Defensores al grito de Paz:C D H M Tlachinollán

El Centro de derechos humanos de La Montaña: Tlachinollán informa: 

En los últimos 10 años, en México, particularmente en el estado de Guerreo, la situación de las y los defensores de derechos humanos se ha caracterizado por un  nivel de inseguridad alarmante y en muchos sentidos creciente.

 

La expresión más cruenta contra el trabajo de las y los defensores, se registró el 13 de febrero del 2009, cuando Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, dos defensores indígenas del pueblo Na´savi, fueron desaparecidos de manera  forzada, torturados y posteriormente ejecutados extrajudicialmente, en Ayutla de los Libres. Ellos eran el presidente y secretario de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM), quienes habían estado documentando casos de abusos militares en la región. Hasta hoy los responsables de ese artero crimen siguen libres.

 La falta de reconocimiento al trabajo de los defensores en el país, ha impulsado que organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México (OACNUDH) redacten importantes documentos como su informe titulado “Defender los derechos humanos: entre el compromiso y el riesgo”, mismo que presentará este próximo 23 de febrero,  a las 11 de la mañana en la cabecera municipal de Ayutla de los libres.   

 Al finalizar la presentación, organizaciones sociales y de derechos humanos nacionales y estatales realizarán una serie de actividades y presentarán ofrendas florales en las tumbas de Raúl y Manuel, en el marco de su primer aniversario luctuoso.

 

Esperamos contar con su importante presencia.

  Tlapa, Guerrero, México, a 13 de febrero del 2010.

Un año del asesinato de Raúl y Manuel

Un año del asesinato de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas; Defensores de los derechos humanos

Los actos que se realizarán el próximo martes 23 de febrero para conmemorar el primer aniversario luctuoso de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, dos indígenas defensores de derechos humanos en la región Na savi de Ayutla de los Libres, Guerrero. Ambos eran dirigentes de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM), mediante la cual habían estado documentando y denunciando casos por abuso militar. 

Raúl y Manuel fueron desaparecidos de manera forzada el 13 de febrero del 2009 y siete días después sus cuerpos fueron hallados sin vida y con visibles huellas de tortura. Hasta hoy ese crimen permanece en total impunidad.

La fiesta y el saber de Casas Viejas

Casas Viejas Una población milenaria 

José Félix Zavala  

En boca del arqueólogo  Dr. Carlos Viramontes Anzures, investigador del INAH y dedicado a la localización de zonas prehispánicas, pinturas rupestres y petroglifos dichas este 6 de diciembre del 04, con las investigaciones que lleva realizadas en La Sierra Gorda, nos afirma que la vida civilizada en San José Iturbide es superior a los 2300 años 

El Camino Real de Pozos a La ciudad de México pasaba obligatoriamente por Casas Viejas, en La Venta, punto de conjunción de las haciendas de San Diego, El Capulín y San Jerónimo, era la parada obligatoria para, el oro, la plata, los arrieros y las bestias. 

El Juego de Barras, los cerros del Puma, Cerro Alto y Las Iglesias le sirven de escenografía a San José Iturbide, nuestro Casas Viejas, donde la cúpula de el templo parroquial de San José, La de La Santa Casa de Loreto y el pequeño templo jesuita de la Glorieta dan cuenta a lo lejos de la proximidad que de esta ciudad tenemos, quienes venimos llegando de Tierra Blanca o Santa Catarina. 

Reconoceremos lo nuestro con el recuerdo del barrio Colorado, por el color de su tierra o de los “Cazueleros” ubicado en lo que ahora son las calles de Moctezuma y Dr. Hernández. 

Por El Caracol o Plazuela de Echegaray, lugar donde se construyó un pozo para alimentar de agua limpia a la población, recordando con nostalgia a los “aguadores” que con su aguantador nivelaban el peso de los dos botes alcoholeros, para surtir de agua al vecindario. 

El rumbo de La Adobera, donde se encuentra el Jardín de Niños Antonio Caso, la Primaria Jaime Torres Bodet y los campos deportivos, rumbo a San Luís de La Paz, por las calles de Cuautemoc, Gómez Farías, Aldama y Degollado. 

El Pozo de Las Gueras en la calle de Morelos entre la Posada del Jovero y la foto Raga.  

 

La Custodia, entre  las calles de Otoño y Revillagigedo. Donde las cantinas y pulquerías hacían su aparición. 

El Corralón, el famoso Mesón que estaba donde se bifurcan los caminos de La Venta y la Hacienda de San Diego, paso obligado del oro y la plata y donde por supuesto no dejaban de existir los “asaltitos”. 

El Portal de La Linda, este bello rincón de nuestra ciudad, que a veces pasamos sin disfrutarlo y que para 1860 era casa de Mariano Guevara, padre de Hermelinda Guevara, La Linda. 

El Placer, otro rumbo de nuestra comunidad en <Ocampo e Iturbide, lleno de veneros de agua, de lavaderos públicos, una alberca para los nadadores. 

Pozo Blanco, el lugar ubicado en las calles de Abasolo e Iturbide, lugar de saciar la sed las bestias de carga y el ganado de paso. 

Las Atargeas, un lugar de Plaza Cívica, en las calles de Degollado y Josefa Ortiz De Domínguez. 

 

LA CALLE REAL Ahora Hidalgo, que nos lleva entre los templos de la Santa Casa de Loreto y el de San José, al “Jardín”, donde entre los portales de Vargas,  de los Maqueda, el de Las Flores y el de  Casas Viejas, le dan marco a nuestro afrancesado Kiosco.  

En 1821 se crea el primer Ayuntamiento en Casas Viejas, siendo su primer presidente Juan José Gómez. 

En 1822 se suprime el municipio de Xichú de Indios (Victoria) y Casas Viejas toma la jurisdicción de Tierra Blanca, Santa Catarina y Cieneguillas. 

En 1849 Casas Viejas es elevada a la categoría de Villa con el nombre de San José de Iturbide. 

