“Mira que te lo tengo dicho”

“Siempre acabmos llegando a donde nos esperan”.

LIBRO DE LOS ITINERARIOS.

A José Saramago le gustaba iniciar sus libros con una frase que atribuía a supuestos libros que sólo existían en la imaginación de memoria.

Esa sentencia precede a su libro El viaje del elefante, una de sus grandes obras últimas, escrita además en el periodo de su resurrección, después de haber pasado por una crisis de salud de la que, como él decía, se levantó gracias a la fuerza de su mujer, Pilar del Río, su traductora también.

Ese libro acaba con esta frase:

“La reina no lo dejó hablar. No quiero saberlo, gritó, no quiero saberlo. Y corrió a encerrarse en su cámara, donde lloró el resto del día”.

Saramago también tenía la costumbre de enviar a algunos de sus amigos la frase final de sus novelas, al acabarlas.

Ahí quedan hoy, primer aniversario de su muerte, esta invocación de los itinerarios, del viaje y del llanto, como metáforas, entre las muchas que quedan, del maestro de Azinhaga que murió en Lanzarote junto a Pilar y cuyas cenizas serán esparcidas hoy ante su fundación en Lisboa.

Respeto y memoria para el viejo luchador pacífico.

La palabra más bonita en español es: Querétaro

Querétaro, la palabra más bonita del español

Este nombre de ciudad mexicana ha sido elegido como la palabra favorita el día en el que el idioma español está siendo homenajeado en todo el mundo

PAULA ESCALADA MEDRANO

– Madrid –

¿Cuál es tu palabra preferida del español?

Ni sentimiento, ni gracias, ni flamenco, ni alegría. La palabra más bonita del español ni siquiera viene en el diccionario de la Real Academia.

Querétaro, cuatro sílabas que juntas forman un vocablo desconocido para muchos que no es más que el nombre de una ciudad mexicana.

Significa “isla de las salamandras azules”, fue propuesta por el actor Gael García Bernal y es la que más votos ha obtenido de entre las más de treinta propuestas que personalidades de habla hispana le hicieron al Instituto Cervantes.

Querétaro, mágica 25 años después

‘Sueño’ y ‘Libertad’ encabezan la lista de palabras favoritas en el Día del español
El español se viste de fiesta el 18 de junio

Tras un mes de votación en la que 33.000 personas han elegido por Internet su palabra favorita, la ganadora se ha conocido hoy en el Día E, la fiesta en la que el español está siendo homenajeado en todo el mundo.

Los 78 centros Cervantes repartidos por el globo distribuidos en 44 países están abiertos hoy al público y celebran diversas actividades culturales. Esta es la tercera cita de un proyecto del Instituto Cervantes para difundir la cultura en español en los cinco continentes.

La celebración ha comenzado con el lanzamiento de la tradicional Lluvia de palabras (una suelta de globos con palabras escritas) desde todos los centros en el extranjero a las 11 de la mañana (hora local de cada país) y se prolonga a lo largo del día con un completo programa de actividades culturales para todos los públicos.

Uno de los primeros centros en comenzar los festejos ha sido el de Pekín y lo ha hecho por todo lo alto, con la visita del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, que ha dado a los estudiantes chinos de español la bienvenida a “una familia muy numerosa repartida por el mundo”.

“Me alegro mucho de que haya tantos estudiantes de español en China y de que esta lengua atraiga la curiosidad, el interés de las nuevas generaciones de chinos”, señaló Vargas Llosa. En este país, el interés por el español crece año tras año. El centro de Pekín cuenta ya con cerca de 20.000 alumnos y duplica cada curso su número de matrículas.

En Madrid, Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes, ha inaugurado la jornada acompañada de la Premio Cervantes, Ana María Matute y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que en su discurso ha hecho un homenaje a escritores como Julio Cortázar, Borgues o Quevedo. La céntrica calle Alcalá se llenará de música y de baile y los más pequeños podrán disfrutar de actividades como “pintando palabras”, donde son maquillados con su palabra favorita.

Algunos de los actos que se van a celebrar a lo largo del día son un concurso de acentos en Túnez, un concierto de las cantantes Julieta Venegas y Natalia Lafourcade en Burdeos, una conversación poética con Silvio Rodríguez en Berlín o un encuentro con el escritor cubano Reinaldo Montero en Atenas.

