Una anécdota en espera del nuevo obispo de Querétaro

“apuro” por anunciar al arzobispo de Puebla

A inicios del mes de febrero el nuncio apostólico en México, Christophe Pierre, llamó por teléfono al nuevo arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, para informarle que el Papa Benedicto XVI había decidido nombrarle como pastor de la Angelópolis.

Después de las felicitaciones de rigor ambos monseñores hablaron sobre cómo se daría la sucesión, tiempos y formas.

Sánchez Espinosa hizo notar al embajador del Vaticano que él ocupaba en ese momento –y todavía lo hace- el puesto de secretario ejecutivo del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), el máximo órgano representativo de los obispos de la región, el cual le obligaba a vivir durante semanas en Bogotá, Colombia.

Esto era un problema porque no podría encabezar Puebla con semejante encargo institucional. Por ello le pidió “atrasar” el anuncio de su nombramiento hasta el mes de mayo cuando en la capital de Nicaragua, Managua, se reúna la asamblea ordinaria del Celam la cual no es “electiva”pero que, en este caso especial, podría designar un nuevo secretario ejecutivo.

Pierre respondió que la noticia debía ser difundida por El Vaticano eljueves 5 de febrero por una razón muy sencilla: ya estaba “amarrada” la elección de otro nuevo arzobispo, Carlos Aguiar Retes –anterior obispo deTexcoco y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)-,quien llegó a la arquidiócesis de Tlalnepantla en lugar de Ricardo Guízar Díaz.

Entonces la solución fue simple: mantener el anuncio público para ese día y ejecutar una sucesión lenta en la cual Víctor Sánchez se integre poco apoco a la arquidiócesis. Así sucederá, tanto que será hasta el mes de octubre próximo cuando el obispo esté libre de todo empeño para dedicarse 100 por ciento a su nueva responsabilidad.

Querubines preguntan.- ¿Por qué el apuro por anunciar al nuevo arzobispo? ¿De dónde el interés por acelerar la llegada del presidente de la CEM a Tlalnepantla? ¿Será que en El Vaticano había voces que recomendaron no“ascender” a Aguiar Retes? ¿Será que el cardenal prefecto para los Obispos, Giovanni Battista Re, decidió imponer a su amigo, el líder de los obispos mexicanos?

Paganos, profanos y ángeles caídos pueden enviar sus comentarios a: andresbeltramo@hotmail.com

Un estallido social nos urge a los ciudadanos mexicanos y pronto

Estallido

Orlando Delgado Selley

apro

.- España ha vuelto a estar en las primeras páginas de la prensa mundial y de los noticieros de televisión.

Lo ha estado no porque la izquierda que gobierna fuera barrida en las elecciones por una derecha irresponsable y sin proyecto, tampoco porque sus datos económicos sigan estando entre los peores de la Europa Unida, ni siquiera porque la reestructuración de la deuda griega parezca inminente lo que afectará el costo de la deuda española.

Está en el centro de la atención global porque ha surgido una rebelión juvenil. Desde el 15 de mayo pasado, primero en Madrid y luego en prácticamente todas las grandes ciudades españolas, los jóvenes tomaron las principales plazas hasta que fueron desalojados, como sucedió en la Plaza del Sol, en la capital.

Ya se ha escrito mucho sobre su significado, sobre las emociones que despierta. Ellos mismos, los que se han rebelado, están emocionados. Resalta en cada plaza su vitalidad, pero también resalta que se proponen lograr cambios y que no este claro para ellos, mucho menos para el resto del país, que los observa y está dispuesto a apoyarles como lo lograrán.

Por ejemplo en el blog de la acampada (equivalente a lo que conocemos como plantón) de Santiago de Compostela (acampadascq.blogspot.com) aparece un manifiesto de ocho puntos: eliminación de los privilegios de los políticos, fin del desempleo, derecho a la vivienda, mejora de los servicios públicos, control de bancos, fiscalidad, libertades ciudadanas y democracia participativa y reducción del gasto militar.

Se trata de demandas de diverso nivel con las que, como dicen los acampados, todo el mundo está, o debiera estar, de acuerdo, salvo los grandes banqueros y empresarios. Pero de ese posible acuerdo, que tiene valor, no está claro que pasos se proponen dar para lograrlos y, en consecuencia, si podrán mantener el acuerdo con muchos españoles.

