“Los Tapia” Caciques de Querétaro (1530-1640)

“Los Tapia”; Caciques de Querétaro

José Félix Zavala

La historia de los Tapia abarca tres generaciones; la de Conín o Hernándo de Tapia y su esposa Magdalena tuvieron cinco hijos: Diego de Tapia, Magdalena, María, Catalina, y Beatriz, solo Diego de Tapia tuvo descendientes, una hija, Luisa de Tapia.

Todo lo que se sabe de la primera mujer de Diego de Tapia, hijo de Conín, es que era probablemente una india cacica nacida en Querétaro. Su segunda esposa la cacica María García, también había nacido en Querétaro. Doña María sobrevivió a Diego de Tapia casi treinta años y finalmente se casó con otro funcionario indígena. Llevó muy pocos bienes a su matrimonio, tal vez porque había recibido tan solo una pequeña parte de la herencia de su esposo Diego de Tapia.

Para la década de 1640, ya era dueña de una considerable extensión agrícola que Ella y su segundo esposo habían acumulado. Cuando hizo testamento conservó religiosamente la memoria de la familia Tapia, disponiendo que se dijeran misas por Diego de Tapia en el convento de Santa Clara y por una de sus hermanas en el convento de San Francisco.

Aún cuando se había casado con dos indios importantes, que prácticamente vivían como españoles,, Doña María nunca aprendió a hablar español, ni estableció fuertes relaciones con la comunidad española.

El matrimonio de Doña María García con un cacique y luego con un indio principal ilustra una convención social muy común en las doñas indígenas hasta finales del siglo XV111. Se casaban o bien con indios que tenían algún título o con españoles. A semejanza de las mujeres españolas, se preocupaban mucho por concertar buenos matrimonios o por lo menos que no fueran malos. Para lograrlo luchaban para ofrecer buenas dotes a sus probables maridos.

Las hermanas de Diego de Tapia tenían un mejor instinto para descubrir las oportunidades económicas que sus esposos. En particular Doña Beatriz de Tapia y Doña María de Tapia (hijas de Conín), las dos viudas y sin hijos allá por 1590. Concertaban numerosos contratos de negocios, aún cuando probablemente no hablaban español, ya que siempre comparecían con un intérprete.

La organización de sus empresas y los aspectos sociales de su vida dan fe de una relación más íntima con la comunidad española.

De todas las hijas de Conín Doña Beatriz de Tapia fue la única que trató de volverse a casar. Después de la muerte de su primer marido, Francisco de León. Gobernador de Acámbaro. Hizo un convenio con Miguel de Saucedo, inmigrante de Toledo. Por medio del cual prometía llevar un dote de un tercio de sus bienes cuando se casaran.

A partir de ese momento hasta la fecha ha sido difícil llevar el curso de sus relaciones. Saucedo seguía apareciendo en las escrituras junto con Doña Beatriz de Tapia, interviniendo generalmente como fiador en relación con las operaciones sobre las propiedades de Ella. Nunca se hacía referencia a él como su esposo.

Cuando hizo su testamento en 1601 dejó un terreno a Doña Juana de Tapia, tal vez pariente, a quien se hacía referencia como la esposa de Saucedo.

La cuantía de los bienes de Doña Beatriz de Tapia (hija de Conín) aumentó considerablemente en la década de 1590 cuando adquirió nuevas propiedades. Algunas eran contiguas a las de su hermano Diego de Tapia. Llegó a tener varias fincas de trigo que se extendían de Querétaro a Apaseo. Estaba vivamente interesada en sus propiedades de Querétaro, que manejaba por medio de administradores españoles o bien en ciertos casos mediante la organización de sociedades agrícolas con españoles. Con posteridad a su muerte muchas de sus propiedades fueron destinadas a las capellanías.

