Mitos y sueños: Kevin Morby

Mitos y sueños

El cuarto álbum del estadounidense Kevin Morby es un homenaje a Nueva York

RAFA CERVERA

Kevin Morby

El País

En entrevistas recientes, Kevin Morby ha dicho que quiere ser como sus héroes, aquellos que le iluminaron cuando empezó a hacer música a finales de la pasada década. Los héroes a los que se refiere Morby, son Dylan, Cohen, Patti Smith o Ramones, todos pertenecientes a una época en la que la música popular podía cambiar el curso de la historia. Hoy, los alumnos de todos ellos y de otros maestros surgidos de generaciones posteriores, como Beck, Bill Callahan o Jeff Tweedy, tienen en aquellas voces un modelo que, salvo contadas excepciones, cuentan con una repercusión restringida, si la comparamos a la que podían tener hace años. Sin embargo, da igual que el mundo no sepa si necesita un nuevo Dylan, siempre habrá gente que opine que sí. Morby es de esos.

Nacido en Kansas City, Misuri, hace 29 años, Morby es un músico que, como Cass McCombs o Destroyer, mantiene viva una tradición necesaria y que proviene de unos tiempos que ya son historia. City Music, su cuarto álbum en solitario, es un catálogo de canciones sobre mitos y sueños que hoy solamente parecen reales a través del cine, la literatura, la fotografía o la música, igual que el Hollywood de la década de 1950 o el París surrealista de 1930.

Es un disco que deja bien claro a quién quiere homenajear. En gran medida, la música de ciudad que inspira cada una de estas canciones proviene de Nueva York, de cuando Dylan actuaba en el Gaslight Café y Leonard Cohen escribía canciones en el Hotel Chelsea; de cuando los Ramones cobraban forma en el CBGB y todos querían cantar con el estilo nasal y lacónico de Lou Reed. Pero el concepto de música urbana que plantea Morby va más allá desde el instante en que engalana Caught In My Eye, firmada por Germs, una de las primeras bandas punk de California. Morby la despoja de su furia original y la transforma en una hermosa canción de country pop, rindiendo homenaje a una de las primeras bajas del punk norteamericano. Darby Crash, víctima temprana de la implacable Los Ángeles, falleció por sobredosis en 1980.

Los guiños y las referencias no son más que eso cuando las canciones brillan por sí mismas. City Music rozaría la perfección con un par de cortes menos. Pero la conjunción de momentos álgidos puede más que cualquier otra cosa. Por esa Downtown Lights que acerca la melancolía de Cohen a la del country. Por cómo emula las guitarras celestiales de Television en la canción que da título al álbum, y a los Velvet Underground de 1969 en Dry Your Eyes. Porque tiene en Aboard My Train, Come To Me Now, Pearly Gates y Crybaby momentos de sencilla pero indiscutible excelencia. Episodios que constatan que Morby, que en 2016 ya destacó por la madurez del álbum Singing Saw, será tarde o temprano uno de esos héroes que la música pop aún necesita, aunque ya nada sea como lo era antaño, o precisamente por eso mismo.

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