Condenados a gustar (en Facebook), condenados a seguir (en Twitter)

KARELIA VÁZQUEZ – Madrid – 25/10/2011

Antes controlaba. Sabía perfectamente cuándo había sido borde, a quién había puesto mala cara o con quién no me había portado del todo bien. Unas veces estaba dispuesta a corregirme y otras no. Pero controlaba. Ahora cada día me entero de que he metido la pata involuntariamente con quien no lo merecía o he sido escandalosa y digitalmente descortés con gente que me aprecia, virtualmente hablando. Léase, no he puesto un like cuando debía, no he dado las gracias por un retuit, tampoco por un #FF o no he devuelto a tiempo el follow a alguno de mis seguidores en Twitter, que tampoco son demasiados, probablemente por mi comportamiento asilvestrado.

Invadida por la culpa me voy a consultar, en caso de que exista, algún manual de urbanidad sobre el asunto. Y encuentro verdaderos tratados de protocolo en varios idiomas, Cinco maneras de decir gracias en Twitter (en inglés), Siete maneras de agradecer a alguien por un retweet (en inglés), 30 modos de decir gracias por un retweet (en inglés), Protocolo en redes sociales: Facebook, Twitter, Linkedin (en español). Evidentemente, el asunto ya está bastante regulado, aunque algunas de estas redes sociales, como Twitter y Facebook, no cuentan 10 años de vida y aún tendríamos que estar todos aprendiendo en ellas en vez de dictar normas de comportamiento como si fuéramos expertos.

Algunos post dedicados a la cortesía digital son muy honestos, siguen recomendando agradecer a diestra y siniestra a los seguidores, pero al menos explican claramente por qué. Por ejemplo, Cómo conseguir más retweets en Twitter (en inglés), un propósito que, en mi humilde opinión, se esconde detrás de tanto derroche de agradecimientos, y no tanto la buena educación o el conocido refrán de “Es de bien nacido ser agradecido”. En este post se explica que la ley de la reciprocidad funciona en Twitter como en la vida misma: dar para recibir. Si te siguen, sigue; si te retuitean haz lo propio; si te mencionan, agradece y menciona; si te hacen un #FF deshazte en elogios y apúntate lo que tendrás que hacer el próximo viernes. Y, encima, hazlo con gracia para que tu timeline no se convierta en un encadenamiento aburrido de gratitudes que no aportan valor ni interesan a nadie, y solo sirven para crear más ruido en el sistema. Pienso en la decepción de los expertos de Big Data cuando desentrañen la maraña de nuestro tráfico digital y vean que buena parte de la conversación consiste en dar y devolver las gracias.

Sin embargo, lo de los agradecimientos ha dejado de ser un asunto pueril cuando hasta emprendedores como Gary Vaynerchuck -un empresario del mundo del vino y metido hasta las cejas en los New Medias- le dedica un libro, The Thank you Economy. Su argumento es que la nueva economía descansará sobre todo “en el contexto”. Entendiéndose por contexto las relaciones personales que has ido tejiendo con tus potenciales clientes o seguidores. Ergo, hay que portarse bien en Internet si quieres tener futuro. Y tener paciencia y cintura y mano izquierda.

Una amiga me cuenta lo incómoda que se sintió cuando apareció en su timeline este reclamo: “Algo malo habré hecho para que @llamésmoleX (mi amiga) me haya dejado de seguir”. Después de pensar un par de días qué hacer, decidió dar la callada por respuesta y volver a agregar al reclamante. En el mío alguien publicó: “A ver cuándo me devuelves el follow”, y todavía no sé cómo arreglarlo. Afortunadamente también encuentro el irreverente blog de Jay Dolan The Antisocial Media que me ilustra sobre el asunto. “La dicha de la vida moderna es que, incluso cuando estamos solos, seguimos acompañados, siempre construyendo lazos endebles. Pero si estas relaciones no te aportan nada, déjalas. No es agradable, pero es lo que hay que hacer (…) Algunas relaciones terminan con un estrépito, otras con un quejido y en nuestra época terminan con la tecla delete”.

Me pregunto si entre tanto comportamiento al que añadir ahora el adjetivo digita, también deberíamos considerar la cordialidad útil y la hipocresía. Creo que en la vida real no somos tan extremadamente agradecidos, ni pedimos tantas explicaciones. ¿Internet está cambiando nuestra manera de hacer amigos y enemigos?

Elias Aboujaoude, un psiquiatra de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, autor del libro Virtually you (Norton, 2011), defiende la existencia de la e-personality, ese sujeto casi siempre mejor que nosotros mismos que nos creamos “involuntariamente” para nuestras interacciones on line y que está obsesionado con la gratificación (71% de los usuarios de Internet en Estados Unidos pertenecen a una comunidad on line y la consideran “muy importante o extremadamente importante” en sus vidas; la mitad de ellos afirma que sus lazos en estas comunidades son tan fuertes como el que tienen con sus grupos en la vida real. En España, el estudio Mc Kinsey asegura que pasamos 68 minutos diarios en las redes sociales y, según sus cálculos, somos los que más tiempo dedicamos a hacer vida social on line).

Quizás estemos desarrollando una e-personality exquisitamente educada y agradecida para seducir en la red, que también se muestra ególatra, exhibicionista y respondona. Según el Dr. Aboujaoude, “la e-identity, a pesar de no ser real, está llena de vitalidad. Liberada de viejas reglas de comportamiento y etiqueta (…) esta personalidad es más asertiva, menos comedida, se sitúa un poco más en el lado oscuro y es, decididamente, más sexy. Sus ventajas no deben ser subestimadas. Puede actuar como una fuerza liberadora de la personalidad real permitiendo al sujeto superar la timidez, la inhibición y forjar amigos y conexiones que de otro modo nunca tendrían lugar. En muchos casos, la versión virtual de nosotros mismos complementa nuestra personalidad y puede actuar como una extensión de esta. (…) La e-personality es más audaz, fuerte y eficiente que la personalidad original”. Los estudios de este psiquiatra se concentran en demostrar cómo nuestro yo digital influye en los actos cotidianos fuera de la red. “Los rasgos que integramos en nuestra vida on line suelen ser incorporados a nuestra personalidad off line. De este modo, podríamos acabar siendo más atrevidos y menos diplomáticos en nuestras relaciones, aunque no tuviéramos delante una pantalla o un iPhone”, explica el psiquiatra.

A veces te cruzas con una e-identity en tu camino. Sucede cuando un amigo común te presenta a @llamésmoleX, que te ha seguido durante dos años y que te llama por tu nombre de usuario ante el flipe del resto del personal. Y le pones cara y atas cabos e intentas recordar si has sido un ingrato o le has tratado de maravilla. “Acabamos de desvirtualizarnos”, te dice el otro encantado y sí, es cierto, nos estamos viendo las caras en la cruel y dura realidad. En España casi siempre sucede en un bar; en Estados Unidos en un cóctel diseñado para hacer networking. Es entonces cuando hacemos un enorme despliegue de medios para no defraudar a quien ha decidido seguirnos, retuitearnos y favoritearnos (gran palabra traducida literalmente del inglés favorited), y recordamos que tal vez tenga algún sentido la compulsiva actividad de dar las gracias como si no hubiera un mañana.

Gestionar las vanidades digitales

Todo sería más fácil si no se hubieran inventado las máquinas de engordar egos digitales. Y si no hubiera quien revisara a diario su lista de simpatizantes y disidentes y llevara un registro de agravios para luego pedir cuentas y actuar en consecuencia. Por ejemplo, Favstart.fm es un servicio útil para medir el impacto de la actividad en Twitter, pero es también una fábrica de neuróticos. Su misión consiste en informarte de tus listas de tuits de éxito, de cuántas veces te han mencionado, cuántas te han retuiteado, quién te menciona, etcétera. Luego saca un ránking de celebridades y de tuits más populares. Pues hay quien vive por y para Favstart.com y controla perfectamente quién lo ha retuiteado y quién no. Recomiendo especialmente esta definición que alguien ha registrado en el Urban Dictionary y que empieza: “Gente en Twitter que existe con el único propósito de dar y recibir estrellas de favoritos y ser alguien importante en FavStart (…)”.

Klout es otra herramienta para medir la reputación digital en Twitter, Facebook y LinkedIn que clasifica a los usuarios según su nivel de influencia y notoriedad. Puedes ser desde un experto hasta un socializador. Te informa en qué temas puedes considerarte un líder de opinión y a qué usuarios influyes. Además, Klout marca estatus, poniendo un número a las cotas de influencia de cada quien. Del 1 al 100. Estas herramientas usadas con una estrategia empresarial y sentido común otorgan utilidad y significado al cúmulo de información caótica que generamos cada día. Pero puestas a engordar egos ya desorbitados generan verdaderos dictadores de las redes sociales y de sí mismos. Al menos un problema debe tener alguien que dice (y muy en serio): “Me he ido de vacaciones dos semanas y no sabéis cómo me ha bajado el klout”. Y esto es una cita auténtica. Por último, la peor de todas, generadora de paranoias en serie, la aplicación who.unfollowed.me, que cada 15 minutos te informa de quién ha osado dejar de seguirte en Twitter y elabora un historial de unfollowers cada 45 días para los interesados. Las reacciones son muy variadas, desde el resignado silencio hasta el desvergonzado reclamo, pasando por el ojo por ojo, un rencoroso y vengativo unfollow. Dicho esto, termino y me voy a comprobar cuántos followers he dejado en el camino después de escribir este post.

(Datos provenientes del Digital Future Project de la University of Southern California Annenberg School for Communication).

Primera Doctrina y posterior primera parroquia en la ciudad de Querétaro por José Félix Zavala

La Ciudadela

Convento Grande De San Francisco, Doctrina y Primera Sede de la Parroquia de Santiago de Querétaro

E
n la región en que se enclava Querétaro, Han sido identificadas tres grandes culturas mesoamericanas que se desarrollaron en su vecindad: La teotihuacana, la tolteca y la mexica, además de la presencia de chichimecas, otomíes y tarascos, que participaron en su poblamiento.

Con la llegada de los franciscanos a Querétaro, a instancias de Conín, para congratularse con las tropas de Nuño de Guzmán, en el siglo XVl, que provee él mismo y a su costa, la creación del Convento Grande de San Francisco, El Conjunto franciscano o “La Gran Ciudadela”, desde donde la población, se convertirá en un centro urbano, religioso, político y social, creando y manteniendo a Querétaro, como una de las más hermosas, productivas e importantes.

La privilegiada y céntrica ubicación geográfica de Querétaro, ha colocado a la población en un verdadero cruce de caminos, tanto en la época prehispánica, como en la etapa posterior a ella, a eso se debe que se le nombre como “garganta de tierra adentro”.

Fueron los siglos comprendidos entre el Vll y X d. C. Cuando tuvo Querétaro su desarrollo mesoamericano más importante y es bien sabido que sus primeros asentamientos fueron realizados por las grandes culturas del México antiguo y se ubican, de acuerdo a los arqueólogos, desde el preclásico.

La historia de Querétaro en el siglo XVl, reviste gran importancia, sobre todo para los conquistadores, por ser el cruce de las rutas comerciales en ese momento e inmemorialmente, lo mismo que un centro de culto a la diosa madre.

Con la toma de la población por el Pochtecatl Conín y su séquito, en su huída del altiplano hacia norte, para alejarse de los españoles, da comienzo a la refundación de Querétaro, por medio de acciones que Conín implementa con un nuevo reparto de tierras y poblamiento, al uso ordenado del agua del río, por medio de acequias, cantidades y tiempos, da pie a la fundación de una nueva ciudad de traza mixta, cuando comienzan los españoles a instalarse en ella.

Conín y su trascendencia de su pasado prehispánico, junto con la erección a sus costas del primer templo católico, que fue el convento de San Francisco y el humilladero, donde estuvo La Santa Cruz de los Milagros, en la cima del cerro del Sangremal, dentro de tierras de su propiedad al inicio del camino a México, es el fundador del nuevo Querétaro, que comenzará al final del primer tercio del siglo XVl.

La ubicación del sitio donde se levantó el Conjunto Franciscano o La Ciudadela obedece, a lineamientos seguidos por las tres órdenes religiosas que realizaron la conquista espiritual de México. En el caso Querétaro se tuvieron los dos motivos principales para asentar un centro religioso que diera pie a los propósitos de los europeos: La Ubicación daba dominio visual del territorio, existían importantes vías de comunicación y existía en el lugar una tradición ritual de tipo espiritual prehispánico, que atrajera a la población regional.

Este conjunto religioso planeado por los franciscanos en Querétaro, bardeado, aislado y diseñado, les daba independencia urbana, con respecto a la traza prehispánica, dándose transformaciones, anexiones, ampliaciones, destrucciones y sustituciones que se fueron dando durante el siglo XVl.

El siglo XVl con la fundación de La Ciudadela Franciscana y la creación de un nuevo modelo de ciudad, con traza mixta, se convierte en el siglo generador; El siglo XVll será el siglo productor y constructor del nuevo Querétaro, el criollo.

Los franciscanos buscarán a toda costa mantener el control de todo tipo que tenían en Querétaro, principalmente dificultando el establecimiento de otras órdenes religiosas en la ciudad. Prueba de ello fue la rapidez, sigilo y pleitos para el establecimiento de los carmelitas en Querétaro, en 1615, en la casa donada por Francisco Medina. Esta fue la primera orden religiosa establecida en Querétaro no franciscana entre 1531 a 1615.

El siglo XVlll será el del esplendor, y se reconoce el espacio temporal, entre 1620 a 1778, como el tiempo creador de la ciudad que ha tenido el devenir del que se goza hasta casi finales del siglo XX, generador a su vez del destino queretano durante el siglo XlX y primera mitad del XX, donde se generará otro destino para esta ciudad, el del siglo XXl.

Querétaro fue un pueblo en el siglo XVl donde los indios participaron activamente en la creación de su nueva arquitectura, no solo con la mano de obra, sino también como inversionistas, como es el caso de Conín y la construcción del Convento de San Francisco, el de Santa Clara, El Hospital Real, así como sus artistas y productores.

