Conan Doyle y un inédito

La Biblioteca Británica publicará en otoño una novela inédita de Conan Doyle

El País

PATRICIA TUBELLA

Londres

Apenas cuatro años antes de la aparición del detective Sherlock Holmes en el universo de la ficción, su creador, Arthur Conan Doyle (1859-1930), ensayaba la transición desde los relatos cortos hacia la novela con el libro The Narrative of John Smith.

El manuscrito se perdió en el correo antes de llegar a manos del editor y, si bien el autor decidió reescribirlo a base de memoria, nunca llegó a salir a la luz.

Esa versión reconstruida y hasta ahora inédita va a ser publicada el próximo otoño por la Biblioteca Británica, como testimonio de la etapa de formación literaria de sir Arthur.

La obra firmada por un Conan Doyle en la veintena -médico de profesión y escritor vocacional- desgrana a lo largo de 150 páginas una historia algo deshilvanada, que tiene como protagonistas a un cincuentón dogmático, confinado en su habitación a causa de la gota.

Por la estancia desfilará una serie de personajes con quienes debate sobre cuestiones tan diversas como la religión, la guerra y la literatura.

“Como podría esperarse del autor de Sherlock Holmes, la historia contiene también ciertas dosis de misterio”, ha adelantado al diario The Guardian Rachel Foss, responsable de los manuscritos de literatura moderna en la Biblioteca Británica. Asimismo, uno de los personajes de The Narrative of John Smith, el ama de llaves del protagonista (Mrs. Rundle), aparece como la génesis de la famosa Mrs. Hudson que cuida de la residencia de Holmes en la serie novelesca del detective.

Consentimiento de los herederos

La institución londinense está en posesión del manuscrito desde 2007 y ahora se dispone a editarlo con el consentimiento de los herederos de Conan Doyle. Su publicación coincidirá con otra noticia editorial relacionada con el escritor escocés, la salida al mercado de un libro que recrea el personaje de Holmes de la mano del guionista y autor de superventas infantiles Anthony Horowitz. Desde la muerte de Conan Doyle su personaje del célebre detective dotado de enorme capacidad de deducción ha sido retomado en múltiples adaptaciones y tributos, pero la novela de Horowitz es la primera autorizada por los depositarios del legado del autor original.

Horowitz no ha querido tomarse excesivas licencias con esa “figura icónica” que Doyle estrenó en la novela Estudio en escarlata (1887) y que a lo largo de los años ha ido adoptando múltiples rostros en el cine y en la pequeña pantalla, desde Clive Brook o Peter Cushing hasta el estadounidense Robert Downey Jr.

Corrobora la vigencia del personaje el éxito de la reciente producción televisiva de la BBC Sherlock, una moderna adaptación de los casos del detective y su inseparable Watson que ha sido proclamada la mejor serie dramática del último año en Reino Unido.

Los indignados en México podemos dar el paso de la alternancia a la democracia en México

Clamor de “indignados” mexicanos

Jorge Camil

La Jornada

Felipe Calderón está tan entusiasmado con la militarización que ahora propone llenar la Policía Federal de egresados universitarios desempleados, con lo cual contradice los números felices del delfín, Ernesto Cordero, que después de invitarnos a administrar la abundancia” (al estilo de José López Portillo) reculó en menos de 24 horas para informarnos que, con la pena, continuábamos siendo pobres. Fue una rectificación al estilo del Chavo del Ocho: “perdón, se me chispoteó” (algo frecuente en él). Lo malo es que las cifras macroeconómicas no dan para comer y continúa el desempleo. Casi sin darnos cuenta (porque no hay cifras confiables) nos han convertido en un Estado militarizado. Un país que gasta millones en armamento mientras muchos no comen; un Estado poblado por miembros del Ejército, la Armada, y ahora los robocops de la “erudita” Policía Federal; una República que esconde alianzas militares con Estados Unidos y es sobrevolada por aviones de la CIA.

