Un Llamado urgente a nuestros lectores

“Un nuevo mandamiento les doy: Que se amen unos a otros” Jn.13-34

Hago un urgente llamado a la comunidad católica y personas de buena voluntad, para que juntos salvemos la vida de mi hija Lucía, quién lleva padeciendo desde hace nueve años, tiene ahora 18 años:

SINDROME METABOLICO-QUISTE SUB ARACNOIDEO – HTA – SINCOPE NEUROCARDIOGENICO, OBESIDAD MORBIDA, DIABETES MELLITUS Y DEPRESION.

Que la ha conducido ya a la pérdida de un oído, esta a punto de perder la motricidad, la vista, tiene depresión por discriminación permanente y violenta, entre otros males.

El internamiento por 32 días, estudios, consultas por un grupo multi disciplinario de médicos y terapia nos cuesta 150 mil pesos aproximadamente y el pago debe ser por anticipado, de lo que estamos muy lejos de tener, es lo más económico, profesional y ético, que hemos encontrado y es en la República de Cuba y es por intermediación de la oficina del Centro Médico Cubano en México.

Urge enviarla a tratamiento a la brevedad posible, por lo que agradeceremos sus donativos a la cuenta de BANORTE 0644528984 a nombre de José Félix Zavala

Cualquier información y detalle lo brindamos de buena voluntad en el tel. 01 442 1 93 52 03

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Comentarios y comunicación en

buzon@eloficiodehistoriar.com.mx

J. Rubén Romero y Pito Pérez: La Vida Inútil

J. Rubén Romero y Pito Pérez, La Vida Inútil.

!Cómo me da lástima el Diablo!

José Rubén Romero nació en Cotija, Michoacán en 1890. En Ario de Rosales, Luis Murguía Guillén, al darse cuenta de las tendencias literarias de José Rubén Romero, lo invitó a fundar un periódico, el que se llamó Iris y en el que se publicaron los primeros poemas de Romero, sin embargo, éstos no fueron reconocidos por el autor, después de que Murguía hizo las “correcciones convenientes.

- ¿Y de quién se escondía usted, señor Pérez?

- De usted, señor Prefecto, a quien no tenía el gusto de conocer, porque no me place la amistad con las autoridades, ni del ramo civil, ni del eclesiástico. Todos ofrecen castigarme en esta y en la otra vida y ninguna me brinda un pedazo de pan.

Su rica y fresca prosa quedó plasmada en su obra literaria: Desbandada, El pueblo inocente; Mi caballo, mi perro y mi rifle, La vida inútil de Pito Pérez, la más conocida y Rosenda

La vida inútil de Pito Pérez ya ha sido llevada al cine en dos ocasiones, siendo los protagonistas Manuel Medel e Ignacio López Tarso, respectivamente. Rosenda, fue protagonizada en el cine por Rita Macedo.

Los poemas de José Rubén siguieron apareciendo, lo que fue motivo de admiración y presunción de sus amigos, así como también, ser distinguido con el nombramiento de socio de un grupo literario de Morelia.

Para José Rubén Romero la distinción de que había sido objeto le llenó de gran satisfacción y lo menos que podía hacer era ir a Morelia, para conocer al presidente y demás socios del círculo literario.

El escritor en ciernes, tropezó con algunos obstáculos para ir a Morelia; el permiso de su papá y el dinero para el viaje.

No le fue fácil obtener el permiso y dinero paternos, pero finalmente emprendió el tan ansiado viaje: largas jornadas a caballo, para después abordar el tren rumbo a Morelia.
En el equipaje, Rubén Romero llevaba un traje color uva porque, según él, debía presentarse con toda propiedad a la recepción que le tendrían preparada; además, llevaba varios discursos muy pulidos para leer en el momento cumbre del evento.

Cuando José Rubén llegó al lugar de la cita, en el Ateneo, ¡oh sorpresa!, la sede del círculo literario era un tendejón y su presidente un joven desaliñado, común y corriente.
Encaramado sobre el cajón de maíz, Rubén Romero dijo varios de sus poemas, los que fueron acogidos con aplausos de entusiasmo por los poetas michoacanos, Alfredo Iturbide, Fidel Silva y Donato Arenas López.

Agua de las verdes matas
Tú me tumbas,
Tú me matas
Y me haces andar a gatas

Siendo prefecto su padre, José Rubén lo acompañaba en sus giras de trabajo y, particularmente en una de ellas, se entusiasmó mucho porque conocería el mar, sin embargo su imaginación superó a la realidad y retornó totalmente desilusionado.

La cesantía del padre, por meter en prisión a ladrones influyentes, condujo a la familia Romero a Sahuayo, lugar donde el joven poeta publicaría su libro Fantasía, libro del que no existe ejemplar alguno.

Al sobrevenir la revolución, sigue los pasos de su padre, persona prudente, incorruptible y honrada a carta cabal, y se une al maderismo.

El joven Romero sueña con ser un héroe, un caudillo, un general invencible pero la realidad es otra: pocos enfrentamientos por la simple razón de que el movimiento revolucionario es tan auténtico y legítimo que las tropas enemigas, con frecuencia se convierten en revolucionarias.
A Romero se le encomendó una misión en la que sí tenía que enfrentar riesgos: investigar si en Pátzcuaro el subprefecto de distrito, Salvador Escalante, contaba con partidarios o enemigos.
Para cumplir con dicha encomienda, José Rubén, se disfraza, espía, usa nombres falsos, esquiva a los posibles delatores, etc., y descubre que la gente es partidaria de Escalante.

Con el triunfo del movimiento maderista, José Rubén Romero fue nombrado receptor de rentas de Santa Clara del Cobre, sin embargo, con la usurpación de Huerta, los maderistas, entre ellos Romero, sufrieron una severa persecución en todos los rincones de la república.
Dicha persecución obligó al receptor de rentas a huir hacia la ciudad de México, donde, si bien fue cierto que pasaba inadvertido, también hubo de sufrir la soledad, el hambre y la miseria que lo decidió regresar a Michoacán.

“…el prestigiado poeta” y entonces responde: “Sí, soy yo, a sus órdenes.”, sintiendo que es reconocido y apreciado.

El acompañante casual, le ayuda con el equipaje hasta la puerta de su casa demostrando gran satisfacción por haberle podido ser útil.

Ese mismo acompañante, regresó aproximadamente dos horas después, pero con una escolta de soldados para llevarlo al paredón de fusilamiento.

Con el indulto en la mano, llegó el padre de José Rubén, cuando éste estaba a punto de ser fusilado.

De su participación en la revolución José Rubén Romero escribió: “Yo soy feliz. Tres cosas me ha dejado la Revolución. Tres cosas grandes, nobles, buenas: el zaino que relincha en la cuadra; el rifle, que vela mi sueño junto a la cabecera de mi cama, y un sobretodo nuevo, café, que sustituye a mi vieja tilma roja.”.

José Rubén Romero ocupó varios puestos oficiales, entre ellos: Srio. particular del gobernador de Michoacán, Pascual Ortiz Rubio; Inspector General de Comunicaciones, Encargado del Depto. de Publicidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Rector interino de la Universidad de Michoacán, Cónsul General de Barcelona, Director del Registro Civil del D. F. Etc.

“Una vez, al calor de las copas, que era el clima más propicio para Pito Pérez, se organizó una timba, y Pito, por no dejar de beber de gorra, quedóse en ella como un simple mirón de la partida. Pero algún chivato dio el soplo a la policía, que se presentó de improviso y cargó con todos y con todo, como suele suceder, inclusive con Pito Pérez, a quien importábale un remoquete igual al suyo el ir a la cárcel.

Pito Pérez ha sido llevado a la pantalla grande. En el cine mexicano ha sido interpretado por Manuel Medel (La vida inútil de Pito Pérez y Pito Pérez se va de bracero), Ignacio López Tarso (La vida inútil de Pito Pérez) y por el polifacético Germán Valdez, Tin-Tan (Las aventuras de Pito Pérez).

Pito Pérez, el personaje en un último lance de su filosofía, al despedirse de este mundo, lega en su testamento:

…Para los ricos, sedientos de oro, la mierda que fue mi vida.

Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia

¡Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignación y de un gobierno que les pide sumisión, sin darles nada a cambio!

… pero del coraje de los humildes surgirá un día el terremoto y entonces, no quedará piedra sobre piedra

En La vida inútil de Pito Pérez, el autor nos presenta un individuo singular en extremo, que vive pegado a la botella, que le entra al infle con singular alegría y pasión.

Pito Pérez, al igual que su creador, nace en el estado de Michoacán; el primero en el poblado de Santa Clara del Cobre y el segundo en Cotija.

Es Pito Pérez un filósofo popular, que tras el aturdimiento del alcohol, tiene una lucidez extraordinaria. Individuo de lengua precisa y oportuna, Pito Pérez se burla de la vida, del amor, del diablo.

Viviendo con “La Caneca” (un esqueleto de mujer con quien comparte su humilde morada), Pito Pérez encuentra en ella al amor perfecto, amor exento de burlas y desprecios, amor evocador de las dulzuras extraviadas, amor de absoluta fidelidad, amor del bueno que escucha sus penas, amor sereno en su inmovilidad, amor permanente, sin reproches.

Pito Pérez va y viene, sin el Pérez- por los pueblos circunvecinos, regresa, emprende una actividad y otra, para finalmente volver a la pasión, que lo consume y satisface: la gran ingesta de alcohol.

Detenido en la cárcel del pueblo, Pito Pérez hace una escandalera, provocando una llamada de atención de la autoridad en turno, que grita:

-Asilencien ese Pito

Palabras más, palabras menos, surge el albur, cuando alguien desde dentro protesta y afirma:

-La autoridad lleva ya muchos días con el Pito adentro.

Pito Pérez sube y baja de la torre de una Iglesia, desde donde se devisa todo el poblado.

Es su lugar predilecto, alejado de las tonterías y la banalidad del mundo. Ahí se reúne con un individuo que lo escucha y valora, un catrín que paga su valiosa plática con la mejor moneda que el Pito puede recibir: chupe, alcohol, chínguere, guarapo, pegue.

El Pito bebe y deja que el cuerpo sienta lo que recibe.

No se queden con las ganas de tener al Pito… Pérez. Es la Literatura que divierte e ilustra, que nos acerca a lo nuestro, que indudablemente tiene su encanto.

Échenle una filosofada a estos tiempos y… ¡Salucita de la buena!:

“Cuesta trabajo perder el pudor, pero cuando uno lo pierde, qué descansado se queda, como dicen que dijo uno de los sinverguenzas más famosos de México.”

El amigo lector tendrá la curiosidad de averiguar el nombre del autor de la frase.

“¿Qué favor le debo al sol por haberme calentado, si de niño fui a la escuela, si de grande fui soldado, si de casado cabrón y de muerto condenado, qué favor le debo al sol por haberme calentado?”

La locura es la vida cuando la vida es dolor

Shakespeare

Una de las lecturas que más deja huella en la conciencia de José Rubén Romero es el Quijote, del que no sólo aprende sus primeras letras sino que también es para él lo que la Biblia para el cristiano.

