Por favor no “toquen” Los Arcos de Querétaro; Gracias

Querétaro, desde el ojo de agua del Capulín,
Se vuelve 74 arcos y 60 fuentes.

Las Cajas de agua

José Félix Zavala

Antonio de Urrutia y Arana
Tu gran tesoro en agua convertiste
Volviendo a Querétaro,
un juego
de fuentes y jardines

Los arcos, – de admirable arquitectura en cantera roja, construidos por manos queretanas, en el término de doce años, 1726 –1738 -, son una de las obras de arquitectura más admirables de América.

La Fuente del Marqués, monumental, reciente, 1994, en cantera rosada, con juegos de agua, vistosa iluminación y pequeñas fuentes laterales, ubicada en la cima de la loma del Sangremal, en la antigua calzada de las Lágrimas, ahora Zaragoza.

La Fuente de Neptuno, neoclásica, románica, construida en el año de 1747, aún ya sin sus muros colaterales y sus hornacinas, orgullo local, construida por Eduardo Tres Guerras, ubicada actualmente en el jardín de Santa Clara

La Fuente, de la Plaza Mayor o de Armas, dedicada al Marqués de la Villa del Villar del Aguila, cuya estatua actual, fuera esculpida por Diego Almaráz y Guillen. Curiosamente la adornan cuatro perros en actitud de beber agua. Fue realizada en 1843.

La Fuente de Hebe, la diosa griega, alimentando a los cisnes, colocada en, La Plaza del recreo o Jardín Zenea, donada por La casa Rubio en 1874, es junto con las fuentes ya mencionadas, solo una muestra de otras muchas igualmente hermosas, además de la oportunidad, al saber de ellas, de dar un gran paseo por la historia del agua en nuestra ciudad.

Mide la arquería del acueducto, 1280 metros de longitud y corre el caño sobre 74 arcos de cantería, cuya altura máxima es de 23 metros con una latitud de 13, sostenidos por pilastres de mampostería de más de 3 metros y medio en cuadro.

La queja de la falta de agua de calidad en la ciudad de Querétaro, salió afortunadamente, del convento de monjas capuchinas, de San José de Gracia. Eran los días finales del año de 1721.

Llegaron estas religiosas, del Convento de San Felipe, en la ciudad de México, ya autorizada previamente la fundación, por Cédula Real de Felipe V, expedida el 8 de septiembre de 1718 y Bula Papal de Clemente Xl, con fecha del 10 de marzo del año de 1718, llegando a la ciudad, acompañadas del Marqués, un 7 de agosto de 1721 y logrando por su tenacidad, mas tarde, la fundación del Gran Convento de la Inmaculada Concepción, en Salvatierra, un ll de julio de 1798.

Querétaro, ciudad estado, comenzando el siglo XVlll, el siglo de su esplendor, donde la agricultura, la ganadería, las haciendas, los obrajes, el comercio y el cruce de caminos, la tenían como una de las ciudades más importantes de la llamada Nueva España.

La respuesta a la queja de las monjas, tuvo en el Marqués, Antonio de Urrutia y Arana, la respuesta positiva esperada.

A partir del ojo de agua del Capulín, de 18 veneros, una alberca para almacenar, más la construcción de una atarjea de cal y canto, salida desde La Cañada, 74 arcos, 60 cajas de agua, con un costo de125 mil pesos, Querétaro obtuvo agua pura y cristalina.

Llegó a la ciudad, el agua pura y cristalina, un 22 de octubre de 1735, con una capacidad de 30 litros por segundo, partiendo de la huerta del convento de Propaganda Fide, a la Caja de Agua llamada de la Virgen del Pilar en la Plaza de La Cruz.

La famosísima obra de cañería y arcos por donde venía el agua limpia a la ciudad, es ciertamente obra sin segunda y digna de la mayor admiración.

