lámina del camión chirría como monstruo herido.   

Operativo Guardián de la Border Patrol que vigila la frontera de México con Estados Unidos. Foto: José Antonio López/archivo La Jornada

Me tocó el asiento número 40, a un lado de la puerta del sanitario que tampoco cuenta con un triste foquito que lo ilumine. Quienes entramos al lugar debemos encender un cerillo o, en el último de los casos, atinarle a ciegas al excusado. El olor a amoniaco es penetrante. “No es el fin del mundo”, me digo a modo de consuelo. Así como el grupo de jóvenes migrantes son guiados por el Lápiz , a mí me llevan de la mano las enseñanzas del maestro Kapuscinsky; sus palabras son un faro que me guía en lo incierto: “Para escribir lo que siente la gente, hay que vivir como ellos.”  

En Matehuala, San Luis Potosí, el autobús se detiene. “Tienen veinticinco minutos para tomarse un café”, nos dice Ultiminio. La mayoría permanece a bordo, si acaso nos estiramos y desperezamos mientras sube un muchacho con una cubeta de plástico para lavar el apestoso retrete. Una vez realizado su trabajo, de regreso por el pasillo esparce desodorante con un atomizador en el piso del autobús. Ya nos están matando las pulgas, alcanzo a escuchar a uno de los pasajeros. El comentario trae a mi memoria la época en que los mexicanos iban de braceros por contrato a Estados Unidos, de 1942 a 1964, cuando, para entrar a trabajar, eran fumigados para matarles los parásitos, además de revisarles el ano (tener hemorroides era motivo de rechazo), también les realizaban exámenes sanguíneos para detectar enfermedades, en suma, eran tratados como ganado. Con esas imágenes me quedo dormido.  

–¡Por favor, identificación con fotografía!  

De ese modo, después de viajar durante doce horas continuas, de Dolores Hidalgo, Guanajuato, a Nuevo Laredo, a las seis de la mañana, la recia voz de un agente aduanal nos despertó. Con linterna en mano, revisa los documentos de los cuarenta pasajeros del autobús cuya calefacción hace horas que dejó de funcionar, nuestros pies casi se congelan. Es el último retén del camino a cargo del Instituto Nacional de Migración, ubicado a escasos veinticinco kilómetros de Nuevo Laredo, Tamaulipas, en la carretera federal 260 México-Nuevo Laredo.  

Todos nos identificamos, salvo un muchacho de los que se subieron en Dolores Hidalgo, de unos veinticinco años de edad, quien como distintivo lleva enredado un paliacate azul en la cabeza.  

–No traigo –le dijo quedamente al agente aduanal. Sin embargo, todos supimos de lo que se trataba.  

–¿De dónde eres?  

–De Guanajuato.  

–Quién es el gobernador de Guanajuato?  

–No sé.  

–A ver ¿quién fue presidente de México, que era de Guanajuato?  

–¿Salinas?  

–¡Cómo que Salinas!  

–….  

–¡A ver, acompáñame!  

Después de un minuto a solas con el agente y doscientos pesos de por medio, el joven del paliacate regresa al autobús que reinicia el trayecto a la frontera.  

Es la temida Aduana 26, a cargo de agentes del Instituto Nacional de Migración. En este sitio se les aparece la feroz esfinge a los viajeros, transmigrada en agente de migración. A quienes no se identifican ante su inquisidora mirada, les formula una serie de preguntas dirigidas a detectar migrantes centroamericanos. Ya no es la clásica pregunta aquella que la esfinge de la Antigüedad le formuló a Edipo: “¿Qué animal es aquel que al amanecer anda en cuatro patas, al mediodía en dos y al atardecer en tres?”, no, ahora las preguntas para quienes no se identifican son aparentemente más sencillas. Les puede preguntar, por ejemplo: ¿Para qué sirven el petate, el metate y el molcajete? ¿Cuántas varas mide tu casa?, o bien, hacerlos cantar el himno nacional mexicano. Si las preguntas del agente de migración no son contestadas acertadamente, la esfinge le devora algunos billetes para sumergirse en el mar de la corrupción que asola a nuestro país. Una vez satisfecho su apetito, deja pasar al viajero sin más trámite.  

Apenas pasamos el retén, unos cinco kilómetros adelante, de pronto, cuando creí que la gente dormitaba, el autobús se detuvo. A una señal proveniente de el Lápiz, los cuarenta jóvenes se levantaron de sus lugares, silenciosa y rápidamente. Sin decir agua va, bajaron uno a uno. La operación se realizó en menos de un minuto. El grupo se perdió en la oscuridad previa al amanecer, entre la sombra de los matorrales.