Será el siglo XVll con los criollos, los que ocuparán el lugar más importante en la toma de decisiones y en la conformación de la futura identidad social y productiva del Querétaro nuevo, post mesoamericano, españolizado.

Los Conventos franciscanos en Querétaro están y estuvieron desde sus inicios en posiciones privilegiadas, como el de La Santa Cruz de los Milagros, donde se domina el Valle, El Convento Grande de San Francisco, donde se juntan todos los caminos que conducen a las zonas comerciales y mineras más importantes antes durante y después de la invasión española.

Quedando los conventos franciscanos de Santa Clara, El de los Dieguinos y el Hospital Real, sobre los caminos a Guanajuato, México, Zacatecas y San Luis Potosí. De la puerta principal del atrio de La Ciudadela franciscana y ahora de ese mismo lugar, que lo forman la esquina de Juárez y Madero parten los caminos reales y se forma la garganta de tierra adentro.

La construcción del Convento Grande de San Francisco, la podemos encontrar desde 1548, pero la llamaremos efímera, es momentánea para dar espacio a los primeros frailes y comenzar así su obra de expansión y solidificación que terminará hasta el siglo XVlll.

Para 1536 Los Franciscanos de la Provincia Del Santo Evangelio, lograron establecer una custodia, que para 1565, llegaría a ser la Provincia de los Santos apóstoles, Pedro y Pablo, de Michoacán y para 1582, el visitador Fray Alonso Ponce, dice sobre el Convento de San Francisco de Querétaro:

“Está acabado con su iglesia, claustro, dormitorios y huerta;” Tiene buen edificio de cal y canto y es capaz de muchos religiosos y por eso suele haber en él estudios de teología o artes o de gramática”.

En 1595 el templo y el convento resultaban pequeños, la iglesia la ocupaban los españoles y los indios oían misa en el patio, para 1727 el convento se perfeccionó gracias al fraile Fernando Alonso González. Fue un proceso de cambios adaptaciones y modificaciones en más de ciento cincuenta años.

Existe un enorme atrio cementerio, bordeado por la barda atrial y rematado por pináculos, siendo un pueblo de indios, por lo menos hasta 1638.

“Paralela a los muros del claustro se extendía la parroquia de indios, en la parte del cementerio, llamada del Señor San José y era de tres naves, existían ahí, seis cofradías con sus rentas correspondientes, con sus imágenes, que sacaban en sus procesiones y cada cual tenía su retablo de magnifica hechura”.

En ese mismo cementerio esta la Capilla de la Tercera Orden de la Penitencia, donde se venera la imagen de Jesús Nazareno, obra del fraile Sebastián Gallegos, realizada en 1631 y colocada en un lujoso tabernáculo

En 1694 en el atrio del Convento Grande de San Francisco se estrenó La Capilla de La Santa Casa de Loreto, casa construida al centro de una pequeña iglesia de bóveda y bajo la cúpula, este lujoso tesoro, llamado Casa Lauretana.

Frente a esta y en el mismo espacio del atrio cementerio está la capilla de San Benito, construida la Imagen también por el fraile Sebastián Gallegos, allá por el año de 1630.

La traza urbana del nuevo Querétaro será mixta, ya que de 1531 a 1551, la población es solo de indios, comienza su modificación con la construcción de la Ciudadela, reconstruyéndose un nuevo Querétaro, de manera lógica, de acuerdo a los ya trazados caminos prehispánicos, a su propia topografía, a los caminos de la plata, al conjunto franciscano y supeditada a los sucesos posteriores, que se darán durante la invasión española.

.Hacia el segundo tercio del siglo XVll la región queda conquistada, conquista donde Conín no fue ajeo y si aliado de los españoles, da fin la guerra chichimeca y comienza la migración de españoles venidos de la ciudad de México y otros directamente de España.

Al Mismo tiempo se da la conquista espiritual, que como en los tiempos prehispánicos llevará a Querétaro a ser un centro religioso de primer orden. La mejor prueba de ello es que en este siglo el Convento Franciscano de Querétaro La Ciudadela, comienza a reconstruirse.

En 1694 Francisco Rodríguez y Cristóbal de Villalpando, construyen el retablo mayor del templo de San Francisco y el embellecimiento y comodidad de esta ciudadela no terminarán hasta entrada la primera parte del siglo XVlll. Serán monumentales, su sala capitular, su sala De Profundis y su escalera monumental.

El Convento Grande de San Francisco o La Ciudadela, se convierte durante casi tres siglos en el parteaguas de dos culturas ya que quedó en medio geográfico y social del pueblo de indios y el pueblo de españoles, sirviendo a los dos grupos como de eje rector en todos los sentidos.

El Convento Grande de San Francisco es el inicio en Querétaro de la conquista material y espiritual y lo será en el siglo XVlll el fin de estas conquistas, al darse inicio la guerra de independencia.

Es pues un edificio en parte europeo, el que en Querétaro se manifiesta como una micro ciudad con carácter de autosuficiencia: patios, centros de culto, de abasto, de asistencia y de educación.

Este centro religioso da pie a los dos Querétaros, el prehispánico y el actual, genera su nuevo desarrollo urbano y le da funcionalidad a su desarrollo, como una de las ciudades más importantes de este país.

Por la conquista espiritual de Querétaro por los franciscanos vendrán los cambios y el nuevo derrotero ideológico que determinará, la distribución de tributos, el control del mercado y el monopolio de la mano de obra.

La evangelización tuvo su carácter programático para la regulación de la nueva población en América y en este caso de Querétaro.

Efemérides:

• 1540 .- Conín entrega el solar a los franciscanos donde crearán su convento

• 1548.- Da comienzo la construcción del primer templo del Convento de San Francisco de Querétaro

• 1566 .- El Convento de San Francisco de Querétaro, deja de pertenecer a la Provincia del Santo Evangelio y se integra a la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán,

• 1570 .- El Convento debió estar en pleno funcionamiento.

• 1584.- Se recibe la visita de Fray Alonso Ponce y la sede parroquial de Santiago, a cargo de los franciscanos de Michoacán, depende del arzobispado de México.

• 1596 .- Se comienzan las diligencias para construir nuevas celdas y un nuevo templo en San Francisco.

• 1597 .- Se tiene ya el primer plano de la ciudadela o conjunto franciscano

• 1600 Francisco de Chavida trabaja para los franciscanos en la construcción del templo de San Francisco y Santa Clara.

• 1620 .- Se publica el primer mapa de los alrededores de Querétaro.

• 1620 a 1644 .- Se demuele el antiguo templo y se inicia el que ahora existe. Se construye La Enfermería, El Noviciado, El Claustro y La Torre.

• 1634 .- Se funda la tercera Orden de San Francisco, en Querétaro.

• 1634 .- Se estrena la capilla de La Tercera Orden, en el cementerio del Convento Grande de San Francisco.

• 1644 .- Antonio de Achaide se convierte en el alarife principal del templo de San Francisco.

• 1658 .- José de Bayas maestrea en el conjunto franciscano, cinco bóvedas, tres arcos de la capilla mayor y blanqueado del templo.

• 1680 .- El Convento de San Francisco esta en plena efervescencia.

• 1685 .- Se hacen arreglos a la Enfermería, Hospedería, refectorio, panadería y cocina.

• 1685 .- Se terminan dos campanas nuevas para San Francisco.

• 1693 – 98 Fechas inscritas cerca de la escalera del claustro, que indican principio y fin de una obra. Posiblemente el claustro.

• 1694 .- Se estrena la capilla de Loreto

• 1696 .- Se estrena la capilla del Santo Cristo de San Benito.

• 1698 .- Se concluyen algunos trabajos en la capilla de Los Naturales.

• 1705 .- Se termina la nueva barda de la ciudadela o conjunto franciscano.

• 1706 .- Se plantan nuevos tipos de árboles en la huerta.

• 1727 .- Se renueva el claustro y parte del templo.

• 1737 .- Se termina nueva obra en la capilla de la tercera orden.

• 1737 .- Se termina la capilla interior de Jesús Nazareno.

La Destrucción

• 1759. Pierden los franciscanos la parroquia de Santiago, que es secularizada y trasladada a La Congregación.

• 1810 .- El Convento se vuelve prisión de los conjurados contra los españoles.

• 1816 .- Se quitaron los retablos barrocos del maestro Gudiño, en el templo de San Francisco. También se retira el retablo barroco y del altar mayor de San Francisco, obra de Pedro de Rojas.

• 1861 .- El Gral. Arteaga comienza la destrucción de la barda atrial y las 5 capillas.

• 1865.- Se trasladó la sede catedralicia del templo de La Compañía al de San Francisco, lo fue del 25 de julio de ese año al 11 de enero de 1911.

• 1867 .- El Atrio de San Francisco es conocido como la plaza de los escombros.

• 1867 .- Se comienza la construcción del Jardín Zenea y existen en el antiguo atrio, dos mercados.

• 1867.- Los grandes lienzo que decoraban el claustro sobre la vida de San Antonio de Padua y San Francisco de Asís, obras de los maestros Rodríguez Juárez, José de Ibarra y Miguel Cabrera.

• 1905 .- Se destruye la huerta y en su lugar se da paso al mercado Doctor Pedro Escobedo, que muy posteriormente será la Plaza de la Constitución.

• 1917 .- se abre por en medio del primer templo franciscano y el crucero del actual la calle Aquiles Serdán, para unir la calle de Madero con la de 5 de mayo.

• 1925 .- Se repara este daño causado a Querétaro y el Fraile Ángel Juárez, guardián del convento, inicia la reconstrucción.

• 1959 .- Se restaura la torre.

• 1967 .- Se construye la plaza constitución y el estacionamiento subterráneo.

• 1967 .- se abre la calle de Corregidora atravesando La antigua Ciudadela y partiendo en dos las casas que iban de San Antonio al Río y de la calle de Independencia a la Alameda.

• 1993 .- Se crea el Jardín del arte, en el lugar de la pequeña huerta y osario que conservaban los franciscanos.

Capillas en el conjunto franciscano:

Sagrario de la Iglesia Parroquial

En el cuerpo principal de la nave del templo está la capilla del Santísimo o del Sagrario, existe una archicofradía para mantener los gastos que para su mantenimiento se necesitan y para los monumentos que se levantan el jueves Santo, donde llegan a arder más de mil cuatrocientas luces y para la procesión del Jueves de Hábeas Christi.

Iglesia Parroquial de los Naturales

Esta construida en el atrio cementerio y es la parroquia de los indios, bajo la advocación del Señor San José, es de tres naves, sirve para la atención de los naturales y existe en ella seis cofradías, con sus rentas correspondientes. Tiene sus retablos barrocos también en los altares colaterales.

El primer templo católico levantado en la ciudad de Querétaro, a un lado del actual, se ha querido adjudicar a la parroquia de indios, después de la secularización de la parroquia en 1759, fue cedida a la Cofradía de los Hermanos del Cordón.

Creo que se pasa por alto La Capilla Abierta que debió de dar al atrio Panteón, las capillas pozas, por ser parte de la ritualidad mesoamericana, tanto el culto en espacios abiertos y las procesiones.

Esta primer templo del conjunto franciscano fue en parte destruida cuando se quiso continuar la calle de Madero con cinco de Mayo, pasando sobre el colateral o crucero de la iglesia actual y del primer templo, que al levantarse el existente pudiera haber quedado al servicio de la población india.

Capilla de la Tercera Orden:

Se encuentra en el atrio cementerio esta hermosa capilla construida en 1634, esta iglesia es de alta calidad que puede competir con cualquiera y la mantienen los principales de la población de esta ciudad de Querétaro. Allí existe una imagen de Jesús Nazareno, obra del fraile Sebastián Gallegos y que tiene una gran veneración entre los indios.

Esta imagen tiene un hermoso retablo y mucho adorno y la sacan en procesión para el rezo del Vía crucis, Su culto no se pude decir cuando comenzó pero para 1745 era ya muy antiguo.

El retablo mayor de esta capilla fue realizado por Pedro de Rojas, hubo un nuevo retablo de cal y canto de Mariano Paz, la escultura fue obra de Mariano Perrusquía y la pintura del maestro Astudillo. Esta capilla fue destruida en el siglo XlX por las leyes de reforma.

Capilla de La Santa Casa de Loreto

Se encuentra también en el atrio cementerio del conjunto franciscano, esta capilla tiene una imagen trasuntada de la del colegio de San Gregorio de México. Tiene un trono de plata al martillo, con gran cantidad de espejos y preciosos retablos. Esta casa lauretana esta bajo la Bóveda de un templo que la cubre y se estrenó en 1694.

Capilla y Santuario del Santo Cristo de San Benito

Enfrente de la capilla de Loreto se encuentra esta capilla de la milagrosa imagen del Cristo de San Benito y que es obra del escultor y fraile, Sebastián Gallegos y se fabricó la capilla a expensas del Alférez Real, José de Urtiaga Salazar y La Parra.

La capilla es toda de cal y piedra, con bóvedas sobre arcos y pilastras de cantería, cimborrio y crucero. Sus retablos están hechos con abundancia de láminas y espejos y a la moderna, con estípites y en el centro un admirable nicho, con vidrieras adornadas de perlas, diamantes y otras joyas más.

El santuario está adornado por los propios franciscanos, por limosnas y por la propia Cofradía. El Cristo de San Benito esta colocado en un nicho de cristal, su culto está principalmente en manos de sus mayordomos y del Juez eclesiástico.

Esta capilla y las otras del atrio fueron destruidas poco a poco y con motivo de las leyes de reforma por el año de 1864 en adelante, hasta cambiar el panorama del centro de la ciudad.