El viernes 17 de octubre de 1738, fue el día en que llegó la tan ansiada agua, a todos los rincones de la ciudad y el día 19 del mismo mes y año se cantó el Te Deum, en acción de gracias por tan portentoso acontecimiento.

No hay casa por pequeña que sea, que no tenga agua de pie o de la que brota de los pozos o de la que se les comunica por atarjeas de cal y piedra, que se pasea por las calles de la ciudad.

Del camino que tuvo que recorrer, ocho kilómetros, el agua traída de La Cañada a Querétaro, nos cuenta el P. Francisco Antonio Navarrete cuando dice:

Unas veces camina por un lado, otras por el otro lado del camino, unas veces por lo empinado de las cuestas, otras por lo profundo de las quebradas, unas veces dejándose ver sobre los arcos, para pasar lo profundo de los barrancos, otras escondiéndose totalmente a la vista, unas veces corriendo de norte a sur, otras de oriente a poniente.

El Marqués con su tesoro y dedicación, las monjas con su queja y el pueblo con su necesidad, dieron origen al acueducto, orgullo y símbolo de la ciudad.

Los primeros beneficiados fueron los frailes Crucíferos, no las monjas Capuchinas, como fuera de esperarse, pero estos frailes, también fueron los primeros agradecidos, al levantar la primera estatua de Antonio de Urrutia y Arana, en los patios de su convento.

Preciosas Cajas de Agua, aún se pueden encontrar por todo el centro de nuestra ciudad, son las cajas de agua que llevaron la salud y vida, es necesario por tanto dar un recorrido para contemplarlas y disfrutar de su arquitectura y leyendas.

Está La Caja de Agua de La Estampa, en la esquina de Ocampo y Pino Suárez, La Caja de Agua de Cantoya en la calle de 5 de mayo, la preciosa Caja de Agua de Garamilla, en la calle de Gutiérrez Nájera, la llamada Caja de Agua del Mexicano, localizada en la calle de 16 de septiembre, todas ellas de singular belleza y gracia.

Por esos días se escribía acerca de la importancia de la ciudad de Querétaro, diciendo:

Era la confluencia de corrientes de tráfico increíble, era el bazar en que se cambiaban los productos de todo el mundo, todo para el surtimiento de la república. Querétaro era la garganta para el comercio exterior y sus cambios.

Es necesario contemplar y revivir, La caja de Agua de los Ahorcados, ubicada en la Calzada Zaragoza casi esquina con la calle de Pasteur sur, lugar en aquel entonces de las ejecuciones de los condenados a muerte, es de una hechura admirable, lo mismo La Caja de Agua de Verdolagas, en la calle de Ezequiel Montes norte, otra la encontraremos en la Avenida del 57, es La caja de Agua de Capulines.

Las Fuentes de Querétaro se repartieron por todos lados, como la Pila de los Dolores, en San Francisquito, La Pila de Santa Rosa de Viterbo en Ezequiel Montes, La Pila de Santa Ana, en el barrio y afuera de la iglesia, La Pila de San Sebastián, en el hermoso y arbolado jardín de la Otra banda, La Pila del Tepetate, entre otras más que aún podemos encontrar, de la época de la gran prosperidad de la ciudad.

En La Cañada estaba la fuente de la Plaza, la fuente de la Iglesia y la fuente del camino, en el pueblo de Hércules se encuentran la fuente de la Plaza y la fuente del interior de la fábrica, donde aún podemos contemplar la escultura del dios griego al centro de la fuente..

La Plaza de la Fundación tiene La Caja de Agua de la Virgen del Pilar y la pila de agua del antiguo mercado, las fuentes ya descritas, la de La Plaza de Abajo, nombrada fuente de Hebe y la de La Plaza de Arriba, conocida como La Fuente del Marqués.

