La educación musical en Querétaro

El aprendizaje musical, un asunto de disciplina y voluntad

Diario de Querétaro

Margarita Ladrón de Guevara

Querétaro, Querétaro.- “La gente debe pensar que para llegar a ser abogado o doctor, primero debieron estudiar primaria, secundaria, preparatoria y pasar el examen de admisión de la universidad; en la música es lo mismo, pero se cree que es muy fácil; la realidad es que hay que estudiar años” afirma José Guadalupe Flores, director titular de la Orquesta Filarmónica de Querétaro en la rueda de prensa ofrecida para la presentación de la II Temporada de Conciertos “Celebraciones centenarias”, y quien siempre ha manifestado su rechazo a proyectos que, disfrazados de espectacularidad, esconden el oportunismo de promotores que convocan a niños a cantar o formar orquestas, tal y como ha sucedido recientemente en televisoras que crean orquestas infantiles o coros multitudinarios e interpretan una sola obra “eso no es estudiar música” afirma Flores “eso es sólo aprenderse una partitura”.

Diferente es el valioso trabajo que realizan algunas bandas de pueblo o de los barrios, que con amor sincero a la música, mantienen tradiciones familiares y comunitarias en fiestas patronales, desde maestros tocadores en comunidades rurales o bandas de viento, orquestas de escuelas, Colegios de Bachilleres o estudiantinas. Pero ser músico profesional, que integre una orquesta sinfónica, es diferente.

Y es que a raíz de la visita del violinista italiano Domenico Nordio, quien ofreció un curso a violinistas de la orquesta y del Conservatorio, el nivel de estudios en la música se puso sobre la mesa al reflexionar sobre la realidad educativa en México y la situación que se vive en Europa, en particular en Italia en donde se han cerrado los conservatorios, lo que amenaza con disminuir la oferta de músicos de alto nivel, según manifestó Nordio.

El hecho de que en Italia hayan cerrado los conservatorios es preocupante para toda la tradición musical. Domenico Nordio lamenta que, con este nuevo sistema, los músicos egresan a una edad en la que ya no tienen oportunidad de entrar a orquestas. “El sistema universitario fue creado para que los jóvenes tuvieran la oportunidad de estudiar otra cosa además de la música al reducirse las posibilidades de trabajar en ella”, es decir, en un conservatorio se empieza a estudiar música desde niño a la par que las materias escolares; pero con el sistema universitario, el joven empieza a estudiar una carrera musical a los 18 años, cuando ya es muy tarde para ser solista o entrar a una orquesta, no así poder estudiar otra carrera. “El joven egresado, a los 28 años no tiene posibilidad de trabajar en la música a menos que cambie de empleo”.

LAS ARTES EN LA EDUCACION BASICA

“No es sólo tomar la guitarra y leer notas” afirmó el guitarrista Ramiro Martínez en abril al presentar el programa del Encuentro Internacional de Guitarra “son muchas horas de estudio y para poder tocar un concierto como solista, hay que estudiar ocho años”. En el caso de la guitarra, es el instrumento que más gusta a los jóvenes, dice Martínez, pero la disciplina es la misma que con un violín o piano. “Es decir que es el instrumento que más quieren tocar los jóvenes que entran a la Escuela de Música de la UAQ” pero el problema es el mismo: muchos empiezan tarde y es difícil dedicarse de manera profesional a la música “cuando entran a la universidad, a los 18 años, ingresan sin tener estudios previos de música y es muy difícil que puedan dedicarse de manera profesional al instrumento” a diferencia de aquellos que estudiaron desde niños en un conservatorio o con un maestro. “Si ese sistema existiera en Querétaro, podríamos hablar de otro nivel musical; es un grave problema el que en las escuelas estén quitando la educación musical porque con la música se crece”.

