La Salud: OBSERVATORIO NACIONAL DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO

La Salud

OBSERVATORIO NACIONAL DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO

La Comisión Episcopal para la Pastoral Social a través de su Dimensión de Pastoral de la Salud, llevó a cabo en el año 2016, un análisis para diagnosticar cuáles son aquellas enfermedades que actualmente están desencadenando un alto índice de muertes en México. Esto con el objetivo de diseñar un plan pastoral acorde a la problemática de salud por la que atraviesa la población en general.

De acuerdo con el diagnóstico que realizaron, son tres las enfermedades a las que se debe poner atención por estar provocando silenciosamente la muerte de miles de personas anualmente, y gran parte de la población en México no es consciente de esta situación. Estas enfermedades son: la diabetes, la obesidad y el cáncer.[1] En su estudio se reveló que estas enfermedades al ser crónico degenerativas requieren una atención médica dedicada y especializada.

La Pastoral de la Salud examinó, cuáles son las implicaciones que conllevan estas enfermedades al Sistema de Salud Pública y en particular a los hospitales y clínicas en todo el país. En su revisión exhaustiva evaluaron que los pacientes con enfermedades crónicas como las ya expuestas, requieren la asistencia recurrente del servicio de urgencias de un hospital, hecho que de cierta forma, satura la demanda y por consecuencia limita la  atención a pacientes con otras urgencias. Es por ello que actualmente los hospitales, centros de salud y centros ambulatorios se ven rebasados en capacidad para atender a personas con otro tipo de casos de urgencia médica.

La Organización Mundial de la Salud dice que “El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr, es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano”,[2] sin embargo, se pudo constatar que muchas instituciones de salud -entre las que se encuentran los Centros de Cuidados Paliativos o Albergues de Enfermos de la Iglesia-, están comenzando a ser rebasadas ante este fenómeno.

La Pastoral de la Salud en colaboración con la Federación Mexicana de Asociaciones de Médicos y Profesionistas de la Salud Católicos, y en estrecho vínculo con un consejo de  médicos que colaboran para esta pastoral, determinaron que la solución para combatir eficazmente la tendencia hacia estas enfermedades, es la prevención.

Fue entonces que revisaron las políticas públicas en materia de salud y concluyeron que parte importante del problema está enlazado con la distribución del presupuesto aprobado para este rubro. En países desarrollados se estima que la estrategia para el gasto en salud pública consiste en destinar un porcentaje mayor al 60%, únicamente para la prevención de enfermedades (porque la salud no sólo es un derecho, sino también es una obligación o responsabilidad de cada persona), y regularmente hasta un 30% se destina a la atención de servicios médicos.

En México sucede lo opuesto, el porcentaje que se utiliza en la atención de enfermos es mucho mayor al 70% y la prevención ocupa el porcentaje menor.[3] Es comprensible que esto suceda cuando en la conciencia de las personas no se asume que el cuidado de la salud es responsabilidad de cada uno.

De cualquier forma, la Dimensión de Pastoral de la Salud a cargo de Mons. Domingo Díaz Martínez y de su Secretario Ejecutivo el Pbro. Alejandro Gutiérrez Buenrostro[4], en octubre de 2016 emitieron un comunicado titulado “Es mejor prevenir que remediar”, en donde conminaron a la Cámara de Diputados a escuchar las diversas voces que pedían “no”, al recorte del presupuesto en servicios de salud y a través de éste retomaron la importancia de la prevención y promoción de la salud, indicando, que lo que no se invierta hoy en salud se pagará más tarde en atención.[5]

La Cámara de Diputados tuvo a bien tomar en cuenta ésta y otras recomendaciones más, y no hubo recorte al presupuesto. Es en este contexto que en enero de 2017, dicha Dimensión presentó e inició los trabajos del objetivo planeado y desarrollaron un plan trienal de prevención, el cual se detalla a continuación.

