México, como Estado fallido

México es un Estado fallido

BRUSELAS

(apro)

.- El pasado 25 de mayo tuvo lugar en el centro cultural Rasa, en la localidad holandesa de Utrecht, la conferencia titulada Estados fallidos globales. México: ¿Se impondrán las drogas?, organizada por el Centro Nijmegen para Asuntos de Desarrollo Internacional de la Universidad Radboud y el Comité Nacional para la Cooperación Internacional y el Desarrollo Sustentable.

Participaron el reportero estadunidense Malcolm Beith, autor del libro The Last Narco, una biografía de Joaquín El Chapo Guzmán, publicado en septiembre pasado; el profesor holandés Wil Pansters, director del Centro de estudios sobre México de la Universidad de Groningen; Ariel Moutsatsos, consejero de la embajada mexicana en Gran Bretaña, y la periodista de la emisora Radio Uno de Holanda, Katy Sherriff, como moderadora.

Es la primera ocasión que se presenta a México como un Estado fallido, en un evento académico de tal relevancia. El funcionario mexicano expuso que un día antes del encuentro consideró no participar, pero que optó por abrirse a debatir el tema.

Consultado por Apro, el organizador del coloquio, Friso Wiersum, explicó que la decisión de incorporar a México en tales conferencias sobre Estados fallidos –junto con Zimbabwe, Burma, Congo, Pakistán, Yemen, Haití y Afganistán– se tomó hace dos años.

“La prensa acababa de publicar el informe de la CIA donde se cuestionaba seriamente la capacidad del Estado mexicano para mantener el orden en su territorio”, comentó.

Democracia violenta

Beith fue el primero en tomar la palabra. Se preguntó si México caía en la categoría de Estado fallido. Señaló:

“La definición de un Estado fallido es: pérdida del control del territorio, erosión de la autoridad del régimen para tomar decisiones colectivas, incapacidad para proveer servicios públicos, e incapacidad para interactuar con otros Estados en tanto que miembro de la comunidad internacional. México no cumple ninguno de esos criterios. Lo que se puede ver, de hecho, es que ganó control de territorios desde 2006. Había grandes partes de México donde realmente mandaba el crimen organizado”.

Beith proyectó en una pantalla una fotografía panorámica de Paseo de la Reforma, con el Ángel de la Independencia en el centro.

“Hace apenas unos días estuve paseando por esa calle. Y lo siento, pero cuando pensamos en Estados fallidos, como Somalia, Haití, donde he estado muchas veces como reportero, pensamos en rezago, colapso, países sin infraestructura. No digo que todo México sea como Paseo de la Reforma, pero en ningún Estado fallido existe esto: bancos multinacionales, hoteles multinacionales. Vean la vista. Es una ciudad de 26 millones de habitantes: hay barrios muy pobres, lugares donde no hay agua potable… pero hablar de Estado fallido es otra historia”.

El enviado del gobierno calderonista señaló que él no conocía una zona de guerra que fuera un atractivo turístico, donde creciera la economía y las empresas nacionales y extranjeras incrementaran sus inversiones como, afirmó, ocurre en México, una nación –agregó– con una “sofisticada sociedad predominantemente de clase media”.

Reconoció que el país tiene ”un serio problema de seguridad”, pero negó que se trate de una “guerra”. “Es una lucha –afirmó–, es un combate contra el crimen organizado (…) El tráfico de drogas y el crimen organizado no son los problemas principales de México, son sólo los síntomas. México no es un Estado fallido, sino uno que ha fallado en construir instituciones sólidas y modernas de impartición de justicia. Ahora mismo estamos en el proceso de construirlas.”

Tocó el turno al profesor Pansters, uno de los expertos en México más respetados de Europa:

“Comparar lo que pasa actualmente en México con una tradicional zona de guerra no ayuda mucho en términos analíticos. Lo que sucede en México es lo que ciertos sociólogos y politólogos han dado en llamar ’nueva violencia’ o ‘democracias violentas’. Lo que estamos viendo que ocurre en México, pero también en Brasil, Venezuela y, por supuesto, en Colombia y partes de Centroamérica, es la extraña combinación de sistemas políticos formalmente democráticos más o menos operativos y, al mismo tiempo, bolsas de extrema violencia. Es cierto: en promedio la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes en México es de 18.4, pero en Ciudad Juárez es de 230?.