Dos miembros de la Comisión de Comunicación de los acampados, los del 15-M de Santiago de Compostela, Tere y Manu, señalaron que “quieren cambiar las reglas del juego, pero no pretenden cambiar el juego.”

El juego al que se refieren se llama capitalismo y las reglas que pretenden cambiar son las que han utilizado los que gobiernan en este tiempo y en España. Pero los gobiernos no gobiernan el capitalismo. Las reglas remiten a la manera en la que se ha administrado la crisis.

Los ocho puntos no se plantean como declaraciones generales. Incorporan exigencias específicas. El punto uno, eliminación de privilegios de los políticos, exige que castigue el ausentismo de los de los electos, sanciones por abandono de funciones –si esto lo aplicáramos nosotros nadie en México podría ser candidato-, supresión de la prerrogativa para no pagar impuestos y otros asociados a jubilaciones.

Una exigencia importante es que el salario de diputados se ubique en el promedio salarial de los españoles –imaginemos que en México esto querría decir que los diputados ganaran alrededor de 12 mil pesos. Además que se elimine la inmunidad, esto es, el tan preciado fuero de nuestros diputados y senadores. Es cierto, todos están de acuerdo en España con esto, y lo estarían en México. El problema es cómo lograrlo.

La segunda demanda, contra el desempleo, propone que se reparta el trabajo existente, fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%). El acuerdo aquí ya no es tan generalizado. Los problemas de implementación son fundamentales: ¿quién repartiría el trabajo existente?¿cómo se lograría que los actualmente ocupados acepten reducir su jornada de trabajo?¿cuál sería el impacto salarial?

Otro planteo es que se mantenga la jubilación en 65 años, durante el tiempo necesario para que los jóvenes desempleados consigan un puesto de trabajo. Demandan que se prohíban los despidos colectivos en las grandes empresas que mantengan utilidades.

En este momento Telefónica, la gran empresa española de telefonía, ha decidido despedir a 8 mil 500 trabajadores, pese a que es una empresa muy rentable. El planteo es inobjetable: evidencia que en la contradicción entre reducir utilidades o puestos de trabajo, siempre debe escogerse al trabajo. La pregunta obvia es ¿cómo lograrán que el Parlamento español apruebe esto? La demanda final en este punto es fundamental: que se restablezca el subsidio de 426 euros para los desempleados de larga duración.

El Movimiento 15 de mayo (M-15), aunque nadie lo esperaba, tiene una razón que lo hacía necesario. La crisis mundial, en España ha tenido su propia dimensión. Casi todos los países sufrieron una recesión intensa durante 2008 y el primer semestre de 2009, que afectó duramente a los trabajadores: muchos perdieron el trabajo, otros que lograron mantenerlo vieron reducirse sus ingresos, otros más se vieron forzados a aceptar condiciones de trabajo precarias. En España la recesión no ha terminado y los niveles de desempleo han alcanzado cifras record. El 21.3% de los trabajadores se encuentra en paro, lo que no ocurre en ningún otro país del mundo. Entre los jóvenes el desempleo llega al 43%.

La crisis española ha estado golpeando directamente los niveles de vida de la población. Pero les golpeó en otro sitio fundamental: en la manera como se ubican en el mundo. Hasta 2007 entendían que tras su integración a la democracia, habían logrado integrarse por derecho propio en el primer mundo. Se concebían como un país desarrollado, con una economía sólida y una democracia eficiente. Grandes empresas españolas ganaron lugar entre las firmas globales: bancos, petroleras, telefónicas, empresas productoras de ropa, entre otras, se convirtieron en referentes importantes.

La crisis los regresó al tercer mundo, les ubicó como un país periférico en la Europa desarrollada. Les quitó de golpe la noción de que eran capaces de enfrentar los problemas sin afectar su estructura social y su capacidad de representación política. Al PSOE, que gobernaba con un proyecto socialmente incluyente, la crisis le tomó desprevenido. Se dio cuenta tarde de que la crisis global era también española y que era profunda. Respondió haciendo lo que los grandes inversionistas le pidieron. Creyó que era la única respuesta posible.

La población fue castigada por algo de lo que no era responsable. Millones perdieron el empleo. Afortunadamente se habían creado instituciones económicas que obligaban al estado a proteger a esos desempleados. Millones más que estaban desempleados no pudieron conseguir empleo, pero a ellos no les protegían esas instituciones. Los servicios médicos y educativos que se habían expandido fueron frenados y empezaron a padecer recortes. Un gobierno de izquierdas les castigaba igual o incluso peor que uno de derechas. Para mucha gente se perdieron las diferencias entre los partidos políticos. PSOE y PP resultaba lo mismo.