De 1853 a 57 se crea por decreto de Antonio López de Santa Ana, el departamento de Sierra Gorda, cuya capital Es San Luís de La Paz y donde se encuentra San José Iturbide.  

1810 son 6 mil los habitantes de San José Iturbide y es tiempo de su destrucción por los insurgentes. En 1871 San José Iturbide tiene 26 mil habitantes y por el año de 1900 tiene ya 30 mil habitantes. 

En 1862 San José Iturbide es tomada por los liberales al principio del año y en ese mismo año por noviembre la ciudad es saqueada por el conservador Tomás Mejía, originario de la Sierra Gorda. 

En 1865 el 27 de septiembre se inicia el templo actual del Capulín y en 1866 comienza la última edificación del templo que conocemos como la Santa casa de Loreto. 

25 de abril de 1866 se da comienzo la reconstrucción del templo parroquial de San José y el 5 de febrero de 1875 se inauguran los juzgados municipales. 

El año anterior 1874 se inauguran los servicios de los telégrafos y de teléfono, para San Miguel y Guanajuato respectivamente. 

1875 muere el cura de San José, P. Domingo Rodríguez e iniciador del la reconstrucción del nuevo templo parroquial. 

En ese año de 1875 llega como cura de la parroquia de san José el insigne Nicolás Campa. 

En 1875 se cambia de responsable de la obra del templo parroquial. Por Arcaute se designa al albañil Vicente López.  

Existen en la población ya la escuela lancasteriana, un asilo para niños pobres y una escuela para niñas, por la generosidad de Agripina Veytes, se crea la escuela del Padre Nicolás campa.

En 1963 arranca la primera industria de importancia en San José Iturbide, llamada “Materias Primas Minerales” en El Arenal. 

Entre 1968 y 70 inicia Sabino Maldonado y un buen número de familias iturbidenses la industria del tejido llegando a haber un taller con 400 obreras y tres turnos con 35 máquinas tejedoras. 

En 1960 desaparecen los exvotos del señor del Santo Entierro, que se contaban por miles y de gran valor de todo tipo y se construye la ermita a su devoción sobre la carretera 57 y el entronque a San José Iturbide.   

El Señor del Santo Entierro en

Casas Viejas

José Félix Zavala   

Para la mitad del siglo XVIII, cuando se solicita la Vicaría Fija en Casas Viejas, dependiente de la parroquia de Xichú de Indios, todos los frailes evangelizadores del  siglo XVl, habían pasado por la intención de congregar y reducir a los chichimecas de la Sierra Gorda, sin lograrlo y siempre con la ayuda militar de los españoles y los indios aliados venidos con ellos del Altiplano Central de México.

 

Fueron primeramente los Agustinos, por 1522, desde Xilitla, posteriormente los Franciscanos, después los Dominicos en el semidesierto y en la Sierra Gorda, en la parte que ahora corresponde al noreste de Guanajuato, fueron los jesuitas a partir de finales del siglo XVl.

 

 

La Sierra Gorda se mantuvo en pie de guerra, primero en la guerra frontal como la narra Gonzalo de Las Casas y posteriormente en guerra de guerrillas, que terminará con el exterminio que hacen  José de Escandón y que da fín con la reducción de los pocos jonaces que sobrevivieron y que ahora se encuentran en Chichimecas, cerca de San Luis de La Paz.

 

 

La Zona arqueológica de Casas Viejas en Atarjea, Guanajuato,  y en el corazón de La Sierra Gorda, nos muestra una ciudad minera prehispánica y junto a ella las minas de mercurio, fuente de ingresos principales y de relación comercial con el Golfo y el Altiplano de México.

 

Es por ello que se puede dar la visita pastoral, a la parroquia de Xichú de Indios, ahora llamada Victoria, del Arzobispo de México, a donde pertenecía La Sierra Gorda y en la parte más poblada y alejada de esta, funda una Vicaría Fija, ese lugar es Casas Viejas y cuyo patrono de esa vicaría sería Señor San José, el patrono de la llamada Nueva España.

 

El Culto al Señor del Santo Entierro es otra de las posibles pruebas de la preexistencia de una buena y abundante población en Casas Viejas de gente principalmente chichimeca y la conservación de esta a base de tradición oral como era la costumbre científica de las escuelas mesoamericanas y los antecedentes prehispánicos, clásicos para la fundación de templos y reducciones de indios, como lo fueron más tarde las regiones de Jalpan, Concá, Tilaco, Tancoyol y Landa, donde surgieron las llamadas Misiones de La Sierra Gorda y cuya duración no fue más allá de 16 años la más larga.

 

Los documentos que nos dan para la construcción de la actual parroquia nos hablan de capillas ya existentes en el lugar y en la región, como lo demuestran los cimientos de la Santa Casa de Loreto o la capilla escondida en La Glorieta, entre otros lugares. La presencia de los jesuitas desde San Luis de La Paz hasta Xichú que ya no era su territorio, sino de los frailes franciscanos

 

No es posible la falta de intentos de fundación de templos o capillas desde 1522 con la incursión de Cortés en la Sierra Gorda, o de 1528 con la incursión de Nuño de Guzmán también en la zona o por la apertura de las minas de Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí buscando salida al mar por La Sierra Gorda o por Querétaro y la incursión de los jesuitas y su injerencia en la industria minera desde la mitad del siglo XVl y principalmente desde 1590 en San Luis de La Paz y El Palmar de Vega hoy Pozos

 

Es claro según el historiador local Jesé Luis Morelos que la vicaría fija de Casas Viejas no fue donde se encuentra la actual sede parroquial y que la separación y secularización en ese tiempo de las parroquias exigía un templo expreso para el fin del Arzobispo de México.

 

El Señor del Santo Entierro es de estatura natural con goznes en los hombros y en el cuello, con venda negra bordada, colchón y almohadas de raso, cojín de raso y seda bordado, sábanas y sobrecama de seda, corona de espinas de plata,  clavos también de plata, cendales de seda y lino, según lo describen y recostado en un colchón dentro de una urna y establecido en el templo de La Santa Casa, que nos indica una tradición más larga que la de 1754.

