Cinco joyas de la arquitectura en Ciudad de México

Cinco joyas de la arquitectura en Ciudad de México

EL PAÍS recorre la capital de la mano de ‘Arquine’, la revista de arquitectura referente en Latinoamérica

DAVID MARCIAL PÉREZ

México

C. PALMA / A. PLASCENCIA

La mastodóntica Ciudad de México es dibujada habitualmente como una maraña urbana caótica y desordenada. También, como uno de los epicentros de la arquitectura moderna. La capital mexicana es sobre todo una ciudad de contrates, donde conviven monstruos de cemento armado con obras arquitectónicas hermosas, equilibradas y funcionales. De la mano de Arquine, la revista de arquitectura de referencia en Latinoamérica, El PAÍS recorre cinco de estas joyas de la ciudad.

Palacio de Bellas Artes CHRISTIAN PALMA

Levantado sobre un antiguo convento en el corazón de los jardines de la Alameda, antigua frontera y hoy cogollo histórico de la capital, paralizado durante años por los balazos de la Revolución, el Palacio de Bellas Artes es una imponente estructura de acero recubierta de mármol blanco en el exterior y gris en las salas interiores. “A Porfirio Díaz estaba fascinado por la arquitectura europea y encomendó la obra a un arquitecto italiano”, apunta Alejandro Hernández, editor de Arquine. Adamo Boari comenzó la construcción en 1904, pero no fue terminado hasta 1934 con el trabajo en el interior de Federico Mariscal. El gusto europeo se mezcla con la modernidad. Boari vivió en Chicago y trabajó en la misma oficina que Frank Llloyd Wright. El Palacio, gran recipiente de la alta cultura mexicana, es una mezcla de referencias clásicas, prehispánicas y art deco.

La Nacional CHRISTIAN PALMA

En la década de los treinta comienza la carrera por ser el edificio más alto de México. La Nacional, con sus 55 metros, estaría durante unos años por encima de todos los demás. Terminado en 1934 y proyectado por Manuel Ortiz Monasterio, también es de estilo art deco, pero más severo que Bellas Artes. Su silueta escalonada recuerda, en versión recortada, la de los rascacielos neoyorquinos de la misma época. En tierra sísmica su robusto armazón de concreto y acero le ha mantenido en pie desde entonces, mientras otros como la Mariscala o Corcuera, posteriores y más altos, quebraron con los temblores.

Edificio Guardiola CHRISTIAN PALMA

Antes de convertirse en unas oficinas del Banco de México, en ese mismo terreno estuvo un club de banqueros de México, antes un club de jockey y antes la casa de un marqués. La Revolución, otra vez, abrió paso a la modernidad. Su creador, Carlos Obregón Santacilia, también fue un arquitecto bisagra. “Empieza con un estilo neocolonial y luego se pasa al art deco. Sus últimos edificios son de un modernismo muy geométrico como en el Nueva York de los 40 y 50”, dice Hernández. Terminado en 1947, Guardiola tiene desde trazos eclécticos, art deco y art noveau, como los faroles y balaustres, motivos geométricos y vegetales de la fachada.

Biblioteca Vasconcelos CHRISTIAN PALMA

La Biblioteca Vasconcelos es uno de los edificios más polémicos y a la vez más celebrados de la Ciudad de México. Se trata de una imponente nave de concreto y cristal levantada sobre casi 40.000 metros cuadrados en una colonia popular, y articulada a través de un juego de plataformas metálicas y colgantes que sirven de estanterías. Casi suspendidos en el aire, los libros miran desde arriba al vestíbulo, donde pende el esqueleto de una ballena gris de 700 kilos. Inaugurada en 2006, recibió fuertes críticas por la supuesta instrumentalización política. Auspiciada en tiempos de Vicente Fox, el presidente llegó a llamarla “la catedral de la lectura”, aunque tardara años en llenar sus estantes con libros y nunca fuera completamente terminada según el diseño inicial de los arquitectos, encabezados por Alberto Kalach. Para Hernández, “aunque el proyecto no alcanzó la escala que se imaginaban, dotó de servicios a una ciudad que no tenía infraestructura y la forma de resolverlo ha dentro fue un acierto”

Torre Banobras CHRISTIAN PALMA

El milagro mexicano, la industrialización tardía y el crecimiento sostenido durante los 40 y 50, supuso también una trasformación de la ciudad. “En esa apuesta por la modernización la arquitectura era una buena carta de presentación. Toda la obra pública fue declaradamente moderna. Se llevaron a cabo la Ciudad Universitaria, carretas, aeropuertos y conjuntos multifamiliares”, apunta Hernández. En 1966, en los estertores de la bonanza, Mario Pani levantó el Conjunto Urbano Nanoalco-Tlatelolco, una gigantesca metamorfosis de mantos de infravivienda a supermanzana para 100.000 habitantes. La Torre Banobras era el faro, el emblema de todo el proyecto funcionalista. Una pirámide de 130 metros de altura de concreto aparente y vidrio. En los últimos dos niveles, hay un carrillón regalo del gobierno de Bélgica.

En la UNAM, la Feria Internacional del Libro Universitario

En la UNAM, la Feria Internacional del Libro Universitario

POR NIZA RIVERA

CIUDAD DE MÉXICO

Apro

La Feria Internacional del Libro Universitario (Filuni) tiene desde este viernes y hasta el domingo en su sede el Centro de Exposiciones y Congresos de la UNAM, un programa de actividades con presentaciones de libros, talleres y conversatorios, 66 stands de 40 editoriales tanto nacionales como extranjeras, así como un espacio de cómputo que ayuda a los asistentes a buscar los libros deseados por título, autor o editorial; un área para comer; salones donde se realizan las conferencias, talleres y conversatorios situados en un segundo piso que brinda una vista panorámica de la feria; así como un escenario improvisado, “Prometo”, situado en el estacionamiento del centro de exposiciones con actividades de lectura, música, teatro y un área de foodtrucks. Es decir, un encuentro diseñado para que los visitantes disfruten al máximo la Filuni sea viernes, sábado o domingo (día de clausura) de 10 a 19 horas. Para mayores informes consulte: www.filuni.unam.mx

Exposición: “Fantasía étnica”

Con sede en el Museo Casa del Risco, la modista mexicana Maria Luisa D’Chávez expone “Fantasía étnica” donde presenta 30 prendas escultóricas, 17 bustiers y 32 vestidos inspirados en motivos mexicanos, algunos de ellos en colaboración con artesanos oaxaqueños, nayaritas y chiapanecos. La muestra es un recorrido de detalles y colores desde el México barroco hasta nuestros días, así como una crítica ante la violencia del país. Los vestidos, blusas y prendas-esculturas están montadas en maniquís sin rostro “en protesta silenciosa por la violencia” con excepción de una pieza que tiene pintada el rostro de una catrina y se presenta contra los feminicidios. El Museo Casa del Risco se sitúa en San Jacinto 5, San Ángel, Álvaro Obregón, y la exhibición estará este viernes, sábado y domingo de 10 a 17 horas.