Por eso los jóvenes están en las principales plazas de España. Surgieron unos cuantos días antes de las elecciones. Parecía que no durarían. Siguen vivos. Muchos les apoyan. ¿Cuánto tiempo más lograrán sostenerse? Lo cierto es que se han puesto de pie. Están poniendo un ejemplo que puede ser seguido en muchos lugares de Europa: en Atenas, Lisboa, Dublín, pero también en París; Londres e incluso en Berlín, Hamburgo, Colonia o Frankfurt.

Las razones son comunes; quizá con cambios de grado. Lo que persiguen es regresar a un funcionamiento económico que respete los derechos de individuos y que haya formas sociales que impidan que un sistema intrínsecamente explotador, que genera desigualdad, funcione a su libre arbitrio. ¿Será ahora posible recuperar lo perdido y avanzar hacia un sistema socialmente responsable? Los jóvenes españoles lo creen.

Las pensiones a los expresidentes ante la gravedad de los que padecemos servicios de salud y somos viejos es una buena meditación

Pensiones de ex presidentes:

inmoralidad y regulación

Editorial de La Jornada

La revisión a fondo de los privilegios que gozan los ex presidentes de la República –con cargo al erario–, y la consecuente disminución o eliminación de los mismos, ha sido un importante reclamo popular desde hace tiempo: las pensiones millonarias y demás prebendas para quienes han detentado la titularidad del Ejecutivo federal no sólo constituyen una inmoralidad por cuanto contrastan con el entorno nacional de acentuados rezagos económicos y sociales, sino también porque representan una especie de premio vitalicio para personajes que, más allá de su desempeño en el quehacer gubernamental –el de las recientes administraciones ha dejado mucho que desear–, han llegado a amasar grandes fortunas y cotas de poder personal a su paso por Los Pinos. Un referente inmediato al respecto es la presentación de una iniciativa de ley en la Cámara de Diputados que plantea, entre otras cosas, disminuir hasta en 50 por ciento las retribuciones a los ex mandatarios; suspender el seguro de gastos médicos mayores de esos ex funcionarios, y reducir en 70 por ciento el personal de seguridad a su servicio.

Es importante recordar que las pensiones y demás prerrogativas de que gozan los ex presidentes carecen de sustento jurídico y que no están reguladas por marco legal alguno; en cambio, su aplicación se gesta en acuerdos y manejos discrecionales y poco transparentes ejercidos por las administraciones en turno. Tales prebendas constituyen, por añadidura, una situación de privilegio desde la cual los anteriores ocupantes de la Presidencia de la República siguen ejerciendo poder e influencia política; forjan relaciones con ámbitos empresariales y organismos financieros, y gestan pactos de impunidad con sus sucesores, como lo hicieron los responsables de la guerra sucia, los operadores del fraude del 88, los integrantes del “grupo compacto” que desmembró el país durante el salinato, los responsables del rescate bancario zedillista y los protagonistas de la intervención indebida del poder público en el proceso electoral de 2006 a favor del candidato oficial.

Por lo que hace a la pretensión, contemplada también en la iniciativa referida, de evitar que los ex presidentes puedan contratarse con empresas privadas nacionales o extranjeras al finalizar su mandato –a efecto de evitar “fuga de cerebros, de experiencia y, sobre todo, de información privilegiada que desafortunadamente no es aprovechada en nuestro país para su propio desarrollo”–, resulta obligado recordar el oscuro y discrecional manejo gubernamental de los límites entre lo público y lo privado que ha imperado en el país desde el salinato hasta la fecha, así como la configuración de palmarios conflictos de intereses entre quienes han detentado la investidura presidencial: resulta proverbial, al respecto, el caso de Ernesto Zedillo quien, tras encabezar un gobierno en el que se consumó otro atraco a las arcas públicas, logró forjarse fama como “economista experto” e integrarse a los consejos de administración de empresas como Procter & Gamble, Alcoa, Union Pacific y Citi Group; si algunas de esas empresas se vieron ampliamente beneficiadas durante el sexenio zedillista, es de suponer que todas ellas gozaron, al finalizar ese periodo y con la incorporación del ex mandatario a sus filas, de una situación de privilegio en el acceso a información sobre el país y en el trato ante autoridades económicas y políticas.
El conjunto de agravios que la sociedad mexicana ha padecido por parte de su clase gobernante justifica sobradamente el rechazo de amplios sectores de la población a tener que cargar con el costo de la manutención vitalicia de los ex mandatarios. Si a esto se suma la gravedad de la situación económica actual y las acuciantes necesidades presupuestarias en rubros como salud, educación, cultura y bienestar social, las pensiones y servicios de que gozan los ex presidentes representan un gasto oneroso, injusto, frívolo e insostenible. La propuesta legislativa para regular esos regímenes opacos y discrecionales constituye un primer paso positivo, que tendrá que ser enriquecido con la participación de las distintas fracciones políticas con representación en el Congreso y, por supuesto, de la sociedad.