El conocimiento del ser humano conceptualizado así, es el modelo que se apropia Romero, para expresarlo en su narrativa. Con razón dice McKegney que “hay una mezcla de humor y tristeza que llenan los libros de J. Rubén Romero”.

El desencanto, la amargura y la tristeza, en conjunción con la picardía, propician los extremos de emotividad en la obra romeriana; y La vida inútil de Pito Pérez es la novela más representativa de la polaridad emocional, por las diversas condiciones en que se ve involucrado el personaje y por su origen marginal.

Sin embargo, el intento de Romero por definir al ser humano sin basarse en explicaciones filosóficas, sino en el conocimiento que del hombre adquiere en su relación y trato con éste, es semejante a la idea de la locura trágica del siglo XV, “no tiene tanto que ver con la verdad y con el mundo, como con el hombre y la verdad de sí mismo que él sabe percibir”.

Esta concepción se aleja de la razón y se une a la apreciación sensorial propia de la “estulticia. Dejarse llevar por el arbitrio de las pasiones”, es decir, por el conocimiento no del “angosto rincón de la cabeza”, sino “del resto del cuerpo al imperio de los desórdenes”.

Hay concordancia entre algunos de los aspectos tratados por J. Rubén Romero, en La vida inútil de Pito Pérez y ciertas observaciones erasmianas; por ejemplo, la locura vista como la liberación del alma de “sus penosos cuidados” es semejante a la presentación que hace de la familia de Pito Pérez, la cual fabrica su propia existencia en un mundo imaginario donde encuentra la felicidad en comportamientos no concebidos en el mundo de los cuerdos.

Tales coincidencias no son casuales, dada la inspiración de Romero en el Quijote y la influencia decisiva de Erasmo en la Península Ibérica.

Menéndez Pelayo, por su parte, afirma que los críticos pierden el tiempo cuando intentan encontrar en Cervantes “ideas y preocupaciones de libre pensador moderno”, puesto que la verdadera filiación de éste se encuentra en la influencia erasmiana.

Antonio Villanova afirma que “la verdadera inspiración del Quijote de Cervantes procede del Elogio de la locura”.

Quizá por ello pudo crear a Pito Pérez, el estulto que divierte con la locura de sus actos, con las mentiras de sus relatos, con su comportamiento antiinstitucional; pero que también deprime con su despecho, burla, escepticismo, amargura y tristeza.

La vida inútil de Pito Pérez es la obra de J. Rubén Romero que, por el conjunto de emociones contrarias que vive el personaje y que transmite al lector, lleva a quien la lee, por el cauce de la locura representada por la “emoción que corre de la risa al llanto”.

Pito Pérez no se queda loco en la meditación de un planteamiento filosófico que desea resolver, ni en la lectura intensa que le impide comer y dormir, como don Quijote.

El aventurero que va por los pueblos de Michoacán haciendo alarde de la picardía del mestizo mexicano posee una locura que le ha sido heredada socialmente a través de su parentela; de ahí que su orientación nihilista emerja de la locura y la falta de respeto de que son objeto sus parientes, puestos por la mofa social en los límites de la racionalidad.

Es este marco de demencia el que encuadra a Jesús Pérez Gaona en el mundo de vesania. Aquí se pierde su inteligencia y naufraga su talento para dar vida al estulto, que es escuchado por los demás, sólo para divertirse y pasar el rato aplaudiendo sus hechos de locura en una fiesta, en una cantina o “sentado a la mesa de un ranchero pesudo”.

Las hermanas del personaje no se encuentran tampoco en el mundo de las normas, el qué dirán se pierde entre las voces mismas que la emiten, no llega a sus oídos ni es tenido como precepto de conducta.

En su mundo de felicidad se desvanecen los valores materiales y las falsas aspiraciones; ellas viven expresando en sus actos la concordancia de éstos con su mundo.

“tal y como el caballo imperito en gramática no es desgraciado, así no es infeliz tampoco el estulto, porque al serlo es coherente con su naturaleza”; ser coherente con su naturaleza es ser uno mismo, y ser uno mismo es la felicidad, la satisfacción de ser y hacer lo que se desea sin tener en cuenta normas ni costumbres.

En la lógica de Pito Pérez lo normal es ser consecuente con la locura, porque para él, lo mismo que para Erasmo de Rotterdam, es lo único que hace ser y vivir al individuo real que no necesita de poses ni simulacros

En mí no hay lugar para el engaño, ni simulo con el rostro una cosa cuando abrigo otra con el pecho.

Pito Pérez elogia la locura en cuanto la identifica con la conducta real y, por tanto, con lo que debería ser lo normal; de tal modo que, para él, los locos son los que se conducen congruentemente con las normas establecidas por las instituciones sociales y no los que las violan. Así dice el personaje:

Y más locos que yo los que no ríen, ni lloran, ni beben, porque son esclavos de inútiles respetos sociales. Prefiero a mi familia de chiflados y no a ese rebaño de hipócritas que me ven como animal raro porque no duermo en su majada, ni balo al unísono de los otros.

Pito Pérez es un opositor a las instituciones y sus reglas, y a los que se dejan conducir por ellas; esta oposición lo hace ganarse el desprecio de todos los que ostentan algún rango de autoridad o de poder.

Realmente se necesita valor para comportarse fuera de las normas sociales y tomar conciencia de ser un escupitajo sobre el cual recae todo el peso de la sociedad que lo mira con asco y desprecio.

El propósito de no balar al compás del rebaño, es hacer rabiar a quienes sí lo hacen, rebelarse a las normas sociales, es rebelarse contra la conducta asumida por milenios, contra la propia existencia humana, que ha llegado a creer natural, todo el conjunto de leyes y normas de conducta que la rigen.

Pito Pérez está consciente de su situación social y de que no es visto dentro de la normalidad, pero aún más, de que su comportamiento es el correcto; por eso le dice a su interlocutor: “Nuestra conversación podría titularse: diálogo entre un poeta y un loco. De ahí que Pito Pérez centre su crítica sobre todo en el clero y el gobierno.

En este último, critica el robo y el despotismo, que exponiendo las actitudes ineptas y las prácticas oportunistas que lo caracterizan: “Cuesta trabajo perder el pudor pero cuando uno lo pierde, qué descansado se queda, como dicen que dijo uno de los sinvergüenzas más famosos de México.”

La primera “cualidad” de los gobernantes de la sociedad de Pito Pérez es el extremo del cinismo, la ignorancia y la degradación humana, que la perspicacia del personaje detecta en todos los ángulos de la deshonestidad del gobierno, y que es propia de todas las autoridades, desde el humilde alcalde de pueblo, hasta el alto funcionario:

Para hacer un estudio de los necios, en general, me bastó conocer al juez y al secretario, y ahora ya sé que lo que cambia en los hombres es la dimensión de sus empleos, pero que el tonto y el sinvergüenza, lo mismo son los alcaldes de un pueblo, que ministros en la capital de la República.

La ruptura con la autoridad terrenal, lleva consigo el rompimiento con la autoridad clerical, puesto que el ardid de que toda autoridad viene de Dios, es utilizado de común acuerdo por representantes estatales y religiosos para manipular la conciencia de las mayorías y apropiarse el derecho de mando y superioridad.

Pito Pérez lo comprende y con su conducta anárquica, defiende la libertad individual, coartada por Estado e Iglesia, manifestando en sus actitudes su repudio pero, sobre todo, descubriendo los actos sutiles de los curas que esconden su ser de lobo con piel de oveja:
Metí la cabeza por entre las cortinas del firmamento, y vi un cura gordo.

-Padre -le pregunté-, ¿aquí no hay ovejas negras?

-No, candoroso hermano, las ovejas negras son los pobres de la Tierra, pero como hay tantos y aquí no cabrían, los acomodamos en el purgatorio o en el limbo.

-¿Y si no lo merecen?

-Los pobres lo merecen todo. Además. ¿Qué ganarían con rebelarse? El infierno, como Luzbel.

El juicio fascista de minimización hacia los marginados, es un producto de la deshumanización de la burocracia política, que enmarca la vida del hombre desde antes de nacer hasta la muerte. Los menesterosos, son ejemplo de lo que hace el Estado, con quienes nacen pobres y crecen con todas las limitaciones sociales; por eso la lucha de Pito Pérez, es la del individuo contra la sociedad y el reto es vencer o ser vencido; y lo aplastan las formas y las instituciones sociales hasta hacerle perder la identidad, Hilo lacre es el producto. Jesús Pérez Gaona deja de existir desde que se diluye en el ser que engendran las notas tristes de una flauta, cuya musicalidad da vida a Pito Pérez el estulto, el rebelde, el borracho, el presidiario irónico, el anticlerical cínico, el marginado…

Sigue alarmante la pobreza alimentaria

El Pan de nuestra mesa

Luis Hernández Navarro

La Jornada

Los bolillos que los mexicanos comen subirán de precio. Lo mismo sucederá con el pan de dulce, las pastas, las galletas, las tortillas de trigo y el pan de caja. Así lo anunció Leopoldo González, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa). De hecho, ya se incrementó en 20 por ciento el costo de las harinas para elaborarlos. A mediados de agosto el valor del grano en el mercado internacional se había elevado en torno a 50 por ciento respecto de junio.

Detrás del aumento en los precios y la volatilidad que le precede hay una situación alarmante. Pero, fiel a su estilo, el gobierno federal ha desestimado la gravedad. Para ellos se trata de un “nuevo catarrito” sin demasiadas consecuencias. En un comunicado oficial, las autoridades del ramo aseguraron que en el mundo había suficientes inventarios del cereal. Olvidan que, 2008, fecha en que la crisis de los precios reventó, se tuvo una cosecha récord del grano a escala internacional.

Los organismos multilaterales piensan de otra manera. La alta volatilidad de los precios del trigo, pero también del maíz y el arroz, constituye, según el Banco Mundial, “un riesgo adicional” a la crisis prevaleciente. Las personas más pobres deben gastar más en alimentos. Para los pequeños productores es una carga extra, pues tienen menos mecanismos para enfrentar las fluctuaciones. Según el organismo, el promedio de variación de los precios para un grupo de 26 países de bajos ingresos ha sido mayor al que el que se observó en los años previos al estallido de la crisis alimentaria.

El trigo es el segundo cereal más importante en la alimentación de los mexicanos, después del maíz. Es un producto básicamente comercial. La cosecha que se dedica al autoconsumo es muy limitada. Se cultiva en 24 entidades federativas. Los principales estados productores son Sonora, Baja California y Guanajuato.

Como en otras ramas agrícolas, quienes lo siembran disfrutan de escasos beneficios en relación con quienes lo industrializan. Aunque los precios varían, el costo de un bolillo con un peso entre 60 y 65 gramos, es de 1.80 pesos. Un productor de trigo en México recibió 2.70 pesos por cada kilo de grano. Eso significa que obtuvo casi 17 veces menos de lo que pagó el consumidor final por esa pieza de pan. En el caso de la pasta, las galletas y el pan de dulce la diferencia entre el precio de la materia prima y el producto final suele ser aún mayor.

De acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera de Sagarpa, México produce 4.2 millones de toneladas de trigo al año pero importa 3.5 millones. Ironía trágica para un país que en 1951 era autosuficiente en el cultivo del cereal y que, a lo largo de varios años años exportó parte de sus excedentes. La apertura comercial que estimuló la entrada de alimentos del exterior, y la decisión gubernamental de renunciar a proteger los cultivos nacionales y desincentivar la producción nacional, provocaron una gran dependencia externa del alimento.

Para el consumo humano del grano se requiere de un proceso que, usualmente, comienza con la molienda. Su primer producto es la harina. Es por ello que la industria harinera es el eslabón central entre agricultores y consumidores finales del cereal. La industria harinera mexicana cuenta con casi 95 molinos operando. Cuatro empresas concentran –como ha analizado Ana de Ita– 53.6 por ciento de ese mercado. Ello facilita que éstas puedan incidir en los precios al consumidor si se produce un desabasto internacional.

El aumento en el precio internacional del trigo fue ocasionado por la acción de los especuladores, así como por la decisión del gobierno ruso de cerrar sus fronteras a la exportación de este grano del 15 de agosto al 31 de diciembre de 2010. Rusia tomó esa medida para garantizar el abasto interno del cereal, preocupada por la merma en la cosecha como resultado de la sequía y el fuego. Las condiciones climáticas afectaron también los cultivos en Ucrania, Canadá y Pakistán.
La subida de los precios se presenta en un contexto en que las expectativas de la producción mundial y los inventarios de este cereal son superiores a los registrados en 2008. Las cosechas de los últimos dos años fueron excelentes. El ratio global de reservas equivale –según la FAO– a 28 por ciento del consumo mundial del grano. Este ciclo se obtendrán 644 millones de toneladas del cereal, la tercera cosecha más grande registrada en la historia. Eso significa que el aumento del precio responde a la acción especulativa de los fondos de inversión en los mercados a futuro del trigo.

La inversión no comercial (en la que se incluye la operación de los fondos de inversión y los hedge funds) en los mercados de futuros de Chicago equivale a 31 por ciento de los contratos negociados. A comienzos de agosto, los indicadores técnicos apuntaban a que los futuros del trigo estaban muy cerca de niveles de sobrecompra. El anuncio de dificultades económicas en Estados Unidos propiciará que el dinero especulativo vuelva a fluir con rapidez a mercados de futuros de materias primas.

Esta especulación con los productos agrícolas no es nueva. Para los grandes inversores el hambre es un magnífico negocio. Frederick Kaufman publicó en la revista Harper’s (http://harpers.org/archive/2010/07/0083022) un magnífico reportaje titulado “How Wall Street starved millions and got away with it”, en el que detalla el papel desempeñado por Goldman Sachs y otros instrumentos financieros en la hambruna de 2008.

El actual incremento en los precios del trigo nos recuerda la insensatez de que el precio de los alimentos sea fijado por la Bolsa de valores. La comida debe estar fuera de los instrumentos mercantiles que sirven para especular y debe ser considerada un bien público. Las naciones deben tener el derecho a producir lo que sus pueblos requieren para alimentarse. La agricultura debe estar fuera de la Organización Mundial del Comercio. De no hacerlo el número de personas hambrientas en el mundo seguirá en aumento.

“Un periodista queretano”

Carlos Septién García,

Un queretano ilustrado

José Félix Zavala

Porque en el cuartel “J” de la fosa 666 del Panteón Español, esta escrito su nombre, lo mismo que en la escuela de periodismo más importante del país, que en la escuela primaria de San Roque, como la biblioteca de la crujía “H” en el antiguo presidio de Lecumberri, que también lo llevó, lo mismo que lo lleva la redacción del “Diario Noticias”, y otros muchos lugares. Carlos Septién García merece ser llamado un queretano ilustre e ilustrado.

Por qué desde su niñez fundó los periódicos escritos a mano, como “El Tiliche”, “El Chinito” y “El Escolapio”, con un precio de un centavo. Porque nació periodista, se hizo periodista; porque vivió intensamente su profesión, porque murió siendo centro de la noticia, porque sigue presente en el periodismo actual, por las ideas visionarias de sus escritos sobre esta profesión. Carlos Septién García es un queretano ilustre e ilustrado.

Porque hizo un compromiso con la verdad y se apegó a su frase: “Un Estado se hallará en mejores condiciones de decidir sobre sus pasos, si el pueblo que lo sustenta esta enterado”.

Porque es una raya en el agua entre los periodistas honestos, porque era pobre y su lujo fueron dos carros viejos, llamados “El bien común” y “La barca de oro”, porque murió en el cumplimiento de su deber. Carlos Septién García es un queretano ilustre e ilustrado.

Porque fue fundador de la primera escuela de periodismo en México, porque la UNAM lo distinguió al crear la segunda escuela de periodismo, por ser periodista estrella de los mejores diarios de este país, por ser un gran cronista taurino, Carlos Septién García es un queretano ilustre e ilustrado.

Porque al amparo de su nombre el Instituto de Cooperación Iberoamericana alentó con becas a más de cuarenta periodistas del continente, Carlos Septién García debe ser reconocido por todos los queretanos como un queretano ilustre e ilustrado.

Su muerte:

Carlos Septién García, falleció en el cumplimiento de su noble oficio, siendo un destacado periodista, político e intelectual, cuya desaparición física estremeció al país entero.

“Carlos Septién García era un hombre de gran tamaño físico y moral, de imponente personalidad y de gran elegancia”.

La partida de Carlos Septién García, ocurrió en 1957, siendo director de la escuela que lleva su nombre, es a la fecha la institución más reconocida de la enseñanza del periodismo en México, la actual escuela de periodismo “Carlos Septién García.

”Una mañana brumosa de 1957, cuando el sol todavía no salía en el aeropuerto de la ciudad de Monterrey, un intenso tráfago nos traía y nos llevaba a un grupo de reporteros y a todo el personal de la Presidencia que acudimos a cubrir la inauguración de la presa Falcón en la frontera mexicana con Estados Unidos”.

”Toda esta gente se trasladó a bordo de la flota con que contaba el mundo oficial del gobierno de México, compuesta por aviones grandes, chiquitos, nuevecitos, viejitos, desde Monterrey hasta la presa Falcón. Aquello era como una colmena. Íbamos de un lado para otro, con nuestras cámaras y nuestros aparatos a cuestas, para encontrar el avión que nos habría de transportar, como si fuera una operación del tipo del Desembarco en Normandía, al final de la Segunda Guerra en Europa, con todas las proporciones guardadas”.

La inauguración del simbólico embalse, que pretendió ser una muestra de las buenísimas relaciones con el buen vecino, no lo fue tanto.
Cuando hizo su arribo la comitiva norteamericana, encabezada por su presidente entonces el general Eisenhower.

”Después de los honores a los jefes de Estado y de escucharse el himno estadounidense, interpretado por la orquesta norteamericana Start, se hizo un momento de tensa espera para escuchar los acordes del himno nacional mexicano. Pero el tiempo pasaba y esto no sucedía. A medida de que se fue haciendo más insoportable la expectación y la ansiedad, empezaron a correr voces y rumores increíblemente alarmantes de que los miembros de la orquesta sinfónica de México habían sufrido un terrible accidente al estrellarse el avión en que viajaban en una de las montañas que rodean a Monterrey”.

La pompa y platillos de que iba a estar revestida la inauguración de la presa Falcón se vio empañada a pesar de que se llevó a efecto la ceremonia y también el almuerzo posterior.

”Al terminar el acto, algunos reporteros decidimos buscar el sitio del terrible accidente, donde también perdió la vida el ilustre Carlos Septién García.

Conforme llegábamos al aeropuerto de Monterrey, nos organizamos para salir al rescate de los posibles sobrevivientes y de lo que encontráramos”.

“Empezamos a hacer cuentas de qué era lo que debíamos hacer. Intentar sobrevolar y encontrar el sitio del funesto accidente era bastante peligroso. El general a cargo de todo este evento ordenó que sólo algunos aviones ligeros volaran sobre las crestas de la sierra de Mamulique, por lo que los enviados de los diferentes periódicos y otros medios emprendimos el camino hacia las montañas”.

”Luego de una travesía de largas horas y después de que muchos extraviaron el camino, finalmente encontramos los restos del aparato y de sus ocupantes, regados en las faldas y en lo alto de la sierra de Mamulique. Yo llegué al sitio después de un día y medio de recorrido y el espectáculo era sencillamente aterrador.

Los restos del avión y todos los elementos que transportaba estaban esparcidos, semiquemados, lo mismo que las partituras del himno nacional mezcladas con los rollos de películas de diferentes instituciones. Después de tomar fotografías y ver todo lo que estaba por ahí, emprendimos la caminata de retorno, como un ejército vencido.

Luego de una agobiante travesía, estaba hambriento y prácticamente descalzo, pues destrocé unos zapatos Florshame que me habían durado ya 10 años. De pronto, vi a lo lejos una fogata y junto a ella a un pastor que estaba rostizando a uno de sus borreguitos. Como un ente fantasmal, desesperado, sin pedir permiso, me arrojé sobre el asado, que el pastor me compartió con generosidad, además de darme agua para finalizar el regreso”.

Escribir e informar a una sociedad no es cosa fácil, ya se sistematizó a través de las escuelas de periodismo. Gracias a Carlos Septién García. Lo recuerdo solo en el homenaje que le rindiera el Instituto Fray Luis de león, cuando recibió y veló sus cenizas al ser traídas de la ciudad de México, del panteón Español y a la familia Septién Urquiza por la amable atención para estar con ellos en el presidium, de un día memorable para el periodismo queretano.

“Vivir en Español”

En recuerdo solidario de los niños, que cursando tercer grado de primaria en nuestro estado de Querétaro, no saben leer y escribir, aún sin razones de insuficiencia intelectual en ellos.

¿Hará falta algún maestro que conozca el español y los enseñe a vivir, pensar y hablar en español?

La lengua española
es filológicamente homogénea,
geográficamente compacta,
demográficamente en expansión.

La lengua como símbolo de la estructura social.

Vivir en español

José Félix Zavala

No todo es tuyo olvido.

Quiero morir del todo
con este compañero
mi cuerpo.

Para todos tiene la muerte una mirada

Vendrá la muerte
Moriré rodeado y protegido
por dulces palabras españolas

Mi español es barroco
por su mezcla abrupta de lo mesoamericano

Quiero incorporarme
a la causa justa de los rebeldes de la lengua
mi barroco cultural
me permite el desperdicio de las palabras

La libertad se forja
con la confrontación con la fatalidad y el destino.
No me interesa la ley, la regla de lenguaje,
sino la verdad que me da la coherencia.

Esta reflexión sobre el español como mi lengua madre, ojalá pueda tener la suerte de repensarse entre los profesores de la lengua, desde la facultad de letras de la U A Q hasta el primer grado de educación elemental, en este nuestro Querétaro, en beneficio de nuestra identidad local.

