La Procesión de los espíritus

“Rituales de Vida y Muerte. Procesión de Espíritus”

Diversas formas en que grupos indígenas, celebran a sus muertos, se podrán observar durante un encuentro nacional que se pretende organizar en este municipio.

Foto: El Sol de Hidalgo.

El Sol de Hidalgo

Rubicel Perales

A través de los consejos Nacional y Estatal para la Cultura y las Artes, el Ayuntamiento de Yahualica gestiona que, en este municipio de la Huasteca Hidalguense, se realice el Tercer Encuentro Nacional de Cultura Indígena denominado “Rituales de Vida y Muerte. Procesión de Espíritus”.

En este evento que proyecta un colorido y multiforme mosaico de costumbres y tradiciones indígenas, en relación a la celebración del Día de Muertos, se espera la participación de entidades federativas, como Chiapas, Michoacán, San Luis Potosí, Guanajuato, Oaxaca, Quintana Roo e Hidalgo.

“Este encuentro cultural tiene como propósito el fortalecimiento y proyección de los tradicionales festejos del Día de Muertos que, como el Xantolo, en la Huasteca Hidalguense, son importantes rituales indígenas que están más arraigados en entidades del centro y sur del país, y que la UNESCO los considere patrimonio intangible de la humanidad”, destacó el alcalde de Yahualica, César Herrera Lara.

Luego de mencionar que ya están avanzadas las gestiones y que incluso se organizan preparativos para ser sede del Tercer Encuentro Nacional de Cultura Indígena, Herrera Lara agregó que en este importante evento se podrá apreciar la manifestación mística, pagano-religiosa, de grupos zapotecos, nahuas, mayas, otomíes, totonacos, tzotziles, purépechas, mazatecos, tenek, totonacos y zinantecos, entre otros.

A celebrarse los días 28 y 29 del próximo mes, este encuentro cultural, que por tercera ocasión se realizará a nivel nacional, tiene la característica de que los grupos indígenas citados presentarán rituales ancestrales, en un encuentro cosmogónico, donde los vivos reciben a los muertos, a través de ofrendas, arcos de flores, danzas autóctonas y cánticos típicos de cada región de los estados participantes.

Dr. Felipe Martínez Soriano; El Hombre

Yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga

 

Solo una vida que se viva para los demás, merece la pena vivirla

 

 

 

MEMORIAS  DE  FELIPE   MARTÌNEZ  SORIANO

 

La inquietud  por escribirla comienza invocando el pensamiento de la insigne escritora Elena Garro, que dice: “Los recuerdos del porvenir” Yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga. Y como la memoria contiene todos los tiempos y su orden es imprevisible…La memoria me devuelve intactos aquellos días…”Porque recodar es lo vivido con anhelos, pasión y esperanzas, es decir, con la llamada memoria retrógrada y que “Solo una vida que se vive para los demás, merece la pena vivirla” A. Einstein.  

Nací el 5 de febrero de 1927, en choza humilde indígena campesina y zapoteca de San Andrés Zautla, Etla, Oaxaca. Diez años después del Movimiento Social  de l9l7, pueblo situado a 11 km. del distrito y a 27 de la ciudad de Oaxaca; para llegar a él se pasa el Puente “El Milagro”, del río Atoyac, ahora sin agua: después Agencias de San Isidro y alemán, luego se divisan al occidente unos montículos y son continuidad de Monte Albán. Está asentado en un suelo irregular con pequeñas barrancas y arroyos y a su alrededor y al noroccidente una cadena montañosa que la hace  singular. 

Mis padres fueron, Francisco Martínez y Tomasa Soriano Ruiz, se dedicaban a la agricultura  tradicional usando el: pico,  la coa, y la  pala,   para sembrar maíz y fríjol en el temporal y carecían de terrenos fértiles. Acarreaban la cosecha  en carretas jaladas por yunta de bueyes, en burros y caballos, igual para la venta de leña y  carbón  a Etla y Oaxaca. 

El pueblo no tenía luz eléctrica, se alumbraba con ocote, velas o “brujitas” de petróleo; tampoco contaba con agua potable y esta se obtenía  de los pozos situados a flor de tierra en la periferia del pueblo. Los niños la  acarreábamos con latas sostenidos con un garrote grueso y resistente colocada en hombros y las mujeres en cántaros sostenidos con  rebozo hecho rodete en la cabeza. 

Fue la época del Movimiento Cristero (l926-l929),  cuando el país sufrió  crisis económica, también política y social. Porque los sacerdotes católicos sufrieron persecución política y los bautizos eran a escondidas y  se registraron  temblores que produjeron miedo a la población y  algunas personas emigraron a otros lugares, caminando por terracería, veredas pobladas de hierbas y arbustos, en burros,  carretas, caballos, veces por ferrocarril.  