En el Jardín Guerrero, existe una fuente grandiosa de estilo queretano clásico, realizada por el escultor Abraham González; En la Plaza de la Constitución de aprecia la hermosa fuente de la modernidad, donde los niños se bañan a diario en su intento de escalarla; En la Plazuela de Santa Rosa de Viterbo, se encuentra una hermosa fuente queretana en medio de las arcadas; en El Cerro de Las Campanas, está la Fuente grandiosa De Los Niños, entre otras.

En el interior del Convento Grande de San Francisco se encuentran dos fuentes de hermosa factura y de època, una en el patio de los Naranjos y otro en el patio de principal; En el Convento de San Agustín se encuentra La Fuente de los Dolores, que debe ser contemplada con mucho detenimiento por su belleza.

En el interior del claustro de santa Rosa de Viterbo se puede contemplar una fuente ochavada original y hundida de hermosa factura; En el Convento de Propaganda Fide, lo mismo encontraremos, en la huerta, la fuente que recibía el agua de Los Arcos y las fuentes de los patios del claustro, entre otras más.

El 15 de enero de 1727 se inició la construcción del acueducto para salvar el valle, comenzando los arcos al pie del cerro de carretas y terminando al costado del convento de la Cruz.

Los cimientos de los pilares tienen 20 metros de voqueo y 17.70 metros de profundidad, separados entre sí por 15.04 metros y su altura es de 22.57 metros. La curvatura de los arcos es de 5.85 metros, elevándose sobre el nivel del valle en su punto máximo a 28.42 metros. La longitud total del acueducto es de 1280 metros y corrían por el un promedio de 32 litros de agua por segundo. El costo fue de $124,791.00, de los cuales el marqués aportó $88,278.99.

Es necesario visitar la fuente del patio barroco del Colegio de San Ignacio, hoy facultad de humanidades de la Universidad Autónoma de Querétaro, de admirable factura; La Fuente maravillosa, realizada por el arquitecto Mariano De Las casa, en el interior de La Casa de los Perros, en la calle de Allende; La caja de agua de la ahora oficina de la Secretaría de Educación Estatal; la fuente central de la Alameda Hidalgo, que junto con sus dos fuentes de entrada y frontispicio, dan la vista a la Calzada Zaragoza, todas son una delicia para la vista.

Para su delicia hay abundancia de huertas donde se dan, la chirimoya, zapote blanco, guayabas, garambuyos, pitayas, ciruelas, duraznos, granadas, membrillos, chabacanos, peras, uvas de todos géneros.

Hay tenerías, batanes, obrajes, mientras el pueblo ve brillar el dinero en los comerciantes y hacendados, las actividades ganaderas mantienen ocupados a todos los hombres en edad de trabajar.

Cuando se concluyó la arquería, se pensó y se hizo una muralla, prolongando así el acueducto hasta el convento de La Cruz y por el año de 1916 se abrió otro arco por sobre la muralla misma, abierto para dar paso a lo que ahora conocemos como Calzada Zaragoza, ante Calzada de Las Lágrimas.

Después de la construcción del acueducto, alcanzaron gran significación las palabras de Francisco Navarrete;

No había convento que no fuera un paraíso, casa que no fuera un jardín, barrio que no fuera una primavera, ni salida por rumbo alguno, que no fuera una delicia de amenidad.

Ante la indiferencia y codicia de los privilegiados, realicemos un memorial de agravios

La Caravana, memorial de agravios

Adolfo Gilly

La Jornada

La Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad está haciendo soplar con fuerza creciente un viento nuevo sobre la dolorida realidad de este país y la mezquindad de la política institucionalizada tal como hoy la vivimos y padecemos.

Los testimonios que va suscitando y recogiendo en su camino a Ciudad Juárez son conmovedores: es la angustia y el dolor de un pueblo la que habla por ellos. La Caravana va dando espacio y resonancia a las pequeñas voces bajas de esta historia atroz. Desde el dolor de cada una, todas repiten: nadie nos escucha, antiguo clamor del pueblo de México, y todas quieren y necesitan decir su dolor, gritar, imprecar, sollozar. La Caravana, que es un montón de nadies en camino, cuando llega no lanza discursos ni promesas ni compromisos: escucha, escucha, escucha y nada pide. Esto es nuevo, muy nuevo, aunque sea antiguo como el mundo.