Plan trienal de salud integral

El plan de salud integral que la Dimensión de Pastoral de la Salud diseñó, pretende ser una respuesta a la sociedad mexicana para combatir las ya enunciadas enfermedades crónicas. La estrategia de éste contempla en primer lugar, la sectorización geográfica de la salud, para ello se cuenta con la colaboración de los representantes de las 18 Provincias Eclesiásticas, [6] quienes son los encargados de realizar un análisis de la situación de salud porque atraviesan las distintas zonas. Pero también, están participando los agentes de pastoral de la salud, que ya ejercen algún apostolado en la Iglesia, en favor de los hermanos enfermos. Estos agentes, son eje preponderante en el desarrollo de este proyecto de prevención. También es muy importante la participación de las diferentes comunidades religiosas que dedican sus servicios a enfermos.

La Campaña Nacional de Prevención de Pastoral de la Salud subtitulada “es mejor prevenir, que remediar”[7] tiene por objetivo concientizar y prevenir sobre la importancia de una cultura de salud en beneficio individual y colectivo a partir de tres fases denominadas: concientización, activación y transformación, para que los niños y adultos aprendan de manera dinámica y práctica el concepto vida saludable. Y para concientizar al pueblo de México que la salud es en primer lugar, responsabilidad de cada uno.

1. Concientización

La primera fase de la campaña consiste en realizar trabajo de concientización directamente con la niñez de México a través de las Jornadas de Salud Infantil. La razón de elegir a los niños para abordar esta primera parte de la campaña preventiva, es porque se estima que de continuar con esta tendencia, en treinta años las instituciones modificarán el acceso a la salud y se prevé un colapso en las instituciones que brindan atención médica.

Éstas constituyen  un punto neurálgico en la estrategia de prevención a la que se enfoca este plan de salud. Para procurar un impacto real en quienes participen en las ellas, se realizaron varios focus group [8] con niños, antes de lanzar el material lúdico y digital que se utiliza.

La jornada está diseñada para ejecutarse en una hora y media por un comité directivo: las maestras en una escuela, las catequistas en los salones parroquiales, o bien, una comunidad de padres de familia interesada en la prevención y la procuración de hábitos de salud. Para ésta se crearon tres personajes animados[9] que permiten la interacción más cercana con los participantes. Y se desarrollaron también planos y esquemas de trabajo bien estructurados y definidos para la sensibilización del individuo (anexo). Actualmente las sesiones se llevan a cabo en escuelas de inspiración católica, que soliciten el material, pero se pretende llegar a todo México y muy en especial a aquellas zonas con mayores índices de mortalidad en estas enfermedades, para ello se continuará el trabajo de análisis de zonas.

2. Activación

La segunda fase se enfoca a desarrollar en el individuo una salud integral y por salud integral la Pastoral de la Salud entiende, aquella que contempla la dimensión de la salud social, familiar, alimenticia y espiritual. Es por ello que ésta es una fase complementaria con la que el individuo puede hacer hábitos saludables.

Una cartilla de salud escolar es el medio a través del cual el niño, pero también el adulto pueden llevar el control diario de las cosas buenas que se hacen para cuidar el cuerpo. La cartilla está dividida por meses y en ella se pueden registrar: actividad física, toma de agua, ingesta de alimentos saludables (verduras y frutas), visita al doctor, tiempo de sueño y oración.

Lo más destacable de la fase de activación es el incluir a un promotor familiar de la salud en cada familia. Este agente, es un integrante de la familia quien voluntariamente asume la tarea de coordinar y motivar dentro de la célula familiar las actividades de prevención de salud, así como la supervisión del estado físico y mental de cada uno de los miembros procurando su bienestar. En este modelo se garantiza una interacción, canalización y soluciones a muchos aspectos familiares que rodean la salud familiar.

3. Transformación

En la última fase del proyecto se denomina transformación porque pretender tratar de manera directa a las enfermedades crónicas que más están afectando a la población. Se denomina también de esta manera porque se pretende formar agentes de salud que pueden ser un vínculo o puente, entre la población  afectada de manera crónica por algunas de estas enfermedades y que en ocasiones por ignorancia no conocen los procedimientos de atención y servicio que pueden recibir en las instituciones de salud pública y privada, sociales y eclesiales. A través de los promotores de salud familiar se difundirán protocolos de atención a las personas que requieran atención sobre los padecimientos antes mencionados. Y de esta manera se transformará el pensamiento de las personas que no son conscientes que quienes padecen alguna de estas enfermedades deben recibir cuidados y tratamiento especial.

