“Aquellos tiempos” de Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”.

 

 

Mario Rodríguez Estrada.- (Mario RE).-

 

 

“MAS VALE ALIMENTAR UNA ESPERANZA QUE  SUFRIR UNA DESILUSIÓN”.-Ignacio Quiroz León.-Filósofo mexicano.

 

 

Amigos, buenos días, hoy debo confesar a ustedes que soy un adicto irredento…tal alteración de mi personalidad me ha llevado a llenar casi todos los espacios de mi casa con bellos y maravillosos viejitos…muchos de ellos duplican o triplican mi juvenil edad de 71 otoños…sin embargo cuando los procuro me hablan con sabias y profundas palabras…me animan, me aconsejan y me solucionan decenas de problemas…que sin su auxilio me ahogarían…y calmosamente me dicen que no me preocupe mucho por, para ellos, “pecatas minutas”…que todo tiene solución, menos la muerte…y aún esta para muchos de ellos, es la solución a todos los males…en justa retribución procuro que estén lo más cómodos posible…los acaricio, los limpio, los aireo, mantengo una temperatura adecuada…y  me intereso en sus vidas y contenido de la obra de sus progenitores.

 

 

Como muchos mexicanos desde mi amada Sor Juana Inés de la Cruz, que sufrió el mismo mal que su servidor, estos “amigos” se han convertido en el camino ideal para ser menos ignorantes de las cosas de la vida…a veces para ser cumplidos autodidactos, como gran mayoría de bibliófilos mexicanos que recolectaron la mayor cantidad de la historia y relatos de “su México” y que en sus casas dieron acogida a mas de veinte mil de mis queridos viejitos…tales como DON GENARO GARCIA…zacatecano de origen, que se transformó bajo su influencia, en uno de los mejores historiadores de nuestra patria…depurando muchos de ellos, que innobles traductores o pseudo arreglistas, tergiversaron a su muy mal albedrío…el principal de mis viejitos que Don Genaro arregló según su original concepción, fue precisamente  la capital obra de Bernal Días del Castillo: “Verdadera historia de la conquista de la nueva España”…otro genio a su altura fue mi muy buen amigo y maestro DON JOAQUIN GARCIA ICAZBALCETA…productor de sus propias obras, a las que incluso el mismo encuadernaba…sacando a mis queridos viejitos de todas partes, algunos ya olvidados y que él mostraba de nuevo a la luz pública, recopilándolos y ofreciéndolos a todo el mundo…otro GENARO de apellido ESTRADA les imitó escribiendo y editando grandes obras históricas…ampliando a sus paisanos de fines del siglo XIX los conocimientos acerca de la dulci-amarga trayectoria histórica de nuestra patria.

 

 

En Querétaro no fue menor el número de adictos por acoger en sus casas a miles de mis queridos viejitos…tales como Don Luis Vega y Monroy…Don Manuel Septién y Septién…Don Manuel M. de la Llata…Don Fernando Díaz Ramírez…el Lic. José Guadalupe Ramírez Alvarez…Gabriel Rincón Frías…el Maestro Alejandro Obregón Alvarez…el Poeta e historiador José Rodolfo Anaya Larios…Lic. Juan Ricardo Jiménez Gómez…Lic. Manuel Suárez Muñoz…Doña Beatríz Padilla Siurob…etc., que deben tener entre todos, toda la familia que sobre el conocimiento histórico de Querétaro se ha escrito y editado…dando nacimiento a la existencia de mis queridos y amados viejitos…mis QUERIDOS LIBROS…Espero amigos que en sus casas alguien tenga esa misma adicción y amor por tan bellos individuos…les saluda y abraza su amigo de “Aquellos tiempos”…Mario RE.           