En Querétaro existen 2054 escuelas de educación básica (Preescolar, Primaria y Secundaria), según datos de USEBEQ. A partir de 1960, por decreto de Adolfo López Mateos, es que existe el libro de texto gratuito y la educación artística como asignatura obligatoria en la educación básica. En el programa de estudios se incluyen todas las artes, particularmente música, dibujo y teatro. En Secundaria, es obligatorio en los tres grados, pero la enseñanza es diferente que en Primaria. A decir de Jesús Martínez, jefe de Servicios Administrativos Primarios de USEBEQ y quien pasó 18 años de su vida frente a un grupo en salón de clases, la educación artística en Primaria es globalizada, es decir, tiene que ver con la motricidad fina y conducta del niño. Por ejemplo, si un alumno tiene mala caligrafía se recomendaría ejercitar sus dedos tocando un instrumento; si tiene problemas de inseguridad, se le pone a cantar o en obras de teatro. Las artes ayudan al desarrollo psicomotor del niño, pero depende del director o maestro qué tanto se profundice en las habilidades artísticas del niño, afirma Martínez.

Según datos proporcionados por USEBEQ, cada escuela tiene además talleres, ya sea de oficios o de artes. Existen gracias a ello, bandas de guerra, estudiantinas y bandas de viento, aunque también equipos de fútbol y otros deportes pues la educación física también aporta al desarrollo psicomotor del niño. La dedicación a cada disciplina depende del maestro y de los papás.

LA ORQUESTA JUVENIL Y

CORO INFANTIL

En 1990, con el Sistema Nacional de Orquestas nació la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez (OSJCCH), dependiente de la Coordinación Nacional de Orquestas del CONACULTA; éste último tiene 159 grupos afiliados de 32 estados del país, con más de 6,712 integrantes según su sitio web. La OSJCCH es un caso ejemplar del nivel que pueden alcanzar los jóvenes cuando el estudio y aprendizaje musical es sistemático.

En Querétaro, la Orquesta Sinfónica Juvenil Silvestre Revueltas (OSJSR) cumple este 2010, cinco años de formada, y a decir de su director Jesús Almanza quien también dirige el Coro Municipal Voces Queretanas, nunca han tenido ningún apoyo fijo económico de instituciones; está integrada por estudiantes de los conservatorios de Celaya y Querétaro, pero actualmente no tienen un calendario de ensayos sistemáticos en conjunto.

En 2008/2009 gozaron de un apoyo federal, lo cual les permitió becar a los cerca de 80 integrantes, casi la mitad queretanos, de entre 10 y 28 años y comprar instrumentos. Su sede para obtener recursos ante la Federación es Celaya, donde habían podido hacer conciertos cada mes; pero al carecer de temporadas fijas, no realizan ensayos continuos como sí lo hacen orquestas juveniles profesionales.

“Para que un joven pueda ingresar a la orquesta tiene que audicionar” precisó durante la presentación del programa del Encuentro Internacional de Guitarra, a finales de abril pasado y en el cual ofrecieron un concierto en el Teatro de la República, su segundo en Querétaro en lo que va del año. Almanza es optimista respecto a su orquesta y habla de resultados “en nuestro país, tener una orquesta juvenil es un lujo; en el caso de la OSJSR puedo decir que a cinco años de formada, cinco integrantes participan en orquestas profesionales, dos contrabajistas en Chihuahua y San Luís Potosí, respectivamente, un fagotista y violista en la Orquesta Filarmónica de Querétaro; y otro más en la de Pachuca, Hidalgo”; aunque esto responde al trabajo que han realizado los jóvenes de manera independiente. La OSJSR involucra en sus conciertos al Coro Infantil Sinfónico, que pretende en julio viajar a China con 50 de sus 150 integrantes; para tal efecto, el director José Rocha afirmó a Diario de Querétaro que necesita 2 millones y medio de pesos; recibió algunos recursos del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, así como el pago de 89 mil pesos por su participación en el concierto Cerca del cielo, en Bernal con Armando Manzanero y para completar lo que le falta, realizará, según dijo, una colecta de bote y un concierto en el Teatro de la República el 12 de junio.

Pero el coro no es profesional, aunque tenga talento; al respecto, Rocha reconoce que los integrantes, motivados por el viaje a China “han trabajado arduamente” frente al reto de representar a México. El coro está integrado por alumnos de escuelas particulares, colonias marginales y centros de día.

Por su parte, la OSJSR no cuenta con recursos para costear el pago de un teatro o transporte para realizar ensayos de repertorio y una temporada regular. “Este año gracias a gestiones de Laura Corvera -directora del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes- se han logrado recursos para el Coro Infantil Sinfónico”, dice Almaza, quien precisa que la sede de la OSJSR es Celaya y no Querétaro, por lo que no podría solicitar éste estado recursos ante la Federación.