Nací hablando español y voy a morir en español. Llegado ese momento, para ese momento estoy conciente y reconciliado con la vida, acudirá en mi ayuda la voz del poeta, No todo es tuyo olvido. Si me tocara padecer una larga enfermedad, probablemente diría, Quiero morir del todo, quiero morir con este compañero, mi cuerpo.

No lo sé, afortunadamente no sé, el lugar y las circunstancias de la última cita en la que a lo mejor yo mismo me sorprenderé, repitiendo con el poeta: Para todos tiene la muerte una mirada. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Siempre en español, es lo único que doy por cierto.

Un idioma es una fatalidad, aunque también puede llegar a ser una elección, un destino asumido. El español, se ha dicho y es cierto, tiende al exceso. Somos barrocos, por la España de la contrarreforma y lo es aún más, por la mezcla abrupta con mesoamérica. Disfrutamos por igual el derroche del tiempo, que de las formas y de las palabras.

Los estudiosos del barroco han reivindicado, como un hecho positivo, ese despilfarro. No es defecto sino virtud, hay belleza y por lo tanto hay placer en lo gratuito y en lo innecesario.

La cultura barroca no es mejor que la cultura clásica, sólo es diferente y una manera distinta de leer el mundo. El barroco es nuestra identidad.

Más de alguno prefiere la claridad, la economía del lenguaje, la palabra justa y necesaria. En diversos autores he percibido la rebeldía contra la fatalidad barroca del español, es su bronca. Reciben armas y financiamiento extranjero, principalmente de los hablantes del inglés.

Yo pienso que desde los tiempos del Arca de Noé, las diversas lenguas se ayudan, establecen alianzas y pelean entre sí. Pertenecer a este bando de las alianzas, a contracorriente de la tendencia dominante, me ha hecho más libre, pero no abandonar mi español barroco.

La libertad del lenguaje, se forja en abierta confrontación contra la fatalidad y el destino del purismo.

La economía del lenguaje y la palabra justa y necesaria, no tienen nada que ver con la corrección y la pureza del idioma. Se trata de algo más profundo o mejor, se trata de la profundidad.

Hay que tener en cuenta que a los puristas, que son los policías del idioma, no les interesa la verdad sino la ley. Que se cumplan las normas, que se hable un buen español sin extranjerismos, neologismos, barbarismos, vulgarismos.

Lo que más importa es la coherencia, que se diga lo que se tenga que decir, no importa que se utilicen palabras no aceptadas por las autoridades de la lengua. La lengua evoluciona y frente a eso no hay policía que valga.

La estructura básica de un idioma reside en su sintaxis y no en su léxico, que es la superficie, la hojarasca.

Los escritores, el lumpen, el hampa, las clases bajas y en general todos los marginados han sido históricamente los encargados de transgredir el idioma y de esa manera lo han modificado inyectándole vitalidad.

“Y ella me hizo cambio de luces y entendí que el adelante, no se había acabado”, voces que vienen del habla cotidiana y mantienen viva la llama del idioma.

Desde que tengo memoria, siempre ha habido esos sujetos sospechosos que están a punto “de acabar con el español”, pero hasta ahora nunca ha sucedido tal desastre.

Al contrario, según la información que tenemos, el español ha crecido y se ha fortalecido en el mundo. Incluso, ha llegado a asustar al poderoso inglés, hasta el punto de que algunas autoridades cometieron la torpeza de intentar prohibirlo.

A los sospechosos de antes se les ha agregado ahora un peligroso aliado: Internet. Los puristas del idioma ponen el grito en el cielo y pronostican el desastre definitivo. Por supuesto, nada de esto ocurrirá y tengo la absoluta certeza de que yo y los hijos de mis hijos, moriremos en español.

“Si los defensores del idioma están tan activos buscando molinos de viento contra los cuales luchar, les aconsejo más bien perseguir a los retóricos que se adornan con palabras que no sienten y a los políticos que usan el lenguaje para ocultarse. No es difícil encontrarlos, ellos salen de sus madrigueras en tiempos de efemérides y congresos de la lengua.”

Tengamos presente que la lengua española es uno de los idiomas más importantes utilizados para la intercomunicación en el mundo actual.

El español es actualmente la tercera lengua más estudiada del planeta y una de las pocas que crece en número de estudiantes. Es la lengua de una comunidad de cerca de 400 millones de personas, distribuidas en 23 países que poseen un número todavía indeterminado de culturas regionales, conservadas y trasmitidas por medio del español. Los países hispanohablantes están ubicados en gran parte de la geografía universal:

Se habla en Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, México, Puerto Rico, asociado a Estados Unidos, Cuba, Guatemala, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, El Salvador, Costa Rica, en Belice, en mucha parte de los Estados Unidos de América, en España, en las Islas Filipinas y en varias regiones del Norte de África: Sahara occidental, Guinea Ecuatorial y Marruecos y en algunas zonas del Medio Oriente, especialmente en comunidades sefardíes, judíos orientales de origen español.

Sin embargo, el español hablado en países separados entre sí por cientos de kilómetros y poseedores de características socioculturales tan diversas, es una totalidad, con un núcleo común que garantiza su unidad dentro de su necesaria diversidad.

Es un hecho real que el español como todas las lenguas del mundo, presenta variaciones.

“La lengua española es un extenso conjunto dialectal en que se entrelazan y contienen numerosas normas dialectales locales, regionales, nacionales y panhispánicas, niveles socio-culturales y estilos o diafasias que varían de un lugar a otro y de una situación a otra.”

“La lengua no es un sistema autónomo sino que, por el contrario, está sujeta a alteraciones permanentes, motivadas por variables de índole social, cultural, geográfica y temporal, entre otras”. Estas variaciones son la expresión simbólica de la variación de las sociedades que utilizan esta lengua, son creadas por ellas y son signo de riqueza y vitalidad del idioma.

Pero pese a esa real diversidad lingüística, el español, como ya se ha visto, presenta un fondo lingüístico común que garantiza su unidad.

“Esa lengua es de todos nosotros y no de un solo grupo geográfico o social. Entre todos la hemos hecho, la cultivamos, la transmitimos, la conservamos y mantenemos su unidad esencial, no obstante las distancias que nos separan, los diez siglos de tradición lingüística que posee esta lengua y la diversidad socio-cultural de sus usuarios”

Los idiomas de extenso desarrollo temporal y espacial, como el español, llegan a formar un dialecto normativo que no coincide exactamente con ningún dialecto territorial, aunque sus rasgos fundamentales si sean los de uno de ellos. Es un tanto artificioso en cuanto a que sus normas no se realizan generalmente en el habla real de ningún lugar, sino que son solo el patrón ideal a que aspira todo usuario de la lengua como modelo de máximo prestigio.

“Una lengua histórica es un conjunto de dialectos subordinados a un dialecto literario normativo común que se usa para algunas formas exigentes de la comunicación, de la administración, de la educación, de la literatura”

Este dialecto se impone sobre los dialectos regionales y nacionales y por esta razón puede ser catalogado como una lengua superpuesta. Algunos autores lo denominan dialecto estándar y es un dialecto que ha alcanzado una posición distintiva.

Es un dialecto ideal y elimina marcas de edad, grupo social, lugar de origen o nivel educacional, es transregional y trans-social.

En el dialecto estándar o dialecto normativo literario se apoya la unidad lingüística, puesto que cada individuo que lo use debe aprender una serie de normas impuestas por la sociedad para diferenciar su lengua de la de otras comunidades lingüísticas y poder así conservar una lengua que, pese a sus variedades, posee un fondo lingüístico común.

“El individuo hablante siempre es miembro de una comunidad parlante; por lo tanto, la libertad lingüística del individuo tiene sus límites en las normas derivadas del conjunto de hábitos y valores lingüísticos típicos de la comunidad y sentidos por ésta, en forma implícita o explicita, como cauterizantes”

Además del dialecto estándar, existen variaciones lingüísticas como las diatópticas, la variedad diastrático que se refiere a las variaciones de una lengua según la clase social a las que pertenecen sus hablantes “de lengua culta, semiculta, vulgar”, la variedad diafásica o de estilo, familiar, coloquial, formal, literario, solemne. Recordemos que toda diatopía o variedad territorial se acompaña de diastratías y de diafasias.

En los últimos años se ha organizado una toma de conciencia sobre la necesidad de realizar investigaciones con el propósito de conocer no sólo lo diverso, sino también lo común que posee nuestra lengua:

Como se ha dicho, son los fenómenos comunes los que sostienen la unidad lingüística y mucho más en el caso de un universo lingüístico tan extenso como es el hablante del español.

Sobre esta necesidad es necesario reconocer que existen marcadas diferencias entre el español con el nivel léxico-semántico.

Las variedades de la lengua hay que describirlas en forma exacta y completa, y en este campo hay un gran déficit en la investigación, que hay que subsanar,
Con más datos sobre el español, así será más fácil saber el verdadero grado de convergencia y de divergencia que existe en el uso de la lengua entre los hispanohablantes.

Existe una rica diversidad dentro de nuestra unidad lingüística, unidad cuya conservación y consolidación debería ser el deseo y la preocupación de todos.

Hacen falta datos de toda la lengua española, sin discriminación de usos, tanto de Latinoamérica como de España, para ver las características lingüísticas que nos diferencian y las que nos unen.

Desde el punto de vista práctico, así es como se puede definir una lengua internacional que buscará la fórmula para ser usada en la educación en nuestros sistemas escolares, de enseñanza a hablantes de otras lenguas y de eficiencia en la comunicación entre todos los países hablantes del español.

Primeramente reconociendo los elementos que pertenecen al fondo lingüístico común y aquellos propios de las diversas variedades.

Todos los hablantes de la lengua española constituimos una unidad lingüística internacional y utilizamos una lengua de gran riqueza, que evoluciona y se transforma, con la contribución de todos sus usuarios.

Por lo tanto es necesario reconocer que el español, tiene como característica, una gran variedad de usos, que son manifestación de la gran variedad de nuestra cultura hispánica.

Casi doscientos años de independencia americana debía ser prueba suficiente de que la verdadera lengua española de cada uno de los hablantes del español americano se volvió seña de identidad cultural, cuna y habitación de nuestros sentimientos de comunidad, pero también de libertad.

Se puede deducir con la premisa anterior que aunque el español tiene incontables dialectos, sin embargo, posee una gran tendencia integradora y conserva una gran unidad dentro de la necesaria diversidad. presentando un fondo común, pero también muchas variedades que se usan en las situaciones que así lo exigen.

Es importante saber como ha sido el proceso de introducción del español como lengua materna, entre una gran cantidad de lenguas, entre ellas unas mucho muy valiosas como el maya, el zapoteco, entre otras.

Es necesario tener en cuenta que con el encuentro de Europa con América, el español llega al llamado Nuevo Mundo en boca de soldados, navegantes, sacerdotes y colonos y se encuentra con centenares de lenguas aborígenes muy diferentes entres sí y de esos primeros hablantes de español en América se aprenderá la lengua materna sustituta.

Las lenguas originales de América no pudieron resistir la invasión española que se implantó con relativa facilidad pero no eliminó las lenguas indígenas. Por el contrario, se nutrió y se enriqueció con ellas durante los periodos de la conquista y de la colonia.

