Dos cartas para la nueva fiscal contra los delitos a la libertad de expresión; Mtra. Borbolla.

 

Al Fiscal especial para la atención de delitos contra la libertad de expresión.
Mtra. Borbolla

Al Relator especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de expresión.
Dr. Frank La Rue Lewy.

Al Presidente de la Comisión Nacional de Los Derechos Humanos.
Dr. Raúl Plasencia Villanueva.

Al Relator especial sobre el derecho de toda persona a la salud física y mental.
Dr. Anand Grover.

Al Presidente de la Comisión de derechos humanos del Distrito Federal.
Dr. Luis González Plasencia.

Al Director General del IMSS.
C. Daniel Karam.

c.c.p.

Cencos.
Casa de los Derechos de los Periodistas, A.C.
Reporteros Sin Fronteras.
Asociación Nacional de Abogados Democráticos.
Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracias, A.C.
Centro de Derechos Humanos, Prodh.
Diario La Jornada.
Revista Proceso.
Noticiero Aristegui.
Miguel Concha.
Pablo Romo.
Edgar Cortez.
Emilio Álvarez Icaza.
José Emilio Pacheco.
Laura Emilia Pacheco.
Elena Poniatowska.

Muy Señores míos:

En un claro acto de defensa por la vida, la salud, el trabajo profesional y la Libertad de Expresión; Quién suscribe José Félix Zavala, periodista y escritor queretano.

Exijo y solicito la intervención inmediata de las autoridades competentes

Pido la solidaridad de las organizaciones en defensa de los periodistas y escritores, de los derechos humanos,  de la libertad de expresión y a quienes trabajan en los medios de comunicación

Suplico a la relatoría especial sobre la promoción y protección de los  derechos a la libertad de expresión, a la Comunidad Internacional y a La Sociedad Civil organizada de México

Su solidaridad porque se me han violado mis derechos a la libertad DE EXPRESIÓN y otros derechos humanos, a sabiendas que:

Existe a nivel internacional preocupación por el estancamiento de acciones para salvaguardar a los periodistas mexicanos y que están ciertos que la muerte de 80 periodistas mexicanos son a causa de la libertad de expresión y que el gobierno ante el alza de la voz de un periodista que ha sido atacado se le atribuye el hecho a la propia víctima y trata de que los hechos se desvinculen de la labor periodística de quién reclama sus derechos a la libertad de expresión y de que la impunidad en México es cotidiana.

Ante las violaciones hechas a

Mi libertad de expresión como periodista y escritor

A mi derecho al trabajo profesional de periodista y escritor

A mi derecho a la salud para mi esposa, hijas y mío

Tanto por el gobierno del estado de Querétaro, encabezado por José E. Calzada Rovirosa, desde octubre del 2009 a la fecha en forma sistemática.

Cómo por la Delegación del IMSS en Querétaro por medios de sus delegados en turno en los últimos 12 años a la fecha, Salvador Rochín Camarena y Raúl Figueroa y otros funcionarios y ex funcionarios

Exijo y pido de acuerdo al artículo 20 apartado B de la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos la intervención de las autoridades y el auxilio debido para tener seguridad de domicilio, alimento, trabajo, salud y salvaguardar mi vida ante las amenazas, tanto para mí como para mi familia.

Por lo anterior narro los siguientes hechos:

1.- El paso de Patricia Diosdado de ser Secretaria Particular de la Delegación del IMSS Querétaro por cerca de diez años a ser Jefa de la oficina del gobernador de Querétaro, José E Calzada Rovirosa, en octubre del 2009, comenzaron los hostigamientos a mi libertad de expresión por parte del nuevo gobierno, asunto que en los últimos gobiernos del estado no se habían dado, solamente en el IMSS-Querétaro negándoseme todo servicio médico importante, ocasionando con ello, graves enfermedades irreversibles a mi esposa e hija menor.

2.- Se me cita a la Secretaría Particular del Gobernador José E Calzada Rovirosa, sin permitirme la presencia de los dos testigos que llevaba y se me obliga a firmar bajo presión un texto donde me comprometo a no criticar al gobierno del estado, ni a manifestarme públicamente y por ningún medio durante el periodo de gobierno de José e Calzada R. a cambio de un modesto salario, de que el IMSS me pensione cuando se lo indique el gobierno, a pesar de que cumplía ya todos los requisitos de ley para la pensión por parte del IMSS y se me había negado; este acto fue ante la presencia del entonces Secretario Particular del gobierno del estado Lic. Andrés Burkle Johnson y el Coordinador de seguimiento gubernamental Lic. Mauricio Cervantes García  quienes me mostraron pruebas de la intervención del gobierno a mi sitio WEB www.eloficiodehistoriar.com.mx y a mis correos electrónicos en gmail y hotmail, para intimidarme.

3.- Se comenzó una campaña de hostigamiento y difamación por parte de la oficina de Control Político de la Secretaría de gobierno en manos de Roberto Loyola Vera, el ejecutor de dicha campaña fue el funcionario Francisco García Muñoz.

4.- A pesar de mi insistencia en entrevistarme con el Gobernador del estado o el Secretario de Gobierno se dio una negativa permanente de audiencia por parte de ellos.

5.- El Secretario adjunto del gobernador José Calzada R. Lic. Adrián Martínez, manifestó a mi persona expresamente la no apertura a ninguna petición por parte de los funcionarios del gobierno del estado como consecuencia del ejercicio de mi libertad de expresión ante actos de gobierno de José e Calzada R. como fueron los nombramientos de funcionarios del IMSS Querétaro en su administración, críticas a gastos realizados en la inauguración del Centro de Convenciones de Querétaro, críticas a la inversión extranjera en Querétaro por la quiebra de medianos y pequeños empresarios locales, críticas a los gastos de toma de posesión del nuevo obispo de Querétaro, entre otros comentarios hechos en mi calidad de periodista.

6.- Se impidió la venta de libros de mi autoría en las librerías propiedad del gobierno del estado a cargo del Instituto   queretano para la cultura y las artes, dado desde la creación de dichas librerías se habían venido vendiendo en forma exitosa, impidiendo así mi libertad de expresión

7.- Se dan acciones concretas de hostigamiento por parte del gobierno del estado de Querétaro, encabezado por José Calzada R. para acrecentar mi empobrecimiento económico y mantenerme callado y no pudiera ejercer mi libertad de expresión, como fueron el control de los servicios médicos, la entrega de un salario que no corresponde a las necesidades mínimas de sobrevivencia, como son renta, alimento, salud, etc. Para una familia de cuatro personas.

8.- Ignora el gobernador del estado mi aviso dado a su secretario adjunto Adrián Martínez sobre el agravamiento de enfermedades y pobreza en mi familia a causa de las acciones de represión a mi libertad de expresión y se me niega respuesta y derecho de audiencia con el gobernador del estado.