San José de Iturbide 

José Félix Zavala 

A más de dos mil metros de altura sobre el nivel del mar, resguardado por el cerro de las Aguilas, recostada sobre montañas, escondiendo sus zonas prehispánicas, su origen milenario de mineros chichimecas, sobre el valle de Galomo , se encuentra el antiguo Casas Viejas, el actual San José Iturbide, la estación obligada del oro y la plata, que venidos de Pozos hizo de Casas Viejas una comunidad próspera y con el paso del tiempo una ciudad agrícola y posteriormente, un pueblo de tejedores que visten al frío de colores. 

Esta Estancia y luego parte del mayorazgo de Luís de Luyendo, fue el lugar escogido por la comunidad que en ella habitaba desde tiempo inmemorial, más sus recién avecindados, después de la guerra de exterminio, encargada por el virrey a José de Escandón en 1750, quien trajera el último reducto de valientes guerreros, Jonaces Chichimecas, desde el Cerro de La Media Luna hasta lo que ahora conocemos como Misión de Chichimecas, para fundarse una Ayuda de Parroquia dependiente de la de Xichú de Indios. 

Siendo el territorio de la Sierra Gorda, parte del Arzobispado de México, Manuel Rubio y Salinas, El Arzobispo  en 1753, pudo llegar a los contornos de la parroquia de Xichú, más exactamente a la Hacienda de San Diego, donde recibió la solicitud de formar esta Ayuda de parroquia, e hizo lo propio ante el Virrey. 

Para 1754 el cura de Xichú y el Alcalde mayor de San Luís de La Paz, tomaron posesión del terreno destinado para la construcción de la capilla y anexos para ese fin, siendo 5 de febrero, cuando el calendario mesoamericano celebraba al Sol y nacía la devoción en la región al Señor del Santo Entierro. 

Diego de Izeta, bachiller y presbítero, será el vicario fijo, tomando posesión de la ayuda de parroquia el 5 de mayo de 1756. Esta ayuda de parroquia debido a su numerosa población fue elevada a la categoría de Parroquia en 1774, 18 años después, quedando bajo el patrocinio del Señor San José que ya lo era de la llamada Nueva España,  siendo su primer cura José Ma. Rodríguez. 

Se encuentra al decir de los que saben y a la vista del archivo parroquial, el libro de partida de casamientos desde 1756, de defunciones, de matrimonios, de bautizos, de Providencias diocesanas, separando debidamente los correspondientes debidamente a los españoles, a los de indios, a los de criollos, mestizos y a las otras castas, siendo el último fechado en 1778, fueron los libros primeros de cada especie. 

Nuestros ancestros en esta región, donde se ubica el actual San José Iturbide, tuvo que pasar por amarga experiencia de la conquista, donde la gran cultura mesoamericana, fue sometida a exterminio y sus “colonizadores” obtuvieron de los habitantes de la región la mano de obra requerida para la minería, la agricultura y la obra pública de manera coercitiva. 

Una de las interrogantes más importantes para entender los orígenes de los habitantes de  San José Iturbide actual, será una de los caminos el adentrarse al origen del culto al Señor del Santo Entierro, que junto con otras devociones en el país del mismo estilo, se enmarcan dentro del sistema usado por los misioneros y fue llamado de “sustitución” y donde ya existía un culto paralelo. 

La escultura entera del Señor del Santo Entierro puede apreciarse que el trabajo del artista es esmerado en el rostro y deficiente en la anatomía del cuerpo, dando la impresión de habérsele adaptado y unido la cabeza a una armadura de yeso. Existe dureza en la textura y desproporciones desajustadas. 

Pudiera ser obra esta imagen de dos personas distintas, la de la factura del rostro es de gran capacidad y la del cuerpo se nota la incompetencia en la escultura. Otro error es el habérsele puesto cabellera natural, ya que la tiene esculpida junto con el bigote y la barba. 

Del 21 de junio de 1891 existe una descripción del Señor del Santo Entierro: Es una imagen de Jesús muerto, que es de estatura natural con goznes en los hombros, en el cuello y en los ojos, para poder ser usado en la crucifixión. Tiene cabellera de pelo natural, está colocado en una urna con vidrieras y respaldo de madera, con una venda negra,  bordada de hilo de oro, su colchón y las almohadas son de raso y la funda blanca de punto y encaje, a la cabeza un cojín de raso encarnado bordado con seda de colores, sábanas y sobrecama de seda con ramos de flores de colores y una guía de flores alrededor de la urna. 

Desde tiempos que deben ser estudiados veremos que el Señor del Santo Entierro, no tuvo el inicio de su devoción en la actual sede parroquial, se encuentran documentos de que estaba a la veneración en la Santa casa de Loreto que a su vez ha sufrido otras reconstrucciones en épocas anteriores a la marcada como última. Es de suponerse que esta devoción tiene origen antiguo de mucho mayor alcance. Para 1821 en el mes de septiembre se da otra descripción del señor del Santo Entierro. Tiene goznes en los hombros, en el cuello y en los ojos, su urna tiene vidrieras, venda negra bordada de oro, colchón, cojín y varias almohadas, con guías de flores alrededor de la urna, una corona de espinas de plata, clavos con cabeza de plata, dos cendales en tela de seda delgada y transparente, puesto en una mesa. 

En la mano de obra y el tributo la forma de explotación masiva, como intentos de exterminio de una de las más grandes civilizaciones que ha dado la humanidad, fue la forma en que occidente trató a los pobladores de mesoamérica, de La Sierra Gorda y del ahora San José Iturbide. 