CINE: “Bang Gang: Una moderna historia de amor”

Una de las chicas populares de una escuela francesa se enamora de un chico, y para llamar su atención, decide empezar un juego colectivo con sus amigos más cercanos: el Bang Gang, donde el sexo, nutrido por las redes sociales y las drogas, es el eje. La ópera prima de Eva Husson explora a través de 98 minutos las confusiones y dudas de un grupo de adolescentes. Un filme cercano a Kids (1997) y aún más al 2017 con los avances del siglo XXI. La cinta se proyecta bajo la clasificación ‘C’, sólo para mayores de 15 años este viernes y fin de semana en la Cineteca Nacional (www.cinetecanacional.net donde también puede ver la cartelera completa) así como cines comerciales.

Teatro: “Eramos tres hermanas (variaciones sobre Chéjov)”

Obra del español José Sanchis Sinisterra, este viernes, sábado y domingo se presenta la puesta Éramos tres hermanas (variaciones sobre Chéjov) en el Teatro Orientación, reestreno de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) con funciones hasta el 1 de octubre. Se trata de una versión novedosa del clásico de Chéjov con las actuaciones de Marta Aura, Ana Ofelia Murguía y Marta Verduzco, así como Gema Aparicio como directora residente, donde las hermanas “Prózorov” parecen haber caído fuera del tiempo y para acentuar la situación se recurre a juegos teatrales que le imprimen dramatismo a la pieza. Las funciones son de viernes a las 20 horas, sábados a las 19 horas y domingos en punto de las 18 horas en el teatro ubicado en el Centro Cultural del Bosque (Paseo de la Reforma y Campo Marte, Metro Auditorio).

Exposición “Emotionless” en la galeria Proyecto Medellín

Plataformas como WhatsApp, Telegram y el correo electrónico han desarrollado novedosos símbolos para expresar con mayor certeza emociones y sentimientos en una conversación escrita, en este contexto los artistas Uri Bleier (México, 1989) y José Capaz (Cuba, 1988), inauguraron su proyecto Emotionless (sin emociones), exposición integrada por 12 piezas, entre pintura, escultura, instalación, fotografía y performance que buscan reflexionar de manera crítica en las maneras en que nos comunicamos actualmente. Acorde a los artistas vivimos una era en la que podemos estar conectados con otras personas en el tiempo y lugar que queramos, es decir un intercambio de datos más no de comuniación, de símbolos, pero no de sentimientos y suponemos un contacto inmediato, pero no existe una respuesta efectiva. La muestra se encuentra en Proyecto Medellín ubicado en calle de Medellín 57, en la colonia Roma de 11 a 19 horas.

Teatro: “Nikkei… correo de Hiroshima”

Basada en la novela “Correo de Hiroshima”, de Víctor Manuel Camposeco, la obra “Nikkei…correo de Hiroshima” narra y describe a través de las cartas de Angelina Toyohara (hija de padre japonés y madre mexicana) el rostro desnudo de un infierno a flor de tierra que desató, la esperanza y el horror entre agonía y muerte en Hiroshima. Ante las cartas sin respuesta, su madre desesperada cita los pormenores a sus familiares en Tapachula-México ante un escenario de desgracia pura. La puesta se encuentra en el Teatro Santa Catarina (Jardín Santa Catarina 10, Santa Catarina) en horarios de jueves y viernes a las 20 horas, sábados 19 horas y domingos 18 horas hasta el 3 de septiembre.

México es Cultura

Cualquier tipo de actividad cultural en la ciudad puede encontrarla en la página electrónica www.mexicoescultura.com del Conaculta, con información completísima en: búsqueda de museos, recintos o centros, diversas ramas de las artes clásicas como teatro, danza, literatura, plástica, música, arquitectura, cine… es decir, exposiciones, conferencias, conciertos, encuentros, lecturas, además de visitas guiadas, eventos infantiles, hasta tradiciones populares. Consulta libre. También cuenta con un número telefónico, 01800CULTURA.

Museos con visitas interactivas

Otra oferta interesante del Conaculta es la opción de la página del Museo del Palacio de Bellas Artes que forma parte de los Museos Interactivos y que acaba de darse a conocer. Hay un mapa que le mostrará el recorrido para ver los murales de manera digital y con zoom propio a diez centímetros de distancia real. Así, recorra palmo a palmo y al detalle las obras de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, Roberto Montenegro y Manuel Rodríguez Lozano en: www.museopalaciodebellasartes.gob.mx Pero también puede recorrer en 3D y con tecnología de 360° otros tres recintos más: www.museocasadecarranza.gob.mx

El Bronx: el verdadero origen del hip-hop

El Bronx: el verdadero origen del hip-hop

Igor Paskual es músico y escritor.

El País

El peligroso y destrozado barrio de Nueva York fue cuna para el desarrollo del género en los 70

En el ambiente musical se oía un rumor desde hacía tiempo. Quienes habían visto en Netflix la serie de cuatro capítulos sobre los primeros 20 años del hip-hop (Hip-Hop Evolution) decían que era excelente. Me llamaba la atención que personas que no proceden de la cultura del hip-hop estuvieran tan fascinadas. Cuando, por fin, la vi, tuve que darles la razón. En apenas 45 minutos por capítulo, el presentador, Shad (Shadrach Kabango), habla con los protagonistas en sus casas, estudios o barrios y, acompañado de imágenes de archivo y vídeos de la época, nos deja sin respiración con esta mini serie embriagadora que ofrece información en cada parpadeo.

Y empiezan desde el principio. Es decir, ¿cuál es el origen del hip-hop? Citan fuentes diversas como Cab Calloway, las alocuciones rimadas de Mohamed Alí o el omnipresente James Brown. Por supuesto, está el jamaicano DJ Kool Herc como fuente primordial. Pero una de las curiosidades mayores del hip-hop es que la zona del South Bronx (Nueva York) es también un protagonista. En el nacimiento del hip-hop, el Bronx es un personaje que se abre camino entre los narradores. No sólo es importante “quién” lo hace, sino “dónde” se hace. El Bronx de mediados de los setenta era un sitio horrible, peligroso, destrozado, lleno de pandillas violentas que protegían su trozo del territorio. Nadie quería vivir allí. De hecho, nadie quería siquiera pasar por allí.

Es cierto que estamos viendo un documental de música y no de historia de las ciudades, pero eché de menos que se explicara por qué el South Bronx era una zona tan peligrosa. La respuesta tiene nombre y apellidos: Robert Moses (1888-1981), responsable durante 44 años de la planificación urbanística de Nueva York. Moses perpetró en el Bronx una de las mayores barbaridades constructivas en la historia de EE UU. Proyectó una autopista, la Cross-Bronx Expressway -terminada en 1963-, para conectar New Jersey con Long Island que, como daño colateral, atravesaba la parte más densa del Bronx. Para ello fue necesario “recolocar” a más de 170.000 personas y demoler 60.000 casas.

Moses pudo haber desviado levemente su diseño y haber minimizado el desastre, pero no lo hizo. Siempre se le ha acusado de una falta de sensibilidad tremenda y de destrozar el Bronx a conciencia. Con la prepotencia que ofrece tomar decisiones sentado en la seguridad de un despacho, no tuvo inconveniente en arruinar comunidades enteras. El Bronx, hasta ese momento, no era un barrio peligroso. Allí convivían negros, hispanos, judíos de clase media baja, descendientes de irlandeses, alemanes e italianos. No era el horror postindustrial en que se convirtió tras el clasista trazado de Moses.