La conquista espiritual de La Sierra Gorda, parte de la historia de la Iglesia en Querétaro

La Conquista espiritual de la Sierra Gorda

Las Misiones Pames de la Sierra Gorda Queretana

En una de las reservas de la biosfera más hermosas que existen, con una abundante riqueza cultural y ecológica, entre cañones, ríos, selvas, bosques, montañas y desiertos, entre una flora y fauna majestuosa surgen los tres mil años de cultura mesoamericana rematando con las cinco misiones pames:
La de Nuestro Señor Santiago de Jalpan
La de Nuestra Señora de La Luz de Tancoyol.
La de Nuestra Señora de Las Aguas de Landa
La del Señor San Miguel de Concá.
La de San Francisco de Tilaco
El mundo concebido por los pames e interpretado al modo occidental al construir las misiones de la Sierra Gorda, solo las podemos interpretar en las fachadas, el reducto que nos dejaron para concebir la fantasía de los artistas serranos de Querétaro

La conquista espiritual de La Sierra Gorda, fue una de las más difíciles y prolongadas en el contexto histórico de la invasión española u occidental, en el continente y se dio en una región en estado de guerra, entre la civilización nómada del semidesierto y la civilización serrana, contra la milicia española, colonizadores y misioneros.

Es importante tener en cuenta que “Las misiones” eran decisivas para la penetración y ocupación de los territorios, así como para la integración socio cultural de los pueblos conquistados.

Los objetivos de evangelización y educación de los “indígenas” eran compartidos por las diversas órdenes religiosas y por el clero secular, las variantes se daban en las estrategias y metodologías, para la congregación y reducción de los pueblos de este continente.

Entre los exponentes de estos principios normativos se pueden citar al jesuita Joseph de Acosta y al franciscano Fray Isidoro de Puertollano, entre otros.

Es sabido que a la llegada de los llamados “Los Doce” misioneros franciscanos a mesoamérica, se establecieron en Texcoco, Tlaxcala, Huejotzingo y México, de este último lugar dependían Cuatitlán, Tula y Jilotepec, a su vez de esta última población giraban, Huichapan, Actopan, El Mezquital, San Juan Del Río y Querétaro.

Para entrar al territorio norte que hoy forma parte del estado de Querétaro, habitado principalmente por Jonaces y Pames, los franciscanos fundaron en las cercanías las misiones de Huichapan, Cadereyta, Tolimán, Xichú y Río Verde.

Los agustinos en sus intentos de penetrar la zona de los Chichimecas, fundaron las misiones de Xilitla y Yuriria a partir de 1570, además de Ixmiquilpan, Metztitlan y Huejutla.

Se tiene como la primera incursión franciscana en territorio queretano allá por 1532, por Fray Andrés de Olmos en las poblaciones de Jalpan y Tancoyol, pueblos tributarios de Oxtipa, asiento de huastecos y mexicas, pero rodeados de Jonaces y Pames.

El método agustino, según Solís de la Torre, se caracterizó por el respeto a la idiosincrasia de los pueblos jonaces y pames y tratándolos de llevar a la civilización cristiana lentamente, cosa contraria a los proyectos de los invasores españoles en general y a las otras órdenes que incursionaron en la región

Según Lino Gómez Canedo el primer misionero agustino que penetró en la región de la Sierra Gorda queretana, fue Fray Lucas de los Ángeles en 1601, visitando Concá, Ahuacatlán, Jalpan y Tancoyol, abandonando la región en 1609, debido a la agresividad de los jonaces.

Los dominicos incursionaron en el semidesierto queretano a partir de 1688 encabezados por el fraile Felipe Galindo, después obispo de Guadalajara.

La Sierra Gorda es un territorio con abundancia de minerales, que fue aprovechada suficientemente por los habitantes inmemoriales de esas tierras, principalmente el cinabrio y el almagre. Para su obtención se explotaron numerosas minas y se establecieron numerosas comunidades, se calcula alrededor de 500 y algunas de gran tamaño como las que conocemos como Ranas, Toluquilla y Quirimbal.

En 1945, Eduardo Noriega, daba a conocer la construcción de templos, juegos de pelota y muros de contención, existentes en la zona, con nexos culturales con Tula, Teotihuacan y Tajín.

Estas ciudades mesoamericanas, según Margarita Velasco, fueron construidas en la parte alta de las montañas, con ubicación estratégica que les permitiera controlar la circulación de personas y recursos naturales.

Se calcula que estos asentamientos tuvieron su mayor esplendor entre los siglos lV y XlV, de la era cristiana y que comerciaron con las regiones de Tula, Río Verde, La Huasteca, Los Purépechas y los Otomíes en los ahora estados de Michoacán e Hidalgo y las dos costas, tanto la del Pacífico como la del Golfo de México.

Jaime Nieto habla de los jonaces como especialistas del semidesierto queretano, ya que la sobrevivencia en esas tierras, requiere de un alto conocimiento del lugar y sus formas de subsistencia, aclarando el gran uso que hicieron del maguey, la tuna y el mezquite

En la planicie del ahora San Juan Del Río, antigua tierra Blanca de Chichimecas, se habla por medio de las exploraciones arqueológicas de una ocupación desde el preclásico hasta el post clásico, ejemplificando al inicio con las localidades de La estancia, El Rosario, pero sobre todo el Barrio de La Cruz, con población urbana, viviendas, diversidad del trabajo y centros ceremoniales y una marcada influencia de la cultura de Chupícuaro, pasando posteriormente por la de Teotihuacan y Tula.

Según un estudio de José Luis De La Vega, nos dice que las entradas de las minas sirvieron a los jonaces de cementerios y que los cráneos eran pintados con cinabrio, resaltando con ello la importancia de la obtención del cinabrio, para ellos y el resto de mesoamérica, resaltando la existencia de más de 2000 bocaminas, la intensidad del trabajo y la calidad del mineral, mostrándonos la demanda generada por los pueblos con quienes comerciaban.

Según Marta Eugenia García Ugarte la región del semidesierto y la Sierra Gorda, con excepción de Tolimán, se mantuvo fuera del control español, hasta la guerra a sangre y fuego, encabezada por José de Escandón, en 1744.

Los misioneros salidos del Colegio de Propaganda Fide de San Fernando en la ciudad de México fueron quienes finalmente lograron por un tiempo fundar las cinco famosas misiones de la Sierra Gorda.

Se atribuye al fraile Pérez de Mezquia las primeras experiencias misionales con Fray Junípero Serra, venido también del Colegio de San Fernando a esta sierra en junio de 1750.

La Villa de Cadereyta solo pudo ser ocupada hasta el siglo XVll, debido a una campaña militar que propició el establecimiento de colonias militares para el resguardo de las empresas mineras, agrícolas y ganaderas de los españoles.

“Los indios se excusan y se resisten…”.
Dice Fray Lucas Cabeza de Vaca en 1743

La edificación de templos era y debería ser el símbolo del establecimiento definitivo del cristianismo y la colonización y en palabra de los conquistadores tanto materiales como espirituales señalan “Las iglesias dan forma a los pueblos”.

Los Pames no tuvieron papel secundario o de peones, sino que participaron activamente. ”He oído decir a un albañil, excelente artífice que le fabricó la iglesia de la misión porque instruyendo a alguno de los mecos, por su grande aplicación a los oficios de albañil, carpinteros, herreros, pintores, doradores, pintores…”. Los indios aprendieron rápidamente los oficios necesarios.

Los templos quedaron edificados al estilo del siglo XVl, con su arco de entrada, atrio – cementerio, capillas pozas, capilla abierta, templo y dentro de él, capillas devocionales, torres, escultura, pintura, se labraron retablos dorados, altares colaterales, coro y cajas de órgano. Púlpitos, confesionarios y muebles litúrgicos.

También se elaboraron frescos con motivos de conchas y encortinados, de tal suerte que los indios entraban a un verdadero palacio lleno de luces y colores, perfumado por el incienso, alegrado por los cantos y colmado de flores.

Los frailes supieron incorporar los casi tres mil años de civilización Mesoamericana, en un tiempo récord a la civilización europea, logrando un barroco mexicano o pame, orgullo hasta la fecha de nuestro estado. Son obras que se ajustan al paisaje y al ambiente espiritual de la zona, no imitaciones de otros trabajos.

Estas obras realizadas de 1750 a 1770, fueron abandonadas por los indios pames mientras eran ocupadas por los españoles, criollos y soldados, quienes vinieron a ocupar las antiguas misiones pames.

Cronología

• 1526.- Conín y Nicolás de San Luis de Montañez fundan la Ciudad de San Juan del Río
• 1527.- Fernando de Tapia y Hernán Pérez de Bocanegra fundan la Ciudad de Querétaro. El mismo año se establece Jalpan por Nuño de Guzmán.
• 1533.- Santiago de los Valles de Oxitipa son fundados por el Gobernador de la Región, Nuño de Guzmán. Pasa a encomienda de Francisco Barrón de 1538 a 1570.
• 1555.- Se funda la Misión de Xilitla por Fray Alonso de Veracruz de la Provincia de San Agustín. Desde este lugar visitaba a los de su misma orden en el Valle de Tilazo, que serían segregados para formar junto con otras rancherías la Misión Fernandina de San Francisco de de Tilazo.
• 1568-1585.- durante el virreinato de Martín Enríquez se establece el presidio de Jalpan.
• 1597.- Fray Francisco de Buendía y Alonso de Formicedo, Franciscanos de la Provincia del Santo Evangelio atendían a Escanela desde Jiliapan.
• 1601.- El fraile michoacano Lucas de los Ángeles visita las misiones de Concá, Ahuacatlán, Escanela, Jalpan y Tancoyol. Es probable que durante la expedición fundó los puestos misionales de San Juan Tetla, Asiento de Gatos, San Cristóbal, San Miguel y otras misionjhes que hubieron sido abandonadas en 1609 por la obstinación de los indios Jonaces.
• 1626.- Visita la Misión de Concá otro padre michoacano, Fray Alonso de Rebollo (1676-1677. Presencia Agustina en los enclaves misionales de Jalpan, Concá y Barranca)
• 1683.- Fray Antonio de Llinás, de propaganda Fide, funda el Colegio de la Santa Cruz.
• 1743.- El teniente de Capitán Genera, José Escandón y los Fernandinos Ortiz de Velasco y José García vistan las misiones serranas, haciendo una detallada y completa inspección del estado en que se encuentran. En Febrero del mismo año, Escandón firma en Querétaro el informe pormenorizado sobre su visita, concretando las propuestas para su reorganización.
• 1744.- Es aprobado el Plan de Escandón, ordenando al virrey que se lleve a cabo. El Colegio de San Fernando acepta posteriormente la administración de las cinco misiones que se establecerían en la parte central de la Sierra; Jalpan, Concá, Landa, Tilaco y Tancoyol. Después de este acto, Escandón parte a la región serrana, viajando con Fray Pedro Pérez de Mezquía declaran formalmente fundada la Misión de Santiago de Jalpan, que entregan renuentemente al agustino Lucas Cabeza de Vaca.

Nombran Gobernador de los indios al intérprete Baltasar Coronel, descendiente de de pames y mexicanos. Al frente de la Misión quedan dos sacerdotes misioneros y un hermano lego. Poco tiempo después se funda la Misión de San Miguel de Concá, en presencia de las mismas autoridades, dejando a su cargo a dos sacerdotes y a un hermano lego.
• 1744.- En Abril se establece la Misión de la Purísima Concepción en el paraje conocido como Agua de Landa, con indios mecos pames de las rancherías de Tongo, Peácola y Matzacintla, quedando como ministros los frailes José de Castaño y José de Sierpe. Un mes después se establece la Misión de San Francisco de Tilaco, con indios mecos de la Ranchería de Lobo, sujetos a la Misión Agustina de Xilitla. Escandón da posesión al Teniente de protector Vicente de Perrusquía, así como de los jacales que funcionaban como iglesia y convento, contabilizando 204 familias dando un total de 749 personas. A su cargo quedaban los frailes misioneros Juan Escudero y Mariano José Farfán. La última Misión del grupo, Tancoyol, se establece bajo el título de Nuestra Señora de la Luz. Habitaban 218 familias dando un total de 218 familias con una población de 643 indios mecos pames. Quedan como misioneros guardianes Fray Domingo de Arroyabe y Lucas Ladrón de Guevara, traídos dos años atr´s por el padre Mezquía.
• 1746-1747.- Dos graves epidemias virales diezman a los indios congregados en las Misiones; solo en Tilaco murieron más de 200 personas, entre ellas dos misioneros.
• 1747.- Escandón hace elogios en su informe sobre la labor realizada por los misioneros Fernandinos, quienes en sólo 2 años y medio habían hecho de las misiones a su cargo, auténticos pueblos.
• 1748.- En el Saucillo, Escandónfunda Villa de los Españoles.
• 1776.- Fray Guadalupe Soriano funda la Misión de la Purísima Concepción en Bucareli, siendo hasta 1798 con la aparición del primer vicario Don José Ignacio Jordán.

Misión de Nuestro Señor
Santiago de Jalpan

Jalpan que quiere decir “Sobre la arena del cerro”

Un reloj ocupa actualmente el lugar de honor en la fachada, sustituye a la escultura del patrón, el Señor Santiago El Mayor, ya que el cacique Rafael Olvera en 1898 lo sustituyó por un reloj público.

Los Pames construyeron un templo que había de ser la sede principal de la nueva fe. El Convento, el templo con su fachada, la capilla del Santo Sepulcro, el bautisterio, los retablos, debían conservar viva la fe, defenderla, protegerla y robustecerla.

Su basamento tiene una águila hispano mexicana en ambos lados de la entrada, inmediatamente un friso con flores y guirnaldas, cuatro granadas en las bases de arranque de las columnas estípites, entre las que hay dos nichos, es el primer cuerpo, donde se admiran a Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís y a los lados de la magnífica concha que enmarca el portón de entrada se encuentran a los apóstoles Pedro y Pablo, pilares de la Iglesia y está rematada por el escudo franciscano.

