Sale de la cárcel, después de tres años, el defensor de los derechos humanos; Hu Hia

El prominente disidente chino Hu Jia sale de la cárcel

El activista cumplió tres años y medio de condena por haber criticado las restricciones a los derechos humanos en China

REUTERS

Hu Jia, uno de los disidentes chinos más prominentes, salió ayer de la cárcel tras cumplir tres años y medio de condena por haber “incitado a la subversión en contra del poder del Estado”. Hu, de 37 años, había criticado abiertamente las restricciones a los derechos humanos en China. El activista fue considerado como un posible aspirante al Premio Nobel de la Paz hasta que el galardón fue otorgado el año pasado a Liu Xiaobo, otro disidente encarcelado por el régimen chino.

China

Capital: Pekín. Gobierno: República comunista. Población: 1,330,044,544

“Regresó a casa conmigo y con sus padres”, confirmó la esposa del activista, Zeng Jingyan, en una conversación telefónica.

“No sé si más adelante podrá hablar.

De momento solo deseo que todo discurra pacíficamente. Estoy preocupada porque conceder entrevistas en este momento pueda causar problemas. Por favor, entendednos”, dijo Zeng, quien a su vez es una destacada activista.

Zeng y otros disidentes han expresado en varias ocasiones el temor de que, una vez liberado, las autoridades chinas decidan someter a Hu Jia a restricciones que equivalgan a un arresto domiciliario de facto.

La salida de la cárcel de Hu Jia se conoce mientras el primer ministro chino, Wen Jiabao, se encuentra en Europa de visita oficial y pocos días después de la liberación, el miércoles pasado, del destacado activista y artista Ai Weiwei.

El Partido Comunista Chino ha reprimido duramente a la disidencia durante los últimos meses, impulsado por el miedo a que las revoluciones árabes alimenten nuevos desafíos al poder del régimen en China. Muchos disidentes detenidos en esta última oleada han recibido la orden de mantenerse en silencio después de su liberación.

La esposa de Hu denunció a través de Twitter haber sufrido acoso y presiones por parte del régimen mientras su marido permanecía detenido. Zeng ha sido sometida a arrestos domiciliarios en varias ocasiones. El matrimonio reside en una urbanización en el este de Pekín conocida como Bobo Freedom City, que ayer se encontraba sometida a un fuerte control policial.

Hu fue detenido en 2007 bajo la acusación de subversión, por haber expresado críticas al Gobierno en escritos difundidos en Internet o en entrevistas concedidas a periodistas extranjeros. China utiliza a menudo la formulación “incitación a la subversión del Estado” para perseguir a la libertad de expresión.

Antes de ser encarcelado, Hu se había empleado a fondo en luchas para la protección del medio ambiente, y contribuyó también a revelar el escándalo de venta de sangre en la provincia de Henan, auspiciada por funcionarios gubernamentales, que provocó miles de casos de sida entre los campesinos. Hu, un abierto crítico de las restricciones a la libertad de opinión, participaba con frecuencia enconvocatorias y actos organizados por grupos activistas en Pekín.

Antes de la detención de Hutanto él como su mujer se encontraban sometidos a estrecha vigilancia. Pero el matrimonio se había convertido, gracias a la Red, en un centro de distribución de datos sobre la situación de los disidentes encarcelados y los abusos de las autoridades. Zeng fue designada en 2007 una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time, debido a su militancia.

Hu, un creyente de la religión budista, también manifestó en el pasado su simpatía por el Dalai Lama y criticó los controles a los que el budismo es sometido en el Tíbet.

Sophie Richardson, de Human Rights Watch, dijo el pasado viernes que “Hu Jia no debería haber sido detenido nunca”, y llamó a las autoridades chinas a no someterle a un arresto domiciliario informal. “Si la primera injusticia es seguida por otra forma de detención, esto demostrará cuán ligero es el compromiso del Gobierno chino con el Estado de derecho”, manifestó Richardson en un comunicado emitido antes de que Hu saliera de la cárcel.