La Ultima Rosa a la Capilla de Animas

 Las últimas Madres Rosas descansarán en La Capilla de Animas de Soriano, junto a la Basílica de Los Dolores

 La Ultima Rosa

José Félix Zavala

Las monjas de Santa Clara y Santa Rosa, dejaron la austeridad de los silicios, de sus disciplinas, de sus deliquios y salieron, plenas de esperanza divina, a vivir en las calles que huelen a pecado venial, en plazas esperadas con los dones del amor, en casas sostenidas por botareles… Todo lo contaminaron de religiosidad de rara poesía, de solemnidad de templo. Los pájaros huyeron de sus nidos.  

“Mi hábito tenía escapulario pero sabe usted… de aquellas cosas… hice un refajo con él y se acabó. Antes el hábito lo he conservado lavándolo, como aquí es caliente, nada más tengo uno, los otros se acabaron de viejos. Cualquier día me moriré. Si no me tienen miedo muerta, que me lo pongan, eso pienso yo. He conservado la toca y la soga y cuando podía lo lavaba, ahora ya no puedo.” 

Después de 317 años, 23 de abril de 1670, de fundado el beaterio de santa Rosa de Viterbo, encontré a su única y última descendiente, la Madre Paz, con 112 años de vida, en total abandono, en el pueblo donde se refugiaron la última abades y dos monjas de coro – Sor Magdalena, Sor Teodosia y Sor Catalina – las últimas salidas del beaterio que tanta fama le ha dado a Querétaro. Eran las Madres Rosas, su refugio el pueblo de Tolimanejo. 

“Profesé a los 18 años, profesión solemne, aunque aquí los pueblitos están muy distraídos, no más me acuerdo, ustedes sí se han de acordar bien, andaban los cincos de oro. Nuestro convento estaba junto a la parroquia de Tolimanejo. Había clausura, un túnel donde pasábamos para la iglesia-. alcanzamos a no salir- la madre priora que puso la casa quería que fuéramos de la misma regla de la casa de santa Rosa de Querétaro. Nos volvieron a exclaustrar. Una monjas se fueron a Cadereyta, se llevaron las reglas, a i nada más me quedó una hoja. Tuve que trabajar, hacía amasijos, fruta de horno –me la encargaban-, yo nada más ponía el trabajo, me daban todo desde la leña. Seguía viviendo mi vida de religiosa, hacía mis horas canónicas. Sabe usted el oficio es grandecito. Yo me he conservado en religión todavía hasta hoy.” 

Estaba la Ultima Rosa en lo que fuera su último convento,  contiguo al santuario de la Virgen de Soriano  - tres cuartos, una cocina y una huerta -, vivía sola, ya no se levantaba, le llevaban los alimentos. Junto a Ella en el primer cuarto una imagen de 85 centímetros tallada en palo santo, pintada al óleo su encarnación, vestida de brocado en hilos de plata y oro, en un hermosísimo pedestal –con medallón de la Dolorosa al pecho, cinturón de franciscana -. Era la imagen de Santa Rosa De Viterbo, que fuera esculpida en 1670. Conservada en su nicho dorado, con todo el estilo de los retablos del templo que lleva su nombre en la ciudad de Querétaro. 

“Como convento de monjas que fue, presenta igualmente paralelas a la calle sus dos portadas, que consisten en arcos clasicistas en cuyas claves se localizan unas conchas y sobre éstas, los monogramas de Jesucristo y de la Virgen María. En el segundo cuerpo se encuentran unos nichos conchiformes, flanqueados por pilastras y columnillas, en el nicho de la izquierda San Francisco y a la derecha el de Santa Rosa de Viterbo. Los botareles, que más bien parecen gigantes rocallas, presentan incrustadas mascarones  enigmáticos.”. Según Rodolfo Anaya Larios sobre la fachada del beaterio de donde salieran las madres Rosas en tiempos de la Reforma. 

 

La Madre Paz nació en Amealco, un 19 de septiembre de 1875, su nombre en el siglo fue Pomposa Garduño, entró al Convento a los 15 años, en Tolimanejo. Le impuso el hábito el padre Nazario Guerrero. Vivió el exilio que durante 130 años tuvieron esas religiosas al salir de su beaterio, que continuó con dos intentos de reconstruirlo: Uno junto a la parroquia de Colón y otro junto al Santuario de Soriano y que termina con la muerte de La Ultima Rosa. 