A lo largo de los siglos XVl, XVll y XVlll, la lengua española se extendió, se arraigó y se volvió fue la lengua dominante y madre.

Los mesoamericanos la aprendieron porque la necesitaban como vehiculo de comunicación por ser lengua franca, en regiones en donde se hablaban y se hablan varias lenguas.

Sin embargo, en la actualidad el español sigue viviendo en América, conviviendo con una gran cantidad de lenguas indígenas, que son muestra de la diversidad de etnias y culturas que todavía existen en nuestros países hispanoamericanos.

Esta situación se presenta a pesar de que con la llegada de la lengua española al territorio americano se inició un proceso de mortandad lingüística que redujo notablemente el número de idiomas y dialectos indígenas hablados en estas tierras.

Actualmente en la mayoría de los países hispanoamericanos se tiene una política lingüística.

El español es la lengua nacional que deben aprender los grupos no hablantes de español actualmente, para integrarse a la nación, pero debe haber una educación bilingüe y bicultural o intercultural, utilizando su propia lengua como lengua materna y el español como segunda lengua.

De otro lado, es necesario tener en cuenta que desde el siglo XVI hasta el XIX existió el comercio entre África y América permitiendo la llegada de africanos procedentes de distintas etnias de ese continente y hablantes de diversos idiomas.

Estos transmitieron al español, de las distintas regiones, una serie de rasgos de sus lenguas nativas que se han conocido con el nombre de afronegrismo y se presentan tanto en la fonética como en la morfosintaxis y en el léxico. Este aporte de los africanos contribuyó notablemente al enriquecimiento del español.

Después de la independencia se pensó en que cada país tuviera una lengua nacional derivada del español. Sin embargo, esta idea se desechó y se reemplazó por la de promover una lengua emancipada de la península.

En el presente siglo, nueve de cada diez hablantes de español, viven en América, y esta lengua internacional se habla en diecinueve países americanos que tiene fronteras comunes en muchos casos.

Existen importantes diferencias entre el español peninsular y el español de América, pero también entre el español de los distintos países hispanoamericanos.

“Hay una evolución diversificada del español hablado en los países hispanoamericanos que corresponde a la vida normal de una lengua circunscrita al territorio de un país con sus instituciones, sus leyes, su sistema de educación y su régimen económico y político”

Esos particularismos del español de América se encuentran tanto en el dominio fonético como en el morfológico, el sintáctico y el léxico.

Se forman así subsistemas diferenciados del español pero que poseen tantos elementos comunes que permiten la comunicación de todos los hispanohablantes mediante esta lengua internacional

El español peninsular es uno de los subsistemas y hoy en día no tiene ninguna superioridad jerárquica sobre las variantes americanas del español. Por consiguiente, todas las variantes están en igualdad de importancia. Toda la comunidad lingüística española debe mantener y fomentar la unidad de la lengua, respetando las peculiaridades de cada subsistema.

Es necesario anotar que principalmente a nivel del léxico, existen grandes diferencias entre el español peninsular y el americano. Estas diferencias no se pueden eliminar, ni minimizar. Es necesario aceptarlas e integrar los elementos léxicos propios del español de América al Diccionario de La Academia Española de la Lengua.

Los diccionarios tienen que seguir enriqueciéndose con la integración del léxico americano, como se ha venido haciendo.

A pesar de la gran riqueza y diversidad de usos del español, es innegable que podemos entendemos sin gran dificultad todos los hablantes de la lengua española. Esto se logra mediante el español estándar que es el español que comprendemos y usamos todos los hablantes de la lengua española sin distingos de nacionalidad o lugar de origen y que se mantiene en la literatura, en la producción académica y, en general, en la composición escrita.

Pero, además, utilizando las variedades lingüísticas y los aportes ya mencionados que han contribuido al enriquecimiento de la lengua española.

“Si los esfuerzos que hoy se hacen por coordinar y unificar la economía, la cultura y la política de Hispanoamérica logran éxito y se crea una comunidad hispánica fuerte y responsable que defienda solidariamente su cultura y su idioma, y que además se logre un desarrollo que haga de nuestras naciones productoras y no simple receptoras de técnicas y ciencia, la suerte del español estará asegurada porque son la política y la economía las que le dan vida.”

Como se puede observar, existe en Hispanoamérica una integración lingüística porque en este territorio la lengua española es la única dominante y prestigiosa y es utilizada por una comunidad muy grande tanto demográficamente como geográficamente.

Esta unidad debe respetar la necesaria diversidad lingüística existente en todos los países que son subsistemas de este grande y complejo sistema de países donde se habla la lengua española.

Por lo anteriormente dicho, quiero vivir y morir en español.

“Juan Pérez Jolote” y Ricardo Pozas A.

Juan Pérez Jolote y Ricardo Pozas Arciniegas

José Félix Zavala

¡Quiero vivir ¡

Soy indio Chamula, no se en que año nací.

¿Por qué nos han abandonado?

¿Por qué nos han abandonado entre lo más pobre y sucio de la patria?

¿Por qué hemos que morir para que nos escuchen?

El Queretano de Amealco, Ricardo Pozas Arciniegas, no tiene un lugar en Querétaro, ni en la U A Q, ni en el Panteón de los Hombres Ilustres, ni en el recuerdo de sus habitantes. Por amor de Dios, UAQ, una Cátedra “Ricardo Pozas” y otra “Francisco Cervantes” ¿Se podrá?…

En 1988 la UNAM, a través del Consejo Universitario y por aclamación lo designó Maestro Emérito. Su currículum, iba desde maestro rural a profesor invitado de la Universidad de Oxford, pasando por director de tesis, talleres, seminarios, ensayos, libros etc. Además pasaba por la honestidad, el compromiso social, la dedicación entre muchas otras virtudes.

Me llamo Juan Pérez Jolote. Lo de Juan, porque mi madre me parió el día de la fiesta de San Juan, patrón del pueblo. Soy Pérez Jolote porque así se nombraba a mi padre. Yo no sé cómo hicieron los antiguos, nuestros “tatas”, para ponerle a la gente nombres de animales. A mi me tocó el del guajolote.

Nacido en 1912, a los 16 años, dentro de grandes limitaciones, ya era maestro rural en Vizarrón, donde ya se veía su compromiso social, su vocación existencial, que se apoyaron siempre en sus conocimientos de sociología y antropología, para la transformación social, la congruencia ética, la humildad, la sencillez, la inteligencia, la interacción con los indígenas, a quienes conoció siempre, desde su nacimiento.

-¡Cabrón, hasta cuándo te vas a enseñar a trabajar!

Algunas veces mi madre me defendía, pero a ella también la golpeaba.

Presea Andrés Molina Enríquez en 1984, premio UNAM en Ciencias Sociales en 1985. Se mezclaron con su bondad, su generosidad y el motor de la ideología, el encuentro retrospectivo de nuestros padres indígenas, con su lucha por la libertad. Lo mismo escribía un libro, que hacía un papalote, un valero, ladrillos o labraba la tierra.

No sé en que año nací. Mis padres no lo sabían, nunca me lo dijeron. Soy indio chamula, conocí el Sol allá en el lugar de mis antepasados que está cerca del Gran Pueblo, en el paraje de Cuchulumtic.

Sus contágios: Narciso Bassols, Jesús Silva Herzog, Gilberto Loyo. Sabemos que desde 1953 en que acudió a la E N C P y S de la UNAM, pasaron por sus manos más de 43 generaciones. Ricardo Pozas fue el complemento ideal que sirvió para pasar los valores de una cultura milenaria que sustentara a la cultura Occidental.

Su compañera Isabel Horcasitas, con quien suma convicciones, lo será siempre. Mientras compartirán el nombre de un aula de la F C P y S a partir de 1986.
Un día domingo, a la hora en que pasa por el camino la gente que vuelve de San Andrés, después de la plaza, me acerqué a una mujer zinacanteca y le dije llorando:

-Mira, señora, llévame para tu casa, porque mi papá me pega mucho.

Aquí tengo mi seña todavía, y acá, en la cabeza, estoy sangrando. Me pegó con el cañón de la escopeta.

-Bueno -me dijo la mujer-. Vámonos.

Y me llevó para su casa donde tenía sus hijos, en Nachij.

La Cátedra fue el puente creativo, dialéctico, entre la realidad y la justicia. Fue combativo a favor de los obreros, por la igualdad de género, por los niños de la calle. Vinculaba la clase, los talleres, con la práctica. Formó cooperativas entre los indígenas, de consumo y comercialización.

Estuvo siempre entre los pueblos, tzeltales, tzotziles, mames, zapotecos, otomíes y los del norte de nuestra patria.

-¿Por qué no me das ese muchacho que tienes aquí? No tiene papá, no tiene mamá. Yo tengo mis carneros y no tengo quién me los cuide.

Luego me preguntó la mujer que me trajo:

-¿Quieres ir más lejos de aquí, donde tu papá no te va a encontrar?

-Sí -le dije. Y me fui con la mujer de los carneros, sin saber adónde me llevaba… pero más lejos.

Escribió decenas de libros, artículos, ensayos. En 1948 da a luz “Juan Pérez Jolote” que del español pasa al inglés, al francés, a alemán, al japonés, al polaco, etc.

El drama de la vida se inmortaliza. Vivencia y literatura juntos. Una raza distinta en el mundo de la plenitud, que busca en el cielo todavía una respuesta.

Un día me llevaron a tierra caliente a buscar maíz. Allá trabajaban los zinacantecos haciendo milpa. Llegaron con un señor que tenía montones de mazorcas. Todos ayudamos al señor del maíz en su trabajo; unos desgranaban metiendo las mazorcas en una red y golpeando duro con unos palos, otros lo juntaban y lo encostalaban. A mí me puso a trabajar el dueño, como si fuera mi patrón, y todo el día estuve recogiendo fríjol del que se queda entre la tierra. Cuando terminé, me puso a romper calabazas con un machete, para sacarles las pepitas.

Cumplimos tres días de trabajo. Luego los viejos se fueron con sus hijos y yo me quedé para desquitar el maíz que se habían llevado. Con el dueño del maíz estuve partiendo calabazas, hasta que se juntaron otros quince días. Y aunque los viejos tenían que desquitar más cargas de maíz, ya no me dejaron allá. Me dio gusto irme con ellos a su casa porque las plagas y los mosquitos de tierra caliente no dejan dormir. Me dieron para mí una carguita de caracoles de río y eso me puso más contento.

Ricardo Pozas buscó a Juan Pérez Jolote y lo encontró alcoholizado ya de semanas y le leyó su obra y al término de ello, le dijo Jolote: “YO QUIERO VIVIR”

Un recorrido por la vida del maravilloso Francisco Toledo

El informe Toledo

Carlos Bonfil

Apartir de un texto muy breve de Franz Kafka, Un informe para una academia, el documentalista Albino Álvarez propone un sugerente recorrido por la vida y obra del artista gráfico y pintor juchiteco de 70 años, Francisco Toledo. La elección del texto de Kafka, narrado a través de una estupenda animación cuadro por cuadro a cargo del estudio Diez y Media, es significativa.