Por otra parte, la hermana del artista Ai Weiwei informó ayer a la BBC de que los cuatro colaboradores del disidente que había sido detenidos con él también han sido liberados. Ai Weiwei pudo regresar a su casa el miércoles, pero las autoridades le han prohibido hablar públicamente de su caso, salir de Pekín sin permiso y utilizar su cuenta de Twitter, que antes de su arresto usaba frecuentemente. El artista permaneció detenido casi tres meses, y las autoridades chinas afirman que confesó haber cometido evasión fiscal.

Cuba se entiende por Hemingway

Un cubano llamado Hemingway

La Finca Vigía, su casa en la isla, se convierte en centro de peregrinación y archivo

MAURICIO VICENT

El País

Un murciélago conservado en formol -“el murciélago embotellado”, le llamaba Hemingway- es lo primero que salta a la vista en el cuarto de baño que utilizaba el escritor en Finca Vigía, la quinta campestre que fue su refugio cubano en los años cuarenta y cincuenta y donde escribió El viejo y el mar.

Pegado al inodoro, en un pequeño librero se puede encontrar todo tipo de literatura -incluida una biografía del ilusionista Houdini- y también queda una vieja pesa.

A su lado, escritas a lápiz en la pared, hay unas marcas difíciles de descifrar desde el lugar establecido para los visitantes.

“Son anotaciones de su peso, lo controlaba a diario”, explica una de las celadoras.

Las marcas de 1955 nos muestran al Hemingway más conocido, modelo oso: “14 de abril. 240? libras”.

En 1959 había bajado de peso: “18 de marzo. 204 libras”; “29 de marzo, 203? libras”.

La última anotación es de un día antes de partir de Cuba para no regresar más: “24 de julio de 1960. 190? libras”.

En octubre se publicará el primer volumen de cartas de juventud

“Por aquel entonces ya comenzaba a manifestar los primeros síntomas de su enfermedad. Estaba tocado”, dice Ada Rosa Alfonso, la directora del Museo Hemingway, que radica en Finca Vigía desde que la última esposa del premio Nobel, Mary Welsh, donó la casa al Gobierno cubano. Ahora se cumplen 50 años.

Meses después de salir de La Habana, Ernest Hemingway interrumpió un viaje por España y regresó a Estados Unidos. Se sentía mal y estaba muy deprimido. El 2 de julio de 1961, tras dos ingresos en la Clínica Mayo y 13 tratamientos de electrochoque, se voló la tapa de los sesos con una escopeta de caza en su residencia de Ketchum (Idaho). Tenía 61 años.

Medio siglo después, La Habana sigue siendo un santuario para los seguidores del escritor. Un buen puñado de ellos se reunió la semana pasada en el hotel Ambos Mundos, el mismo que Hemingway convirtió en su primera residencia estable en la isla hasta que, en abril de 1939, Martha Gelhorn encontró Finca Vigía. Entre los asistentes al XIII Coloquio Internacional Ernest Hemingway, recién concluido, estuvo la profesora de la Universidad de Pensilvania Sandra Spanier, que anunció la aparición en octubre de un primer volumen de cartas de juventud escritas por el novelista.

Se trata de un esfuerzo editorial de envergadura. Al frente de un equipo de especialistas, Spanier se dio a la tarea de recopilar durante nueve años unas 6.000 cartas de Hemingway dispersas por todo el mundo; en total, 18 tomos que irán publicándose poco a poco. “Encontrarlas fue un proceso complejo, hubo que precisar detalles y ubicarlas una por una. Cada día fue una aventura”, explicó en La Habana.

El primer volumen de esta correspondencia inédita agrupa las misivas escritas por Hemingway entre 1907 y 1922. En ellas, por ejemplo, relata sus experiencias durante la I Guerra Mundial (1914-1918), cuando fue herido y hospitalizado en Milán, y también anécdotas de su viaje a Francia, donde conocería a los grandes artistas e intelectuales del siglo XX. Habla, además, de su matrimonio con su primera esposa, Elizabeth Hadley, y “describe las vivencias de su juventud en Oak Park (Illinois), su tierra natal, y la relación con sus padres, hermanos, abuelos y compañeros de aula”.