El Día E celebra la riqueza de una lengua hablada por 500 millones de personas, auque su uso no se limita a los 21 países de los que es lengua oficial. De hecho, según datos del Instituto Cervantes, el español es la segunda lengua más estudiada del mundo. El número de estudiantes de español como lengua segunda y extranjera sobrepasó los 20 millones en 2010.

En la Unión Europea (sin contar con España), cerca de 30 millones de personas hablan nuestro idioma con algún grado de competencia. En Brasil, unos 5,5 millones de jóvenes podrían mantener una conversación en español. Estados Unidos, que cuenta con casi 40 millones de hispanohablantes, se estima que en el 2050 será el primer país hispanohablante del mundo.

Una absurda controversia por los premios a los grandes teólogos

Los premios “Ratzinger”

La decisión del Vaticano de entregar al teólogo español Olegario González de Cardedal el “Premio Ratzinger”, que pretende ser el Nobel a lo mejor de la teología mundial, desató una absurda polémica en los últimos días.

Absurda porque construida sobre la falta de información, al menos de ciertos hechos periodísticos. Y como la cosa involucra a quien esto escribe, mejor hacer las necesarias precisiones.

Todo comenzó el pasado martes 14 de junio. En la sala de prensa de la Sede Apostólica tuvo lugar una conferencia para periodistas en la cual se anunciaron los acreedores de la primera edición del mencionado reconocimiento. Un encuentro con los medios informativos para ofrecer todos los detalles (y del cual ofrecimos un reporte aquí).

Tras los discursos de cajón se pasó a los cuestionamientos de la prensa. El autor de estas líneas preguntó al cardenal Camillo Ruini (presidente del comité científico de la Fundación Joseph Ratzinger-Benedicto XVI) sobre los criterios de selección de los premiados, haciendo referencia a que el pensamiento cristológico de González de Cardedal “ha sido debatido y criticado en su país”. En la interrogante no se mencionaron nombres propios ni se hizo alusión a la supuesta “heterodoxia” del teólogo. Nada de eso.

La respuesta de Ruini fue simple: “el debate es la sal de toda disciplina, incluso los grandes teólogos de la historia eran criticados; si la cristología de Olegario es debatida es una buena señal, quiere decir que su pensamiento es relevante”. Y nada más. Cero polémica, cero controversia. Hasta aquí los hechos.

Este día, en una entrevista con nuestro colega José Manuel Vidal (se puede leer completa aquí), el mismo González de Cardedal acusó ser víctima de una “campaña de desprestigio” orquestada tanto por el Opus Dei como por los teólogos José María Iraburu y José Antonio Sayés. Y claro, el detonante parece haber sido la bendita pregunta.

En pocas palabras dijo sentirse entristecido porque “en la misma presentación del premio” salieron a relucir las críticas sobre su cristología. Empero la presentación no fue ni al mundo teológico ni a la curia romana sino a periodistas, responsables de hacer las preguntas de rigor (muchas veces incómodas). Por eso era inevitable que surgiera el asunto, sin intereses ocultos o afanes por enfangar una meritoria carrera teológica. Es parte del derecho a la crónica (de los comunicadores).

Potestad de la prensa que se parece (un poco) al derecho a la crítica que detentan los intelectuales. Derecho de criticar y ser criticado. Es parte del juego, como dijo el mismo cardenal Ruini: “la sal de toda disciplina”. Por eso sorprendió otro pasaje de la entrevista a González según la cual “algunos órganos de opinión en la cúspide hispánica elogian esas críticas desde una real ignorancia respecto a ese campo y a todo lo que en él está en juego. Por un mal entendido empeño apologético están prestando un servicio negativo”.

No soy un teólogo (obviamente) y tampoco he tenido el gusto de leer las obras del multipremiado estudioso español que, indudablemente, goza de gran fama. Una cosa sí la puedo asegurar: no existe campaña de desprestigio alguna contra González de Cardedal.

Desconozco si Iraburu o Sayés urdieron un complot -en tiempos diversos y a marchas distintas- para afectar la honorabilidad del “Premio Ratzinger”. Sólo la hipótesis suena ridícula. Una aclaración certera la ha dado el mismo padre Iraburu (aquí). Como profesional sólo quise saber por qué El Vaticano concedió un reconocimiento con el nombre de pila del actual Papa a un teólogo cuyo pensamiento es debatido, cuestionado y hasta señalado como “heterodoxo”. Mera curiosidad periodística. Así las cosas la polémica parece absurda, nada más.

“Premios Nobel”

a la teología mundial

Hoy El Vaticano anunció los ganadores de los “Premios Ratzinger” en su primera edición.