Los intereses rurales de Doña María de Tapia se inclinaban más hacia la ganadería que lo de Doña Beatriz de Tapia. Las utilidades provenientes de las tierras de pastoreo y de la venta de ovejas eran mayores que las de las cosechas agrícolas.

Para la venta de ganado Doña María de Tapia utilizaba los canales de distribución que había establecido su hermano Diego de Tapia. También se atenía a los comerciantes relacionados con este para el abastecimiento de sus fincas.

La extensión de sus tierras aumentó considerablemente en los años de 1590 por medio de nuevas adquisiciones, pero nunca llegaron a ser tan grandes como los de Doña Beatriz de Tapia.
Era muy grande el total de propiedad de las tierras de la familia Tapia, que se extendían principalmente hacia el occidente, pero que incluían también tierras para pastoreo de ovejas al norte de San Miguel El Grande.

Con excepción de algunos predios urbanos, los títulos de propiedad de las tierras estaban a nombre de los miembros de la familia Tapia. La propiedad individual no era un impedimento para que hubiera una íntima colaboración en los asuntos financieros.

Diego de Tapia garantizaba los contratos de su hermanas y tomaba a su cargo sus deudas cuando no podían pagarlas.

En ciertas ocasiones algunos miembros de la familia emprendieron conjuntamente empresas agrícolas dando en arrendamiento como si fuera una sola unidad bienes e propiedad de varias personas. En Tales casos las hermanas De Tapia siempre se sometían a la pericia de Diego su hermano en materia de finanzas. Le otorgaron poderes para cobrar adeudo, comprar y vender propiedades e iniciar procedimientos judiciales. La importancia de Diego de Tapia en asuntos financieros del resto de la familia surgió cuando fue nombrado albacea de las herencias de sus hermanas.

El último heredero de los Tapia que aparece en los registros notariales fue Doña Luisa de Tapia, nieta de Conín e hija de Diego de Tapia. Nacida en 1590 y fallecida el 22 de septiembre de 1663, como monja, abadesa y patrona del cuarto convento más grande de La llamada Nueva España, con el nombre de María Luisa del Espíritu Santo

María Luisa de Tapia Nació hacia 1590 de un matrimonio de caciques, Diego de Tapia y María García, cuyo abuelo Conin, un pochteca, bautizado como Hernando de Tapia, había sido uno de los principales indios que apoyaron la conquista de Querétaro en favor de la Corona española.
Seguramente cuando quedó huérfana de madre fue llevada a la ciudad de México al convento de Santa Clara. Las niñas convivían con las religiosas, vestían de manera decorosa, aprendían a rezar el Oficio Divino en el coro, principal actividad de las mujeres consagradas a Dios, a cantar, a meditar, a hacer oración mental, a asistir a las celebraciones eucarísticas y comportarse de manera adecuada en éstas, y sobre todo a obedecer, a vivir sin lujos y a practicar las virtudes y los ayunos. Disciplinas que observó durante toda su vida.

La mayor parte de la vida de la nieta de Conín, Luisa de Tapia fue dentro de los muros del convento de Santa Clara en donde tomó el nombre de Luisa del Espíritu Santo .Periódicamente aparecía su nombre entre las monjas del convento cuando este celebraba obligaciones contractuales. Su firma muestra que tenía educación y hablaba español. No se conocen aún detalles de su vida fuera del convento.

Luisa de Tapia cumplió con los lineamientos de la segunda Regla de Santa Clara, la escrita por Santa Clara y mitigada por el papa Urbano IV, comenzó su noviciado en México y adoptó el apelativo “del Espíritu Santo” que añadió a su nombre.

Volvió a Querétaro con varias monjas de los conventos de Santa Clara y de San Juan de la Penitencia, vino como abadesa sor Elvira Sánchez de Figueroa.

El 13 de enero de 1607 entraron a su convento para hacer la fundación.