Algunas de las cartas que se publicarán estaban en Finca Vigía y han sido facilitadas a la Universidad de Pensilvania por el Museo Hemingway, donde se guardan miles de documentos. Además de su correspondencia, hay manuscritos de algunas de sus obras -como el epílogo de Por quién doblan las campanas- y unas 3.000 fotografías y 9.000 libros, revistas y folletos, buena parte de ellos subrayados o con notas al margen. Está, por ejemplo, un guion de la película El viejo y el mar, sobre el que Hemingway hizo sus críticas a algunas secuencias y corrigió o amplió diálogos, y los códigos para descifrar los mensajes en clave que enviaba desde el yate Pilar durante la rocambolesca operación de persecución de submarinos nazis que protagonizó en los cayos de la isla durante la II Guerra Mundial.

Un verdadero tesoro que, gracias a la colaboración con varias instituciones estadounidenses, comenzó a digitalizarse hace dos años. Los primeros 3.000 documentos ya fueron puestos a disposición de los investigadores norteamericanos por el Museo Hemingway, y ahora es la Biblioteca Presidencial y Museo John F. Kennedy la que ha anunciado su disposición de entregar copias digitales de sus fondos a Cuba. Según dijo en La Habana Susan Wrynn, responsable de la colección, el 90% de los materiales son manuscritos y cartas -incluidas 2.500 que escribió Hemingway y 7.500 que recibió-, más de 10.000 fotografías, además de cuadros coleccionados por el escritor, así como pruebas de ediciones de sus novelas.

A pesar de la política de embargo -una decena de investigadores estadounidenses no pudo asistir al seminario por no llegarles a tiempo el permiso del Departamento de Estado-, la figura de Hemingway y su santuario de Finca Vigía sigue uniendo las voluntades de expertos y académicos de ambos países. Estos días, muchos de ellos recordaron in situ su descripción de los efectos de los legendarios daiquiris de Floridita sobre Thomas Hudson, en Islas en el Golfo. “Había bebido dobles daiquiris helados, de los grandiosos daiquiris que preparaba Constante, que no sabían a alcohol y que al beberlos daban una suave y fresca sensación. Como el esquiador que se desliza desde la cima helada de una montaña, en medio del polvo de la nieve. Y luego, después de un sexto u octavo, la sensación de la loca carrera de un alpinista que se ha soltado de la cuerda”. De eso sabía bastante.

Los otomíes de Querétaro obligados a cambiar su concepto sobre si mismos

La lengua ñañho y la discriminación

Araceli Colín Cabrera

La Jornada Semanal

La lengua ñañho es una de las riquezas culturales de México que nos legaron los antepasados y que está en riesgo de extinción si los grupos hablantes dejan de hablarla y no la escriben. El hecho de que dejen de hablarla obedece a las directrices que impone el mercado lingüístico, como plantea Pierre Bourdieu.

Las lenguas indígenas están desvalorizadas por un buen número de mestizos que consideran la palabra “indio” como un insulto. Por eso los niños ñañho, estudiantes de secundaria, de San Ildefonso Amealco, en el Estado de Querétaro, prefieren no hablarla en presencia de mestizos. Temen recibir un rechazo más entre los miles que han sufrido desde la colonia. “No me gusta decir que hablo ñañho para que no se burlen”, dice una niña. “No me gusta decir que hablo ñañho porque me dicen “indio”, dice otro niño. “Si dejamos de hablar nuestra lengua se perderá nuestra tradición”, dice una niña, y otra: “Si dejáramos de hablar ñañho todo sería aburrido, sin sentido.”

Sus padres, hablantes del ñañho, no lo escriben y les hablan en castellano para que no sean rechazados. Y un buen número de jóvenes termina por no saber escribir bien ni el ñañho ni el castellano. Sufren muchas confusiones de distintos órdenes: semánticas, sintácticas y ortográficas. Se plantean cómo dar sentido a sus conversaciones y quién podría entenderlos en su propia lengua.