Abundó:

“En el libro de Malcolm hay una imagen de casi una lucha maniquea. El Ejército, la policía, el gobierno y las fuerzas del orden de un lado, y el crimen organizado del otro. De hecho, acaba de hablar de una lucha contra las drogas (…) Pero esta no es una guerra contra las drogas, es una guerra por el control de las drogas. Esa es una perspectiva muy diferente. Se ha puesto énfasis en la historia de que los narcos son los que han corrompido al Estado. Pero obviamente la situación ha sido también a la inversa: durante las décadas de los años 40, 50 y 60 la corrupción provino del Estado”.

Panters planteó otro punto de desacuerdo con Beith:

“Usted dice que los mexicanos educados quieren que la guerra contra el crimen organizado continúe. (Sin embargo) supongo que usted está de acuerdo con que Javier Sicilia es un mexicano educado, que Jorge G. Castañeda es un mexicano educado, y ellos están diciendo, especialmente el último, antiguo secretario de Relaciones Exteriores, que este no es el camino a seguir. No sé cuál sea la solución. Pero ciertamente mucha gente dice, especialmente en Juárez, Sinaloa, Michoacán o Guerrero, áreas problemáticas durante décadas: ‘nosotros no queremos esto’. Podemos darle vueltas a las cifras todo lo que queramos, pero desde que llegó el Ejército y la Policía Federal los asesinatos han subido”.

Debate

Sherriff preguntó si en México se libraba una “guerra por el control de las drogas”.

“La violencia en México –proclamó Mousatsos– es el resultado de la acción gubernamental contra los cárteles (…) Alrededor de 90% de los asesinatos está relacionado directa o indirectamente a personas vinculadas con el narcotráfico o el crimen organizado. Cuando los cárteles se pelean por las rutas, es una señal de que ya no están cómodos. El hecho de que se observen picos estadísticos de violencia en ciertas regiones se debe a que los cárteles se están fragmentando”.

La moderadora le comentó que no sólo morían criminales, sino también civiles.

“No… quiero decir, sí”, vaciló el funcionario mexicano. Sostuvo: “Los civiles mueren en fuego cruzado. La mayoría de los muertos pertenecen a cárteles, 6 o 7% a nuestras fuerzas de seguridad y militares y, claro, también hay algunas víctimas civiles, pero la violencia no está dirigida contra ellos. Hay muy pocas bajas civiles”.

Posteriormente, Mousatsos dijo que la actual reforma de la policía es ”un enorme progreso”.

Pansters manifestó su escepticismo. “En Ciudad Juárez –inquirió– está la parte ejemplar de la nueva policía federal, y mucha gente opina que la situación es más aterradora que antes. Eso es lo que me preocupa. El problema es que México se ha embarcado en grandes reformas policiacas desde los años 90. ¿Los patrones sistémicos han cambiado? No lo sé, pero hay mucho qué hacer en materia de educación y salarios. Tú, Malcom, o alguien en tu libro dice: ‘págale tres mil y ellos le pagarán seis mil’”.

Beith y Pansters intercambiaron críticas relativas a la crueldad de la Policía Federal y su incapacidad para poder fundar una relación positiva con la sociedad mexicana.

Molesto, el representante del gobierno panista intervino. Dijo que todavía hace cinco años Tijuana era considerada una ciudad tomada por el crimen organizado, como sucede actualmente con Ciudad Juárez.

“Y hoy –alardeó el funcionario– Tijuana es un ejemplo de una buena reforma de la policía, de una buena administración policiaca (…) El cártel de Tijuana prácticamente ya no existe, fue reducido a algunas facciones de grupos criminales”.

Agregó que las movilizaciones contra la violencia –y mencionó la que encabeza Sicilia– ”no sólo son comprendidas por el gobierno”, sino que, además, ”simpatiza con éstas”.

–¿Pero el gobierno está escuchando esas voces?, le espetó Sheriff.

–¡Claro!, contestó Mousatsos. Aseguró que había “un muy vibrante debate” en los medios de comunicación mexicanos, “donde diversos actores de la sociedad, junto con el gobierno y muchos analistas y académicos, comparten opiniones acerca de cuál es la mejor manera de confrontar el problema”.

–Pero el incremento de la violencia comenzó con el presidente Calderón, reviró Sherriff.

Tajante, el funcionario lo negó. La violencia, dijo, comenzó a crecer “a finales de 2003, principios de 2004?, cuando Estados Unidos, precisó, levantó la prohibición de rifles de asalto que decretó una década antes.

–¿Calderón puede dormir?, cuestionó la moderadora a Moutsatsos.

–Él puede dormir bastante bien, en relación con las decisiones que tomó…

–¿Lo pudo haber hecho de otra manera?, insistió Sherriff.