LOS MUSICOS PROFESIONALES

“Hace falta que en las escuelas haya verdadera educación musical para poder tener músicos porque si Nordio opina que el futuro está aquí…ya nos amolamos!” dice Flores. Pone de ejemplo lo sucedido el pasado 5 de febrero, cuando se integró un coro de 500 voces, integrado, entre otros, por el Infantil Sinfónico y de diferentes escuelas del estado; también había una orquesta infantil. “Es una tristeza eso, porque nada más nos emocionamos. Nos ponen una orquesta con un montón de chiquitos que habían estado 120 días trabajando, pero estos niños debieron haber estudiado dos años por lo menos: los ponen a hacer 120 ensayos para ese concierto en particular, no pueden tocar lo que tocaron esa noche -9ª de Beethoven-, a esos niños se les tiene que dar una partitura o nivel adecuado a sus conocimientos”. Al respecto, la Orquesta Filarmónica de Querétaro tiene el proyecto de apoyar a niños que estudien un instrumento con la tutoría de un músico de la Orquesta; ya cuentan con las partituras especiales para el nivel de cada niño.

“Esa calentura de la Esperanza Azteca, que quisieron hacer en todo el país y que pone a los niños a tocar en seis meses, es imposible; por otro lado, fui a ver a los conservatorios con los niños que ahí tocan y sí tocan a Bach o algunas cosas de Haydn… pero tienen años estudiando”. Querétaro no participará en Esperanza Azteca, según confirmó la directota del IQCA, Laura Corvera.

La opinión del director de la Filarmónica queretana es firme “yo no creo en la Esperanza Azteca ni en nada de estas cosas; hace unos días le decía al gobernados que si en verdad hay intención de hacer una orquesta infantil, entonces vamos a hacer un conservatorio de a de veras, donde los niños estudien a la par la escuela normal con los instrumentos”, incluso se presentó un proyecto que desarrolló el asistente del director titular y violinista Cuauthemoc Juárez, en el cual se detallan las necesidades como un edificio, maestros, instrumentos, etc.; aunado a esto, cada músico de la Orquesta tendría dos alumnos a quienes daría clases dos veces a la semana con un salario decente por hora. “Como todo es dinero, se vino abajo; pero no nada más es la falta del dinero, es falta de voluntad política para quitarnos el show tipo Televisa”. Y arremete “los músicos de la Filarmónica, que son los profesionales del instrumento, son los que deberían estar dando clases en la Universidad, o en el Conservatorio, pero no se puede porque hay sindicatos, o no se puede correr a los maestros que tienen 50 años ahí”.

LA ESCUELA RURAL Y LA PARTICULAR

Mauricio Soto, principal del corno en la OFEQ, dirige la banda de música de la escuela particular John F. Kennedy en donde presentó un programa de estudios musicales que incluía la compra de instrumentos. Actualmente, dicha escuela tiene una orquesta de alumnos de Secundaria y Preparatoria, y acaba de crear la de Primaria. “La ignorancia es la madre de los prejuicios y en la música se da mucho, en toda Latinoamérica nuestras autoridades políticas y de cultura han carecido de visión a largo plazo” afirmó asumiendo que la generalización es un riesgo pues hay excepciones “se ponen parches aquí y allá, los intereses políticos no tienen que ver con ir formando gente desde abajo”. Soto se considera afortunado al contar con la confianza de una institución privada como el colegio bicultural John F. Kennedy, que dirige la maestra Mirtha Stappung Ruff, si bien acota que el talento no tiene que ver con la clase social, sí es importante la infraestructura de la escuela e interés de los directivos; y coincide con Flores Almaraz “la clase política debe tener conciencia a largo plazo en cuanto a la música, es imposible que en unos meses, un niño esté tocando una obra que lleva años de dificultad” dijo el músico que tiene 24 años de cornista profesional y cuyo debut como concertista fue a los 17 años. “No es fácil enseñar ni tampoco se deben esperar resultados rápidos; si hay talento en Latinoamérica, también hay que contar con el interés de promover aquello que valga la pena, por parte de las autoridades, se deben generar programas a largo plazo y no espectáculos que llenen el ojo; eso es lo que más daño hace en Latinoamérica y eso es lo que pasa”.