El 10 de junio –ese día en que hace 40 años el Supremo Gobierno nos lanzó sus Halcones a golpear y matar estudiantes en la ciudad de México– la Caravana tendrá su asamblea y muchas propuestas e iniciativas serán discutidas.
Quiero desde aquí enviar un abrazo fraterno a Javier Sicilia y a su Caravana, y sumar una propuesta para que esas voces cotidianas no se desvanezcan, para que sigan presentes en los días y años por venir. Propongo que, si como creo están grabadas, se integre con ellas, ordenadas y cuidadas con esmero, un Memorial de Agravios y Dolor, una suma escrita de esas angustias; y que además, en el espacio permanente que la Caravana abra para lo que sigue, todos cuantos quieran dar su testimonio y decir su agravio y confiar su dolor, y tal vez también registrar sus propuestas para México, puedan hacerlo por escrito o con su voz.

Un Memorial de Agravios y Dolor de estos días y estos años que se vaya haciendo público, donde converjan todas las voces que ya existen y dicen, para que en la memoria mexicana no se desvanezcan, para que nadie diga que no supo y para que de estos tiempos aciagos que la indiferencia, la codicia y la ineptitud de los privilegiados y los poderosos nos imponen, no haya olvido ni perdón, sino justicia.

En 30 años la ciudad de Querétaro creció 29 veces más

La Ciudad de Querétaro creció 29 veces

El gobernador participó, junto con Francisco Domínguez, en el Taller de Construcción de Consensos para el Ordenamiento Urbano.

Diario de Querétaro

Heidy Wagner

En el marco de la ceremonia de inauguración del “Taller de Construcción de Consensos para el Ordenamiento Urbano de la Zona Metropolitana de Querétaro”, el gobernador del estado, José Calzada Rovirosa dio a conocer que la zona metropolitana pasó de mil a 30 mil hectáreas en 30 años, es decir, creció 29 veces el territorio que abarca los municipios de Huimilpan, Corregidora, El Marqués y Querétaro Capital.

Durante su participación el mandatario estatal afirmó que en este momento los tomadores de decisiones deben ponerse de acuerdo con visión de futuro con la finalidad de impulsar un modelo ordenado que sea ejemplo a nivel nacional.

Dijo que es fundamental que las autoridades de los 4 municipios, el gobierno del estado, desarrolladores y constructores alcancen acuerdos y generen consensos para que juntos encuentren mejores opciones de crecimiento.

“Necesitamos que los desarrolladores no solamente construyan vivienda, necesitamos que nos ayuden a construir comunidades, nosotros fijamos la legislación y las reglas del juego, y los desarrolladores, los constructores, los empresarios generan el desarrollo en base a las reglas del juego que podamos poner en esta mesa, este es un asunto de responsabilidad social, tenemos que imaginarnos cómo queremos ver a Querétaro en 30 años”, expresó.

Agregó que esta responsabilidad incluye revisar a profundidad las zonas que en su momento fueron consideradas de equilibrio ecológico y que hoy ya no lo son, “ese es el tamaño de la responsabilidad que tenemos hoy en día, necesitamos a los municipios precisamente para normar, para acordar, hacia dónde debe ir el crecimiento de la zona metropolitana y también necesitamos el concurso de los municipios para que en conjunto podamos normar y podamos coincidir en los cambios de los usos de suelo”.

José Calzada destacó que tanto Gobierno del Estado como el Municipio de Querétaro están haciendo un esfuerzo muy importante para rescatar el río Querétaro, “el alcalde Francisco Domínguez y un servidor, estamos trabajando para rescatar el río Querétaro, para privilegiar pasos peatonales, espacios públicos y hacer compatible esta obra con el proyecto de la Vieja Estación”.