–Esa es una pregunta para el presidente Calderón; la última vez que le preguntaron eso, él contestó que no. Usted puede cuestionar la parte táctica de la estrategia: la opinión pública tiene todo el derecho de hacerlo. Pero lo que no se puede cuestionar es la estrategia, no porque sea impuesta, sino porque apunta lo que hay que hacer. No hay alternativa”.

Después Pansters advirtió: “El peligro real para México, y estoy convencido que el gobierno mexicano piensa mucho en eso, es que el problema se está moviendo hacia el centro del país. Lo estamos viendo: se mueve lento y probablemente no de forma consolidada. Pero el escenario de pesadilla es que la violencia se traslade hacia la gran área de la Ciudad de México. Esa posibilidad tiene que ser eliminada”.

Expuso:

“En cuanto a la responsabilidad del gobierno mexicano, hay una famosa canción estadunidense que dice: ‘no puedes hablarle a un hombre con el cañón de la pistola en su cabeza’. En algunas partes de México esa es la situación: la sociedad está herida, la gente desconfía”.

Concluyó:

“Una persona de Ciudad Juárez nos dijo: ‘la guerra contra las drogas terminó hace tres años. El problema ahora es la anomía (ausencia o rompimiento de las normas legales y los valores): hay muchas bandas criminales, drogas, diferentes policías, algunos los conocemos, otros no…’. Esas son las zonas sin ley. Debe haber mayor inversión social que recomponga ese tejido herido. Porque por el momento hay mucho plomo en el aire”.

“Los Barrios de Querétaro” de José Félix Zavala

Los Barrios

José Félix Zavala

Conventos, tiempo, una mano que se estira en forma de arcos y múltiples destellos en forma de torres, es Querétaro, todo un monasterio, donde juntos San Francisco y Santo Domingo oran y Santa Rosa y Santa Clara se casan a diario con el esposo divino. Es la leyenda que venera piedras, dicen, mientras en sus derredores circula la vida.

A San Francisquito, el barrio de indios, ya no bajan los canasteros, ni las lebrillas amarillas con camote enmielado en bola, ni el atole, ni las bateas con tamales. Ya no se escucha el grito “ Paletas heladas, “Las Catarinas”, a dos por cinco”, los viejos son cada día menos.

En las tardes todavía se oye el ruido del teponaxtle, es el barrio refugio de Concheros, de adoratorios chichimecas, de curanderos, de fiestas adornadas con papel picado, en azul y blanco, de frontales con frutas, de flores de zempanzuchitl, del ritual de la Cucharilla, de las tortillas azules y verdes, del Carnaval, del Señor de Esquipulas, de la fiesta de la Divina Pastora.

De los callejones de San Juan, de Mata Carrillo y de todos los demás, poco a poco fueron desapareciendo los aguadores, los últimos fueron Don Arnulfo y Chente, también desaparecieron los arrieros, los mesones, las carbonerías, los telares de mano, con su ritual de remojar los hilos en la caja de agua, la pila de los Dolores, y la forma antigua de brotar de las cambayas.

El barrio de la Cruz comienza donde terminan los Arcos, en la Loma del Sangremal, donde nació Querétaro. Huele a rancio, a enchiladas, a Cruz de los Milagros, a danzantes, a mercado, a alfalfa, a misa de alba, a Convento Grande, productor de cruces salidas de un bastón, posada de Fray Antonio de Margil y Fray Junípero Serra, fortaleza, cárcel y recolector de agua venida de La Cañada, surtidora de fuentes y cajas de agua, baratas, neverías, casas viejas, corredores llenos de begonias y geranios, balcones adornados con moños, mujeres que salen de madrugada “ a dejar la Virgen”.

Chinchines, Apaches, Mojigangas, Flachicos. Noche del 13 de septiembre que congrega a todos los hijos de este pueblo. Ponches, guajolotes, gorditas de migajas, buñuelos, atole y tamales, oportunidad de vivir cada año la fiesta de la Santa Cruz.

Viernes Santo desfile de Nazarenos, Cristos, Dolorosas, Penitentes, procesión, duelo que baja hasta el Convento Grande de San Francisco, olor a manzanilla.

Por todas partes se llega a este barrio, por las calles de Independencia, Carranza, de Felipe Luna, La Calzada. Brota el recuerdo del tiempo, La Ametralladora, El Besubio, El Parlamento, La Japonesita, La selva, La Costumbre, las bodas de domingo a las doce.