Una cornisa divide el segundo cuerpo, donde en el centro la ventana que ilumina el coro en forma octagonal y una cortina descubierta da paso a ambos lados a cuatro columnas estípites y a dos nichos, donde están las imágenes tanto de la Virgen del Pilar como la Virgen de Guadalupe, al centro el nicho encortinado con el reloj en el medio y remata con dos águilas.

La torre es de dos cuerpos con arcos de medio punto con columnas salomónicas y almenas barrocas con un remate en forma de poliedro prismático. Se estima fue erigida en 1750, siendo la primera y la que le tocó a Fray Junípero Serra. Ángeles, pámpanos, follajes y flores acompañan a esta fachada.

“…El mayor milagro que Dios hiciera durante la conquista fue que los pames amaran desde entonces a una religión que los bárbaros españoles les trajeron en la punta de la espada y la boca del cañón…”

Misión de Nuestra Señora de
Las Aguas de Landa

Landa quiere decir lugar cenegoso

El detalle arquitectónico más sugestivo de esta fachada, son los nichos en los estípites, que pertenecen a la última modalidad del barroco mexicano, donde abriga de manera simbólica a los cuatro santos franciscanos llamados columnas de la observancia.

Landa señala el final de la conquista de la Sierra Gorda. Representan a Cristo, La Virgen, Los arcángeles en San Miguel, los apóstoles en Pedro y Pablo, los mártires, los monjes y los escritores. Dejaron un testimonio imperecedero de la evangelización franciscana.

La fachada tiene tres cuerpos y un remate, en el basamento no hay ningún motivo ornamental. En el primer cuerpo la puerta de entrada tiene un arco de medio punto y en los lados cuatro columnas estípites barrocas y en las entrecalles dos nichos donde aparecen Santo Domingo y San Francisco, ambos con banderines y sus respectivos escudos de las órdenes por ellos fundadas.

En las cuatro columnas estípites se abren a la mitad para dar cabida a sendos nichos donde resaltan los santos franciscanos, llamados columnas de la observancia: Jacobo de la Marca, Bernardino de Siena, Juan Capistrano y Alberto de Sarzana.

Sobre la columna que enmarca la puerta de entrada y rematándola aparece una hermosa inmaculada concepción con florones en la parte inferior y en la superior cortinajes abiertos por dos ángeles y otros dos con turiferarios en forma de adoración.

En el segundo cuerpo separadas del primero por una cornisa aparecen cuatro columnas que en sus entrecalles dan paso a los nichos que guardan las esculturas de San Pedro y San Pablo, en el centro una ventana octagonal rica en simbolismos, donde en sobrerelieve y en forma sedente, frente a mesas con paño aparecen el teólogo Juan Duns Scoto y la vidente Sor María de Jesús de Agreda, también a ambos lados se ven los escudos de la orden y ángeles escuchando las voces del coro.

En el tercer cuerpo aparecen otras cuatro columnas que en el medio dan cabida a cuatro sirenas, en las entrecalles aparecen los nichos que guardan a San Esteban de Zaragoza y a San Vicente de Jerusalén, también encontraremos dos medallones de la vida de Jesús, uno con la entrada triunfal al Jerusalén y otro de la flagelación, en el centro el mártir San Lorenzo de Huesca.

Remata la fachada una escultura de San Miguel Arcángel, la torre es de dos cuerpos, con columnas estriadas y un remate cónico.

Misión del Señor San Miguel de Concá

Concá quiere decir lugar de ranas

La trinidad, tema principal de la fachada, tan fundamental en la teología católica, era uno de los dogmas más difíciles de exponer a los naturales, que confunden a la Trinidad con la divina providencia.

Aparece dentro de la fachada un conejo, símbolo inequívoco de la mitología prehispánica y que Jacques Soustille, nos dice que aparece en los códices como la alternancia de las estaciones y la vegetación.

Concá es el más pequeño de los cinco templos, el más macizo y el menos espiritualizado y el menos lírico, en su fachada. La originalidad de Concá es saber sabido subordinar el patrón de la iglesia, San Miguel y una noción teológica fundamental, materia del credo católico: La Trinidad.

Tiene un marco de entrada elíptico rebajado y compuesto, a su lado cuatro columnas dóricas mixturadas y en sus entrecalles a San Francisco y a otro santo, por su mutilación no identificado.

En el segundo cuerpo aparecen cuatro columnas salomónicas adornadas con racimos de uvas en sus entrecalles dos nichos uno para el rey San Fernando y otro para San Roque, ambos de la orden tercera de San Francisco.

Sobre la puerta se ve una cornisa mixtilínea que remata en el centro con armoniosos róleos, que dan nacimiento a una ménsula decorada con hojas de acanto que sostienen el escudo franciscano en el que parece se clavan un cetro y una espada, enmarcado todo con el cordón franciscano aunado rematan dos ángeles sosteniendo una corona, apareciendo la ventana del coro donde dos ángeles descorren una cortina.

Remata esta portada una trinidad “herética”, donde las tres divinas personas en edad joven, están en actitud de diálogo, sentadas sobre el mundo.

En los márgenes de la portada hay dos contrafuertes que coronados por columnas, donde aparecen dos changos de origen mitológico prehispánico.

La torre es de un solo cuerpo con columnas pareadas, con arcos de medio punto y almena en la parte superior, rematando con un cupulín

Misión de Nuestra Señora de
La Luz de Tancoyol

Tancoyol quiere decir lugar de coyoles.

El nicho que ocupa el sitio de honor en la fachada de Tancoyol, esta vacío y descabezadas las imágenes de San Pedro y San Pablo, se trata indudablemente de un acto premeditado, de cuyo dato no tengo referencia probada.

Una hermosa cruz debió de existir en el remate de la fachada en donde dos ángeles la inciensan, por ahora existe una de madera, es posible que se trate de la exaltación de la Santa Cruz, cuya liturgia es el 14 de septiembre.

Vamos a encontrar una capilla abierta, y cruces como, la Cruz de Calatrava, emblema dominico y la Cruz de Jerusalén, emblema franciscano y otra de madera que sustituye a la que estaba en el nicho principal. Esta fachada deja en claro que para el catolicismo la cruz es señal de la redención del género humano.

La fachada de Tancoyol ya no pugna por nada, se desentiende de esta vida y se plantea el problema angustioso de la salvación. Se accede al templo por una escalinata de cinco peldaños, en el basamento y como decoración en relieve dos floreros entre las bases de las columnas y en la entre calle hay dos nichos de arcos conopiales adornados por el cordón franciscano, sin nudos, columnas dóricas estilizadas y preciosas repisas, donde están colocados Pedro y Pablo.

La entrada tiene un arco de medio punto y a los lados los escudos franciscanos. Entre el primer y segundo cuerpo hay dos cornisas que limitan un hermoso friso decorado con flores que se interrumpe en el centro para dejar espacio al nicho que una vez albergara a la Virgen de La Luz En el segundo cuerpo en las entrecalles que dejan las columnas, existen dos nichos de arcos lobulados, con conchas, columnas salomónicas y repisones decorados uno para San Joaquín y otro para la señora Santa Ana, en el nicho vacío dos ángeles recorren una hermosa cortina.

Entre el segundo y tercer cuerpo hay cornisa y friso, lo mismo que cuatro columnas, dos nichos con arcos de medio punto, repisas que sostienen a San Antonio de Padua y a San Roque.

En el arco que limita la ventana del coro se encuentra un relieve, que recuerda el momento en que San Francisco sufrió la estigmatización de las llagas de Jesús aparece Fray León, testigo del suceso, del lado izquierdo y del derecho se encuentra un árbol.

En el remate un nicho en forma de cruz y de cada lado la Cruz de Calatrava y la Cruz de Jerusalén, la torre tiene dos cuerpos y un remate. En los márgenes de cada lado de la fachada aparecen follajes, ángeles y símbolos de la pasión.

Misión de Nuestro Padre
San Francisco de Tilaco

Tilaco quiere decir “en el agua negra”.

Es la única que conserva su atrio de tres entradas, cruz atrial, capillas pozas, capilla abierta.
El barroco de Tilaco es toda vitalidad, su fachada es pequeña y más de alguno la ha llamado risueña y encantadora.

En su fachada en la medida en que uno asciende la vista, se multiplican los ángeles, las flores, el follaje, los pámpanos, el decorado hasta volverse un jardín. Del escudo franciscano formado por la mano llagada de Cristo y la de San Francisco desciende el Espíritu Santo en forma de paloma.

Consta la fachada de tres cuerpos, del basamento sobresalen los pedestales que soportan las cuatro columnas salomónicas con remates corintios, con bellas hornacinas y arcos lobulados y ménsulas alargadas donde descansan San Pedro y San Pablo.

La puerta de acceso tiene un arco de medio punto formado por una concha delicada, los ángeles limitan el encuadramiento de esta entrada y aparecen dos querubines.

Del primero al segundo cuerpo hay un friso y cuatro sirenas con oficio de cariátides, sostienen las columnas estípites del segundo cuerpo, que enmarcan otros dos nichos con arcos de medio punto decorados con conchas, columnas dóricas y repisas, uno para la Inmaculada Concepción y otro para San José con el Niño.

Al centro del segundo cuerpo aparece la ventana del coro en forma de concha y con una hermosísima cortina que la abren dos robustos ángeles y dos ángeles ofrecen racimos de pámpanos.

En el tercer cuerpo hay dos plintos en los extremos con águilas que sirven de zócalo a los ángeles y al centro surgen dos columnas estípites formando el balcón donde aparece San Francisco contemplando el hermoso Valle de Tilaco, donde cuatro ángeles musicantes completan el ambiente. Remata un jarrón.

Tiene una torre de tres cuerpos y remate.

Si en Querétaro a alguien se le debe reconocimiento es a Eduardo Loarca Castillo

El mensaje

Eduardo Loarca Castillo

Hablar de este personaje, ubicado en el tiempo, al final del siglo y del milenio, aunque muchos pudieran opinar lo contrario, es difícil, pero siempre una tarea feliz, que ahora me propongo. Nació en mí este sentimiento de gratitud, la tarde del primer viernes de diciembre, cuando la puerta de su casa, a medio abrir, dejaba ver una figura para mí, de grato recuerdo, la del Maestro, el profe. Loarca.

Para entonces el maestro Aurelio Olvera, Yeyo, con palabras entre cortadas por la emoción, dejaba caer una especie de testamento sobre el gentío que colmaba la Plaza Mariano De Las Casas, eran las palabras de quien guarda para los habitantes del barrio de los Jauleros, su barrio: amor, respeto y admiración.

El gran músico y ahora actual Presidente del patronato de las fiestas de Querétaro, haciendo suyo el mensaje enviado por otro también gran músico, el Profe. Loarca ya en su ancianidad, dijo: “Nunca más la discordia, sino la concordia, ahora que vivimos tiempos difíciles, a lo ancho y largo de nuestra querida patria”.

¿Quien no ha visto al Profe Loarca entregarse de tiempo completo al servicio de su comunidad, escribir incansablemente, dirigir el coro de los niños del conservatorio en Catedral, como un maestro de primaria, y al finalizar, darles de su cartera, un billete de a diez pesos a cada uno, aparte de hacer de ellos unos magníficos músicos para gloria de Querétaro y provecho de ellos mismos.?

Las palabras del Cronista de la Ciudad, del Director de la Escuela de Música Sacra y el Conservatorio Guadalupe Velázquez, el periodista, el escritor, el hombre de valores, el Director del Museo Regional seguían calando en el público asistente, sobretodo cuando dijo quien las repetía: “Que la justicia retributiva sea una realidad absoluta…que de todo lo que producimos, los primeros beneficiarios sean quienes lo producen…”

Mientras las luces de los juegos pirotécnicos peleaban con las estrellas, arriba de la cúpula de Santa Rosa De Viterbo y la Filarmónica de Querétaro le hacía el juego a Lupita Pineda y las buñueleras se atareaban con “los guajolotes”. Mi pensamiento se fue a la vida del Maestro, del hombre fácil para la anécdota, el de la palabra sabrosa, Eduardo Loarca Castillo.

Desde que fue profesor de música solamente, hasta el gran esfuerzo realizado en el rescate y decoro del Museo regional de Querétaro, primer paso para el actual rescate del patrimonio arquitectónico de Querétaro, o la obra magna que es dejar un edificio bellísimo y ex profeso para la Escuela de Música Sacra, El Conservatorio, orgullo nacional, o su esfuerzo para erigir el Panteón de los hombres ilustres, en el antiguo panteón de la Cruz, más sus escritos, entre muchas obras más, hacen de este personaje un hombre de visión y de nuestro tiempo.

Correr deprisa al modo de Camacho Guzmán o con el formalismo de Mariano Palacios o Enrique Burgos, o remontarse a las épocas de Calzada o González Cosío, efímeros, como toda autoridad, mientras él permanece en su tarea de dejar un Querétaro mejor, buscando a decir de las palabras dichas en su nombre, esa noche de reinas y de cabezas coronadas, “ Que el Apocalipsis de la guerra que se cierne por todo el mundo se frustre..”

El mensaje caló hondo, como el frío de esa noche en el auditorio, seguía diciendo el de la palabra a nombre del Cronista ausente al menos unos metros, – miraba desde la puerta de su casa, como a escondidas – : “ Todo lo tendremos, sí todos como un solo hombre luchamos…antes de que sea tarde…” Era el profesor Loarca en su mejor momento, el más lúcido y en la mejor oportunidad, al finalizar el siglo, el milenio y cuando todo parece derrumbarse en esta patria nuestra.

La sensibilidad y el modo en este hombre de nuestro tiempo, ya es poco común, nadie quiere dejar de ser para servir, ser el primero es el esfuerzo siempre más fácil, que ser el último sin dejar de ser el mejor, a escondidas, sirviendo sin que nadie lo note.

Quién no recuerda su figura por las calles de la ciudad, en todas partes, en las grandes ocasiones y en las no tan grandes, siempre en la búsqueda y en la lucha por mejorar el entorno

Tarde memorable aquella, recuerdo, cuando aceptó ante el Cabildo de la Ciudad su responsabilidad de ser El Cronista, ya veía el Querétaro que ahora contemplamos, lo dibujó en sus palabras y proyectos de trabajo. No pensaba, me imagino, en ese momento, cuando hurgaba las bodegas del museo, su museo, para reconstruir los cristos rotos o las pinturas deterioradas por el paso de los siglos y que fue rescatando de una en una.