El Santuario esta construido sobre una elevación de terreno, delante una gradería en semi círculo, atrio con balaustradas en cantera. La construcción es neoclásica. En su portada dos órdenes de columnas corintias, tres de cada lado de la puerta y otras tres a los lados de la ventana que ilumina el coro. Remata con un frontón sencillo, torre y cúpula. Cruz latina su formación. 

“Cuando nos sacaron se murieron muchas de hambre, me platicaban que cada cual se mantenía. De Querétaro se vinieron a Tolimanejo, se murieron tres, hicieron capítulos, cambiaron de rectora, señalaron la necesidad de tener una Abadesa para que las proviera, pero pasaron muchas necesidades. Dicen que los soldados tiraban el frijol y la semilla a los caballos y por eso pasaron muchas hambres. Yo también las pasé, pero ya las había pasado desde niña.”. 

Cada palabra que desde su lecho me iba diciendo en forma entre cortada la Madre Paz. Imaginaba que era el testamento de un monasterio centenario, el Real Colegio de Santa Rosa de Viterbo, del que ella era la Ultima Rosa. Recordaba la anciana religiosa el mes que estuvo en el gran monasterio inicial, ya entonces el Hospital atendido por la religiosas Josefinas. “estuve un mes o más, ya no me acuerdo allí estaban las pinturas de las que pusieron la casa, en la sacristía con sus nombres, una se llamaba Isabel, otra Josefa y de la otra no me acuerdo. Son tres porque yo las fui a ver “. 

“En Santa Rosa, las pinturas de los retablos, y las que se enmarcan sobre la reja del coro, no presentan firma alguna. Algunos historiadores las atribuyen a Cabrera y otros a Páez. Además, las pinturas que se encuentran en las pechinas, están firmadas por un artista del que solo conocemos su apellido, que es Roldán, cuya buena labor se ve reflejada en las mujeres célebres de la Biblia. Ester, Rebeca, Judit y Déborah. Hay cuadros de los bienhechores de este convento, el presbítero bachiller Don Sebastián de Olivares. Y el presbítero licenciado don Matías de Híjar, firmada y fechada la pintura por Peralta en 1748 y que tiene como fondo la fábrica de un claustro bajo y alto”. Dice Anaya Larios.   

“Lo que siento es solo cansancio, se me acabaron las fuerzas, caí a la cama. Del cuello hacia abajo, hasta la cintura, no tengo fuerza. En aquel tiempo yo estaba pegada a los médicos, porque anduve llevando a la Rectora con Paulín grande, con Nuñez Lara y Rivera, éste me dijo que pasara a México, porque la abadesa tenía un tumor en la garganta, pero no. Ella murió, se llamaba Sor Guadalupe Becerra y las demás hermanas también murieron, están enterradas aquí. Cuando ella estaba enferma, me dijo que teníamos casa en Roma. Pero esta muy lejos y la rectora estaba muy enferma, estuve mucho tiempo cuidándola, pero no se alivió”. 

En el templo de las Madres Rosas en Querétaro, hay cinco retablos barrocos laminados en oro, uno de ellos tiene a la Dolorosa, a María Magdalena, al Apóstol San Juan y en el fanal al Mártir del Gólgota. En el segundo – anástilo – está dedicado a San Francisco De Paula, fundador de los  Mínimos. Termina con un cerramiento en ventana, magno encaje negro. Es aparte del coro, donde las beatas rosas, deshojaban pétalos de rosas, los días del Corpus, al paso de la procesión mientras el órgano Walcker sonaba a Tantum Ergo. 

“Todo se acabó en esos tiempos difíciles, nada más comíamos ejotes cocidos, así solos, sin nada más. Tengo mucha historia. Tengo muchos años.”. 

