Archivos diarios: enero 16, 2010
Héroes queretanos en La Revolución
Algunos Héroes Queretanos
De
General Dr. José Siurob
Seguramente el valor máximo que puede presentar Querétaro en la historia de la revolución mexicana, lo es el Gral. Dr. José Siurob, político eminente, que ocupó los más altos cargos gubernamentales.
Nació en
Su primera educación la recibió en el Liceo Católico de Querétaro, institución fundada por el insigne P. Florencio Rosas, y posteriormente marchó a la capital de
Precisamente en su vida estudiantil se inicia también su vida política, pues fue uno de los líderes estudiantiles que organizaron las primeras manifestaciones de repudio a la administración del Presidente Porfirio Díaz.
Regresó a Querétaro al obtener su título profesional, instalando su consultorio médico, donde era pública y admirada su conducta, enormemente caritativa para los pobres, a quienes además de nunca cobrarles, los socorría para que pudieran adquirir sus medicinas.
Se fue al norte a incorporarse al movimiento armado de Venustiano Carranza, y sus servicios fueron aceptados como Médico en el Cuerpo del Ejército del Noreste.
Triunfante el movimiento, reclamó su derecho a
Cuando se sucedió la escisión Villista, el entonces Tte. Cor. José Siurob estuvo en Veracruz con el presidente Carranza, y al formarse el Ejército de Operaciones que comandó el Gral. Álvaro Obregón y que iba a terminar con el villismo, le fue dado el empleo de Coronel y el mando de
Estuvo en el combate de Peón, cerca de San Juan del Río, y fueron sus soldados los que ocuparon Querétaro la madrugada del 16 de abril de 1916, asumiendo el Dr. Siurob el cargo de Gobernador del Estado.
Posteriormente, razones políticas determinaron que trocase el gobierno de Querétaro por el de Guanajuato, que ocupó hasta el año de 1917.
Desde 1917 hasta 1925 fue Diputado Federal, siempre por el Distrito de Cadereyta. Desde 1926 y hasta 1928 fue Gobernador del Territorio de Quintana Roo, y a él se debe la formación de la magnífica ciudad de Payo Obispo, capital del territorio, y la pacificación absoluta del mismo al ocupar Chan Santa Cruz, la ciudad sagrada de los Mayas.
Dejó el gobierno del territorio para, por poco más de un año, fungir como Gobernador del Distrito Federal, y luego fue Secretario de Salubridad y Asistencia en el gabinete del Presidente Lázaro Cárdenas.
Su paso por ese Ministerio se destacó por la inauguración de grandes obras sociales, construyó en Huipulco el primer hospital para tuberculosos; en Zoquiapan el de leprosos, en 1938 construyó y puso en servicio el Instituto Biotécnico, el primero que tuvo México, en 1939 logró el Instituto para Enfermedades Tropicales, y al final de su encargo, había dejado iniciado y trazados los lineamientos para el Hospital General, alcanzó en el ejército el grado máximo de General de División y falleció en
Coronel Guillermo Rubio Navarrete
Guillermo Rubio Navarrete, queretano, nació en esta ciudad, en la casa No. 8 de la vieja calle del Placer de Capuchinas, ahora magnífica avenida Hidalgo, el día 10 de abril de 1877, hijo de Don Domingo Rubio, quien falleció dejándolo sólo un niño y de la señora Amada Navarrete, a quien tocó formarlo. Fue admirado en toda
Recibió el ascenso sobre el campo de batalla y más tarde un magnífico regalo del Presidente Madero, pero el mejor regalo fue un dije de oro con un brillante en el centro que le obsequiaron, por suscripción, los Jefes y Oficiales de las Brigadas de Infantería, por estimar que su pericia como artillero hizo innecesarios los obligados asaltos de la infantería a las posiciones fortificadas de los Orozquistas, ahorrando, en esta forma, gran cantidad de vidas.
Carlos Ramírez Llaca
Nació en Querétaro el 22 de septiembre de 1885, realizando sus estudios en su ciudad natal.
Su vida se distinguió por un acendrado odio hacia el régimen porfirista, contra el que luchó hasta su derrocamiento, sumándose posteriormente al Ejército Constitucionalista hasta su triunfo, representando posteriormente a Guanajuato en el Congreso Constituyente de 1916 – 1917.
Su actuación en el Congreso fue siempre en defensa del campesino y de la clase proletaria.
Al término de esta trascendental reunión, se dedicó a negocios particulares y a la defensa de sus ideales en pro del bienestar de la patria.