 El Bronx: el verdadero origen del hip-hop

En vista del destrozo que iba a causar la Cross-Bronx Expressway, los propietarios y dueños de tiendas que pudieron vender, lo hicieron y se mudaron a otras zonas. Así que en la parte sur del Bronx permanecieron los sectores más desfavorecidos, además de un sinfín de solares en ruinas, con una autopista que atravesaba el corazón del barrio como un puñal. Por si eso fuera poco, en la década de los setenta la situación de Nueva York era de ruina total. Recordemos la infausta portada de The Daily News en octubre del 1975 con el desgarrador titular: “FORD TO CITY: DROP DEAD”, anunciando que el presidente Gerald Ford se negaba a usar dinero federal para salvar a la ciudad del enorme déficit. Finalmente, Nueva York esquivó la bancarrota con dinero estatal, pero a cambio de realizar numerosos recortes en policía, sanidad, bomberos y educación.

La degradación del Bronx se hizo pública durante el apagón de 1977. Cientos de personas, aprovechando la impunidad de la oscuridad, entraron en las tiendas a robar y causaron numerosos altercados. EE UU se dio cuenta de lo que sucedía en sus propias ciudades y a todo el mundo le vino el agradable recuerdo del apagón de 1965, cuyo corolario fue un aumento de la natalidad nueve meses después. En una década se había pasado de la esperanza del amor a la realidad de la guerra urbana. Y de ese fango, de las ruinas de los edificios demolidos, de los hogares rotos, del paisaje en ruinas, nacieron los colores del graffiti como una apropiación simbólica del espacio. También crecieron las rimas más intensas y que mejor han contado el alma podrida de Nueva York desde que Federico García Lorca la visitó en 1929.

El hip-hop tiene varios protagonistas, pero su punto de partida, su verdadero inicio, sucedió en el despacho de Robert Moses quien, como un malévolo Dr. No, destruyó las vidas de miles de personas. Pero el ser humano es tan malvado como generoso, y de cada ladrillo destrozado del Bronx brotó una rima, un scratch, un baile o un graffiti. El Bronx es el mensaje.

Un alimento con el futuro en entredicho

Un alimento con el futuro en entredicho

El sector responde al rechazo de los consumidores al azúcar con nuevos productos

Azúcar producido en una refinería en Rusia.

Thiago Ferrer Morini

El País

Es uno de los primeros motores del comercio global y origen de un sangriento legado de explotación. Durante décadas apreciado y vilipendiado a partes iguales, su carácter adictivo preocupa a las autoridades de salud pública por sus efectos en la calidad y la expectativa de vida de los ciudadanos. Una industria gigantesca edificada sobre un producto cada vez más cuestionado por los consumidores y los Gobiernos por sus efectos para la salud. Podríamos estar hablando del tabaco, pero no. Los expertos avisan de que el azúcar, una industria que en 2015 exportó por valor de 20.000 millones de euros, va por el mismo camino.

“El azúcar es el tabaco del siglo XXI”, afirma Henk Grootveld, jefe de tendencias de inversión de Robeco y gestor de carteras. “La situación de la industria de alimentos y bebidas azucaradas es comparable a la industria tabacalera en el año 2000, en la medida que los consumidores se vuelven más y más conscientes de los efectos de su exceso en la salud”. “El distanciamiento de los consumidores es ya una tendencia global”, apunta Nick Fereday, analista de Rabobank. “Es algo muy serio para la industria y no se puede desear que desaparezca o despreciarlo como una moda pasajera”.

Porque nuestro cuerpo necesita de un azúcar, pero no la sacarosa (el nombre científico del azúcar refinado), sino la glucosa. “Es uno de los combustibles fundamentales para nuestro organismo. Nuestros músculos, nuestro cerebro y otros órganos necesitan glucosa para funcionar”, afirma un estudio del banco de inversión Robeco sobre el sector azucarero publicado recientemente. “Comer alimentos que contienen mucho azúcar o echárselo a la comida es como lanzar combustible al fuego. Pero nuestro cuerpo, gracias a todas las bacterias en nuestro aparato digestivo, está más que equipado para extraer glucosa de casi todo lo que comemos”. Y dispara: “Está claro que, hoy por hoy, los reguladores no están listos para ver el azúcar como un ingrediente adictivo y tóxico, como puede ser el alcohol. Quizás el grito de alerta de los políticos sea cuando llegue la cuenta de la epidemia de la obesidad”.

Porque es una epidemia, declarada como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2003. En 2014, 1.900 millones de adultos tenían sobrepeso; 600 millones estaban obesos. Desde 1980, el porcentaje de la población mundial con la enfermedad se ha duplicado.

 Un informe de Morgan Stanley de marzo de 2015 titulado El amargo regusto del azúcar alerta de las consecuencias económicas de la epidemia y cuantifica que, si no se toman medidas, los países de la OCDE perderán entre un 15% y un 20% de su productividad hasta 2035. “Los países que se enfrentan a las mayores pérdidas económicas son aquellos donde la prevalencia de enfermedades relacionadas con la obesidad y el consumo de azúcar ya es alta”, señala el informe, que apunta a Chile y México entre los Estados más en riesgo.

“Nuestras simulaciones muestran que una fuerza de trabajo reducida y menos productiva, sea por muertes prematuras, inactividad forzosa o un peor rendimiento en el trabajo, puede afectar de forma significativa al crecimiento económico, particularmente en sectores intensivos en mano de obra como el de los servicios”, apunta el documento. “Nuestro modelo también sugiere que pequeños cambios en la dieta pueden traer beneficios significativos a largo plazo; sin embargo, al final el progreso sostenible solo se podrá lograr por una mejor comprensión por parte de la ciudadanía de los dos lados del desequilibrio calórico: consumo y gasto”.

La industria se defiende

La industria, por su parte, sigue manteniendo la misma posición que tiene hace décadas. “El problema no es el azúcar, son los excesos”, considera Rafael Urrialde, responsable de Salud de Coca-Cola España. “El azúcar es un alimento como otro cualquiera y hay muchísimos alimentos que lo contienen. Si no hay un consumo equilibrado, es capaz de hacer mucho mal”.

Desde los años sesenta, los estudios científicos hicieron hincapié en reducir el consumo de grasas para evitar problemas de salud. Pero eso ha cambiado. “La tradición británica de comer huevos en el desayuno no es tan mala idea después de todo”, apunta el informe de Robeco. “Llena el estómago, reduce el apetito por más tiempo e incrementa nuestra glucosa en sangre a más largo plazo”.

LUIS TINOCO

El verdadero problema del azúcar en la dieta no se sirve a cucharadas. Aproximadamente el 80% del azúcar consumido en los mercados desarrollados se destina a diferentes alimentos industrializados, no solo por su capacidad de mejorar el sabor de la comida, sino porque es un conservante que aumenta la cantidad de tiempo que un producto puede estar en los lineales.

La presión de los consumidores está obligando a las empresas a buscar alternativas. “Quitando los arrebatos de los que se echan las manos a la cabeza, quizá lo que tenemos ahora es un público más maduro”, reconoce un experto cercano a la industria azucarera. “Vamos a ver un empuje muy fuerte hacia productos orgánicos y novedosos”, apunta Grootveld.

En algunos casos, esas soluciones son tecnológicas. La startup israelí DouxMatox, fundada en 2014, ha desarrollado una forma de recristalizar el azúcar de manera que tenga el mismo efecto endulzante utilizando menos cantidad, y promete tenerlo en las estanterías en la segunda mitad de 2018. El pasado mes de noviembre, Nestlé anunció el desarrollo de un producto similar.

Pero, a más corto plazo, la alternativa es reducir las cantidades de azúcar, sea incorporando menos a los alimentos, sea reduciendo las raciones, o, sobre todo, diversificando los catálogos para incorporar elementos menos dulces o sin el edulcorante. “Yo creo que las grandes compañías han prestado mucha atención a cómo reaccionaron las empresas tabaqueras”, sostiene Grootveld. “Han cambiado a otros endulzantes. Es algo parecido a lo que pasó en los años ochenta cuando la gente reaccionó ante la grasa”.

Al menos públicamente, los esfuerzos están ahí. “Es obvio que el azúcar es un ingrediente importante en la composición de nuestros productos”, comentan desde la Asociación Española del Dulce a través de un comunicado. “Pero no el único ni el más importante según en qué categorías de producto nos fijemos”. La propia Nestlé adoptó en 2007 una política de reducción de azúcar que, según la empresa, ha permitido ahorrar 36.000 toneladas del producto desde entonces.

Pero el sector con más interés en reorientarse es el de las bebidas azucaradas, especialmente después de que en 2016 la OMS pidiese públicamente tasarlas con un impuesto. “Los Gobiernos (…) pueden reducir el sufrimiento y salvar vidas”, apuntó entonces Douglas Bettcher, director del organismo para enfermedades no contagiosas. Varios países, entre los que están México y Portugal, han decidido aplicar una tasa. Desde mayo, en Cataluña se impone un recargo de entre 8 y 12 céntimos por cada 100 mililitros.

Todo esto bajo las protestas de la industria, que apunta a sus propias medidas tomadas. “Llevamos años reduciendo el azúcar en todos nuestros productos”, señala Urrialde. “El contenido ha caído un 38%, y en algunos casos llega a ser del 80% del total. Nuestra idea es reducirlo a la mitad; en algunos productos no es posible ofrecer una alternativa, en otros se puede perder más de un 60%. El 41% de nuestras ventas ya son de productos sin azúcar o con azúcar reducido; en unos años, serán la mitad”. “Entre nuestros objetivos para 2025 está que dos terceras partes de nuestra gama global de bebidas tengan 100 calorías o menos azúcares añadidos por cada lata de un tercio de litro”, apunta un portavoz de Pepsico.

Reeducación

En Estados Unidos, las tendencias de los consumidores han pasado de las bebidas gaseosas a los zumos de frutas y al té helado, pero el informe de Robeco alerta: “Si esto ha ocurrido por la conciencia de los consumidores respecto al azúcar, probablemente sea necesario un cambio en la educación, porque tanto los zumos como el té helado pueden contener tanto azúcar como una gaseosa normal”.

La tendencia está cambiando, pues, pero es difícil cuantificar su impacto en la industria porque no sabemos realmente cuánto azúcar se ingiere. Como explica el informe del banco holandés Rabobank, Sweetness and Lite (dulzura y ligereza), publicado a principios de este mes, “no hay nadie que mida realmente el consumo de azúcar. El consumo es lo que queda cuando se aplican al balance global otros elementos más fáciles de medir, como la producción, las exportaciones, las importaciones y los stocks. De hecho, el término ‘desaparición’, utilizado por algunos analistas, es más preciso”.

La producción mundial de azúcar para las cosechas de 2017-2018 tiene previsto ser de alrededor de 180 millones de toneladas, un récord histórico, según el Ministerio de Agricultura de Estados Unidos. Un potente motor de esa marca ha sido un cambio radical en la política agrícola de la Unión Europea: por primera vez, la producción azucarera del bloque (mayoritariamente remolachera) no está sujeta a ninguna restricción o cuota, lo que ha hecho que las exportaciones europeas de azúcar tengan previsto pasar de 1,5 millones de toneladas a más de 2 millones. El objetivo supresión de cuotas, según la Comisión Europea, es conseguir “un sector más competitivo” dentro de una “política agraria común más orientada a las necesidades del mercado”.

Pero el mercado, ahora mismo, no necesita más azúcar. A principios de la década, los precios se hundieron por la sobre­oferta: el llamado contrato número 11, la referencia del mercado de futuros, pasó de 35 centavos de dólar la libra (454 gramos) en 2011 a algo más de 10 en 2015. Un breve repunte en 2016 dio esperanza a los mercados, pero volvieron a caer, para rondar los 13 centavos por libra.

Incertidumbre

¿Tiene que ver eso con el cambio de los perfiles de demanda? “Es difícil encontrar datos, pero parece ser que en los mercados occidentales el consumo de azúcar ha llegado a su tope”, señalan desde Robeco. “En Norteamérica ha caído siete kilos entre 2001 y 2011”. Cuestionadas acerca de la potencial evolución, fuentes del sector señalan: “No está del todo claro que la demanda vaya a bajar. Incluso puede que haya algo de escasez si los precios del petróleo siguen al alza”. Los 38 millones de toneladas de azúcar almacenados en todo el planeta también son un factor que contribuye a mantener bajos los precios.

La clave del optimismo del sector está en los países emergentes, especialmente en Asia: culturas donde el azúcar nunca ha sido una parte importante del consumo diario hasta ahora. “Al parecer la dieta occidental continúa siendo una aspiración para las nuevas clases medias en los mercados emergentes”, señalan desde Morgan Stanley. “Las diferencias en el consumo por persona entre el mundo desarrollado y el emergente seguirán reduciéndose, sin llegar a converger”.

De hecho, todas las regiones del mundo, salvo Asia Oriental y África Occidental, exceden la recomendación de la OMS de que los azúcares añadidos no representen más del 10% de las calorías diarias consumidas. Aun así, según un estudio de la OCDE sobre las consecuencias en el mercado de la caída de la demanda azucarera, si se aplicase ese límite durante cinco años, la demanda global caería un 12% y los precios se reducirían un 25%. Ese mismo documento afirma que países como Brasil y Estados Unidos serían los que más tendrían que rebajar su producción. Eso sí, matiza el informe, no afectaría al equilibrio del resto de productos agroalimentarios. “En algunos países se sustituirían los productos finales por otros más rentables, como el bioetanol en Brasil, o por otros cultivos, como las oleaginosas”.

Es por eso que los analistas consideran que, pase lo que pase, por ahora el consumo de azúcar no va a disminuir. “Es improbable que estemos hablando de una tendencia a la baja a largo plazo. El mercado seguirá creciendo, más despacio que en el pasado, pero creciendo de todas formas”, señala el informe de Rabobank.

Xavier Güell plasma en literatura el pulso de la respiración musical

Xavier Güell plasma en literatura el pulso de la respiración musical

En entrevista, el escritor barcelonés habla sobre su nueva novela, Los prisioneros del paraíso

Revive la experiencia del compositor Hans Krasa, con sus colegas Gideon Klein, Pavel Haas y Viktor Ullmann, en el campo de concentración nazi de Terezín

Esta novela me cambió la vida; aprendí que es posible vivir con dignidad aun en las peores circunstancias, expresa

Pablo Espinosa

 La Jornada

La música es una intuición, dice incendiado de pasión el escritor catalán Xavier Güell. No es solamente una experiencia estética. Es la respuesta a todas las preguntas que jamás podrá responder el serhumano. Es un camino de percepción intuitiva que mejora la especie, exclama.

Tiene apenas pocas horas en suelo mexicano. Cuando comienza la entrevista con La Jornada todo hierve en Barcelona, de donde proviene. Allá ocurre el horror. Es jueves. Las terribles imágenes recorren el planeta.

Frente al atentado en La Rambla, Xavier Güell, tiene mucho qué decir apenas unos minutos después de ocurrido: lo que acaba de ocurrir en Barcelona, en mi ciudad, constata que seguimos sin aprender a vivir con menos dolor y, sobre todo, producir menos dolor a los demás; no queremos darnos cuenta de que existen elementos para ya haber aprendido de nuestra historia.

Xavier Güel presentó anoche, como parte del Festival del Libro Judío, su libro más reciente: Los prisioneros del paraíso, distribuido en México por Colofón, donde revive la experiencia del compositor Hans Krasa, confinado en el campo de concentración nazi de Theresienstadt, con los también compositores Gideon Klein, Pavel Haas y Viktor Ullmann, además de buen número de músicos y cantantes.

Desfilan en la novela Mengele y otras bestias. Persiguen propaganda: hacer creer al mundo que Theresienstadt es el paraíso, porque permiten a los allí confinados hacer música, pero ellos saben que no sobrevivirán.

“Escribir esta novela me cambió la vida –retoma Güell. Dos años investigando para escribir este libro me acercó a personas de quienes aprendí mucho. Me enseñaron que hasta el final hay tiempo, a pesar de todo, y que es posible vivir con dignidad aun en las peores circunstancias.

“Y eso es hermoso, querido mío, es una lección de vida que intento trasladar a los lectores en este libro. Una lección de coraje y de valor. Lo esencial reside en la capacidad humana de amor cuando abrimos la mente.

“Los nazis vivían sus locuras políticas con pasión, pero lo que desconocían era la compasión. El gran secreto de la naturaleza del ser humano es descubrir o intentar penetrar en lo que es el sufrimiento, darle algún sentido. ¿Cómo se explica el dolor? ¿Cómo se explica el sufrimiento hoy día? La gran sabiduría reside en algunos que pudieron realizar esa transformación milagrosa de dolor en alegría, del sufrimiento en alegría; de esto habla el libro: de cómo transformar el dolor en alegría, de cómo transformar esa falta de esperanza que te hace querer morir inmediatamente.

“En Terezín, como en todos los campos de concentración, morían sobre todo por suicidios, y como no tenían instrumentos para suicidarse, lo que hacían era abalanzarse sobre los soldados y oficiales nazis para recibir un tiro en la cabeza. Esa es la reacción normal ante la desesperanza. Y cuando digo que escribir este libro me cambió la vida es porque descubrí, al investigar sobre las personas que inspiraron mis personajes, que el amor no se acaba si hay esperanza, y si hay esperanza no se acaba el amor.

Foto

Xavier Güell sostiene que la música es una intuición que nos hace mejores personasFoto José Antonio López

El amor es el mejor instrumento que tiene el ser humano, mucho más allá que el arte, para entender su condición de humano. Para entender cuál es el lugar que te corresponde en este mundo, no hay nada más poderoso que el amor, ni siquiera el arte logra eso. Por eso la mayor obra de arte sin duda es la bondad.

Xavier Güell recuerda al reportero su visita anterior a México, cuando dirigió a la Filarmónica de la Ciudad en la Cuarta Sinfonía de Brahms. Es al mismo tiempo músico y escritor. Es por eso que se enciende más cuando habla de su anhelo mayor: Me gustaría trasladar la palabra desde la literatura hacia la música. Hacer música con palabras. Que las palabras suenen como suena la música. Y que además tenga fragancia, textura, atmósferas. Me interesa reproducir en literatura el pulso de la respiración musical.

En la novela Los prisioneros del paraíso hay un hermoso pasaje donde la protagonista, Elizabeth von Leuenberg, científica alemana, se sienta al piano animada por su padre, para pensar en la música de Mozart mientras lee en voz alta un pasaje de Por el camino de Swann, de Marcel Proust. Ese pasaje literario que escribió Xavier Güell es una verdadera epifanía: música y literatura hechas una.

Y es que, se enciende más Güell en entrevista: Marcel Proust es uno de los más grandes músicos del siglo XX.

–Y eso, ¿por qué no lo saben muchos, o se niegan a reconocer?

–Es uno de los grandes músicos del siglo XX porque es capaz de hacer esa transmutación de las palabras en sonidos y va mucho más allá; no se trata sólo de sonidos, sino, como decías hace un momento, también de fragancias y sensaciones de todo tipo, donde los sentidos se abren y convergen entre sí. Hay un camino de percepción intuitiva. La música es una intuición. Va más allá de las palabras. Dice, sabe, te anuncia la bondad. Te conduce por el camino de la percepción intuitiva y por eso es sustancial vivir lo más cerca posible de la música, porque no es solamente una experiencia estética. Es una experiencia ética, que mejora la condición humana. Es una intuición que nos hace mejores personas.

Los ojos de Xavier Güell están húmedos y encendidos, igual que los del reportero. Acordamos terminar la charla como termina una sonata.

La coda final es una sonrisa compartida.

Gala con grandes intérpretes en el Auditorio Nacional

Gala con grandes intérpretes en el Auditorio Nacional

Unas 9 mil personas vivieron la magia del ballet con Despertares

Los hermanos Isaac y Esteban Hernández compartieron escenario

Fabiola Palapa Quijas

 La Jornada

Con lenguajes de coreógrafos como William Forsythe, Akram Khan, Benjamin Millepied, Ben Van Cauwenbergh, Danielle Rowe, Itzik Galili y los clásicos Marius Petipa y George Balanchine, la gala de ballet con Isaac Hernández Despertares resultó única y mágica el sábado pasado en el Auditorio Nacional.

Alrededor de 9 mil personas abarrotaron el recinto de Paseo de la Reforma y disfrutaron de la entrega y pasión de los bailarines pertenecientes de las mejores compañías de ballet del mundo, que Isaac Hernández logró reunir en una noche irrepetible.

Con dirección artística de Hernández, primer bailarín del Ballet Nacional Ingles (ENB, por sus siglas en inglés), la gala que combinó danza clásica, contemporánea y algo de tap a cargo de Savion Gover, quien es considerado el mejor exponente de esa vertiente a escala mundial, mostró que en la danza además de disciplina hay belleza, poesía y mucha fuerza.

La gala comenzó con un video sobre el proyecto Despertares y enseguida apareció en el escenario Savion Glover, que con la música en vivo de la Candy Dance Band hizo que los espectadores siguieran atentos sus zapatos blancos y el ritmo marcado por el zapateado.

Las ovaciones del público se escucharon en todos los números. Isaac Hernández causó furor, pues primero interpretó un fragmento de El lago de los cisnes, con Misa Kuranaga, del Ballet de Boston; después interpretó con Tamara Rojo, directora del ENB, Carmen, del coreógrafo Alberto Alonso y junto a Alicia Amatriain, del Stuttgart Ballet, bailó In the middle of somewhat, de Forsythe.

Esteban Hernández, hermano de Isaac y bailarín del Ballet de San Francisco (SFB, por sus siglas en inglés), sorprendió al público con el Bob, solo de la coreógrafa Danielle Rowe.

Otro momento importante de Esteban fue la ejecución de Talismán, de Marius Petipa, con la bailarina del San Francisco Ballet, María Kochetkova. En esta pieza hizo gala de técnica el egresado de la Academia de Ballet Real.

Tamara Rojo

Fue un acierto que en Despertares se incluyeran coreografías contemporáneas, como Les Bourgeoises, de Ben van Cauwenbergh, o el Grand Pas De Deux, de Christian Spuck, donde la bailarina del Ballet Real, Lauren Cuthbertson y el bailarín del Ballet de Stuttgart, Jason Reilly, arrancaron carcajadas al público al mostrar que el ballet clásico puede ser divertido.

Una pieza que llamó la atención por la fuerza y presencia de los bailarines fue Dust, de Akram Khan. Con música de Jocelyn Pook, e inspirada en la Primera Guerra Mundial, fue interpretada por Erina Takahasi y James Streeter del ENB.

La danza hecha poesía por la unión de los movimientos con la música de Philip Glass fue Closer, del francés Benjamin Millepied. La interpretación de Kochetkova y Sebastian Kloborg, del SFB conmovió a los espectadores.

Los que siguen la trayectoria de Isaac Hernández disfrutaron verlo en el escenario con Tamara Rojo. En Londres, el bailarín mexicano es considerado una de las mil personas más influyentes.

Sin escenografías y sólo con apoyo de luces, los bailarines de las 14 compañías más relevantes de la escena mundial despertaron en el público el interés en la danza.

En la segunda parte del programa, se apreció el rigor y la técnica para interpretar Don Quixote, de Marius Petipa. Sus intérpretes Whitney Jensen, del Norwegian National Ballet, y Denys Cherevychko, del Vienna Opera Ballet, recibieron un aplauso prolongado.

La participación de Anneleeb Dedroog de la Gauthier Dance Company y de Sebastian Kloborg con la obra Cherry Pink and Apple white blossom y música de Pérez Prado también fue de las más ovacionadas.

El cierre estuvo a cargo de Isaac y Esteban Hernández; interpretaron My way, de Stephan Thoss. Ver a los hermanos compartir escenario fue inolvidable.

El enorme telón rojo del Auditorio Nacional cayó. Habrá que esperar un año para volver a ver a tan relevantes figuras de la danza mundial.

Nuestro hombre en Ginebra: García Márquez y el periodismo narrativo

Nuestro hombre en Ginebra: García Márquez y el periodismo narrativo

Gustavo Ogarrio

A Marta y Xavier

La Jornada Semanal

En el comienzo fue lo insólito, la violencia y un espantapájaros crucificado

–Qué es el periodismo para el joven Gabriel García Márquez que se inicia como redactor en mayo de 1948 en Cartagena de Indias? Quizás es el comienzo de la formación de un estilo periodístico y narrativo cuyas perturbaciones estéticas ya eran motivo de reescrituras de notas informativas que no cumplían con la calidad artística que el joven periodista exigía de sí mismo; las primeras arti-culaciones entre realidad y ficción, entre invención periodística y ejercicios de estilo disfrazados de co-lumnas, notas y crónicas.

La lectura cruzada, por ejemplo, de ciertos textos periodísticos de 1950 y 1951 con su primera novela, La hojarasca, permite fijar también las primeras relaciones entre el periodismo absolutamente narrativo de García Márquez y sus cuentos y novelas; una relación siempre sinuosa, nunca mecánica, en la que es difícil establecer terminantemente los límites entre la información y la ficción; entre los cuentos en los que García Márquez ensaya cierta perspectiva narrativa y las columnas o crónicas en las que se identifican las historias insólitas que reclaman un trabajo de verosimilitud, como la “noticia” de “cuatro alumbramientos dobles”, en mayo de 1948, cuatro nacimientos de gemelos en Cartagena y que seguramente afectarían “la estructura de la economía nacional”; o la posibilidad de que, a partir del descubrimiento de un antiguo pergamino, el cine haya sido inventado por antiguos chinos, ocho mil años antes (Textos costeños. Obra periodística i, 1948-1952).

En todo caso, García Márquez escribe periodismo desde muy joven con una amplia conciencia de los poderes de la ficción en la vida cotidiana de los lectores, como un auténtico y prolijo contador de historias que lejos de acentuar el origen culto de lo escrito, más bien parece que con un tono casi oral se permite articular figuras como la de los “niños campesinos” que se asombran ante signos de modernización como el helicóptero, rememorando el mismo narrador-periodista las historias de Las mil y una noches.

El 9 de junio de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán y su muerte desata una respuesta popular enfurecida que se va a conocer como el “Bogotazo”. Es el inicio de una violencia de larga duración en Colombia y el contexto en el que García Márquez comenzará a escribir en diarios desde diferentes ángulos narrativos y periodísticos: desde la columna “La Jirafa” hasta cuentos invernales, pasando por la redacción de notas anónimas e imposibles, muchas veces difíciles de identificar con su autoría. Sin embargo, el escritor colombiano en plena formación ya se permite ensayar en su columna ciertas evocaciones narrativas: “Crucificado en mitad de la tarde está el espantapájaros. Tiene apenas la edad de una cosecha, pero su cercanía huele a frutas y a eternidad. El gesto duro, inexpresivo, ha caído desde su altura. Una serena luminosidad lo habita por dentro transfigurándolo. Los pájaros, jubilosos, han venido a rodearlo, a disfrutar de su vecindad.”

Esta descripción del espantapájaros crucificado es también parte de una “conversación” con otro columnista, su “vecino” de página, Héctor Rojas Erazo, que había escrito un día antes sobre la decadencia de los fantasmas. Lo notable de este breve texto es su voluntad ya manifiesta de relato; García Márquez lo cierra con un desenlace en el que se resuelve el contrapunto entre el espantapájaros y los fantasmas, ya que, si los hombres han dejado de considerar como reales a los fantasmas, los pájaros afirman la “realidad” del crucificado de tronco y paja: “No lo rebajan (los pájaros) sino que lo enaltecen. Lo rodean, lo frutecen de trinos, lo desnudan de su pintoresca y ridícula indumentaria, para que su armadura tenga la oportunidad de volver a ser árbol.”

La vida periodística inicial de Gabriel García Márquez está consignada en sus cientos de notas que desde 1948 hasta 1960 conforman el primer corpus del periodista de tiempo completo que se inicia en el Caribe colombiano y que culmina con el viaje a Europa, anunciado con bombo y platillo por su diario de entonces, El Espectador, y el regreso a América (Obra periodística iii. De Europa y América ,1955-1960). Son cinco tomos de obra periodística que llegan hasta 1995. Tres libros complementan la matriz periodística de un García Márquez en el que la crónica, la entrevista transformada en testimonio en primera persona y el reportaje, ya se expresan como altamente novelizados: “Relato de un náufrago” (catorce entregas publicadas en 1955 en El Espectador y editadas como libro en 1970), “La aventura de Miguel Littin clandestino en Chile” (1986) y “Noticias de un secuestro” (1996). Sin embargo, este pe-riodismo siempre narrativo, quizás un poco más ensayístico después de 1960, es de alguna manera inseparable de la obra de ficción: el análisis y la comprensión de sus cruces, de sus modos de convivir y de potenciarse el uno al otro, es también una fascinante manera de acercarse a un clásico que exige recomenzar desde otro ángulo su lectura, su pertinencia artística y periodística como una posible lección para el presente.

