Los gobernadores de Querétaro según Juan Antonio Isla

El Gobernador del Estado, José Calzada Rovirosa; el Director General de la Fundación “Josefa Vergara y Hernández”, Calixto Corzo González y la señora Carmen Perusquía Alcocer, develaron esta mañana los bustos de los Constituyentes de 1917, José María Truchuelo Ruíz y Ernesto Perusquía Layseca.
Los bustos, dedicados a los también ex Gobernadores de Querétaro, están ubicados en el salón Gobernadores de la Casa de la Corregidora.

El Mandatario Estatal comentó que José María Truchuelo y Ernesto Perusquía Ruiz son los dos únicos Gobernadores que fueron Constituyentes. Además de que con este acto, se honra y se recuerda a las personas que dieron fortaleza a las instituciones con las que actualmente se cuenta en el país.
“Por eso el día de hoy quisimos rendir culto, honor a dos queretanos ejemplares que sirvieron durante su momento para sembrar y sentar las bases de las instituciones fuertes que hoy en el estado de Querétaro tenemos. Y todos quienes están en ese salón (Gobernadores) tuvieron la oportunidad de servir bien a Querétaro”, comentó.

DISCURSO DEL LIC. JUAN ANTONIO ISLA ESTRADA, EN EL HOMENAJE A LOS GOBERNADORES DEL ESTADO QUE INTEGRARON EL CONGRESO CONSTITUYENTE DE 1917.

Muy buenos días, con su venia señor Gobernador, señora Sandra Albarrán de Calzada; señores representantes de los Poderes Legislativo y Judicial; señor Presidente Municipal; señor Comandante de la 17ª Zona Militar; distinguidos descendientes de los Gobernadores Ernesto Perusquía y José María Truchuelo; honorables integrantes de la fila de honor; compañeros de trabajo; señoras y señores.
El pensador lusitano, premio nobel de literatura, José Saramago expresó alguna vez que todos estamos hechos mucho más de pasado que de presente. No consigo entender, dijo, cómo es posible que una persona se vea como producto del hoy, sin mirar al pasado.

Este espacio es un símbolo del ayer que construyó lo que hoy somos. Aquí están retratados los hombres que gobernaron esta entidad, desde la consumación de la independencia hasta nuestros días.
Este salón, remodelado por instrucciones del Gobernador José Calzada dentro de un programa de dignificación de los espacios de la función pública y el rescate de nuestra memoria histórica, alberga rostros de diversas épocas, hombres que trazaron el rumbo de lo que hoy es Querétaro, dignatarios que pusieron lo mejor de sí para ser guías de una sociedad siempre responsable y participativa.

Algunos fueron entusiastas promotores de la entidad, ejemplos de ellos abundan en la época moderna. No cito nombres, pero en el imaginario colectivo los queretanos sabemos quiénes fueron modelos de amor a su tierra, fundadores de programas y proyectos que trascendieron; algunos carismáticos, perspicaces, sutiles y amables, otros quizá menos afables pero dinámicos y emprendedores y otros más, satanizados durante su mandato.

Pero entre éstos se han reivindicado figuras que estuvieron estigmatizadas por diferentes causas: sea por permitir que los ejidatarios durmieran en la sede del poder ejecutivo y que sus caballos descansaran en los patios del palacio de gobierno o por haber sido permisivos, indolentes y hasta soeces. Pero todos ellos, o una gran mayoría de ellos, motivados por los mejores ideales, por objetivos lúcidos, por deseos de construir, desde la educación, desde la responsabilidad de servir con viva emoción, desde su singular visión del progreso.

Aquí están todos. O casi todos. Subyace entre los expertos una duda: si a Don Andrés Quintanar, por cierto antepasado de Don Ernesto Perusquía según un estudio genealógico de las familias de San Juan del Río, quien estuvo, junto con dos personajes al frente de un triunvirato provisional, al declararse consumada la independencia, le correspondería en justicia ser considerado como el primer gobernante de Querétaro, lugar que ocupa oficialmente según los historiadores José María Diez Marina.

Los historiadores, precisamente, discutirán todavía por algún tiempo si ese espacio que queda vacío ahí en la entrada de este salón debe ser dedicado a aquel hombre ilustre de progenie numerosísima. Los descendientes todavía aquí varios de ellos.

Imposible no mencionar que algunos de los hombres que aquí se han perpetuado, fueron gobernadores varias veces, algunos por horas o minutos, otros por diversos y largos periodos, y no falta el personaje que fue gobernador de tres estados. Más allá de la anécdota y de la interesante galería de retratos, está la verdadera contribución de estos hombres a su patria.

Evocar es hacer historia contemporánea, es explicarnos una y otra vez nuestra relación con el tiempo pasado, que es herencia pero también presente y futuro, fechas y circunstancias, afanes y logros. Nosotros somos resultado de ese conjunto de hombres que tuvieron sueños e insomnios por edificar un espacio pródigo, por cultivar una tierra de paz y progreso.
Dos de ellos fueron dignos diputados del congreso constituyente de 1917 y luego gobernadores de la entidad. Mandatarios pioneros del estado mexicano moderno. Ambos fincaron su mandato en las ideas del fortalecimiento de la salud y la educación como cimientos del desarrollo. No se equivocaron. Fundadores de escuelas, pioneros de la participación activa de la mujer, heredaron parte fundamental de lo que hoy somos. Aquí están, reconocidos e inmortalizados en el bronce.
Por cierto, las obras, hay que mencionar, son producto del trabajo del Maestro Juan Velasco Perdomo, que se encuentra aquí en la primera fila.
Señores, este acto, ordenado por otro gobernante visionario, es una muestra de gratitud y coherencia. Ocasión para darnos cuenta que el ejercicio de gobernar pasa por tener ideas claras y amplitud de miras, sensibilidad para potenciar talentos, examen acucioso de las circunstancias y los tiempos, tolerancia para quienes piensan distinto, deseos de vivir jornadas largas y años cortos (parafraseando algunas palabras aquí expresadas por nuestro gobernador), ejercicios de paciencia, respeto, amor y voluntad ante el compromiso cotidiano de servir. Doscientos años de esos ejemplos nos contemplan.
A quienes les ha tocado gobernar Querétaro en los últimos años les han correspondido los desafíos de un crecimiento explosivo. Solo por fijar un punto en el tiempo y a pesar de los saldos por resolver, nuestra entidad y su capital se han transformado asombrosamente en los últimos 25 años, no sólo en su propia composición y dinámica interior, sino en el entorno nacional e internacional.
Hoy somos una entidad que se modifica a diario, habitada por una diversidad que se afana desde la preservación del aire provincial de sus tradiciones, hasta su empeño en adaptarse, con innovación, competitividad e inteligencia, a las exigencias de un País inserto en la economía global.
Los acelerados y frecuentes flujos migratorios, en busca de mejores expectativas de vida, concentrados particularmente en la zona conurbada con la capital del estado, aunados a las ventajas comparativas de la entidad, impactan todos los ámbitos del quehacer cotidiano, incluso en momentos coyunturales de la historia Patria.
Señor gobernador, señores representantes de los poderes legislativo y judicial, descendientes hereditarios de nuestros homenajeados: esta sala es un espacio donde la memoria hace justicia a quienes en un momento ostentaron la titularidad del Poder Ejecutivo del estado de Querétaro y aportaron voluntad, ingenio, valor, experiencia y compromiso por lograr que hoy seamos ejemplo y referencia a nivel nacional en muchos sentidos.
La construcción es colectiva, es de todos, de la sociedad civil y del gobierno y no podría ser de otra manera. Quienes han gobernado a la entidad, estoy seguro que han empeñado toda su capacidad y experiencia para superar los problemas coyunturales y estructurales que las circunstancias les planteaba, para la consecución del bien colectivo y para sentar las bases para una vida mejor de las generaciones presentes y futuras.
Todos ellos tomaron el ejercicio público como una oportunidad para servir a sus contemporáneos, siempre dando lo mejor de sí para resolver los problemas inmediatos y seguir edificando la casa común.
Todos ellos, sin distinción, en su momento, tuvieron el anhelo de construir una sociedad más justa, superando carencias, atendiendo demandas de la gente y proponiendo planes para el mediano y largo plazo. Pero no se trata de solo enaltecer a los hombres del poder, quisiéramos que esta reflexión fuera en el sentido de que la colectividad es parte imprescindible en el gobierno, en la construcción de las grandes avenidas de la historia.
Este renovado espacio es un testimonio de los muchos hombres valiosos que dieron lo mejor de sí por construir en Querétaro un lugar mejor para vivir. De ellos hay que recoger lo más valioso de sus aportes, reconocer aquellas contribuciones que impactaron en su momento y trascendieron a la coyuntura.
Si a los hombres a veces nos falla la memoria, la ciencia de la historia no se equivoca y pondrá a todos y cada uno en su justo sitio. Por ello, el mejor homenaje que por ahora les podemos brindar a estos hombres es seguir como ciudadanos sus mejores ejemplos y hacer lo que a cada uno corresponde en este trecho del camino.
Señoras y señores descendientes de los diputados constituyentes que gobernaron la entidad en momentos aciagos de su historia: reciban por mi conducto el reconocimiento del Titular del Poder Ejecutivo y su deseo porque sigan siendo dignos legatarios de su memoria.
Señor Gobernador, esto es una expresión personal, los queretanos aprobarán su iniciativa de remodelar los espacios del servicio público y promover los actos que honran a quienes ayer forjaron las instituciones, las libertades, las oportunidades y la armonía que disfrutamos hoy.
Para terminar, cito a una de las mejores historiadoras contemporáneas de México, Marta Eugenia García Ugarte, quien se refiere a la importancia de la entidad y sus gobiernos durante este largo y sinuoso camino en el tiempo, invitándonos a los ciudadanos a continuar siendo protagonistas responsables del desarrollo de nuestra historia.

No tenemos duda: Querétaro fue cuna de la independencia, joya preciada de la Corona española, panteón para los esfuerzos monárquicos del siglo XIX, región que se atrevió a realizar su propia revolución y tierra de promisión para la inmigración extranjera y nacional del siglo XX. En el siglo XXI puede convertirse, si la decisión se toma con inteligencia política y mesura ciudadana, en faro de luz que muestre las vías para restablecer la paz en el país. Se trata de un anhelo nacional.

Descripción de Las Misiones Otomíes de la Sierra Gorda Queretana

Misión de Nuestro Señor Santiago de Jalpan

 Jalpan que quiere decir “Sobre la arena del cerro”

Un reloj ocupa actualmente el lugar de honor en la fachada, sustituye a la escultura del patrón, el Señor Santiago El Mayor, ya que el cacique Rafael Olvera en 1898 lo sustituyó por un reloj público.