Un poema de Javier Sicilia en 2009

La estría en el yermo

Javier Sicilia

II

En el silencio está el principio
y en la palabra el fin y viceversa:
así el silencio se mueve en lo oscuro
y oscuro es el dios,
oscura su presencia,
oscura su palabra contenida que aletea en lo oscuro,
donde el vacío se abre de repente
como un grito de amor en la faz del abismo,
como un hueco en la nada,
un suave retraerse del dios y de lo oscuro
en el desatamiento del silencio.

Y del vacío el verbo resonando de dios,
el silencio hecho canto en la palabra.

Así, día tras día, las palabras resurgen de lo oscuro,
crean, se desmoronan, se desatan,
caen como casas llenas de ladrillos,
como un rayo en el bosque la palabra ilumina,
canta de fuego en fuego en el incendio
hasta volverse carne, huesos, rostro
y volver al silencio iluminada.

Y en ese desdecirse, que es decirse del dios,
en ese eterno hueco de lo oscuro,
todo surge y se nombra,
todo es tiempo,
tiempo para la luz y las tinieblas,
para el ayer y el hoy,
para andar, tú y yo, camino del hotel, más allá de la historia
contemplando en la estría que deja el mar al retirarse,
este hueco insondable de lo oscuro;
tiempo para el silencio y la palabra,
para el fuego y la danza,
para decir te quiero y saber que hay un orden que nos nombra y nos hace posibles,
un tercero que canta
en la noche sin fin de la tiniebla;
tiempo para la angustia y la zozobra,
para ordenar la casa
y sentir que la muerte como el viento
entra en los huesos flojos
y nos lleva al silencio,
al fuego inextinguible de lo oscuro,
donde en su hueco abierto nos miramos en otro,
llevando en la palabra de la carne
el dolor y los goces por fin transfigurados en el largo vacío
donde el amor desnuda su silencio en la palabra
y la palabra es luz en el silencio.

Tomado de Tríptico del desierto, Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, 2009

En Amealco son mayoritariamente indígenas sus habitantes y su desventaja contra los que no lo son es muy grande

Timan a indígenas con terrenos

Diario de Querétaro

Aimée Pacheco

Un grupo de personas, la mayoría de ellos indígenas procedentes de la comunidad de Santiago Mexquititlan del municipio de Amealco, acudieron a la Casa Legislativa para solicitar la intervención del diputado Bernardo Ramírez Cuevas para que les ayude a gestionar en acceso a una vivienda luego de que corren el riesgo de ser desalojados del fraccionamiento ‘Margaritas’ ubicado en San José el Alto, donde un supuesto comité les ofreció el espacio a cambio de 800 pesos para su inscripción.

Aseguran que son unas 350 personas las que se verían afectadas por el supuesto comité que integran las señoras Maria Trinidad Zúñiga y Maribel Jiménez quienes les prometieron gestionar la regulación de estos predios que, admitieron, fueron invadidos.

Explicaron que semanalmente las señoras del comité les piden una cuota de 70 pesos, supuestamente para los trámites ante el gobierno estatal, sin embargo, señalan que ya se les ha explicado por parte de Protección Civil que estos terrenos son de alto riesgo, toda vez que por debajo de estos pasa un riachuelo, y hay cerca una especie de ‘relleno’.

Entre las demandas señalaron la opción de que sean reubicados, “no pedimos regalado, pero sí que nos apoyen con la opción para tener acceso a una vivienda”, explicaron quienes señalaron que han sido víctimas de ‘vivales’.

Una comisión de habitantes, fue recibida por asesores del diputado, quien minutos después se integró para conocer la situación de los afectados, quienes acudieron a gestionar el apoyo.