Habrá que estar muy atentos al sucesor, sobre todo si es de Acción Nacional. No podríamos darnos el lujo de una tutela, porque cargamos 40 mil muertos a cuestas, y nuestras fuerzas armadas ya fueron comprometidas por Calderón y Patricia Espinosa para pelear junto a los marines en Centroamérica. Se trata de convertirnos en una zona de protección para Estados Unidos.

Volviendo a las declaraciones del delfín, que a la manera de Vicente Fox muestra igual facilidad para las declaraciones descabelladas, acaba de hacer una francamente enternecedora en San Luis Potosí: “quiero ser presidente con toda el alma” (casi escuchamos los mariachis de José Alfredo Jiménez). Antes, por supuesto, había hecho la hoy famosa de los 6 mil pesos, que alcanzaban para pagar casa, coche y escuelas particulares (hoy parece que insiste en el tema).

En medio de este circo un poeta agraviado recorre la República con una caravana de “indignados” mexicanos (los “hasta la madre”). Los que han perdido todo; los que han visto pisoteada su dignidad. El poeta pide en vano una señal de buena voluntad de Calderón, mientras reclama un nuevo pacto democrático. Se da cuenta de que el actual, tras la traición de Fox y la guerra ilegal de Calderón, es insuficiente para restaurar la República. Es lo mismo que pidió López Obrador en el Zócalo el domingo pasado: ¡un nuevo pacto social para salvar a México!

Los “indignados” españoles pidieron “democracia real ya”, y en el resto del mundo se escucharon reclamos similares. Ya nadie se traga el cuento de la democracia como simple derecho a depositar el voto. Eso se acabó con los griegos, que ocupados como estaban haciendo filosofía dejaron el concepto a medias.
Así sucedió con Vicente Fox. Nos llenó de esperanza porque confundimos alternancia con democracia. Lo bueno es que muy pronto caímos en la cuenta de que cruzar una boleta electoral a favor de un desconocido dicharachero de botas no es garantía de nada. Ya vieron cómo nos fue con el “primer gobierno panista” (que al final ni era panista ni fue gobierno). Después (¡qué miedo!) repetimos con un panista de verdad, que dejó de lado los temas presidenciales de rigor: la economía, el crecimiento sostenido, el empleo y la defensa de los intereses nacionales, para involucrarse en una guerra insensata que destruyó al país; la guerra de un mandatario con marcada inclinación a las celebraciones militares: el “Día del Ejército”, la “Marcha de la Lealtad”, el “Día de la Marina”, y ahora el “Día de la Policía Federal” (futuro semillero de “sacerdotes civiles”).

Hace 10 años escribí en La Jornada (8/06/01) que con el tiempo descubrimos las relaciones que guarda la verdadera democracia con los temas de la pobreza, el medio ambiente, las oportunidades económicas, el acceso a la educación y la diseminación equitativa de las nuevas tecnologías. Once años después, y dos presidentes panistas detrás, seguimos sin encontrar el rumbo. Para nosotros, la democracia continúa siendo sólo un medio para llegar al poder, y así tener acceso a los millones asignados a los partidos políticos.

En el artículo mencionado expresé que en la tercera Cumbre de las Américas Hugo Chávez declaró, curándose en salud, que aceptaba bajo protesta la “cláusula democrática”, siempre y cuando el nivel democrático de los países latinoamericanos se midiese conforme al criterio de la democracia “participativa” y no “representativa”. ¿Quién lo hubiera creído: Hugo Chávez, que insiste en perpetuarse en el poder, incursionando en el moderno concepto de “democracia incluyente”? El concepto social que rechaza la polarización neoliberalista de las clases sociales, divididas entre los desprotegidos de las favelas, bidonvilles y casas de cartón, y los privilegiados de los suburbios con alarmas, cercas eléctricas, policía privada y perros de ataque.

Urge un nuevo pacto democrático para resolver los problemas de la pobreza, el desempleo, la educación, la salud, la concentración alarmante del poder económico y la destrucción del medio ambiente. Eso es lo que pretenden los “indignados” españoles y los “hasta la madre” mexicanos.