El pueblo las recibió con alegría y entusiasmo, su presencia venía a fortalecer las instituciones religiosas, además de que sería un recinto para otras jóvenes que seguirían su ejemplo.
Vivieron primero en una casa, hoy calles de Juárez y Pino Suárez, que funcionó como monasterio durante 26 años.

Ahí profesó Luisa el 22 de abril de 1607.

Cuando este recinto fue insuficiente se trasladaron al solar y casas que les había donado su tía María de Tapía, en Madero, donde hoy queda el templo y fracciones del edificio conventual.
En 1633 le tocó salir en procesión por la calle para trasladarse a su nuevo convento, ahora sí construido ex profeso para ello por fray Pedro de los Ángeles, Francisco de Chavida y terminado por Luis Francisco de la Peña.

Este convento ha tenido muchas modificaciones hasta destruirse en 1864.
El templo actual data de 1666 y es obra de José de Bayas Delgado, del cual doña Luisa sólo pudo ver puestos los cimientos.

Como no había herederos varones supervivientes el dominio social y económico terminó a principios del siglo XV11. Con anterioridad su presencia en El Bajío se había dejado sentir muy enérgicamente en la agricultura, la ganadería y la minería.

El nivel del control económico y de la prominencia social que había alcanzado la familia nunca pudo ser igualado por otros indígenas. Aún así, el término “cacicazgo” que en general se aplicaba a las tierras de indios de otras regiones no es el adecuado para las tierras del hijo de Conín, Diego de Tapia y de sus cuatro hermanas.

Se empleó solamente en una ocasión, que fue la confirmación oficial de las tierras recibidas por Diego de Tapia en herencia de su padre Conín, llamado por los españoles Hernando de Tapia.
Ni el linaje, ni la propiedad de tierras anteriores a la conquista, fueron el prestigio de la familia, sino las hazañas de Conín (Hernando de Tapia) al iniciarse la fundación española de Querétaro.
Diego y las hermanas aprovecharon la riqueza y reputación de su padre, así como una sensata administración de los bienes para engrandecer sus propias posiciones sociales y económicas en la comunidad.

Cuando la vida de Diego de Tapia llegaba a su fin, era la de un hombre completamente españolizado, sus hermanas en cambio viviendo aún en Querétaro eran grandes terratenientes y miembros de congregaciones y cofradías españolas, siguieron siendo indias.
Los Tapia desempeñaron un papel muy importante para la colonización del Bajío. Conín (Hernando de Tapia) sirvió como eslabón entre El Valle de México y El Bajío desde antes de la fundación española de Querétaro y su familia sirvió como eslabón entre las zonas colonizadas y las que no, entre las zonas urbanas y las pequeñas poblaciones, entre los españoles y los mesoamericanos.

Vida y obra de Filiberto Carrillo García, quien muere hoy a los 90 años de edad

 ”Los que confian en el Señor son como el monte de Sión, no tiebla, esta bien asentado…”

Como constructor Filiberto Carrillo Garcia deja a Queretaro el monumento religioso más importante de la ciudad en los ultimos cien años: El Templo de Cristo Rey.

Como ciudadano es orador, poeta y gran conversador con todos.

Como Presbítero de la Iglesia Católica es un ardiente guadalupano e impulsor de la gran peregrinación anual a pie a la Villa de miles de queretanos

Un Orador incansable y recorrio practicamente toda la diocesis con su trabajo

La iglesia católica de Querétaro perdió a uno de sus miembros más destacados, el canónigo Filiberto Carrillo García, fallecido hoy a las 7:50 de la mañana a la edad de 90 años.

El presbítero nacio el 19 de agosto de 1919 y se ordenó como sacerdote el 18 de diciembre de 1943.

Los restos del religioso están siendo veledos en Lux –antes Funerales Modernos- en Pino Suárez 13, Centro Histórico.

Su funeral se efectuará mañana a las diez horas, en Catedral, cuya misa será presidida por el Obispo de Querétaro, Mario de Gasperín Gasperín.

Al padre Carrillo tuvo una participación destacada en la organización y conducción de la preregrinación anual al Tepeyac.

Don Filberto, que se encontraba delicado de salud tras sufrir seis embolias, murió esa mañana de un infarto. . Le sobreviven sus hermanas María del Refugio y Natalia Carrillo García

Nació en Dolores Hidalgo, Gto., el 22 de agosto de 1919 en el seno de la familia de Don José Concepción Carrillo Espino y la Señora María Isabel García.

Cursó los primeros cuatro años de primaria en ese lugar. Después se trasladó a San Miguel de Allende a terminar sus estudios primarios.

Ahí en San Miguel estando con las Madres Adoratrices, nace su vocación sacerdotal al ingresar como acólito en esa parroquia. Una religiosa se empeño que estudiara en el Seminario de León, Gto. Y que lo recibieran con una beca, pero no pudo ir por el inconveniente de que tenía que pagar un peso diario, mucho dinero en aquel entonces que no pudo cubrir.

En ese entonces era Rector del Seminario Conciliar Diocesano de Querétaro, el señor Pbro. D. Ezequiel de la Isla, hablaron con él y lo recibió pagando una cuota o donativo de diez pesos mensuales. 

Estando en el Seminario Menor, se celebró el cuarto centenario de las aparición es de la Santísima Virgen de Guadalupe en diciembre de 1931. Al coronarse una Imagen de la Morenita del Tepeyac en el Seminario, ahí se hizo Guadalupano.   

El 1º de octubre de 1931, toma posesión como gobernador del estado de Querétaro,  El satanizado, Saturnino Osornio.

La proximidad de la casa del Seminario con el Palacio de Gobierno dio la oportunidad al Sr. Gobernador, que vivía en él de cometer un atropello. Habiendo tenido conocimiento de que en los anexos del templo de San Felipe Neri (hoy Catedral) funcionaba como  sede de nuestro Seminario Conciliar. El Gobernador Saturnino Osornio ordenó inmediatamente su clausura; a la una y media del día 18 de enero de 1932.

El Seminario inicia un largo caminar tratando de huir del gobierno; cambia de domicilio alrededor de diez veces. El joven seminarista Filiberto Carrillo sufre y es víctima de la persecución religiosa.  

Para el curso 1932-1933, los seminaristas fueron repartidos en tres grupos: los del Mayor en la casa de la Srita. Dolores Urquiza Figueroa, los tres últimos  años del menor en el pueblo de Coroneo y los del primer curso de Latín, en la casa de D. Emilio Perusquía. 

Pero al poco tiempo no convenía, ni era posible que los seminaristas permanecieran en estos lugares.  Para el curso 1933-1934, los alumnos del Mayor se instalaron en la Villa del Tepeyac, y los del menor en el pueblo de Atzcapotzalco. 

Para el curso 1935-1936 los alumnos de segundo y tercero de Latín comenzaron los cursos en el anexo de la casa parroquial del pueblo de Santa Cruz de Galeana, en 1935  regresaron a Querétaro y se instalaron en el Templo de San Antonio estando como Rector del Seminario el Pbro. Ezequiel de la Isla y como Director Espiritual el Pbro. Salvador Septién.  

Después de estas penurias, es ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 1943 en el Templo de San Antonio, ungido por el señor Obispo D. Marciano Tinajero y Estrada. A lo largo de su vida, estuvo lleno de alegría y sentimiento, enamorado de la vida, la poesía y de la Virgen de Guadalupe.

Su celo apostólico lo llevó a un pleno ejercicio de su ministerio sacerdotal, como Vicario de la Parroquia de Jalpan (1944-1948), Prefecto de Disciplina en el Seminario Menor, dando clases de Castellano y principios de Latín  (1948-1952), Vicario y Párroco de Peñamiller (1952-1956), Capellán de la Congregación (1956-1958).