Quedé huérfano a los seis meses de edad, mi madre falleció sin saberse de qué enfermedad, sólo algunas gentes decían que fue por el polvo del maíz que le produjo la muerte y decían que era de cara afiladita, trabajadora y amable, pero no  tengo mayor información de ella, por eso en un tiempo busqué a personas para que me digan algo sobre ella, pues tampoco tengo alguna fotografía. Entonces necesito en lo posible. Que alguien haga un retrato hablado de ella, tomando como muestra a un familiar “parecido”. 

A los siete años conocí a mi abuela materna, Bibiana Ruiz,  “Maribin”, de tez blanca, menudita y trabajadora, sacrificaba chivos para exquisita barbacoa. No conocí a mi abuelo Zeferino Soriano, sì al señor León Ruiz, tío abuelo que una vez que trabajaba la tierra por el río, me vio cabezón y dijo  que, si lograría vivir  “sería un gran hombre”. Pero entones me llamaban por Gabino, en recuerdo a otro tío abuelo, así me nombró  la  gente por mucho tiempo. 

Fui bautizado como Felipe de Jesús,   

lo supe al ingresar a la escuela y  en mi acta de nacimiento estoy como hijo natural de Francisco Martínez, sin  el nombre de mi madre, pues ella estaba en “cuarentena”, es decir, las parturientas no podían salir antes de cumplir ese tiempo y después de un baño de temascal, al que yo fui cuando tenía ocho años  para que “la maldad se saliera”. 

De mi orfandad, se encargó mi abuela  Catarina,   

conocida como “Tía Cata”, de pelo largo, negro y ensortijado; morena, simpática y enérgica, Que para alimentarme, recurría con señoras con hijos amamantando  y  de la misma edad que la mía, para “robarles” un poco de leche. Entre ellas estaba la tía Amalia, a quien  la llamaba mamá “malla” y su hija,  Cristina,  me cargaba en su rebozo y  cuando lloraba  la llamaba, “Tina”  quiero… 

Pero algunas se negaban y tenían razón en cuidar la alimentación de sus hijos. En ese tiempo se vivía mal y no se acostumbraba la alimentación complementaria o ablactaciòn como se dice en términos pediátricos. Y fueron   causas de la  grave desnutrición que sufrí en eso primeros años de vida. Mal social que ahora se conoce como niño “araña” y con cara de viejito o  hinchado como  en Biafra. 

Por eso tenía baja estatura, estaba cabezón,  con barriga voluminosa y lustrosa, pies delgados como  una “araña”, y llamaba la atención de la gente, por tener lombrices, redondas (áscaris) y planas (solitarias), también amibas   y  me veían en un estado  de indiferencia y  de tristeza, la “tiricia” se dice en los pueblos. Curarse  resultaba imposible por no haber recursos económicos y médicos. 

Entonces  se recurría a la hechicería, brujería y los primeros me hicieron “limpias” con huevos de gallina negra, usando ropas íntimas de hombre o mujer, acompañados de cánticos en zapoteco para “ahuyentar” al demonio, al dios del mal, al “chaneque” o  al “tono”  una  segunda persona, o el nagual (náhuatl) representado  por un coyote grande. 

Lo brujos, eran y siguen siendo algo místico, no se les veía, ni se quería saber de ellos, porque infundían temor  a los niños, incluso, a los adultos. Pues si a una persona se le ubicaba como tal, había que tenerle “cuidado”  y muchas veces se le apedreaba. Los curanderos, usaban  ceniza, grasa de tlacuache o manteca de cerdo que untaban en la  barriga que brillaba y parecía reventar de lombrices. También tomar raíces o cáscaras de plantas, hojas, semillas de calabaza y toronja; epazote en empanadas y semillas de calabaza preparadas en  horchata..

Para el dolor de barriga  raíces los “tres pies”, el “cuancuco”  es un camote que sirve para infusiones amargas o la hierba  del “susto” y la “pegajosa” . Entre ellos estaba la Sra. Trinidad, persona  gorda, que  la decían “La Cosota” y el Sr. Isidoro, un  “tata” que infundía respeto. El untaba a mi cuerpo  la hierba del “susto” y esperaba el resplandor de agua del apazle (recipiente de barro) que diera a mi pecho. Recorría con un cántaro en las manos o en  hombros por los  rincones de la choza, sonando  la boca del recipiente y cantando “vete animal del demonio, no te lleves a Gabino”, “váyanse animales, “recuanto animal, reguayo, reburro, chaneque, dios del mal”. Y muy de mañana recomendaba llevarme desnudo al rocío de la alfalfa y se me quitara” la tiricia” y así fue dándose la recuperación. 