“Celdas de Cenobios, relicarios de eucaristía y coros santos de oración, rompieron su impresionante quietud. Las monjas se incorporaron al mundo. Las madonas de Perrusquía, anduvieron vagando por las calles de sacrilegio. Los sufrimientos de la gran hermana se han tornado flores, dejando caer sus hojas de seda, para que sirvan de corporales.”. 

 

La Madre Paz, guardó tres años de cama. Vivió de limosna y de recuerdos. Enterró también a las sobrevivientes de la exclaustración del 29, la Priora Ma. Guadalupe Becerra, Sor Rosario, Sor Irene, Sor  Josefa, Sor Concepción, Sor Luz, Sor Pilar y la portera Celestina. Así se cierra la historia del Real Colegio Beaterio de Santa Rosa De Viterbo. 

En el templo de Santa Rosa De Viterbo, permanece en uno de los retablos, sedentes, con capa roja, El Rey De Burlas. En la sacristía un aguamanil –talla policromada -, donde están  dos efebos entre conchas y un querubín sosteniendo la oración; “Lavaré mis manos entre los inocentes… “, además una mesa taraceada en marfil, una bella Purísima estofada, en el nicho que remata con  un Cristo de marfil. 

-          Eres tan vieja, que no conozco a nadie que te iguale. No me refiero a tu edad, sino a los 317 años que van  de estar dando rosas el Real Colegio, del que fuiste la última. Enterraste a todas tus hermanas, muchas quedaron en el piso del coro bajo del oratorio, otras en el panteón de >san Francisco Tolimanejo, Tu las viste caer de una en una. Para el registro civil fuiste Pomposa y para mi Paz y para el mundo y la historia La Ultima Rosa. 

En los retablos cercanos al presbiterio, de ambos lados a manera de cima, existen dos ángeles de atrevido vuelo, abajo coronas a manera de docelete y ángeles desplegando el cortinaje, mientras en guirnaldas medallones, en unos San Rafael y San Gabriel y en otro los desposorios de San José, que fueron contemplados a la hora de tercia, en las Vísperas y más tranquilamente en los Maitines, por las monjas Rosas de las que no sabemos fijaban preferentemente la vista. 

Los restos del Padre Rositas a Soriano

 Al Padre Florencio Rosas y sus grandes méritos en la ciudad de Querétaro y en la Diócesis, se lo llevan a descansar a la Capilla de Animas y para exorcismos a un costado de La Basílica de Soriano.

“…aquí yacen los restos de mi Señor, Arcediano Don Florencio Rosas, varón extraordinario que por su fe firmísima, su caridad inagotable y su ardiente celo apostólico, fue el padre en Cristo de todos los queretanos…” 

“… ¡pobrecito!, trayendo mi camino, no podías llegar a otra parada, el sendero de la Cruz a Cruz conduce…” 

Cosa notable es que a pesar de haber transcurrido 72 años de su muerte se conserva vivo su recuerdo, de que fue un hombre de Dios.                                                                                                     

Querétaro, donde Guillermo Prieto, paradójicamente a la ciudad levítica, gozó su ostracismo liberal, Querétaro, añoranza de gamusinos, trotamundos y anticuarios y de quienes buscan la sabrosura de un chocolate. Querétaro histórica y legendaria en la estrechez de sus banquetas y el venenoso decir de sus comadres como dijera José Julio Rodríguez.   

Cronología   Florencio Rosas

El hombre de la transición

Del siglo XlX al XX

Benefactor de Querétaro 

Nació en la ciudad de Querétaro

En el barrio de la Cruz

Un 2  de febrero de 1843

Hijo de  Vicente Rosas y Ramona Arce.