 

La Sierra Gorda es la sede de la primera misión jesuita en mesoamérica, estando su primera capilla, doctrina y escuela, en lo que ahora conocemos como San Luís de La Paz, puerta de entrada a este macizo montañoso, desprendido de La Sierra Madre Oriental. Son pues los hijos de Ignacio de Loyola los fundadores de la Iglesia católica en el noreste de Guanajuato, con mucho más éxito que en el resto de la totalidad de La Sierra Gorda donde incursionaron con escaso éxito los frailes franciscanos, agustinos y dominicos. 

Los jesuitas tomaron para si la explotación de la llamada mina de Santa Brígida en el siglo XVl, inventaron las haciendas de beneficio para extraer el oro y la plata y además fueron precursores en la región de las grandes y haciendas y su prosperidad, como la  de la llamada El Agostadero de Charcas. 

Las capillas de la Purísima Concepción, de San José y de Santa Cecilia, son muestra del trabajo de los Jesuitas y los indios aliados venidos con ellos, lo mismo que las capillas que se encuentran en Charcas,  San José y todo el Valle del Galomo, aún una en la zona de Xichú, territorio destinado para la evangelización a los frailes franciscanos. 

Para 1810 las haciendas que mantenía con vida a Casas Viejas, eran la de San Diego, El Capulín, San Jerónimo y la de Charcas. Entes económicos de invención mexicana a partir del despojo de sus tierras a los verdaderos propietarios, a partir de la llamada conquista y que después fueron estancias, mayorazgos y posteriormente haciendas. Era una organización “sui generis”, ya que no libraba a los originarios de América del trabajo coercitivo. 

En 1862 el Papa Pío lX, por Bula “Deo Optimo Maximo” erige el obispado de Querétaro desmembrando la arquidiócesis de México, donde La Sierra Gorda pasa a pertenecer a esta nueva circunscripción eclesiástica, salvo San Luís de La Paz, que pertenecerá a la de león erigida pocos años antes. 

Es importante el análisis histórico y social, al documento para edificar una nueva sede parroquial en San José Casas Viejas el 23 de abril de 1866: 

“El cura y juez eclesiástico de esta feligresía Domingo Rodríguez, mirando con profundo sentimiento que la actual iglesia parroquial no es más que un cañón de adobe muy mal construido, muy débil y estrecho, incapaz de contener la numerosa confluencia de fieles que asisten frecuentemente y piadosamente a la celebración de los divinos oficios,  que su debilidad y estreches solo fueron una exigencia de la época de erección en calidad de Ayuda de parroquia de idioma castellano, independiente del curato de Xichú de indios ascendía a la categoría de iglesia parroquial de Señor San José en el año de 1774 y que la edificación de un buen templo es ya una imperiosa necesidad del estado floreciente en que se halla esta feligresía, ya que excede de 25 mil habitantes”.  

El actual templo de la parroquia de San José Iturbide es una de las obras finales del neoclásico en este país y pareciera inspirada en la idea del cura Nicolás Campa, sobre la Basílica de San Pedro en Roma.

Exclusión Social en Europa

 La Exclusión Social

El 2010 ha sido declarado “Año europeo de lucha contra la pobreza y la exclusión social”. Con este motivo, Justicia y Paz Europa dirige un llamamiento a los estados europeos para reclamar acciones de solidaridad en tiempos de crisis.

Justicia y Paz Europa es una red de 31 comisiones de Justicia y Paz, que han recibido el mandato de sus conferencias episcopales de hablar en favor de la lucha contra la pobreza, los derechos humanos, la paz, la reconciliación y el desarrollo.

“Debemos reconocer que la única oportunidad que tenemos de encontrar una respuesta duradera a las actuales crisis reside en nuestros renovados esfuerzos por la solidaridad global y la cooperación. Las crisis actuales son una advertencia urgente ante el potencial destructor de una creciente crisis económica no regulada y de un modelo de desarrollo que no pone la justicia social en el centro”, afirma la organización eclesial.

Por ello, la Conferencia de Comisiones Justicia y Paz de Europa hace un llamamiento a todos los estados europeos a emprender una serie de pasos en la “lucha contra la pobreza y la exclusión social”.

La organización eclesial pide la puesta en marcha de medidas eficientes de lucha contra la pobreza y la exclusión social, partiendo de la convicción de que esta lucha es al menos tan importante para el futuro del país como la protección del sistema financiero.

Pide introducir un sistema de normas y directivas “para asegurar que las actividades económicas y financieras no se hagan en detrimento del desarrollo humano, ni contra nuestros deberes de solidaridad internacional y que no violen los derechos humanos”.

Solicita también el desarrollo de la transparencia económica por la introducción de estándares y certificaciones para que las empresas respeten las normas y las directivas, y también para el sector de los bancos y las finanzas (por ejemplo, el deber de las empresas multinacionales de pagar los impuestos en el lugar de producción).

La organización insiste en la introducción de un impuesto sobre las transacciones y los beneficios financieros en provecho de la ayuda al desarrollo o la financiación de estructuras de utilidad pública, el apoyo a una política de desarrollo centrada en las condiciones de vida y de trabajo que respete la dignidad humana en todos los países.

Pide la supresión de las condiciones desiguales para el desarrollo y el comercio.

Y concluye su declaración pidiendo esfuerzos acrecentados en Europa para limitar las causas y las consecuencias del cambio climático. Paralelamente, pide un apoyo a los países en desarrollo enfrentados a los desafíos climáticos mediante la puesta a disposición de recursos financieros y técnicos.

Por Nieves San Martín

Ataque armado a Zapatistas

Ante los hechos suscitados el pasado sábado 6 de febrero en el Poblado de Bolón Ajaw, municipio de Tumbalá, este Centro de Derechos Humanos comparte el siguiente pronunciamiento como adelanto a la documentación recabada sobre el ataque perpetrado por integrantes de la OPDDIC a integrantes de las Bases de Apoyo Zapatistas.

Por el riesgo que representó a la paz y las implicaciones de la actuación gubernamental solicitamos su atención y solidaridad.