Un ejemplo de voluntad desde maestro hasta comunidad, es el de la Escuela Primaria Rural Ignacio Zaragoza, en la comunidad de San Antonio la D, del municipio de Pedro Escobedo, a tan solo 20 minutos de la capital del estado. Ahí, gracias al trabajo del maestro Benito Jiménez, no sólo los alumnos cuentan con 15 mandolinas sino que ayer, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, presentaron el disco Misioneros ecológicos, que incluye once temas a favor del cuidado de la naturaleza. El disco fue grabado en su totalidad dentro de la escuela: los temas fueron compuestos por el maestro y las voces son de alumnos, desde solistas femeninas, acompañados con mandolinas, flautas dulce y hasta el coro, que en total suman 52 niños de 3º a 6º de Primaria. Con apoyo de la presidencia municipal y la USEBEQ, los alumnos realizaron más de 4 mil copias de su disco Misioneros ecológicos, que serán distribuidas en todas las escuelas de la USEBEQ, según afirmó el maestro de 6º y también director, Benito Jiménez.

Con 30 años de trabajo continuo, el maestro Benito afirma que para él, la educación musical es fundamental “la música despierta los sentidos en el niño y les llena el alma” afirmó en entrevista luego de dirigir la puesta en escena con tema a favor de la ecología ante los padres de sus alumnos, en dicha comunidad habitada por poco más de doscientas familias y que cuenta con un solo centro de salud que es visitado los martes por una doctora.

“Milagros por la música”

Conservatorio José G. Velásquez milagros por la música

Conservatorio José G. Velásquez.

Diario de Querétaro

Margarita Ladrón de Guevara

Querétaro, Querétaro.- “Si en verdad quisieran apoyar a la formación musical, en vez de dar dinero a proyectos que son temporales el gobierno debería ver a los que trabajamos desde abajo, con seriedad, de manera sostenida y desde hace mucho tiempo”, es lo que opina el director del Conservatorio Libre de Música José Guadalupe Velásquez, Benjamín Vega Robles. “Esta es una institución que da la cara por Querétaro desde hace más de cien años, deberíamos tener más apoyo” reclama “hay muchos proyectos y espectáculos que no nos llevan a nada y se gastan un dineral en ellos, y a nosotros nos dejan a la buena de Dios”.

“A pesar de sus limitaciones económicas, el Conservatorio hace mucho” se lamenta Vega, pues tampoco puede ofrecerle a los muchachos instrumentos, cuentan con varios pianos pero están deteriorados y no tienen recursos para repararlos “es una tristeza no poder ofrecer algo más digno a los estudiantes”, por eso dice que ahí se hacen milagros a favor de la música.

El presbítero José Guadalupe Velásquez nació en Querétaro 1856 y murió en 1920. Cuando regresó de estudiar música de Alemania fundó, en 1892, la escuela de música sacra. Cuando la escuela tenía 50 años, la ciudad de Querétaro había cambiado; el director era Cirilo Conejo Roldán y él notó que por ser escuela de música sacra, sólo recibían hombres como alumnos así que decidió ampliar la matrícula creando el Conservatorio Libre. También aumentó las materias y clases de instrumentos, para poder no sólo dar órgano y canto gregoriano, si no todos los instrumentos que se requirieran a hombres y mujeres; en el centenario de la fundación, se le dio el nombre del fundador, José Guadalupe Velásquez, en 1992. La escuela nació en el templo de Teresitas, en Reforma; después se cambió a Ocampo #2, pero el ex convento donó una parte para que, compartiendo con la curia y la asociación de asistencia Caritas, ocupe el edificio del ex convento de Teresitas en la calle de Vergara. Ahí, el Conservatorio tiene 89 alumnos en el Bachillerato Musical y 49 en la Licenciatura en Música. En este ciclo escolar hay 33 maestros, todos mexicanos a excepción de la maestra cubana, Eloisa Machado que imparte piano.