El artista oaxaqueño había elaborado una carpeta de grabados inspirados en el informe que hace un mono ante una junta de académicos sobre su paulatina transformación en ser humano. Luego de ser capturado en la selva y herido en una cadera (la cicatriz le vale el nombre de Pedro el Rojo), el mono es enjaulado y en poco tiempo aprende el lenguaje y el comportamiento humano. “El mono que aprende soy yo”, precisa Toledo, quien añade, “salgo de la manada juchiteca y aprendo las buenas maneras”.

El documental sigue de cerca el proceso de aprendizaje, el paso por la ciudad de México, el primer contacto con una galería de arte (Antonio Souza), la formación después en el París de principios de los años 60, con el apoyo del pintor Rufino Tamayo y del grabador Peter Bramsen. A los 20 años el mono oaxaqueño se incorpora plenamente al mundo de los hombres y afina en París “una cultura de europeo medio”, sufre las gozosas penurias del autoexilio juvenil en la capital artística, valora la obra gráfica de Tàpies y Dubuffet, y asimila la influencia del grabado clásico, en especial la del alemán Durero. El pintor refiere este primer periodo formativo con timidez característica, aunque no sin una punta de humor y de ironía.

El documentalista Albino Álvarez captura en directo el proceso artístico de Toledo, observa la precisión de su trazo, la obsesión por la talla (a toda hora, en todo lugar, con cualquier instrumento, incluido un cepillo para perros), las temáticas recurrentes, el erotismo, las figuras antropomórficas, los motivos religiosos; registra también el desenfado proverbial del artista, la libertad en su obra de los cuerpos desnudos, la transgresión moral que apenas se preocupa por serlo y ese tránsito que Carlos Monsiváis define con agudeza al ser entrevistado: “Con Toledo hemos pasado de la satanización de la erótica a la santificación de la genitalia”. El fotógrafo Rafael Doniz exhibe estupendas impresiones suyas del artista, algunas conocidas, otras novedosas. Y éste último explica sus opciones como pintor en movimiento, desde el trabajo en formato pequeño (al estilo de Wols o de Paul Klee), donde “la proporción de la mano es sagrada”, hasta el trabajo con grandes superficies, a la manera gimnástica de un Jackson Pollock, que el juchiteco ensaya al aceptar el escultórico proyecto regiomontano de La Lagartera.
Cada etapa de este proceso artístico tiene como contrapunto el relato animado de ese mono de Kafka instruyendo a la Academia, que ahora el espectador identifica de lleno con el artista gráfico. Pero el documental explora una faceta más del pintor: su compromiso social y político, con su carga de entusiasmos y frustraciones personales.

El informe Toledo refiere la experiencia de gobierno popular de la COCEI en el municipio de Juchitán, la aspiración a una independencia territorial, la revaloración de la cultura indígena, y las acciones de intimidación y represión a cargo del gobierno priísta que en 1983 acabaron con ese impulso renovador que tuvo como símbolo la Casa de la Cultura, con su reunión de pintores, músicos y poetas zapotecas, y como animador central al propio Toledo. Lo que sigue son los años en que el artista se vuelve promotor de la preservación de la cultura en Oaxaca, con la creación del Instituto de Artes Gráficas (IAGO) y una defensa del patrimonio artístico que incluye, memorablemente, su exitosa lucha por sacar a una empresa estadunidense de comida chatarra del centro histórico de la capital de ese estado (“No al Mac Zócalo”, consignaban las pancartas).

Toledo desoyó venturosamente el viejo consejo de Tamayo (“Aléjese de la política, trabaje”), y dio su apoyo a otras causas populares, como la lucha en el 2006 de la Asociación Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO), señalamiento radical de la situación que viven los jóvenes sin empleo y sin porvenir en la sociedad neoliberal que hoy celebra sin convicción unas efemérides vacías.

El informe de Francisco Toledo concluye escuetamente: “Yo no me intereso en mí mismo, sino en los otros”. Y la congruencia de esta conclusión ilustra la dimensión moral del máximo representante cultural de Oaxaca. El documental de Albino Álvarez captura las múltiples facetas del artista con gran economía de recursos y una riqueza formal en la fotografía, la edición, la música de Steven Brown, la investigación de Germaine Gómez Haro, y el atractivo trabajo de animación.

carlos.bonfil@gmail.com

Quere-tha-ro; La ciudad del Juego de Pelota

La ciudad
del juego de pelota

José Félix Zavala

“Las mas de 1500 canchas de juego de pelota halladas hasta hoy demuestran que, además de ser una práctica deportiva milenaria, tuvo un papel ritual, político y posiblemente económico que lo sitúa en la esfera del poder y de la historia mesoamericana.”

Erik Taladoire

“Tiene una faición y hechura del cercado do los indios juegan a la pelota” dice la Descripción Geográfica de Hernando de Vargas al referirse a Querétaro

“El juego de pelota se llamaba Tlaxtli o tlachtli que eran dos paredes, que había entre la una y la otra veinte o treinta pies y serían a lo largo hasta cuarenta o cincuenta pies; estaban muy encaladas las paredes y el suelo y tendrían de alto como estado y medio del juego de pelota estaba una raya que hacía el propósito del juego, y en el medio de las paredes, en la mitad del trecho del juego, estaban dos piedras como muelas de molino agujeradas por medio, frontera la una de la otra y tenían sendos agujeros tan anchos que podía caber una pelota por cada uno de ellos”.

“Y el que metía la pelota por allí ganaba el juego, no jugaban con las manos sino con las nalgas herían la pelota; traían para jugar unos guantes en las manos y una cincha de cuero en las nalgas, para herir la pelota.”

Bernardino de Sahagún.

Muchos de los habitantes de esta hermosa ciudad de Santiago de Querétaro no hemos profundizado suficientemente en la doble identidad de este nombre, uno es el patrocinio de Santiago Matamoros, el otro es el de Querétaro, que en español es El Gran Juego de Pelota, o Tlachco, Nandamaxei, y Queréndaro, en nahuatl, otomí o tarasco respectivamente.

Querétaro ha sido un valle propicio para la prosperidad desde la época que han llamado preclásica. Querétaro ha mantenido desde siempre una población permanente, nos lo señala la presencia de la cultura de Chupícuaro en la Negreta y San Bartolo o en el barrio de la Cruz en San Juan Del Río y las ruinas en Ranas y Toluquilla, de canchas de juego de pelota y la explotación minera en la Sierra Gorda, con mas de 200 tiros de bocaminas encontrados. Prosperidad que ha durado hasta la fecha para propios y extraños

“Durante el período clásico, la cultura mesoamericana se extendió más hacia el norte. En los siglos V, Vl, y Vll, hubo un importante asentamiento urbano en el Valle de Querétaro donde ahora se encuentra El Pueblito. Allí hay un basamento troncopiramidal escalonado, de dimensiones impresionantes…” dice David Wright.

Con este error involuntario consistente en olvidar el valor cultural del nombre original de esta comunidad que es y ha sido Querétaro, error dado principalmente por desconocimiento e ignorancia de nuestros valores, a pesar de que lo nombramos en forma familiar y cotidiana, no nos recuerda a la gran cultura mesoamericana y sus formas de pensamiento, ni nuestra pertenencia a esta raza y civilización.

La alegoría de la vida, el ritmo de los astros, la luz y la obscuridad, La Dualidad, conceptos filosóficos todos, unidos al rito y deporte del juego de pelota, que junto con la forma particularísima y exacta de contar el tiempo, el uso y domesticación del maíz, son centro mismo de una cultura original y valiosa para la humanidad como es la mesoamericana

El juego de pelota, – nombre que de sobra sabemos lleva nuestra ciudad -, como rito o como deporte entre los antepasados de esta región, dio pie, a la construcción de innumerables canchas para el llamado Tlachtli, en gran parte de norte y Centro América. Se conocen hasta ahora mas de 2000 canchas del juego de pelota en territorio americano.

“Hacia 1540 aproximadamente, llegó al asentamiento otomí de Andamaxei el encomendero de Acámbaro, Hernando Pérez de Bocanegra. Entonces los tarascos que venían con él pusieron el nombre de Querétaro “lugar en donde se juega a la pelota”, al lugar traduciendo el topónimo otomí a su lengua.” Sigue diciendo D. Wright en su obra “Querétaro en el siglo XVl”

La domesticación del maíz, la cuenta de los días o Calendario Mesoamericano, y el Juego de pelota, forman la trilogía de esta civilización primigenia y genuina de América, por lo que llamar así a nuestra población es síntoma de arraigo y orgullo para un pueblo aportador a la humanidad.

Es importante recordar, por otra parte, lugares tan queridos para nosotros como son La Cañada o El Pueblito, poblaciones aledañas a la ciudad de Querétaro, que juntas le han dado su nombre, por sus aportaciones como poblaciones prehispánicas y de frontera entre los pueblos mesoamericanos y los de la Gran Chichimeca.

La Cañada tiene la forma natural de un juego de pelota y el Pueblito tiene en su entorno un gran teocalli o pirámide hecha a mano y de argamasa además de una cancha de “juego de pelota”, y dicen los que saben que en el lugar que ocupa la capilla de indios llamada del Espíritu Santo, en la ciudad de Querétaro, existió una cancha para juego de pelota que fue destruida en tiempos de la Colonia.

De estos tres lugares mencionados, se infiere que ya habían sido habitados por nuestra civilización mesoamericana en forma inmemorial, es el valle de Querétaro o Nandamaxei, Tlachco o Queréndaro, de donde le viene el nombre a la ciudad.

Los chichimecas, por tanto, logran dejar ante la imposición de un nuevo patronazgo, como fue el de Santiago Matamoros, a la fundación española de esta ciudad, el nombre antiguo de este valle, conocido por sus vecinos como Nandamaxei, Tlachco o Queréndaro. El nombre español de Santiago pasó a ser para los invasores solo simbolismo y forma de colonización, como sucedió con otros nombres mesoamericanos de poblaciones que sufrieron una refundación como la nuestra.

“La población de Querétaro en el siglo XVl fue predominantemente otomí, con pocos nahuas y tarascos y algunos chichimecas y una pequeña minoría española”.

Todos debemos conocer y reconocer, para orgullo local, en uno de los barrios de la Cañada, en el llamado Agua Fría, ubicado en la cabecera “del natural juego de pelota” que allí se forma, una comunidad indígena precolombina, lo mismo debemos ver en “la Cruz Alta de Arenal” en el mismo barrio, la posibilidad de existencia de un Cuesillo que fuera derrumbado por los españoles durante la refundación, para levantar un humilladero o cruz de camino, cosa común en esos días.

Visitar otros lugares en esta población de la Cañada son también importantes para la documentación de la vida mesoamericana en la zona y la comprensión de su resistencia indígena a partir de la invasión.

Como ejemplo puede ser la llamada “Iglesia Chiquita”, primer templo al nuevo Dios, levantado por los otomíes del lugar a la llegada de los españoles, con “su entierro” y sus tres fechas de remodelación, 1529,1709, 1804. o “La Cruz de Conín”, que marca el lugar mas alto de La Cañada, o “la Cruz atrial” de la Iglesia Chiquita, y el monumento llamado “Pan de dulce”.