Equipo Frayba

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

12 de febrero de 2010

Pronunciamiento público

Ataque armado a poblado zapatista de Bolón Ajaw por pobladores priístas de Agua Azul

·       El Gobierno del Estado busca evadir su responsabilidad en el conflicto suscitado y denunciado desde el 2007 e intenta culpar a las Bases de Apoyo Zapatistas del ataque armado contra el poblado zapatista de Bolón Ajaw.

·       El Gobierno Federal presiona para una intervención militar contra civiles “Bases de Apoyo Zapatistas” e incrementa operaciones de inteligencia de fuerzas mixtas militares y civiles.

·       La Junta de Buen Gobierno realiza acciones para un acuerdo de distensión basado en los procedimientos de la justicia autónoma indígena.

·       Falta de voluntad del gobierno estatal cierra posibilidades de acuerdo de distensión.

El día 6 de febrero de 2010, a las 9:00 horas, este Centro de Derechos Humanos recibió información de la Junta de Buen Gobierno “Corazón del Arcoíris de la Esperanza” (JBG de Morelia), sobre la situación de emergencia existente en la zona derivado de un ataque armado en contra del poblado zapatista de Bolón Ajaw, perteneciente a la Región Autónoma San José en Rebeldía, Municipio Autónomo Rebelde Zapatista Comandata Ramona, del Caracol IV “Torbellino de Nuestras Palabras”.

Por otro lado, a las 9:39 hrs. funcionarios del Gobierno del estado de Chiapas establecieron comunicación con este Centro para saber si se tenía información acerca de un enfrentamiento en Bolón Ajaw. Hicimos de su conocimiento la solicitud de intervención por parte de la Junta de Buen Gobierno, sin que se tuviera mayor información al respecto por el momento. 

Fue así que integrantes de este Centro se trasladaron de manera inmediata a la sede de la Región San José en Rebeldía para entrevistarse con las Autoridades del Municipio Autónomo Rebelde Zapatista Comandanta Ramona y documentar la situación del ataque armado perpetrado contra Bases de Apoyo Zapatistas por parte de pobladores de Agua Azul identificados como integrantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), mismos que se presumió en el año 2007 –según versión oficial-[1], habrían entregado las armas y abandonado su militancia en la Organización Para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos, A.C. (OPDDIC)[2].

Cabe señalar que la situación de agresiones y hostigamientos de pobladores de Agua Azul, miembros de la OPDDIC, contra las Bases de Apoyo Zapatista del poblado de Bolón Ajaw, había venido siendo documentada y denunciada de manera reiterada tanto por la Junta de Buen Gobierno, como por diversas organizaciones civiles, principalmente a partir del año 2007 ante el  incremento del clima de violencia generado por la OPDDIC.

Desde entonces, el Gobierno del estado ha sido responsable de mantener en impunidad las acciones de agresión y hostigamiento realizadas por los militantes de la OPDDIC, de administrar el conflicto en el tiempo y no darle solución definitiva. Esta situación colocó al grupo de filiación priísta bajo un manto de impunidad que favoreció su beligerancia y la escalada del clima de hostilidad contra los pobladores de Bolón Ajaw.

Es así que los presuntos ex militantes de la OPDDIC invadieron apenas hace unas semanas,  la tierra recuperada de los pobladores de Bolón Ajaw, para estar en condiciones de participar en la gestión de los proyectos ecoturísticos planeados para ese territorio por parte del Gobierno Federal y Estatal. En respuesta, Bases de Apoyo Zapatistas se han movilizado para retomar el control de ese territorio en dónde dicho grupo perpetró deleznable ataque armado contra las Bases de Apoyo Zapatistas.

Ante la gravedad del evento, este Centro reconoce la sensibilidad y responsabilidad de la Junta de Buen Gobierno, ya que en su calidad de Autoridades Autónomas establecieron acciones inmediatas para la distensión. De esta manera, propusieron a este Centro de Derechos Humanos realizar la tarea de “puente de comunicación”, papel que fue aceptado. Es decir, “prestar oído” a las propuestas de parte del Gobierno del estado de Chiapas, cuya palabra pareció representar los intereses y voz de los pobladores priístas de Agua Azul, y entregarlas a la Junta de Buen Gobierno para su consulta y nuevas propuestas.

Desde esa posición, este Centro fue testigo de los procedimientos de justicia autónoma indígena donde las propuestas guardaron equilibrio entre realizar acciones que demostraran buena voluntad para avanzar hacia los acuerdos, y la exigencia del reconocimiento de la serie de agresiones de que había sido objeto la comunidad de Bolón Ajaw por exigir respeto a su territorio.

Por otra parte, el Gobierno del estado, manifestó que la única salida viable para resolver este conflicto era establecer una mesa de diálogo en Palacio de Gobierno, en la que tendría que presentarse una representación de la comunidad zapatista de Bolón Ajaw, ya que los líderes priístas de Agua Azul ya se encontraban ahí. Que dicha mesa sería presidida por el Gobernador, y que en caso de no hacerse así, no habría  otra salida que la intervención militar. Ésta era la posición sostenida desde Tuxtla Gutiérrez, por los representantes de instancia federales (SEDENA, PGR, PF), estando presentes por el Gobierno del estado de Chiapas, el Gobernador, el Secretario General de Gobierno y el Procurador General de Justicia del Estado. 

Es importante señalar que mientras se buscaba una salida acordada a esta problemática, la tensión en la región se incrementó debido a la realización de un operativo de fuerzas mixtas Federales y Estatales. Se realizaron sobrevuelos de helicópteros en la comunidad de Bolón Ajaw, se enviaron 6 camiones tipo torton de transporte con elementos policíacos, y alrededor de 15 camionetas de la Policía Estatal Preventiva instalados en la comunidad de Xanil (a 15 minutos del crucero Agua Azul).

Fue constante el movimiento de agentes de inteligencia del Estado que se disfrazaban de periodistas y turistas para ingresar en Agua Azul.  Así también había pobladores de la región que fungían como informantes de diferentes instancias gubernamentales. Además, este Centro fue informado de la incursión de un grupo de fuerzas mixtas del Ejército Mexicano, Procuraduría General de la República y Policía Federal en el territorio de Agua Azul. 