Muchas cosas se pueden contar desde la fuente del beaterio tres veces centenario, del barrio de Santa Rosa de Viterbo, el oratorio, retablos, abanico dorado, coros, alto y bajo, puertas y confesionarios secretos, murmullo de rosas, el antiguo hospital, el viejo reloj del campanario morisco.

En la calle de Arteaga, todas las palomas, las buñueleras, las tamaleras, el camote cocido. Es el barrio de los jauleros, alfareros, polleros, cajetes y novias en balcones enrejados. Son las calles de Galván, De La Huerta Grande o del Reloj, son las obreras que salen de “La Mica” y de los niños del hospicio, es el pan de monja Capuchinas, mujeres escondidas, es Santa Rosa antiguo.

Fiestas de jolgorio grande en rosa y azul, repiques, cohetes, anuncio, gallo, carrizos adornados con papel de china, es el rumbo del Carrizal.

El barrio de las granadas, que las niñas viejas imitan con papel. Rellenándolas de confeti, mientras los artesanos pintan cambayas y curten cuero, mientras Luis Anabríz, diseña los Carros de la Cabalgata, se llama Santa Ana, el barrio de la abuelita, salido de entre los callejones de San Andrés, Ramos Arizpe y Jaime Nunó.

El 25 de julio es día de tamales dobles en Querétaro, los primeros en catedral y los segundos en Santa Ana, dicen los Canónigos, que con su presencia, dan lustre a las fiestas patronales del 26 de julio.

Tardes de ruecas que forman madejas, tardes de rosario y amores frente a la Pila, es el recuerdo de J. Guadalupe Ramírez Alvarez, el de la calle de Escobedo, dueño de tantos libros, el de la ofrenda de Día de muertos, el que guardaba la tradición de este pueblo, era licenciado, dicen. Barrio de olor a carnitas de los Mendoza y los García.

María Estrada, La Cieguita enamorada del inexistente Faustino, el Español que le escribiera desde Sevilla, María que pedía limosna a fuera de la Mariposa, también tiene su barrio, el que está junto al asilo, es San Sebastián. La Casa del Faldón.

Coheteros como Abundio el del Puente Revolución, pedreros de ópalos como Adolfo Mendoza, poetas con casa antigua como Salvador Alcocer, mujeres de vida consagrada como Sor Magdalena, curas como Felipe M. Sevilla, que en 1907 construyera el asilo de ancianos. La gente sencilla habita el barrio de la Otra Banda, al otro lado del río.

La fiesta se celebra el 20 de enero, dos bandas de música, pólvora, entre las calles del tiempo, Otoño, Primavera, Invierno. El tren silva incesantemente día y noche, es el Aguila Azteca.

En la esquina en que convergen las calles de Invierno, Luis Moya y Juan Alvarez, empieza y se distribuye en pulquerías, el barrio del Tepetate, es El Cachete, El Maguey, La Atómica, aquí se sitúa la Estación del tren, barrio que contempla a diario el paso de La Burrita y El Nueve.

Hay música de viento, aquí se recuerda a los Guardacuarteles, el Gallo en la madrugada de vísperas del 15 de septiembre y las farolas que han dejado de existir, solo en el Jardín de los Platitos, donde bancas y piso son de tejo, lugar para contratar serenata. Bajo el puente, los rieleros, taco de papa, nopal y camarón en mano. El 3 de mayo y el primero de septiembre son días de fiesta.

Don Ramón el cambayero, Don Tomás, el brujo, Don Agapito, el yerbero, Don Benito López, el pedrero, los huaracheros, habitan el otro Querétaro, pasando el Puente Alto de madera. La gente que vive a orillas de la Avenida de las Canteras, donde Tomás fue el último Guardacuartel y los niños aún juegan a los “encantados”, llaman a su barrio, El Cerrito.

El primero de septiembre las danzas y el castillo saludan a la Virgen de los Remedios, el 3 de mayo los ponches y las enchiladas, celebran a la Santa Cruz. La Plazuela Juana de Arco se vuelve de papel de china y la Ola de Ascensión García, es la modernidad.

Esquilas y campanas llamando a misa, ofrendas, procesión, palo ensebado. El último domingo de julio día del Señor de las Maravillas le dan identidad al barrio de la Trinidad, por donde pasan las calles de Galeana, Rayón, Marte, atrás del Cerrito.

Ascensión García, bastón, barba rala y blanca, recuerda aún los telares y los hornos donde se cocía el camote en su jugo, lo mismo que Las Tres Caídas actuadas, que reunían a los trinitarios, lejanos habitantes de Querétaro.