Conclusión

Este plan de salud integral, promovido por la Dimensión Episcopal de Pastoral de la Salud en México está siendo aplicado con mucho éxito gracias a la colaboración y participación de organizaciones como: Hospital del Sagrado Corazón de Jesús, Ad Salutem A.C. y Fundación Vértice Querétaro, así como por el trabajo de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social (CEPS), que se han dedicado a la difusión de este proyecto y gracias a quienes, se sostiene este plan.

Sin embargo, es necesario que todos los actores de la Iglesia y de la sociedad en general participen de forma más activa para llevar hasta cada rincón del país, el material de la campaña que puede significar la clave para la disminución en los índices de estas enfermedades.

Este breve estudio realizado por el Observatorio Nacional de la Conferencia del Episcopado Mexicano fue realizado en colaboración con la Dimensión de Pastoral de la Salud.

Responsable: Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola

Sugerimos revisar el siguiente material:

Anuario de Morbilidad 1984-2016. Morbilidad Nacional.

http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/anuario/html/morbilidad_nacional.html

Boletín epidemiológico. Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica Sistema Único de Información. Dirección General de Epidemiología. Secretaría de Salud. Histórico 2016-1981.

https://www.gob.mx/salud/acciones-y-programas/direccion-general-de-epidemiologia-boletin-epidemiologico

Cubos dinámicos. Dirección General de Información en Salud. 20 de julio de 2016.

http://www.dgis.salud.gob.mx/contenidos/basesdedatos/BD_Cubos_gobmx.html

“El presupuesto Público Federal para la FUNCIÓN SALUD, 2015-2016”. Cámara de Diputados LXIII Legislatura. Dirección de Servicios de Documentación, Información y Análisis. Diciembre de 2015.  http://www.diputados.gob.mx/sedia/sia/se/SAE-ISS-26-15.pdf

Nota descriptiva No. 32. Organización Mundial de la Salud. Salud y derechos humanos. Diciembre de 2015.

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs323/es/

Comunicado “es mejor prevenir que remediar”. Publicado por la Pastoral de la Salud. 13 de octubre de 2016.

http://www.cem.org.mx/Diocesis/1200-Es-mejor-prevenir,-que-remediar.html

Programa de acción específico. Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica 2013-2018. Dirección General de Epidemiología.

http://www.gob.mx/salud/acciones-y-programas/direccion-general-de-epidemiologia

[1] Anuario de Morbilidad 1984-2016.

http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/anuario/html/morbilidad_nacional.html

[2] Organización Mundial de la Salud. Salud y derechos humanos. Nota descriptiva No. 323. Diciembre de 2015. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs323/es/

[3] Véase cuadro 8. Presupuesto propuesto y aprobado para el ramo de Salud, por programas presupuestarios, 2015-2016. (Millones de pesos y variación real). “El presupuesto Público Federal para la FUNCIÓN SALUD, 2015-2016”. Cámara de Diputados LXIII Legislatura. Dirección de Servicios de Documentación, Información y Análisis Diciembre de 2015.  http://www.diputados.gob.mx/sedia/sia/se/SAE-ISS-26-15.pdf

[4] El Pbro. Alejandro Gutiérrez Buenrostro, Secretario Ejecutivo de la Dimensión de Pastoral de la Salud fue el responsable de dirigir y acompañar este trabajo pastoral. A él un agradecimiento por su contribución a este trabajo.

[5] Comunicado “es mejor prevenir que remediar”. Publicado por la Pastoral de la Salud. 13 de octubre de 2016.  http://www.cem.org.mx/Diocesis/1200-Es-mejor-prevenir,-que-remediar.html

[6] Las 18 Provincias Eclesiásticas de México son: Acapulco, Oaxaca, Chihuahua, Durango, Guadalajara, Hermosillo, León, México, Monterrey, Morelia, Puebla, San Luis Potosí, Tijuana, Tlalnepantla, Tuxtla Gutiérrez, Xalapa y Yucatán.

[7] Campaña Nacional de Prevención de Pastoral de la  Salud. Video publicado el 12 de julio de 2017.

[8] Grupos focales de trabajo empleados para recolectar información para elaborar el diseño de una experiencia de formación, prueba realizada con distintos usuarios del material (niños de 6 a 12 años).

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