Con estas acciones, el Gobierno del estado no abonó a la distensión y solución del conflicto. Mostró una falta de voluntad para corresponder a las acciones de distensión establecidas por la Junta de Buen Gobierno; se mantuvo modificando y radicalizando su postura frente a los pasos a seguir para caminar hacia un acuerdo sólido. De esta manera hizo evidente su estrategia de “ganar-ganar”, lógica en la política institucional, pero estrategia poco sensible ante la magnitud del problema y los actores que estaban interviniendo, señal de falta de respeto por la vida comunitaria de los Pueblos Indígenas.

Del mismo modo, mientras expresaba su disposición de llegar a acuerdos, utilizaba los medios de comunicación para tergiversar y fabricar una versión que culpaba a las Bases de Apoyo Zapatistas de Bolón Ajaw. Asimismo, intentó también criminalizar a los ejidatarios adherentes de la Otra Campaña del Ejido San Sebastián Bachajón y con esto buscar presionarlos para participar en la mesa de diálogo y ahí orillarlos a entregar la caseta de cobro.

Ante la posición del Gobierno del estado, la Junta de Buen Gobierno dio por finalizado el puente de comunicación, y por tanto el papel que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas A.C. desarrolló. Este Centro desea expresar que debido al cumplimiento de responsabilidad en la interlocución que se asumió para la facilitar la comunicación entre las partes, para la construcción de acuerdos que dieran solución a este conflicto, no había emitido información pública alguna.

 

Ante todo lo ya expuesto este Centro de Derechos Humanos manifiesta:

1. Profunda preocupación ante los hechos sucedidos en el poblado de Bolón Ajaw, producto de la mala actuación y omisión por parte del Gobierno del estado para resolver un problema ante el clima de violencia generado en contra de las Bases de Apoyo Zapatistas por parte de pobladores de Agua Azul, mismos que son integrantes del PRI, y presuntamente ex militantes de la OPDDIC.

2. Rechazamos el intento del Gobierno del estado de responsabilizar del ataque armado contra el poblado zapatista de Bolón Ajaw a las Bases de Apoyo Zapatistas, a los adherentes de la Otra Campaña del ejido San Sebastián Bachajón, y de generar condiciones para una intervención militar, ordenada por el gobierno federal contra la población civil, situación que agravaría las condiciones del conflicto armado interno no resuelto en Chiapas.

3. Responsabilizamos al Gobierno federal y estatal de actuar en contra de la Paz a la que como pueblo Soberano de México tenemos derecho. 

4. Hace un llamado URGENTE a la sociedad civil nacional e internacional, comprometida con la defensa y ejercicio de los Derechos Humanos, a pronunciarse en contra del claro incremento de las acciones de violencia en contra el proceso autonómico, civil y pacífico, de las Bases de Apoyo Zapatistas y sus Juntas de Buen Gobierno como instancias civiles.

Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, A.C.

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Nota: En breve, este Centro hará público un informe que describe la documentación recabada en la zona, misma que da testimonio del ataque armado contra la población civil zapatista de Bolón Ajaw.




 

 Comunicado de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas de fecha 20 de diciembre de 2007.

Organización social de corte paramilitar cuya trayectoria se ha caracterizado por su beligerancia y su rol como actor en la estrategia integral de contrainsurgencia implementada por el Gobierno mexicano en contra del EZLN, sus bases civiles y simpatizantes.

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Educación y derechos humanos

Visita del relator sobre educación  

Miguel Concha 

 

La Jornada   

Desde la perspectiva de los derechos humanos, la educación es, entre otras cosas, un medio para que las personas desarrollen todas sus capacidades y potencialidades, y tengan acceso a la herencia cultural de la humanidad. Como atinadamente ha sido descrita, es un derecho multiplicador, pues contribuye a ejercer otros derechos humanos, tanto civiles y políticos, como económicos, sociales y culturales. La educación no es por tanto una mercancía ni un servicio. Como servicio, la educación tiene la finalidad de crear capital humano”. Ahora bien, el capital se compra o se vende, las personas no. Como mercancía, la educación se abandona a merced de las fuerzas del mercado, de las leyes de la oferta y la demanda. Como derecho, es un bien público que el Estado está obligado a respetar, proteger y garantizar. 

Dadas las diferentes formas de violencia que se viven hoy en México, donde el crimen organizado ha puesto en jaque a las autoridades, y en el que ciertos grupos de la población se encuentran cada vez más en situaciones de vulnerabilidad –como acabamos de ver con el infame asesinato de 15 jóvenes que asistían a una fiesta en la Ciudad de Juárez, Chihuahua–, resulta oportuna la visita del relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz Villalobos. En una apretada agenda, tiene planeado reunirse entre el 8 y el 18 de este mes con representantes del gobierno, de las organizaciones civiles y del sector académico. Visitará también algunas escuelas primarias y secundarias, así como universidades públicas en Chiapas, Nuevo León y el Distrito Federal. 

El experto de la ONU, de nacionalidad costarricense, pero nacido en esta capital, como lo reconoció él mismo en días pasados, expresó al llegar especial interés y afecto por nuestro país, así como voluntad para contribuir desde su mandato al cumplimiento del derecho a la educación. Para intercambiar opiniones e información sobre su visita, ya desde el lunes pasado se reunió con funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Secretaría de Educación Pública. En esa reunión señaló que a partir de su investigación y de la información que recabe, elaborará un informe que deberá ser presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el próximo junio, en el que se harán recomendaciones puntuales al gobierno de México. 