A los diez años ingresa al Colegio de San Javier

incorporado a la Universidad Pontificia

El 11 de noviembre de 1860 se gradúa de Bachiller

Se ordena sacerdote el 29 de Junio de 1860

En la Catedral de león Gto. Por Mons. Diez De Sollano

Canta su primera misa el 8 de septiembre de 1860

En 1877 por oposición es canónigo magistral

De 1877 a 1906 es rector del Seminario Conciliar de Querétaro

En 1893 es Arcediano de la Catedral

Funda el Seminario Conciliar de Querétaro

La casa de ejercicios y descanso de Santa María del mexicano

El Colegio de Niñas

El Liceo católico

 

La Escuela de artes y oficios

El taller del sagrado Corazón

Maestro y Consejero de los primeros seis Obispos de la Diócesis

Muere el 27 de marzo de 191

Un Hombre rebelde; Albert Camus

Albert Camus y nuestro tiempo   

Javier Sicilia   

 

La Jornada Semanal  

El 4 de enero de 1960 murió Albert Camus. El hombre que había denunciado y luchado contra el absurdo, perdía la vida en un accidente automovilístico. “Lo arbitrario divino” –las plagas, los terremotos, los accidentes, las enfermedades–, como llamó al absurdo que no era perpetrado por “lo arbitrario humano” –las guerras, las revoluciones, los crímenes ideológicos, los asesinatos–, lo alcanzó en Villeblevin, a unos kilómetros de su casa en París.  

Unos años atrás, en 1957, a los cuarenta y cuatro años, se le había otorgado el Premio Nobel de Literatura; otros años más lejos, en 1951, había escrito en sus Carnets: “Yo deseaba a veces la muerte violenta –como una muerte en que uno queda eximido de gritar contra el arrancamiento del alma.” En su maletín llevaba parte de una novela, que más tarde su hija daría a la prensa, El primer hombre, y unos papeles que anunciaban la continuación de su obra filosófica: un tratado sobre Némesis.  

Al morir, su pensamiento estaba opacado por el entusiasmo de Sartre y de las izquierdas que creían en el sueño soviético: la polémica, que a raíz de la aparición de El hombre rebelde tuvo con Sartre y los colaboradores de Temps Modernes, lo dejó mal parado. El tiempo, sin embargo, le daría la razón. La gran conciencia moral de Camus no sólo había tocado un punto medular de la historia de Occidente –ninguna abstracción, llámese Dios, proletariado, raza, libertad, etcétera, justifica el sometimiento ni la muerte de nadie–, sino que ponía al descubierto la temperatura de nuestra época.  

Quizás el mejor resumen de ella se encuentre en estos fragmentos de su discurso de recepción del Premio Nobel: “Cada generación se cree predestinada para rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero quizá su tarea es mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida en la que se mezclan las revoluciones decadentes, las técnicas que se han hecho demenciales, los dioses muertos y las ideologías extenuadas, en la que los poderes mediocres pueden destruirlo todo, pero ya no saben convencer, en la que la inteligencia se ha rebajado hasta hacerse servidora del odio y de la opresión, esta generación ha tenido que restaurar en sí misma, a partir de sus únicas negaciones, un poco de lo que constituye la dignidad del vivir y del morir.”   

Camus murió hace cincuenta años, pero su pensamiento está más que entonces vigente. Bajo las técnicas que, domesticadas por el liberalismo, siguen siendo igual de demenciales, y de los poderes mediocres de un mercado enmascarado de bondad, las ideologías, como en la época de los totalitarismos que enfrentó Camus, continúan matando, torturando y destruyendo seres humanos, culturas y medioambiente. Con tra ellas, Camus no opuso las desmesuras de la revolución, sino la mesura de revoluciones relativas que, puestas del lado del hombre de aquí y de ahora, y no de abstracciones totalizadoras, fueran capaces, “contra un mundo amenazado por la desintegración, de reconciliar el trabajo con la cultura” y preservar el mundo que los hombres y mujeres del pasado edificaron para nosotros.  