Dejar de hablar la propia lengua tiene consecuencias enormes sobre el proceso de subjetivación, porque, además de perder su identidad étnica y de des-conocer su legado, se pierden significantes que son intraducibles, irremplazables por los vocablos de otra lengua. Las consecuencias subjetivas no se han estudiado en este grupo.

Si hay que esconder el propio idioma para que otros no se burlen, y hay que esconder el cuerpo para no ser corrido por los policías de las ciudades, mientras se busca sobrevivir en condiciones muy desventajosas, o si hay que esconder el cuerpo para no ser mirado –en el espejo mestizo– despectivamente, ¿qué condiciones hay de una subjetivación que no produzca extrañamiento? ¿Cómo pueden estos chicos escapar a la maquinaria discriminatoria que recrea su condición marginal, su pobreza ancestral, el desprecio de su origen, y el desconocimiento de sus plenos derechos ciudadanos?

El impacto neoliberal en los jóvenes de tradición indígena lo impregna todo y, al mismo, tiempo resulta difícil mostrarlo. No hay una relación causa-efecto. Tiene muchas mediaciones tanto discursivas como fuera de discurso. Las y los niños y jóvenes ñañho de Amealco emplean diversos términos para referirse a los cambios que han percibido en los últimos años, tanto en la estructura económica como política y social. La influencia neoliberal que padecen responde a una lógica distinta de las contradicciones que habían vivido antes. Se traduce en fenómenos sintomáticos o francamente disruptivos, pues no son producto de una red semiótica sino de su ausencia, o resultado de la contradicción entre unos valores y otros. Estas contradicciones se expresan en las ocurrencias que tienen respecto a sus proyectos de vida. Algunos enuncian claramente que más que proyectos de vida les quedan proyectos de muerte, como el desempleo y el alcoholismo que azotan su comunidad.

Los niños y niñas queretanos de tradición ñañho acceden a la educación formal de la escuela secundaria que transforma su modo de mirarse a sí mismos y los desancla. Luego, su realidad económica les habrá de mostrar la dura verdad: que no podrán acceder a esos nuevos roles o profesiones que la secundaria les mostró, por la pobreza extrema en que vive la mayoría de ellos.

Al deseo lo podemos pensar como un vector; se adelanta al nacimiento del sujeto y condiciona lugares marcados por su cultura de origen, por el deseo de sus padres, pero también por las condiciones del neoliberalismo que avasalla e impone muros a los proyectos de vida. Me refiero al muro fronterizo como emblema. Cuando el niño atraviesa la adolescencia revisa esas redes en que está inmerso, las interroga y traza diversas trayectorias imaginarias hacia futuros posibles –situación que analizamos en un libro de reciente aparición, Violencia y subjetividad en el neoliberalismo, editado por Pearson.

La migración a Estados Unidos es uno de los proyectos deseados y temidos, porque su peligrosidad se incrementa día con día en contraste con la caída real de sus posibles ingresos. El riesgo de muerte es quizás mayor si se quedan a trabajar como albañiles, pues es muy difícil sustraerse de una creciente tendencia al alcoholismo que comienza a los diez años de edad, o antes, cuando beben junto a muchachos mayores. El sufrimiento que aparece en sus conversaciones va unido al tema de la creciente violencia familiar y comunitaria, así como al tema del incesto. Estas son algunas de las condiciones que permiten entender por qué la tasa de suicidio de los niños ñahño es la más alta del estado, según referimos en un libro que publicó Fontamara, Vidas breves.

La desvalorización de la lengua ñañho es una cuestión clave a tomar en cuenta si se piensa combatir la maquinaria de recreación de la marginación a través de políticas públicas. Las estrategias oficiales que se han establecido para atender las lenguas originarias son aún insuficientes para dar a este legado cultural la importancia que tiene. Su reconocimiento es la base de todos los demás cambios. Aunado al problema de la desvalorización lingüística está la permanente marginación global, de muy larga data, en que los distintos gobiernos mexicanos han dejado al mundo indígena, en complicidad con el racismo mestizo de grandes sectores de la sociedad civil.

¡Que chula! ¡Que linda es Puebla!