A su instancia creó la Universidad de Querétaro la escuela de restauración, El Maestro Germán Patiño ocupó el lugar que dentro de la sociedad Queretana le tocaba desde aquel 1936 en que abrió un museo para los Queretanos, lo mismo que rescatara en el tiempo al benefactor Juan Caballero y Osio en libro y en estatua, o su complicidad con el gran pintor Agustín Rivera al reconstruir la mesa taraceada de los franciscanos, arrumbada por aquel entonces en la Capilla de indios del Cerrito, “Nuestra Señora De La Merced” y ahora en la sala magna del Museo De Historia y Antropología.

No ha visto todavía el Maestro Eduardo Loarca ver coronados su esfuerzos al lograr en el ex claustro del Real Colegio y Beaterio de Santa Rosa de Viterbo, un museo de arte sacro, tan necesario en la ciudad por la abundancia de obra de primerísima calidad. que debe quedar a resguardo y para la admiración de propios y extraños.

El profe. Loarca esta inscrito junto a los nombres de los Músicos Queretanos: Guadalupe Velázquez, Cirilo Conejo o Agustín González, entre los cronistas Guadalupe Ramírez o Valentín Frías o los historiadores como Manuel Septién y Esteban Arroyo.

Es importante verlo y escucharlo platicar cuando aquel presidente municipal de Querétaro, Ricardo Rangel, comenzó a blanquear todos los templos de la ciudad y adecentar las escalinatas de Catedral o San Agustín o como aquel solar frente a Santa Rosa se convirtió en la actual plaza Mariano De Las Casas o narrar como el Gobernador Camacho desalojó a los comerciantes que ocupaban las accesorias del actual Museo de Historia.

“…La tranquilidad en el orden…” pide Eduardo Loarca a los Queretanos la noche del primer viernes de diciembre cuando se prenden las luces del árbol de Navidad y el alumbrado público y sale el Carro del Anuncio y la reina es coronada y Querétaro se viste de fiesta, El Maestro alerta al pueblo y al gobierno, la autoridad esta presente, de los riesgos que estamos corriendo y da la receta para enmendar el camino.

Durante un bautizo muy concurrido y ante la oposición del cura del lugar entonó el “ Te Deum” y fue seguido por el Maestro Aurelio y los del coro y el pueblo, no permitiendo que se pierda la tradición en aras del modernismo sin valores o sustituciones no válidas.

La Sierra Gorda Queretana lo conoce, porque lo ha escuchado cuando junto a los “importantes” habla de las “Misiones”, los bellos templos levantados por los indios a instancias de Junípero Serra, donde los indios Queretanos mostraron sus habilidades desde entonces para el arte.

Monique o Gómez Canedo se quedan cortos ante el entusiasmo del Maestro al hablar del estuco vuelto movimiento e imaginación en las fachadas barrocas de éstas misiones queretanas que han abierto nuestro estado al mundo y a la admiración.

El Profe.. Loarca, esta noche de coronación se queda en su casa con la puerta media abierta, mientras el castillo se vuelve universo y llena el cielo de estrellas y todos dejamos de mirarnos para volver la vista, como pocas veces en la vida, al cielo, del que el Maestro nos invita a recordar las palabras del ” Niño de Belén .. Gloria a Dios en los cielos…”

La mujeres vestidas de blanco de cabeza a pies ofrecen buñuelos, enchiladas placeras, atole y tamales, guajolotes y los ponches, mientras la gente se dispersa y alguien por ahí se va pensando en el mensaje de Loarca Castillo forma y síntesis del barroco universal, mezcla india y europea.

José Félix Zavala.

“La Huasteca está de luto ya murió su huapanguero” lamentamos la muerte de Don Fortunato. Texto de Agustín Escobar Ledesma

La huasteca está de luto
se murió su huapanguero.
Ya no se oye aquel falsete
que es el alma del trovero.

El día de hoy, martes 8 de marzo de 2011, falleció en un accidente automovilístico, Fortunato Ramírez Camacho, uno de los mejores músicos huastecos de la Sierra Gorda queretana, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005, en el rubro de Artes y Tradiciones Populares.
Descanse en paz don Nato.

IN MEMORIAM
FORTUNATO RAMÍREZ CAMACHO (1935-2011)*
Agustín Escobar Ledesma

Fortunato Ramírez Camacho, hijo natural del son huasteco nació en el año de 1935 en El Puerto Colorado, Pinal de Amoles, municipio serrano de Querétaro. Siendo todavía niño, su familia emigró a El Lindero, pequeña comunidad perteneciente a Jalpan, corazón de la Sierra Gorda de Querétaro. Fortunato apenas tuvo fuerzas, guiado por su padre, empezó a cultivar la tierra, la música y la poesía puesto que su padre tocaba el violín, creciendo entre notas musicales y esbeltas cañas de maíz. Mientras su papá uncía la yunta para barbechar, Fortunato confeccionaba sus propios instrumentos musicales con palos de mocoque.
En la adolescencia acompañó a su progenitor con la quinta huapanguera durante algunos años pero después fue iniciado por el músico Simón Castillo en el violín para formar, tiempo después, su propio trío de huapango.

Los dragones de Fortunato

El origen del nombre de su trío, “Fortunato y sus cometas”, Fortunato lo comenta con mucha jocosidad como es su estilo. Inicialmente Francisco Cabrera (q.e.p.d.) y Francisco Trejo Mejía, exsecretario del ayuntamiento de Jalpan, amigos de Fortunato, bautizaron, a petición del interesado, al trío con el que recién había formado. Su amigos sugirieron que denominaran al grupo como “Fortunato y sus dragones” porque tanto el jaranero como el de la quinta eran muy jetones, decían que de tan jetones que estaban parecían dragones, por eso le pusieron ese nombre. Por supuesto que los dragones se molestaron, no les gustó, en vista de lo cual, buscaron un segundo nombre para el trío y, como los dos músicos también eran gorditos y siempre andaban alrededor de Fortunato, decidieron ponerle “Fortunato y sus cometas”, fueron sus músicos originales, mucha gente ha pasado y se ha formado con Fortunato, el nombre del grupo tiene por lo menos 35 años, aunque Fortunato cumplió en abril de 2004, cincuenta años de violinista.

La escuela de Fortunato

Fortunato es un elemento fundamental en este proceso cultural de la Sierra Gorda queretana y en esa relación histórica que tiene con la huasteca. Su influencia en la región es amplia, la gente lo conoce en Tamaulipas, Veracruz, Hidalgo, lo que es la zona huasteca. Ha sido el impulsor del trío Los Jilgueros; Proceso Sánchez, Perfecto López y Abraham Hernández Tadeo quienes, han sido, de una o de otra manera, sus discípulos. Perfecto López comenta que cuando era niño, cuando cursaba la educación primaria en Valle Verde, narra que más de una vez su maestro lo sacó del salón de clases porque lo encontraba dibujando músicos, músicos panzones con instrumentos huastecos y, en el recreo, junto con sus compañeritos de clase armaban sus propios instrumentos y se ponían a tocar; prendían velitas como si fuera una velación y se ponían dizque a tocar. También escuchaba un disco viejo de Fortunato que sus papás tenían en casa. Otro caso similar fue el de Proceso Sánchez, oriundo de La Joyas, Bucareli, comunidad perteneciente al municipio de Pinal de Amoles, cuya referencia inmediata fue la música de Fortunato Ramírez Camacho.

Canto a lo divino

La música huasteca es alegre, dicharachera, festiva, tal y como son los serranos. La personalidad de Fortunato Ramírez Camacho cuadra a la perfección dentro de esta clasificación. Es tanta la alegría por la vida que, incluso, esta no desaparece ante la presencia de la muerte. También hay música para los santos, las vírgenes y para los difuntos. El músico cuenta que cuando apenas comenzaba en el oficio, le tocó a un difunto pero se puso tan nervioso que pensó que si no le gustaba, seguramente el muerto se iba a salir del cajón para reclamar por las malas notas. Ahora, después de cincuenta años en el oficio ya no se pone nervioso ante los muertos, ante los angelitos y menos ante los que andan vivitos y coleando.
La música para las divinidades, los difuntos y los angelitos es distinta que la de las fiestas, Fortunato tiene una guitarra que le canta a los angelitos y, cuando se ofrece tocar a la virgen o al Santo Niño, va en busca de otros músicos para que lo acompañen y contrata otro violinista porque son necesarios dos para estas ocasiones:

A los difuntos se les cantan los pasajes de la Pasión de Cristo, se les cantan poesías como las que compone don Guillermo Velázquez. Yo tengo una poesía para difuntos que dice “Cuando mi Jesús murió, la piedras se dividieron, el Orbe se conmovió”, a los angelitos, se les canta de los angelitos. En los ranchos se les cantan a los difuntos Los Alabados, pero ya en las ciudades eso no se usa, se ha perdido ya ni alabanzas se cantan. Yo me acuerdo que en aquellos tiempos toda la gente le cantaba al difunto puras alabanzas y ora ya son puros rezos. En el acompañamiento al panteón, a los angelitos se les tocan minuetes, yo toco todo eso. Los minuetes son para los angelitos, los santos y la virgen.

Canto a lo profano

Fortunato es el autor del huapango “La soledad” y que lo compuso en el año de 1958:

Lo hice pensando en mi mujer que le gusta mucho ir a la iglesia, ese huapango nació andando yo en mis huertas, con mi yunta, se me vino a la mente hacer algo y la letra del primer verso dice:
Si a misa fueres un día no quiero que te confieses

porque no me gustaría que ya lo hagas tantas veces
al cabo que tú eres mía, no es pecado que me beses.

Lo hice pensando en mi esposa que andaba en la iglesia y yo allá con la yunta, el verso sigue:
Triste, triste mi corazón estará por una joven que yo amo que se llama Soledad”.

Muchos ya grabaron ese huapango y dicen que es de ellos, pero no es cierto, yo lo compuse pero no lo registré en derechos de autor, al igual que “La Chiquita”, otro son huasteco que por a’i anda.

*Fortunato Ramírez Camacho, falleció en un lamentable accidente el 8 de Marzo de 2011, descanse en paz. El presente texto forma parte de la propuesta que la Unidad Regional de Culturas Populares-Querétaro, enviara para su candidatura al Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005, en el campo de Artes y Tradiciones Populares, galardón al que se hizo acreedor.

“El Aroma de café y Don Benjamín Núñez Zúñiga” por Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”.

Mario Rodríguez Estrada.- (Mario RE).-

“AL AMIGO ANTES QUE LO HAYAS MENESTER, PRUEBALO”.- J.C. Amat.-

Aromas de café escanciado con gotas de camaradería.-

Mi señor padre, tal vez por su estresante trabajo, telegrafista ferrocarrilero, era un gran consumidor de tazas y tazas de café, calentado cercano al punto de ebullición, con muy poca azúcar y nada de leche…su ejemplo me hizo aficionarme a la tan aromática bebida, acompañada, eso sí, con leche o crema y azúcar o piloncillo en abundancia, lo que me permitía largas jornadas de lectura; para no interrumpirla, dada su frecuente reposición, opté por adquirir recipientes cada vez más grandes, y según la profundidad e interés del libro, no me importaba mucho su temperatura y si su cantidad y buen sabor; sin casi sentirlo me convertí en cafeinómano, con gran alarma de amigos y parientes que me aconsejaban bajarle en su consumo, por corto tiempo trataba de hacerles caso, y a los pocos días volvía a mi antigua práctica de consumo.

Como asiduo visitante a mi cercana Plaza comercial, allá por la calle de Insurgentes Queretanos, debía de pasar por un aromático expendio, llenándose mis pulmones de tan codiciado efluvio, un buen día me atreví a entrar y la buena suerte me hizo conocer a una persona extraordinaria, que con extrema diligencia, atingencia y bonhomía, atendía con pulcritud y elegancia a sus innúmeros clientes, a muchos los llamaba por su nombre, antecediendo un respetuoso Don…Don Juan, Don Pedro, o señor o señora, según el caso…aparte del buen trato, Don BENJAMIN NUÑEZ ZUÑIGA, habla inglés, francés, italiano, latín, latón y hasta acanalado, y no dudo que hasta abarca el esperanto, producto de sus continuos viajes por todos los puntos cardinales del globo terráqueo, lo que le ha dado una gran y amplia cultura, además es musiquero como el que esto escribe, con grandes conocimientos de todos los tipos de ritmos musicales, con los cuales encanta, como moderno flautista de Hamelin a sus parroquianos y amigos…Doña AURORA, su gentil esposa, lo suple a veces para que tome cortos descansos, o lo envía en busca de las deliciosas galletas de tipo alemán, a la cercana San Juan del Río, que liberalmente expenden…Don Benjamín, no solo atiende placenteramente, sino que hace réplica de cualquier plática, ofreciendo, a los que no desean hablar, los periódicos diarios de Queretarín y de mexicalpan de las tunas, lo que personalmente aprovecho antes de pasar revista a mi diaria “Jornada”. A veces coincidimos con su hijo Marco Antonio, experto en música y un verdadero Mago para conectar aparatos, un buen día me lo rapté suplicándole me diese la mano para revisar mis viejos sistemas de sonido, lo que hizo con sabiduría tal que ahora ya ni quiero salir de casa, modernizó y colocó mis artilugios de tal manera, que ahora poseo un sonido celestial, que me transporta a otros mundos.