Estoy seguro de que de haber vivido, habría encontrado en el movimiento zapatista el rostro de una de esas revoluciones relativas –“utopías relativas” las llamaba– en las que fundaba su esperanza. En esa rebelión traicionada por “poderes mediocres”, que en nombre de la dignidad ha resistido todos los embates, que entrelazando lo intranacional, lo nacional y lo internacional, ha escapado a los peligros de las ideologías –el etnicismo esencialista y excluyente, el nacionalismo intolerante y el universalismo abstracto–, y que a partir de esa lúcida afirmación de la mayor Ana María –“Somos todos iguales porque somos diferentes” –descubrió que el acceso a la universalidad debe reposar en la conciencia de la especificidad de los lugares, de las diversidades concretas de los seres humanos y de la autonomía de sus experiencias, Camus habría encontrado a sus camaradas: a “ese puñado de solitarios que, sin fe ni ley, litigan hoy en todas partes y sin descanso a favor de los niños y de los hombres”.  

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva , esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.

De la Ermita de Los Angeles y La Guerrero

Ángeles y machetes  

Ángeles González Gamio  

Admira la perseverancia que han tenido los habitantes de la colonia Guerrero, vecinos del Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, cuyos orígenes son una pequeña ermita que, según la leyenda, se construyó después de la terrible inundación que azoló la capital en 1580.  

Se cuenta que entre las aguas apareció un lienzo con una hermosa imagen de María Santísima rodeada de ángeles; éste fue recogido por Izayoque, un piadoso cacique indígena, quien le construyó una sencilla capilla de adobe para venerarla, 

Era tanta su gloria, que en 1596 el Arzobispo mandó construír una capilla, misma que fue varias veces reconstruida, por sufrir los embates de la naturaleza sin que la Virgen sufriera ningún daño, lo cual le creó gran fama. 

Para mediados del siglo XVIII la construcción se encontraba en un estado lamentable, por lo que el sastre José Haro, con apoyo de vecinos, logró levantar una iglesia. 

Por estar en una zona pantanosa padeció frecuentes inundaciones, que hicieron necesario repararla múltiples veces, hasta que a fines del siglo XIX, con el apoyo de Emilio Dondé y la colaboración vecinal, se reconstruyó totalmente. El resultado fue un enorme templo con 12 altas columnas de cantera con elaborados capiteles y una gran cúpula coronada con una linternilla de cuatro metros. 

Ante el profundo desazón de la comunidad, a los pocos años la estructura se cuarteó y los muros se hundieron desigualmente, con peligro de derrumbarse. Nuevamente se iniciaron las gestiones para su reparación y en está ocasión expertos ingenieros llevaron a cabo una cirugía mayor, compactando el subsuelo fangoso con inyecciones de piedra triturada y agrandando la base de sustentación mediante trabes de cemento armado. Trabajos notables que se se llevaron a cabo de 1907 a 1912. 

A partir de entonces, ya con el templo firme, le han efectuado inumerables obras, la mayoría de decoración, no siempre afortunadas, como la fachada de cantera adornada con un voluminoso altorelieve de la imagen tutelar, de proporciones desmesuradas y que además tapó el ojo de buey, que iluminaba la entrada al templo, que quedó oscurecida. antiguas nos muestran la iglesia en el siglo XIX con una sobria fachada, con las torres de los campanarios sostenidas por gruesas pilastras almohadilladas. 

Pero todo se olvida cuando se acerca a admirar la bellísima imagen, que desde hace centurias se conserva en la pared de adobe, ahora protegida por un marco de cristal. Medida inteligente pues en el pasado la revestían con ricos trajes de pedrería, sujetos a la pared con clavos. 

Pronto podremos admirar la versión de la soberbia virgen, rodeada de pequeños ángeles, que esta realizando la magnífica pintora Carmen Parra, quién prepara una exposición sobre el tema. Se dice que esta imagen bautizó a la ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos. 

El santuario se encuentra en la calle de Lerdo y a unos pasos, en el número184, doña Martha Bernal, prepara desde hace 30 años los famosos “machetes”, que son unos tacos de 60 centímetros de largo, que pueden ser rellenos de tinga, huitlacoche, panza, flor de calabaza, pollo, champiñones y una variedad de guisados; una comida completa con un único y suculento taco. 