Los Pames construyeron un templo que había de ser la sede principal de la nueva fe. El Convento, el templo con su fachada, la capilla del Santo Sepulcro, el bautisterio, los retablos, debían conservar viva la fe, defenderla, protegerla y robustecerla.

Su basamento tiene una águila hispano mexicana en ambos lados de la entrada, inmediatamente un friso con flores y guirnaldas, cuatro granadas en las bases de arranque de las columnas estípites, entre las que hay dos nichos, es el primer cuerpo, donde se admiran a Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís y a los lados de la magnífica concha que enmarca el portón de entrada se encuentran a los apóstoles Pedro y Pablo, pilares de la Iglesia y está rematada por el escudo franciscano.

Una cornisa divide el segundo cuerpo, donde en el centro la ventana que ilumina el coro en forma octagonal y una cortina descubierta da paso a ambos lados a cuatro columnas estípites y a dos nichos, donde  están las imágenes tanto de la Virgen del Pilar como la Virgen de Guadalupe, al centro el nicho encortinado con el reloj en el medio y remata con dos águilas.

La torre es de dos cuerpos con arcos de medio punto con columnas salomónicas y almenas barrocas con un remate en forma de poliedro prismático. Se estima fue erigida en 1750, siendo la primera y la que le tocó a Fray Junípero Serra. Angeles, pámpanos, follajes y flores acompañan a esta fachada.

“…El mayor milagro que Dios hiciera durante la conquista fue que los pames amaran desde entonces a una religión que los bárbaros españoles les trajeron en la punta de la espada y la boca del cañón…”

Misión de Nuestra Señora de las Aguas de Landa

 

Landa quiere decir lugar cenegoso

 

El detalle arquitectónico más sugestivo de esta fachada, son los nichos en los estípites, que pertenecen  a la última modalidad del barroco mexicano, donde abriga de manera simbólica a los cuatro santos franciscanos llamados columnas de la observancia.

Landa señala el final de la conquista de la Sierra Gorda. Representan a Cristo, La Virgen, Los arcángeles en San Miguel, los apóstoles en Pedro y Pablo, los mártires, los monjes y los escritores. Dejaron un testimonio imperecedero de la evangelización franciscana.

La fachada tiene tres cuerpos y un remate, en el basamento no hay ningún motivo ornamental. En el primer cuerpo la puerta de entrada tiene un arco de medio punto y en los lados cuatro columnas estípites barrocas y en las entrecalles dos nichos donde aparecen Santo Domingo y San Francisco, ambos con banderines y sus respectivos escudos de las órdenes por ellos fundadas.

En las cuatro columnas estípites se abren a la mitad para dar cabida a sendos nichos donde resaltan los santos franciscanos, llamados columnas de la observancia: Jacobo de la Marca, Bernardino de Siena, Juan Capistrano y Alberto de Sarzana.

Sobre la columna que enmarca la puerta de entrada y rematándola aparece una hermosa inmaculada concepción con florones en la parte inferior y en la superior cortinajes abiertos por dos ángeles y otros dos con turiferarios en forma de adoración.

En el segundo cuerpo separadas del primero por una cornisa aparecen cuatro columnas que en sus entrecalles dan paso a los nichos que guardan las esculturas de San Pedro y San Pablo, en el centro una ventana octagonal rica en simbolismos, donde en sobrerelieve y en forma sedente, frente a mesas con paño aparecen el teólogo Juan Duns Scoto y la vidente  Sor María de Jesús de Agreda, también a ambos lados se ven los escudos de la orden y ángeles escuchando las voces del coro.

En el tercer cuerpo aparecen otras cuatro columnas que en el medio dan cabida a cuatro sirenas, en las entrecalles aparecen los nichos que guardan a  San Esteban de Zaragoza y a San Vicente de Jerusalén, también encontraremos dos medallones de la vida de Jesús, uno con la entrada triunfal al Jerusalén y otro de la flagelación, en el centro el mártir San Lorenzo de Huesca.

Remata la fachada una escultura de San Miguel Arcángel, la torre es de dos cuerpos, con columnas estriadas y un remate cónico.

Misión del Señor San Miguel de Concá

 

Concá quiere decir lugar de ranas

 

La trinidad, tema principal de la fachada, tan fundamental en la teología católica, era uno de los dogmas más difíciles de exponer a los naturales, que confunden a la Trinidad con la divina providencia.

Aparece dentro de la fachada un conejo, símbolo inequívoco de la mitología prehispánica y que Jacques Soustille, nos dice que aparece en los códices como la alternancia de las estaciones y la vegetación.

Concá es el más pequeño de los cinco templos, el más macizo y el menos espiritualizado y el menos lírico, en su fachada. La originalidad de Concá es saber sabido subordinar el patrón de la iglesia, San Miguel y una noción teológica fundamental, materia del credo católico: La Trinidad.

Tiene un marco de entrada elíptico  rebajado y compuesto, a su lado cuatro columnas dóricas mixturadas y en sus entrecalles a San Francisco y a otro santo, por su mutilación no identificado.

En el segundo cuerpo aparecen cuatro columnas salomónicas adornadas con racimos de uvas en sus entrecalles dos nichos uno para el rey San Fernando y otro para San Roque, ambos de la orden tercera de San Francisco.

Sobre la puerta se ve una cornisa mixtilínea que remata en el centro con armoniosos róleos, que dan nacimiento a una ménsula decorada con hojas de acanto que sostienen el escudo franciscano en el que parece se clavan un cetro y una espada, enmarcado todo con el cordón franciscano aunado rematan dos ángeles sosteniendo una corona, apareciendo la ventana del coro  donde dos ángeles descorren una cortina.

Remata esta portada una trinidad “herética”, donde las tres divinas personas en edad joven, están en actitud de diálogo, sentadas sobre el mundo.

En los márgenes de la portada hay dos contrafuertes que coronados por columnas, donde aparecen dos changos de origen mitológico prehispánico.

La torre es de un solo cuerpo con columnas pareadas, con arcos de medio punto y almena en la parte superior, rematando con un cupulín

Misión de Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol

Tancoyol quiere decir lugar de coyoles.

 

El nicho que ocupa el sitio de honor en la fachada de Tancoyol, esta vacío y descabezadas las imágenes de San Pedro y San Pablo, se trata indudablemente de un acto premeditado, de cuyo dato no tengo referencia probada.

Una hermosa cruz debió de existir en el remate de la fachada en donde dos ángeles la inciensan, por ahora existe una de madera, es posible que se trate de la exaltación de la Santa Cruz, cuya liturgia es el 14 de septiembre.

Vamos a encontrar una capilla abierta, y cruces como, la Cruz de Calatrava, emblema dominico y la Cruz de Jerusalén, emblema franciscano y otra de madera que sustituye a la que estaba en el nicho principal. Esta fachada deja en claro que para el catolicismo la cruz es señal de la redención del género humano.

La fachada de Tancoyol ya no pugna por nada, se desentiende de esta vida y se plantea el problema angustioso de la salvación. Se accede al templo por una escalinata de cinco peldaños, en el basamento y como decoración en relieve dos floreros entre las bases de las columnas y en la entre calle hay dos nichos de arcos conopiales adornados por el cordón franciscano, sin nudos, columnas dóricas estilizadas y preciosas repisas, donde están colocados Pedro y Pablo.

La entrada tiene un arco de medio punto y a los lados los escudos franciscanos. Entre el primer y segundo cuerpo hay  dos cornisas que limitan un hermoso friso decorado con flores que se interrumpe en el centro para dejar espacio al nicho que una vez albergara a la Virgen de La Luz En el segundo cuerpo en las entrecalles que dejan las columnas, existen dos nichos de arcos lobulados, con conchas, columnas salomónicas y repisones decorados uno para San Joaquín y otro para la señora Santa Ana, en el nicho vacío dos ángeles recorren una hermosa cortina.

Entre el segundo y tercer cuerpo hay cornisa y friso, lo mismo que cuatro columnas, dos nichos con arcos de medio punto, repisas que sostienen a San Antonio de Padua y a San Roque.

En el arco que limita la ventana del coro se encuentra un relieve, que recuerda el momento en que San Francisco sufrió la estigmatización de las llagas de Jesús aparece Fray León, testigo del suceso, del lado izquierdo y del derecho se encuentra un árbol.

En el remate un nicho en forma de cruz y de cada lado la Cruz de Calatrava y la Cruz de Jerusalén, la torre tiene dos cuerpos y un remate. En los márgenes de cada lado de la fachada aparecen follajes, ángeles y símbolos de la pasión.

Misión de Nuestro Padre San francisco de Tilaco

Tilaco quiere decir  “en el agua negra”.

 

 

Es la única que conserva su atrio de tres entradas, cruz atrial, capillas pozas, capilla abierta.

El barroco de Tilaco es toda vitalidad, su fachada es pequeña y más de alguno la ha llamado risueña y encantadora.

En su fachada en la medida en que uno asciende la vista, se multiplican los ángeles, las flores, el follaje, los pámpanos, el decorado hasta volverse un jardín. Del escudo franciscano formado por la mano llagada de Cristo y la de San Francisco desciende el Espíritu Santo en forma de paloma.

Consta la fachada de tres cuerpos, del basamento sobresalen los pedestales que soportan las cuatro columnas salomónicas con remates corintios, con bellas hornacinas y arcos lobulados y ménsulas alargadas donde descansan San Pedro y San Pablo.

La puerta de acceso tiene un arco de medio punto formado por una concha delicada, los ángeles limitan el encuadramiento de esta entrada y aparecen dos querubines.

Del primero al segundo cuerpo hay un friso y cuatro sirenas con oficio de cariátides, sostienen las columnas estípites del segundo cuerpo, que enmarcan otros dos nichos  con arcos de medio punto decorados con conchas, columnas dóricas y repisas, uno para la Inmaculada Concepción y otro para San José con el Niño.

Al centro del segundo cuerpo aparece la ventana del coro en forma de concha y con una hermosísima cortina que la abren dos robustos ángeles y dos ángeles ofrecen racimos de pámpanos.

En el tercer cuerpo hay dos plintos en los extremos con águilas que sirven de zócalo a los ángeles y al centro surgen dos columnas estípites formando el balcón donde aparece San Francisco contemplando el hermoso Valle de Tilaco, donde cuatro ángeles musicantes completan el ambiente. Remata un jarrón.

Tiene una torre de tres cuerpos y remate.

Laura Corvera y el Instituto Queretano para la cultura y las artes

Querétaro crecerá al doble en infraestructura cultural: Laura Corvera

Laura Corvera Galván.
Foto. Leonardo Licea.
Diario de Querétaro.