Desde La Tenería hasta la calle de Felipe Angeles, entre obreros de oficio cambayero y hornos de cal, atrás de la vía nacional, lugar de paso de los peregrinos rumbo a Soriano y con Santiago Zúñiga, como Mayordomo, se encuentra el barrio de San Roque, cerca del callejón del Espinazo.

Lejos del centro, después de la vía, más allá de San Roque, esta el barrio de Santa Catarina, a donde se ocurre el 2 de febrero, para visitar a la Virgen Chiquita, que en medio de sus pobrezas nunca vistió cambaya.

Dos templos, con mas de trescientos cincuenta años, una piedra con inscripciones, escudo y pergamino de José María, Bartolo e Hipólito Juárez, le acreditan su antigüedad, es el barrio de San Gregorio.

Ignacio Pérez, La Candelaria y San Gregorio son los nombres de sus calles, de antiguos alfareros, de las doce familias que poblaron el lugar y que por mucho tiempo pagaron los toritos, las cascadas de luces y las danzas, que llegaron desde Zacatecas, celosos guardaron sus santos y sus tradiciones, desde aquí se domina el valle. No existen más los alfalfares y las huertas.

Muchos barrios o Calpullis rodearon a Querétaro y a sus conventos de monjas Capuchinas, Carmelitas, Teresas, Clarisas y Rosas; de frailes franciscanos, dominicos, agustinos, felipenses, mercedarios, dieguinos y jesuitas, todos dejaron su arte en ellos.

Las mujeres aún salen con sus Niños Dioses, vestidos de gala, entre canastas llenas de colación y más de alguna solterona tiene un letrero en su ventana que reza “Se visten Niños Dios”, Pueblito Ortega aún convierte el azúcar en alfeñique, en canastitas de flores, de frutas, de enchiladas, en borregos y gallinas.

De Querétaro y sus barrios es el culto a la imagen realizada por Sebastián Gallegos, La Virgen del Pueblito, colocada en el adoratorio de los indios en el Cerrito y que un 17 de octubre de hace mas de 40 años, con corona realizada por Luis Sosa García, cantos compuestos por el Obispo Vera y Zuria, Guadalupe Velázquez, Agustín González e interpretados al órgano por Zúñiga y el coro del Conservatorio de Música Sacra, dirigido por Cirilo Conejo, cuando fuera coronada pontificalmente.

Al finalizar junio, de todas las calles, callejones y rumbos de la ciudad, se emprende la Peregrinación al Tepeyac, allí se encuentra la Tonantzin, esperando su arribo centenario, se inicia el viaje una semana antes de la llegada, se hace a pié, por el camino antiguo de los dioses, al ritmo del canto: “ Desde el cielo una hermosa mañana…”.

Es diciembre, los calpullis o barrios en forma de niños, se suben a los caballitos y como novios a la Rueda de la Fortuna, mientras los merolicos ofrecen mercancías, los carros alegóricos sueños, los castillos luces y Querétaro fiesta.

Tiene los dardos cargados el Instituto Electoral del EDOMEX

Edomex: la “crónica de un fraude anunciado”

Bernardo Barranco V.

Esta expresión resume la intervención de José Núñez Castañeda, ex presidente del Instituto Electoral de Estado de México (IEEM, 2005-2008), quien parafraseó a Gabriel García Márquez, durante el primer informe de Dictamen Ciudadano, celebrado el 2 de junio pasado, con la presencia de Javier Sicilia. La crónica de un fraude anunciado” pone en evidencia la notoria inequidad de la contienda electoral, así como la pasividad y cuestionable parcialidad de los integrantes del actual consejo electoral en la entidad mexiquense.

El proceso se ha venido enturbiando, en efecto, por la utilización por todos los contendientes de programas y hasta aparatos gubernamentales para fortalecer posicionamientos y campañas. Sin embargo, la apuesta y desmesura por la coalición Unidos por Ti no tiene equivalente alguno. Ni siquiera la controvertida campaña del propio Enrique Peña Nieto, censurado por haber utilizado de manera inmisericorde los medios electrónicos en 2005; hay que recordar que, antes de la reforma de 2007, las campañas gastaban más de 70 por ciento de sus prerrogativas en promocionarse en radio y televisión.