 

  PRIMEROS CINCO  Y  SIETE AÑOS DE VIDA           

Quedé huérfano a los seis meses de edad, mi madre falleció sin saberse de qué enfermedad, sólo algunas gentes decían que fue por el polvo del maíz que le produjo la muerte y decían que era de cara afiladita, trabajadora y amable, pero no  tengo mayor información de ella, por eso en un tiempo busqué a personas para que me digan algo sobre ella, pues tampoco tengo alguna fotografía. Entonces necesito en lo posible. Que alguien haga un retrato hablado de ella, tomando como muestra a un familiar “parecido”. 

A los siete años conocí a mi abuela materna, Bibiana Ruiz,  “Maribin”, de tez blanca, menudita y trabajadora, sacrificaba chivos para exquisita barbacoa. No conocí a mi abuelo Zeferino Soriano, sì al señor León Ruiz, tío abuelo que una vez que trabajaba la tierra por el río, me vio cabezón y dijo  que, si lograría vivir  “sería un gran hombre”. Pero entones me llamaban por Gabino, en recuerdo a otro tío abuelo, así me nombró  la  gente por mucho tiempo. 

Fui bautizado como Felipe de Jesús,   

lo supe al ingresar a la escuela y  en mi acta de nacimiento estoy como hijo natural de Francisco Martínez, sin  el nombre de mi madre, pues ella estaba en “cuarentena”, es decir, las parturientas no podían salir antes de cumplir ese tiempo y después de un baño de temascal, al que yo fui cuando tenía ocho años  para que “la maldad se saliera”. 

De mi orfandad, se encargó mi abuela  Catarina,   

conocida como “Tía Cata”, de pelo largo, negro y ensortijado; morena, simpática y enérgica, Que para alimentarme, recurría con señoras con hijos amamantando  y  de la misma edad que la mía, para “robarles” un poco de leche. Entre ellas estaba la tía Amalia, a quien  la llamaba mamá “malla” y su hija,  Cristina,  me cargaba en su rebozo y  cuando lloraba  la llamaba, “Tina”  quiero… 

Pero algunas se negaban y tenían razón en cuidar la alimentación de sus hijos. En ese tiempo se vivía mal y no se acostumbraba la alimentación complementaria o ablactaciòn como se dice en términos pediátricos. Y fueron   causas de la  grave desnutrición que sufrí en eso primeros años de vida. Mal social que ahora se conoce como niño “araña” y con cara de viejito o  hinchado como  en Biafra. 

Por eso tenía baja estatura, estaba cabezón,  con barriga voluminosa y lustrosa, pies delgados como  una “araña”, y llamaba la atención de la gente, por tener lombrices, redondas (áscaris) y planas (solitarias), también amibas   y  me veían en un estado  de indiferencia y  de tristeza, la “tiricia” se dice en los pueblos. Curarse  resultaba imposible por no haber recursos económicos y médicos. 

Entonces  se recurría a la hechicería, brujería y los primeros me hicieron “limpias” con huevos de gallina negra, usando ropas íntimas de hombre o mujer, acompañados de cánticos en zapoteco para “ahuyentar” al demonio, al dios del mal, al “chaneque” o  al “tono”  una  segunda persona, o el nagual (náhuatl) representado  por un coyote grande. 

Lo brujos, eran y siguen siendo algo místico, no se les veía, ni se quería saber de ellos, porque infundían temor  a los niños, incluso, a los adultos. Pues si a una persona se le ubicaba como tal, había que tenerle “cuidado”  y muchas veces se le apedreaba. Los curanderos, usaban  ceniza, grasa de tlacuache o manteca de cerdo que untaban en la  barriga que brillaba y parecía reventar de lombrices. También tomar raíces o cáscaras de plantas, hojas, semillas de calabaza y toronja; epazote en empanadas y semillas de calabaza preparadas en  horchata..

Para el dolor de barriga  raíces los “tres pies”, el “cuancuco”  es un camote que sirve para infusiones amargas o la hierba  del “susto” y la “pegajosa” . Entre ellos estaba la Sra. Trinidad, persona  gorda, que  la decían “La Cosota” y el Sr. Isidoro, un  “tata” que infundía respeto. El untaba a mi cuerpo  la hierba del “susto” y esperaba el resplandor de agua del apazle (recipiente de barro) que diera a mi pecho. Recorría con un cántaro en las manos o en  hombros por los  rincones de la choza, sonando  la boca del recipiente y cantando “vete animal del demonio, no te lleves a Gabino”, “váyanse animales, “recuanto animal, reguayo, reburro, chaneque, dios del mal”. Y muy de mañana recomendaba llevarme desnudo al rocío de la alfalfa y se me quitara” la tiricia” y así fue dándose la recuperación.