 

Margarita Ladrón de Guevara

A diez meses de haber tomado la dirección del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, Laura Corvera Galván define como “intenso” el trabajo que ha realizado. Y vislumbra a partir de 2011 ampliar los servios en el IQCA a través de una nueva subdirección y una nueva dirección; la apertura del Centro Estatal de las Artes así como el aumento al doble en la cantidad de museos, gracias a los proyectos comunitarios de municipios e iniciativas ciudadanas. “Mi trabajo ha sido activar programas nuevos, dar continuidad a programas exitosos, hacer presencia en la Cámara de Diputados para gestionar recursos, concursar en programas federales y atender solicitudes de artistas”, diez meses en los que, dice, uno de sus mayores logros ha sido conseguir recursos federales a través del Congreso, PAICE y PACMyC, para proyectos ciudadanos tanto en el municipio de Querétaro como en Jalpan, Cadereyta, Landa de Matamoros, Peñamiller, Pinal de Amoles y Arroyo Seco, con lo que se reactiva la vida cultural en el interior del estado “a través de sus propios proyectos y no impuestos desde la capital”.

Además de la colaboración con la Comisión del Bicentenario, el Festival internacional Cervantino, Encuentro Nacional de Interpretación de Museos y atender al Festival Nacional de la Huastecas cuya sede será en el estado en 2011.

Y a diez meses de trabajo, pudo comprobar cuáles proyectos son exitosos y cuáles deben ser reevaluados. Por ejemplo, el Festival de Salterio, de Guitarra y Joven Dramaturgia definitivamente se mantienen, y no sólo eso sino que se ampliarán. El primero con un concurso nacional y el último con co-producciones y la suma de los ganadores del Festival de Teatro Estudiantil, que también continúa. Nuevos propuestas que han resultado exitosas han sido el Miércoles de Jazz y el programa Domingos en Plaza de Armas se amplió a todas las plazas del Centro. Todas las convocatorias como la Bienal Julio Castillo; el Premio Nacional Francisco Cervantes; el Encuentro de Niños y Jóvenes Huapangueros cuyo impacto es a nivel Latinoamérica. También continuarán los Seminarios de Creación Literaria e incluso existe la iniciativa de crear la Casa Queretana de la Literatura por parte de un grupo de escritores. “Todas las iniciativas ciudadanas se tomarán en cuenta dentro del Programa de Desarrollo”, aseguró.

En particular, destacó el subejercicio de programas federales (es decir, que no se habían utilizado) de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias, (PACMyC), y el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE). El IQCA a través del Conaculta lo reactivó para este año e incluso se logró un aumento del monto tripartita, gracias a la participación e interés de los municipios de Landa de Matamoros, Arroyo Seco, Cadereyta, Peñamiller, Pinal de Amoles y Jalpan, que se les otorgó un monto de 275 mil pesos a cada uno destinados a varios proyectos, “en el mes de marzo pudimos reactivar estos fondos; se recibieron 96 proyectos provenientes de todos los municipios y a través del comité evaluador, se seleccionaron 56 que se ejercerán entre los seis municipios”, que consisten en crear bandas de viento, conservación de vestigios arqueológicos, empresas culturales, capacitación y museos comunitarios, entre otros.

Otro fondo que estaba subejercido desde 2008 con un monto de 695 mil pesos, se destinará a proyectos con jóvenes heredados de la pasada administración como el Festival de Teatro Estudiantil, que ya se llevó a cabo; el programa de fomento a la lectura Si lees se nota; la segunda edición del Cutoutfest; y se implementará uno nuevo con Bandas de Guerra y Viento, que unirá a todas las bandas desde la del estado, la municipal hasta las que hay en Colegio de Bachilleres para hacer un magno concierto en el marco del Festival de Música de Cámara el 12 de agosto. Relacionado a los jóvenes, precisó que se trabaja conjuntamente con el Instituto Queretano de la Juventud en programas culturales, así como en wl programa de radio y TV “Somos cultura”. Y se busca signar un convenio con la UAQ para que enmarque las colaboraciones que el IQCA ha aportado a los diferentes festivales y proyectos, como el Otoño en la Cultura, La Estudiantina, Cómicos de la Legua, el proyecto Abaco de la Facultad de Administración; “así podrán tener sustento jurídico todas las colaboraciones que tenemos con la UAQ”, señaló.

Se trabaja también con el enlace entre Casa de Cultura del estado y las Fiestas Patronales, para que las más de 600 festividades que hay en todo Querétaro, trabajen a través de sus casas de cultura, y capacitar, impulsar y vincular también los programas federales, como el PACMyC.

Muy importante, dijo, es que se haya cuadruplicado el monto para el fomento a la literatura indígena. “Querétaro fue ganador del Premio Nacional de Literatura en lengua Hñahño, y gracias a ello es que se pudo aumentar el monto destinado, de 50 a 250 mil pesos, que a través de la dirección de Culturas Populares se harán talleres de creación literaria”, el primero de ellos ya se lleva a cabo en San Antonio de la Cal, en Tolimán, que empezó el 21 de julio.

Hizo especial mención en el ámbito de la infraestructura, pues a través de fondos federales del PAICE (Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados) se obtuvo un monto de 15 millones para continuar la restauración del ex Convento de Santa Rosa que albergará el Centro Estatal de las Artes y las oficinas del IACQ. Sin embargo, aún no hay fecha de terminación de la obra y de la inauguración, aunque adelantó que habrá un museo de sitio, una galería, un auditorio para 300 personas, salones de clases para danza y música y un elevador. Además de los montos para restaurar el Museo de la Ciudad de un millón y medio y 500 mil para mantenimiento en la Casa del Faldón.

Y en el ámbito del teatro, recalcó que se han continuado exitosamente programas como la Muestra de joven Dramaturgia, el Premio Manuel Herrera cuya convocatoria saldrá el próximo mes o la venida de reconocidos directores como Luis de Tavira o Boris Schoemann, para capacitar a jóvenes directores o evaluar las puestas estudiantiles. “Buscamos seguir siendo un referente nacional en cuanto a teatro”.

¿Cómo se busca seguir siendo referente en teatro si no hay infraestructura suficiente?

“Sí debemos apostar por la recuperación de infraestructura. Sí nos falta un teatro donde se proyecten todas las disciplinas; por eso nuestra siguiente meta es equipar el multiforo del Museo de la Ciudad y sus dos teatros de cámara. En Querétaro son alrededor de 70 puestas en escena las que se ofrecen, pero siempre en espacios que se han adecuado, entonces tenemos que apoyar las iniciativas independientes que se han arriesgado a adaptar casonas para hacer teatro, reforzándolas. Además, tendremos el auditorio del Centro Estatal de las Artes que será movible en su butaquería. Y propondremos una cantidad al presupuesto de egresos de la federación para el Palacio de las Artes, pues sabemos que le falta más del 30%”.

De un total de doce libros en lo que va del año, hasta el momento sólo se ha presentado uno de autor queretano (Patria Ajena, de Romina Cazón el pasado jueves 22), Corvera lo atribuye a que el Fondo Editorial de Querétaro se encuentra en un proceso de reestructuración “se quiere hacer un consejo estatal editorial, sin embargo tenemos pendientes tres libros de ser publicados en los que ya se trabaja”.

REACOMODOS ADMINISTRATIVOS

El Instituto Querétaro de la cultura y las Artes tiene dos subdirecciones, la de Patrimonio y Difusión Cultural a cargo de Rosa Estela Reyes, y de Educación y Servicios Culturales encabezada por Alejandra Uhthoff. Los cambios que se aprobaron por el órgano de gobierno del IQCA consisten en trasladar el departamento de Culturas populares y fiestas patronales a la primera, y el Fondo Editorial y dirección general de bibliotecas, a la segunda.

“El INBA tiene una subdirección de patrimonio y nosotros debemos reactivarla. Ya hablamos con la directora Teresa Vicencio y vamos a enlazarnos con ellos para reactivar la oficina que primero catalogue y después resguarde los monumentos artísticos y arquitectónicos creados a partir del siglo XX en todo el estado. Entonces, a partir de 2011, reactivaremos esta oficina dentro de la subdirección de Patrimonio y Difusión Cultural”. Hasta el momento, se cuenta con la asesoría al respecto de Diego Prieto, ex delegado del INAH.

Pero Corvera considera, igual que en su momento el anterior director Manuel Naredo, que al IQCA le falta una dirección que de atención a los artistas, “si Patrimonio y Difusión Cultural se encarga de todos los museos; Educación y Servicios Culturales todo lo que tiene que ver con lectura, no hay una dirección que atienda, programe y gestione todo lo relacionado con artistas, hasta el momento los atiende la dirección general y la secretaria particular”. Estas adiciones se propondrían al órgano de gobierno del IQCA para implementarse en 2011.

PROYECCIÓN EN 2011

El 2011 se dedicará a las culturas populares entorno a que Querétaro es la sede el Encuentro Nacional de las Huastecas, “el trabajo será intenso porque nuestras culturas populares son las que se hacen en toda nuestra vida, desde la indígena, urbana, de calle, etc. y hacer estudios de fondo sobre ello, además de la continuidad de los proyectos exitosos, mecanismos de acción por cada una de las áreas artísticas música, literatura, teatro y danza, que sean enlazadas”.

Se pondrá atención en la formación y, una vez abierto el Centro Estatal de las Artes que se maneja a través del Centro Nacional de las Artes, enlazarlo con el programa académico de los otros centros vecinos. Y “buscaremos que al menos una sala de nuestro Museo de Arte cumpla con los parámetros internacionales de seguridad y temperatura, equiparemos la infraestructura para Querétaro”.

¿Cómo afectan a Querétaro los recortes presupuestales que ha habido en el Conaculta?

“Estos recortes fueron resultado de una reorganización porque de pronto ya había muchas iniciativas independientes que se manejaban sólo con recursos federales, entonces ¿dónde quedaba lo independiente? Por eso es que los directores y secretarios de cultura pedimos en el Congreso de la Unión que el gobierno federal presentara un programa global y después cada estado basándose en su plan de desarrollo expusiera sus requerimientos, en el caso de Querétaro fue para infraestructura que ya mencioné. Antes de esta reorganización del Conaculta, era muy usual que muchas personas crearan asociaciones civiles para solicitar recursos y se dejaba de otorgar recursos a otros proyectos acordados con los estados. En este sentido, lo que alcanzamos por estado extraordinariamente, fue un recurso para tres proyectos: el Museo Histórico de la Sierra Gorda, los niños y jóvenes trovadores y uno compartido entre Arroyo Seco y Jalpan”.

Aclaró que hay proyectos que se presentan desde la iniciativa ciudadana que ha cobijado al cien por ciento el IQCA, como es el caso del Festival de Salterio y Encuentro de Guitarra, aunque lo sigan organizando el dueto Dulcemelos y Ramiro Martínez, respectivamente. “Es muy importante reconocer que si el IQCA presta desde un micrófono hasta montos económicos, se le reconozca y se cuide, porque si jalamos más de un lado al otro lo descobijamos; empresas culturales independientes e iniciativas de personas serán apoyados pero también tienen que poner de su parte, no podemos tener todo el peso de sus propias iniciativas”.

Del Instituto Queretano de la cultura y las Artes dependen, a través de su dirección de Difusión y Patrimonio, los Museo de Arte, de la Ciudad, de la Restauración de la República, los programas de culturas populares, huastecas y plazas públicas; y en su dirección de Educación Artística y Servicios Culturales, la red estatal de bibliotecas que son 65, el Centro Estatal de Formación Artística, la Casa del Faldón, la Librería Cultural del Centro, el Fondo Editorial y los proyectos de fomento a la lectura.

El Huapango de la Huasteca Queretana

El Huapango queretano

El Huapango es alegre, es baile y no danza ritual.

En este baile las parejas de hombres y mujeres, sin abrazarse, sin tocarse las manos siquiera, con tan solo la intención y el sentimiento, las miradas, los giros y vueltas, y el aparente desdén femenino y el ruego de su pareja, constituyen un lenguaje codificado para requerir amores, dejando traslucir el gusto y las apetencias, cuando se siente que arde la sangre con el sol en llamas que ilumina la hermosura portentosa de la hembra Huasteca.

El Huapango se nos presenta como un baile ejecutado sobre la tarima.

Tiene como marco musical el violín, la jarana y la guitarra quinta guapanguera, y cobra vida en las parejas y conjuntos coreográficos que lo interpretan y lo preservan en el golpeteo rítmico del taconeo de sus bailadores, jóvenes garridos y hembras zalameras, que hacen vibrar las notas armoniosas de los sones huastecos; mientras los rancheros inspirados se atreven a parar la música para lanzar al viento sus décimas cadenas y trovos o versos de amor, de reto, de dolor, de picardía, de animales y de fundamento (filosófico), en donde hace su aparición el sentimiento y la inspiración de un pueblo que goza, que sufre y que sueña, pero que igualmente sabe luchar, a brazo partido, sin escatimar sudor a la fatiga.

El Huapango huasteco es un género musical y dancístico llamado también Son Huasteco. Su origen lo encontramos dentro del folklore español, derivándose de los cantos flamencos, los fandangos y fandanguillos de malagueñas, zapateados, seguidillas, peteneras y de los ritmos de boleros, tangos y guajiras y otros géneros líricos y coreográficos, que llegaron a nuestro país desde el siglo XVI, apareciendo en nuestra región Huasteca a fines del siglo XVII y a principios del siglo XVIII.

El huapango surgió de bailes y trovas populares españolas.

Se desarrolló como una expresión propia de los sectores mestizos y aún de los indígenas, dejando ver las diferencias tan grandes que existían entre al música propia indígena,de carácter religioso, a la música alegre y festiva del Huapango, de carácter pagano, es decir no adoratorio.

Esta tradición de bailar música de Huapango está presente en la vida de los peñamillerenses que lo disfrutan en sus fiestas tradicionales de las principales localidades, como en la Cabecera Municipal, Camargo, Río Blanco, La Misión de Palmas, El Portugués, Los Álamos, Molinitos, y otras más.

El sur de La Sierra Gorda

El Sur de la Sierra Gorda:

Ranas y Toluquilla

Las investigaciones de los últimos años en los asentamientos prehispánicos de Ranas y Toluqilla, localizados al sur de la Sierra Gorda de Querétaro, han permitido precisar daros sobre la cronología y traza urbana de estos sitios, así como sobre la manera en que subsistieron sus habitantes.

Las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla, situadas al norte del estado de Querétaro y al sur de la Sierra Gorda, se encuentran en un ambiente boscoso, en un nicho ecológico que va del noreste al sureste de la sierra. Este nicho cuenta con grandes elevaciones de más de 3000msnm que sirven de barrera o parteaguas para los vientos que vienen del Golfo de México, lo cual hace que pr4edomine la neblina y el desarrollo de bosques de coníferas y encinares.

Este ambiente se encuentra rodeado al oriente, poniente y sur por lomas bajas que experimentan el efecto de sombra de lluvia, ya que el agua cae en las altas montañas, de forma que llueve poco y se genera un sistema de semidesierto, con vegetación de cactáceas y matorrales bajos espinoso.

La mayor parte de la sierra está compuesta por rocas calizas con fallas geológicas que permiten la acumulación de minerales como mercurio, plomo, zinc, plata oro y pequeñas cantidades de cobre y arsénico. En la época prehispánica se aprovecharon los óxidos de hierro, que se presentan como tierra roja, conocida como almagre, y el sulfuro rojo de mercurio, conocido localmente como granate o cinabrio. Estos productos usados como pigmentos en la antigüedad, se localizaron en las minas de explotación subterránea y de cielo abierto.

Antecedentes

Los primeros reportes de ocupación humana tuvieron lugar en el siglo XIX cuando la sierra fue visitada por ingenieros que buscando vetas dieron cuenta de la existencia de restos arqueológicos, incluidos los de Ranas y Toluquilla. En todas estas menciones se describen estos sitios como fortalezas militares y se les compara con las de las sociedades del Clásico. Hasta la década de 1930, el arqueólogo Eduardo Noguera visita estos sitios para efectuar una inspección y corroborar las apreciaciones de los ingenieros, y desmiente su interpretación al no ver los torreones, atalayas y fortines. Noguera defiende la región como un estadio intermedio entre las culturas del Pánuco y el Altiplano Central, y señala una semejanza con Teotihuacan, Tula y Pánuco.

Luego del descubrimiento de algunas piezas dentro de una mina al norte de la sierra, en 1969 se efectúa un rescate arqueológico, el cual da como resultado las primeras fechas de radiocarbono en la región, que van de 1 a 550 d. C., y la localización de objetos asociados a la explotación minera. Años más tarde comenzó el primer proyecto arqueológico en la zona, encabezado por la arqueóloga Margarita Velasco, que incluye cinco temporadas de trabajo en Ranas y una en Toluquilla, realizadas entre 1975 y 1987. Como parte del proyecto se llevó a cabo un recorrido sistemático para localizar asentamientos situados alrededor de Ranas y Toluquilla, y el arqueólogo Alberto Herrera recorrió una parte del macizo conocido como El Doctor.

Los autores del presente artículo hemos realizado trabajos en la zona: Elizabeth Mejía desarrolla desde 1996 y hasta la fecha el Proyecto de Investigación Toluquilla, y en Ranas, Alberto Herrera ha efectuado trabajos de mantenimiento menor durante los últimos 10 años.

Recapitulación

Muchos de los materiales conocidos de la Sierra Gorda proceden de hallazgos accidentales, de labores mineras y de saqueo, sin el respaldo de un trabajo de investigación. De esta manera, con el poco avance en los estudios, los especialistas han visto vínculos entre la Sierra Gorda y Tajín y la Huasteca.

A lo largo de los años, los arqueólogos han enfatizado la relación de Ranas y Toluquilla con Tula y Teotihuacan. Con los materiales mostrados por Noguera en los treinta y con las fechas obtenidas en 1969 por el ingeniero Langenscheidt se hace notar una reminiscencia teotihuacana. Todo ello habla de una ocupación regional que va de 1 a 1200 d. C.

Los restos óseos encontrados en Ranas corresponden al Clásico Tardío y muestran deformación craneal intencional, lo cual relaciona a la población del sitio con las de los lugares de la Huasteca y la costa del Golfo. En cuanto a la filiación de la población, la arqueóloga Velasco propone que se trató de un desarrollo local que se llama “cultura serrana”, la cual predominó en Ranas y Toluquilla desde 600 hasta 1200 d. C. Asimismo, considera que Toluquilla fue sucesora de Ranas, que se construyó después y que nunca se concluyó, como lo indica un sector del sitio que no posee construcciones.

En sus descripciones, la arqueóloga Velasco enfatiza un pequeño conjunto construido en laderas, antes de la entrada, que servía como punto de vigilancia. El de Toluquilla se conoce como la Ciudad Chiquita y la de Ranas como La Paleta, situado en un paraje de trincheras.
También propone que la actividad básica de subsistencia fue la agricultura y que la minería se desarrolló en forma secundaria. Esto se opone a la propuesta de Alberto Herrera, que la ve como una actividad especializada de tiempo completo, coordinada desde estas dos ciudades, y que también propone que Ranas y Toluquilla fueron construidas sobre elevaciones que dominan visualmente el paisaje pero que no representan la cima más alta de la región. Ambas dominan las rutas de acceso a la sierra; mientras que Ranas tiene sólo un sector que gira en torno al juego de pelota, en Toluquilla toda la ciudad se distribuye alrededor de él.

Últimos Trabajos

Tomando en cuenta los resultados del proyecto de investigación interdisciplinario en Toluquilla y el programa de mantenimiento de Ranas, ambos realizados en los últimos 13 años, hoy podemos puntualizar algunas propuestas, considerando los nuevos datos hallados.

Cronología

Un objetivo fundamental del Proyecto Toluquilla fue conocer la secuencia de ocupación en el sitio y su fechamiento, para lo que fue necesario excavar las últimas construcciones. Los resultados en Toluquilla arrojaron seis momentos de construcción, lo que aunado a 36 fechas de radiocarbono e hidratación de obsidiana con que hoy contamos demuestra que los primeros habitantes del sitio de Toluquilla pertenecen a 300 a. C.; mucho antes de la fecha que se había propuesto que era el 600 d. D.; los últimos entierros ocurrieron en el 1400 d.C. lo cual indica que el sitio fue abandonado después de esta fecha.

Analizando podemos proponer que Toluquilla tuvo dos grandes momentos que se diferencian por el estilo y los materiales empleados en cada uno. La primera época comienza en el 300 a.C. y llega hasta el 600 d.C.; para este momento comienza a configurarse la ciudad que hoy conocemos, con un templo de planta circular en el espacio que hoy ocupa el remate del primer juego de pelota.

La segunda etapa es la más intensa desde el punto de vista constructivo y va del 600 al 1400 d.C.; por esa época la ciudad toma la forma definitiva que hoy tiene y se construye al menos el segundo juego de pelota, el único fechado.

En Ranas podemos observar por lo menos tres momentos constructivos, aunque no ha sido posible fecharlos y relacionarlos con otros espacios del sitio y con Toluquilla.

En Ranas no podemos asegurar cuanto duró la ocupación ni establecer una secuencia de construcción tan detallada como en Toluquilla.

Los vestigios de Ranas fueron sujetos a una continua extracción de piedra a mitad del siglo XX, esto causó el deterioro de la ciudad prehispánica y aceleró el proceso de derrumbe.

Las excavaciones realizadas en los ochentas nos dan una imagen parcial, donde se ven las dos lomas donde se asentó la ciudad y que fueron moldeados por medio de muros de contención para obtener superficies niveladas útiles para construir. Se está haciendo cuidadosamente un levantamiento topográfico y arquitectónico.

Toluquilla alejada, en el aislamiento y el olvido, fue poco saqueada, por lo cual la ciudad se encuentra en excelente estado de conservación. La ciudad mostró que tenía tres ejes de circulación, una planeación de la orientación de los edificios para que quedaran fuera de las corrientes del viento del norte y protegidos los patios, un sistema de drenaje que nos indica una traza planificada por lo menos desde el 500 d.C. hasta su abandono.

En los restos óseos hallados se encontraron los de animales de la sierra como el venado, conejo, liebre y armadillo que usaron como alimento, lo mismo que los peces del Río Moctezuma.

Conclusiones

Margarita Velasco afirma que la Sierra Gorda tuvo un desarrollo propio y se confirma con la cerámica fabricada con barro de la región durante toda la vida de la zona; también se encuentran vestigios de la región de Río Verde, del Tajín y Tula, lo cual indica su relación con la zona de la Sierra Gorda y el resto de Mesoamérica; destacan las conchas y caracoles de las costas del pacífico, objetos de obsidiana procedentes de yacimientos de Michoacán e Hidalgo.

El cinabrio localizado en las minas de Ranas y Toluquilla encuentra similitudes mineralógicas y químicas teotihuacanas, pero todavía no se puede concluir una fuerte presencia de Teotihuacan en la región.

Elizabeth Mejía Pérez Campos, Alberto Herrera Muñoz

“Con la música a otra parte” de Agustín Escobar Ledesma

Voy a desafiar
a la muerte*

Agustín Escobar Ledesma

Querétaro alma de niño
tan hermoso como el sol,
tierra que huele a cariño,
tierra que huele a primor
y tu tesoro más fino
es la mujer y la flor.

Jerónimo Chávez Ugalde

En la fonoteca de Radio Querétaro existe un disco compacto titulado Querétaro es mi Huasteca,del Trío Hermanos Chávez, Campeones Nacionales del Huapango 1984, producido en 1992 por Devin Records, de Carlsbad, California, EU, de cuya presentación, de la primera de forros, transcribo: “De Agua Fría de Gudiño, Pinal de Amoles, Querétaro. Tres hermanos José Antonio, Jerónimo y Magdaleno Chávez. Nace un grupo musical con estilo y sonido regional. Con mucha alegría y sencillez que los caracteriza se inician a los diez años de edad, dentro del círculo familiar de amigos que los rodean. Años más tarde obtuvieron varios premios locales y estatales, pero en 1984 tuvieron la dicha de lograr el primer lugar nacional en el concurso de huapango huasteco.”

Los músicos, José Antonio, violín; Jerónimo, jarana y Magdaleno, guitarra quinta, aparecen en la portada del disco con sus instrumentos musicales, teniendo de fondo una florida buganvilla que se resbala por los albos muros de una casa, de la que el trío señala: “Gracias a la señora Patricia Stires por su hermosa casa para nuestra portada. Gracias también a Irlanda Díaz por su ayuda en fotografía y dirección.”

El disco contiene doce temas, entre los que figuran dos de la inspiración de los hermanos Chávez, “Querétaro es mi huasteca” y “Cuando amanezca”, en tanto que los restantes pertenecen al dominio público, de ésos, sobresalen las canciones “La mesera” y “El troquero” (“troquero” es un sustantivo del spanglish, derivado de “troka”, a su vez del inglés truck, camión. Se traduce al español como chofer o camionero).

“El troquero” es un tema interpretado en el género musical texano conocido como Tex-mex, y que, en la versión del Flaco Jiménez (texano de origen mexicano, máximo exponente de la música texana-mexicana con Freddy Fender), aparece como “Los recuerdos del troquero”; en nuestro país también la cantan Los Huracanes del Norte, Carlos y José, y Los Tigres del Norte. En sí, la interpretación de esta canción es binacional y, dependiendo de quién la interprete, es adecuada a la geografía local y así cada músico la sitúa de acuerdo con los nombres de las ciudades –que pueden ser de México o de Estados Unidos– que considere más pertinentes. El trío Hermanos Chávez la canta así:

“Soy troquero y me gusta ser borracho/
soy parrandero y me gusta enamorar/
traigo dinero pa’ gastar con mis amigos/
y en las cantinas no me gusta panterear.//
Allá en el Valle todititos me conocen/
allá en McAllen voy a gozar del amor/
en San Benito también tengo una güerita/
y es la que me hace que me duela el corazón./
/ En Corpus Christi, Laredo y San Antonio/
donde se goza de la gloria y la ilusión/
en San Benito también tengo una pochita/
y en Santa Rosa me encontré una nueva flor.//
Soy troquero y soy un triste navegante/
soy como el ave que se cría de flor en flor/
gano dinero y soy feliz con mi volante/
estoy engreido ni peleo por un amor.//
Sirvan las otras de cerveza yo las pago/
y que me toque una polca el acordeón/
por Dios santito que pa’ mi la culpa es pecho/
y a esa güerita me la llevo en mi camión.//
Ando borracho pero a mí me importa poco,/
por esas cosas me retoza el corazón,/
aunque mal paguen vivan todas mujeres,/
brindo por ellas aunque sea la perdición.”

Los hermanos Chávez son oriundos de Agua Fría de Gudiño, una pequeña aldea cercana al ex convento de la misión de Bucareli, en el municipio serrano de Pinal de Amoles y, debido al intenso tráfico migratorio de esta región serrana, han radicado en Carlsbad, cerca de Escondido, California, lugar en el que grabaron el disco compacto. El trío, con la música de “El tepetzintleco”, se remonta de manera poética a sus orígenes, a la tierra que los vio nacer, al lugar que los marcó culturalmente de manera indeleble:

“En Agua Fría de Gudiño/ lugar a donde nací/ lugar a donde nací/ en Agua Fría de Gudiño.// Allí vivo desde niño/ donde el huapango aprendí/ y allí en un rancho vecino/ nació una flor para mí.”

Gracias a la producción del disco compacto de los hermanos Chávez en California, nos enteramos de que los músicos, al igual que los lugareños de esta región de la Sierra Gorda queretana, tienen que treparse a la cima de la ola migratoria para que los deje, vivos o muertos, en las orillas de las playas del imperio.

Por otra parte hay que mencionar que el tema “Voy a desafiar la muerte” pertenece al audiocasete titulado La fiera, que el trío Hermanos Chávez grabó en el 2000. “Voy a desafiar la muerte” describe la odisea de un migrante queretano que, al cruzar la desértica frontera norte de Sonora, no tiene el cuidado de cubrirse las trompas de Eustaquio y termina enamorado de una sirena sonorense que trabaja en un restaurante, sin importarle si es correspondido:

“Al pasar por el desierto/ con rumbo a La Rumorosa/ pude contemplar un huerto/ y a’i vi la flor más preciosa/ ¡Ay Dios mío, me trae muerto!/ porque en verdad es hermosa.// Quién va a creer que en estas tierras/ haya tan divinas rosas/ Dios quiso que allí naciera/ esa mujer tan preciosa/ tan linda y tan hechicera/ con el porte de una diosa.// Lindo estado de Sonora/ me he quedado impresionado/ linda tierra soñadora/ algo de ti me ha embrujado/ la flor más encantadora/ de San Luis Río Colorado.// Me han dicho que en el desierto/ nada más la muerte habita/ yo les diré que no es cierto/ que hay flores y hembras bonitas/ que tienen tan lindo cuerpo/ que parecen sirenitas.// El desierto de Sonora/ estoy dispuesto a cruzar/ y no sé ni cuantas horas/ allí me voy a llevar/ sin saber si ella me adora/ mi vida voy a arriesgar.// A la que yo conocí/ fue en el restaurant La Fuente/ desde aquel día que la vi/ no se aparta de mi mente/ para que yo llegue ahí/ voy a desafiar a la muerte.”

* Texto del libro de próxima aparición Con la música a otra parte. Migración e identidad en la lírica queretana.

Financiado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Queretano para la Cultura y las Artes.

Descripción de La Sierra Gorda Queretana

La Sierra Gorda Queretana

Margarita Velasco

La Sierra Gorda es un vasto paisaje de montañas, donde la vista alcanza los picos de la Sierra Alta de Hidalgo, el pinar del Zamorano, la profunda cañada del Extorax y más allá de la cuesta de Huazmazontla, los valles intermontanos de las cinco misiones y, a la distancia, los lomeríos de la Huasteca.

Un acercamiento a la historia prehispánica de la Sierra Gorda debe incluir las características fisiográficas de la región, determinantes para entender el desarrollo cultural de los pueblos que la habitaron. La Sierra Gorda es un ramal de la Sierra Madre Oriental que abarca la parte noreste del estado de Hidalgo, toda la norte de Querétaro, el este de Guanajuato y el sur de San Luis Potosí. Está conformada por una serie de cadenas montañosas paralelas con dirección noroeste-sureste, principalmente de rocas calizas, formadas por antiguos lechos marinos durante el Jurásico y el Cretácico, y la intrusión de rocas ígneas en etapas tardías, que dieron origen a los yacimientos minerales en la sierra. A su vez, la composición calcárea de las rocas afectadas por la disolución kárstica ha formado gran cantidad de cavernas y sótanos, algunos de ellos de cientos de metros de profundidad y que han alcanzado fama mundial. Asimismo, la Sierra Gorda presenta alturas que sobrepasan los 3 000 msnm y cañones que llegan a los 700 msnm. La serranía crea una barrera natural que frena el paso de la humedad que viene de la zona del Golfo, produciendo el efecto conocido como “sombra de montaña”, por lo cual el sector oriental es favorecido por la humedad y el occidental sufre de sequía.

La topografía, con fuertes cambios de altitud, crea una gran variedad de microambientes: bosques de coníferas y encinares en las cumbres de las montañas y platanares y caña de azúcar al abrigo de las profundas cañadas; hacia la vertiente oriente, bosques caducifolios; y hacia la parte occidental de la sierra, en colindancia con el Altiplano norte, vegetación xerófita y chaparral en el semidesierto, como efecto de la sombra pluvial.

Las tres principales corrientes fluviales que cruzan la Sierra Gorda forman parte de la cuenca del río Pánuco y corren por profundos cañones: al norte, el río Santa María Acapulco y sus afluentes, que marca el límite entre San Luis Potosí y Querétaro; en la parte media, el río Peñamiller-Extorax, que une su caudal al río Moctezuma, el cual corre por la parte meridional de la región y marca el límite entre Querétaro e Hidalgo.
La Civilización

La arqueología de la Sierra Gorda comienza poco antes de la segunda mitad del siglo XIX, cuando cuatro ingenieros de minas reportan los vestigios arqueológicos que encuentran en sus recorridos por la sierra: el ingeniero John Phillips, de la compañía Real del Monte, en 1848; Bartolomé Ballesteros, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, en 1872; Mariano Bárcena, de la Escuela de Ingenieros, en 1873; y José María Reyes, también de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, en 1880.

Este último organizó un expedición con apoyo del gobierno estatal, en la que participó el ingeniero Primer Pawell, a quien se debe el levantamiento de los primeros planos de las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla. En su reporte, el ingeniero Reyes incluyó las primeras fotografías de los monumentos de esos sitios.

Los hallazgos de la Sierra Gorda despertaron interés entre la comunidad científica de la época, pero fue hasta el siglo XX, en 1931, cuando el arqueólogo Eduardo Noguera y el arquitecto Emilio Cuevas realizaron un recorrido por parte de la Dirección de Monumentos Prehispánicos, de la Secretaría de Agricultura y Fomento, con el objetivo de evaluar el estado de conservación de ambas zonas.

En 1939, el Instituto Panamericano de Geografía e Historia publicó el Atlas de Arqueología de la República Mexicana; de los 27 sitios reportados para el estado de Querétaro, 23 se localizan en la Sierra Gorda. Al inicio de los setenta, la Secretaría del Patrimonio Nacional publicó el trabajo interdisciplinario Minería prehispánica en la Sierra de Querétaro, coordinado por el ingeniero Adolphus Langenscheidt, el cual marcó un hito en el estudio de la minería prehispánica.
También en la década de los setenta comenzó el Proyecto Arqueológico-Minero de la Sierra Gorda, coordinado por quien esto escribe; con apoyo del inah y del gobierno del estado de Querétaro se llevaron a cabo exploraciones estratigráficas, y con apoyo de la unam, los nuevos levantamientos de las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla. Posteriormente, en la década de los ochenta, se realizaron trabajos de consolidación en ambas zonas, los que permitieron conocer las características arquitectónicas y parte del patrón de asentamiento serrano.
A partir de la década de los ochenta dieron comienzo otros proyectos arqueológicos, con enfoques distintos, sobre el desarrollo cultural de la Sierra Gorda. Como parte del proyecto “Atlas Arqueológico” del inah, se hizo el recuento de zonas arqueológicas del país; en el norte de Querétaro se registraron más de 500 sitios. Con el Proyecto Arqueológico de los Valles de la Sierra Gorda, el arqueólogo César Quijada dio inicio al estudio del patrón de asentamiento en el corredor intermontano entre Río Verde, San Luis Potosí, y Jalpán, Querétaro.

La arqueóloga Teresa Muñoz estudia la cerámica prehispánica, el patrón de asentamiento y la arquitectura en la parte norte del estado de Querétaro, además de sus vínculos con las regiones de Río Verde y la Huasteca. El arqueólogo Jorge Quiroz retomó la investigación en el área de los valles de la Sierra Gorda; con un enfoque interdisciplinario, se ocupa de la región desde los cazadores-recolectores del Pleistoceno hasta la época colonial.

Por su parte, los arqueólogos Elizabeth Mejía y Alberto Herrera, del Centro INAH Querétaro, han realizado investigaciones a lo largo de la Sierra Gorda y enfocado su interés en los últimos años en las zonas arqueológicas de Toluquilla y Ranas, respectivamente. Carlos Viramontes estudia a los recolectores-cazadores del semidesierto de Querétaro, subárea cultural estrechamente vinculada con la Sierra Gorda.

Su poblamiento

El poblamiento de la Sierra Gorda se produjo hacia finales del Preclásico por agricultores mesoamericanos procedentes de la Costa del Golfo y del Altiplano, aunque, al parecer, la mayor parte provenía de las tierras bajas de la planicie costera, como resultado de un movimiento poblacional que emigró de la planicie costera y se replegó hacia las laderas y montañas de la Sierra Madre Oriental, desde el sur de Tamaulipas hasta el norte de Hidalgo. Esos agricultores colonizaron la sierra, se adaptaron a las condiciones ambientales y aprovecharon los recursos de la región.

La topografía montañosa obligó a los agricultores a cultivar los valles intermontanos, los planes y las laderas de los cerros, y desmontaron el bosque para aprovechar la tierra. El relieve montañoso también los obligó a buscar fuentes de agua para asegurar el abasto de la población. Los ríos corren por cañadas profundas y estrechas, que dificultan su aprovechamiento, no así los manantiales y los pequeños cuerpos de agua y lagunetas, que fueron las fuentes más aprovechadas para el consumo diario.

Entre los siglos VI al X d.C. se produjo el apogeo de la Sierra Gorda. Para esta época, la población serrana se había incrementado y el gran número de asentamientos a lo largo de la sierra dan cuenta de un desarrollo exitoso, sustentado en una economía basada en la agricultura y la minería. Es el momento en el que surgen ciudades como Ranas y Toluquilla.
Un desarrollo agrícola eficiente permitió cubrir las necesidades de la población, que contaba para esa época con un complejo sistema de terrazas de cultivo sobre las laderas y en los pliegues de las montañas, construidas por medio de muros de lajas y lodo, conocidos como “pretiles”, usados hoy día por los campesinos, ya que controlan la erosión y retienen la humedad del suelo.
Otro factor importante de la economía serrana fue la minería. Ésta llegó a la Sierra Gorda durante el Preclásico Superior, introducida por mineros conocedores del oficio, que desarrollaron y perfeccionaron la técnica de explotación de los yacimientos, de acuerdo con las características geológicas de la región, donde el cinabrio (sulfuro de mercurio), entre otros minerales, desempeñó un papel importante.

Debe destacarse que la minería, es decir, la actividad de detectar, excavar y extraer los minerales, incluía una compleja cadena de tareas debidamente organizadas por el grupo en el poder, que, en una sociedad jerarquizada, era el que programaba las distintas etapas de trabajo: designaba el sitio de explotación, asignaba tareas, abastecía suministros y, lo más importante, recolectaba el producto de la jornada para tasarlo, empacarlo y almacenarlo para su traslado de la mina a los almacenes, para, posteriormente, disponer del valioso producto en el intercambio de bienes suntuarios mediante las complejas redes de comercio local o a larga distancia. La Sierra Gorda debió cubrir buena parte de la demanda de pigmento rojo de cinabrio en el mercado mesoamericano.

El patrón de asentamiento en la Sierra Gorda estuvo determinado por la topografía; los asentamientos se encuentran en la parte alta de los cerros, en las laderas o en puntos estratégicos como puertos, planes, cañadas o divisaderos, que permitían el control de la región. Es claro que también hubo una jerarquía en los asentamientos, de acuerdo con su función. Así, había desde los grandes centros de poder como Ranas y Toluquilla, con una estructura urbana bien planificada, hasta pequeñas unidades de población asociadas a las labores agrícolas, los campamentos mineros, la vigilancia (atalayas) y las garitas.

Su Arquitectura

La arquitectura adquirió entonces características distintivas que se pueden observar en los centros urbanos mayores, donde la disposición de los basamentos piramidales y las estructuras de juego de pelota marcaban la pauta del desarrollo constructivo, y alrededor de las cuales se abrían las plazas y se disponían los edificios administrativos y habitacionales.
Las estructuras de planta rectangular y circular se combinaban en el entramado urbano y se manejaban el talud rematado por la cornisa volada, las escaleras semicirculares y los afloramientos de la roca madre del cerro, que se integraban al paisaje urbano; todos éstos son elementos distintivos de la arquitectura regional.

Los serranos edificaron sus estructuras bajo ciertos patrones constructivos: nivelado el terreno, se apilaban piedras y tierra para formar el núcleo del edificio y éste se revestía con un muro de lajas trabajadas burdamente, para finalmente colocar una cubierta de lajas calizas bien careadas, unidas con mortero de arcilla. Las piedras eran colocadas cuidadosamente y no hay evidencia de que tuvieran una cubierta de estuco, como es usual en otros lugares de
Mesoamérica.

Sin embargo, sería un error pensar que lo que conocemos como Sierra Gorda, culturalmente hablando, sea una unidad homogénea. Gracias a las recientes exploraciones arqueológicas se identifican subregiones, donde se marcan con mayor o menor intensidad los vínculos con las regiones culturales vecinas, como la Huasteca, Río Verde, el Tunal Grande, o con algunos de los cazadores-recolectores del Altiplano norte, poblaciones con las que los agricultores-mineros de la Sierra Gorda mantuvieron relación a lo largo de su historia.

Es interesante resaltar que la Sierra Gorda mantuvo vínculos más estrechos con sus vecinos del oeste, norte y este, que con los pueblos del Altiplano, con quienes parece distanciarse.
Enterramientos

Poco hemos podido avanzar en el conocimiento del pensamiento mágico-religioso de la población serrana, pues no han llegado hasta nosotros los elementos iconográficos que permitan identificar cuáles eran sus deidades más importantes, su calendario religioso, sus festividades, etc. Sin embargo, se observa en el sistema funerario de los serranos el concepto de la vida más allá de la muerte. Algunos de los entierros se encuentran asociados a elementos constructivos: al interior de casas habitación, a los templos, como ofrenda a la construcción en los muros de contención de grandes plataformas, asociados a las estructuras de juego de pelota, etc. Los individuos, algunos de ellos sacrificados, eran amortajados en posición flexionada (fetal), con los brazos por debajo de las rodillas o cruzados sobre el pecho. Los bultos mortuorios eran depositados sobre el terreno acompañados por una vasija que posiblemente contenía algún alimento; después eran cubiertos de tierra y encima se colocaba una cubierta de piedras y más tierra, para sellar el piso. La mayor parte de los enterramientos localizados hasta ahora son entierros múltiples.

Tierra de Frontera

Hacia el siglo XI de nuestra era, la Sierra Gorda experimentó el colapso que puso fin al desarrollo serrano. En el desplome de la Sierra Gorda debió intervenir una acumulación de factores, que a lo largo de los siguientes 350 años afectó a todos los pueblos de la frontera norte.
Pedro Armillas atribuye la contracción de la frontera a cambios climáticos al final del primer milenio, mientras que Enrique Nalda señala que se debió a fenómenos sociales por modificaciones en las estructuras internas de la sociedad, esto en la parte sur del Bajío. La Sierra Gorda sufrió el embate de los cambios y el efecto de ello fue el abandono de la región, lo que posiblemente ocurrió de forma gradual. Las evidencias arqueológicas en Ranas y Toluquilla muestran un abandono ordenado, sin violencia por parte de la elite gobernante, mientras que los agricultores y mineros estuvieron arraigados en la región algún tiempo más, hasta el avance de los pueblos cazadores-recolectores que merodeaban por la Sierra y que se adueñaron de las tierras de los antiguos agricultores y lograron desplazarlos.

Se cierra así un capítulo de la historia serrana. A los nuevos pobladores de la Sierra Gorda y sus contornos se les conoce en las fuentes históricas coloniales como “chichimecas”, término genérico dado a los grupos de cazadores-recolectores del norte.

En el caso de la población chichimeca de la Sierra Gorda, las fuentes mencionan a los ximpeces, pames y jonaces. Los pames y jonaces eran pueblos otomianos (quizá también los ximpeces) pertenecientes al tronco lingüístico otomangue; según los estudios lingüísticos, tanto la lengua pame y sus dialectos como el chichimeco-jonaz están estrechamen-te emparentados, aunque culturalmente presentaban diferencias.

Para los siglos XVII y XVIII los pames ocupaban el sector oriental de la sierra y los jonaces se distribuían por la parte occidental.

Queretanos destacados en La Revolución Mexicana

Algunos Héroes Queretanos De La Revolución Mexicana

General Dr. José Siurob

Seguramente el valor máximo que puede presentar Querétaro en la historia de la revolución mexicana, lo es el Gral. Dr. José Siurob, político eminente, que ocupó los más altos cargos gubernamentales.

Nació en la Ciudad de Querétaro, el 14 de noviembre de 1885, hijo de los señores Emiliano Siurob y Guadalupe Ramírez Gutiérrez.

Su primera educación la recibió en el Liceo Católico de Querétaro, institución fundada por el insigne P. Florencio Rosas, y posteriormente marchó a la capital de la República para inscribirse como alumno de la Escuela Nacional de Medicina, donde obtuvo su título profesional el año de 1912.

Precisamente en su vida estudiantil se inicia también su vida política, pues fue uno de los líderes estudiantiles que organizaron las primeras manifestaciones de repudio a la administración del Presidente Porfirio Díaz.

Regresó a Querétaro al obtener su título profesional, instalando su consultorio médico, donde era pública y admirada su conducta, enormemente caritativa para los pobres, a quienes además de nunca cobrarles, los socorría para que pudieran adquirir sus medicinas.

Se fue al norte a incorporarse al movimiento armado de Venustiano Carranza, y sus servicios fueron aceptados como Médico en el Cuerpo del Ejército del Noreste.

Triunfante el movimiento, reclamó su derecho a la Gubernatura del Estado, que le correspondía conforme al Plan de Guadalupe, pero habiendo sido las fuerzas de Don Pablo González las que ocuparon Querétaro, fue postergado para dar ese puesto al Coronel Federico Montes, guanajuatense.

Cuando se sucedió la escisión Villista, el entonces Tte. Cor. José Siurob estuvo en Veracruz con el presidente Carranza, y al formarse el Ejército de Operaciones que comandó el Gral. Álvaro Obregón y que iba a terminar con el villismo, le fue dado el empleo de Coronel y el mando de la Brigada General Escobedo, agregando sus fuerzas al grupo comandado por el Gral. Fortunato Maicote.

Estuvo en el combate de Peón, cerca de San Juan del Río, y fueron sus soldados los que ocuparon Querétaro la madrugada del 16 de abril de 1916, asumiendo el Dr. Siurob el cargo de Gobernador del Estado.

Posteriormente, razones políticas determinaron que trocase el gobierno de Querétaro por el de Guanajuato, que ocupó hasta el año de 1917.

Desde 1917 hasta 1925 fue Diputado Federal, siempre por el Distrito de Cadereyta. Desde 1926 y hasta 1928 fue Gobernador del Territorio de Quintana Roo, y a él se debe la formación de la magnífica ciudad de Payo Obispo, capital del territorio, y la pacificación absoluta del mismo al ocupar Chan Santa Cruz, la ciudad sagrada de los Mayas.

Dejó el gobierno del territorio para, por poco más de un año, fungir como Gobernador del Distrito Federal, y luego fue Secretario de Salubridad y Asistencia en el gabinete del Presidente Lázaro Cárdenas.

Su paso por ese Ministerio se destacó por la inauguración de grandes obras sociales, construyó en Huipulco el primer hospital para tuberculosos; en Zoquiapan el de leprosos, en 1938 construyó y puso en servicio el Instituto Biotécnico, el primero que tuvo México, en 1939 logró el Instituto para Enfermedades Tropicales, y al final de su encargo, había dejado iniciado y trazados los lineamientos para el Hospital General, alcanzó en el ejército el grado máximo de General de División y falleció en la Ciudad de México, retirado de toda actividad, en el año de 1966.

Coronel Guillermo Rubio Navarrete

Guillermo Rubio Navarrete, queretano, nació en esta ciudad, en la casa No. 8 de la vieja calle del Placer de Capuchinas, ahora magnífica avenida Hidalgo, el día 10 de abril de 1877, hijo de Don Domingo Rubio, quien falleció dejándolo sólo un niño y de la señora Amada Navarrete, a quien tocó formarlo. Fue admirado en toda la República por su comportamiento en la campaña contra Orozco, el General Victoriano Huerta formó la División del Norte y nombró al Coronel Rubio Navarrete como Comandante de la artillería Divisionaria, demostrando sus capacidades castrenses en las batallas de Conejos, el segundo Rellano y Bachimba, que fueron prácticamente, ganadas por él.

Recibió el ascenso sobre el campo de batalla y más tarde un magnífico regalo del Presidente Madero, pero el mejor regalo fue un dije de oro con un brillante en el centro que le obsequiaron, por suscripción, los Jefes y Oficiales de las Brigadas de Infantería, por estimar que su pericia como artillero hizo innecesarios los obligados asaltos de la infantería a las posiciones fortificadas de los Orozquistas, ahorrando, en esta forma, gran cantidad de vidas.

Carlos Ramírez Llaca

Nació en Querétaro el 22 de septiembre de 1885, realizando sus estudios en su ciudad natal.

Su vida se distinguió por un acendrado odio hacia el régimen porfirista, contra el que luchó hasta su derrocamiento, sumándose posteriormente al Ejército Constitucionalista hasta su triunfo, representando posteriormente a Guanajuato en el Congreso Constituyente de 1916 – 1917.

Su actuación en el Congreso fue siempre en defensa del campesino y de la clase proletaria.

Al término de esta trascendental reunión, se dedicó a negocios particulares y a la defensa de sus ideales en pro del bienestar de la patria.

Murió el 26 de julio de 1939.

José A. Bustamante

Como periodista y como político en la primera etapa del antirreeleccionismo, Don José A. Bustamante y Barrón ocupa un lugar prominente y su nombre, por lo mismo, está ligado, íntimamente a la historia de los primeros movimientos revolucionarios del siglo XX.

Nació en Querétaro en el año de 1869, hijo del señor José Bustamante y de su esposa señora Aniceta Barrón.

Las primeras noticias que de él se tienen, son que en el año de 1901 fundó en Querétaro un periódico que llamó “El Fígaro” con tendencia meramente informativa, y que tuvo aceptación, circuló desde 1901 hasta 1913.

Cuando el señor Madero vino en 1909 a fundar un Club Antirreeleccionista, solamente seis personas se atrevieron a ir a esperarlo a la estación de los ferrocarriles, necesariamente sus nombramientos debieron recaer en ellos y el señor Bustamante fue designado Secretario del Partido.

Sus primeras armas políticas las hizo en 1911 en las elecciones para Gobernador del Estado, sosteniendo al señor Rómulo de la Torre y publicando un periódico que llamó “La Voz del Pueblo” sin éxito, debido a que las elecciones las ganó Don Carlos M. Loyola.

Al ser derrocado, en febrero de 1913, el régimen del Presidente Madero por el dictador Victoriano Huerta y éste a su vez puso al General Joaquín Chicarro como Gobernador del Estado de Querétaro, quien persiguió a los desafectos del régimen huertista y aprehendió a Bustamante, consignándolo al servicio de las armas, pero cuando los médicos no pudieron dejar de señalar que su mano derecha rota le impedía ser soldado, fue hecho prisionero y llevado a la Penitenciaría de la Ciudad de México y su familia no volviera a saber de él durante año y medio hasta el derrocamiento de Victoriano Huerta.

Volvió enfermo a Querétaro, colaborando con el Gobierno del General Federico Montes, en la fundación del periódico de la revolución en nuestra ciudad y así nació “La Opinión”.

Y no sólo ello, sino que, dedicándose a tal trabajo, formó la “Imprenta del Gobierno”, donde se llevaron a cabo todos los trabajos del Congreso Constituyente de 1916 – 1917.

Posteriormente hizo un esfuerzo y editó “El Porvenir”, periódico semanario de información y variedades que escasamente pudo publicar durante un año.

Falleció el 14 de agosto de 1943, fue sin disputa, el periodista del primer tercio del siglo XX. Vivió luchando y así murió, pobre, indomable, revolucionario, sincero.

Federico Montes Alaniz

De origen guanajuatense. Una vez que las fuerzas carrancistas conquistaron Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Aguascalientes y San Luis Potosí, la columna al mando del General Francisco Murguía tomó la Ciudad de Querétaro el 29 de julio de 1914.

Poco después cumpliendo órdenes de Venustiano Carranza, el General Pablo González, Jefe de la División del Noreste, nombraba como Gobernador interino y Comandante Militar de Querétaro a Federico Montes, quien asumió el mando del Estado el 2 de agosto de 1914, cargo que duró hasta el 25 de noviembre del mismo año, en que siendo leal a Carranza abandonó la plaza ya que tropas de la llamada “Convención de Aguascalientes”, encabezados por Villa, a su paso ocuparon la Ciudad de Querétaro.

Posteriormente Venustiano Carranza retomaba el control de la Presidencia de la República y a su vez Federico Montes volvía a ocupar el cargo de Gobernador del Estado de Querétaro del 18 de junio de 1915 al 29 de marzo de 1917.

Esta designación obedecía a las intenciones que tenía Carranza de celebrar en Querétaro un Congreso Constituyente que reformara la Constitución de 1857, para lo cual necesitaba a alguien de su absoluta confianza, como lo era Montes en el Gobierno del Estado

Trabajó arduamente para preparar el camino a la Ley del Municipio Libre; además de la creación de la biblioteca “Prospero C. Vega” y la fundación del periódico bimestral “La Opinión”.

Federico Montes falleció en la Ciudad de México el 1° de diciembre de 1950.