En la década entre 1950 y 1960 la ciudad de Querétaro inicia una gran transformación, poco a poco va  adquiriendo  una nueva y moderna dimensión. Se crearon nuevos colonia, entre ellos al Oriente del Centro de la ciudad la colonia Niños Héroes, estos  terrenos que durante mucho tiempo fueron campos de cultivo.

En mayo de 1957, inicio como vicaria residencial de la parroquia de Santa Ana, pero con el deseo de construir en forma un templo, el señor Manuel Díaz, regaló el terreno para la construcción.

En 1958 es nombrado Vicario Residencial de este lugar y el 27 de agosto de 1969, el Excmo. Sr. D. Alfonso Toriz Cobián, firmó el Decreto de erección de la Parroquia de Cristo Rey , y la erección se llevó a cabo el 29 de agosto del mismo año,  en el Templo todavía en construcción, se nombró primer párroco al Pbro. Filiberto Carrillo García, el cual encabezó los trabajos para el nacimiento de la nueva parroquia.  

Después es nombrado Párroco de San José Iturbide  (1972-1981), Párroco de Amealco (1981) y de Pedro Escobedo (1981-1985), Párroco del Sagrado Corazón (Santa Clara) (1985-1995).

En 1996 fue nombrado Canónigo de la Catedral de Querétaro y Rector del Templo del Espíritu Santo.  

Desde 1943 y por más de 60 años demostró su gran amor a la Virgen de Guadalupe, siendo peregrino cada año de Querétaro al Tepeyac, en 1953 siendo Párroco de Peñamiller es nombrado Subdirector de la Peregrinación, impulsando la peregrinación desde la Sierra.

En el Año Mariano de 1954 es nombrado Director Espiritual. Compuso la letra del Himno de los peregrinos queretanos, en 1963 es nombrado Director Disciplinar de la misma Peregrinación y en 1966 lo vuelven a nombra Director Espiritual hasta el 2 de enero de 1973, día en que presentó su renuncia.

Siguió participando en la peregrinación, apoyando  siempre al Director Espiritual, el Pbro. José Morales, celebrando la Misa, Confesando, Predicando, escuchando a los peregrinos, caminando, se estremecía profundamente en sus predicaciones al hablar de la “Morenita del Tepeyac” hasta llagar a las lágrimas. Ese amor por “La Morenita” le inspira tiernas endechas: “Eres, morenita mía, -la causa de mi alegría, -alivio de mi dolor; -la luz para mi torpeza, -el sostén de mi flaqueza, – y Madre para mi amor”, o “Morenita: -con razón –eres dueña de mi amor, .pues tomaste –mi color –y mi pobre corazón”. Con gran sencillez titula la edición de 77 composiciones poéticas guadalupanas como: “Versos Guadalupanos”, editada en 1993, junto con su colección de versos con varios temas “Ecos de mi vida sacerdotal”.

El M. I. Sr. Cango. D. Filiberto Carrillo García, partió a la Casa del Padre el miércoles 18 de marzo de 2010,  a los 90 años de edad.

 Texto: Pbro. Francisco F. Gavidia Arteaga

Premian a Gilberto Hernández por Blog

MÉXICO, miércoles 3 de febrero de 2010.  (ZENIT.org-El Observador).-

La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), seleccionó, entre más de cien propuestas, quince blogs de Iberoamérica para participar en el taller “Blogs: periodismo sin intermediarios”, entre ellos el único blog mexicano es “Desde la azotea”, que escribe el periodista franciscano fray Gilberto Hernández, redactor asociado de El Observador y colaborador de ZENIT.

El blog “Desde la azotea” (www.gillher.wordpress.com) centra su atención en cuestiones sociales -particularmente en lo que toca a justicia, paz y salvaguarda de la creación-, desde una óptica cristiana; además reseña algunos aportes de la cultura católica a la sociedad de todos los tiempos y analiza tópicos de la vida de la Iglesia, a través de reportajes, crónicas y entrevistas exclusivas.

La FNPI, fundada por el periodista, escritor y Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, evaluó y destacó el “alto nivel de los blogs seleccionados” y agradeció la “excelente participación y respuesta positiva a la convocatoria para participar en el taller de blogs periodísticos” que se desarrolló en línea del 11 al 29 de enero.

Fray Gilberto Hernández considera en declaraciones a ZENIT que “los medios digitales son espacios imprescindibles para dialogar con la cultura actual. Hoy en día hay miles de blogs en la red que hablan de las más variopintas realidades, entonces ¿por qué no ‘subir’ a la internet esta realidad que es el amor de Dios?”.

Gilberto Hernández García es periodista con más de diez años de experiencia, en prensa escrita y radiofónica, particularmente en medios católicos. Desde el año 2003 pertenece a la Orden de Frailes Menores (franciscanos).

Tequisquiapan en Querétaro

Tequisquiapan:  

Lugar de Agua y Tequesquite 

Santa María de La Asunción

de las Aguas Calientes   

El centro vacacional  de Tequisquiapan, se encuentra en el sureste del Estado de Querétaro, y es el centro geográfico de la República. A una altura de 1,880 m.s.n.m. en una extensión territorial de 343.6 km2, con un clima  templado y temperatura media de 1 7 grados. 

La región de Tequisquiapan, estuvo habitada por chichimecas. Los primeros españoles llegaron en 1551 y llamaron a esta población “Santa María de la Asunción y de las Aguas Calientes”.  

La presencia del hombre en este territorio se calcula en 1500 y 2500 a. C., según los datos que arrojan los estudios de los restos óseos descubiertos en la cueva de San Nicolás y que corresponden al tipo característico de los que pueden ser los primeros pobladores del territorio que ocupa actualmente el estado de Querétaro.               

Otras investigaciones permiten suponer la influencia de una cultura del Preclásico mesoamericano, muy similar a la de los huastecos del Golfo de México.  

Tequisquiapan era habitado por indios otomíes al Oriente, en el límite territorial con el estado de Hidalgo, así como por chichimecas en el resto del territorio; predominando los asentamientos al Poniente de la actual Cabecera Municipal. 

La fertilidad de sus vegas y baños medicinales traspasó las fronteras del territorio Chichimeca; propiciando desde aquellos tiempos la afluencia de visitantes importantes que tenían conocimiento de las virtudes de las aguas termales que brotaban en abundancia de los manantiales de Tequisquiapan. 

Antecedentes del siglo XVl 

A la llegada de los españoles a la región, establecieron alianza con el cacicazgo Otomí de Xilotepec. Los primeros pobladores europeos fueron el capitán Sebastián Bravete y  Nicolás de San Luis Montañés, quienes improvisaron una cruz de piedras amontonadas y un altar, para oficiar misa, como acto simbólico de la conquista, dándole el nombre de Santa María de la Asunción y de las Aguas Calientes. 

La pacífica fundación de Tequisquiapan fue en 1551 por cédula real de Carlos V y firmada por el Virrey de la Nueva España,  Luis de Velasco. En el año de 1656, el poblado tomó el nombre definitivo mesoamericano de Tequisquiapan. 

En 1794, en el trabajo enviado por  Pedro Martínez Salazar y Pacheco al Conde de Revillagigedo, informa sobre las Haciendas de Tequisquiapan de la siguiente manera: 

“Las haciendas que contienen la comprensión del partido de Tequisquiapan son 6, las cuatro primeras que siguen, pertenecen a  Felipe Antonio Turuel, regidor de la capital de México, y son los que tienen encerrados ambos pueblos en toda su circunferencia, en los términos que tengan expresados en el estado del establecimiento de la comunidad de los naturales de esta jurisdicción y las otras dos pertenecen, la de Fuente de Nava, al mayorazgo de  Ignacio Leonel Gómez de Cervantes del mismo vecindario, y la Laxa al señor Marqués del Villar del Águila vecino de Querétaro”. 

Siglos XIX y XX 

En agosto de 1825, el Congreso Constituyente de Querétaro llevó a cabo la delimitación política del territorio estatal, definiéndolo en tres Partidos y dividiéndolo en seis Distritos. Correspondió a Tequisquiapan pertenecer al Distrito de San Juan del Río. 

En 1836 el Código de las Siete Leyes transformó a la República en Centralista y convirtió a las entidades en Departamentos. Para este tiempo, en Querétaro se establecieron doce Ayuntamientos, entre ellos, Tequisquiapan. 

En 1861, siendo gobernador del estado de Querétaro el General José María Arteaga, por decreto del Congreso del Estado se elevó a categoría de Villa, con el nombre de Villa Mateos de Tequisquiapan, en memoria del Licenciado Manuel Mateos, quien fue Secretario de Gobierno del Estado y una de las víctimas de los sucesos de Tacubaya. 

El 16 de julio de 1879, con la “Constitución Política del Estado Libre, Soberano e Independiente de Querétaro de Arteaga”, se dividió nuevamente al territorio estatal en seis distritos y éstos, a su vez, en veintitrés municipalidades; considerándose a Tequisquiapan como tal. 

Durante la gestión del gobernador Salvador Argaín, el municipio de Tequisquiapan fue declarado capital del Estado el 5 de mayo de 1920, debido a las circunstancias por las que atravesaba el país. El día 6 de mayo se instalaron en Querétaro los tres Poderes Constitucionales. 

Por Ley No. 51 del 20 de mayo de 1931, Tequisquiapan dejó de pertenecer al municipio de San Juan del Río. En este mismo año se reincorporó nuevamente a este municipio por Ley No. 86, del 31 de diciembre de 1931. 

En enero de 1932 se derogó la ley que reformaba al artículo 2º de la Constitución Política del Estado; reforma con la que desapareció de nueva cuenta la municipalidad de Tequisquiapan. 

Tequisquiapan se convirtió una vez más en municipio el 30 de junio de 1939, por Decreto Ley No. 57 de la XXXI Legislatura Constitucional del Estado Libre y Soberano de Querétaro Arteaga y siendo gobernador el Coronel Ramón Rodríguez Familiar. 

El 8 de abril de 1941, la XXXII Legislatura Constitucional del Estado reconoció definitivamente a Tequisquiapan como Municipio, siendo Gobernador Constitucional del Estado el C. Noradino Rubio.  

En 1656 su verdadero nombre fue retomado, es Tequisquiapan, palabra náhuatl que significa “lugar de agua y  tequesquite”. En 1861, por Decreto se eleva a la categoría de Villa y en 1939 se crea en forma definitiva el municipio de Tequisquiapan.  

Es una población que conserva su imagen virreinal, con angostas calles y plazuelas llenas de flores, bugambilias. Su agradable clima, permite realizar las más diversas actividades al aire libre, como tomar el sol, la natación, acampar o hacer gratos paseos a caballo en los alrededores, en zonas arboladas y visitar sus manantiales.       

Cuenta con numerosos balnearios, hoteles y restaurantes y es la segunda ciudad del Estado en importancia turística. En Tequisquiapan la diversión está en todas partes y a todas horas.             

La artesanía es otro de sus atractivos. Los trabajos de cestería son muy variados así como las labores hechas en lana. En algunas zonas de esta región se encuentran minas de piedras semipreciosas como el ópalo, la alejandrina, entre otras que son  talladas con gran destreza.   

Tequisquiapan conserva sus tradiciones religiosas y populares. Una de las más importantes es la Feria del Queso y el Vino, que se realiza entre los meses de mayo y junio, donde numerosos participantes exponen y comercializan sus productos; además de realizarse charreadas, teatro al aire libre, conferencias, exposiciones y conciertos.    

Celebración de Semana Santa .

