La Banda Mágica sin Beefheart

La Banda Mágica sin Beefheart

Juan Puga

Rockette Morton, John French y Denny Walley

Después de una larga temporada de no presentarse en vivo, los integrantes de la Banda Mágica decidieron reunirse y  acabar con la inactividad. A veintiún años de que apareció su último álbum y de que Don Van Vliet, mejor conocido como Captain Beefheart, se retiró de la música, cinco de los integrantes decidieron presentarse en vivo en un concierto que se celebró en noviembre de 2003 en Sussex, durante un festival, y más adelante en el Shepperd’s Bush Empire de Londres. La Banda Mágica también se presentó en el auditorio del barco Queen Mary en Los Ángeles; Matt Groening, creador de Los Simpson y asiduo fan de Captain Beefheart fue maestro de ceremonias en aquella ocasión; Groening es categórico al afirmar que la música de La Banda Mágica es lo mejor que jamás se haya hecho en el rock y sostiene que los jóvenes en la actualidad no deben dejar pasar la oportunidad de escucharla.

En un video, el guitarrista Gary Mantis Lucas comenta que el nivel de anticipación para la presentación de La Banda Mágica, después de veintiún años fue extremadamente alto. “Sabíamos que el grado de expectación por escuchar la música de Beefheart era muy grande. En 1982, cuando Don decidió retirarse, apareció el último álbum y desde entonces han aparecido compilaciones, reediciones y antologías que han ayudado a activar la conciencia de que existe la música de Beefheart, pero lo que más falta hacía era  un medio ambiente donde la presentación en vivo de la banda fuera posible.” Mark Boston, bajista, explica que en los años en que surgió la banda el público no estaba preparado. “Ahora es diferente, con los nuevos géneros alternativos que han aparecido, como el punk y el new wave, las mentes han cambiado y ahora es más fácil de entender.” El también guitarrista Denny Walley sostiene que la música de la banda es cíclica y ha realizado un círculo completo, lo cual significa que adquiere nuevo encanto, tanto para los viejos como para los nuevos fans.

La idea de un reencuentro de La Banda Mágica no significaba, en este caso, una tediosa labor de rescate de viejos hits o un aburrido proceso de maquillaje de viejas canciones para hacerlas parecer nuevas y recaudar lo que resultara. Groening afirma que aunque se vuelvan a tocar las viejas canciones, el espíritu no siempre está allí. “Esto más bien fue como grabar un álbum completamente nuevo, con nueva tecnología de grabación y, consecuentemente, mejor sonido, que resultara en un verdadero impacto en el público.” Por otra parte, el temor de que una reunión más de un viejo grupo no resultara suficiente y por si fuera poco, el riesgo de prescindir del carismático hombre al frente de la banda, puso en duda todo el proyecto.

Presentarse sin Van Vliet era algo impensable. ¿Cómo reemplazar a un artista semejante, a un genio de sus dimensiones, a uno de los mejores vocalistas del rock? En fin… Además del temor de presentarse sin su hombre, existía el recuerdo de un ambiente sumamente tenso, en el que, a pesar del disfrute que representaba trabajar al lado de Van Vliet,  su fuerte personalidad y su brillantez como vocalista oscurecían la importancia del resto de los músicos. Denny Walley afirma haber escuchado a Mark Boston y John French decir que habían experimentado una situación “poco democrática”, muy diferente a la actual, en la que no tenían opción en muchas áreas; todo aquello dificultó el trabajo de reunir a los músicos, pues existían recuerdos “horribles”. “Creo que ahora existe más entusiasmo en presentarse con la banda.”

Pero, entonces, ¿quién iba a reemplazar a Don? Su música les encantaba pero, ¿cómo tocarla sin las vocales? Se pensó en alguien extraño a la banda, un imitador, a lo que John French se opuso terminantemente. La respuesta estuvo en el mismo French, quien se ofreció como vocalista ante el escepticismo de varios de sus colegas; Walley afirma haberlo escuchado antes y no haber tenido en aquel momento la menor pista de lo que podría hacer, hasta que un día French fue escuchado por todos… Cuando esto sucedió, no solamente estuvieron de acuerdo, sino que quedaron gratamente sorprendidos de la forma en que lo hacía y muy optimistas en cuanto a los resultados. French logró hacer funcionar el proyecto.

“Nadie puede reemplazar a Don Van Vliet, quien figura al lado de luminarias y leyendas del blues,–afirma Matt Groening –. John French no es Don pero aporta la vida, el sentimiento de confianza y la validez que realmente merecen los temas y creo que nadie saldrá decepcionado.”

En el video oficial, se presenta La Banda Mágica en vivo durante el concierto celebrado en el teatro Shepperd Bush Empire, de Londres, en el cual aparecen en escena John French (Drumbo) en la batería, Gary Mantis Lucas y Denny Walley en guitarras y Mark Boston (Rockette Morton) en el bajo. Robert Williams sustituye a French cuando éste se hace cargo de las vocales y la armónica.

El concierto inicia con “Abba Zabba”, de Safe as Milk, prosigue con estupendas versiones instrumentales del álbum Trout Mask Replica así como material de Safe as Milk, Strictly Personal, Ice Cream for Crow, Bat Chain Puller, Clear Spot, Lick My Decals Off, Baby y Spotlight Kid. En el mismo video hay escenas de un concierto en Camber Sands, Sussex, previo a su actuación en Londres, así como un reportaje sobre la gira.

Además del video del concierto, existe un cd grabado en los estudios Paradoxx de California; ambos constituyen un homenaje con el que el Capitán Beefheart se habría sentido muy honrado, como pueden confirmarlo las lágrimas de Mat Groenning.

Beefheart murió el 16 de diciembre de 2010.

Adiós a Cesária Évora, la diva que se descalzaba por los pobres

La cantante originaria de Cabo Verde falleció a los 70 años por complicaciones cardiacas

Adiós a Cesária Évora, la diva que se descalzaba por los pobres

En agosto pasado anunció su última grabación, de la cual esperaba su publicación en 2012

Recibió varias distinciones internacionales, como la medalla de la Legión de Honor en 2007

Évora realizó 24 grabaciones, en vivo y en estudio. En la imagen, durante su actuación en el DF en 2000Foto archivo

Dpa

Periódico La Jornada

Domingo 18 de diciembre de 2011, p. 9

Lisboa/Mindelo, 17 de diciembre. El mundo llora la muerte de Cesária Évora. La cantante, nacida en 1941 en la antigua colonia portuguesa de Cabo Verde, en la costa occidental de África, era desde hace 20 años una de las voces más célebres y respetadas del continente negro.

Era conocida como La diva de los pies descalzos, debido a la costumbre de subir al escenario sin zapatos, en solidaridad con los pobres de su país.

La Reina de la morna, del melancólico blues caboverdiano, llevó sus letras, que hablan casi siempre de la triste historia de su archipiélago, de aislamiento, comercio de esclavos y emigración, a los cinco continentes.

Ganó premios, conquistó corazones de seguidores y llenó plateas en todos los rincones del globo, al tiempo que consolaba a los pobres de su país.

Fue distinguida en Portugal y Alemania; en Estados Unidos, en 2004 le dieron un Grammy por el álbum Voz D’Amor, y en 2007, el entonces presidente de Francia Jacques Chirac le otorgó la medalla de la Legión de Honor, por mencionar algunos de los premios que recibió.

En total produjo, en vivo y en estudio, 24 discos, de los que vendió millones. Y grabó con varios de los máximos exponentes de la música mundial, entre ellos muchos iberoamericanos.

En su último álbum, Cesária Évora &…, de 2010, participaron, entre otros, Caetano Veloso, Pedro Guerra, Salif Keita, Bonnie Raitt y Marisa Monte.

Évora, que murió hoy en su ciudad natal, Mindelo, en la isla de San Vicente, sufría desde hacía años de problemas de corazón.

Enfermedad

En 2008, durante una gira por Australia sufrió un ataque de apoplejía. En mayo del año pasado, finalmente, se sometió en Francia a una operación de corazón abierto.

Este año llegó al límite. A fines de septiembre tuvo que anunciar, muy debilitada, el final de su carrera artística, cancelando los restantes conciertos de su gira mundial.

Le costó colgar el micrófono. “Está muy triste, no quería abandonar los escenarios, pero decidimos que había que seguir la recomendación de los médicos”, reveló en aquel entonces su mánager, José da Silva.

Évora nació el 27 de agosto de 1941 en Mindelo, en la isla de San Vicente, en el seno de una familia de músicos. Tras la temprana muerte de su padre, el violinista Justino da Cruz Évora, fue internada en un hogar para niños huérfanos y más tarde fue criada por una familia tutelar.

Cise, como la llamaban sus amigos, comenzó a cantar desde muy joven en bares, hoteles y plazas de su Mindelo natal, acompañada por su hermano Lela al saxofón.

Como recibía muy poco dinero por sus actuaciones, abandonó la música entre los 20 y los 30 años, para alimentar a su familia mediante otros empleos.

Deprimida, Évora luchó mucho tiempo contra el alcoholismo, en un periodo que ella misma calificó de “años negros”.

Tardó mucho en llegar a la cima: sólo a los 47 años firmó su primer contrato con una casa discográfica, pero después los éxitos se sucedieron rápidamente.

Con su quinto álbum, Miss Perfumado (1993), la mujer de la voz afinada y única, suave y áspera al mismo tiempo, alcanzó fama mundial.

Ahora, tras su muerte por “insuficencia cardiaca y respiratoria”, sus seguidores esperan que haya, tal vez, un último extra, pues estaba trabajando en un álbum, con diferentes músicos de Cabo Verde.

En agosto pasado, en una visita a Lisboa, Évora afirmó que esperaba que la obra pudiera estar lista en pocos meses. “Creo que saldrá en 2012″, había dicho la legendaria cantante.

En caso de que se concrete esta obra póstuma, podrá deleitar oídos una vez más, con el sonido de violines, clarinetes, guitarras, acordeones y cavaquinhos.

Évora cantará, entonces, una vez más sobre el dolor, la nostalgia y la esperanza.

Se presentó dos veces en México

De la Redacción

Periódico La Jornada

Domingo 18 de diciembre de 2011, p. 9

La diva de los pies descalzos vino dos veces a México, en 2000 y 2001. En ambas ocasiones se presentó gratuitamente en el Zócalo del Distrito Federal, las cuales fueron una fiesta, y en varias salas de conciertos.

En una entrevista concedida a La Jornada (23/10/01), la intérprete afirmó: “Cuando estuve ahí, con ustedes –hace más de un año–, me gustó la gente. México es un país donde me han tratado bien, y espero que en esta segunda vez me atiendan mejor… estaré cerca del pueblo; eso es lo importante. Nunca he estado lejos de él”.

En esa ocasión vino a promover el disco Sao Vicente di Longe, en el que participaron los músicos Caetano Veloso, Chucho Valdés, Bonnie Raitt, Pedro Guerra y la Orquesta Aragón.

Por la gran pluralidad musical que para Évora representaba este trabajo, no lo separaba de sus obras anteriores, pues, afirmó, no entendía por qué su música se catalogaba dentro de la world music: “La música es única y no necesita de clasificaciones. Depende del tipo de personas”.