Con la llegada en 1992 de músicos de la Filarmónica, el nivel musical de Querétaro cambió para bien. Al ver que el Conservatorio se estaba “quedando chiquito”, el padre Benjamín decidió obtener de la SEP la validez oficial en estudios musicales; a partir de este año 2010, los estudiantes pueden tener un certificado de la SEP en bachillerato musical y la licenciatura en música. Es así que el bachillerato ofrece un plan de estudios de tres años en los cuales pueden estudiar violín, piano, canto, viola, contrabajo, chelo, guitarra, flauta transversa, saxofón, trompeta o clarinete; además, los tres años aprenden sobre dirección de conjuntos corales e historia de la música; en licenciatura, también se estudia italiano y alemán, junto con dichos instrumentos. “Antes, el Conservatorio se avalaba a sí mismo, pero hay que darle a los muchachos herramientas para poder trabajar, desde dar clases a seguir estudiando”. Si bien los alumnos deben realizar paralelamente sus estudios musicales del Conservatorio, con la educación escolarizada de la SEP, pueden estudiar en alguna otra institución que tenga música en cualquier parte del mundo. “Los mismos alumnos nos empezaron a exigir tener la validez oficial, y eso nos ha ayudado a elevar el nivel pues la SEP es muy rigurosa”. Reconoce que les ha costado trabajo subir la exigencia “antes los estudios eran muy de casa, la llevábamos tranquila, pero decidimos meternos a los programas de la SEP, nos encarrilamos a lo establecido y aunque es tardado, nos ayuda para ponernos a la altura y aumentar nuestro prestigio”. Afortunadamente, dice, la SEP e instituciones encargadas han tenido paciencia. El diseño del programa fue con base en ejemplos del Conservatorio de Celaya o la propia SEP.

Egresados del Conservatorio son el violinista y director de orquesta Cuathemoc Juárez y el violinista Daniel Solis, actuales músicos de la Filarmónica de Querétaro; Francisco Álvarez es otro alumno destacado que continuó sus estudios en Alemania. Vladimir Curiel, ahora concertista, también empezó en el Conservatorio desde niño. Respecto a la deserción, es alta; los muchachos creen que es fácil y cuando se dan cuenta de la gran disciplina que hay que tener, se salen. Por eso es importante que estudien paralelamente preparatoria porque cuando desertan del Conservatorio, no tienen más opciones.

Vega afirma que la esperanza son los niños, por eso es que desde hace 20 años ofrecen los talleres de iniciación musical, para niños de 5 a 12 años; así, si hay talento, se fomenta desde la niñez, “los muchachos que entran al bachillerato sin saber nada les cuesta más trabajo aprender música, pero los que están aquí desde niños profundizan en el instrumento, ya no toman algunas materias” abunda el padre Benjamín quien asumió la dirección del Conservatorio cuando Eduardo Loarca, su anterior director, falleció. “La opción laboral es dar clases en escuelas pero aquellos que quieran ser concertistas, deben continuar profundizando en su instrumento aún después de que salen de la licenciatura”.

El Conservatorio se mantiene sólo de las colegiaturas de los alumnos y la única institución gubernamental que los apoya es el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, que les da mensualmente 20 mil pesos “antes eran 15 mil”, asegura Vega, “pero Laura Corvera vino y vio que necesitábamos más y nos aumentó el apoyo; yo se que si por ella fuera, nos daría más apoyos porque ella es testigo del gran trabajo que hacemos aquí”. No pagan renta ni predial pues el edificio pertenece a la curia, que no les cobra.

El coro del Conservatorio ha sido invitado varias veces por la Orquesta Filarmónica de Querétaro para participar en conciertos especiales, como Carmina Burana de Orff, 9ª Sinfonía de Beethoven, Réquiem de Verdi y Mozart, etc. “los muchachos se pelean por participar” admite Vega “esas invitaciones son una gran motivación pues les hacen sentir que vale la pena estudiar tanto”. Al respecto, abunda, la relación con las demás instituciones artísticas es poca “el Conservatorio va creciendo y mejorando su nivel, eso nos dará la seguridad y confianza de relacionarnos con otras instituciones a nivel nacional, porque a veces hasta nos sentimos chiquitos”, pero “si estamos mucho mejor, sólo es un proceso lento pero cuando alcancemos un mejor nivel por la exigencia que nos estamos imponiendo, podremos formar una orquesta”.

Dentro de los próximos proyectos, Vega tiene el realizar un arreglo de la musicalización que Eduardo Loarca hizo del poema Suave patria, de Ramón López Velarde, para presentarlo en julio en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia.