40 mil muertos y la partidocracia tienen sumido a México en la pobreza

México, tercer país menos pobre de América Latina

Juan Carlos Cruz Vargas

Economía

(apro)

.- México es el tercer país menos pobre de América Latina, sólo superado por Chile y Brasil, según el “Índice de pobreza 2011” realizado por la Fundación Ethos.
De acuerdo con el informe, la inseguridad y el entorno democrático “frágil” son los principales obstáculos que afectan la disminución de la pobreza en México.
Al dar a conocer el documento, el director de la Fundación Ethos, Mauricio Rodas Espinel, señaló que “el tema de la seguridad tiene una relación estrecha con la pobreza, porque ésta última genera el deseo o la inclinación de ciertas personas de incursionar en la delincuencia como método para sobrevivir”.
Explicó que la inseguridad pública incide directamente en la pobreza debido a que “entorpece los procesos que se desarrollan en la sociedad con el objeto de combatirla, impide el desarrollo económico pueda tener una dinámica de crecimiento sostenido y afecta cualquier esquema de superación de la pobreza”.
El documento toma como referencia a la pobreza del hogar y la pobreza de entorno como principales indicadores que permiten medir la situación de cada país.
Dentro de la pobreza del hogar se toman en cuenta las condiciones de ingreso, educación, agua potable y servicio sanitario, condiciones de la vivienda, así como el combustible utilizado para cocinar.
Mientras que la pobreza de entorno considera los indicadores de acceso a la salud, economía, democracia, seguridad pública, género y medio ambiente.
Es la pobreza de entorno es el que afecta más a la población.
De acuerdo con la fundación, la inseguridad muestra estadísticas preocupantes. En México hay 11.60 homicidios por cada 100 mil habitantes, es decir, en este rubro el país muestra niveles inferiores a Venezuela, Colombia, Brasil y Ecuador.
No obstante México ocupa el primer lugar de Latinoamérica en robo de vehículos con una tasa de 153% en relación con el año pasado, o sea, más del triple del promedio de la región, ubicado en 50%.
Asimismo, el porcentaje de la población que confía en la policía se encuentra por abajo del promedio de los países analizados. En México las personas que no confían en los cuerpos policíacos alcanzaron una tasa de 37%.
En cuanto al entorno democrático, el “Índice de pobreza 2011” señala que las libertades civiles y la cultura política en México registran niveles inferiores al promedio de América Latina, contribuyendo de manera importante a la pobreza de entorno.
Según la Fundación Ethos “los regímenes con sistemas democráticos frágiles, caracterizados por la falta de respeto a las libertades civiles y los derechos políticos, así como por una deficiente cultura política en la población, configuran escenarios poco propicios para la superación de la pobreza”.
La razón para ello es clara: al no estar sometidos al escrutinio ciudadano, los gobiernos carecen de incentivos para elevar las condiciones de vida de la población, abundó.
En el caso de la pobreza del hogar, en México la variable de ingreso es la que más contribuye a la pobreza de hogar, con 22.10%; seguida de servicio sanitario, con 21.10%; y el acceso a agua potable, con 20.10%.
La reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que el ingreso trimestral de las familias mexicanas se desplomó 12.3% entre 2008 y 2010.
La fundación consideró “importante” que México refuerce la educación de los adultos y la asistencia a la escuela de los niños de entre siete y 15 años.
“Mejorar la educación no sólo representa un imperativo de bienestar en sí mismo, sino también un mecanismo para elevar los niveles de ingreso de la población”, explicó.
Por su parte, el coordinador de la Oficina de Investigación en Desarrollo Humano en México del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Rodolfo de la Torre advirtió:
“México tiene todavía un problema de calidad en la educación elemental –primaria y secundaria–, ya que a pesar de su cobertura universal, “tenemos severos problemas de calidad y una desigualdad muy fuerte en los aspectos fundamentales de la educación”.
El Índice Ethos de Pobreza 2011 reveló que los países más pobres del continente americano son Bolivia, Ecuador y Venezuela. En contraste, los que están más alejados de esa condición son Chile, Brasil, México, Colombia y Perú.

Para conocer al gran José Saramago, ir a San Ildefonso

Exposición de Saramago en San Ildefonso
La Redacción

Cultura y Espectaculos

José Saramago en un retrato de 2001.

(apro)

.- En homenaje al Premio Nobel de Literatura 1998, el Antiguo Colegio de San Ildefonso presentará del 23 de julio al 2 de octubre próximos la exposición José Saramago. La conciencia de los sueños.

La muestra, que se ha presentado ya en importantes ciudades, como Sao Paulo, Brasil, y Lisboa, Portugal, incluye más de mil 500 objetos, entre notas personales, primeras ediciones, traducciones, fotografías, videos y grabaciones originales.

La exposición es resultado de un intenso trabajo que hace un par de años emprendió el curador Fernando Gómez Aguilera, biógrafo y amigo del autor de Ensayo sobre la ceguera.
Gómez Aguilera también realizó una cronología biográfica de Saramago, titulada “La consistencia de los sueños”, para dar a conocer con puntualidad la vida y obra del también poeta, periodista y dramaturgo, quien falleció el 18 de junio de 2010.

En el material que da vida a la exposición, Fernando Gómez –director de la Fundación César Manrique y miembro del Patronato “José Saramago”– evidencia la importancia del autor en el mundo de la literatura universal, su dimensión sociopolítica y su faceta vinculada al compromiso social.

Su objetivo principal es que el público pueda explorar las claves de su imaginario, no sólo desde el momento de su reconocimiento internacional, sino desde periodos menos conocidos de la trayectoria del escritor, como su infancia.
Hijo de José de Sousa y Maria da Piedade, campesinos sin tierras y de escasos recursos económicos, José Saramago nació en 1922, cerca del Río Tajo, a 120 kilómetros de Lisboa, en Portugal.
A los 12 años entró a una escuela industrial, pero no pudo continuar sus estudios por falta de recursos, y para salir adelante trabajó dos años en una herrería mecánica.
Hacia 1944 entró a trabajar en una aseguradora, luego se casó con Ilda Reis y comenzó a escribir. Su primera novela, Terra do pecado, se publicó en 1947, pero no tuvo éxito. La segunda, Claraboya, no fue publicada, y pasaron 20 años antes de que regresara a la literatura.
Después de varias publicaciones menores y su paso por el periodismo, Saramago escribió su primera gran novela, Levantado do chao (1980), un retrato fresco y vívido de las condiciones de vida de los trabajadores de Lavre, en la provincia de Alentejo.
Según la crítica, con ese libro Saramago encontró su voz propia y ese estilo inconfundible, límpido y casi poético que lo distingue. La novela El Evangelio según Jesucristo (1991) lo catapultó a la fama, a causa de una polémica sin precedentes en Portugal —que se considera una república laica—, cuando el gobierno vetó su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que ofendía a los católicos.
En protesta, Saramago abandonó Portugal y se instaló en la isla de Lanzarote (Canarias, España). En 1995 publicó una de sus novelas más conocidas, Ensayo sobre la ceguera, que fue llevada al cine en 2008 bajo la dirección de Fernando Meirelles.
En 1997 publicó Todos los nombres, que también gozó de gran reconocimiento, y en 1998 ganó el premio Nobel de Literatura, convirtiéndose en el primer escritor —y hasta ahora el único— de lengua portuguesa en ganar ese premio.
José Saramago murió el 18 de junio de 2010 en su residencia de Lanzarote, donde compartía con su esposa y principal promotora, Pilar del Río, quien se ha encargado mantener viva su memoria.

Los precios del hambre se fijan en Chicago

En Chicago rspeculan los hambreadores

Los mismos -o unos parecidos- que especulan contra el euro y contra las deudas de España e Italia, son los que especulan en la Bolsa de Chicago, donde fijan los precios del hambre, es decir los precios del maíz, los frijoles, el arroz y la soja, entre otros alimentos básicos. Los primeros, los jugadores del dinero en el gran casino, desestabilizan países, generan paro, desgracias personales; los segundos condenan a la muerte a millones de personas.

“Un niño que muere de hambre es un niño asesinado”. Esta afirmación, que a algunos podría parecer algo exagerada, antisistema, quinceemeista, antiglobalizadora, es de Jean Ziegler, un hombre que sabe de qué habla: exrelator especial de ONU para el Derecho a la Alimentación entre 2000 y 2008.

La ONU declara una hambruna en Somalia
Uno de cada tres niños está afectado por problemas alimentarios en el país, que amenaza con extenderse

AGENCIAS –

Nairobi

El País
Naciones Unidas ha declarado que dos regiones del sur de Somalia son víctimas de la hambruna. Esta declaración significa que cada día mueren de hambre más de dos personas por cada 10.000, con un consumo inferior a 2.100 calorías diarias por persona.

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El Cuerno de África sufre la peor sequía en 60 años

Alrededor de tres millones de somalíes son víctimas del hambre

La emergencia es fruto de la peor sequía que ha golpeado el país en los últimos 60 años y del conflicto armado, como ha anunciado la ONU esta mañana en Nairobi. Alrededor de cuatro millones de personas están afectadas por la emergencia alimentaria en el país, de los cuales más de dos millones se encuentran en el sur. Se calcula que uno de cada tres niños padece malnutrición.

La ONU ha declarado el estado de emergencia en las regiones del sur de Lower Shabelle y el sur de Bakool, tras el análisis de los más recientes datos sobre seguridad alimentaria y nutrición en el Cuerno de África. La organización ha hablado de “niveles agudos” de malnutrición sobre todo entre los niños somalíes y refugiados en Kenya y Etiopía.

Decenas de millares de personas ya han muerto en el sur de Somalia, donde se registra una de las tasas de malnutrición más altas del mundo. El coordinador de Asuntos Humanitarios

de la ONU para Somalia, Mark Bowden, ha alertado de los peligros de no actuar con rapidez. “La hambruna puede extenderse a las ocho regiones del sur del país en un plazo de dos meses”, ha declarado.

La ONU ha repartido alimentos entre 90.000 personas en Somalia en los últimos días, pero ha subrayado que para llevar a cabo un plan de acción eficaz se necesita mejor acceso a todas las regiones y mayores garantías de seguridad. El Programa Mundial de Alimentos suspendió sus operaciones en el país en 2010, cuando el grupo armado Al-Shabab, que quiere hacerse con el poder para imponer la ley islámica en el país, prohibió el acceso a las áreas debajo su control. Los rebeldes autorizaron la entrada a sus territorios a personal humanitario solo hace dos semanas, con la condición de “no tener una agenda oculta”.

El ‘triangulo de la muerte’

Al menos 50.000 niños están expuestos al peligro de muerte en el Cuerno de África por la hambruna, consecuencia del peor periodo de sequía que ha golpeado la zona en el último medio siglo. La región ya ha ganado el triste apodo de triangulo de la muerte.

La situación en el campo de refugiados etíope de Dolo Ado, donde han encontrado cobijo millares de etíopes en las últimas semanas para huir de la hambruna, la tasa de mortalidad es de 15 veces superior a la media (7,4 muertos por cada 10.000 personas cada día frente a una media de la zona subsahariana de 0,5 muertes diarias). La emergencia golpea principalmente a los niños de edad inferior a cinco años.

Más de diez millones de personas viven una situación de emergencia alimentaria en el mundo, según estima la ONU. Los problemas alimentarios afectan también a los países vecinos de Somalia, como Kenia, Uganda, Etiopía y Djibouti. EE UU pidió ayer a Eritrea que facilitara más información sobre las consecuencias de la sequía en el país.

La escala de clasificación de la seguridad alimentaria

La FAO, la organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura, ha establecido un cuadro de referencia para la clasificación de la seguridad alimentaria, basado en cinco niveles, que van de “seguro en general” hasta “hambruna/catástrofe alimentaria”. El más grave de los niveles establece una tasa de mortalidad diaria superior a dos personas sobre 10.000, una malnutrición aguda que afecta a más del 30% de la población, un consumo por debajo de 2.100 calorías diarias por persona e inferior a cuatro litros de agua.

A lo largo del siglo pasado, la hambruna en China causó entre 20 y 30 millones de víctimas entre 1959 y 1961, mientras que la emergencia alimentaria en Biafra entre 1967 y 1970 mató a un millón de personas.

Facebook es la entrega “inocente” de datos privados a la creación de un Estado autoritario y policíaco

Facebook es la entrega inocente de datos para un Estado autoritario y policíaco

La ideología Facebook

José Steinsleger

Internet es una tecnología y Facebook un programa que la usa. Las tecnologías surgen de equis necesidad, y los programas, de equis propósito. Si de veras necesitamos de muchos” amigos, si realmente nos resulta indispensable localizar a la novia de ayer o al compañerito de primaria, adelante… ¡Facebook!

Cuando siendo adolescente pateaba las calles de una gran ciudad y ejercitaba la concentración mental para asesinar al director de mi escuela, solía detenerme en los escaparates de las librerías. Un libro que estaba en todas llamaba mi atención: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie.

A pesar del exultante cintillo que lo recomendaba (¡millones de copias vendidas!), nunca lo compré. Me bastó abrirlo y leer la primera recomendación para constatar que la obra iba contra mis ideales: “No critique, ni condene, ni se queje”.

En el “ciberespacio” hay redes y… telarañas. Internet es una red (de redes), y Facebook una telaraña (de personas). Internet vincula, Facebook captura. Ambos sistemas enlazan. Sólo que Internet fue diseñada con fines públicos y Facebook, así como el libro de Carnegie, manipula lo público con fines privados.

¿Qué ideología profesaban los jóvenes de la Universidad de Stanford que a finales de los sesenta exploraban las potencialidades de la red? Digamos que el proverbial pragmatismo de la elitista democracia yanqui los invitó a responder una puntual petición del Pentágono: crear un sistema de comunicación descentralizado, capaz de resistir un ataque nuclear.

Como el proyecto no mencionaba que el sistema evitara la censura (o que se inspirara en la igualdad de derechos entre las fuentes de información), el Estado no reparó si los investigadores apoyaban la guerra de Vietnam o acudían a recitales para cantarle We shall overcome a Ronald Reagan, gobernador de California. Licencias del american way, que no volverán.

Internet fue concebida con el espíritu desinteresado de una comunidad de científicos, y Facebook surgió de la traición de Mark Zuckerberg a los amigos que, junto con él, diseñaron el programa para “hacer amigos”. Una historia que Ben Mezrich contó en Multimillonarios por accidente (Planeta, 2010) y que los reacios a la lectura pueden apreciar en La red social, la buena y simplona película de David Fincher (2010).

Zuckerberg es el dueño de Facebook (el “hombre del año” según la cavernícola revista Time), y Peter Thiel (inventor del sistema de pago electrónico PayPal) opera como piedra angular de su ideología. Por motivos de espacio, remito a Google el perfil de este ciberdinosaurio del mal. De mi lado, me detengo en René Girard (1925), filósofo y antropólogo francés, y alter ego de Peter Thiel.
En julio de 2008, en una revista de la derecha mexicana que presume de “libre” (y no menos manipuladora que Time), se dijo que “…la teoría antropológica de René Girard empieza a ser considerada la única (sic) explicación convincente sobre los orígenes de la cultura”. ¿Cuál sería esta ignota teoría? Nada menos que la vapuleada “mímesis” del deseo que, según Girard, configuramos gracias a los deseos de los demás.

Las piruetas intelectuales de Girard rinden tributo a sicólogos racistas, como Gustave Le Bon (1841-1931), y encajan en la mentalidad de tipos como Thiel: la gente es esencialmente borrega y se copia una a otra sin mucha reflexión. El sitio Resistencia Digital (RD) puso el ejemplo de la burbuja financiera: cuando Bill Gates compró parte de las acciones de Facebook, los tigres de Wall Street dedujeron que valía 15 veces más.

El segundo inversionista de Facebook se llama Jim Breyer (miembro de la junta de Walmart) y el tercero es Howard Cox, de In-Q-Tel, ala de inversión en capital de riesgo de la CIA. El Proyecto Censurado (iniciativa de la Universidad de Sonoma State, California, que ventila los temas que ocultan los medios) dice que la FBI recurre a Facebook en remplazo de los “Infragard” creados durante el primer gobierno de W. Bush: 23 mil microcomunidades o células de pequeños comerciantes “patrióticos”, que ofrecen los perfiles sicopolíticos de su clientela.

Facebook y su experimento de manipulación global acabaron con las teorías conspirativas. Por izquierda y derecha, millones de personas, que en principio estiman la democracia y la libertad (valores que para Thiel son “incompatibles”), parecen no reparar en que la privacidad es un derecho humano básico.

Atrapados en la cultura neoliberal (auténtica “red de redes”), gobiernos, instituciones y usuarios le entregan a Facebook redes de contacto, relaciones, nombres, apellidos y fotografías que se prestan al reconocimiento facial, la geolocalización móvil, la estadistica ideológica y los perfiles de mercado y sicológicos.

En ese sentido, Facebook es un subproducto ideológico de la imparable metástasis totalitaria que se expande en Estados Unidos. En lugar de las ambidextras obsesiones del púdico George Orwell, Facebook se nutre de la profecía que Jack London describió en El talón de hierro (1908): la instauración de un Estado policiaco, plagado de alcahuetes anónimos.

Raúl Vera si es obispo comprometido con los abandonados, los excluidos y los pobres. Cuidémosle

Cuidemos a Raúl Vera

Bernardo Barranco V.

Las advertencias a Raúl Vera no hay que dejarlas pasar.

No darles la trascendencia que se merecen es exponer la integridad física del obispo más comprometido con los sectores sociales más vulnerables que tiene México.

Aunque sea chocante para muchos, de lejos, el mejor obispo que tiene este país.

El mensaje de las mantas colocadas el jueves pasado en los barandales de la catedral de Saltillo es una señal de intimidación e insinuación de represalias contra el obispo Vera.

Fuentes de la diócesis han indicado que no han sido los primeros intentos de amenaza, ya que en ocasiones anteriores se han recibido llamadas telefónicas anónimas.

Amnistía Internacional advierte a las autoridades para proteger al obispo a fin de garantizar que continúe su trabajo en defensa de los derechos humanos de los migrantes, viudas, mineros, homosexuales y de personas vulnerables.

El estilo pastoral de Vera es de compromiso decidido por los pobres y por las causas de aquellos sectores excluidos por la sociedad. A lo largo de su trayectoria como obispo, Raúl Vera ha demostrado una voluntad inquebrantable en la acción concreta para mejorar la calidad de vida de la población oprimida de México. Desde su consagración, el 6 de enero de 1988, como obispo de Ciudad Altamirano, Guerrero, y posteriormente como obispo coadjutor de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, el 14 de agosto de 1995, mostró una particular sensibilidad por los campesinos e indígenas. Y, al contrario de lo que se pensaba, confirmó y fortaleció el trabajo de Samuel Ruiz. Con poco más de diez años al frente de la diócesis de Saltillo, Vera ha estado muy comprometido frente a la grave situación que viven los derechos humanos en México. Poniendo en peligro su propia seguridad, el obispo Vera López habla en voz alta, sin tapujos y sin miedo contra las violaciones de derechos humanos, la corrupción, los abusos del poder, la ausencia legalidad y de justicia.

La palabra obispo procede del latín episcopo, que se traduce como “vigilar”. Un obispo es ante todo un pastor: vigilante, cercano y pendiente de su pueblo; ése es su ministerio de servicio. Siguiendo el símbolo del rebaño, comunidad de creyentes, es un maestro de la verdad, como solía subrayar frecuentemente Juan Pablo II. En la tradición de la Iglesia, el obispo es sucesor de los apóstoles y guía de la Iglesia en nombre de Jesucristo. Siguiendo las recomendaciones de San Pablo en una carta a Timoteo, el Código de Derecho Canónico recoge en su canon 378 que, para la idoneidad de los candidatos al episcopado, se requiere que el interesado goce de buena reputación (fama) y que esté impregnado por la firmeza de su fe, buenas costumbres, piedad, celo por las almas, sabiduría, prudencia y virtudes humanas, y dotado de las demás cualidades que lo hacen apto para ejercer el oficio de que se trata.
El episcopado mexicano no ha tardado en respaldar al obispo. Manuel Corral Martín, secretario ejecutivo de relaciones institucionales de la CEM, declaró de inmediato: “No admitimos que se le ataque o amedrente. Más allá de las ideologías o el pensamiento que podamos tener, es una persona, un sacerdote y, como tal, hay que respetarlo y apoyarlo”. Las advertencias contra Raúl Vera son sutiles y malintencionadas. “Queremos un obispo católico.” Como si su labor pastoral estuviera al margen o violentando el rol de los obispos. Y es que los obispos mexicanos, en general tan timoratos como pasivos, no son el modelo ideal del quehacer de un obispo, siguiendo las renovaciones de la Iglesia en el Concilio Vaticano II. Al contrario, deberíamos exigirles a la mayoría de los obispos que sean verdaderamente católicos y comprometidos con su grey, que sean más valientes y osados; que abandonen la zona de confort en la que desde hace lustros se han instalado. Que sean más pastores y menos burócratas de la fe. Raúl Vera, con todas sus controversias, resulta ser el obispo más católico y fiel a su ministerio. En este compromiso, la sociedad lo ha sabido reconocer, porque ve en él la congruencia evangélica de un pastor comprometido.

En su infatigable apostolado de denuncias Raúl Vera ha abierto demasiados frentes. Por ello tenemos que proteger a Vera. En América Latina hemos sido testigos de atentados a ministros de culto, católicos y cristianos, que han enarbolado las causas de los derechos humanos y enfrentado el abuso de los poderes. Recordemos a monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, Argentina, quien fue asesinado el 4 de agosto de 1976, volviendo de la parroquia de Chamical, después de acompañar a esta comunidad dolorida por la muerte de los padres Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, cruelmente asesinados. Angelelli encuentra la muerte en la localidad de Punta de los Llanos. Recordemos a monseñor Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, comprometido con los derechos y libertades civiles de los salvadoreños; el 24 de marzo, Romero es asesinado por un francotirador mientras oficia misa en la capilla de un hospital. Recordemos al colombiano Isaías Duarte Cansino, arzobispo de Cali, quien denunció abusos y privilegios de narcotraficantes; fue victimado el 17 de marzo de 2002 en el Valle del Cauca, Cali. No podemos pasar por alto el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, con distintos móviles, el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de la ciudad de Guadalajara. Su trágica muerte convulsionó al país entero y la propia Iglesia tardó años en reponerse.

Sería un error gravísimo, como sociedad, pasar por alto o banalizar las advertencias a un obispo solidario y humanamente generoso, que ha sabido ser católico, pastor de los derechos humanos. ¡Cuidémoslo!