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Hablemos de negocios: El Vaticano

Hablemos de negocios: El Vaticano

Siempre que se hable de negocios, empresarios y Vaticano los Legionarios de Cristo están presentes. No importa si la congregación está en un proceso de reforma, si su fundador Marcial Maciel hizo del dinero un arma para comprar voluntades (incluso dentro de la Iglesia) o si sus sucesores, como el vicario Luis Garza Medina, han perdido la confianza de sus compañeros religiosos. El cabildeo con los poderosos de la finanza es parte del ADN de la orden y así seguirá siendo, con la anuencia de la Santa Sede.

La próxima semana tendrá lugar en Roma el “Executive Summit on Ethics for the Business World”, algo así como una Cumbre Ejecutiva sobre la Ética en el Mundo de los Negocios. El encuentro es promovido oficialmente por el Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz junto con dos instituciones vinculadas a la Legión: el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum y el Fidelis International Institute.

La reunión tendrá lugar los próximos 16 y 17 de junio en la Casina Pio IV, la exclusiva sede de la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales ubicada en el corazón de los Jardines Vaticanos. La ocasión reunirá a la “crema y nata” de la finanza mundial, bien cobijada por las autoridades vaticanas, comenzando por el secretario de Estado Tarcisio Bertone, el presidente de la Pontificia Academia para las Ciencias Marcelo Sánchez-Sorondo y el presidente del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz Peter Turkson.

En los dos días de trabajo los participantes escucharán algunas conferencias magistrales y paneles que abordarán temas como “negocios sociales y crecimiento económico”, “caridad y verdad en el mundo de los negocios” o “ética e integridad para un nuevo liderazgo”.

Entre los conferencistas destacan Andy Zelleke de la Universidad de Harvard, Stefano Zamagni de la Universidad de Boloña en Italia y Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), mejor conocido como el “banco del Vaticano”.

La misa matutina del 17 de junio será celebrada por el cardenal Velasio De Paolis, presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede y delegado pontificio para la reforma de los Legionarios mientras, entre los panelistas, se cuentan representantes de la Banca Central Europea, del Boston Consulting Group, del Strauss Group, del Club de Roma, del HSBC de Francia, del Grupo Acerero del Norte y del Goldman Sachs and Company.

Y claro, cuando se habla de economía legionaria resulta natural pensar en Luis Garza Medina, el polémico vicario general de la Legión señalado como uno de los encubridores de los delitos del fundador, Marcial Maciel Degollado y como el “cerebro financiero” de la congregación, responsable de un manejo económico siempre mantenido bajo el más estricto hermetismo.

El sacerdote será el responsable de establecer las “conclusiones técnicas” junto con otro legionario, Michael Ryan y Marcelo Benítez. Según el programa los tres estarán representando al Fidelis International Institute.

La presencia de Garza en ese renombrado foro parece un apoyo tácito a los actuales superiores encabezados por el director general Álvaro Corcuera y la confirmación que la reforma de los Legionarios de Cristo no prevé, en el próximo futuro, ni el desmantelamiento de la cúpula heredera de Maciel ni el establecimiento de la tan ansiada “comisión de la verdad” que investigue a fondo a los encubridores del inmoral fundador. De ser así no son buenas noticias.

Serafines susurran.- Que el 7 de junio pasado concluyó formalmente la visita apostólica al Regnum Christi, la auditoría ordenada por el Papa Benedicto XVI a todas las casas de consagradas de ese movimiento laico también fundado por Maciel y ligado a la Legión.

El visitador apostólico y arzobispo español de Valladolid, Ricardo Blázquez Pérez, terminó su revisión en Brasil, luego de visitar las casas de Estados Unidos, Venezuela, Italia, México, España y Chile. Gracias a las entrevistas con las consagradas y otros miembros del “Reino” el prelado debió formarse un cuadro de situación que deberá plasmar en un reporte confidencial que entregará en El Vaticano antes del próximo 30 de junio.