In Memoriam de Jorge Reyes

 

Espacio eclipsado  

Porfirio Miguel Hernández Cabrera  

Para mi hermano José Antonio 

 

La Jornada semanal  

Desde las once de la mañana empiezan a llegar. Unos se forman y muestran su boleto en la entrada; la larga fila casi llega hasta Insurgentes. Otros se meten en la hilera con gran sigilo y mucha experiencia. Adentro, en la senda que conduce al gran círculo de piedra volcánica, los ven dedores –en un tono entre comercial y de ins­pector de salud– se dirigen a los visitantes: “¿Ya tienen sus filtros?”, mostrándolos en un extenso aba­nico de presentaciones y marcas.  

Las ansias por ganar una rampa se vienen abajo, todas están ocupadas por jóvenes y muchachas que, más modestamente que los científicos, se han apostado en la punta de los bloques triangulares de concreto para improvisar un rudimentario pero efectivo observatorio, desde el cual se puede contemplar totalmente el Espacio Escultórico y, más allá, la zona ecológica de Ciudad Universitaria, los edificios de las zonas urbanas o el Ajusco y las serranías que circundan al Distrito Federal.  

Los boletos marcan las 12 horas como inicio del concierto El sol negro, de Jorge Reyes –fusión de sonidos prehispánicos y música de sintetizadores programados, pero pasa de la hora y el espectáculo todavía no comienza. Arriba, en el firmamento, el gran eclipse total de Sol, en los últimos días más difundido y esperado, ya empezó. Pero las nubes eclipsan el eclipse y los filtros solares siguen guardados . El público se impacienta y empieza a corear: “¡Jorge, Jorge!”; éste explica que debido a la falta de facilidades se vio obligado a realizar los preparativos técnicos en ese momento. Mientras tanto, tocará la Banda Renacimiento , de Oaxaca, la cual se abre paso entre la gran cantidad de gente que se halla sentada sobre el suelo escabroso, para ubicarse en un punto del pasillo de arcilla en forma de circunferencia. Desde los primeros acordes de “Dios nunca muere”, la alegría de los universitarios se desborda en gritos y aplausos, y se dejan oír voces de “¡Arriba Oaxaca!” Después siguen “La marcha de Zacatecas” y otras melodías .  

La gente sigue llegando y el espacio es ocupado por todas partes. Los universitarios acuden en grupi­tos; unos se sientan en el pasillo, y los más osados brincan para bajar y estar cerca del entarimado donde Jorge Reyes se encuentra colocando sus instrumentos y atizando con soplidos las vasijas de copal. Los recién llegados tapan la visibilidad de los que arribaron temprano, quienes gritan: “¡No, no!”, “¡No nos dejan ver!”, ante lo cual los primeros tienen que levantarse y buscar un lugar más propicio. Arriba, en el cielo, el espacio sobra.  

El público espera con ansia la llegada de la fase total del eclipse. Sentados sobre las rocas, niños y viejos, pero sobre todo jóvenes, leen o conversan, escuchan o tararean la música de la banda, y ven a Reyes disponiendo todo para el ritual. De vez en vez algunos sacan sus filtros y, siguiendo las instrucciones de ponerlos ante la vista antes de mirar hacia arriba y buscar el Sol, comprueban, con decepción, que no se ve absolutamente nada: las nubes eclipsan el eclipse. Conforme a lo previsto por los astrónomos, una tenue brisa comienza a caer sobre las cabezas y los brazos de los asistentes, es la primera manifestación de lo vaticinado. La expectación crece y la banda sigue tocando; la gente continúa entrando y se ubica donde puede.  

A un costado del círculo volcánico, dos puestos venden playeras y gorras con logos alusivos al suceso: “Eclipse de México 1991.” En el año palindrómico, en el Ombligo de la Luna , se apreciará la espo­rádica cópula entre el Sol y la Luna. Los cuerpos celestes están de moda, han dejado de permanecer eclipsados por la ansiedad cotidiana de la vertiginosa vida citadina de los terrícolas, esos seres preocupados por conseguir el pan de cada día, por alcanzar los proyectos, los anhelos. Terrícolas eclipsados por la pesadumbre de existir sin asumir el peso de la conciencia de la existencia. Terrícolas que, como hormigas o cigarras, trabajando o parrandeando, hacen un alto en el camino para ser testigos de un fenómeno inusitado. Terrícolas universitarios que, como los terrícolas que se dieron cita en Teotihuacan, el Zócalo, el Museo de Antropología, Xochicalco, Monte Albán y otros lugares, se han reunido para mirar de frente el escarceo amoroso entre los astros protectores de la Tierra. “Di no a Televisa” dijeron los universitarios. En los noventa, negarse a mirar la televisión es un acto subversivo. La conciencia universitaria se impuso, el saber científico y artístico se alzaron contra la propagación mediática del miedo a ver directamente lo que pocos tienen oportunidad de ver.  