“Migrantes queretanos desaparecidos”; por Agustín Escobar

MIGRANTES QUERETANOS DESAPARECIDOS

Agustín Escobar Ledesma

Jalpan de Serra, Qro.,

El 17 de marzo y el 5 de abril de 2010, dos autobuses que trasladaban migrantes queretanos y potosinos con rumbo a Estados Unidos desaparecieron y hasta el momento no se tiene ninguna noticia de ellos. Se dice que la mayoría de braceros pertenecen a Landa de Matamoros, seguido por Pinal de Amoles, Peñamiller y Jalpan de Serra, municipios de alto índice migratorio.
¿Dónde están los jóvenes migrantes desaparecidos? Es una pregunta que brinca en cualquier conversación, al igual que la respuesta: los secuestró la delincuencia organizada (algunos dicen que Los Zetas, otros que La Línea o bien La Maña) que los tienen trabajando en el cultivo de enervantes.

El semanario jalpense, Voz de la Sierra, en su edición del 1 de mayo de 2010, consignó que, cuando algunos de los familiares de los desparecidos acudieron al Ministerio Público de Jalpan, “una licenciada les dijo que esperaran, que a lo mejor se habían ido de “pinta”.
Verde olivo

Por las sinuosas curvas de las carreteras de la Sierra Gorda queretana avanzan tanquetas y camiones repletos de soldados del ejército mexicano que, en el lugar menos pensado, establecen retenes para catear a los vehículos automotores en busca de armas de fuego. En Purísima de Arista un soldado que no pasa de los 20 años, con la cara empedrada por erupciones cutáneas, es el encargado de meter mano a los vehículos. “¿Usted vende libros?”, me pregunta mientras revisa minuciosamente un ejemplar. Le contesto que se lo regalo para que lo lea cuando tenga tiempo, pero lo avienta al lugar del que lo tomó.

En las rancherías serranas, piquetes de soldados, que surgen de entre el bosque, allanan las moradas de los campesinos, bajo el pretexto de la búsqueda de armas de fuego. De cualquier manera entran a la fuerza a los hogares dejando los enseres regados.

Los abusos a la población por parte del ejército están a la orden del día y se suman al negro historial de las policías municipales de la sierra que sin causa justificada detienen a los lugareños, los insultan, los extorsionan, los golpean y, en casos extremos, llegan a matarlos.
La sagrada familia

La familia de uno de los jóvenes desaparecidos, vive rodeada de coníferas, entre las montañas de Pinal de Amoles, en lo más profundo de la Sierra Gorda queretana. El papá que se podría llamar Juan, Pedro o José, tiene las manos callosas de hombre de campo, con amplia experiencia como migrante. Su voz denota desencanto, preocupación, angustia y sobre todo miedo, mucho temor, no quiere decir ni media palabra cuando se le pregunta sobre el paradero de su hijo.
La esposa del furibundo, angustiado y temeroso serrano es una mujer menudita que no deja de llevarse ambas manos a la cabeza por la desolación; cuando intenta tomar la palabra, la voz del hombre la opaca y hace que se pierda en la serranía como cervatillo asustado. Atentas al escenario y a la plática están las hijas, unas niñas que nunca dijeron esta boca es mía, solo miran y abren sus ojos desmesuradamente, asustadas por el drama que tiene crucificada a la familia, que tiene secuestrada a la Sierra Gorda.

En la voz del serrano, cuyo hijo está desaparecido, aparecen indistintamente el miedo, la indignación, la impotencia y la desconfianza en las autoridades de cualquier signo y la certeza que el crimen organizado es el que reina y manda:

—¡Yo qué le puedo decir, nada, no sé nada! Aquí ha venido la policía a preguntarme y les digo lo mismo, que yo no sé nada.

—¿Qué me gano con reportar la desaparición?, nada. Pierdo. No voy a denunciar porque de nada serviría, sólo serviría para que ellos (los narcotraficantes) vengan por nosotros porque tienen todo vigilado, todo controlado, tienen Internet saben todo, la policía les dice todo.

—El gobierno nunca va a acabar con ellos (con los narcotraficantes), nunca va a acabar con la gusanera porque los gusanos están en el gobierno, ¡gobierno jijo de su puta madre! no puede hacer nada, qué va a hacer, sino chingarnos.

—Yo soy panista pero este presidente (no especifica si se refiere a Felipe Calderón Hinojosa o a Jorge Enrique Reséndiz, presidente municipal de extracción panista) no puede hacer nada, no sirve de nada, salió malo, salió podrido.

—Tienen razón los patrones gringos con los que he trabajado, me dicen: “Entre ustedes los mexicanos se tragan unos a otros, se cagan y se vuelven a tragar”, aquí no hay en quien confiar.
—Mi hijo tiene 23 años, casi la misma edad que los otros desaparecidos; es la segunda vez que mi hijo iba a Estados Unidos, tengo otro hijo trabajando en Florida, para allá iba su hermano, con él se comunicaba por celular y después ya no hubo ningún contacto pasando San Luis Potosí.

—Dicen que los tienen trabajando (a los secuestrados) en un rancho y si así es, en lo que siembran la yerba, nace, la desquelitan y crece, todavía van a pasar otros dos meses. Yo pienso que eso es mejor a que mi hijo y los otros muchachos se haigan desbarrancado en el autobús y estén muertos.

—¡Yo qué le puedo decir! Yo siento que mi hijo está vivo, siento aquí en mi corazón que un día va a llegar y se va aparecer por esa puerta, Dios es grande y lo protegerá.
Rumorología

El profesor Benjamín Álvarez, director del semanario Voz de la Sierra, menciona en entrevista que en la pasada Feria de Jalpan, realizada los últimos días de abril, la población vivió una sicosis generalizada debido a que corrió el rumor de que la delincuencia organizada llegaría a la misma.
También circula el rumor que desde que las rutas de los migrantes son controladas por los narcotraficantes, exigen 2 mil pesos a cada “pollo”, amén de los 2,500 o 3 mil dólares que pagan al pollero por llevarlos a diversos lugares de la Unión Americana.

La Sierra Gorda queretana está asustada. Un empleado del hotel en el que me hospedo me confía que su hijo iba a salir a la ciudad de Querétaro en compañía de sus condiscípulos, como premio por terminar la primaria, pero que no lo va a dejar, por el temor a que lo secuestren.

L a biodiversidad e la Sierra Gorda queretana

Cabañuelas

Diario de Querétaro

Heidy Wagner

Querétaro, Querétaro.- El 22 de mayo es especial debido que en todo el mundo se celebra el Día Internacional de la Biodiversidad, esta fecha representa una gran oportunidad para llamar la atención de la humanidad sobre el cuidado del medio ambiente.

México es uno de los 12 países considerados megadiversos, que albergan casi el 70 por ciento de las especies de flora y fauna conocidas en el mundo. De hecho, se encuentra en el cuarto sitio mundial en cuanto a diversidad faunística.

Concretamente en Querétaro, la biodiversidad está representada en la Reserva de la Biosfera, Sierra Gorda. Area Natural Protegida (ANP) ubicada en el centro-oriente de México, y ocupa una superficie aproximada de 383 mil 567 hectáreas. Cabe destacar, que la Sierra Gorda forma parte de la Sierra Madre Oriental, y se encuentra en la confluencia de tres grandes regiones biogeográficas: la Neártica, la Neotropical y la Mesoamericana.

Hidrológicamente, la Sierra Gorda pertenece a la cuenca del Río Pánuco. Cuenta con gran variedad climatológica debido a su exposición y gradiente altitudinal y extremos de precipitación anual que varían de los 350 a los 1,500 milímetros. La principal característica biológica que hace relevante a la Sierra Gorda es la ecodiversidad, lo que implica que en una superficie relativamente pequeña inciden un gran número de ecosistemas diferentes con una alta diversidad de formas de vida.

Además ocupa el primer lugar en cuanto a ecodiversidad se refiere entre todas las áreas naturales protegidas y el tercero por su valor biológico. En el área se han registrado alrededor de 1800 especies de plantas vasculares y 127 del reino Fungí, que se encuentran en sus catorce tipos de vegetación: Bosque tropical subcaducifolio; Bosque tropical caducifolio; Bosque tropical siempreverde; Matorral xerófilo; Matorral crasicaule; Matorral micrófilo; Matorral rosetófilo; Encinar arbustivo; Pastizal; Bosque de coníferas; Bosque de encino; Bosque de pino-encino; Bosque mesófilo de montaña, y vegetación acuática y subacuática.

Hasta el momento, se han registrado 131 especies de mamíferos, 71 reptiles, 23 anfibios y 363 aves. La ecodiversidad faunística de la Sierra Gorda se manifiesta con los reportes de oso negro (Ursus americanus), mono araña (Ateles geoffroyi), pava cojolita (Penelope purpurascens), guacamaya verde (Ara militaris), gallina de monte (Dendrortyx barbatus) y hocofaisán (Crax rubra), elementos que implican un choque de la fauna neártica, neotropical y mesoamericana de montaña. Vista así, la Sierra Gorda constituye una de las regiones de transición más típicas de la América Septentrional. En la Sierra Gorda se encuentran especies relevantes de flora y fauna que merecen ser conservadas como patrimonio que México ofrece a la humanidad.

Entre las especies endémicas destacan las siguientes plantas: Adiantum andicola, Agave tenuifolia, Dyscriptothamus filofolius, D. mirandae, Berberis albicans, B. zimapana, Fouqueira fasciculata, Lophophora diffusa, Neobauxbaumia polylopha, Coryphanta jalpanensis, Mamillaria bucareliensis, Yucca queretaroensis, Pinguicola acnata, P. montezumae y Velascoa recondita. Entre la fauna endémica se cuenta Pappogeomys neglectus (tuza), Autochton siermadrior (mariposa) y una gran cantidad de peces y artrópodos cavernícolas.

Igualmente en esta zona del Estado de Querétaro, se encuentran especies animales en peligro de extinción como el jaguar (Panthera onca), la mariposa de Humboldt (Eucheira socialis), el chivizcoyo (Dendrortyx barbatus) el oso negro (Ursus americanus) y la guacamaya verde (Ara militaris). Entre la flora se destacan la biznaga gigante (Echinocactus grandis), el chapote (Diospyros riojae), el aguacatillo (Litsea glaucescens), la magnolia (Magnolia dealbata), y el guayamé (Abies guatemalensis).

Entre las especies amenazadas, se encuentran animales como la nutria (Lutra longicaudis), el mono araña (Ateles geoffroyz), el puercoespín (Coendu mexicanus) y la tucaneta verde (Aulacorhynchus prasinus); y entre la flora la magnolia (Magnolia schiedeana) y la espada (Dioon edule). Asimismo, en la Sierra Gorda se localizan especies raras como el granadillo (Taxus globosa), el cedro rojo (Cedrella dugesii) y el paloescrito (Dalbergia paloescrito).