“Los chichimecas reaccionaron con violencia a partir de 1550, ante la invasión masiva de sus tierras ancestrales. La guerra chichimeca duró unas cuatro décadas”.

Con esas observaciones y visitas certificaremos nuestro orgulloso origen de pueblo prehispánico y de habitación inmemorial de estas tierras y él por qué de los asaltacaminos o la guerra de los cincuenta años o chichimeca o el mote de salvajes, a los moradores de estas tierras, cuando fueron invadidas por extraños.

Es también importante para todo habitante de Querétaro ver de cerca las zonas arqueológicas de la Negreta o del Cerrito, en El Pueblito, para reconocer en ellas el “cruce de caminos” que ha sido Querétaro desde mucho tiempo antes de la invasión española y la presencia de las culturas Teotihuacana y Tolteca en esta nuestra morada.

Allí mismo se puede constatar la frontera entre Aztecas y Tarascos, como lo fue nuestra región desde la época de Moctezuma Ilhuicamina o el culto inmemorial hasta la fecha, de la Tenanchita, la madre de los dioses, reafirmado desde 1632.

La puesta en la base de la pirámide del Cerrito, de una imagen de la Virgen María, en la advocación de la Inmaculada concepción, como contra parte española de la divinidad indígena.

Es también básico saber que las fiestas en febrero, traen a la memoria la fiesta del Tascame o del Pan Blanco o de febrero, de memoria también milenaria y precolombina y de tanto arraigo hasta la fecha en el Pueblito y que es la fiesta indígena a la Virgen en su doble culto.

“ La cultura prehispánica en Querétaro sigue siendo la gran desconocida de nuestro tiempo” dice el historiador Manuel Septién, pero este desconocimiento no es por falta de evidencias claras y precisas, sino de ignorancia o miedo a reconocernos en un pueblo que ha sido humillado por 469 años en nuestra ciudad y que es necesario volver a valorarlo.

Otro motivo de orgullo y motivo de reconocimiento y estudio debe ser el que los animales híbridos como los caracoles, los moluscos en general o los sapos, los animales que se transforman, como son las mariposas y los animales que señalan el valor como son los jaguares y las flores como la ninfa que se abre al amanecer y se cierra por las tardes, representan desde siempre la dualidad, concepto mesoamericano, que se ha unido al rito y al deporte llamado “ juego de pelota”. Cuyo nombre lleva nuestra ciudad

Características mesoamericanas todas ellas de este pueblo queretano que encontraron los españoles en la busca de la plata, encontrada en Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí.
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“El juego de pelota”, el juego que es parte de la cultura queretana a través de los siglos y sus 469 años de mestizaje e invasión, es un patrocinio al que no debemos renunciar y al que debemos de adentrarnos en su significado y ejecución todos los habitantes actuales de esta ciudad.

“Iniciado como un sencillo asentamiento en la Cañada, Querétaro se convirtió en un próspero pueblo agrícola con una traza urbana reticular y un convento franciscano con cierta monumentalidad”.

“Este hermoso país visto desde la loma, causa tanto agrado a los ojos, que faltan colores a la retórica para pintar con propiedad lo que tan hermosa ciudad encierra dentro de tan florido círculo para el recreo”, dice de Querétaro el jesuita Francisco Navarrete en el siglo XVlll.

“San Luis Potosí” de José Félix Zavala

San Luis Potosí

José Félix Zavala

Desde hace mas de tres mil años se ha gritado con reciedumbre, se oyó decir de ellos en Cerro Grande, en el Peñón Blanco, en el Cerro del Aguila, en la Mesa de los Caballos hasta el Picacho de Bernalejo, lo mismo que en el Sótano de las Golondrinas, allá en Aquismón.

Son los hombres Aguila, dicen, en la sierra de Alvarez y allá donde crecen los framboyanes, las bugambilias, los crotos y los palos de rosa. Se platica de ellos en las riberas del río Calabacillas, río la Laja, Río Verde, Río Valles, Río Tampaón, en el Tamuín, lo mismo que en el Salto, El Naranjo y la Lloviznosa.

Son los hombres del arco y la flecha, los hombres de la dispersión que defienden hasta la muerte su tierra, la tierra donde corre el oro, la yuca, la biznaga, el mezquite, los pirules y el samandoque, defienden la tierra donde vive el conejo, la liebre, la ardilla, los coyotes, donde vuelan las codornices, los tordos, los zenzontles, los palomos, los gavilanes, donde vigila el gato montés.

Es la Gran Chichimeca, la zona del Gran Tunal, como alguien la ha llamado, son los tiempos de la libertad que se ve amenazada, son los hombres que estaban muy lejos de ser congregados en pueblos trazados a cordel, lejos de ser sometidos, de ser destinados a la construcción de ciudades para otros hombres y a edificar templos para otros dioses.

Cuenta Joaquín Meade: “ Existe la creencia que la primera migración, fue la de una raza afín a la Chichimeca y la segunda a la Maya o la Tolteca, en la que se fundó seguramente la llamada Olmeca. En todo caso es probable que el grupo Chichimeca se estableció muy temprano en tierras potosinas”. A su vez dice Gerste que los Tenochcas veían en los Chichimecas a los primeros pobladores del continente.

Bernardino De Sahagún, humanista preocupado de rescatar, dentro de las limitaciones de la época, pero con un gran sentido de la ciencia, una cultura que jamás se imaginó existiera, dijo: “ … estos dichosos Toltecas se nombran Chichimecas y no tenían otro nombre particular sino el que tomaron de la curiosidad y el primor de las obras que hacían, que se llamaban toltecas que es tanto como si dijésemos oficiales, pulidos y curiosos.”

Dentro de este gran territorio, que ahora es el suelo potosino, no podría haber otro dios que no fuese el sol, dador de todos los bienes y que sus ritos de congratulación solo se dieran al aire libre. Como se han venido haciendo por cientos de años, por milenios, en las grandes ciudades mesoamericanas, con una concepción a la divinidad, distinta a la occidental, lo mismo que del urbanismo y la convivencia. A todos estos quehaceres culturales hemos estado cerrados por decreto, de tal suerte que los que somos indios nos queremos llamar mestizos.

Sigue diciendo Sahagún en su obra monumental: “ … de las mujeres había muchas que sabían hacer labores en las mantas, en enaguas, en huipiles, que tejían muy curiosamente; pero todas ellas labraban lo dicho de hilo de maguey, que sacaban y beneficiaban de las pencas; Hilbanábanlo y tejíanlo con muchas labores… aunque sabían hacer muchas formas de ropa…”

Así era la Gran Chichimeca antes del “ Bramo “, ese grito aterrador que se diera al descubrirse las minas de Cerro San Pedro y que fuera el estallido que reuniera los intereses de los españoles y trajera la ruina de los dueños originales de estas tierras. Los Huachichiles que semejan gorriones y en lugar de la peluca española, usaban el color bermejo, vivían y disfrutaban estas tierras de frontera, hasta el día en que supieron que Hernán Cortés llegaba a la tierra de los Téenek, a Tancuyalab.

Todavía se recuerda cuando Nuño De Guzmán, marcó como animales a mas de 10 000 Huastecos y muchos de ellos prefirieron el suicidio a la humillación, estos hechos han sido repetitivos durante los 300 años de estancia de los españoles en éstas tierras y los 200 años de los mestizos, hasta nuestros días, que ya suman 500.

Por eso los Cuachichiles atacaron a cuanto español se acercaba al Gran Tunal y a esta guerra de guerrillas la llamaron salvajismo, cuando era solo el esfuerzo de un pueblo para impedir que se llevara a cabo el trazo de ese camino tan terrible para la región Chichimeca que llamaron el Camino De La Plata.

La irrupción española trajo un rompimiento en la cultura mesoamericana en todos los órdenes, como jamás se había visto en la historia de la humanidad y con ello privó al mundo, al género humano de encontrarse con una cultura, con una forma de vivir y de pensar no prevista, ni mucho menos imaginada por Occidente.

Había una comunidad Cuachichil, en donde ahora llamamos muy familiarmente Plaza de Fundadores, esta comunidad era de cazadores, que poco usaban la agricultura, pero con el Juego de Pelota, sus ritos realizados hacia los cuatro puntos cardinales, el uso del Jiculi, recordaban a esas antiguas culturas que dejaron cuecillos, figuras humanas en barro, cerámica y muchos vestigios más en esta zona donde ahora es la Ciudad de San Luis Potosí y que demuestra a pesar de muchos decires en contrario, que hasta estas tierras de frontera había llegado la cultura del maíz y de la escritura matemática, antes de las invasión española.

Se quiere olvidar a mas de algún historiador, el pasado y el aporte de esta cultura que pensó un mundo diferente en todos los órdenes al de España y Occidente y lo recreó muy extensamente, baste como ejemplos: El Tajín, Tula, Teotihuacan, Monte Albán o Tikal, entre muchos otros ejemplos grandiosos, lo mismo que su concepto y desarrollo de la escritura, la fonética, el avance de su medicina, su insuperable técnica agrícola entre muchos otros ejemplos que se pudieran dar.

Esta comunidad y la que se había ya establecido en lo que ahora es el barrio de Tequisquiapan, mas el aporte de los tlaxcaltecas, los hombres del sincretismo, dan origen a la actual ciudad de San Luis Potosí. De ellos nace una identidad, el aporte para la construcción de la ciudad española, que ahora llamamos centro histórico y de sus barrios o altepetles: Tlaxcala y Santiago, y al rededor del Convento Grande de San Francisco, los barrios que ahora conocemos como San Miguelito y San Sebastián.

Así que el lugar denominado puesto de San Luis Potosí, que debiera dar origen a la ciudad indígena, da de pronto lugar a una fundación o pueblo de españoles, que sirvió de morada a los gambusinos, pero la creación de la ciudad que se va formando hasta ahora y por mas de 400 años y más propiamente en los siglos XVl, XVll. Y XVlll, es obra de la destreza, la posibilidad de adaptación y de sincretismo de los Cuachichiles, Tlaxcaltecas, Tarascos y otros pueblos que se avecindaron en la prosperidad de la nueva población que diò oro, maíz e intercambió bienes a la Antigua y a la Nueva España.

Tanto los misioneros como los colonizadores ensayaron métodos de dominación, unos violentos, otros pacíficos. Su atención se dirigió a los jóvenes indígenas, los pilhuanes, al conocimiento de las lenguas nativas, a las costumbres, por ello escribieron diccionarios, catecismos, confesionarios y más en lenguas naturales.

Se tiene como fecha de fundación de la Congregación de Cuachichiles en el puesto de San Luis, el 25 de agosto de 1583, puede ser tradición o historia al concepto occidental, de cualquier modo debe respetarse, la costumbre se hace ley y el de la fundación española en el mismo lugar el 3 de noviembre de 1592, quedando para la posteridad y hasta nuestros días la celebración de la fundación la primera fecha o sea la indígena y dándole crédito como fundadores a Fray Diego De La Magdalena y a Miguel Caldera, el tristemente celebre ganador de la guerra Chichimeca, iniciada en 1550 con la entrada del camino de la plata o dicho de otro modo con la invasión de los españoles.