9.- Se jaquea mi sitio web www.eloficiodehistoriar.com.mx desapareciendo del aire unos días por lo que tengo que trivializarlo y perder lectores debido al hostigamiento por parte del gobierno estatal.

10.- Se dan amenazas por medio de mi correo electrónico y las firma aparentemente un ex funcionario del IMSS y ex jefe de prestaciones médicas, Dr. Alberto Mejía

11.- El sábado 21 de enero mi esposa es amenazada por gente desconocida que dice ser “de la judicial” y le cortan el agua y la luz cerrando la llave del agua externa y el contador de luz, por lo que tiene que abandonar el domicilio que yo previamente había abandonado para presentar mi queja a la sociedad.

12.- A pesar de que participé durante más de 25 años escribiendo en diversos medios escritos y electrónicos de comunicación se me cierran y no me dan trabajo curiosamente desde la llegada del gobierno de José E Calzada R.

De todos estos hechos fue avisado el gobernador del estado por medio de su secretario adjunto Adrián Martínez quien dijo le informaría y nunca se obtuvo respuesta hasta la fecha y lo prueban los correos electrónicos y por celular.

Existe denuncia de hechos en la Fiscalía Especial Contra Delitos a la Libertad de Expresión, averiguación previa 08 FEADLE 2012 y queja ante la CNDH en la Quinta Visitaduría, bajo el folio 6383 del 19 de enero del 2012

José Félix Zavala.

Sin domicilio
Sin seguridad
Sin apoyo de ninguna especie

……………………………………………………….

Mtra. Borbolla
Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos en contra de la Libertad de Expresión.

Presente.

Quien suscribe José Félix Zavala y  con la acreditación que tengo ante esa fiscalía con todo respeto me permito dirigirme a usted para solicitarle:

Que se cite para careo ante los hechos que yo narro en esa fiscalía y para demostrar mí dicho al Ex Secretario Particular del gobierno de Querétaro a Andrés Burkle Johnsson y  al Ex Coordinador de Seguimiento Gubernamental Mauricio Cervantes García, personas que el gobernador uso para violentar mi derecho a la libre expresión. Estuvieron afuera de la oficina porque les impidieron entrar a los que lleve como testigos al Lic. Arnulfo Moya y al Prof. Sergio Gerónimo.

Que se llame a los peritos en cibernética para que se compruebe el jackeo a mi sitio web: www.eloficiodehistoriar.com.mx y el retiro que hicieron de más de 5 mil artículos que fueron repuestos por tenerlos en salvaguarda el Lic. en Informática Rogelio Hernández y que comprueben también la intervención en mis correos electrónicos donde mandaron algunos de ellos a mi nombre.

Que se cite a Francisco García Muñoz, Funcionario de la Oficina de Control Político de la Secretaria de Gobierno del estado de Querétaro, para que informe del seguimiento que a mi persona se le ha hecho para impedirme mi libertad de expresión.

Que se cite a la Directora del Instituto Queretano para la Cultura y las Artes, Laura Corvera, explique porque se me niega la difusión de los libros de mi autoría en las librerías del gobierno del estado a su cargo.

Espero que estas pruebas den inicio a una averiguación más puntual de mi dicho sobre las violaciones que el gobierno del estado de Querétaro encabezado por José Calzada ha venido haciendo en mi persona y en mi trabajo como periodista y escritor.

Solicito como víctima; seguridad a mi persona, a mi esposa y a mis hijas que han sido objeto de agresiones como ya se le informo, que se me proporcionen los medicamentos que nos son urgentes para conservar nuestra vida y un lugar digno para vivir mientras la fiscalía se allega a las pruebas de mi denuncia de hechos y llega  a la conclusión de la flagrante violación a mi libertad de expresión.

Respetuosamente

José Félix Zavala

Sin domicilio

Un retrato estricto del pueblo Zoque en “Allí vienen los Parachicos” de José Félix Zavala.

Como pocas veces el escritor queretano José Félix Zavala rescata la memoria del pueblo Zoque narrándonos una de las fiestas más tradicionales de México, la de 20 de enero o la fiesta grande y como siempre el instituto queretano para la cultura y las artes del estado de Querétaro deja sin reconocimiento este trabajo.

Allí vienen los Parachicos

La Costumbre

Por José Félix Zavala

Los que vienen de lejos y topan con el río grande, El Grijalva, encuentran frente a él un pueblo, viejo y fascinante, donde el tiempo y la agresión no han podido acabar con La Costumbre, con los cinco días perdidos de enero que todos llaman La Fiesta Grande“ otros El día de San Sebastián, algunos otros, casi en secreto, el culto al Dios Matove y la mayoría simplemente La Feria.

El 14 de enero, a tiempo como los hijos de este pueblo que viven lejos, para no llegar tarde a la primer cumplida. Es barrio de San Jacinto. Hay marimba, olor a pólvora, a nanches y jocotes curtidos.

En el templo, azucenas, gladiolos, nubes, cipreses, dalias, cartuchos, crisantemos, claveles, nardos, margaritas, también enramas con papayas, sandías, guineos, piñas, manzanas, guías de jocote, de limones, racimos de coco y pan de rosca.

El Patrón San Jacinto, -repetido tres veces- apenas se nota entre el estoraque y la cera, lo mismo que los cristos, todos con trapiche de flor de mayo. Es la víspera del Señor de Esquipulas y el inicio de La Fiesta Grande.

Vengase Uste mañana se pone muy alegre, replica un anciano, mientras tañen
Las campanas y truenan los cohetes. Aquí se gastan por gruesas. Una procesión con estandarte, cera, flor e imagen, entra a la felicitación, hecho repetido toda esa tarde y al día siguiente.

El 17 de enero – día de San Antonabal – en el parque grande se colocan el meserìo y las comideras juchitecas – las de falda de mariposa -, los chocomileros, los cerveceros, los comerciantes de plástico y peltre, los juegos mecánicos.

Los Parachicos aparecen por todos lados, en todas partes y en todas las calles, por todo el pueblo. Van por las banderas a San Gregorio, el templo de la loma, para bajarlas a la iglesia grande, entre danza, música, patrón y priostes. Es el momento de llevar a San Antonio Abad –en dos versiones- a las ermitas del Consagrado y de San Antonabal. Allí también hay fiesta.

¡ Allí vienen los Parachicos¡ Es el grito del muchachiterío alborotado. Todos, al ritmo de dos pasos adelante y uno de medio lado, con la mano izquierda en alto.

Aparecen cientos de estos personajes de la época colonial, ataviados con montera de ixtle, máscara de madera, que imita el cabello rubio y las facciones típicas del español. Sonaja de hojalata, chalina de raso y zarape de Saltillo atravesado, después del rezo del nambujù, delante del Patrón, se ven las máscaras ceñudas, al ritmo de guitarra, tambor y flauta. Gritan: ¡ Parachico me pedís, Parachico té daré ¡

Los vuelos y contados de raso amarillo, conque se visten las chiapanecas, para la fiesta, tapizan las calles. Jícara de maque en mano, las mujeres están prestas a bañar de confeti a los participantes. Son Los Cinco Días perdidos, de antes, recuerdo claro de la cuenta de los años, la forma antigua, pre hispánica, este es el día del Señor Sebastián.

Es el Dios mancebo, el Dios ofrecido al sol, es Matove, son los Mangues en resistencia.

Tras las máscaras de raíz de álamo, jobo o guanacaste, se oyen vivas interminables: ¡ viva El Señor del Pozo, San Antonabal, patroncito de nosotros, el Señor de Tila, los que ya no pueden, el Señor San Sebastián, el Santitonegro, el Señor San Jacinto ¡

La fatiga cuece. Los cohetes truenan desde temprano, la banda toca desde La Alborada, ningún lugareño permanece en su casa.

Para el 20 de enero, el día principal de la fiesta, allá donde vive José Sánchez, el que vende tamal de Bola, mayordomo de este año, el que hace El Gasto, junto al templo viejo –ruinas del siglo XV1, gótico en barro – se adorna la imagen de Sebastián herido. Bajará a misa, es su fiesta, la mas alegre. Viene ataviado de sarape, jícaras, listones, bandas multicolores.

Esta mañana es el rompimiento de la fiesta, todo es importante, llevar banderas, ser marimbero, o pertenecer a la banda de música.

Al ritmo de la Adelita, Zacatecas, La Rielera, La Sandunga, la Pochotona preside, en el parque grande, la fiesta. Esta Ceiba es el árbol ritual de los pueblos Mayas, nunca falta en las plazas de la región.

En la Plaza Grande esta la pila, La Pilona, en forma de corona de Carlos V, construida por Fray Rodrigo De León, en el siglo XV1. En esa plaza hay cientos de puestos, de niños que suben y bajan de los Caballitos, parejas de novios en la rueda de la fortuna, jarros de barro con trago y ofertas, todo para fuereños. Mientras los verdaderos lugareños viven y disfrutan paso a paso La Costumbre.

Del templo Grande – dominico, basilical, doble arcada, orgullo local, junto un convento dórico, construidos templo y convento por Fray Pedro Barrientos allá por 1554 -, Ha salido El Señor Sebastián en tres versiones. Las dos primeras fueron llevadas a sus ermitas y la grande, muy alegre, entre banderas de terciopelo de colores, precedida de cientos de Parachicos – Ancianos, maduros, jóvenes y niños – seguida de las bandas de música, entre cohetes y vallas, se dirige hacia la casa del Prioste, a la Comida Grande, a la que todos van. Va hasta el Gobernador. La música nunca cesa, mientras entre cohetes y valla, se dirige a la casa del Prioste, mientras se como, La Comida Grande, Pepita Con Tasajo.

En el atrio – colinda con un campo de fútbol como si se quisiera borrar las pisadas de encomenderos y misioneros que durante trescientos años predicaron desde allí – Don Margarito, micrófono en mano, hace rifas en beneficio de la Iglesia, llora, profesa e invita a seguir siendo católicos, a la devoción a los santos y ejemplifica señalando que desde su infancia ha servido en la Iglesia. Es el temor al protestantismo que empieza a introducirse, peligrando la fiesta.

Las pozoleras, que esta vez elaboran triple ración, es demasiada gente, llenan las jícaras de hojalata con agua masa y cacao, la bebida de los dioses, es el pozol.

La gente baila y torea a labacachimba de cartón. La Chuntada – hombres vestidos de creadas- espera la noche, dos globos encohetados intentan subir al cielo. Es el mero 20 de enero, día del Dios Matove, del Señor Sebastián.

Los lugareños llegan con dos tortas de pan y un par de chocolates –El Nixtonio- a la Comida Grande. Han sido invitados por el prioste – El Nambuino – en pleno cumplimiento del rito.

Llega el 21 de enero, día del combate naval en el río grande. El pueblo olvida las incursiones militares de Luis Marín y Diego de Mazariegos, la definitiva cuando designa autoridades y tributos en ese pueblo de indios, la muerte por ahorcamiento en 1528 o que en 1545 Bartolomé De Las casas llega a la cabeza de los dominicos y que el poblado tiene la orientación, el trazo, el perfil, que los españoles les dejaron, su ciudad antigua ha sido destruida y ahora a las afueras del pueblo solo se admiran sus ruinas.

En este pueblo de indios con vocación de guerra, Nicolás y Cenobio Espinosa, Mauro Flores, Tomás y Paulino Nanguyasmù, Margarito Alfaro, Abraham y Jesús Barrientos, todos del barrio de San Antón, son los continuadores del arte de la guerra naval, representada con fuegos artificiales. Son los coheteros.

Como dijera Gutierre Tibón: “ Los artistas de las luces terrestres y celestes, han inventado nuevos juegos para recordarnos que esta fiesta conmemora la batalla naval. Contra los españoles invasores.

- Y Tu Chiapa de los indios ¿ Te acuerdas de tus luchas, de los indomables chiapanecas de Soctón, en 1527?. Es una batalla donde la fantasía parece verdad.

Llega el 22 de enero, día de los carros alegóricos y de los estrenos. Las mas de las mujeres, en rosa mexicano, azul y verde, gargantilla de oro o de ámbar, aretes de canasta y zapatillas.

La feria esta llena de Achimeros y merolicos, ya no hay circo y toda la gente de los barrios de San Miguel, Santo Tomás, San Jacinto y San Antón, están en el parque.

¡ Mirálo, como va la reina ¡ Dicen los petatudos al llegar el carro de María Angulo, rodeado de Parachicos, Abrecaminos, estandartes y de la feria entera. La parachicada va por delante. Son decenas, cientos, miles.

Todo es alegría y bullicio. El programa habla de carreras pedestres y en bicicleta, concurso de Chuntaes, bailes populares, octagonal de fútbol, cuadrangular de básquetbol, palenque de gallos.

Es el 23 de enero, la misa de despedida, salen todas las bancas de la iglesia grande, la gente hace valla. Sebastián herido, las banderas y la parachicada irrumpen, entran atropelladamente y por cientos, llegan hasta el altar.

Resaltan los zarapes de Saltillo y la música no se calla, solo las sonajas. De repente bailan en silencio, se arrodillan después calladamente y enseguida vuelve el ruido de las hojalatas y los vivas interminables. La Costumbre llegó a su fin y este año no ha sido interrumpida, como no ha sido en 500 años.

Chiapa de los indios, es la antigua Soctón, Villa Real, Chiapa De Corzo, el centro mismo del rito vital.

Antes de la fiesta, el 13 de diciembre. los floreros fueron a Tenejapa, en rito de iniciación, regresando el 21 junto al río Nandalumí, entre cohetes y marimbas. A fines de enero, Santo Tomás será el festejado y así, todo el año no faltará motivo para reunirse celebrando.

Al museo de la laca, seguirán llegando los Santeros, a ofrecer el trabajo de sus manos de artista, sus máscaras, lo mismo que las laqueadoras y fonderas.

Por tanto los Jicalpestles, Pumpos, Cruces, Cofres, Baúles, Chamulas y Zinacantecos, apellidos como Nandayapa y Tipacamù, los modos de hablar, los curanderos, seguirán dando sentido e identidad a la tierra del tío Bernabé que vendía manjar Blanco, de la mujer del tío Froilán, especialista en tamal de bola, de tía Ramona, la del mejor chocolate de dulce y pinol.

Chiapa, la de los indios chiapanecas, la antigua Soctón, el pueblo Mangue, con su Río Grande, La Campana Grande, La Iglesia Grande y La Pilona, su Ceiba ritual, La Pochotona, con su lugar de encuentro, el Parque Grande. Es Chiapa de los indios desde la llegada de los españoles y ahora le dicen solamente, Chiapa de Corzo.

 

La memoria del pueblo mixe rescatado para México por el escritor queretano José Félix Zavala.

Otro de los pueblos guardados a la memoria del pueblo mexicano, es el Mixe que habita en las faldas del nudo mixteco o cerro de las 20 puntas y donde comienza la sierra madre Oriental y Oxidental que recorren nuestra nación, la memoria que hace de él José Félix Zavala, escritor y periodista queretano, como de costumbre queda olvidada en la memoria del instituto queretano para la cultura y las artes y el gobierno queretano.

LA NACION MIXE

Por José Félix Zavala

Al noreste del pueblo zapoteco viven los mixes, un pueblo de bravura extraordinaria y temperamento sorprendente, alguien dijo de ellos son de naturaleza arrogantes, altivos de condición y de cuerpo, de sobrada pujanza y valentía, de hablar fuerte.

Ni el imperio azteca, ni los invasores españoles ni sus vecinos, enemigos eternos, los zapotecos, han podido hasta la fecha vencerlos y allanar su territorio.

“Es una raza dura y feroz que se opuso a la conquista “le dijo Hernán Cortés al emperador español Carlos V “Son la Nación Mixe un país ciertamente belicoso” cuentan los cronistas dominicos y es por ello que en sus fronteras se fundó un presidio.

Se recurrió al desprestigio para su dominio, se dijo de ellos que eran incultos y montaraces, se adiestraron lebreles para cazarlos como animales, por último se les acusó de idólatras, por lo que se recurrió al adoctrinamiento obligatorio y en pocos años no hubo pueblo por pequeño que fuera que no tuviera un templo levantado al nuevo dios. Fueron más de 160 edificaciones.

Recuerdo el pasaje de la “Geográfica Descripción” donde Francisco De Burgoa dice que el Obispo de Antequera, Zárate, dio al fraile dominico Jordán de Santa Catarina, prelado del convento de Villa Alta, toda autoridad para castigar idólatras, actuar y concluir sus causas y fulminar sentencias, en los mas de 123 pueblos mixes y en sus 10 mil kilómetros de extensión territorial que abarca la Nación Mixe

Para 1525 los mixes dieron la primera respuesta anticolonialista, convocando a los zoques, tlapachultecos, mixtecos, zapotecos y cuicatecos. Abarcando esta rebelión pan india desde Tehuantepec a Chiapas, levantándose en guerra contra el invasor español, para 1530 los españoles contra atacan a los mixes y los repelen a su territorio.

El 23 de enero de 1531 se erige la Villa de San Ildefonso o Villa Alta, como se le conoció al fin, en la frontera mixe, frente a Totontepec, bajo el mando del Capitán Gaspar Pacheco y el doctrinero dominico Gonzalo Lucero, más el barrio de Analco para los mexicanos aliados al invasor, quedando treinta españoles gambusinos, como colonizadores europeos en la región y un convento dominico para frailes, que encabeza Pedro Guerrero, según el historiador Esteban Arroyo.

Villa Alta es invadida por los mixes en 1570 y para repelerlos los españoles se apoyan con mixtecos de Cuilapan, zapotecos y aliados mexicanos, mas un número pequeño de soldados peninsulares del presidio de la Villa.

Los mixes, mas de ciento cincuenta mil, están esparcidos alrededor del Nudo Mixteco donde se bifurcan las dos sierras madres, tanto la oriental como a la occidental y más propiamente habitan alrededor del Zempoaltepetl, la montaña de 20 picos, él numero perfecto para meso América, llamada en su propia lengua Ipyx ukp.

Estos habitantes de la Montaña Sagrada, la mas alta de la región 3500 metros de altura sobre el nivel del mar tiene en su territorio todos los climas, templado, frío y caliente y habitan lugares desde 2500 a 300 metros de altura s.n.m., esta raza se llama así misma en su lengua, los Ayuuj ja´ay, los hablantes de la lengua del cerro, ya que mixe significa extraño y es el nombre que los fuéremos damos a este pueblo o nación.

Villa Alta población fundada como refugio de gambusinos y presidio de intervención, tuvo su prosperidad en el tabaco y los telares, además del oro de poca calidad que allí se encontraba y fue el centro misional de los dominicos para la región chinanteca, serrana, zapoteca y mixe

Los mixes están emparentados lingüísticamente con los Olmecas históricos, los Zoques, los Tapachultecos, los Populcas, son de una lengua con fuerza y energía en su pronunciación.

Vivir entre selvas que sacude el viento y entre arroyos que se precipitan a raudales, están los mixes acompañados de cedros, pinos, encinos y olor a maderas tropicales, caminar entre el olor a tejocote, a yuca, a café, a mamey, a capulines y de la sombra de los platanares, es su destino.

Aquí las aguas caen de la montaña surtiendo los ríos Cajonos, Coatzacoalcos, Papaloapan rumbo al golfo de México y otras al río Tehuantepec rumbo al océano Pacífico, por ello este pueblo tiene fuerza, es celoso y austero según el decir de Leopoldo Ballesteros.

“Es necesario un pintor que fije lo hermoso de tantos prados entre devanados cristales que bañan los frondosos bosques, que forman toldos lóbregos, donde los coros sonoros de las aves ermitañas habitan”. Dice Francisco Burgoa.

Poco y fragmentado se sabe sobre la religión de este pueblo, ellos la llaman en su lengua juiky´ajt´n, posiblemente esta forma peculiar de relacionarse con dios y la naturaleza se deba al lugar tan especial que habitan y donde han podido mantener lo que ellos llaman la costumbre o jotmey, sigue siendo hasta ahora practica común y su xemabie, el sacerdote, el hombre que conoce la historia del pueblo mixe, que sabe leer los libros escritos por los antiguos, el que sabe el calendarios y cuenta los días al modo de antes, se encarga de ello.

La jotmey es entre otras muchas cosas ofrecer sacrificios de animales al cerro a la montaña sagrada, y esto no ha desaparecido entre ellos a pesar del hostigamiento que por mas de 500 años han tenido en forma ininterrumpida por diferentes gentes y causas.

“Se acostumbra ir al cerro o a otro lugar mas cerca, a donde se lleva para sacrificar, un pollo, una gallina, un guajolote o un par de ellos. Además se lleva comida y bebida, frutos de la tierra, maíz resquebrajado, llevan también velas y veladoras, no faltan las flores, ponen también cigarros. Se mata el ave después de ofrecerla a los cuatro rumbos del universo y con l sangre rocían la ofrenda depositada sobre el altar de piedra, invocan a los seres sobrenaturales: Al cerro, a Dios, a la virgen y les piden protección. Finalmente cerca del lugar comen y beben los participantes en compañía de los demás que se encuentran cerca. Se invitan unos a otros. Arriba ordinariamente dejan algo simbolizando de manera sencilla y concreta su petición.” Leopoldo Ballesteros lo dice en su libro La Cultura Mixe.

La palabra que usan los mixes para expresar el modo de llevar su religión rebasa el término castellano, que abarca además de la forma de vida, el de relación hombre-naturaleza, entre varios conceptos, al decir de Daniel Martínez Pérez, esta forma de religiosidad tan peculiar esta regida por los Inee, seres sagrados que se localizan en los ineepatajk, lugar donde se acude a su encuentro.

Existen otros lugares llamados los kiyajktaajk que tiene una traducción castellana como lugar de encuentro donde se ofrecen los sacrificios para pedir una buena cosecha o ganado, también para rendir culto a los antepasados, por la salud o cualquier otra necesidad.

Sus dioses son los mismos que los del común del panteón mesoamericano, El Sol, La Luna, Los Astros, El Cerro, La Tierra, El Agua, El Rayo, El Trueno, y otros más.

La entrada de los doctrineros dominicos, a la nación mixe, se da en 1548 con Fray Gonzalo Lucero, y posteriormente con Fray Pedro Guerrero, quién encabeza una cruzada cruel contra las costumbres y la religión mixe, los cronistas del siglo XV111, se ufanan de ello.

Leopoldo Ballesteros afirma que fue el encuentro de estas culturas mesoamericanas con el renacimiento europeo y no con el cristianismo propiamente dicho, en este caso concreto con la cultura mixe, y en general con la religiosidad mesoamericana, ya que este pueblo y esta zona del continente americano tenían raza, historia y proyección propias, como todos los demás pueblos civilizados, a pesar de hay quienes afirman lo contrario.

Mientras que Esteban Arroyo señala: “Cabe a Villa Alta el honor insigne de haber sido el centro misional más grande y difícil de la Orden en tierras oaxaqueñas, ya que hemos dicho que ésta jurisdicción abarcaba un radio de 50 leguas, y esto por decir que tenía un límite, porque en realidad no se hallaba bien definido. Y sí a la enorme extensión añadimos lo fragoso de sus caminos, sus altísimas montañas, -la del Zempoaltepetl, que tiene 3396 metros – sus imponentes desfiladeros los animales salvajes de sus bosques, sus ríos caudalosos, la diferencia de sus lenguas y sobre todo el estado salvaje de sus habitantes entregados a la mas ciega y repugnante idolatría, nos daremos cuenta del trabajo ímprobo que desplegaron los hijos de Santo Domingo para evangelizar y civilizar a mixes, chontales y zapotecos…”.

“Fray Pedro Guerrero permaneció 15 años en estos pueblos destruyendo ídolos organizando socialmente a los mixes y edificando 160 iglesias…” dice Esteban Arroyo.

Los misioneros se establecieron en territorio mixe primeramente en Juquila por 1555, luego en Totontepec en 1572, luego en Quetzaltepec en 1603, siguieron en Ayutla, Alotepec y los demás pueblos de los ciento veinte que existen, en esta tierra cuyo, pueblo es el tercero en importancia en la zona después de los zapotecos y mixtecos.

Mas de alguna vez el Corregidor de Villa Alta tuvo que escoger el quemar un cadáver de un líder mixe, debido a que enterrarlo en el cementerio no se podía, por ser idólatra el jefe indio en cuestión y tampoco podía entregarlo a su pueblo para evitar fuera enterrado con ofrendas y ceremonias paganas, a su entender, mejor seria decirlo a la usanza de la cultura mesoamèricana.

Los mixes están emparentados culturalmente además de la lengua con los Olmecas históricos, con los zoques de Tuxtla Gutiérrez, con los Tapachultecos y los Popolcas, a pesar de ser llamados por Toribio de Benavente, Motolinìa, “ingenuos y fáciles para la tarea de los misioneros”, y por una antropóloga japonesa de reciente cuño, quien afirma fueron los mixes sometidos pacíficamente, a diferencia de la forma en que fueron sometidos los pueblos del centro del México actual, pero la historia del pueblo mixe no muestra diferencia durante la intervención y colonia española.

Mientras Francisco Burgoa en su famosa Palestrina nos narra como Fray Pedro Guerrero, el dominico implacable, lloró al tener que destruir un hermosísimo plato de jade, con decoración en rojo bruñido, que era utilizado para ofrendas de sangre a los dioses mixes, lo mismo que joyas hermosamente labradas y piedras preciosas que fueron usadas posteriormente para los ornamentos sacerdotales y la imagen de la virgen en su convento de Villa Alta.

La coexistencia que se da desde la invasión española, en este territorio mixe, con los españoles y los demás extranjeros, hasta nuestros días, ha sido helada y forzada y sus practicas religiosas no han sido una síntesis de ambas religiones, sino un verdadero sincretismo, afirma Leopoldo Ballesteros y que su resistencia a la invasión fue y sigue siendo pasiva, como en toda meso América y se da fundamentalmente en el uso del vestido, el mantenimiento de su lengua y costumbres, pero sobre todo de su religión y forma de pensar –filosofía-, que es la propuesta de una civilización particular al mundo, no valorada lo suficiente por occidente.

Las obras de fray Agustín Quintana: “Arte de la lengua mixe” y “El confesionario mixe” principalmente o el libro de Cordilleras de Juquila, lo mismo que la historia de Manuel Isidro Pérez, sobre la visita pastoral del obispo de Oaxaca a los mixes, en el siglo XV111, no son mas que la confirmación de la gran cultura y pensamiento mesoamericano bien arraigado en los mixes y que ha querido ser acallado desde que fue conocido por occidente, con intenciones bien conocidas a través de los siglos.

El apego a la tierra y su sublimación, característica de los habitantes inmemoriales de América, se encuentra bien ejemplificado en estos habitantes de la Montaña Sagrada, donde habitan los dioses en forma atemporal, como el de la guerra, tan útil para ellos, el de la caza, el de la música, el de la riqueza, el de la lluvia, del viento, del fuego, El Sol, La Luna y su Mesías Cong Goy, Yikjuya tpe.

La base de su credo religioso esta en un ser creador de todas las cosas, llamado Yikkospe, representado por el sol, es por ello que en sus ritos el Xamabie comienza siempre orientándose hacia el oriente, lugar que le corresponde a este astro dador de vida.

Son los mixes, como todo pueblo mesoamericano, un pueblo en fiesta permanentemente y sus solemnidades comienzan con la invocación hacia los cuatro puntos cardinales, después del sol, el xamabie se dirige al oeste lugar donde habita la luna y por donde viene la lluvia, luego hacia el norte lugar donde se encuentra el viento y vinieron las enfermedades, después gira hacia el sur donde esta el trueno y conviven los antepasados, son sentimientos de recuerdo, nostalgia y preafirmación como pueblo.

Ellos oran así: “…Cordilleras y cerros, cuantos son los que hacen y dan la vida, tu me bendices y me proteges, cielo y tierra, rey del Zempoaltepetl, tu me das mi maíz y fríjol, cuanto pido y cuanto suplico…” nos cuenta Leopoldo Ballesteros en su obra la Cultura Mixe.

La frontera mixe se extiende desde la Sierra Juárez hasta el Istmo de Tehuantepec en el sudeste y desde Villa alta hasta la frontera de Oaxaca y Veracruz al norte, constituyendo un bloque cultural no interrumpido que ha mantenido la identidad colectiva mixe.

Cuenta el historiador José Antonio Gay, en su Historia de Oaxaca, que “ un fraile se hizo llevar al lugar y allí penetro en una amplia cueva de muros adornados con plumas de colores y numerosos sahumerios en los que e quemaba copal, en el fondo de la caverna encontró un ídolo, el cual hizo sacar y destruyo ante el dolor de los abrumados espectadores. Después descubrió el sepulcro de un jefe venerado por su fama de guerrero quien había sido enterrado en la montaña.”

También cuentan las crónicas de la Provincia dominica de San Vicente, que los misioneros desenterraban de las iglesias y cuevas muchos idolatras cargados de ropas y de sustento para la otra vida –ofrendas- y arrojaban en los caminos a los que se averiguaba habían fallecido en la obstinación.

“ En tiempos pre hispánicos, nos dice Francisco Burgoa, los mixes vivían en cuevas, sin querer formar pueblos ni aceptar ningún genero de vida social. Su ilusión era adiestrarse en guerra para provocar a las naciones vecinas, hasta que habièndose aliado, mixtecos y zapotecos, arrasaron sus propiedades, ahuyentàndoles cincuenta leguas al norte… y en este plan siguieron hasta que los conquistadores españoles los sometieron y los civilizaron los hijos de Santo Domingo. El primero que los misiono fue el valiente Fray Lorenzo Sánchez, quien estando en Villa Alta hacia excursiones a la tierra mixe. El abnegado misionero aprndiò en breve su lengua, los trataba con expresiva benignidad, comìa con ellos…los tenia muy a la mano, estaba sin gusto y sin sosiego porque conocía muy bien su fragilidad y la necesidad que tenían de esìmulo para perseverar en el buen camino…”.

En esta tierra mágica del Zempoaltepetl donde todavía se recuerda al lego Fabián De Santo Domingo, quien introdujera el conocimiento de la música europea en la región, pero sobre todo en lo mixes logrando que aun los lo pueblos más pequeños siempre existiera una capilla, un capillo y un coro, y que atravez de los tiempos se ha traducido en bandas de música por cientos, en grandes músicos que integran las grandes orquestas de este país y otros y siendo el orgullo de esta raza contribuir al arte universal en esta forma.

“Son cantores diestros, también lo son en música y danza…” dicen los cronistas como El Arzobispo Agustín Dàvila.

La esperanza de esta nación esta puesta y fundada en una legendaria tradición mesiánica, el famoso mito del rey Con Doy, Cong Hoy, quien debe regresar triunfante, al igual que el Mesías cristiano y guiar a su pueblo hacia una época de prosperidad.

Todo padre y anciano de esta nación mixe trasmite a sus descendientes esta leyenda:

“ Dos ancianos campesinos que no podían tener hijos, una vez caminando, se encontraron frente al río, que por cierto esa mañana cantaba hermosamente pero en forma diferente, al oscurecer, vieron brotar la luna blanquísima sobre el río, su sorpresa fue mayor cuando se dieron cuenta que era un huevo, que recogieron amorosamente, esperando que de allì brotarìa una ave, su felicidad fue colmada cuando se dieron cuenta que de aquel huevo de serpiente no brotaría un ave ni una serpiente, sino un hermoso niño, el hijo siempre esperado.

Cuando este creció, desde luego dentro de la Jotmey, dentro de la cultura del cerro, lidereo a su pueblo contra sus enemigos eternos, los zapotecos. Una vez estos zapotecos prendieron fuego al a montaña sagrada del Zempoaltepetl y Cong Hoy se escondió, creyendo los enemigos que había muerto quemado, por eso lo llamaron Con doy, pero los mixes sabiendo la verdad supieron desde entonces que la montaña era su escondite, su casa y que de ella brotaría en algún momento su Mesías, que los condujera a la victoria final, la liberación de su pueblo “.

Es la montaña sagrada un ser supremo que enseña a esta nación un orden cósmico y el lugar que en el les corresponde, se le mantiene con ofrendas y sacrificios ininterrumpidos, por este pueblo mixe venido por donde sale el lucero de la tarde o Quetzalcoatl mixe, otros dicen que este pueblo viene desde el Perú y otros más que de los Olmecas que viven junto al mar, pero hombres al fin en busca del misterio de su existencia, que proponen al mundo su manera peculiar de entender la vida y como vivirla.

Los mixes resisten en lo alto de la montaña las adversidades de estos últimos 507 años. Cuando entre ellos se encuentran en esos caminos intrincados de la montaña o del mundo, se oye, se escucha claro su saludo tradicional, maguepe, que tengas, se escucha en Ayutla, lo mismo que en Tlahuitoltepec, o en Cotzocón, o en Alotepec y brilla para ellos una luz de esperanza, que es la de un pueblo comprometido con su destino.

Un mural realizado por Gritón y la comunidad de Alotepec, llamado “Los Reyes De La Sierra”, mantiene plasmado la historia y el presente de este pueblo. Zacatepec guarda las heridas de los caciques indios aliados al enemigo común, el extraño, y el Palacio Municipal de Tlahuitoltepec. Mantiene el dibujo del huevo de donde nace Cong Goy y en sus territorios se encuentra la escuela de música mixe, la gloria de este pueblo que se expresa con los sonidos del viento.

Existe una vasija muy antigua, donde esta pintado el nacimiento de Cong Goy, el guerrero gigante, guardada con mucho sigilo y respeto, todo ser que se acerque a la zona de la montaña sagrada debe saber que la fiesta, es solo el evento preparado y esperado cada año, que conserva y mantiene la Jotmey, la cohesión, lo que resiste, pero sobre todo convoca al Xaaw, a los días dedicados donde se hace y se cumple la promesa.

Son los días de continencia, también son días de flores, de la cera, del copal, de la música. De la danza, es el día del fruto del maguey sobre la tierra que cae para honrarla, pero sobre todo es el día de la unidad y la permanencia de un pueblo a través del tiempo…

Rescate de la Comunidad menonita en Chihuahua en 1986 por José Félix Zavala, periodista y escritor queretano.

Antes de la dispersión de los menonitas de las tierras que originalmente les dieron a su llegada a este país el presidente Lázaro Cárdenas y que de un desierto hicieron un vergel, el escritor y periodista José Félix Zavala hace un rascaste con una entrevista al líder de este grupo étnico venido de Europa a Canadá y luego a México. El instituto queretano para la cultura y las artes pasa desapercibido  este y otros muchos rescates del escritor queretano José Félix Zavala.

¡Hay Chihuahua…

                                 Por José Félix Zavala

 

La región donde hoy se encuentra asentada la ciudad de Chihuahua fue originalmente habitada por los indios Conchos, una tribu de indígenas semi-nómadas que formaban parte de los grupos que los españoles denominaban generalmente como Chichimecas.

La ciudad de Chihuahua se encuentra al norte de México, es capital del estado de Chihuahua, el más grande del país, con 245.612 km2. Ubicada entre parte de la Sierra Madre Occidental y Extensas llanuras, así como el Desierto de Chihuahua.

No existe acuerdo histórico o lingüístico sobre el significado correcto y origen etimológico de la palabra Chihuahua, son reconocidas seis acepciones probables, tomadas del tarahumara, el nahuatl o el apache. Los más conocidos y probables son: Así, seco y arenoso o Junto a dos aguas.

Tiene una altitud de casi 1.400 m, en una llanura rodeada por montañas y recorrida por el río Chuvíscar, afluente del Conchos. 

La ciudad es centro de una región minera, ganadera, agrícola y comercial y cuenta también con importantes industrias textiles.

El origen de la ciudad de Chihuahua comienza con el descubrimiento de las cercanas minas y fundación de la población de Santa Eulalia en 1652 por el capitán español Diego del Castillo.

Sin embargo, debido al clima y los constantes ataques de los indígenas, la explotación se suspendió y Santa Eulalia permaneció varios años deshabitada, unos cincuenta años después, en 1707, se hicieron descubrimientos mineros de mayor riqueza, lo que llevó al inmediato poblamiento de Santa Eulalia y a su prosperidad.

Santa Eulalia está situada en medio de una serranía y lo difícil del terreno obstaculizó la construcción y expansión de la ciudad, debido a ello, cuando en 1709 el gobernador de la Nueva Vizcaya, Antonio de Deza y Ulloa, con la instrucción de fundar la cabecera del Real de Minas visitó la población, resolvió convocar a 16 vecinos notables (mineros, comerciantes, funcionarios de gobierno y sacerdotes) para resolver con ellos la conveniencia de constituir a la propia Santa Eulalia en la cabecera del Real de Minas o de fundar para ellos una nueva población en el cercano valle donde confluían los ríos Chuviscar y Sacramento.

El 12 de octubre de 1709 se llevó a cabo la votación de los notables sobre la fundación del Real de Minas, ocho de ellos se manifestaron por que se situara en la propia Santa Eulalia, mientras los ocho restantes lo hicieron por la fundación en el valle, ante el empate, el gobernador Deza y Ulloa intervino con su voto de calidad manifestándose por la fundación de la población en el valle de la junta de los ríos.

De esta manera se considera a esa fecha como la fundación oficial de Chihuahua y a Antonio Deza y Ulloa como su fundador.

El nuevo Real de Minas fue fundado con el nombre de Real de Minas de San Francisco de Cuéllar en honor del entonces Virrey de la Nueva España, Francisco Fernández de la Cueva Enríquez,  Duque de Alburquerque y Marqués de Cuéllar.

El crecimiento del Real de Minas, impulsado por las minas y actividad de las haciendas que la rodeaban continuó durante la colonia, debido a ello el 1 de octubre de 1718, se erige al Real de San Francisco de Cuéllar en La Villa, con el nombre de San Felipe el Real de Chihuahua.

San Felipe en honor al rey Felipe V de España y siendo utilizado por primera vez el nombre de Chihuahua, en ésta época se resuelve la construcción de una templo parroquial digno para la villa.

Con ese objeto, el ayuntamiento resolvió imponer un impuesto especial a la plata extraída de las minas de Santa Eulalia y con ello se construyó el templo que hoy es la Catedral de Chihuahua.

Para el año de 1786 la Villa de Chihuahua era una Alcaldía Mayor y el 1 de abril de 1797 se levanta el primer censo en la ciudad de Chihuahua por  Fructuoso Simón de Herrera con el siguiente resumen: 324 hombres, 396 mujeres, total 720 habitantes.

“Los siete templos” Llamados así ya que en su época eran los únicos 7 templos que había en la ciudad,  son:

La catedral, San Francisco, Santa Rita (el más antiguo de todos), Sagrado Corazón, El Santuario, San José de la Montaña, El refugio; algunos datan del siglo XVIII

Fundada en 1704 con el nombre de San Francisco de Cuellar.

En Chihuahua tuvo lugar en 1811, durante la guerra de Independencia, el fusilamiento de Miguel Hidalgo y Costilla  en 1864.

Fue elegida capital de México por un corto periodo de tiempo, concretamente bajo el gobierno del presidente Benito Juárez durante la guerra de la intervención francesa.

Francisco Villa reclutó en esta ciudad a los miembros de la famosa División del Norte. 

Posee un gran patrimonio arquitectónico colonial, destacando:

Su catedral (s. XVIII).

La Casa de la Moneda

El templo de San Francisco (fines del XVIII).

Además de grandes plazas y jardines donde se encuentran sus monumentos.

Sin embargo, y pese a su corta existencia, ya está llena de historia.