Dicho lugar se ha convertido en punto de reunión de amigos y conocidos, algunos que no veíamos desde hace largos años; aparte del excelente café degustamos, con discreción y mucho respeto, el paso de algunas de las más connotadas bellezas queretanas, algunas ya de tanto vernos por ahí, nos regalan caritativas y bellas sonrisas, lo que agradecemos desde lo más hondo de nuestros 73 años, a lo que nos da derecho, por pertenecer al Club de admiradores de la quinta edad…Los lunes y jueves nos reunimos con un joven-viejo poeta, ex alumno en la preparatoria de la UAQ, ahora ya jubilado de la misma, y aficionado como el que más, al café de Don Benjamín y sus galletas, José Luis Sierra Salcedo, me soporta la plática y hablamos de España, que conoce como pocos, de literatura, de política, de economía, de las familias de ambos, de nuestros amigos mutuos, de los personajes de Querétaro, de México y a veces hasta de algunos de los mundiales…el café corre liberalmente y la cuenta la pagamos en forma alternada, a veces le hacemos “chapuza” a nuestro “hostess” y me armo con amplia bolsa de bolillos de la cercana tiendota, y así pasan las horas, tratando de componer el mundo…cuando la silla nos empieza a escocer en salva sea la parte, consultamos el reloj y nos despedimos, prometiendo vernos a la “próxima” …en que les platicaré a ustedes cómo llegó el café a nuestro país…por lo pronto se despide su cafetero amigo de “Aquellos tiempos”…Mario RE

Los visitantes de Querétaro dijeron que…

Querétaro

Visto por sus visitantes

“…Querétaro es una ínsula extraña, donde sus silenciosos habitantes han levantado una muralla impenetrable que conserva sus costumbres… esta dividida en dos bandas populosas, en donde el tañido salido de las torres congrega a los fieles en torno a los Cristos trágicos que dan protección…” se dijo de la Ciudad en 1922.
“…Querétaro desde la Cuesta China, se ve de improviso, dando principio al Bajío; San Francisquito emerge entre los organales, mientras parecen afiladas las chimeneas de San José De La Montaña y San Antonio, el Cerro de Pathé esta lleno de garambullos, los caminos a San Pablo, Tlacote, La Cañada y Huimilpan la recortan…” se dijo de la ciudad en 1943.
Muchos y muy importantes han sido los visitantes que a través de los siglos han estado en Querétaro, todos narran lo mismo, sólo que a los lectores de estos tiempos, nos extrañan las descripciones que en algunos párrafos no coinciden con nuestra experiencia, parece que mucho ha cambiado, al mismo tiempo que mucho permanece.
“…es Querétaro hermosa opulenta y amena, hállase situada a la falda de una loma que se nombra de la Santa Cruz, donde está fundado el Colegio de los padres Crucíferos, la desigualdad del terreno en declive no permite que las calles sean perfectamente delineadas. La banda del norte esta defendida de un cerro muy elevado y en sus profundidades hay un valle extendido y capaz, que llaman la Cañada…” lo dijo en el siglo XVll Francisco de Ajofrín.
En el siglo XVlll se dijo esto: “…Es ciudad amenísima, fértil y abundante en todo tipo de frutas y hortalizas, antigua frontera inexpugnable de nación Chichimeca…”.
Juan Agustín Morfi dijo de Querétaro en el siglo XVlll: “…las casas de cabildo son nuevas y altas, las demás son la mayor parte entrelazadas y de adobe aunque ya hay alguna de cal y canto, el río que divide a las dos parroquias es de poco caudal, se pasa por el puente de piedra, se hace aquí un razonable comercio por los mercaderes que de los lugares interiores vienen a hacer sus compras de géneros…”.
Falta por ahora que los nuevos cronistas y visitantes vayan dejando su huella definiendo el gran rescate patrimonial que en Querétaro se esta dando, revitalizando la traza urbana, comenzando desde la Plaza de Arriba, hasta el antiguo Obispado, recobrando el dominio el paseante sobre los carros y dejando al descubierto, aquel Querétaro descrito por tantos cronistas y durante varios siglos.
“…Querétaro es una ciudad grande y bien construida, al recorrerla a pié, vimos muchos edificios públicos y privados muy hermosos, un número superfluo de templos y conventos. Los indios y el pueblo bajo usa pantalones de cuero sujetos en la rodilla y una chamarra de cuero también observé que las aceras son de laja…” lo dijo J. R. Poinsett en 1822.
“ no hay vecino que no sea creador y señor de muy grandes haciendas, que según parece, haciendo la cuenta mayor es mas de un millón el ganado menor que tiene aquella república, de trato ordinario con que se ha enriquecido con grande opulencia, su concurso es numeroso, su comercio asentado, por estar en medio de México y las minas de San Luis Potosí, Zacatecas y Guanajuato…”.
“…Querétaro situado en una pequeña cuesta, dividida mitad arriba y mitad abajo rodeado de huertas y labores, sólo su fertilidad puede sustentar tan numerosa población…” dijo el gran cronista franciscano Isidro Félix De Espinosa.
Querétaro fue centro industrial al principio del siglo XlX, antes de su gran silencio de más de 150 años, había en la ciudad en ese entonces más de 32 obrajes y trapiches, mil telares donde se hacían ponchos y sarapes, sombreros y artículos de piel, lo mismo que un gran centro comercial, por su cruce de caminos de tierra adentro.
“…el camino de Querétaro que llaman tierra de adentro pasa por Cuautitlán Huehuetoca y el Puerto de Reyes, transponiendo colinas, ochenta metros más altas que el centro de la ciudad de México…” dijo Humbolt.
“…en otro tiempo Querétaro con sus batanes, con sus sarapes, con sus fábricas de sombreros despertaba al ruido de sus mil talleres y tenía ese aire de fiesta, esa respiración enérgica del pueblo que vive del trabajo…” lo dijo Guillermo Prieto en su estancia en el estado.
Diría Alfonso De La Rea en el siglo XVlll: “ …el trato con que se enriquece y autoriza su república, es él más generoso que se reconoce en el reino…” Es el siglo de oro para Querétaro por su Prosperidad y hombres ilustres.
“…no se ve patio alguno que no este poblado de macetas, que si la vistosa hermosura de claveles, paños de holanda, flores de china, romero, tomillo, artemisa y además florida variedad alegran y divierten los ojos a los que pasean por sus calles…””dice Navarrete.
“…nace Querétaro para la diversión, porque no hay convento que no sea un paraíso, casa que no sea un jardín, barrio que no sea una primavera, ni salida por rumbo alguno que no sea una deliciosa amenidad…”.
“… al ver solo las azoteas de las casas, empinarse sobre los árboles y las flores, imagina la fantasía que lo enmarañado y tupido de la arboleda es ondeado mar de verdes esmeraldas que mantienen sobre su enojada espalda una grande flota de navíos…” sigue diciendo Navarrete.
“… Querétaro creció hacia el poniente, donde se levantaba la fábrica real de tabaco. denominaban los criollos y siempre se ha mantenido en su carácter de centro de concetración y distribución de comunicaciones”. Un 7 de abril de l934 se reglamenta la conservación y protección de tantas obras urbanas como se habían construido en la ciudad atreva de los siglos. Es la primera vez.
“… Querétaro que tiene el pan sobrado y trajina con más de media Nueva España. Así siempre tiene lo necesario…Querétaro es una antigua población de otomíes…lo primero que asombra al encontrarse en ella es su historia, mientras se levanta gallardamente sobre la colina del Sangremal; en la Otra Banda abundan las huertas mientras en el sur se da el comercio y se levantan los mejores edificios…”. dice Cardona.
Se puede seguir citando infinidad de decires sobre las grandezas de esta ciudad que despertó al nacer el siglo XV1 para verse rodeada de prosperidad y grandeza durante el siglo XV11 y XV111 volver a dormir un largo sueño ya vestida de hermosura e historia durante el siglo X1X y parte del presente solo asorada cuando la historia la llamó como escenario.
“…Querétaro es una ciudad de templos es la ciudad santa del mediterráneo, los siglos se leen en sus monumentos…”.
“…gran parte de las casas son bajas con sus amplios patios sombreados de naranjos de granados y de flores que le dan un aspecto extremo risueño. Las rasgadas ventanas de esas casas ofrecen pintoresco el interior de las habitaciones y aseo de la ciudad…”. Guillermo Prieto
Sigue diciendo el gran Fidel: “…Querétaro es un pueblo devoto por excelencia, los varios conventos de religiosos, las fundaciones piadosas y sus tradiciones, los indios de los pueblos cercanos que vienen a la ciudad a celebrar a sus santos, todo atrae a la actividad de las iglesias en determinadas horas del día, establece relación más que doméstica entre ovejas y pastores lo que es ciertamente benéfico…”.
Gracias pues a los conventos levantados en la ciudad, más de catorce se deben las bases de la cultura queretana, fueron célebres su bibliotecas, sus clases de retórica, matemáticas y física, siendo así la cuna de la cultura barroca de su tiempo en la Nueva España.
La muy noble y leal ciudad de Querétaro, la más florida, amena y vistosa; cada casa una maceta, cada huerta un paraíso, cada barrio una jaula, diría Francisco A Navarrete, jesuita, maestro de gramática.
Querétaro, donde Guillermo Prieto, paradójicamente a la ciudad levítica, gozó su ostracismo liberal, Querétaro, añoranza de gamusinos, trotamundos y anticuarios y de quienes buscan la sabrosura de un chocolate. Querétaro histórica y legendaria en la estrechez de sus banquetas y el venenoso decir de sus comadres como dijera José Julio Rodríguez.

José Félix Zavala.

Los Pames en Querétaro

Los Pames
en Querétaro

Los pames, el pueblo habitante inmemorial de la región serrana queretana, es base fundamental de la cultura local, “La mayoría de los Pames actuales viven en el sureste del estado de San Luis Potosí y otros 600 u 800 habitan en la parte norte del estado de Querétaro, en la región de Tancoyol, municipio de Jalpan”. Dice la estudiosa de este pueblo chichimeca, Chemin Bässler.

Los Pames septentrionales o queretanos que, a sí mismos se llaman Re nye ayyaw, como todo pueblo milenario de América, llaman al sol, Padre y a la tierra, Madre. Al salir de cacería, la primera pieza lograda la muestran ritualmente al sol, mientras derraman su sangre sobre la tierra. Son los cazadores de arco y flecha, los Tamemes de la frontera entre Mesoamérica y la Gran Chichimeca.

Navajas de obsidiana, cerámica, ritos agrarios y otros vestigios más de su cultura se encuentran en la zona habitada por este pueblo, en forma inmemorial y ahora pertenecientes al estado de Querétaro.

Estos datos coinciden con las evidencias arqueológicas que los arqueólogos han fechado en el año 2500 a. C. aproximadamente para el pueblo Otomiano u otomangue, uno de los pueblos que fuera piedra angular de la cultura mesoamericana.

El pueblo mexica tenía en poca estima a los llamados Chichimecas, entre los que se incluía a los Pames. La causa era su rebeldía y su insumisión. Los pueblos que formaron la Triple Alianza tuvieron un dominio que abarcó desde Oxtipa hasta el Pánuco, y en el siglo XV dominaron a los pames- chichimecas. Esta acción fue imitada por el invasor Hernán Cortés en 1522, dejando como gobernador en la región a Nuño de Guzmán, quién comerció la esclavitud de los Pames, al grado de que éstos se negaron a procrear más hijos.

“La conquista espiritual estuvo íntimamente ligada a la conquista militar, los agustinos evangelizaron a partir de Meztitla, desde 1536… desarrollaron en esa región una lucha a muerte contra las religiones, mentalidades, cosmovisiones y estructuras sociopolíticas indígenas”. Concluye el investigadora Heidi Chemín.

“Esa llamada sumisión india (Pame), no fue otra cosa que un medio radical que esos indios usaron para propagarse, cuando muchos otros grupos chichimecas eran transculturados, aniquilados, exterminados…”.

Por un Breve, del Papa Inocencio Xl, expedido en 1682, se autorizó la creación de los colegios de Propaganda Fide, para la especialización de los misioneros franciscanos en lo que hasta entonces faltaba de evangelizar.

El primer colegio fue fundado en Querétaro, se llamó “El Convento De La Santa Cruz De Los Milagros”, con 24 frailes, después seguiría el llamado de “Cristo Crucificado” de Guatemala, el de San Francisco de Pachuca, el de Guadalupe Zacatecas y el de San Fernando de México, de donde salieron Junípero Serra y los otros misioneros de la Sierra Gorda Queretana.

Los llamados fernandinos son los que enviarían a Fray Junípero Serra y otros diez más para la Sierra Gorda, donde dieron un fuerte impulso misional, intentando que los Pames se integraran definitivamente al sistema novo hispano… y de nuevo se enfrentó una guerra a muerte contra la religión autóctona, sus rituales y sus sacerdotes… sólo los Pames que vivían en la zonas mas inhóspitas pudieron preservar su cultura y su manera de ser”.

Durante la incursión de los fernandinos, en las misiones creadas por Junípero Serra, residieron en la misión de Jalpan los frailes: Serra, Palau, Samaniego y Molina, en la de Landa estuvieron: De la Campa, Villaubrales, Arenaza y Samaniego, en Concá: Magaña, Pérez De Osorio y Murguía; en Tancoyol Záenz De Inestrilla, Ramos De Lora, De Molina y Cruzado y como inquisidor Junípero Serra; en Tilaco fueron: Crepí, De La Campa, Gastón y De Sospedra.

Los españoles señalaban a la Sierra Gorda, hábitat natural de los Pames y Jonaces, como “el manchón de la ignominia” y tendieron un cerco sobre ellos que abarcó desde Río Verde y Villa de Valles, hasta Real de Minas de Zimapán y Meztitlan, fundando “misiones” por decreto del virrey Fuenclara, el 23 de junio de 1743.