El martes 9 el experto sostuvo un encuentro con el doctor José Narro, rector de la UNAM. Posteriormente se reunió con estudiantes, académicos y representantes de organizaciones civiles en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de nuestra máxima casa de estudios, donde, entre otras cosas, dijo que con su informe desea dar un mensaje muy claro: la educación es un derecho humano fundamental, puerta de realización de otros derechos, y el Estado está obligado a garantizarlo a todas las personas, especialmente aquellas que se encuentran en situación de discriminación. Enfatizó la importancia de devolver a la educación sus verdaderos fines, que no son los de resolver los problemas de los empleadores, sino los de satisfacer las necesidades humanas de las personas. La educación, subrayó, no resuelve por sí misma el problema de la violencia, si no se supera este modelo de sociedad, caracterizada por ser superflua, consumista, deshumanizada y desigual.

El relator especial tiene además como misión recabar información sobre la calidad de la educación, especialmente para los niños y las niñas de comunidades indígenas, migrantes y otros grupos económica y socialmente desfavorecidos. A este propósito, ya algunas organizaciones civiles y expertos del sector académico han hecho saber al relator que en México alrededor de 400 mil niños de entre seis y 11 años de edad no reciben ninguna atención educativa, y que, de éstos, la mayoría son niños trabajadores, hijos de jornaleros agrícolas migrantes. También se le ha proporcionado información sobre las altas tasas de analfabetismo que se dan entre la población indígena, lo que demuestra problemas, como el que en las zonas habitadas por estos pueblos no se cuenta con suficientes escuelas, y que éstas son generalmente de multigrado. Se le reiteró que la educación bilingüe e intercultural sigue sin recibir los apoyos indispensables para convertirse en una realidad, por lo que los indígenas siguen sufriendo de discriminación y exclusión. No ha habido además un cambio sustancial en la concepción paternalista y autoritaria de muchas autoridades del gobierno hacia ellos, y no existe un real interés por rescatar la riqueza cultural de estos pueblos. 

En un encuentro convocado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), el relator pudo dialogar con expertos del sector académico y social, quienes le manifestaron que mientras los derechos humanos no sigan siendo una prioridad para las elites gobernantes, y la educación no sea concebida como un derecho fundamental, el modelo educativo no logrará la calidad que se requiere para hacer frente a los retos que vive el país. Teniendo en cuenta que la discriminación y la violencia contra las mujeres sigue manifestándose en todos los estratos sociales y en todo el país, se subrayó la importancia de tranversalizar la perspectiva de género en todos los niveles, y se le invitó a poner especial atención en temas como la educación sexual, la educación en derechos humanos y las telesecundarias, pues en ellas se atiende a la población rural e indígena en el nivel prescolar. 

Luis Villoro y F. Del Paso; El Laicismo

Necesitamos independizarnos de nuestros prejuicios hacia los indios, sostiene Luis Villoro 

Denuncia Fernando del Paso los “feroces ataques” del gobierno federal al laicismo  

Arturo Jiménez 

Periódico La Jornada 

Sábado 13 de febrero de 2010, p. 11  

El laicismo mexicano “no ha dejado de sufrir feroces ataques aun en nuestros días, provenientes no sólo de la extrema derecha, sino también del corazón mismo del gobierno federal”, consideró el escritor Fernando del Paso en El Colegio Nacional. 

El autor de las novelas José Trigo, Palinuro de México y Noticias del Imperio habló así la noche del jueves durante su conferencia ¿De qué nos independizamos… y cuándo?, a propósito del libro El proceso ideológico de la revolución de Independencia, del filósofo Luis Villoro, publicado en 1953, cuando tenía 31 años. 

Del Paso dijo que decidió contribuir a la conmemoración del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución mediante algunos comentarios basados en ese libro de Villoro, pues lo considera, “junto a grandes ensayos como El perfil del hombre y la cultura en México, de Samuel Ramos, y El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, una de las obras fundamentales para entender a nuestro país, México; lo que fue, lo que es y, quizás, lo que podría ser”. 

La conferencia de Del Paso, junto con otras de miembros de El Colegio Nacional, se publicará este año en un libro conmemorativo de dichas efemérides. 

Ante Luis Villoro (1922) y un auditorio lleno, Fernando del Paso (1935) se refirió “a lo que parece una lucha interminable por lograr la independencia definitiva de una Iglesia católica romana intolerante e impositiva”. 

Abundó: “para ponerle fin a esta batalla, se necesita un gobierno que acabe de entender de una vez por todas que el laicismo, lejos de atacar a una religión, las protege a todas, y protege por igual a todos los creyentes y los no creyentes, incluyendo a los propios jefes de Estado que, en una república laica, tienen la libertad de ejercer su propio credo en privado”. 

Por otro lado, señaló que “la independencia de la corona española le resultaba indispensable a los criollos de Nueva España. Pero no exactamente la independencia de México, sino de uno de los muchos Méxicos que existían entonces y siguen existiendo hasta la fecha. 

“De todos ellos fue uno solo el que cortó los vínculos que lo hacían vasallo de España y de los peninsulares, que habitaban en su propio territorio: el México de los criollos, el México de los blancos.” 

Para el narrador, pintor y ensayista, lo que quedó después de la Independencia fue “una clase blanca consolidada y dominante, unos cuantos habitantes de raza negra y una inmensa y mayoritaria población de indios. 

“Indios nada más, sin sobrenombres peyorativos, que nunca se enteraron a cabalidad de lo sucedido y que no se independizaron de nada o de casi nada, ni entonces ni ahora, desamparados, denigrados, discriminados, muertos de hambre. Pero, eso sí, aureolados con los resplandores de una cultura pretérita y glamurizada, a la cual los nuevos criollos alaban como si fuera la propia. Sí, pero de labios para afuera y de la cual presumen sin conocerla a fondo.”

Al final de la conferencia de Del Paso, Villoro respondió a preguntas al respecto de reporteros: 

“Del Paso tiene toda la razón: de lo que nos hemos independizado es sólo de la nación española, pero tenemos que independizarnos de muchas otras cosas. Hay en México muchas tendencias a independizarnos también de otras cosas, y creo que necesitamos hacerlo de nuestros prejuicios, de los prejuicios hacia los indios, por ejemplo. Ahorita hay una nueva campaña en favor de los derechos de los pueblos indígenas, y creo que a eso debemos contribuir.” 