Se trata de reconocimientos que pretenden ser algo así como los “Nobel” a la teología mundial. Tres estudiosos fueron distinguidos: tres europeos y tres hombres, un símbolo de cómo está el pensamiento teológico actual. Cada uno de ellos recibirá un diploma y un cheque por 50 mil euros.

La iniciativa es impulsada por la fundación vaticana “Joseph Ratzinger-Benedicto XVI”, conformada hace apenas unos meses y cuyo comité científico es presidido por el cardenal Camillo Ruini, vicario emérito para la diócesis de Roma.

Fue ese mismo comité científico el que deliberó y eligió a los premiados: el español Olegario González de Cardedal, el italiano Manlio Simonetti y el alemán Maximilian Heim. Según confesó el mismo Ruini entre los candidatos no se consideró mujer alguna, aunque aclaró que no fue por prejuicio. “Si en el futuro aparecen teólogas de espesor intelectual serán reconocidas”, apuntó. Eso quiere decir que por ahora el mundo teológico carece del genio femenino.

Es significativo que tampoco destaque la teología latinoamericana, la teología africana o asiática. Cada una tiene sus propias problemáticas hoy, pero más allá de una reflexión superficial este detalle debe hacer pensar.

La ceremonia de premiación tendrá lugar el próximo 30 de junio en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano, durante la misma el Papa pronunciará un discurso mientras Maximilian Heim, a nombre de los premiados, impartirá una conferencia magistral.

Uno de los reconocidos, Olegario González de Cardedal, si bien es uno de los teólogos más destacados de España ha sido criticado por algunos colegas suyos quienes consideran como “heterodoxo” su pensamiento sobre Cristo. Por otra parte es amigo personal y ex alumno de Ratzinger.

Según Ruini “el debate es la sal de toda disciplina, incluso los grandes teólogos de la historia eran criticados; si la cristología de Olegario es debatida es una buena señal, quiere decir que su pensamiento es relevante”.

Serafines susurran.- Que todavía en México se sienten los coletazos de la polémica en torno a la reforma constitucional en materia de derechos humanos que apenas el 9 de junio pasado el presidente Felipe Calderón Hinojosa promulgó formalmente.

La confusión (de la cual dimos cuenta aquí y aquí) sigue vigente entre católicos y no. En la Iglesia las posiciones se dividieron entre quienes impulsaron un rechazo a la reforma y quienes buscaron salvarla apelando a sus partes positivas. Los que sostuvieron esta segunda postura –entre ellos muchos obispos- conminaron a los fieles católicos a promover una “correcta interpretación” de la reforma.

El problema es que ahora mismo y con el cambio legal promulgado nadie ha dicho a los fieles laicos cómo actuar. Nadie, ni los obispos, ni los intelectuales y mucho menos los líderes sociales católicos han sabido trazar una estrategia concreta para orientar adecuadamente las acciones próximas. Resultado: más confusión.

Así los “optimistas” de la reforma se quedaron a mitad de camino, al menos por ahora. Mientras los opositores, quienes fallaron en su lucha, tenían las ideas más claras. Así lo demuestra el video que compartimos abajo y que aún circula en los ambientes católicos. Una cosa es cierta: la reforma ya pasó ¿y ahora qué sigue?

El gobierno mexicano, por miopía, no reconoce las graves violaciones a los derechos humanos que comete

Balance en el cumplimiento del EPU

Miguel Concha

Cada cuatro años, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU revisa, mediante el examen periódico universal (EPU), el grado de cumplimiento de los compromisos internacionales de los estados miembros en derechos humanos.

En 2009 México fue sometido por primera vez al EPU y recibió 91 recomendaciones, de las que aceptó 83, rechazó tres y cinco quedaron sin respuesta. Luego de dos años de que se plantearan, la Red Nacional de Organismos de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” presentó un balance de su cumplimiento, en el que se señala que para su aplicación, para que lleguen a los funcionarios de las administraciones –estatales y municipales– que diseñan y aplican las políticas públicas, uno de los retos para México es lograr la coordinación entre las autoridades federales y los gobiernos locales. Entre éstas se ubican las relativas a la armonización legislativa.