Por su parte, el presidente municipal de Querétaro, Francisco Domínguez Servién invitó a sus homólogos de El Marqués, Corregidora y Huimilpan a compartir una misma visión para lograr un auténtico ordenamiento urbano, “partamos de la identificación de aquello que nos une, de aquello en lo que coincidimos para sobre esa base construir escenarios deseables para el futuro y asegurar las condiciones para concretarlos”.

Durante este ejercicio coordinado al que convocó el gobernador del estado, José Calzada Rovirosa, el edil capitalino aseguró que “es relevante abrir estos espacios de diálogo, de construcción y de acuerdos, y, a partir de ellos, no sólo generar sinergias y definir responsabilidades a través de políticas claras de ordenamiento territorial, sino sobre todas las cosas, construir una visión de conjunto de la Zona Metropolitana de Querétaro, que defina la ruta a seguir en los próximos años. Tracemos unidos el camino del desarrollo, que los queretanos demandan y merecen”.

Despiden de Matamoros a Justino Armendáriz nuevo obispo de Querétaro a pocos días de su llegada a su nueva diócesis

El miércoles 8 de junio a las 9:00 am se ofreció una Misa en la Catedral para realizar la despedida oficial a Mons. Faustino Armendáriz por parte de las comunidades parroquiales, sacerdotes, colegios y grupos de pastoral.

Tanto en Reynosa, Valle Hermoso y Matamoros se han tenido celebraciones de acción de gracias por parte del Señor Obispo como muestra de agradecimiento por al apoyo y cariño recibido en estos seis años que estuvo al frente de esta Diócesis de Matamoros, y al mismo tiempo, despedirse de tanta gente que lo vió crecer como Obispo, pues como él mismo refiere en una de sus visitas pastorales: “Entre ustedes me ordené Obispo y con ustedes aprendo a ser Obispo”.

Una despedida diocesana será el día 8 de junio, Misa solemne presidida por Mons. Armendáriz en donde dirigirá un especial mensaje a la comunidad en punto de las 9 am. Posteriormente se tendrá un desayuno con representantes de las parroquias de la Diócesis en uno de los salones del Hotel Residencial. Luego, ese mismo día a la 1 pm se tendrá un encuentro-comida con los sacerdotes en el Casino Matamorense.

Las siguientes acciones destacadas del Sr. Obispo son: el domingo 12 de junio, develará una placa en Catedral alusiva a la restauración a las 11 am. Luego, este mismo día a las 6:30 presidirá la Misa de Clausura del Curso Escolar del Seminario, en las instalaciones del Seminario (Carr. Victoria Km 13) a la que todos están invitados.

Finalmente, la invitación a todos los Medios de Comunicación para una Conferencia de Prensa-desayuno con el Señor Obispo Armendáriz el día lunes 13 de junio a las 9:30 am en el salón de la Parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, comunidad que celebra la llegada de la Virgen Peregrina de San Juan de los Lagos a nuestra Ciudad.

Fueron ordenados por el obispo de Querétaro, Justino Armendáriz, cinco diáconos permanentes y casados para Matamoros, lo mismo esperamos para Querétaro

ORDENACIÓN DE DIÁCONOS PERMANENTE

Queridos hermanos sacerdotes que nos acompañan en esta celebración,

queridos candidatos al Diaconado permanente que dentro de poco tiempo el Espíritu Santo se posará sobre ustedes para transformarlos en servidores de Dios en el Pueblo,

queridos fieles que se encuentran aquí para participar todos juntos de este acontecimiento histórico y gozoso para nuestra amada Diócesis de Matamoros,

en especial saludo a las familias de los candidatos que con generosidad ofrecen a Dios la cabeza de la familia para el servicio de la Iglesia.