Murió el 26 de julio de 1939.
José A. Bustamante
Como periodista y como político en la primera etapa del antirreeleccionismo, Don José A. Bustamante y Barrón ocupa un lugar prominente y su nombre, por lo mismo, está ligado, íntimamente a la historia de los primeros movimientos revolucionarios del siglo XX.
Nació en Querétaro en el año de 1869, hijo del señor José Bustamante y de su esposa señora Aniceta Barrón.
Las primeras noticias que de él se tienen, son que en el año de 1901 fundó en Querétaro un periódico que llamó “El Fígaro” con tendencia meramente informativa, y que tuvo aceptación, circuló desde 1901 hasta 1913.
Cuando el señor Madero vino en
Sus primeras armas políticas las hizo en 1911 en las elecciones para Gobernador del Estado, sosteniendo al señor Rómulo de
Al ser derrocado, en febrero de 1913, el régimen del Presidente Madero por el dictador Victoriano Huerta y éste a su vez puso al General Joaquín Chicarro como Gobernador del Estado de Querétaro, quien persiguió a los desafectos del régimen huertista y aprehendió a Bustamante, consignándolo al servicio de las armas, pero cuando los médicos no pudieron dejar de señalar que su mano derecha rota le impedía ser soldado, fue hecho prisionero y llevado a
Volvió enfermo a Querétaro, colaborando con el Gobierno del General Federico Montes, en la fundación del periódico de la revolución en nuestra ciudad y así nació “
Y no sólo ello, sino que, dedicándose a tal trabajo, formó la “Imprenta del Gobierno”, donde se llevaron a cabo todos los trabajos del Congreso Constituyente de 1916 – 1917.
Posteriormente hizo un esfuerzo y editó “El Porvenir”, periódico semanario de información y variedades que escasamente pudo publicar durante un año.
Falleció el 14 de agosto de 1943, fue sin disputa, el periodista del primer tercio del siglo XX. Vivió luchando y así murió, pobre, indomable, revolucionario, sincero.
Federico Montes Alaniz
De origen guanajuatense. Una vez que las fuerzas carrancistas conquistaron Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Aguascalientes y San Luis Potosí, la columna al mando del General Francisco Murguía tomó
Poco después cumpliendo órdenes de Venustiano Carranza, el General Pablo González, Jefe de
Posteriormente Venustiano Carranza retomaba el control de
Esta designación obedecía a las intenciones que tenía Carranza de celebrar en Querétaro un Congreso Constituyente que reformara
Trabajó arduamente para preparar el camino a
Federico Montes falleció en
Fe y ciencia
CIUDAD DEL VATICANO, La fe no se opone a la investigación médica, sino que le ofrece un marco moral, no exclusivo para los cristianos, sino accesible a todos por medio de la razón.
Así lo manifestó el Papa al recibir hoy en audiencia a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que se celebra estos días en Roma.
El Papa enfocó su discurso a las dos cuestiones que actualmente centran los trabajos de la Congregación, la bioética y la ética médica, por un lado, y los desafíos del diálogo ecuménico, por otro.
En cuanto a la primera cuestión, que ocupó gran parte de su discurso, el Papa subrayó la importancia de la publicación de la instrucción Dignitas personae (2008), por parte de este Dicasterio.
“En temas tan delicados y actuales, como los que se refieren a la procreación y a las nuevas propuestas terapéuticas que comportan la manipulación del embrión y del patrimonio genético humano”, la Instrucción afirma “el valor ético de la ciencia biomédica se mide con referencia tanto al respeto incondicional debido a todo ser humano, en todos los momentos de su existencia, como a la tutela de la especificidad de los actos personales que transmiten la vida”, observó.
En este sentido, Benedicto XVI mostró su oposición a la mentalidad “según la cual la fe se presenta como obstáculo a la libertad y a la investigación científica, porque estaría constituida por un conjunto de prejuicios que viciarían la comprensión objetiva de la realidad”.
Las enseñanzas de la Iglesia en cuestiones bioéticas, subrayó el Papa, proceden de la ley moral natural, que es accesible a la razón humana, se sea creyente o no.
“La ley moral natural no es exclusivamente o predominantemente confesional, aunque la Revelación cristiana y la realización del hombre en el misterio de Cristo la ilumine y desarrolle en plenitud su doctrina”, insistió.
Esta ley está “fundada en la propia naturaleza humana y accesible a toda criatura racional”, y “constituye la base para entrar en diálogo con todos los hombres que buscan la verdad y, más en general, con la sociedad civil y secular”.