Puebla de los Ángeles

Ángeles González Gamio

Con ese nombre se fundó, en 1531, la ciudad de Puebla. Una leyenda cuenta que los ángeles dirigieron al obispo Julián Garcés en la selección de la ubicación de la ciudad. Son tantos sus tesoros arquitectónicos y gastronómicos que se puede pensar que esos alados seres celestiales extendieron a ambos terrenos su influencia.

En una reciente visita para participar en la Reunión Nacional de la Red de Estudios de Espacios y Cultura Funerarios, tuvimos oportunidad de recrearnos con algunos de sus notables monumentos y degustar una parte de sus excelencias culinarias, ya que agotarlos en su totalidad nos llevaría varios días, quizá semanas.

El acto que organizó la red, que dirigen la arquitecta Margarita Martínez y la Universidad Autónoma de Puebla, representada por María Elena Stefanón y Cristina Valerdi, se celebró en la Aduana Vieja. Es uno de los valiosos inmuebles antiguos que ha venido rescatando la institución en las décadas recientes.

La rectoría ocupa un edificio notable, que como turista poco se visita: El Carolino. Fue fundado en 1578 e inicialmente se llamó Colegio del Espíritu Santo y su administración estuvo a cargo de los padres jesuitas. Tras su expulsión en 1765 y su retorno en 1819, reorganizaron la institución, llamándola Real Colegio Carolino.

El edificio abarca toda una cuadra; el exterior es sobrio, con puertas adinteladas y balcones. El interior es impresionante, cuenta con tres grandes patios, numerosas bóvedas y cúpulas, principalmente en el nivel superior. La monumentalidad de la escalera principal es propia de un palacio, los pasillos son de gran amplitud y la decoración es austera, hasta que se llega al Salón Barroco. El techo de la amplia bóveda esta recubierto con la mampostería más elaborada y profusa que haya visto en ningún lugar. Con decirles que fragmentos de lazos emergen de la superficie y cuelgan sobre el salón. Después de recobrar el aliento, la bella sillería de madera labrada del Paraninfo relaja el espíritu alborotado. Otro espacio relevante es la biblioteca La Fragua, que lleva el nombre de su donador, José María Lafragua. El prominente liberal nacido en Puebla, en 1813, estudió en el Colegio Carolino, por lo que a su muerte les legó parte de su rica biblioteca, que se unió a las de los colegios religiosos que se secularizaron.
Adjunto al Carolino se encuentra la iglesia de la Compañía, que era parte del colegio jesuita. Tiene una curiosa arquitectura que combina la cantera y la argamasa. La fachada consta de dos cuerpos; el primero está elaborado en cantera gris pizarra; en el segundo, los relieves ornamentales son de argamasa pintada de blanco y su garigoleada elaboración da la apariencia de un albo encaje. En el interior destaca el altar mayor en el cual se aloja una escultura del Sagrado Corazón de Jesús, el retablo de mármol y justo atrás se encuentran los 12 apóstoles elaborados en cantera. Aquí se encuentra la sepultura de Catarina de San Juan, mejor conocida como la China Poblana.

Tras este disfrute de la prodigiosa arquitectura nos fuimos al gastronómico. Las opciones son múltiples, así es que optamos por ir a la Casa de Los Muñecos, una de las más bellas, con su fachada de ladrillo que muestra figuras grotescas tamaño natural, realizadas en la famosa talavera poblana. La extraordinaria mansión barroca alberga dos casas en su interior, una es el museo universitario y la otra es un restaurante que ofrece las ricuras locales y algo más: chalupitas, chiles en nogada en la temporada, recuerden que aquí nacieron; gusanos de maguey y buen mole. Para no extrañarlo en la ciudad de México, mi querida lectora doña Conchita Carrillo, me mandó su inigualable mole con su nieta Lourdes y el bisnieto Iván.