Derecho a réplica en: andresbeltramo@hotmail.com

La Caravana del consuelo y el recuento de “los daños colaterales”

Alonso Urrutia

La Jornada

Desde el templete se escucharon los testimonios doloridos de los chihuahuenses: la masacre en Creel, las descripciones de ejecuciones en la entidad con más homicidios del país, el dominio de los sicarios en la zona serrana, la indefensa condición de indígenas, los abusos policiacos y militares… Pese a la barbarie descrita, hay un crimen que genera un particular dolor colectivo, el de Marisela Escobedo.

Han pasado siete meses desdel homicidio y la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad llegó a la capital de Chihuahua y abrió un espacio para dejar un sentido in memoriam: “Aquí fue asesinada Marisela Escobedo el 16 de diciembre de 2010 por exigir justicia en el feminicidio de su hija Rubí”. El poeta Javier Sicilia y Julián LeBaron colocaron una placa a tres metros del palacio de gobierno, justo donde fue ejecutada.

“Yo quiero preguntarle al presidente Calderón –lanzó Sicilia– si su guerra ha valido la pena. Si su guerra de 40 mil muertos y 10 mil desaparecidos ¿es la guerra donde mueren criminales? Yo le digo que su guerra está equivocada, que tiene una deuda con estas víctimas, y que no debió haber salido a esta guerra cuando las instituciones nos están mostrando que están podridas, porque son cómplices; vivimos en un régimen de impunidad. No se puede haber salido a esta guerra sin una reforma del Estado”.

Los indígenas, marginados de las estadísticas

La caravana llegó a “una entidad desgarrada”, leyó la presentadora. Las cifras en Chihuahua desnudan la inoperancia de la estrategia militar, en 2007 hubo 469 asesinatos; en 2010, luego de tres años de presencia militar, el número de víctimas llegó a 5 mil 212; en 2007, 29 secuestros; en 2010, 190. Son los datos duros.

La situación se percibe en el estado de ánimo de la gente. La concurrida marcha parecía partida en dos: los chihuahuenses que caminan en silencio a la vanguardia, y las mujeres de negro que rodean a Sicilia. Sólo las pancartas hablaron, las figuras alusivas a la paz y a la muerte expresaron la coexistencia de sentimientos. En la parte trasera, donde se colocaron quienes vienen en los 13 camiones que salieron con la caravana desde Cuernavaca, se mezclaron las consignas, los cánticos a la paz, los tambores y la música para acompasar su protesta contra la militarización. Ambas partes con el mismo reclamo de paz.

Lucha Castro, abogada defensora de los derechos de la mujer, denunció la incursión constante de comandos armados que se apoderan de la tierra de comunidades indígenas para sembrar droga; “las personas desaparecidas en la sierra ni siquiera llegan a formar parte de la estadística oficial, hay incendios, amenazas, levantones”.

Castro fue elegida para describir la realidad chihuahuense: uno de cada tres homicidios en el país son en Chihuahua, desde 2007 la ocupación militar que domina el estado ha disparado la violencia. Asesora de rarámuris, asegura que el estado más peligroso para la defensa de los derechos humanos es Chihuahua.
Su descripción incluyó la difícil condición de las mujeres y la vida en Chihuahua; son víctimas de la trata de blancas, de la prostitución forzada; “decenas de jóvenes violadas tumultuariamente por hombres armados de la mafia, del Ejército, de los cuerpos policiacos, todos actúan igual, considerando el cuerpo de la mujer un botín de guerra.

“Son las mujeres las que llegan a los cuarteles a buscar desaparecidos, las que llegan a la morgue a buscar a sus hijos o a sus esposos, las que denuncian la desaparición de los varones de la familia, las principales testigos de cómo militares sin órdenes judiciales se llevan a sus familiares”.

Se denuncian asesinatos, se reclaman desapariciones, implora paz y justicia gente llegada desde diversas partes de la entidad, porque la impunidad es generalizada.