Con cierto azoro, Manuel Camacho Solís, actual representante de la coalición Juntos Podemos Más, escribió, en un artículo titulado “Inequidad electoral extrema”, que las elecciones del estado de México se parecen más a las del antiguo régimen que a las elecciones que ocurrieron después de las reformas de 1994-96, señalando que en el Edomex el tiempo se ha detenido: “La administración pública se reorganizó por medio de gabinetes regionales perfeccionados por distrito electoral. El video de Chalco, la prueba más contundente de simbiosis que existe en la historia electoral reciente… El árbitro electoral es parcial. Está al servicio del PRI, como en los viejos tiempos de la Comisión Federal Electoral controlada por Gobernación. Fue muy lamentable la resolución de su consejo, cuando frente a un evidente acto ilegal de interferencia del gobierno en la elección, no hizo sino proteger al gobierno del estado y al PRI” (El Universal, 20/6/11).

Uno podría matizar las afirmaciones porque provienen de un político involucrado en el proceso; sin embargo, su reparo responde a una realidad preocupante que todos, de una u otra manera, ya sabíamos: el PRI va con todo. Lo importante es ganar y no importa cómo. La utilización masiva de recursos logísticos gubernamentales, económicos y humanos, especialmente en las tres primeras semanas de la campaña de Eruviel Ávila no tienen precedentes. Abundan testimonios, crónicas y señalamientos de observadores independientes. Con sobrada razón, entre los actores, organizaciones ciudadanas, periodistas y analistas queda la impresión no sólo de que hubo derroches y excesos económicos, sino de probable rebasamiento de los topes de campaña, que puede ser una causal de nulidad siempre y cuando sea determinante. Aquí, sólo el IEEM está facultado para dar certeza y equidad al proceso y, mediante diferentes presiones, el Consejo General finalmente aceptó realizar “revisiones precautorias”, mandatando realizarla a su órgano técnico de fiscalización.
Sin embargo, el acuerdo IEEM/CG/97/2011 es confuso, impreciso y tiene franjas de indefinición. Efectivamente, los consejeros mandatan al órgano técnico de fiscalización para que realice la revisión precautoria en los “términos estrictos” que establece el Código Electoral, es decir, únicamente sobre el cumplimiento de los topes de campaña y con resultados que no sean públicos, hasta la dictaminación de los informes definitivos de campaña. Es decir, la revisión de los ingresos y gastos se podría iniciar tres meses después de la jornada electoral y cuando se presenten los informes definitivos de campaña; a partir de ese momento la autoridad electoral contará con 90 días para su estudio y análisis, lo que implica que se podría emitir el dictamen ¡seis meses después de que el candidato electo haya tomado posesión del cargo! No será una revisión ni mucho menos precautoria.

El otro ejemplo último, que cuestiona la imparcialidad del árbitro electoral, fue la lamentable exoneración del servidor público Bernardo García Cisneros, captado en video operando programas sociales por votos. El Consejo se declara incompetente para aplicar alguna sanción y, como Poncio Pilatos, no sólo se lava las manos, sino que lamenta la actitud del “solitario” pillo electoral García Cisneros, cuando en realidad el video en cuestión ponía de manifiesto, no las desventuras de un operador, sino el modus operandi de un sistema gubernamental que transmuta en un aparato electoral, y al cual el instituto se niega a investigar, presentándolo como hecho aislado y casual.

Este “Aburto electoral”, además de ser funcionario del gobierno estatal, fue durante más de 10 años el principal operador del gobierno en el IEEM, primero como secretario general y después como consejero. En sesión de consejo, los consejeros privilegiaban una supuesta legalidad de su acuerdo para remitirlo a otras dependencias, sacrificando los principios de certeza y hasta de constitucionalidad. Curiosamente, el representante de la coalición comandada por el PRI ante el Consejo General, el experimentado César Camacho, apenas interviene porque no necesita implicarse: tiene ya prácticamente cinco consejeros de consigna priísta que se ocupan, debaten y defienden sus intereses. ¿Cuál es el mensaje?: la impunidad. Sigan actuando, señores; sigan operando votos por dádivas, que no hay autoridad ni instancia que sancione.

La “crónica de un fraude anunciado” es una expresión cruel y válida; no se centra en la jornada electoral, sino en el proceso, cargado de sesgos e irregularidades. Pone en evidencia la inequidad y la impunidad de un proceso; así exhibe igualmente a las autoridades electorales omisas que se escudan en un discurso legaloide para justificar la clara inclinación hacia el partido en el poder. En realidad, todo este conjunto refleja el carácter perjudicialmente regresivo de las elecciones que culminarán este 3 de julio.

La pobreza y la lacerante desigualdad, pendientes de la clase política mexicana. ¡Aguas!