Pasadas las 13 horas da inicio el rito, Jorge Reyes comienza a hacer vibrar sus instrumentos para que revelen sus secretos sonidos. El músico chamán viste un atuendo multicolor en el que predominan los morados, azules y verdes. Debajo lleva puesta una sudadera de un intenso color rojo y, amarrada a la cintura, una gruesa cinta del mismo tono. Juan Carlos López, en las percusiones, hace lo propio; su indumentaria moderna –pantalón negro y camisa blanca con estampados etno– contrasta con la de Reyes.  

La música penetra por los oídos y el cuerpo entero de los espectadores. La resonancia de las ollas, los cántaros y los tambores se mezcla con el sonido ancestral de las conchas y caparazones, de las flautas y ocarinas, de las sonajas, el palo de lluvia y los teponaztles; el compás de los sintetizadores se conjuga con el tloque nahuaque, el ritmo de la voz y del cuerpo de Reyes, emanado del palmoteo en sus piernas, brazos y pecho. Efluvios musicales que se integran a la atmósfera mística en el momento en que el Jaguar devora lentamente al Gran Tonatiuh. Los sonidos prehispánicos fluyen y cada uno se prepara interiormente para el fenómeno que sobreviene. Expectación. Las veladoras encendidas alrededor del escenario apenas se distinguen.

Querétaro visto…

La ciudad de Querétaro comienza su nueva época a partir de 1961-67 con la apertura d las avenidas Corregidora, Ezequiel Mones y el llamado Parque Industrial y con tan solo 60 mil habitantes y sin tener municipios con sus cabeceras cercanas como son El Pueblito, La Cañada, Pedro Escobedo y Huimilpan.

Su desarrollo en los últimos cuarenta años la hacen ver como una ciudad nueva y distinta y donde su vida anterior y cercana se ha vuelto una leyenda y sus más de un millón seicientos mil habitantes la mayoría ha llegado de diferentes partes del país creando al mismo tiempo una serie de culturas que crean y estan formando una nueva identidad queretana

Fuerza e Ilegalidad

Fuerza e ilegalidad 

Editorial 

 

La Jornada  

Mal andan las cosas en Los Pinos para que hayan decidido, al más viejo estilo priísta, escenificar un bochornoso sabadazo, asaltando con miles de agentes de la Policía Federal las principales estaciones y subestaciones de Luz y Fuerza del Centro. Con esa medida, el Ejecutivo federal da una muestra cabal de su talante dialogador y asume íntegramente la actitud ilegal y golpeadora del secretario de Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón. 

Más de una hora después del asalto, la Secretaría de Gobernación anunció la liquidación de Luz y Fuerza del Centro. Así de sencillo. 

Más allá de lo que pueda suceder en las próximas horas con el servicio que da Luz y Fuerza del Centro –los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fueron desalojados de sus puestos de operación–, el asalto de los federales que comanda el hombre fuerte del país, Genaro García Luna, culmina una semana de avalancha mediática que buscaba, precisamente, legitimar un acto ilegal a todas luces. 

Se trataba de hacer ver ante la ciudadanía que los trabajadores del SME son una bola de corruptos y privilegiados que someten a la población a un mal servicio y a unos cobros desorbitados. Ciertamente el servicio no es lo bueno que debiera, pero eso obedece fundamentalmente a cuestiones que pasan por la decisión oficial de empobrecer Luz y Fuerza por la vía de dejar en ceros las inversiones. También es verdad que los recibos están, en la mayoría de los casos, fuera de la razón, pero ello no se debe a los electricistas, sino a quienes dirigen la paraestatal. 

A la tarea se dedicaron con entusiasmo sin límites leedores de noticias, columnistas y, en general, casi todos los llamados líderes de opinión de prensa, radio-televisión y escrita, personas que en situaciones como ésta asumen una línea informativa sospechosamente coincidente.

Servida la mesa, Felipe Calderón decidió ampliar su guerra al narco abriendo un nuevo frente: los sindicatos rijosos, los que no se pliegan a las necesidades de Los Pinos serán sometidos por las heroicas tropas del general sin estrellas, García Luna. 

El mensaje es claro: para los sindicatos cuyos líderes son ejemplo de corrupción sin límites, pero pactan lo mismo con el PRI que con el PAN, la mano tendida y generosa. Para las Gordillo y los Romero Deschamps, reconocimientos a granel por sus servicios a la patria: para los demás, plomo y cárcel. 

El jueves pasado, en el contexto de una pacífica y multitudinaria manifestación en defensa de Luz y Fuerza y del SME, los líderes del sindicato fueron recibidos en Los Pinos por Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular de Calderón. Se abrió ahí un compás de espera mutuamente acordado. Todo resultó ser una gran mentira: la decisión ya estaba tomada antes de que los dirigentes del SME entraran en Los Pinos. 