Para el postre fuimos a la calle 6 oriente en donde están las dulcerías; locura total: tortitas de Santa Clara, camotes, muéganos, polvorones, jamoncillo, mazapanes, gaznates, macarrones y ahí le paro porque se acabó el espacio.

gonzalezgamio@gmail.com

La Sierra Gorda y su riqueza natural: Increible

Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, ejemplo a seguir por otras áreas de protección ecológica

Diario de Querétaro

La Reserva de la Biosfera Sierra Gorda fue decretada el 19 de mayo de 1997, con la meta de proteger la excepcional riqueza de sus ecosistemas y especies. La administración de la reserva quedó a cargo del Grupo Ecológico Sierra Gorda quienes desde ese momento pusieron en marcha programas para llevar a la región a la sustentabilidad integrando la participación de las comunidades serranas y logrando con ello la protección y restauración de suelos, recursos forestales y vida silvestre.

En marzo del 2001, gracias a los satisfactorios logros para promover la conservación de la biodiversidad, se incluyó a la Sierra Gorda dentro de la Red Mundial de Reservas Man and Biosphere de la UNESCO, consiguiendo con ello protección y recursos internacionales.

Esta reserva forma parte de la Sierra Madre Oriental y se localiza en el centro-oriente de México, al norte del estado de Querétaro, en un punto donde confluyen las dos grandes regiones neártica y neotropical, y ocupa un área de 383,567 hectáreas distribuidas entre los municipios Jalpan de Sierra, Landa de Matamoros, Arroyo Seco, Peñamiller y Pinal de Amoles.

Tiene una geografía en extremo accidentada, cuyas altitudes van desde los 300 metros sobre el nivel del mar en el Cañón del Río Santa María, del municipio de Jalpan, hasta los 3,100 msnm, en el Cerro de la Pingüica, en Pinal de Amoles. Además, debido a la naturaleza característica de la región se encuentra un gran número de sótanos, grutas y galerías subterráneas, como el Sótano del Barro, con 410 metros de tiro vertical, verdadero paraíso para espelólogos y geólogos.

Hidrológicamente la Sierra Gorda pertenece en su totalidad a la cuenca del Río Pánuco, a través de corrientes como el río Santa María y el Moctezuma, que a su vez alimentan a los ríos Escanela, Tancuilín, Extoraz, Ayutla y Concá. Es decir, todos los escurrimientos producidos en la reserva desembocan en el Golfo de México. Colinda con los estados de Guanajuato, al oeste, San Luis Potosí al norte y este, Hidalgo al sureste y con el resto del estado de Querétaro al sur, sirviendo de límite al río Extoraz.

La principal característica biológica que hace relevante a la Sierra Gorda es la ecodiversidad, que indica que en una superficie determinada se localizan un gran número de ecosistemas distintos con una gran diversidad biológica. No es extraño que a los visitantes les sorprenda la rapidez con la que cambia de ecosistemas sólo con rodear alguna montaña, debido a que los diferentes patrones de precipitación pluvial son propiciados por las mismas cordilleras que componen la Sierra y provocan “sombras” orográficas o de lluvia. Dicho de otra forma, las nubes cargadas de agua provenientes de la costa en muchas ocasiones se topan con los picos más altos que les impiden el acceso a determinadas microrregiones, por tanto, se conservan más secas y gracias a esto, se desarrolla una vegetación específica por cada región.

De todas las áreas naturales protegidas de México, ésta ocupa el primer lugar en cuanto a ecodiversidad y presenta 14 tipos distintos de vegetación. Una muestra de esta diversidad es la presencia de especies norteñas como el abeto Douglas (pseudotsuga menziesii) y el álamo temblón (populus tremuloides), otras típicas de las selvas del sureste como la ceiba (ceiba pentandra), de los desierto del norte, como la gobernadora (larrea tridentata), hasta especies de bosques chiapanecos como el petatillo (ulmus mexicana) o los helechos arborescentes (nephelea mexicana).

Con los trabajos realizados por investigadores de distintas instituciones, hasta el momento hay registradas 2,308 especies de plantas vasculares y 127 del reino fungi, aunque se cree que este número crecerá significativamente dada la gran cantidad de biomas existentes. De las especies registradas 25 cuentan con estatus de protección,11 como amenazadas, cinco en peligro de extinción, cinco catalogadas como raras y cuatro están bajo protección especial.