Yuriani Armendáriz, representante del pueblo de Creel, improvisó su intervención y a manera de justificación dijo, antes de narrar su realidad:

“Yo no traigo un escrito porque ese escrito en mi pueblo se hizo con sangre. Ese 16 de agosto de 2008, que marcó ya a mi pueblo, hubo una masacre que dio inicio a la violencia tremenda. Trece personas asesinadas: mi hermano, mi primo, un niño de un año que muere en brazos de su padre. Más que una caravana nosotros hemos vivido un via crucis, porque le exigimos al gobierno eso que nos debe, eso que se llama justicia.”

Su voz se quebró por momentos, pero siguió su narración: “a la fecha no hemos conseguido ni siquiera un porqué. Ahora más que la verdad queremos tranquilidad, que dejemos de vivir con miedo, que la autoridad voltee a ver cómo se vive en mi pueblo; la angustia, el miedo, las balaceras en la madrugada, el tener que correr por el miedo. Estamos hasta la madre de la falta de autoridad. Cansados de no ser escuchados, hartos de que nos dejen solos, que cada vez seamos menos quienes denunciamos, por miedo; se nos marginó porque decían que nuestras víctimas habían sido rarámuris, y parece que por el hecho de ser indígenas no tuviéramos sentimientos, no tuviéramos corazón… Esto es un grito desesperado de dolor…”

Vinieron entonces los dramas particulares: la muerte de Mariano Anteros, de 22 años, asesinado en una especie de retén de sicarios. “¿Por qué? –se preguntó su madre–, ¿por qué, si todavía no era tu tiempo?”

Ningún familiar habló por Marisela. Ya no viven en Chihuahua tras la brutal ejecución. Fue Julián LeBaron quien la evocó. “Nunca pensé llegar a mi estado en estas condiciones. Ni en mis peores pesadillas”. Luego lanzó: “yo acuso al presidente Calderón, a los partidos, a los gobernadores, a la sociedad y a mí mismo porque la dejamos sola y por eso la mataron.”

Una mujer, que deplora el asesinato de su hermano, también lamentó la indiferencia social. “Nosotros estamos aquí por el dolor, pero, diría Martin Luther King, nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como el estremecedor silencio de nosotros”.

Porqué estamos como estamos en México

Porqué estamos como estamos

(Proceso)

.- Dos imágenes ganaron, el miércoles 1, las primeras planas de los principales diarios del país, y no hubo espacio informativo que no las consignara:

El beso fraterno entre Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, previo susurro del primero, y el momento jubiloso en que el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, y la lideresa de los maestros –el presidente en medio, aplaudiendo– festejan la firma de un acuerdo para evaluar a docentes y directivos de escuelas de educación básica, públicas y privadas.

Era la tercera ocasión en que los tres personajes aparecían públicamente en 15 días.

“Las fotos muestran, en principio, que la relación entre La Maestra y el presidente está pasando nuevamente por un buen momento. La pregunta es si esto es una buena noticia para los estudiantes de primaria”, comenta Carlos Elizondo Mayer-Serra, politólogo e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE.

“En el fondo –agrega–, de lo que hablan las imágenes es de la capacidad que tienen el gobierno federal y el sindicato –desde hace décadas– para evitar el conflicto y el enfrentamiento, pero también, con ello, para posponer la solución a los problemas de la educación básica en el país”.

Y explica: “El sindicato de Elba Esther es un poder real tan grande, con enormes recursos económicos y una intrincada red de intereses políticos –en casi todos los partidos, en las cámaras legislativas, en los gobiernos estatales y en la propia SEP–, que a la autoridad federal y a las locales les es más fácil negociar políticamente con él que ponerle límites”.

Más aún, sugiere, el trato suave con el sindicato se vuelve necesario para el gobierno en la coyuntura electoral: si ya en la elección de 2006 el sindicato fungió como su aliado, ahora le urge tener de su lado al más de 1 millón de maestros que lo integran.

“Pero el acuerdo y la negociación con el sindicato sólo posponen la solución a los problemas, como históricamente se ha demostrado. Es todavía baja la cobertura y tiene muy mala calidad nuestra educación. En básica la calidad es deplorable, tanto en las escuelas públicas como en las privadas. El gasto en educación absorbe la cuarta parte del presupuesto federal total, pero los resultados son de los peores, como lo ha demostrado la OCDE”, afirma el especialista.