Pobreza y desigualdad, temas pendientes en México: PNUD

Reconoce representante avances significativos del país en dos metas de los Objetivos del Milenio, que son la lucha contra la deforestación y la disminución de la mortalidad materna

Juan Carlos Miranda

La Jornada

México tiene dos grandes pendientes para el cumplimiento en 2015 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados por la ONU en 2000: la pobreza y la “lacerante” desigualdad que prevalecen en el país, sostuvo Magdy Martínez-Solimán, representante aquí del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El funcionario aseguró que México es un fiel representante de la región más desigual del mundo: América Latina, donde las diferencias sociales entre quienes tienen y quienes no, son mayores que en cualquier otro lugar.

No obstante, rechazó que esos factores incidan en los índices de criminalidad en el país y consideró “un error y un insulto” aseverar que las personas que están en situación de pobreza en México se ven obligadas a tomar el camino de la criminalidad.

“Me parece que se hace a veces una excesiva simplificación, como si fuera una cosa automática que cuando hay una situación de pobreza la gente pobre nutre las filas de criminales y delincuentes (…) le diría que la inmensa mayoría de las personas que viven en situación de pobreza buscan alternativas para no cometer delitos”, aseguró.

Expuso que en toda sociedad hay un componente minoritario de personas que delinquen y que cometen infracciones, incluso entre los países ricos.

Logros para el milenio

Entrevistado luego una entrega de reconocimientos a pequeñas y medianas empresas mexicanas que ingresaron a un programa del organismo para convertirse en proveedoras de grandes compañías, Martínez-Solimán señaló que el país ha mostrado avances significativos en dos de las ocho metas firmadas por los 192 países que forman parte de la Organización de Naciones Unidas y que se deben conseguir en 2015: combate a la deforestación y disminución de la mortalidad materna.
Agregó que el año pasado México logró neutralizar la pérdida de masa forestal e incluso ya ha empezado a recuperarla, en tanto de que la mortalidad materna se redujo 8 puntos porcentuales de 2010 a la fecha, gracias a un paquete de medidas de las secretarías de Salud federal y estatales.

“Esperamos que este año estemos por debajo de las mil muertes maternas”, comentó.

Sin embargo, destacó que el país está muy atrasado en materia de representación política de las mujeres, que se incluye en el tercer objetivo del Milenio, donde se establece la promoción de la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.

“México se mueve en torno a un tercio de mujeres en los ámbitos parlamentarios. No nos acercamos ni de lejos a la democracia paritaria, lo cual aleja a México de las naciones líderes en esa materia”, consideró.

El funcionario de la ONU advirtió que si bien los programas sociales implementados en el país (como Oportunidades, Pisos Firmes, las becas y la estancias infantiles) son muy progresivos, es decir, benefician a la población más necesitada, también prevalecen grandes subsidios a sectores que no los necesitan, como a las gasolinas.

“Se invierte cuatro veces más en subsidiar las gasolinas que en todos los programas que tratan de erradicar la pobreza”, sostuvo.

Puntualizó que otro de los grandes desafíos que enfrenta el país es reducir su dependencia de los ingresos petroleros e incrementar la recaudación fiscal.

“Es evidente que México no puede estar a 20 puntos de la recaudación europea o a 15 de la recaudación de los países líderes de América Latina; por lo tanto creo que tendrá que plantearse el debate de recaudar más y reposar menos el gasto público sobre la renta del petróleo”.

“El Patronato de las fiestas de Querétaro necesita cirujía mayor, ojalá Helguera lo logre”

Gerardo Helguera Ugalde Presidente del Patronato de las Fiestas de Querétaro

Diario de Querétaro.Diario de Querétaro

Nicte-Há Rico

Las fiestas por si solas son bonitas, pero el Patronato de las Fiestas de Querétaro tiene la consigna no sólo de hacer una fiesta y preservarlas, tiene la misión de mantener el tejido social, que no se descomponga, así mismo rescatar la identidad de la gente, su idiosincrasia, sus principios y valores”, comentó Gerardo Helguera Ugalde, presidente del Patronato de las Fiestas de Querétaro con quien platicamos en la cafetería La Mariposa, un lugar tradicional y lleno de anécdotas para los citadinos.

“La encomienda que tenemos es atender los once barrios, porque algunos de ellos fueron olvidados por años, sin embargo mi tarea es rescatar y preservar algunas cosas que se han dejado de hacer, para que la gente que viene atrás de uno vaya involucrándose en sus actividades, porque la fiesta nunca termina”.