Entre las especies amenazadas o en peligro de extinción se encuentran la biznaga gigante (echinocactus grandis), el peyote queretano (lophophora diffusa), la magnolia (magnolia schiedeana),el cedro blanco (cupressus lusitánica),el cedro rojo(cedrela dugesii), el palo escrito(dalbergia paloescrito) y muchas cactáceas que son depredadas para su venta como objetos de ornato.

En correspondencia con la enorme diversidad vegetal existe igualmente una notoria riqueza faunística, a la que podemos representar por dos especies que normalmente viven en latitudes disímiles, pero a las que sorprendentemente podemos ubicar en la misma zona dentro de la reserva, como el oso negro (ursus americanus)y la guacamaya verde (ara militaris),faunas representativas de la región neártica y neotropical respectivamente.

Aunque se tiene claro que las cantidades tenderán a subir en el futuro, actualmente hay reportadas 580 especies de vertebrados, de las cuales 323 son aves, con 19 órdenes distintas, 53 familias, 220 géneros y 27 especies endémicas a la reserva. Los mamíferos suman 131, lo que ubica a la reserva en primer lugar nacional seguido por Montes Azules con 112. Hay 71 especies de reptiles y 23 de anfibios, y éstos últimos son los menos estudiados.

En la reserva existen poblaciones de las seis especies de felinos que habitan el territorio nacional: gato montés (felis rufus),tigrillo(felis wiedii),ocelote( felis pardalis),jaguarundi (felis yagouaroundi), puma (felis concolor)y el imponente jaguar(panthera anca),éste último en peligro de extinción y del cual ya se tienen huellas en yeso localizadas cerca del Cañón del río Santa María.

Entre las especies endémicas de la Sierra Gorda está la tuza(pappo- geomys neglectus)con distribución muy restringida en las partes más altas de Pinal de Amoles; un tipo de mariposa(autochton siermadrior),algunos artrópodos y peces cavernícolas. En mayo pasado fue presenta- do una nueva especie de crustáceo (procambarus ortmannicus yagoii), también endémico del río Extoraz que, a unos meses de ser descubierto, ya se encuentra en peligro de extinción por la inminente construcción aquí de una presa.

El Grupo Ecológico Sierra Gorda realiza sus programas de conservación y su proyecto de “Protección de la biodiversidad en la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda”, basándose en la formación de una cultura ambiental de sustentabilidad. Se busca que la población serrana valore y cobre conciencia sobre la riqueza natural de su tierra y sobre las dificultades y problemas que la afectan, para emprender labores de rescate, saneamiento, protección y fortalecimiento del patrimonio natural, además de generar nuevas actitudes y opciones económicas acordes con el desarrollo sustentable.

Actualmente, los aprovechamientos madereros comienzan a dar frutos debido a la reforestación intensiva realizada por los mismos ejidatarios, lo cual permitió recobrar tierras de labranza con vocación originalmente forestal y las tierras cultivadas ahora utilizan barreras naturales para evitar la erosión de las montañas. Los desechos plásticos son depositados en contenedores dispersos en las 600 comunidades que conforman la reserva, y son concentrados para su procesamiento industrial, evitando la contaminación en lugares aislado.

Este proyecto de protección se encuentra avalado y financiado por el Fondo Mundial para el medio ambiente de la ONU yel Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y el Fondo Mundial para la Vida Silvestre.

En el estado de Querétaro solamente existen tres áreas naturales protegidas: El Parque Nacional del Cimatario; el Parque Nacional Cerro de las Campanas y desde luego la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda; es decir, El Tángano, Joya la Barreta y Peña Colorada si bien están catalogados como áreas de protección ecológica especial y en el mejor de los casos cuentan con un decreto o reconocimiento municipal y estatal como zonas protegidas, sin embargo a nivel internacional no tienen ese estatus, ojalá que los distintos niveles de gobierno en coordinación con los grupos y asociaciones de ambientalistas trabajen en este tema con la finalidad que estos espacios reciban beneficios como los que hoy tiene la Reserva de la Biosfera, pero para ello se necesita trabajar más y grillar menos.

Agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias en el correo electrónico

heidywagner@yahoo.com