Nuestro hombre en Europa también escribe cuentos y novelas

C

on bombo y platillo, el diario El Espectador de Colombia anuncia el miércoles 13 de julio de 1955, en su primera página, el envío de un corresponsal a Ginebra, Suiza. Este redactor tiene la misión de cubrir la llamada conferencia de los Cuatro Grandes. El popular enviado tiene veintiocho años de edad y es ya una de las figuras más importantes del periodismo y la literatura en Colombia. Su nombre es Gabriel García Márquez. A los dos días, el periódico colombiano publica otra nota relacionada con la travesía de su en-viado: “Hoy viaja García Márquez a París.” Lo que sería una corresponsalía breve en Europa se trasformó en una estancia prolongada para el escritor de Cien años de soledad, ya que la dictadura de Rojas Pinilla comienza su acoso a la prensa y el mismo diario de El Espectador es obligado a cerrar.

“La intención de viajar a Europa era un viejo sueño de García Márquez, del que aparecen señales en la pro-ducción periodística de Barranquilla. El periodismo fue el pretexto para emprender la travesía del océano”, afirma Jaques Gilard, el más importante estudioso de la obra periodística de García Márquez y a quien debemos su compilación. Europa representa para el escritor colombiano la oportunidad de medir el alcance del mundo que lleva dentro, el de la comarca oral colombiana, y que se va a transformar en el punto de partida para la formación de Macondo. “Desde un principio García Márquez mide las cosas con un parangón estrictamente colombiano. Ginebra le parece ser una ciudad comparable con Manizales”, sostiene el mismo Gilard. El hombre enviado a Ginebra comenzará su propia conquista e invención del Viejo Mundo y, sobre todo, otro capítulo de la relación entrañable entre periodismo y ficción, entre esas noticias delirantes que también le gustaba contar desde Europa, entre cumbias y butifarras.

Uno de los escritores que, según el mismo García Márquez, le enseñó a narrar el Caribe fue el inglés Graham Green: “Él me enseñó una manera de ver el Caribe. Me enseñó a lograr que hiciera calor en los libros… Green era un maestro para dar un ambiente o una situación con un solo trazo. ¿Qué tal ésta?: ‘Tal vez la tierra sea el infierno de otros planetas’.” En su novela Nuestro hombre en La Habana, Green narra la transformación obligada de un vendedor de aspiradoras en espía, en los años previos a la Revolución cubana. James Wormold se incorpora forzadamente al servicio secreto británico en La Habana y su actividad de espionaje termina por inventar informes, planos y situaciones. Es muy probable que García Márquez haya tenido un comportamiento similar en Europa, casi paródico, al de Jim Wormold en La Habana: un periodista que cumple con sus responsabilidades informativas, pero que al mismo tiempo se va inventando parte de estos mismos relatos periodísticos, al tiempo que amplía obsesivamente los márgenes de trabajo para el escritor de cuentos y novelas. Así lo consigna el mismo Gilard: “Las simplifi-caciones y exageraciones a las que siempre había re-currido se hacen más perceptibles y más divertidas precisamente en el momento en el que se ve obligado a informar sobre Europa.” Exageración, dramatización, el uso narrativo de datos y anécdotas aparentemente extravagantes, serán algunas de las constantes de estos textos periodísticos que son, ante todo, narraciones. A pesar de que muchos de ellos se presentan hasta deshilvanados o resueltos mediante “chistes fáciles”, según Gilard, ciertos “reportajes falsos” de esta época “pueden figurar dignamente entre los más perfectos relatos escritos por García Márquez”.

La conquista de Europa por parte de García Márquez está también inspirada por la misma actividad que Graham Green llevaba a cabo para escribir sus novelas: confrontar el mundo propio con lugares lejanos, desafiantes, con otros mundos que afirmaban la universalidad de la propia región en la que se había nacido; una especie de contra-conquista narrativa y periodística. Así lo veía García Márquez en uno de sus textos sobre el novelista inglés: “No me ha sorprendido, en último término porque, de un modo consciente o inconsciente, Graham Green fue siempre a buscar sus fuentes de inspiración en lugares distantes y arriesgados.” La mirada fugaz de un narrador que no porta ese culto letrado por una civilización europea en plena decadencia en la postguerra; la contemplación de esos “otros” a través del ojo del periodista, del espía, del corresponsal de guerra y hasta del turista de veranos que terminan con un mes de anticipación en la “vieja y empobrecida Europa”.

Esta resonancia de una Europa “conquistada” por García Márquez –cuyo espacio narrado periodísticamente se transfiere al relato de ficción mediante figuras sorprendentes e insólitas– se puede leer en el cuento “Me alquilo para soñar”, de 1980. El narrador, que es marcadamente autobiográfico, evoca la figura de Frau Frida, una “mujer inolvidable” de trayectoria extravagante y cuyo misterio radica en “contar los sueños en ayunas, que es la hora que conservan más puras sus virtudes premonitorias”. El contrapunteo espacial entre América y Europa marca la trayectoria del relato y de su temporalidad: de la muerte de Frau Frida en La Habana a la remembranza del momento en el que el narrador la conoce en los “crueles inviernos” de Viena y un segundo encuentro en Barcelona: “Fue el día en que Pablo Neruda pisó tierra española por primera vez desde la Guerra civil.” El narrador entrecruza elementos histó-ricos y autobiográficos en una ficción que es siempre una evocación, que está hecha con el tejido de recuerdos que el mismo narrador tiene de esa colombiana insólita que lleva en el índice derecho un anillo en “forma de serpiente y ojos de esmeralda”. “Viena era todavía una ciudad imperial”, una ciudad estratégica entre los dos mundos que dejó la segunda guerra mundial y que sirve como punto de partida de la remembranza de un relato que recorre Europa y las Américas a través de los sueños alquilados de Frau Frida y de la memoria narrada de más de trece años del narrador, cuyo relato culmina con una ironía sobre el mismo Borges –cuando un somnoliento Neruda afirma que ha soñado que Frau Frida soñaba con él: “Eso es de Borges”, responde el mismo García Márquez narrador– y la tentación paradójica que se le presenta a este narrador de escribir un cuento “sobre ella”: un cuento dentro del cuento.

Este redactor colombiano enviado inicialmente a Ginebra ha cumplido con su objetivo secreto: registrar la decadencia del Viejo Mundo mediante su propio sistema comparativo en el que, como un Colón invertido de contra-conquista algo delirante, establece un intrépido juego de espejos entre Colombia y Europa; esto para finalmente transformarse en cuentista y novelista con la “ayuda” siempre de su propia mirada insólita de periodista narrativo.

Es precisamente en este “enorme bosque” que para García Márquez es la Viena de la postguerra, a pesar de la “hospitalidad y el espíritu de los vieneses”, que el escritor colombiano expresa, en noviembre de 1955, una de sus murmuraciones irónicas sobre la Vieja Europa y que se narra como un golpe de conciencia, casi como una epifanía: “En aquel enorme salón llenó de humo, bailando cumbias con espermas encendidas y comiendo butifarras, me pareció que no había valido la pena atravesar el océano Atlántico para volver a las fiestas de San Roque, en Barranquilla. Sólo faltaba el negro Adán. Lo demás es literatura barata.” •

Artista mixe expone movimientos contraculturales en pueblos de Oaxaca

Artista mixe expone movimientos contraculturales en pueblos de Oaxaca

PEDRO MATÍAS

OAXACA, Oax.