Este sabadazo, que coincide además con el jolgorio popular por el pase del Tri al Mundial de Sudáfrica, despeja cualquier duda sobre hasta dónde está dispuesto a llegar el Ejecutivo con quienes enfrentan sus políticas. Si no es por la buenas, será por las malas. Tal es el mensaje que a partir de hoy locutores y plumíferos del oficialismo machacarán en sus espacios. 

Este sábado 10 de octubre pasará a la historia como el día en el que un gobierno de derecha encabezado por Acción Nacional se brincó la autonomía sindical y, de ese modo, dijo al país entero que quien no comulga con sus ideas será combatido con la fuerza de su estado.  

Matan defensor de derechos humanos

Matan a defensor de DH

en Casas Grandes, Chih. 

Paz Rodríguez Ortiz fue ejecutado con fusiles AR-15 cuando viajaba por el centro de la ciudad. 

AFP   

El director de la Asociación Civil de Derechos Humanos de Nuevo Casas Grandes, Paz Rodríguez Ortiz, fue asesinado el viernes por varios sujetos armados, informó la subprocuraduría de Justicia Estatal en un reporte. 

Rodríguez Ortiz fue asesinado “en la zona centro de la ciudad, donde personas armadas acribillaron el señor de 66 años” con fusiles tipo AR-15, informó el sábado en un reporte la dependencia estatal. 

El atentado se registró cuando circulaba por el centro de la localidad en un automóvil con su esposa, Salaiz Rodríguez, quien salió ilesa. 

Paz Rodríguez dirigía con su pareja esta asociación. En 2008 uno de sus hijos fue asesinado y a principios de este año, ellos habían sido amenazados de muerte por apoyar a familias de secuestrados de Nuevo Casas Grandes, así como de otras localidades cercanas como Puerto Palomas, donde hace dos días mataron al jefe municipal. 

“Aquellos tiempos” de Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”.

 

 

Mario Rodríguez Estrada.

 

 

LA POLITICA ES EL ARTE DE SERVIRSE DE LOS HOMBRES

 

HACIENDOLES CREER QUE SE LES SIRVE A ELLOS”.

 

-Louis Dumur.-(1863-1933).-Escritor Suizo.

 

 

Vaya revuelo que ha causado nuestro joven nuevo gobernante…Pepe Calzada…anunciando a Tirios y a Troyanos, la cancelación en el Estado del antipopular, impuesto a la tenencia de los automóviles…erigido, dizque para una buena causa “temporal”…la realización de los Juegos Olímpicos de 1968…y que las “altas” autoridades federales, canallescamente lo han mantenido “vivo” durante 41 años, porque así “completan” sus gabelas al noble pueblo mexicano, que estoicamente lo ha tenido clavado durante ese lapso de tiempo, con el estúpido sonsonete de que es por su propio bien…pues si se le quita o desaparece, muchas ”obras sociales” dejarán de realizarse…lo mismo que ahora mediáticamente difunden a toda hora, el pacato sonsonete del impuesto del 2% a cuanta compra se haga en el futuro cercano.

 

 

Creemos que mas de una vez, el joven Calzada debe de haberse arrepentido de su popular propuesta, pues mucho bajarán los ingresos estatales, como han manifestado innumerables y aterrorizados gobernantes, empezando por su “amigo”, el Gobernador del Estado de México…pero como fue una de sus principales y básicas promesas de campaña  para escalar al poder y echar fuera a los mochos e insustanciales bolillines, cortando de tajo las aspiraciones sucesorias de un tal paco el opaco…pues tiene que cumplir, aunque le cueste la mitad de un huefo y la mitad del otro…perdón por la expresión, pero es la única que retrata vívidamente la realidad…y con la acción , ya hecha o próxima a realizar de bajarle sus sueldos a sus gabinetudos y el suyo propio, pues la verdad es que le ha caído muy bien a la gente…por lo que me atrevo a proponerle al nuevo joven “gober” que lo baje tan solo un tercio para el 2010, la mitad el 2011 y lo desaparezca para el 2012…empatándolo con la promesa del presidente del empleo…si, si ya sé que muchos dirán que estoy pendiente y voy para loco…pero considero que hay que ayudarle a superar estos dos primeros años de su gobierno…no, no busco empleo, ni que me agradezca nada, simplemente soy realista.