En apoyo a este decir, citamos las palabras del biógrafo de Fray Junípero Serra, Pablo Herrera “Todos los indios que componían estas misiones pertenecían a la nación Pame, hablaban un mismo idioma y se les había congregado procedentes de varias rancherías en que vivían dispersos y de las que se extrajeron a sitios más acomodados, en el que se fundaron sus pueblos…”

También el capitán Jerónimo de Labra, en 1740, se expresó de los Pames de esta manera: “tras un siglo de experiencia no se ha descubierto aún el medio de someterlos. Todas las expediciones militares intentadas contra ellos han fracasado, Franciscanos, Agustinos y Dominicos, han perdido el tiempo queriendo evangelizarlos, de ello concluyo que son imposibles de convertir…”

Otro testimonio lo tenemos del fraile franciscano Juan Guadalupe Soriano, cuando dice: “El tratar con ellos es lento y dilatado martirio… rara vez agradecen un beneficio… son maliciosos… muy flojos y solo les agrada andar por los montes como fieras…”.

Los españoles adoptaron, por convenirle a sus intereses, el trato y fama que de los chichimecas existía entre los pueblos del Valle de México y que justificará lo que más tarde harían con los habitantes de la Sierra Gorda, comportamiento común del invasor, sometiéndolos por esclavitud disfrazada, imposición religiosa, congregándolos, por repartimiento o por exterminio.

Los chamanes, llamados entre ellos, cuddo cajoo, tienen y tuvieron una importancia decisiva entre los Pames para resistir la embestida del exterior. El fraile José Guadalupe Soriano nos recuerda que le ofrecían al chamán tamales “para aplacarles el enojo”.

Uno de los más grandes conocedores del arte en las “Misiones de la Sierra Gorda”, Eduardo Loarca Castillo, señala: “Esta primera etapa de cristianización no pudo ser forzada debido a lo violento que resulta pasar de una tradición religiosa milenaria a una nueva. Por lo mismo se trató de una conversión masiva y superficial y no fue posible eliminar conceptos y prácticas de las antiguas teogonías, ritos y símbolos que perduran hasta nuestros días”.

Los Pames son los constructores de las misiones portentosas de esta región y, junto a ellas se establecieron cinco comunidades de ese grupo humano.

Son la de Xalli pan tepetl, Jalpan que quiere decir en nahuatl “sobre la arena”; la de Lan ha, Landa, que quiere decir “lugar cenegoso”, la de Comitl can, Concá, que quiere decir en nahuatl “lugar de ollas”; la de Tancoyotl, Tancoyol que quiere decir en nahuatl “lugar de coyotes”; la de Tilliatl, Tilaco, que quiere decir en nahuatl “en el agua negra”.

“Todas ellas, bellas expresiones del barroco mexicano, llevado a lo máximo de su expresión por los indios pames y donde dejaron también reflejada su cultura y religión, en las fachadas, retablos, pinturas, esculturas, etc.” Sigue diciendo Eduardo Loarca Castillo.

El simbolismo más importante y unificador que se encuentra entre los Pames y los misioneros es el referente a la madre de dios y pasa a ser un tema central en la construcción de las “misiones”, que serán los nuevos teocallis. Dándose un sincretismo o una apropiación cultural conveniente a ambas civilizaciones, es un acuerdo no pactado.

El famoso evangelizador de las californias llega primero a estas tierras queretanas un 10 de junio de 1750, nueve años después ve culminada su “misión”, al serle entregada una representación, muy querida por los Pames, de la Diosa Cachum o Madre del Sol.

Según el amigo inseparable de Junípero Serra, su biógrafo, Francisco Palau, nos señala lo elaborado de la cultura mesoamericana al decir:

“Esta era una cara perfecta de mujer, fabricada de tecale, que tenían en lo más alto de una encumbrada sierra, en una casa como adoratorio o capilla, a la que se subía por una escalera de piedra elaborada, por cuyos lados y en el plan de arriba, había unos sepulcros de indios principales de aquella nación Pame…”.

“Cuidaba de él (ídolo) un indio viejo, que hacía el oficio de ministro del demonio y a él ocurrían para que pidiese a la Madre del Sol, remedio para sus necesidades en las que se hallaban… junto (al ídolo) encontraron muchos idolillos que se dieron al fuego, menos el citado ídolo principal…”. Nos sigue narrando F. Palau.

Esta famosa escultura de la diosa madre del Sol, fue buscada en vano por los soldados del terrible José de Escandón (exterminador de los Jonaces y reductor de los Pames) en la famosa batalla del cerro La media Luna. La búsqueda de la figura y diosa Pame fue permanentemente infructuosa, “la costumbre” ha salvado a la religión milenaria.

Al describir la arquitectura y el arte de la misión de Landa, Eduardo Loarca Castillo deja ver claramente el sincretismo Pame-Español, cuando dice:

“ Sobre la puerta aparece son soberana majestad, una escultura de la Virgen María, coronada y con sus manos juntas, en su advocación de la Purísima Concepción. La parte inferior, la adornan dos bellos floreros y en la parte superior dos ángeles turiferarios hincados, permaneciendo en actitud de adoración… en el tercer cuerpo hay cuatro columnas estípites peculiares, que tienen como decoración a la mitad del fuste una sirena, aunque de origen mitológico y pagano… Esta misión se llama Santa María de las Aguas”.

El nombre de la misión hace referencia a una divinidad local muy venerada, llamada “El Dios de la vegetación” que en lengua pame lo llaman Nggono e´, el que cuida de los agricultores, es quién manda a los vientos, a las nubes, a los rayos, quién hace llover. El intermediario entre la divinidad y el hombre, es el Cajoo, el chamán, el médico además de sacerdote”, nos dice Pedro Velasco.

Refiriéndose a la misión de Concá, nos sigue diciendo Loarca Castillo: “En las márgenes de la portada, hay dos contrafuertes coronados por unas columnas a las que parecen quieren subir una especie de monos de origen mitológico…”.

Pero es digno resaltar que, pese a la fuerte política etnocida que han sufrido los pames durante más de 500, ellos han logrado sobrevivir. Sobre ello J.A. Mc. Gregor nos dice con un sentimiento de indignación: “Despojados de sus tierras, masacrados por la barbarie conquistadora, orillados y dispersos en pequeñas rancherías, disgregados en colleras de esclavos y enajenados en su más rica y profunda tradición cultural, la etnia Pame sobrevive…”,

José Félix Zavala

“San Juan Del Río” por José Félix Zavala

En el cerro de la Cruz, es el principio.

San Juan Del Río
Aveces ni advierto siquiera que lloro
¿ Sabrán por que lloran las aguas del río?

Pablo Cabrera

José Félix Zavala.

Este lugar está de irregular construcción, hay una calle muy larga con otras pocas que la atraviesan. En la primera vuelta tienen una buena parroquia servida de clérigo del arzobispado de México, cuya iglesia mantiene un sacerdote que colecta los diezmos, hay convento de dominicos, con tres o cuatro religiosos, hospital de San Juan de Dios, con dos o tres frailes y un beaterio de voluntarias sin clausura.

La ciudad está asentada sobre una loma que presenta un marcado declive que va de oriente a poniente en descenso, hasta llegar a los márgenes del río, que pasa por las orillas.

Este río ciñe a San Juan del Río como una faja de esmeraldas y flores, es un lugar de recreo, de poesía, nido de recuerdos y de amores.

San Juan Del Río tiene una república de indios, compuesta por un gobernador, dos alcaldes, tres alguaciles mayores, tres jueces de sementeras y un escribano, cuyos oficiales componen lo mejor de esta república.
Pues tiene además de estos, varios topiles o ministros de vara y otros que se llaman mandones o tableros de los barrios, porque en cada barrio hay uno, para anotar a los indios, con el objeto que no falten a misa los días de precepto, ni a la doctrina cristiana los domingos, porque hay en esta cabecera ocho mandones, ya que el pueblo se compone de ocho barrios.

Esto se dijo de Tierra blanca, Ystachichimecapan, San Juan Del Río, puerta de tierra adentro.
Mientras el Cristo del Sacro Monte y El Señor de la Portada, Jesusito, el Cristo del Camerín o la escultura de San Juan Bautista, realizada por Mariano Arce, se instalan en los nuevos templos.
Tierra Blanca, Yxtachichimecapan, San Juan Del Río, está acomodada, entre los cerros del Maestranzo, La Trinidad, Cerro Gordo y el de La Laja, se va olvidando su milenario pasado.

Son en esta ciudad, cada vez menos visibles en los huertos, los capulines y las acacias, los chirimollos y los guayabos, los membrillos y los naranjos, los perales y los tejocotes.
Los habitantes milenarios de esta tierra, ya están olvidados, como permanente amenaza de los teotihuacanos, y de los invasores europeos, ya no encuentran en sus campos, el cascalote, el muicle o el palo dulce, para sus tintes.

En sus praderas ya no corren las comadrejas, no vuelan más los quebrantahuesos, ni los tordos, ni los clarines. Los campos ya no florecen con la campanela, la flor de pasión y la madreselva.
El cerro de La Cruz, guarda los secretos más sagrados de este pueblo, sus antepasados y los dioses antiguos, que se fueron “muriendo” cuando llegaron los otros dioses.

San Juan del Río sigue siendo lugar de nostalgia, era lugar de congregación antes de que llegaran de Jilotepec los invasores y se dejara escuchar, un día 24 de junio de 1531, fiesta de San Juan Bautista, un grito extraño, que al paso del tiempo se volvería familiar.

Pueblo de San Juan Del Río, en nombre de Dios Nuestro Señor del cielo y de la tierra, quedas fundado. Y así, en tan solo quinientas varas se congregó, lo incongregable, un pueblo milenario y una cultura única.
De ahora en adelante los pontífices residirán en México y las autoridades superiores en Querétaro, es el nuevo destino de este pueblo milenario. Los más de 1500 años anteriores de la vida, parecen no haber sido tomados en cuenta.
Los pobladores de Chupícuaro, Tula y Teotihuacan, venidos a estas tierras, en diferentes épocas y que dejarán parte de la maravillosa civilización mesoamericana, ahora ya no importan, pero en las entrañas de este lugar, se guardan los vestigios de esa presencia imborrable.

El pueblo chichimeca, ante lo inevitable se retrae a los montes, mientras Yztachichimecapan, como fundación española, se llamará San Juan Del Río, “visita” de Jilotepec, en cuanto a los doctrineros se refiere y “frontera” de la tierra “bárbara”, para la milicia invasora, se empiezan a poblar las nuevas calles y adquirir la traza de pueblo castellano y a unírsele las poblaciones de El Alamo, Dehedó, Ahuacatlán y tequisquiapan.

El fraile Sebastián de Aparicio, en su afán de hacer los “caminos” de la Plata, divide a San Juan Del Río, se abre la calle real, los nuevos habitantes levantan a sus lados mesones y comercios, existentes hasta hoy en día.
La población de San Juan Del Río estaba encerrada, dentro de una cerca que servía de fortaleza contra los indios chichimecas, ésta cerca comenzaba atrás del templo de La Cruz, hasta el cerro de la Venta, seguía hasta cerca del barrio de San Isidro y de allí hasta llegar a la Loma del Toro.
San Juan Del Río cuenta con un aliado natural único, su río, el camino real queda cortado durante buena parte del año por las crecientes, obligando a las caravanas a acampar en una u otra margen, a colaborar en el progreso del pueblo pagando su hospitalidad.
San Juan Del Río es conocido como garganta de toda tierra adentro, además está fortificado, quizá para dar mayor seguridad a los viajeros de un supuesto ataque de los chichimecas jonaces, que ya en ocasiones han bajado de sus montañas y causado estragos en los presidios de Vizarrón y Peñamiller.
En el trazo pre hispánico de esta población, cuando era solamente Yztachichimecapan, se erigió un centro ceremonial, conocido ahora como El Cerro de La Cruz.
En el Calvario, existe un Cristo crucificado, La Dolorosa y San Juan evangelista, tallas de la escuela queretana de santeros, muy famosa durante el siglo XVlll principalmente, con motivo de las fiestas de este templo, se dan procesiones, que van desde la Parroquia al templo de la Veracruz y de allí al Panteón, lugar de los antepasados, como queriendo disfrazar un poco, la religiosidad ancestral, ahora reprimida.
Los llamados indios levantarán, durante la invasión europea, en la “nueva” población, templos al los nuevos dioses y una capilla abierta, para el culto que ellos le rendirán.
Cada uno de nosotros, otorgamos a trabajar personalmente con nuestras personas, en la obra. Con la condición y calidad de que nos han de dar de comer, carne y maíz, para todos los días de la semana que trabajemos: sin faltar día alguno, salvo si no fuere, por enfermedad que lo impida.
Unos cuantos hombres de nación otomí asentados junto a las márgenes del caudaloso río que va a desembocar hasta el mar océano, fueron los primeros pobladores de la floreciente ciudad sanjuanense, antes de que algunos otros lo hicieran en definitiva.
El Sol, dios principal de estas tierras, se eclipsa en Yztachichimecapan, el culto a los antepasados y sus “enterramientos” desaparece, para dar paso a “el camposanto”, mientras los fenómenos naturales tienen que ser explicados de otra manera y la conformación de su pueblo, tiene una nueva traza
El pueblo tiene un importante grupo indígena y el otomí sigue siendo una lengua franca. Como la república de indios, es numerosa, cuentan con su propia iglesia y tienen su gobernador.
Se compondrá la población de cuatrocientas casas bajas y la mayor parte mal construidas, pero todas ellas con huerta, en las que se recoge fruta y uvas excelentes, aunque no se fabrica vino.
Sus barrios
Es en el barrio de San Miguel donde se encuentran las mejores casas y el convento de Santo Domingo, comienza en El Puente, frente al barrio de La Concepción, del que dicen tus cronistas que era el lugar de los mesones.
Mientras por un lado lo baña el río, por el otro, la calle real le permite ver a los viandantes. Le sigue el barrio del Calvario que llega hasta la salida a México, también lo llaman, Pueblo Nuevo.
De la iglesia parroquial parte el barrio de San Marcos, también da con la calle real y el barrio del Calvario, en él se encuentran la Plaza Mayor y la Parroquia.
Junto a los barrios de San Miguel y San Marcos, está el barrio de San Juan, allí el templo de los indios y una plaza los forman, son calles sinuosas.
Sobre la orilla del río aparece el barrio de San Isidro, en este barrio los indios tienen sus solares y sus calles están trazadas con magueyes, existe una capilla y casas bien acabadas, son las de los caciques.
Del otro lado del Río está el barrio del Espíritu Santo o de Ahidó o del Tepetate, son los vecinos que circundan la puebla de los españoles, pero no se rinden del todo
Porque al otro lado del río esta el barrio de La Santa Cruz, junto a una peña redonda, desgajada en la parte superior, construido un cerrito, en cuyo pináculo está una cruz.
Es Peña Blanca o Peña Techimacitl, ultimo bastión, reliquia, cosmogonía agonizante.
Cuando yo era joven deseaba viajar
Posarme en la plaza de algún pueblo quieto
Arrancarle todos sus íntimos secretos
Las campanas danzan
Los cohetes se convierten en flores
Estallando en las manos del viento
Flota un sordo rumor de aguacero