En los inicios de la guerra de Independencia fue regada, al decir de Jesús Urueta, con la sangre generosa del Padre de la Patria, en la intervención y por un largo tiempo fue sede de las instituciones republicanas incorporando a la persona de Benito Juárez por los efectos y por el sentimiento de patriotismo. Durante la Revolución de 1910 fue el escenario dramático de importantes acontecimientos políticos y militares decisivos en dicho movimiento.Cumple 296 añosUna hermosa forma de llegar a la cuidad de Chihuahua es desde Los Mochis, Sinaloa, en  El Ferrocarril Chihuahua – Pacífico, que es una de las obras de ingeniería ferroviaria más relevantes del mundo y una experiencia tan espectacular como inolvidable.

Atravesando el corazón de la Sierra Madre Occidental, pasando por las imponentes Barrancas del Cobre y visitando poblaciones como Ciudad Cuahutemoc, Creel, Divisadero,  Posada, Barrancas, Bahuichivo, Cerocahui, y El Fuerte.

Por su legado histórico, de raíces indígenas y europeas, esta entidad, de clima caluroso, le permitirá descubrir las diferentes vertientes de su cultura al visitar sus poblados, ciudades y maravillas naturales. 

En la Ciudad de Chihuahua, su capital, con sus calles y elegantes plazas construidas durante la época Colonial y parte del s.XIX, fue  gracias al importante auge minero que se vivió en esta región.

Chihuahua  ofrece un recorrido por sus interesantes zonas arqueológicas, de entre las que destaca Paquimé, misteriosa ciudad prehispánica construida con adobe.

En sus diversos escenarios naturales como los Médanos de Samalayuca, la Cascada de Basaseachi, la escalada; y las famosas Barrancas del Cobre, uno de los sistemas de cañones más grandes de todo el mundo, se observan aves, mamíferos y una gran variedad de especies de flora.

En la imponente geografía de las barrancas del cobre, esta la ruta del ferrocarril Chihuahua-Pacífico, el CHEPE, con paradas en diferentes puntos como las poblaciones de Creel y Cuauhtémoc, donde podrá visitar la mayor comunidad menonita del estado y saborear sus deliciosos quesos.

Allí están los trabajos  que elabora el pueblo tarahumara o rarámuri

Sobre una extensión de 600 km de longitud y 250 km de anchura se extienden las majestuosas Barrancas del Cobre, Parque Natural.

Por la variación del terreno es posible encontrar climas extremosos con vientos fríos en lo alto y cálidas temperaturas en el fondo de las barrancas, que alcanzan los 40°C durante el verano.

Ésta enorme red de cañones supera las dimensiones de profundidad del Cañón del Colorado ya que varía de entre 1,520 a 1,879 m y se conforma por las barrancas de Urique, Sinforosa, Batopilas, Candameña, Huápoca y Septentrión, por mencionar algunas. Sus impresionantes paisajes son el hábitat de una incontable variedad de flora y fauna.Puede ser testigo de la magia y misticismo que envuelven las celebraciones de Semana Santa que llevan a cabo las comunidades rarámuris.

Sus variadas misiones que se resguardan entre bosques y maravillosas cascadas, sus inigualables miradores, su amplia riqueza cultural, artesanal y gastronómica.

La conquista y exploración por parte de los españoles fue lenta y tropezó con la ferocidad de los nativos, sin embargo, las expectativas de riqueza mineral de la región llevaron a redoblar los esfuerzos de “colonización”.

El 24 de junio de 1562, Francisco de Ibarra inició la expedición por lo que hoy es Durango y Chihuahua, nombrándolo Nueva Vizcaya y el 20 de marzo de 1598 llegan a las márgenes del río Sacramento los primeros europeos que pisaron el sitio donde hoy está la ciudad de Chihuahua.

La expedición colonizadora fue encabezada por Juan de Oñate y estaba formada por unos 400 hombres, de los cuales 130 traían a sus familias.

Era jueves santo, por este motivo bautizaron con ese nombre al Río Sacramento, por la festividad del Santísimo Sacramento que se celebra ese día.

En el siglo XVIII se construyó en la ciudad un acueducto con arcos de cantera que vertía agua en una fuente en la plaza principal.

Después fueron apareciendo casas elegantes, algunas con viguerías trabajadas con ricas maderas traídas de la sierra; estas casas tenían huertos con árboles frutales y hortalizas, gallineros y ganado menor.

Los mineros ricos como los Irigoyen y Carbonel, decoraron sus mansiones con lujosos muebles, magníficas pinturas, vajillas de plata y bellas porcelanas.

En el nombre del rey de España llegaban los “visitadores” para investigar la moralidad y la justicia de los reinos y para cobrar los impuestos.

Leían heraldos por las calles, que promulgaban el buen trato a los indígenas; A pesar de esto los confinaban y restringían su libertad, quedando siempre bajo el dominio de los españoles, criollos y mestizos.

Con esa mezcla de razas se fue escribiendo, a través de los siglos, la historia de la capital.

Como en otras partes del México norteño, los peregrinos católicos influyeron grandemente en la era colonial, y la ciudad se convirtió en un punto de reunión para peregrinos que iban en camino de “La Sierra“, una región montañosa en la cual los indígenas todavía no se habían convertido al catolicismo.

Así mismo fue construido en la ciudad un Colegio dirigido por la Compañía de Jesús, que construyó un sólido edificio en el extremo este de la villa, posteriormente y tras la expulsión de los jesuitas, el edificio del colegio fue utilizado como cuartel, cárcel y casa de moneda.

La información del inicio del movimiento de Independencia de México, tardó mucho en llegar a la entonces Villa de Chihuahua, donde en la práctica no tuvo efecto alguno, debido a ello Los Realistas decidieron que el juicio a los insurgentes aprehendidos en Acatita de Baján se llevara a acabo en Chihuahua.

El 23 de abril los prisioneros entraron a Chihuahua para ser juzgados y el 26 de junio son fusilados en el convento de San Francisco los insurgentes Ignacio Allende, Mariano Jiménez, Juan Aldama y Manuel Santamaría.

El 30 de julio del mismo año, don Miguel Hidalgo y Costilla es fusilado en los patios del hospital militar, lugar que anteriormente fue el convento de Loreto.

Durante el resto de la guerra de independencia la situación en Chihuahua fue prácticamente idéntica y sin sobresalto alguno.

Una vez consumada la independencia mediante los Tratados de Córdoba, y tras el efímero Primer Imperio Mexicano, el 19 de julio de 1823 el Congreso de la Unión emitió un decreto por el cual dividía la antigua provincia de la Nueva Vizcaya en dos, la Provincia de Durango y la Provincia de Chihuahua, y señalaba por capital de ésta última a la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua, que a partir de ese momento quedaba erigida en ciudad, y recibía el nombre de Chihuahua.