En la siguiente cuadra se encuentra el salón de baile Los Ángeles, que lo recibe con su célebre lema “El que no conoce Los Ángeles, no conoce México”. 

En sus amplios salones, con dos excelentes orquestas, celebró su cumpleaños recientemente Froylán López Narváez, querido y respetado periodista, autor de la ya famosa frase “La rumba es cultura”. Se puede ir a bailar los martes y domingos, con alegría natural, ya que no se venden bebidas espirituosas. 

Si se le antoja un copetín para recuperar fuerzas, cruzando la calle está la cantina La Tormenta, muy bien puesta, con mesas y sillas de madera pulida, gabinetes de piel negra, una gran barra cubierta del mismo material y una contrabarra con una amplía variedad de brebajes etílicos. 

gonzalezgamio@gmail.com

Bendicen La Capilla de Animas

Bendicen capilla para exorcismos

 

 

Diario de Querétaro

José Luis Rodríguez

El obispo de Querétaro, Mario de Gasperín, bendijo ayer la que será la primera capilla para realizar exorcismos en México, llamada “Capilla de Animas”, localizada a un costado de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, en el municipio de Colón.

Este fue uno de los actos principales con los que se conmemoró el primer aniversario de la erección canónica de esta Basílica, la primera y única de la Diócesis de Querétaro.

Previo a la bendición, en la eucaristía celebrada en la Plaza del Peregrino, el pastor católico explicó que esta capilla será dedicada especialmente a “orar por nuestros difuntos, como es piadosa y fiel tradición católica…en esta capilla llamada de ánimas, tenemos presente a la Iglesia que aún necesita de purificación y de nuestra oración”.

El Obispo explicó que en esta capilla también descansarán los restos de don Florencio Rosas “querido sacerdote, insigne bienhechor del pueblo y gloria de la Iglesia diocesana, así como los restos mortales de las últimas hermanas religiosas que pertenecieron a la comunidad de Santa Rosa de Viterbo, las que fueron violenta e injustamente arrojadas de su convento”, pero recibidas por el hospitalario pueblo de Colón.

“Nosotros recogimos sus restos mortales, les rendimos el honor que se merecen y oramos por ellas”, subrayó De Gasperín.

El día de ayer, el jerarca católico encabezó una serie de festejos en Soriano: El 146 aniversario de la fundación de la Diócesis de Querétaro; el 48 de la coronación pontificia de la imagen de la Virgen de los Dolores; el 1° de la erección canónica de la Basílica y el aniversario 19 de los Consejos Parroquiales de Pastoral.

Asimismo, además de bendecir la Capilla de las Animas, Mario de Gasperín inauguró un salón que lleva su nombre y el Salón Capitular, un lugar especial donde sesionarían miembros del clero de la Iglesia católica.

CRECE DEVOCION A LA DOLOROSA

A un año de haber sido elevada a Basílica, el Santuario de Soriano que alberga a la imagen de la Virgen de los Dolores, a quien los fieles atribuyen cientos de milagros, ha crecido en número de fieles peregrinos que la visitan, afirmó en entrevista el rector de este centro de culto, Rogelio Cano López.

“La devoción ha crecido no sólo en esta Diócesis sino en otros Estados de la República e incluso en los Estados Unidos, viene mucha gente de allá”, comentó.

Destacó también que ya se cuenta con una copia de la imagen de la Virgen de los Dolores en El Vaticano. “Nuestros nexos con el pontificado se han incrementado a través de las concesiones que se nos han otorgado, como es la indulgencia plenaria”, comentó.

Sobre la Capilla de las Animas, dijo que es la primera capilla en el país dedicada a los exorcismos, en cuyo lugar descansan los restos mortales del recordado como “Padre de Querétaro”, don Florencio Rosas, fundador de la peregrinación al Tepeyac, creador de talleres para pobres y de cooperativas.

El Rector de la Basílica de Soriano, dijo que en la “fiesta grande” de la Virgen de los Dolores, acuden a este lugar unos 180 mil peregrinos, en solo una semana, la previa a la Semana Santa.