Dice el poeta

Los callejones del Ave María, del Espíritu Santo, del Panteón, del Paso Ancho, del Coyote, de San Marcos, de Santa Matilde, de San Pedro y el de La Zorra, son todos ellos leyendas, unas de amor, otras de ánimas y otras de crímenes.
Recordar los nombres de las calles, en tiempo de la invasión europea, nos habla mucho de lo que en el suelo Sanjuanense sucedía.
La de la Salitrera, la de las Animas, del Canal, de los Caleros, de la Santa Veracruz, tareta, Providencia y Unión.
La de Diversiones, la del Sol, del Clavel, de la Duda y del Chirimoyo, del Dulce Nombre de María, de los Cristos, de San Antonio, de la Estancia, de Manzanares, del Obraje, de la Amargura, del Olvido, de Cóporo, Portillo, del Pino, la del Panteón, la del Palacio la de Eusebio, la de Leñadores, la de las Tamboras o la de la Bola.
Todo lo abrazas de armoniosa suerte
Eres tú la paleta de todos los colores
El alba es la princesa de los ropajes de oro
Arca de memoria
Espejo perfecto
Eres para México, como el corazón
Aquí en esta tierra se prendió la aurora

Dice el poeta
En ocho barrios y en una nueva traza, donde los habitantes inmemoriales de esta región, ya no bautizan las calles, se guardan los hijos de este pueblo, que en perenne memoria recordarán el día en que fueron invadidos, mientras pasa el tiempo se vive en el rito de la permanencia.
No fácil desaparecerán los nombres de quienes fueron tus hijos que defendieron, tampoco los nombres de quienes viniendo de lejos, no te respetaron, son los verdugos de una forma de vivir y relacionarse con la naturaleza, que desaparecer para siempre, sin que aparentemente a nadie le importe.
En esta tierra de frontera chichimeca, todo cambia, es una nueva ciudad que se va formando a través de 469 años, contados desde “su fundación”.
Es un nuevo concepto de vivir y de crear, es otro mundo que irrumpe de madrugada, es una larga noche que no ve el alba, Son los indios de Yztachichimecapam que no podrán más vivir en libertad.
Las nuevas leyendas, los nuevos mitos, empiezan a salir de entre tus calles, como una magia en las manos del prestidigitador; Aparecen en la calle del Palacio Encantado o la del Perro Negro, en la de las Diversiones, lugar donde llegaban los titiriteros y se hacían las carreras de caballos, la de los Leñadores y la de los Aguadores. Nacen los nuevos oficios que propician la nueva ciudad.
Por entre todas las calles San Juan Del Río aparece convertido en templo. San Isidro, El Sacro Monte, El Calvario, San Pedro, San Sebastián, Santo Domingo, San Juan de Dios, La Ermita, La Soledad, La Parroquia.
Entre los oratorios, los nuevos hijos de esta tierra, aprenden los nuevos rezos, mientras las campanas a vuelo, saludan cada día a un sol, que ha dejado de ser adorado,
El Beaterio
La calle real guarda un espacio para las mujeres, son las beatas, las nuevas doncellas, que en contemplación, penitencia y oración, más trabajo, reservan para sí, un desposorio más duradero. Hablo de La Casa de Recogimiento de Nuestra Señora de los Dolores, que el pueblo llama comúnmente El Beaterio.
Cuatro mujeres llamadas, Beatriz, Josefina, Isabel y Ana María, se reúnen, son como las madonas de Perrusquía, las flores son las novicias. Sor Azucena, Sor Amapola, Sor >Pasionaria, mujeres del fervoroso siglo XVll, quienes se congregan bajo el báculo del fraile Margil de Jesús. Todas custodian desde entonces esta ciudad. Por ellas se salvan los pecadores, que en las calles de la ciudad aparecen. “No las interrumpas viajero, están en oración”.
De las monjas fundadoras, las que más vivió, fue Sor Beatriz de Jesús, setenta de esos años estuvo al amparo de la Virgen de los Dolores en el Beaterio y el patrocinio de María Luisa de Borbón, reina de España y patrona del beaterio.
Las monjas de este beaterio han sido exclaustradas cuatro veces, pero ellas atribuyen que siempre han regresado a la bendición dada por el Fraile franciscano Margil de Jesús,
Las exclaustraciones se dieron la primera un 21 de marzo de 1863, le sigue la del 23 de abril de 1867, estas dos motivadas por las leyes de reforma, después se dio la del 31 de julio de 1914, a causa de la revolución y la última el 19 de febrero de 1929, con motivo de la persecución religiosa.
Silencio…
Ya murió la algarabía
Los pájaros abandonaron el nido
Oh que grande es el silencio

Las monjas de este beaterio mantienen, lo que otros muchos le buscan quitar a San Juan Del Río, su tradición, su apego a la costumbre. Es por ellas que el Señor de la Misericordia, Jesusito, El Señor de la Portada y tantos otros cultos locales, son mantenidos por este grupo de vestales. Allí las niñas aprenden la doctrina y las madonas tienen su refugio.
Estas monjas guardan con gran celo la Bula Papal de 1973, en que se declara al Beaterio como “Monasterio de la tercera orden regular de San Francisco de Asís”.
Las flores que fueron regando a través de los siglos las hicieron acreedoras a este rango. Son fundadoras del convento de Temazcalcingo, en 1963, del de Apaseo El Grande, en 1971, el de Xochiaca, en 1980, el de Acolman, en 1981, el de Amecameca, en 1982, y el de Toluca, en 1983.
Este es el pueblo de San Juan Del Río repartido alrededor de los jardines sagrados.
Es importante tener el recuerdo de esta beatas que le han dado nombre a la ciudad, como Beatriz Ma. De Jesús, Josefa Ma. De la Concepción, Antonia Gertrudis de Santa Ana, a Josefa Petra, A María Francisca de las Llagas, a Vicenta del Santísimo Sacramento, A María Teresa del Sagrado Corazón, a Margarita María, a María de los Angeles del Consuelo, a María de la Divina Eucaristía y así a cientos de doncellas sanjuanenses.
Después de recorrer algunos aspectos de la vida de la ciudad de San Juan Del Río, Tierra Blanca, Yztachichimecapam, solo queda escuchar el grito de los hombres habitantes inmemoriales de estos contornos, que Junto con el poeta exclaman.
El so por fin se hundió en el cielo
El sol en ocaso muere
Un reguero de la luz encantada
Va cayendo en los campos

El Hospicio de religiosos de Nuestra Señora de La Merced en Querétaro

La Real Orden Militar de La Merced,
para la redención de los cautivos cristianos.

El Hospicio de Religiosos de Nuestra Señora de la Merced

José Félix Zavala

Su origen en 1249
En Barcelona, España
Aprobación canónica por el Obispo Berenguer Palau
Autorización del Rey Jaime l
San Pedro Nolasco, el fundador.
Junto a Hernán Cortés, vino como capellán,
el fraile mercedario, Bartolomé Olmedo

Sin terminar la cúpula y la torre, del actual templo de La Merced, se busca su terminación y se han rescatado los frescos ocultados durante años, por capas de pintura blanca, que lo decoran, desde el coro hasta el altar mayor, volviéndole parte de su dignidad.

Es necesario recordar la destrucción total, del antiguo templo y hospicio de Nuestra Señora De La Merced, fundados, por los frailes mercedarios, en el año de 1736. Al frente de esta obra, en su inicio, estuvo Fray Francisco de Niz de Santa María, pertenecientes a la Provincia de La Visitación de México.

Los mercedarios radicados en Querétaro, Fray José Lozano y su hermano de sangre, el fraile mercedario también, llamado Fray Florentino, fueron parte activa de la conspiración de la Independencia de México, en la ciudad y fueron arrestados y expulsados un tiempo.

Regresó posteriormente el fraile José Lozano y un 24 de septiembre, día de Nuestra Señora de La Merced, este fraile predicó un panegírico a la Virgen, donde incluyó una brillante defensa de la independencia nacional, que le costó el arresto definitivo, narró los pormenores del arresto de Epigmenio González, entre otros héroes nacionales.

Los frailes mercedarios, vuelven a Querétaro y retoman la empresa de construir un nuevo templo a la Virgen de la Merced, obteniendo los permisos necesarios, el Fraile Joaquín Ramírez, hacia 1850.
El antiguo templo y Hospicio de La Merced, construido en la actual calle de Altamirano, entre 16 de septiembre y 15 de mayo, era dirigido por estos religiosos, sosteniendo un templo, el hospital y la capilla de La Santa Escuela de Cristo, teniendo un gran auge en su momento.

Los tres grandes santeros locales, los llamados “tres marianos”, los de la llamada “Escuela queretana de escultura”, dejaron su huella, en ese antiguo hospicio y oratorio y algunas de sus esculturas forman parte del nuevo templo.
La primorosa imagen de Nuestra Señora de La Merced, presidiendo el retablo del altar mayor, es una de ellas.

El conjunto escultórico llamado, La Virgen Clementísima, donde en una tierna escena, La Virgen, sedente, con el niño Jesús en los brazos, es acompañada por un niño y una niña, en forma por demás tierna.
Una Dolorosa de gran valor, por su expresión, llamada “De la buena muerte”, colocada en el primer nicho del lado derecho.

Una talla fascinante de un Cristo crucificado agonizante, perteneciente al oratorio de la Santa Escuela y ahora colocado en la capilla anexa, llamada del Santo Niño de la Salud.
Un Jesús Nazareno, bellamente tallado, colocado en un capello a la entrada derecha del templo, son las obras de arte de estos tres escultores Queretanos.
Estamos hablando de los grandes escultores queretanos, nuestros óptimos santeros, Mariano Arce, Mariano Perrusquía y Mariano Montenegro, cuyas obras se pueden contemplar en este templo, construido en la calle de Cornelio, hoy avenida Independencia.

Dicen que el antiguo y malogrado Hospicio de la Merced, fundado por los frailes mercedarios, contaba con magníficos retablos de madera tallada y magníficas esculturas, además de una rica joyería para la imagen de Nuestra Señora de La Merced, que medía vara y cuarto.

Se menciona en documentos de la época, que en la antigua calle de La Merced, esquina con El Sol Divino, hoy calle Altamirano y 16 de septiembre, hubo un oratorio, llamado de “La Santa Escuela”, construido en 1755, a solicitud de Fray Ignacio Monroy.
Estaba integrado este oratorio, al claustro y frente a la portería, dentro del conjunto arquitectónico del Hospicio de Nuestra Señora de La Merced.
De cautivos eres
dulce redentora
y de las Mercedes
Divina Señora.
A principios del siglo XlX, fueron adquiridos los predios de Dámaso Gutiérrez, en la calle de Cornelio y comprados con limosnas, donadas por gente pobre. En 1857 se coloca la primera piedra del nuevo templo de Nuestra Señora de la Merced.
Fray Trinidad del Castillo y Taboada, fue el mercedario que emprendió, sin ningún apoyo económico, la obra aún inconclusa y en forma por demás “original”, se hizo de los medios necesarios, para dejarla, casi en el estado en que se encuentra a la fecha.
Existen en la actualidad, dos esculturas de santos mercedarios, abandonadas y en descuido, en la capilla anexa del templo de la Compañía de Jesús, sede de la Parroquia Mayor de Santiago, que debieran estar en el templo de Nuestra Señora de la Merced, expuestos al culto y a la contemplación de quienes gustan de la escultura.
Se bendijo el nuevo templo mercedario, el 23 de mayo de 1879. Su fachada es de estilo neo clásico, con columnas y pilastras de estilo compuesto, adornadas con guirnaldas, en los intercolumnios, tiene cartelas, con resaltes en piedra.
En el segundo cuerpo un nicho veneciano le sirve de marco a una escultura en cantera de la Virgen de La Merced y escultura de Pedro Nolasco y Ramón Nonato, santo de la Orden Militar de Nuestra Señora de la Merced.
El interior del templo de bóveda de cañón corrido y en forma de cruz latina, seis ventanales, capillas en los cruceros, coro alto, seis nichos a lo largo de la nave y una capilla anexa, de tres bóvedas cada una en el medio, con una linternilla, está decorada toda con frescos, al parecer de la escuela de pintura de San Carlos.
Los frescos que decoran la iglesia de La Merced Nueva, tanto en los nichos de la nave, como en el altar mayor, figuran retablos, con columnas de estilo compuesto, simuladas, lo mismo que con hojarasca abundante, ángeles y querubines, además de encortinados con terminaciones en borlas y remates mixtos.
Pudieran apreciarse en lo alto del fresco del altar mayor, una Santísima Trinidad, donde el Padre Eterno tiene en sus manos a Jesucristo muerto, en la bóveda del presbiterio, un conjunto agraciado de querubines.
El Coro esta con la misma decoración, falta el órgano que algún día estuvo en ese lugar y que fuera destruido, existen allí dos cruces con tallas de Dimas y Gestas.
Una capella a la entrada del templo, que muestra la escultura de Jesús Nazareno, ya citada, es muy venerada y su nicho está lleno de ex votos y recuerdos de los milagros, de agradecimientos de sus devotos.