Sin crecimiento

La entrevista con Carlos Elizondo, doctor en ciencia política por la Universidad de Oxford, Inglaterra, exdirector general del CIDE y exembajador de México ante la OCDE, es a propósito de su nuevo libro, Por eso estamos como estamos. La economía política de un crecimiento mediocre, que la editorial Random House Mondadori pondrá en circulación a partir del miércoles 8.

El objetivo del libro, explica el autor en la introducción, “es dar cuenta de las razones por las que México ha quedado atrapado políticamente en un equilibrio mediocre que no permite un mayor crecimiento.

“Pretendo mostrar por qué durante los últimos 30 años nuestras fuerzas políticas no han logrado la coordinación necesaria que haga posible un mayor crecimiento sostenido.

“El argumento central es que muchos de los actores dominantes en México se conducen conforme a la lógica corporativa del pasado, donde importaba más defender un privilegio que generar instituciones capaces de lograr, a través de bienes públicos de calidad, una cierta igualdad de oportunidades y derechos universales de verdad, así como mecanismos que hicieran del esfuerzo, el mérito y la competencia los motores centrales para la distribución de beneficios en el mercado laboral, tanto entre las empresas como en el sistema educativo, sobre todo en el nivel superior.”

Como una primera explicación de por qué el país se encuentra atorado, Elizondo señala que la reformas económicas y políticas que ocurrieron en el país en las dos últimas décadas del siglo XX –y que fueron parte del ciclo de reformas en el mundo en ese periodo– se dieron de una forma pacífica, y por lo mismo “fueron menos profundas de lo deseado por unos y de lo temido por otros.”

Dice en el libro: “Las viejas estructuras corporativas y diversos grupos con privilegios supieron adaptarse al nuevo entorno económico y político, en muchos casos sin haber sufrido modificaciones importantes y, en cambio, logrando ganar una mayor capacidad de maniobra, dada la dispersión del poder que trajo el proceso democratizador.

“La supervivencia de estas estructuras tiene implicaciones negativas tanto para el desempeño de nuestra economía como para la capacidad del régimen democrático para enfrentar los retos de un mundo globalizado con países en continua competencia.

“Las reformas económicas no crearon una economía más dinámica y capaz de ofrecer a los mexicanos mayores oportunidades basadas en su poder para satisfacer las necesidades del mercado. No hemos construido una sociedad en la que se premien el esfuerzo y el mérito y se tengan derechos universales genuinos básicos que permitan una razonable igualdad de oportunidades.

“El crecimiento ha sido modesto en las últimas décadas, lo mismo que la creación de empleos formales. Entre 1981 y 1990 el PIB per cápita cayó 0.18%; en los 10 años siguientes creció, pero únicamente a un promedio anual de 1.86%. De 2001 a 2010 este crecimiento fue de un bajísimo 0.66% anual.

“Sólo gracias a la economía informal y a la migración a Estados Unidos hemos amortiguado el efecto de la creciente demanda de trabajo, sobre todo entre los jóvenes que buscan ingresar al mercado laboral.”

Por otra parte, escribe Elizondo: “Las sucesivas crisis estimularon la democratización de un sistema político basado en su capacidad de repartir beneficios desde arriba para evitar competencias electorales genuinas.

“El descontento con el mal desempeño económico impulsó una serie de reformas políticas que dieron, por fin, efectividad al sufragio. Con su voto, los ciudadanos decidieron poner fin a las mayorías absolutas del Poder Legislativo en 1997 y en 2000, y llevar a la Presidencia, por primera vez en la historia moderna de México, a un candidato presidencial opositor al PRI.”

Sin embargo, dice Elizondo en la entrevista, resulta que la transición democrática en el país “sólo trastocó los arreglos electorales, pero dejó sin cambio alguno las estructuras corporativas de control y privilegios, como los sindicatos del sector público, organizaciones campesinas, empresarios y otros”.