 

 

Lo que si le quiero pedir, solicitar, pretender, recurrir e invocar es que sea justo y parejo con todos los sufridos habitantes del estado…especialmente con los jóvenes de la tercera y la cuarta edad…dándonos la facilidad de pago en el predial, sin tanto pinchurriento papeleo…si digo pinche se va a ver muy mal…y otros tipos de impuestos…que mucho merman nuestras astrosas y desastrosas pensiones…que nunca nos alcanzan para medio cuidarnos, alimentarnos o curarnos…¡total!…un pequeño esfuerzo para todos aquellos que muy pronto estaremos dejándoles espacios y mas cantidad de oxígeno…y si en algo les podemos servir…aconsejándoles en como obrar, dada la experiencia que en algunas ramas poseemos algunos…pues con todo gusto…organícenos en foros consultivos de la ancianidad…¡perdón!…de la tercera, cuarta y quinta edad…no les recomiendo a los de la sexta, pues esos ya se hicieron alemanes y ahora creen que se apellidan Alzheimer…Pudiera, si quisiera, nuestro buen amigo Juan Antonio Isla, crear, si quisiera, imitando a los antiguos griegos, unos modernos aerópagos…sin pago alguno, solamente denles a sus integrantes la sensación de que les siguen tomando en cuenta y aún servimos para algo…les saluda y abraza…su soñador amigo de “Aquellos tiempos”…Mario RE.   

Querétaro ciudad en su nuevo reacomodo

La ciudad de Querétaro cuenta ya con la infraestructura necesaria para una vida al estilo siglo XXl en todos los sentidos.

Un gran centro de convenciones, un gran estadio, un gran auditorio, hoteles de inmejorable calidad, etc. el Querétaro del siglo XVlll lo verá en solo unas cuantas manzanas con edificios fuera de su destino original

Ernesto Cardenal desde El Zócalo

El sacerdote y militante sandinista dará un recital en la feria del libro del Zócalo 

La poesía siempre ha sido un camino a la mística: Cardenal 

Otorgar el Nobel de la Paz a Obama es un acierto, asegura el autor de Oración por Marilyn Monroe 

Las religiones muchas veces han sido funestas para la humanidad, dice a La Jornada  

Arturo Jiménez 

 

La Jornada  

Es un acierto haberle otorgado el premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera el poeta Ernesto Cardenal, sacerdote de la teología de la liberación y antiguo sandinista que visita México para participar en la Feria Internacional del Libro del Zócalo. 

“Me parece muy acertado, porque creo que ha ocurrido en Estados Unidos un milagro que nunca esperamos: un negro en la Casa Blanca. Además, hay un cambio de mentalidad en el pueblo estadunidense, que mayoritariamente lo eligió y que lo apoya de manera masiva. 

“Todo eso son cosas que no pensamos que sucederían fácilmente. Como tampoco que fuera presidente un indio en Bolivia o un obispo en Paraguay. Esos también son milagros. Están ocurriendo milagros.” 

Cardenal (1925) dice que se siente “feliz” de estar de nuevo aquí, como cuando vino por primera vez a estudiar en la universidad, a los 18 años, o hace unos meses, para participar en el homenaje a Jaime Sabines en Tuxtla Gutiérrez y recibir un reconocimiento en Jalapa. 

Ahora Cardenal acude para participar en la feria del Zócalo, en la que este domingo, a las 18:30 horas, dará un recital. Y hoy sábado, a las 5 de la tarde, se presentará el documental Ernesto Cardenal, de Modesto López. 

Ajetreo en la plancha de concreto 

Autor de los poemas Salmos u Oración por Marilyn Monroe, y de la utopía comunitaria en la isla de Solentiname, Cardenal habla en el saloncito de un hotel frente al Zócalo, desde donde se observan las enormes carpas blancas de la feria, que fue “abierta” este viernes. 

Mientras el poeta charla con La Jornada, a las 13 horas de ayer, en la gran plancha de concreto ya comenzó a moverse el mecanismo de la feria. 

Son decenas los asistentes, casi todos los estantes han sido cubiertos de libros, los foros están listos, los promotores como H. Pascal van y vienen. Figuras como el escritor Paco Ignacio Taibo II también son parte del ajetreo. 

A los transeúntes les llama la atención las nueve esculturas monumentales de piedra, bronce o acero de Leonora Carrington, Juan Soriano, Fernando González Gortázar, Jorge Yázpik, Alberto Castro Leñero y Brian Nissen, colocadas a un costado del asta bandera. 

En la entrevista, Cardenal adelanta que en el recital leerá “una pequeña antología” de su trabajo, desde las primeras épocas hasta las más recientes, comenzando por los poemas amorosos de su juventud. 

“Fueron años de muchos enamoramientos. Y después, el amor a la belleza de las muchachas fue el que me llevó al amor a Dios, a una conversión a Dios.” 

Después leerá algunos poemas de cuando vivió como monje trapense en un monasterio, en Estados Unidos, hasta llegar a sus textos más recientes. 

–¿Leerá algún fragmento de su poema sobre el Universo, que es también una forma de enamoramiento del cosmos y que leyó en Chiapas? 