En ese sentido, uno de los avances que se reconoce es la reforma constitucional en materia de derechos humanos aprobada el 8 de marzo de 2011 y promulgada mediante decreto presidencial el pasado 9 de junio, que entre otras cosas eleva a rango constitucional los derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales. En torno a lo que en cambio no se ha avanzado mucho podemos mencionar la recomendación relativa a fortalecer, difundir, aplicar y evaluar el Programa Nacional de Derechos Humanos 2008-2012, pues no ha sido difundido de manera suficiente y adecuada entre la población y entre las mismas autoridades. Además, el área de gobierno responsable de su aplicación, seguimiento y evaluación no cuenta con recursos económicos ni humanos para hacer efectivas sus líneas de acción. Tampoco existen metodologías de trabajo ni indicadores adecuados para verificar avances. Se adoptan decisiones sin consultar a las organizaciones de la sociedad civil, algunas de las cuales ya están pensando en salirse del proceso. En el balance, las recomendaciones relativas a la situación social y económica de la población presentan también avances mínimos.

En materia de desigualdad, México ocupa el segundo lugar dentro del conjunto de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Mientras entidades como Nuevo León y el DF tienen indicadores de desarrollo humano equiparables a los de países europeos, Chiapas, Guerrero y Oaxaca mantienen niveles altos de pobreza, marginación y desigualdad. Se señala también que, en materia laboral, la reforma que se pretende aprobar es regresiva, pues permite e incrementa la flexibilización en la materia, la precarización del empleo y la ausencia de seguridad social para los trabajadores, particularmente para jóvenes y mujeres. Los contratos por horas o por actividad golpean igualmente los derechos sindicales.

Por otra parte, se mantiene una pobre educación para los pobres en materia de enseñanza para pueblos y comunidades indígenas, lo que se refleja en el hecho de que sólo uno por ciento de la población indígena que ingresa al nivel básico logra acceder a la educación superior.
Los megaproyectos y el ecoturismo son también algunos de los pretextos para apropiarse de los territorios y recursos naturales de poblaciones indígenas y campesinas, a quienes no se informa, consulta ni toma en cuenta. Acerca de las recomendaciones en torno a los derechos de las mujeres, la Red reporta que aún existen graves violaciones. Sólo de enero de 2009 a junio de 2010 fueron reportados mil 728 homicidios dolosos de mujeres en 18 estados del país, de los que se presume que 890 son feminicidios. Por otro lado, la desaparición forzada continúa y no existe una política pública integral que abarque la prevención, investigación, sanción y reparación del daño a sus víctimas.

El EPU y otros mecanismos de la ONU han señalado también la necesidad de acabar con la práctica de la tortura en México, no obstante lo cual, sólo en 2009 el Comité contra la Tortura y la Impunidad registró 204 casos, de los cuales 71 corresponden a mujeres y 133 a hombres. Su aumento se vincula con la política de seguridad contra el crimen organizado y la vigencia del arraigo, figura sobre la que existen otras recomendaciones y que, a pesar de que debiera ser un recurso excepcional, en México es una práctica constante que demuestra las enormes deficiencias en materia de investigación y procuración de justicia.

El sistema penitenciario es otro de los focos rojos en el que las recomendaciones del EPU no han sido aplicadas. Al hacinamiento y las condiciones indignas de las cárceles y reclusorios mexicanos se suman hechos inadmisibles, como que 41 por ciento de la población penitenciaria no ha sido sentenciada.

En torno a las recomendaciones en materia de seguridad pública, la Red manifiesta su preocupación por la reforma a la Ley de Seguridad Nacional, ya que implica: 1) La regularización de la fuerza armada permanente (FAP) en labores que constitucionalmente no le corresponden. 2) La criminalización de la protesta social pacífica de la defensa de los derechos humanos y del ejercicio de la libertad de expresión, y 3) La ausencia de controles democráticos sobre la situación de la FAP en la atención a “supuestas afectaciones a la seguridad interior”. Lo que se refleja en la aplicación extensiva de la jurisdicción militar a delitos constitutivos de violaciones de derechos humanos de civiles.

Las y los migrantes son víctimas de extorsión, secuestro o desaparición por el crimen organizado, al amparo de un marco legal aún deficiente y de autoridades omisas, y en ocasiones coludidas con la delincuencia. Y las personas defensoras y periodistas ven obstaculizada su labor y sus derechos, en un contexto de impunidad y falta de acceso a la justicia.