“Anemia” institucional

En su libro Elizondo escribe: “La dispersión del poder que las urnas impusieron; la erosión de la legitimidad de las reformas económicas tras la crisis de 1994; la poca claridad y capacidad de los gobiernos emanados del PAN en cuanto a cómo usar el poder que su partido ganó con las elecciones de 2000 y 2006; la permanencia de los actores organizados por el corporativismo, pero ahora con mayor libertad de maniobra, y el hecho de que dos de los tres principales partidos ahora en la oposición, el PRI y el PRD, sean herederos no conversos de la ideología del modelo de desarrollo anterior, condujeron a una situación en la que ningún actor cuenta con suficiente fuerza para impulsar un nuevo ciclo de reformas que haga frente a los déficits institucionales que dejaron los ciclos anteriores.

“Los actores potencialmente afectados, incluidos algunos de los beneficiados por las reformas pasadas, han bloqueado sistemáticamente la posibilidad de que se forme una nueva coalición reformista.”

Y todo ello confluye en un pobre desempeño económico. “El dilema que tenemos como país es que, si no crecemos en este momento en que gozamos de una ventaja demográfica clave, ya no lograremos converger a los niveles de bienestar de los países desarrollados.

“De perder esta oportunidad, a pesar de todo el esfuerzo que ha implicado convertirnos en un país independiente y tener la primera revolución social del siglo XX, estaremos condenando a los mexicanos del futuro a vivir en un país rezagado, pobre e inseguro. Esto es inadmisible.”

En su texto, Elizondo explica sin tecnicismos pero con mucho rigor académico, por qué nuestra democracia es débil, la incapacidad del país para reformar y, sobre todo, las razones –históricas, políticas y hasta mentales– por las que el término “competencia” no se nos da.

Capítulos clave son el 8 y el 9, en los que disecciona los privilegios de que, aun en la alternancia política, han gozado empresarios, sindicatos y organizaciones campesinas; cómo abusan de su fuerza política, cómo exprimen al erario y cómo se desenvuelven éstos en la indisciplina, la falta de transparencia y la rendición de cuentas.

En el último capítulo el autor ofrece “algunas maneras de romper con un arreglo institucional ineficiente y acceder a los niveles de crecimiento deseables” para el país. Es un cierre circular, pues en el capítulo 1 enlista algunos ejemplos de factores contrarios al crecimiento económico; entre ellos:

–Un gobierno dueño de empresas que pierden dinero en forma sistemática y que terminan consumiendo más recursos de los que generan, los cuales son pagados por el contribuyente;

–monopolios públicos y privados mal regulados que extraen altas rentas del consumidor, limitan el bienestar de la población y dificultan la competitividad de empresas que consumen sus bienes o servicios;

–trabajadores que no hacen nada o muy poco, pero que no pueden ser despedidos;

–expropiaciones arbitrarias que desestimulan la inversión y constante cambio de las reglas del juego;

–inestabilidad macroeconómica y alta inflación, que llevan a inversiones especulativas de corto plazo y a la erosión del sistema financiero;

–una alta actividad delictiva.

Inercias

A lo largo de la entrevista, el politólogo se enfoca en el grave problema de la falta de competencia, pues ésta es uno de los motores del crecimiento económico y el bienestar social.

“Hoy nos preocupa la única área del país donde realmente competimos, que es la de la violencia. Que es donde no debería de haber competencia. ¿Cuál es el único espacio donde todas las sociedades pretenden legítimamente tener el monopolio? El monopolio de la violencia legítima. En México hoy lo que tenemos es una competencia por el control territorial de amplias zonas del país. Ahí sí competimos. Pero en el resto de los mercados competimos poco o no competimos.

“Hemos perdido de vista que si tenemos bajo crecimiento y baja calidad de servicios públicos es porque en los mercados centrales no hay suficiente competencia. Un ejemplo: en cualquier país que aspire a tener una buena provisión de servicios educativos, el proceso de reclutamiento de maestros y el proceso de acceso a las principales universidades es por competencia, por distintos mecanismos de mérito.