La Ordenación de estos cinco hermanos nuestros es una gran bendición de parte de Dios y viene a ser un parte aguas en la historia de la Diócesis, ya que por primera vez tendremos en nuestra Iglesia, Diáconos permanente, que con un ministerio peculiar estarán para el bien y en servicio de la comunidad.

Es importante resaltar que la figura del Diacono permanente no es algo innovador que la Iglesia ha instituido recientemente, la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia nos dan testimonio de este servicio. El Diácono tiene como fin principal el servicio, de ahí viene su nombre mismo, de la diaconía, del oficio al que fueron elegidos; la misma Palabra de Dios en el libro de los Hechos de los Apóstoles (6,1-6) nos habla que debido a que el número de fieles aumentaba y no había quien atendiera a los más necesitados, se escogieron a 7 varones de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría para que se les encargara dichas tareas.

De esta forma la tarea principal del Diacono es la de servir a los más necesitados, estar atento a las necesidades de aquellos rostros sufrientes de Cristo que se encuentran en medio de nosotros. De igual forma la literatura patrística atestigua la presencia de diáconos en medio de una comunidad cristiana, puestos para el servicio de la misma. Incluso el concilio de Trento, quien lo restableció después de un tiempo de desaparecido, y el Concilio Vaticano II, que le dio un fuerte impulso, para enriquecer a la Iglesia con este peculiar servicio (cfr. Declaración Conjunta e Introducción a las Normas Básicas de la Formación de los Diáconos Permanente y el Directorio para el Ministerio yla vida de los Diáconos Permanentes, Congregación para la Educación Católica y Congregación para el Clero, 22 febrero 1998, 2).

Hoy el Señor quiere compartir este servicio a ustedes, queridos hijos, que después de un largo tiempo de preparación y de discernimiento, los llama a que se entreguen por los más necesitados, a que vivan, de forma permanente, el servicio a Dios en aquellos que les rodean. Vivir de forma permanente la diaconía, es un don que Dios les quiere dar por medio de la sacramento del orden, una configuración con Cristo mediante una gracia especial del Espíritu Santo a fin de que sirvan de instrumento a Cristo en favor de su Iglesia. Así por la ordenación recibirán la capacidad de actuar como representantes de Cristo.

Deben darse cuenta que el ministro diacono, está llamado a vivir la triple funcionalidad por medio del Espíritu Santo. En primer lugar tiene el oficio de ENSEÑAR, esto es que el diácono está llamado a proclamar la Escritura, la Palabra de Dios, e instruir y exhortar al pueblo. Por otra parte tiene el oficio de SANTIFICAR, esto es que el diácono se desarrolla por medio de la oración, sobretodo en la administración del sacramento del bautismo, en la distribución de la Eucaristía, en la asistencia y bendición de los matrimonios, en presidir el rito de los funerales y de la sepultura y en la administración de los sacramentales. Y por último el Diacono tiene el oficio de REGIR, que se manifiesta particularmente en el servicio, pues se ejerce de forma especial en las obras de caridad y de asistencia, así como en la animación de comunidades a vivir la caridad (cfr. Normas Básicas, 9).

Sin embargo así como participan de esta triple funcionalidad, la ordenación diaconal va acompañada de ciertas características anejas a dicho sacramento, ya que desde ahora participarán de la fraternidad clerical ya que todos, diáconos y sacerdotes, participan de la edificación del Cuerpo de Cristo, bajo la autoridad del obispo (cfr. Directorio, 6; DA 206). Es ahí en donde el Diacono se va forjando como un discípulo de Cristo, dispuesto a llevar el evangelio a todos los lugares, convirtiéndose en un misionero de su mensaje de amor, de justicia y de paz. Es así que el Diacono Permanente, fortalecido por la doble sacramentalidad del matrimonio y del Orden, es ordenado para el servicio de la Palabra, de la caridad y de la liturgia (cfr. DA 205).