Por ello añadió que la fe cristiana “ofrece una contribución verdadera también en el ámbito ético-filosófico, no proporcionando soluciones preconstituídas a problemas concretos, como la investigación y la experimentación biomédica, sino proponiendo perspectivas morales fiables dentro de las cuales la razón humana puede buscar y encontrar soluciones válidas”.
“La Iglesia, al proponer valoraciones morales para la investigación biomédica sobre la vida humana, llama a la luz, tanto de la razón como de la fe”, afirmó Benedicto XVI.
Retos ecuménicos
Por otro lado, el Papa aludió a los nuevos retos, en el campo ecuménico, planteados durante el año 2009 a la Congregación, por el caso de la Fraternidad de San Pío X y por la incorporación a la Iglesia de grupos de fieles procedentes de la Comunión Anglicana.
En este sentido, subrayó que la misión del Papa es en primer lugar, la del ministerio de unidad, y que ésta es ante todo “unidad de fe, apoyada por el sagrado depósito, del que el Sucesor de Pedro es el primer custodio y defensor”.
“Alcanzar el testimonio común de la fe de todos los cristianos constituye, por tanto, la prioridad de la Iglesia de todos los tiempos, con el fin de conducir a todos los hombres al encuentro con Dios”.
Por ello, invitó al Dicasterio a seguir trabajando “para que se superen los problemas doctrinales que aún permanecen, para alcanzar la plena comunión de la Iglesia, por parte de la Fraternidad San Pío X”.
El Papa mostró también su satisfacción por el compromiso de la Congregación “a favor de la plena integración de grupos de fieles y de individuos, ya pertenecientes al Anglicanismo, en la vida de la Iglesia católica”.
“La fiel adhesión de estos grupos a la verdad recibida de Cristo y propuesta por el Magisterio de la Iglesia no es en modo alguno contraria al movimiento ecuménico, pero muestra, en cambio, su fin último, que consiste en alcanzar la comunión plena y visible de los discípulos del Señor”, concluyó.
Por Inma Álvarez
Recordando a “El Ronco” Robles
Ricardo Robles:
el caminante y su camino
Francisco López Bárcenas
A Ricardo Robles –El Ronco para los amigos–,
Fallecido el pasado 4 de enero, a finales del siglo XX le sucedió con los indígenas lo que a Bartolomé de las Casas hace quinientos años: se dio cuenta de que el trato que recibían negaba toda condición humana, lo que a su vez contradecía la doctrina religiosa en la que creía, y se puso a defenderlos.
No por compasión o piedad, sino como una manera de ser congruente con su propia fe, pero sobre todo con él mismo. Toda su vida fue ejemplo de eso, pero hay casos muy específicos que lo muestran. Tal vez el más relevante para él mismo haya sido vivir entre los tarahumaras –rarámuris– como uno más.
Porque eso era. Se emocionaba cuando contaba la ceremonia en que lo adoptaron y trataba de corresponder a ese honor en cada uno de sus actos.
Tuve la fortuna de convivir con él en los diálogos de San Andrés, como parte del grupo de asesores de la delegación zapatista, en la mesa sobre derecho y justicia, de la cual él era coordinador.
Yo no quería ir. Pensaba que no tenía mucho que hacer en ese lugar y para lo que se debiera hacer había compañeros que podían resolverlo mejor, además muchos integrantes de la delegación no estaban de acuerdo con que yo asistiera porque trabajaba en una institución gubernamental. Lo primero se lo dije, lo segundo él lo vivió. “Tú te vienes”, me dijo jalándome del brazo y mientras caminábamos se puso serio para decirme que no hiciera caso de lo que la gente decía, que lo importante era ir a la mesa a defender los derechos indígenas; como no me convencía me llevó con la delegación zapatista para que a ellos les expusiera mi negativa. Me convencieron y fui. En todo el proceso él hablaba poco porque quería que fuéramos los indígenas que estábamos ahí los que expresáramos las demandas.