“¿Quiénes entran a dar clases en Corea? Los mejores egresados de sus disciplinas. ¿Quiénes entran a dar clases en México? Los que se formaron en la cola. En la cola de la Normal. Pasaron sus cursos, o ni los pasaron, simplemente se sentaron y muchas veces son reclutados porque son parientes o porque pagan; no porque tienen el mérito para enseñar.

“¿Quiénes entran a la universidad en México, tanto a las privadas como a las públicas? En las privadas entran quienes tienen un mínimo, pero un mínimo muy mínimo, y pueden pagar. Y en las públicas, pues los que se formaron en la cola de las prepas de la UNAM y que tienen pase automático y cumplen ciertos mínimos, y los que con calificaciones muy bajas logran acceder al resto de las universidades públicas.

“En todos los países hay filtros y sólo pasan quienes cumplen con cierto nivel de mérito.”

–¿Qué es lo que nos ha detenido?

–Nos ha detenido que los actores centrales que controlan el sistema, el sindicato, la propia administración de la SEP y las principales universidades no quieren competencia. No quieren evaluación, no quieren filtros, no quieren rendición de cuentas de verdad. Todas esas instituciones podrían ser más abiertas y más competitivas, pero no se cambian porque los ganadores de estas reglas del juego tienen peso político, mediático, capacidad de movilización.

Insiste Elizondo: “No sólo tenemos que arreglar nuestras inercias del pasado, sino que debemos hacerlo en un mundo que nos lleva mucha ventaja. China, país formalmente comunista, entendió que la competencia es un instrumento muy poderoso. Sí, no quiere que haya extranjeros en sus empresas petroleras. Pero tiene varias y las pone a competir. Las pone a asociarse con extranjeras cuando no saben. Obliga a que rindan cuentas en la bolsa, a informar qué tan eficaces son para hacer sus distintos procesos, y eso disciplina a esas empresas públicas.

“En cambio, en México optamos por un monopolio, una sola empresa, donde no hay competencia con terceros, donde no hay competencia en el reclutamiento. ¿Cuándo fue la última vez que vimos en el periódico la convocatoria abierta para ingresar a Pemex? Nunca. No existe.

“Es muy raro que no nos alarme esto. En nuestro principal activo (Pemex) no contratamos a la gente por sus méritos; no son los mejores ingenieros, los mejores técnicos, sino los que están mejor conectados, los que fueron capaces de pagar más dinero, los que tenían relaciones familiares dentro del sindicato. Eso es un escándalo. ¿Por qué? Porque nos hemos resistido a la competencia.”

Pone un ejemplo básico, que afecta a la ciudadanía: “Si vas a la gasolinera de Pemex y luego descubres que te dieron litros de 900 mililitros, ¿qué puedes hacer? Nada, porque sólo puedes ir a gasolineras de Pemex. Si hubiera ocho marcas de gasolineras en la Ciudad de México, mexicanas, extranjeras, del propio gobierno, y supieras que las de la gasolinera ‘A’ dan litros de 900 mililitros, pues no regresarás a la ‘A’. Habría una competencia por dar litros de verdad.

“Ese es el tema, en todos los ámbitos, que a mi juicio implica que estemos atorados.”

Explica el entrevistado que en muchos países los trabajadores del sector público tienen mejores condiciones que los del sector privado, porque políticamente han logrado extraérselas al gobierno, que acaba cediendo.

“Pero –dice– en México el diferencial es mucho mayor que en otros países. Un trabajador de la hoy extinta Luz y Fuerza se retiraba a los 30 años de servicio ininterrumpido, independientemente de su edad. Y como los metían de aprendices a los 15 años, a los 45 años se podían retirar. Y con la esperanza de vida actual pueden vivir más tiempo jubilados que trabajando. Y con costos crecientes para el sistema de salud, porque entre más vives vas a enfrentar más problemas de salud.”

“En suma –reitera Elizondo Mayer-Serra–, la transición democrática en México, a diferencia de otros países, por su propia suavidad, sólo trastocó los arreglos electorales. Y dejó sin cambio todas estas estructuras corporativas de control y privilegios.”