–Sí. Es un poema de más de 500 páginas. Es lo más nuevo y reciente, y es como la combinación de mi poesía. Mi poesía últimamente ha sido inspirada por la ciencia: una poesía científica, o una ciencia poética, haciendo poesía de la ciencia, o ciencia-poesía, como hay ciencia-ficción. Es a lo que más me dedico ahora, a leer sobre la ciencia y a inspirarme en la ciencia, a hacer poesía con la ciencia. 

–Algunos científicos y poetas han llegado por esos propios caminos a la idea, concepto o figura de Dios. ¿Usted cómo combina estos tres territorios: su poesía, su fe religiosa o espiritualidad, y el amor a la ciencia? 

–La poesía siempre ha sido un camino a la mística, a la unión con Dios, con el Universo y con el autor de éste, con el creador. En griego la palabra creador se dice “poeta”. Y poema, en griego, es “creación”. Se habla del poema de Homero, y se dice “poyema”. Es lo mismo creación y poesía, y Dios es el gran poeta, pues es el creador de todo, el poeta del cual procedemos nosotros, que hemos sido creados por él con el don de la palabra, de la poesía.

“Hay un científico inglés que dice que la ciencia es un camino más directo a Dios que la religión. Yo estoy de acuerdo con él, porque las religiones muchas veces han sido funestas para la humanidad, también dividen a la humanidad. No siempre la unen, como deberían, sino más bien la dividen con las guerras religiosas. 

“Y la ciencia unifica a la humanidad con el estudio del conocimiento de la creación, o sea, también del creador. Por ello creo que estudiar la ciencia, obra de Dios, es también estudiar a Dios en su creación.” 

–¿Cuál es su visión de Honduras, donde parecía que se había llegado al menos a una democracia formal, pero se dio un golpe de Estado? 

–Es un golpe de Estado que no debiera haberse dado porque pudieron haber destituido al presidente en una forma constitucional. De manera que no podemos defender eso. 

–¿Y en Nicaragua, donde Daniel Ortega encabeza un gobierno distinto a los planteamientos del sandinismo? 

–Lo que hay ahora es una tiranía, tiranía de una mujer, Rosario Murillo, quien es la esposa del presidente pero ella es la que manda también a Daniel Ortega. Aunque yo no puedo ahondar sobre esto por las represalias que me acarrean cada día, como ya me ha acarreado anteriormente, porque, como he dicho, es una tiranía. 

–¿Ya descongeló el gobierno de Ortega sus cuentas bancarias? 

–Siguen congeladas. 

–¿Y cómo maneja el dinero del Premio Pablo Neruda que recibió en julio? ¿Hizo otra cuenta, pues necesita recursos para sus proyectos en Nicaragua, como el de los niños poetas con cáncer? 

–No puedo revelar dónde está el dinero, porque me lo congelarían. 

–¿Qué es lo que más le inquieta de todos los problemas actuales del mundo? 

–El capitalismo. El único mal que tiene la humanidad es el capitalismo. La única solución es el socialismo. Sólo hay dos sistemas económicos: capitalismo y socialismo. Uno es propiedad privada y otro es propiedad común. El capitalismo es nada más el interés por la propiedad privada. El socialismo es la propiedad de todos. 

Justicia es lo mismo que el amor 

–La lucha de un mundo mejor lleva diferentes etapas, desde que surgieron el Estado, las clases sociales y la concentración del poder. ¿Qué hace falta agregarle a estas batallas en el siglo XXI? ¿Un sustrato espiritual, de amor, de humanismo? ¿Qué falta, ya que muchas revoluciones han fracasado? 

–Pues simplemente la justicia, que viene a ser lo mismo que el amor. Pero estas desigualdades empezaron hace 10 mil años, hace poquísimo considerando que la humanidad tiene un millón de años. Y la humanidad moderna, actual, el homo sapiens, tiene 100 mil años. Así, desde hace 10 mil años es que hubo propiedad privada, civilización, agricultura, esclavitud e injusticia. Desde entonces ha venido la protesta también por la desigualdad. 

–El movimiento zapatista al parecer también tiene un fuerte contenido espiritual. 

–Exactamente. El zapatismo es la última revolución del siglo XX y la primera del XXI, y sigue vigente. Es una revolución prácticamente no violenta, sin armas y con fusiles que eran más bien de palo. 

Cardenal comenta que continúa escribiendo y publicando. Por ejemplo, en México le han editado hace poco dos antolo-gías, en Cuernavaca y Jalapa. Y aprovecha el tema para hacer una denuncia. 

“Tengo muchas ediciones pirata. La más reciente es una antología de mi poesía publicada en Venezuela por la editorial de un poeta que es el gobernador del estado de Anzoátegui, William Tarek. Lo hizo sin notificarme, sin darme a conocer un solo ejemplar, sin pagar derechos de autor y sin contestar mis reclamos. Tal vez la denuncia pública de un periódico de México lo haga que conteste.”