Platicó que a través de las fiestas de barrio, donde se rescatan las costumbres y tradiciones, es de gran beneficio porque ayuda a la gente a mantener una relación estrecha, cooperativa y comunitaria.

En marzo del 2011 fue presentado oficialmente Gerardo Helguera para estar al frente del Patronato. Cabe mencionar que nació en 1958 en Querétaro y es hijo de un matrimonio con fuertes raíces en el estado, como don Fernando Helguera y Bertha Ugalde quienes formaron una familia integrada por: Bertha (q.e.p.d.), Fernando, Carmelita, Javier, Isabel, Poncho, Gerardo y Roberto.

SU INFANCIA Y ADOLESCENCIA

Gerardo pertenece al Barrio de la Cruz, nació en la calle de Independencia, estudió con las señoritas Ballesteros, después hizo la primaria y secundaria en el Instituto Salesiano; más tarde cursó la Prepa Centro y después terminó la carrera de Ciencias de la Comunicación en el Tecnológico de Monterrey.

Su niñez y su adolescencia fue inolvidable, así lo expresó. Conoció a Hortensia en 1980 y contrajo matrimonio el 28 de marzo del 83, hoy tienen tres hijos: Gerardo Antonio, Luis y Alonso.

CARRERA EN LA ADMINISTRACION PUBLICA

Interesante y apasionada carrera en la Administración Pública ha vivido el licenciado Helguera Ugalde, platica que su primero trabajo de muy jovencito fue como administrador en el Consejo Tutelar para Menores Infractores; después s integró al gobierno de Rafael Camacho Guzmán en el área de finanzas; luego lo invitaron a trabajar a Michoacán con Cuahtémoc Cárdenas en el área de finanzas como Secretario Particular del Tesorero, después de un año se regresó con Camacho, para más tarde integrarse con Mariano Palacios y participar en el área de Relaciones Públicas con Ana María González de Palacios; después estuvo como Secretario Ejecutivo del Patronato Estatal de Promotores Voluntarios con Enrique Burgos y así pasar a ser Sub Delegado del INEA con Virginia Ortiz. Para el 2003 tomó protesta como Presidente del Club Rotario de Querétaro.

PRESIDENTE DEL PATRONATO DE LAS FIESTAS DE QUERETARO

“Me siendo con un sentido de muy alta responsabilidad, de preservar, enriquecer y de conservar las fiestas de Querétaro, precisamente lo que la gente ha venido vigilando y cuidando para que subsista”, dijo Gerardo, quien agregó que este año los Carros Bíblicos cumplen 185 por lo cual se preparan para hacer de esta ocasión un evento, todavía más espectacular.

Mientras que la revista centenario Heraldo de la Navidad, que se presenta el 25 de noviembre, cumple ciento diez años.

Además se comprometió a darle continuidad al hermoso Arbol de la Amistad, el cual prenderá una vez más al cien por ciento sus luces, recordando aquellos momentos de añoranza de los años 1974, cuando el gobernador Antonio Calzada inició con este espacio, transmitiendo el espíritu navideño a la gente de Querétaro.

“Hace unos años, el árbol se estaba secando, pero ya volvió a la vida y uno de nuestros compromisos es mantenerlo de pie, reactivarlo y prepararlo para las fiestas decembrinas”, aseguró Helguera.

Platicó que este año se pretende iluminar completo del Arbol de la Amistad, pues existe ya mucha tecnología que cuida como en este caso la naturaleza, comentó que existen luces en frío y eso es lo que ocuparán.

“Hay mucha actividad en todo el Estado, el pasado mes de marzo se hizo un Encuentro de Fiesteros logrando reunir durante tres días a más de quinientas personas que asistieron a conferencias y talleres”, comentó Gerardo.

“El compromiso de preservar, apoyar y enaltecer las costumbres y tradiciones, es una altísima responsabilidad que me encomendó el gobernador”, dijo el Presidente del Patronato de las Fiestas de Querétaro y trataré de dar todo de mi.

En tan sólo unos meses, Gerardo Helguera ha organizado varios eventos donde ha congregado a gente de los once barrios, entre ellos de Santa Ana, La Cruz, San Francisquito, San Sebastián, Santa Rosa, San Gregorio, La Trinidad, La Piedad, El Tepetate, El Cerrito y Santa Catarina a quienes se les apoya para tener una fiesta netamente de barrio.

Por último recordó que la misión del Patronato es cuidar el tejido social, rescatando y preservando nuestra identidad, involucrando a las familias, promoviendo cada una de las actividades: “con la pasión de un queretano enamorado de su Estado y de este proyecto”.