La desigualdad social grave que vive México, tiene sin cuidado a la clase política

Desigualdad social, realidad insoslayable

Sami David

Incertidumbre e inquietud social. Pero también el desarrollo no equilibrado, debido a la ruptura de las cadenas productivas, lacera la estabilidad del país. Sin movilidad social, sin una política social integral, las opciones de desarrollo han perdido su dinámica y su competitividad. El gobierno, simplemente, ha abdicado de su función rectora debido a los desastrosos resultados económicos.

Mientras la población más vulnerable no supere las limitaciones económicas continuaremos siendo un país ausente de equidad. La marginación y la desigualdad proseguirán perjudicando a los connacionales debido a una política económica contraria a los intereses de la mayoría.

El documento denominado México: país sin crecimiento y sin empleo, presentado por el Partido Revolucionario Institucional en San Lázaro, señala con cifras y datos determinantes que la economía se ha derrumbado hasta los niveles más ínfimos. El aumento del desempleo es evidente, el ingreso per cápita es indigno y la pérdida del poder adquisitivo una realidad.

El análisis señala que en 2000, después de la severa crisis de 1995, el primer gobierno panista recibió una economía que crecía 6 por ciento anual, en un contexto de estabilidad macroeconómica. El retiro del Estado como rector y promotor directo del crecimiento, conjugado con la impericia del nuevo equipo de gobierno, truncó la tendencia; condujo a la caída y el estancamiento de la economía.

La realidad del México actual revela que tampoco existe una política industrial, lo cual explica en gran medida el desmantelamiento de la planta productiva nacional; por ello, el índice de la actividad industrial es igual al de 2006 (sólo la industria de la construcción se contrajo 4.6 por ciento en lo que va del presente gobierno y la inversión extranjera directa ha disminuido 59 por ciento en los últimos 10 años).

Al definir la pobreza como la insatisfacción de las necesidades básicas, sabemos de antemano que México enfrenta rezagos importantes. La clase media continúa, ahora, más depauperizada que nunca.

Otra cifra capital para entender el deterioro social es la tasa de desempleo abierto, que antes de 2000 era de 2.3 por ciento y actualmente es de 5.1 (cabe señalar que en marzo de este año era de 4.61 y para abril de 5.1); junto con los desocupados, trabajadores sin salario o en la economía informal y subempleados, ya suman casi 46 por ciento (22 millones).

La estabilidad macroeconómica, necesaria para el buen desarrollo de la economía, al ser el único objetivo de este gobierno impide el crecimiento, desalienta la inversión privada, en particular la de pequeñas y medianas empresas, y además inhabilita al sector formal de la economía para promover el empleo.
En lo que va del presente siglo, debido esencialmente a condiciones internacionales, se han producido los ingresos públicos adicionales más cuantiosos de la historia, gran parte de los cuales proceden del petróleo. Así, el presupuesto federal casi se ha triplicado, pero ninguno de los problemas torales del país se ha resuelto.

¿La razón?, el despilfarro de los recursos públicos, que en vez de destinarse a la inversión en infraestructura se han usado para aumentar desmedidamente el gasto corriente improductivo, impulsar los programas asistencialistas –que suelen ser manejados con fines electorales y no sociales– y practicar un federalismo perverso, que ha concentrado las decisiones de políticas públicas en las delegaciones estatales.

En suma, después del crecimiento alcanzado en 2000, la economía se desplomó hasta sus niveles más ínfimos en ocho décadas, y aunque hay un repunte después de la crisis de 2009, el estancamiento persistente de la economía y la caída del ingreso per cápita real constituyen un fracaso de los gobiernos panistas que repercute en el rezago del empleo y el bienestar social.

Al comparar el número de empleos formales de 15 millones a marzo de 2011, con el total de la población que está en condiciones de trabajar, que son más de 47 millones, se advierte que el empleo en el país es completamente insuficiente. Al confrontar los mismos 15 millones de trabajadores formales con los 112.3 millones de habitantes que tiene el país, se advierte el tamaño real de la brecha.

Los asuntos públicos competen a todos, no a un partido político ni a un poder en especial. Madurez y corresponsabilidad descansan en todos los actores políticos, pues la democracia se sustenta en un tejido vivo y se nutre con acuerdos y consensos. La participación ciudadana también es importante. La justicia social es un campo soslayado por el presente gobierno.

Violencia e impunidad son las vertientes de la indignación, generadora de esa energía social que se advierte en la actualidad. La tensión social debe frenarse con un trabajo consistente, con un ejercicio responsable de acuerdos y generación de empleos y proyectos sociales. La dinámica electoral no debe generar turbulencias ni desatinos.

sami.david@congreso.gob.mx