Apro

Ciertos movimientos contraculturales como el punk, la autogestión, independencia y autodeterminación que han sido alcanzados por pueblos de Oaxaca pueden admirarse en la exposición Ayuuk not dead del artista mixe Octavio Aguilar, afirmó Guillermo Santos.

El artista originario de Santiago Zacatepec expone Ayuuk not dead en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), ubicado en avenida Juárez, cuya obra posee el impulso de la cultura mixe.

Y este viernes 18 de agosto a las 19:00 horas se llevará a cabo una visita guiada por la exposición en lengua Ayuuk con la participación de Valeriano Cruz Jiménez y el propio artista.

Guillermo Santos explicó en el texto de sala que el artista, “no nos otorga una imagen idílica de dicha cultura –tal como le gusta al turismo mental para el que cualquier imagen debe ser cliché–; más bien nos deja claro que Ayuuk not dead es un conjunto de piezas que, ante todo, plantea el cuestionamiento e incluso la confrontación”.

La exposición está compuesta por una serie de parches donde se pueden leer fragmentos en lengua mixe del himno del Rey Kong-Oy (Condoy). El espectador también podrá admirar un video donde se escucha el canto ritual.

“A Aguilar le interesa mostrar sus piezas como descripción de los procesos de asimilación e intercambio de los que ninguna comunidad está exenta. Lo que hace el autor es crear un diálogo, hacer visible la interacción de signos y, al mismo tiempo, hacernos conscientes de la tensión entre (y dentro) de cualquier cultura”, detalló Guillermo Santos en el texto.

Octavio Aguilar se ha sentido atraído por ciertos movimientos considerados como contraculturales, en este caso el movimiento punk le ha servido como figura espejo de su cultura madre.

En su obra se aprecian los parches, el esténcil y los dibujos a blanco y negro. La muestra está disponible para todo el público en el IAGO que se ubica en avenida Juárez 203, en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.

Reconstruyen el retrato del ancestro de las flores modernas

Reconstruyen el retrato del ancestro de las flores modernas

El modelo revela características del antepasado común de las más de 300 mil especies vivientes

En el proyecto participó Susana Magallón Puebla, del IB de la UNAM

Los órganos estaban dispuestos en círculos concéntricos y no en espiral, como señalaban estudios anteriores

De la Redacción

La Jornada

Entre las preguntas que surgen acerca de las plantas con flor, o angiospermas, una es sobre su ancestro común, cómo era y cómo se dieron los cambios que derivaron en las flores vivientes.

Susana Magallón Puebla, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (IB-UNAM), participó en un proyecto de investigación publicado recientemente en Nature Communications, en el que se presenta una reconstrucción a partir de la cual se postula que evolucionaron todas las flores actuales en los pasados 140 millones de años, y da información nueva de la estructura de las flores al inicio de su evolución.

El modelo de la flor ancestral, propuesto por un grupo de 36 colaboradores de 13 países, permite conocer las características morfológicas del antepasado común de las más de 300 mil especies vivientes de plantas con flor, así como reconstruir cómo eran en diferentes etapas a lo largo de la evolución de las angiospermas, por ejemplo: cómo eran las flores del ancestro común de las monocotiledóneas, el de las magnólidas o el de las eudicotiledóneas, grupo que incluye cerca de 70 por ciento de las especies vivientes, indicó Magallón Puebla.

El estudio da cuenta del proyecto eFLOWER, en el que se utilizó una base de datos de la estructura morfológica de 792 especies de angiospermas vivientes, además de la información más actualizada sobre el árbol evolutivo (árbol filogenético) de las plantas con flores basado en secuencias de ADN, y calibrado temporalmente combinando relojes moleculares e información de 136 fósiles, que registra la secuencia de procesos de especiación y refleja cuáles grupos de organismos se encuentran estrechamente relacionados.

El análisis de los datos se llevó a cabo en un marco de referencia evolutivo, por lo que el árbol filogenético calibrado temporalmente muestra las relaciones de parentesco y el tiempo de origen de 792 especies, que representan cerca de 90 por ciento de las familias de angiospermas.

Un grupo de estudiantes, entre ellos una alumna de la UNAM, que participaron en la escuela de verano organizada por la Universidad de Viena, codificaron un número elevado de atributos florales a partir de la información en la literatura, información en línea y de observaciones directas, para establecer la base de datos sobre 21 caracteres florales, registrando más de 17 mil datos puntuales.

En el estudio encabezado por Hervé Sauquet, profesor asociado en la Université Paris-Sud, en Francia, se consideraron los 21 atributos morfológicos y se utilizaron tres tipos de métodos, dos de los cuales involucran modelos matemáticos para determinar en qué puntos de la evolución del grupo aparecieron diferentes atributos morfológicos florales y cuál es el nivel de correlación entre ellos.

En entrevista para la Academia Mexicana de Ciencias, la doctora explicó que los modelos matemáticos consideran las probabilidades de cambio de un atributo por otro, y con base en éstas se puede reconstruir la condición en los diferentes ancestros a lo largo de la ruta evolutiva de las angiospermas, considerando también el tiempo transcurrido entre los eventos de especiación. Es por eso que contar con el árbol filogenético calibrado temporalmente representó un aspecto fundamental para la reconstrucción de la flor ancestral.

La reconstrucción en la que participó Susana Magallón es de una flor que incluye todos los órganos presentes en las flores vivientes: los órganos reproductivos femeninos (carpelos) y masculinos (estambres), así como órganos estériles indiferenciados (tépalos).

Los tépalos y los estambres estaban dispuestos en múltiples círculos concéntricos (verticilos), cada uno formado por tres órganos, y no en espiral, como proponen otros modelos. Sin embargo, los carpelos sí estaban dispuestos en espiral sobre el eje floral, esta combinación es inexistente entre las especies actuales.

La investigadora establece que este resultado indica que todas las ramas principales de las plantas con flor tuvieron cambios, en este caso reducciones del número de verticilos, respecto de la flor ancestral, la cual tenía tres o cuatro verticilos en el perianto (conjunto de tépalos) y en el androceo (conjunto de estambres); sin embargo, las flores de los linajes más ancestrales entre las angiospermas vivientes tienen un número menor de verticilos (uno o dos).

Evoluciones complejas

Esta reducción ha permitido el aumento en la complejidad morfológica, ya que la evolución hacia flores complicadas en su forma, como las orquídeas, ha sido por la estabilidad en el número y disposición de partes, y el aumento en la complejidad arquitectónica, por ejemplo, mediante la diferenciación en tamaño y la fusión entre diferentes órganos.

Otro resultado importante fue la confirmación de que la flor ancestral era hermafrodita (incluyendo carpelos y estambres). Lo que reconstruimos fue una flor que nos da información acerca de la evolución entre este ancestro y todas las flores de las plantas vivientes, pero no permite saber cómo se dio la evolución entre las plantas sin flores a las plantas con flor.

La bióloga señala que la publicación del artículo en Nature Communications representa la conclusión de seis años de trabajo, nos parece emocionante que también sea el inicio de otras investigaciones, como puede ser la posibilidad de incorporar flores fósiles al árbol filogenético y así obtener los modelos intermedios entre los ancestros que reconstruimos y las angiospermas vivientes.