Queridos hijos, ustedes que van a ser ordenados Diáconos permanentes, deberán vivir de forma permanente la Diaconía de la Palabra, es decir, que deben colaborar con el obispo y con los sacerdotes en el ejercicio del ministerio, no de la propia sabiduría, sino de la Palabra de Dios, invitando a todos a la conversión y a la santidad. Esto implica que deben tener un contacto íntimo con Cristo a través de su Palabra para que la comuniquen de manera eficaz y de forma integral en la comunidad a la que van a servir. De manera especial deberán predicar la Palabra de Dios con el ejemplo en el ambiente en el que se desenvuelven, en su familia, en su trabajo, en todo lugar (cfr. Directorio, 23-27). Este es el mandato de Jesús antes de su Ascensión esta es la orden, Ir a todo el mundo a anunciar el evangelio, a enseñar, a Bautizar; sumerjan en la Palabra de Dios a sus hermanos en la predicación misionera sin claudicar; orienten al pueblo de Dios y ayúdenles con el ejemplo a asumir el compromiso de todos, que “la iglesia existe para evangelizar” y a cuestionarse como San Pablo “Ay de mi si no evangelizo”, ya que son “sal de la tierra y luz del mundo”.

También deben de vivir la Diaconía de la Liturgia, es decir, deben ayudar a que el pueblo se santifique, ya que están llamados a la santificación de la Iglesia en cada uno de sus miembros, de forma especial en los misterios sagrados sabiendo que la liturgia es fuente de gracia y de santificación. Así mismo deben familiarizarse con el rezo de la liturgia de las horas, ya que a través de ella se unen a la oración de la Iglesia y piden por ella (cfr. Directorio, 28-36).

Y por último deberá vivir la Diaconía de la Caridad, asemejándose a Cristo el pastor que ve por las necesidades de los que le rodean, es por eso que están llamados a servir a todos sin discriminaciones y prestando particular atención a los que más sufren y a los pecadores (cfr. Directorio, 37-38). La práctica de las obras de caridad deberán ser su punto de referencia y su itinerario de vida como Diáconos Permanentes, buscando realizar lo que Jesús declaro de su misión “El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mc. 10, 45; Mt. 20, 28). Esta vocación a la santidad significa el seguimiento de Jesús en actitud de humilde servicio que no se manifiesta sólo en las obras de caridad, sino que afecta y modela toda su manera de pensar, de vivir y de actuar, por lo tanto, si su ministerio es coherente con este servicio, pondrán más claramente de manifiesto el rasgo distintivo del rostro de Cristo: el servicio, para ser no sólo “siervos de Dios”, sino el de ser siervos de Dios en los propios hermanos” (cfr. Directorio, 45).

Queridos Hijos, Dios los ha escogido para ser discípulos y misioneros de su mensaje de amor en medio de la realidad en la que vivimos; Dios lo ha llamado para ser hombres portadores de un mensaje de esperanza para su propia familia y para la comunidad a la que van a entregar su vida; Dios lo ha llamado para ser hombres de justicia y de paz en el ambiente desafiante que estamos viviendo; Dios los llama a la santidad en esta vocación a la que los ha elegido.

Me dirijo también a las comunidades en donde estarán sirviendo para que eleven a Dios sus oraciones por el ministerio de estos hermanos nuestros que Dios los ha puesto en medio de ustedes para servirlos y para ser un puente entre ustedes y Dios. Ayúdenlos a ser verdaderos servidores de Cristo a ser ejemplos vivos del amor de Dios en medio de su pueblo. Fórmenlos como verdaderos discípulos misioneros de evangelio de paz.

Por último pido a María Santísima, Refugio de Pecadores, los acompañe con su protección maternal a lo largo de su ministerio diaconal y sean fieles testigos de su Hijo y un verdadero impulso misionero en sus familias, en sus trabajos y en sus comunidades. Que así sea.