Cuenta Arnoldo Kaiser: “ Lo que es hoy San Luis Potosí ha sido resultado de la fusión del núcleo urbano formado por los siglos XVI, XVll, y XVlll con sus siete barrios o villas a saber: Tequisquiapan, Santiago, Tlaxcala, San Miguelito, Montecillo, San Sebastián, San Juan de Guadalupe. Estos barrios se formaron casi al mismo tiempo que la ciudad y tuvieron su vida propia durante gran parte de su existencia, con sus tradiciones, costumbres y celebraciones, muchas de las cuales aún subsisten… ahora los barrios ya están integrados a la mancha urbana, pero siempre seguirán siendo parte de las raíces y la identidad de los habitantes de San Luis Potosí.”

Estos pueblos indios fueron creciendo y pronto hubo 30 tiendas de mercadería de géneros, 17 tendajones que vendían piloncillo de la huasteca, azúcar, cacao, pimienta, canela. Surgieron los sastres, los carpinteros, los herreros, los sombrereros, los tejedores, los curtidores, los albañiles, los hojalateros, los pintores, los armeros, los encuadernadores, los doradores y los hábiles plateros. Las tenerías de cordobanes, suelas y bandanas, telares para hacer frazadas, colchas y alfombras, fábricas de salitre para sacar la plata. San Luis Potosí se iba enriqueciendo.

Fue naciendo la parroquia y las casas reales, el convento grande de San Francisco, los templos de San Agustín, La Merced y La Compañía, el hospital de los Juaninos, el beaterio de San Nicolás, las plazas y las casas de los españoles, mientras los barrios permanecían con sus modestas capillas de indios, a sabiendas que ellos eran los constructores del rico ya San Luis Potosí.

Esa capilla de la Santa Veracruz, construida para dar inicio al pueblo de indios de San Luis, debe ser recordada con orgullo por todas las generaciones de potosinos, como una tentativa de los verdaderos dueños “del Gran Tunal”, Los habitantes inmemoriales de este lugar, que algunos han llamado también Tangamanga, tuvieron el sueño de vivir en paz y sin colonizadores, pero la historia no fue así.

Jamás debemos olvidar la importante fundación del barrio de Tlaxcala, allá por el año de 1592 a la par de la ciudad española de San Luis Potosí, esta con su convento franciscano y su capilla que guarda a la diosa madre concepto mesoamericano, pintada por José Pardo y desde luego asistir el 15 de agosto al paseo de las bateas floridas y las danzas, recuerdo de tiempos idos y de resistencia callada de una de las culturas civilizatorias del mundo que se niegan a morir.

Tampoco debe quedarse fuera de nuestra memoria el barrio de Santiago y recordar que la veneración a sus antepasados, costumbre eminentemente mesoamericana o indígena, les hizo levantar allí su capilla. Las dos cupulillas del templo son para recrearse, lo mismo que las pinturas de Arellano, sus muy maltratados doce apóstoles realizados por José Correa y la fiesta del Señor Santiago, Huichilopochtli, cada 25 de julio, recordando que al apóstol Santiago lo subieron al caballo los españoles para conquistar los pueblos mesoamericanos con la espada.

Está presente en la memoria de esta ciudad el barrio de San Sebastián, al sudeste, un poco posterior su creaciòn a los ya citados y en él se celebra al dios adolescente o Matove, cada 20 de enero, que tiene su contraparte en el Señor San Sebastián, allì se da tambièn la entrada de la cera en la víspera, danza de concheros durante la celebración. Recuerdo que debe dejarse de lado a quienes se oponen al recuerdo que identifica, resiste y transforma, al ver estas manifestaciones culturales.

San Miguelito el barrio nacido a la par que el Convento Grande de San Francisco, es quien da identidad a este pueblo potosino. Junto a él nacen las capillas indígenas de la Santísima Trinidad y la Tercera Orden, lo mismo San Miguel Arcángel y Nuestra Señora de los Dolores. El 29 de septiembre de cada año recuerdan al Arcángel Guerrero que los identifica plenamente, lejos están ya las guerras floridas que daban vida eterna al sol.

Al oriente está el barrio de Montecillos, con su San Cristóbal Guatemalteco y su dios, el Señor de las Misericordias, celebrado en las fechas de la recolección, en los finales del mes de agosto, discreto oye el paso del tren y mira hacia el frente al Señor de los Trabajos, todas estas son tradiciones sincretizadas, muestra de la resistencia de la cultura mesoamericana que durante estos últimos 500 años ha podido sobrevivir, para dar al mundo la oportunidad de rescatarla.

Mas apartado está San Juan de Guadalupe, otro barrio de indios, donde la diosa abuela, la madre de todos los dioses sentó sus reales y desde ahí busca y mantiene la identidad de una ciudad construida por los indios para los españoles. Se me viene a la memoria la calle de la Corriente y el río Santiago, como lugares fronterizos entre el pueblo para españoles y los constructores mesoamericanos, el pueblo original de esta tierra.

Nuestra Señora de los Remedios, sigue rigiendo como Patrona, como lo fue en un principio, desde la Calle Real el barrio de Tequisquiapan, que significa este nombre primitivo “sobre el agua de tequesquite”, para aquellos que se oponen al nombre indígena de Tangamanga para esta ciudad, donde el agua y el oro fueron parte importante de las riquezas de esta villa que fuera el hoy San Luis Potosí,

Que no se olviden los festejos del Colonche, vino de tuna, pulque, melcocha, miel de tuna, queso de tuna, charamuscas, pipitorias, dulce de biznagas y sin faltar las tunas blancas y cardonas, los tacos y las enchiladas, todos ellos alimentos festivos de esta tierra de la Gran Chichimeca, llamada La Nopalera o El Gran Tunal.

Nunca “seguridad” por Democracia en este México nuestro

Por una democracia ciudadana

Miguel Concha

La Jornada

Hay entre la población una evidente preocupación por situaciones que se han vuelto cotidianas: los enfrentamientos entre sicarios y la fuerza pública; la inseguridad de la población mayoritaria; las violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros de las fuerzas armadas; los conflictos entre altos jerarcas eclesiásticos y autoridades, y muchos temas más.
Dentro de algunos meses todas estas preocupaciones se verán desplazadas por las precampañas electorales, que muy probablemente tendrán como puntos de referencia los temas que prioricen los monopolios televisivos.

Creo, sin embargo, que aún es tiempo –aunque para ello tendríamos que iniciar desde ahora– de poner sobre la mesa los temas más importantes para el futuro próximo del país, y no sólo aquellos que interesan a las próximas elecciones. Y es que, sin pecar de alarmistas, lo que está en juego desde ahora, y no nada más en el proceso electoral, ya no es solamente la viabilidad del Estado, sino la viabilidad misma de la nación.

Creo que cada persona preocupada, cada organización de la sociedad y cada partido político tendrá que poner sobre la mesa lo que considera importante.

Esto es lo que a la ciudadanía le dejará ver la altura de miras o la mezquindad de cada quien. Por lo que a mí corresponde, propongo los que me parecen siguen siendo los temas más importantes de preocupación.

1) El futuro de los derechos humanos.

Hace apenas unos cinco años veíamos con preocupación que los derechos económicos y sociales estaban en serio riesgo ante el estancamiento de la economía y la profundización de las desigualdades socieconómicas. Hoy esta preocupación se ha acrecentado, y se le han añadido las serias violaciones a los derechos civiles y políticos que creíamos ya superadas.
Para nada es admisible que al pueblo de México se le quiera cambiar seguridad por democracia. Y así como el tiempo demostró que no fueron intercambiables estabilidad por crecimiento, pues al final del camino perdimos ambos, no esperemos que, so pretexto de seguridad, no ganemos ésta, y en cambio perdamos nuestra aún precaria democracia.

Urge entonces volver a poner en la discusión pública el tema real del respeto a la integralidad de los derechos humanos, para que por fin se exprese en sus mediaciones concretas, que son las políticas públicas, y no solamente como adorno para rematar los discursos políticos.
Dentro de esta misma perspectiva, habrá que abordar el tema de la democracia de la diferencia. Esto es, el reconocimiento de la equivalencia de las personas no obstante su diversidad racial, religiosa, sexual, de edad y de cualquier otro tipo.

El desarrollo socieconómico.

2) Algo hemos estado haciendo peor que todos los países de América Latina, pues desde hace años estamos al final de la cola del desarrollo en la región. Los efímeros logros en la disminución de las cifras de la pobreza (no de toda la pobreza, sino sólo de la parte más aguda de ella) no resisten el embate de cualquier crisis, para no regresar magnificados.

Frente al estancamiento económico, parece que se tiene una sola estrategia: deteriorar el poder adquisitivo de los trabajadores y anular su organización y sus conquistas, como si se pudiera pensar en un crecimiento (ya no digo desarrollo) con grupos empresariales poderosos y sindicatos débiles o inexistentes. Hay algo cuya importancia subrayan tanto en la Unión Europea como en América Latina las propuestas más avanzadas de desarrollo, la cohesión social. La estrategia del garrote contra los sindicatos, la indiferencia ante las demandas campesinas, la ceguera ante la cantidad creciente de jóvenes, que a falta de un Estado que les ofrezca alternativas tienen como única opción la delincuencia o la migración, disuelven el tejido social y amenazan la viabilidad de la nación. ¡Qué lejos estamos de políticas que impulsen la cohesión social!

La democracia.

3) Un país de violación de derechos y de estancamiento económico con desigualdad social no puede ser un país democrático. A lo más que puede aspirar es al acuerdo entre algunos socios, las elites partidarias, para rotarse el poder en función no de los programas que propone a la ciudadanía, sino de los recursos que consigue para despensas que mitigan el hambre por unos días, construir míseras viviendas y pagar promocionales en una televisión que vende imágenes caras, pero que es incapaz de comunicar contenidos.

¿Por cuánto tiempo se puede mantener una democracia así de precaria?

Urge, entonces, repensar nuestra democracia, para que su horizonte no se agote sólo en reformas mínimas que resulten de negociaciones políticas entre elites partidarias, pero eso sí, amparadas en grandilocuentes discursos.

La principal reforma política que se necesita es la que modifique la relación entre el gobierno y la sociedad, para que pueda pasar del nivel tutelar en el que ahora se encuentra a una democracia de la ciudadanía, supuesto fundamental de la soberanía de un Estado. No nos ha servido tener modificaciones legislativas que permiten abrir las puertas a la participación ciudadana, para que después las políticas y los políticos las cierren ignominiosamente. Aún estamos a tiempo de que la discusión sobre el futuro del país esté a la altura de los desafíos reales que ya tenemos en nuestro presente. Dudo, sin embargo, que las elites tengan prisa. De una u otra manera a unas y a otras el estancamiento les ha beneficiado. La prisa tiene que estar del lado de la ciudadanía, si es que queremos resolver democráticamente la situación actual.