Como coordinador de asesores recibía las propuestas de los compañeros que estaban afuera del recinto donde se discutía con la delegación gubernamental, las ordenaba, las circulaba entre los otros del grupo para que opináramos sobre ellas y finalmente buscábamos la mejor manera de estructurarlas para presentarlas en la mesa. La delegación gubernamental no presentaba propuestas, se dedicaba a oponerse a las nuestras y a provocarnos para reventarnos. No olvido aquella ocasión en que después de cuatro días de discusión no había un solo acuerdo, una abogada del gobierno comenzó a descalificar mis argumentos y, desesperado, estuve a punto de cometer un exabrupto. No lo hice porque El Ronco estaba atento, me detuvo la mano y pidió un receso. Pensé que me iba a regañar, pero me dio la razón, me sacó del recinto para que me calmara y después dijo que eso no podía seguir así. Fue a consultar con la comandancia zapatista qué hacer y regresó feliz: “Ya no hay problema. No importa que no haya acuerdos, importa que quede claro lo que queremos”, expuso al grupo, con lo cual respiramos un poco.
Cuando los diálogos terminaron nos seguimos viendo, sobre todo en el espacio de lo que fue el Congreso Nacional Indígena (CNI). Su alegría y esperanza en un futuro contagiaba. No era hombre que enfrentara a los adversarios, exponía sus argumentos sin agredir ni ofender a nadie y, cuando se enojaba porque algunos se empecinaban en poner sus intereses particulares o de grupo sobre los de los pueblos indígenas, se cuidaba de no mostrarlo. Mucho de lo que fue el CNI se lo debe a él y a otros como él, entre otras cosas sobresale la propuesta de no convertirse en una organización vertical, con una cúpula dirigente, sino en un espacio horizontal donde todos los que quisieran participar podían hacerlo, con la única limitante de respetar los principios que se habían establecido para su funcionamiento. Fue fiel a eso, hasta en los momentos en que la organización iba decayendo, porque conocía a los pueblos indígenas mucho mejor que algunos indígenas que ya no actuaban como integrantes de algún pueblo indígena, aunque hablaran en su nombre.
Si en Chihuahua no existe una ley que simule reconocer derechos como muchas de las que se aprobaron en varios estados de
Amparo contra voplación de derechos H..
Exigibilidad jurídica
de los derechos humanos
Miguel Concha
Con el propósito de llevar a cabo una reforma constitucional a la ley de amparo, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron a finales del año pasado un dictamen con proyecto de decreto, que de ser aprobado por el Congreso en el próximo periodo de sesiones, y posteriormente por la mayoría de las legislaturas locales –como lo esperamos–, incrementaría los niveles de exigibilidad jurídica de los derechos humanos en el país.
Con ello se estaría por fin respondiendo al Diagnóstico sobre
La exigibilidad como proceso legal o exigibilidad jurídica es la llamada justiciabilidad e implica la defensa de los derechos violados ante tribunales o instancias administrativas adecuadas. Gracias a ella el Estado puede incluso cumplir con su obligación de proteger las garantías de personas o colectividades contra terceros (individuos o empresas). Aunque lamentablemente no se trata de este último caso, por la presión contraria de los poderes fácticos y el menosprecio en que los actores políticos tienen a la ciudadanía, y porque todavía no se ha logrado el reconocimiento constitucional de los instrumentos internacionales de protección a los derechos humanos, es sin embargo lo primero lo que pretende este dictamen con las reformas aprobadas a los artículos 103 y 107 de
En las consideraciones a las adiciones propuestas a la fracción I del artículo 107 se pretende también por primera vez introducir la figura de “interés legítimo”, y se prevé que para efectos del juicio de amparo “tenga también el carácter de ‘parte agraviada’ aquella persona que aduzca ser titular de un derecho o de un ‘interés legítimo’, individual o colectivo, siempre que alegue que el acto reclamado viola los derechos reconocidos por esta Constitución y con ello se afecte su esfera jurídica, ya sea de manera directa o en virtud de su especial situación frente al orden jurídico”. Y retomando la propuesta de
Además, en su adición a la fracción II del mismo artículo 107 propone también por primera vez otorgar a
El amparo adhesivo impone sin embargo al quejoso la carga de invocar en el juicio todas aquellas actuaciones en el procedimiento que estime puedan violar sus derechos, imponiendo al tribunal la obligación de decidir respecto de todas las violaciones hechas valer, y también de las que advierta, cuando proceda la suplencia de la queja. Se incluye también la obligación de aquel a quien haya favorecido la resolución, de hacer valer en el juicio todas las violaciones procesales que considere le afecten, a fin de que la sentencia definitiva contemple todos los aspectos que pudieran ser materia de otro juicio. No está de sobra mencionar que esta nueva figura no debe aplicar en la materia penal, toda vez que en la misma se deben de favorecer las garantías del procesado sobre cualquier otra consideración.