Al principio de su conferencia, Fernando del Paso mencionó la paradoja de que mientras México se quería emancipar de España, ésta a su vez luchaba por independizarse de la invasión de Francia, además que el rey Fernando VII era prisionero de los franceses. 

Al explorar el asunto de la influencia de la Revolución Francesa en México y tras mencionar la presencia de las ideas de la Ilustración en ciertos círculos intelectuales de la Nueva España, Del Paso precisó: 

“En más de una ocasión, Luis Villoro nos invita a darnos cuenta de que, entre las teorías que inspiraron a la Revolución Francesa y aquellas que dieron lugar a nuestra guerra de Independencia, hay muy poca relación, aunque parezca y se haya dicho lo contrario.” 

Comentó también que la independencia de Estados Unidos tuvo menos impacto en la de México del que suele considerarse. E incluso trajo a cuenta otro hecho paradójico: la admiración que pudieron haber tenido los insurgentes mexicanos por el país vecino, se habría transformado en decepción por el despojo de la mitad del territorio. 

Tras mencionar, con Villoro, la importancia de José María Morelos como figura representativa de la conciencia revolucionaria netamente popular, Del Paso también se refirió a la figura de Miguel Hidalgo, quien abanderó el movimiento con la imagen de la Virgen de Guadalupe, que arrastraba multitudes. 

Del Paso reconoció que el surgimiento de las reivindicaciones prehispánicas y el desprecio por el periodo colonial se dio en México, de manera incipiente, una vez lograda la Independencia, en el siglo XIX, como lo demostró Villoro, y no a partir de la Revolución de 1910. 

Sin embargo, ese “pasar por encima” de los tres siglos de la Colonia es considerado por Del Paso y Villoro como un argumento “débil y retórico”, pues se ignora la herencia europea y sólo se reconoce la indígena.

“Cuarenta grados” de Askari Mateos

Escritor oaxaqueño presenta el libro “Cuarenta grados”

El escritor oaxaqueño Askari Mateos.

Foto: Cortesía

Organización Editorial Mexicana

El Sol de México

Askari Mateos presentó una lectura de su primer volumen de cuentos “Cuarenta grados” en el Centro Cultural Pasagüero.

Seis historias reales que tienen su origen en el trabajo periodístico, pero que son abordadas con una estructura literaria, a través de la incorporación de anécdotas y la creación de imágenes y ambientes que las trasladan al terreno de la ficción.

“Cuarenta grados”, primer libro de cuentos del joven escritor oaxaqueño, trata desde diversos frentes el tema de la migración de los trabajadores originarios de Oaxaca a Estados Unidos.

Editado por el Programa Cultural Tierra Adentro, de la Dirección de Publicaciones de Conaculta, estos relatos recrean la huida y el regreso de personajes disímiles en sus circunstancias, pero todos con el mismo sueño, el viaje al norte.

Reportero de diarios locales y de la capital del país, Askari Mateos señaló que las historias reunidas en el libro prácticamente llegaron solas a él. Se originaron y fueron escritas en 2004, cuando trabajaba algunos reportajes sobre las fiestas patronales en diversas comunidades de Oaxaca, cuando sus entrevistados le contaron lo que le había ocurrido a familiares y conocidos en su búsqueda del “sueño americano”.

En ese momento, comentó, se dio cuenta de que, en general, el fenómeno de la migración es poco tratado en los periódicos, salvo cuando tiene que ver con el monto anual de las remesas, pero en muy pocas ocasiones con las vivencias de quienes toman la decisión de cruzar la frontera y de cómo muchos de ellos regresan enfermos o muertos. Con la inquietud a cuestas, pero sin el pretexto periodístico para contar los sucesos que le habían transmitido, pensó en recurrir a la literatura, en particular a la narrativa, como el canal ideal para expresarlo. “No me fue fácil, porque necesitaba salvar esa pequeña y delgada línea que divide al periodismo de la ficción, por lo que me di a la tarea de trabajarlas literariamente, mediante la incorporación de anécdotas y la creación de imágenes y ambientes para quitarles el tono periodístico”. Quizá como una secuela de su trabajo como periodista, Mateos confesó que para él es fundamental escribir a partir de la realidad, pues le resulta indispensable referirse a aquello que ocurre a su alrededor, aunque reconoció que muchas veces adquiere cierto grado de conciencia sobre determinado problema cuando empieza a escribir; es el momento que entra en contacto con la realidad y se convierte en testigo fiel de los hechos.

Rechazó que echar mano de la ficción y no recurrir al lenguaje periodístico le reste veracidad o impacto a las historias, porque relata las cosas tal como ocurrieron. A su parecer, si en algo se ven alteradas es cuando juega con las imágenes y los ambientes; cuando se arriesga un poco en lo que se refiere a las estructuras, pues en todos los casos “hay un ejercicio literario pensado y por ello quizá ofrezcan distintas lecturas”.

Mateos refirió que Oaxaca es un estado abundante en pintores y poetas, pero con escasa producción narrativa y menos aún la de contexto social. Dijo que quienes escriben narrativa se centran en aspectos relacionados con la cosmovisión, lo que atribuye a la herencia de Andrés Henestrosa, quien abordó la literatura desde esa perspectiva.

Sin embargo, consideró que ya es preciso alejarse de eso “para poder asimilar nuestra realidad y que la narrativa oaxaqueña alcance un contexto de universalidad”.

“Para mí era algo importante mostrar esto. Mi intención es provocar la mente del lector con historias reales que, de alguna manera, también cumplen con las estructuras formales de la narrativa”, puntualizó.

De esta suerte, a través de los seis relatos que integran “Cuarenta grados”, Askari Mateos intenta tocar el tema de la migración desde distintos frentes: los que están acá, los que están allá y los que intentan cruzar.