Feria del Queso y el Vino                                    

Aniversario de la Fundación de la Ciudad.                                

Fiesta Patronal: Sta. María de la Asunción                           

Natividad de María                  

Posadas con Carros Alegóricos  

LUGARES DE INTERÉS  

Parroquia de Sta. María de la Asunción.  

Este templo fue construido en 1874 con un estilo arquitectónico propio del neoclásico; sin embargo su construcción quedó incompleta terminándose a principios del presente siglo. Su fachada es de cantera rosa; en la parte superior se encuentra un reloj que data de 1897.  

En el interior la decoración es sencilla, destacando el coro, el sotacoro, un bautisterio con pila monolítica y la imagen de la Patrona en el retablo principal.   

Templo de Nuestro Padre Jesús  

Este pequeño templo tiene una portada muy sencilla y torre de un cuerpo, su planta es de cruz latina y la bóveda de cañón.  

Plaza Cívica  

Es un sitio muy agradable rodeado de portales, que se encuentra en el centro de la ciudad. A un lado se localiza un acogedor jardín, que lo adornan una fuente y un kiosco construido en el siglo XIX. 

Un Pequeño Museo.- En la antigua recepción del hotel El Relox, que fuera el hotel de mayor tradición en la ciudad, se encuentra un pequeño espacio museográfico denominado Museo de la Constitución, en el que se incluyen algunos cuadros y mobiliario de la época constituyente.  

 

La Pila.- Este parque se encuentra en el que fuera un antiguo molino, en donde todavía se  conserva la pila que almacenaba el agua para su funcionamiento y que data de 1567; de ahí su nombre. 

El parque  tiene áreas verdes, alberca, pista de patinar, canchas de tenis y baloncesto, juegos recreativos, cafetería y estacionamiento.  

Centro Cultural Tequisquiapan.- Inaugurado en 1991, en este Centro se presentan exposiciones temporales, conferencias y videos culturales. También se imparten clases de piano, guitarra, creación literaria, pintura, danza, ballet y serigrafía entre otros. Aquí se encuentra la Biblioteca Municipal.   

Personajes Ilustres 

C. Rafael Zamorano (1854-1914). Hombre que dedicó su vida a la noble tarea de la enseñanza. A él le deben los tequisquiapenses la creación de los primeros años de la Educación Primaria. 

Lic. Manuel Mateos. Hombre connotado, mártir de los hechos acaecidos en Tacubaya. 

Sr. Antonio de Luzundia. Construyó, donde existía un gran venero, una pila muy grande que se llenaba con agua vitrolosa caliente y servía para que los lugareños satisfacieran sus menesteres de limpieza y curaran sus males corporales. Actualmente se conoce como el parque La Pila, símbolo de los tequisquiapenses.  

Cronología de Hechos Históricos

 1551   Por cédula real se fundó Santa María de la Asunción y de las Aguas Calientes, hoy Tequisquiapan. 

1656   El municipio tomó el nombre definitivo de Tequisquiapan. 

1825   El Congreso Constituyente de Querétaro llevó a cabo la delimitación política de su territorio; definiendo al estado en tres Partidos, y dividido en seis Distritos. Correspondió a Tequisquiapan pertenecer al Distrito de San Juan del Río. 

1836   El Código de las Siete Leyes transformó a la República en Centralista y convirtió a las entidades en Departamentos. Para este tiempo, en Querétaro se establecieron doce Ayuntamientos. Tequisquiapan es uno de ellos.

1861   Bajo el gobierno del Gral. José María Arteaga y por decreto del Congreso del Estado se elevó su categoría a la de Villa y recibió el nombre de Villa de Mateos Tequisquiapan. 

1879   Se considera a Tequisquiapan como Municipalidad, por estar conformado el territorio estatal en seis Distritos y estos a su vez en veintitrés Municipalidades. 

1883   Inició sus funciones la oficina de correos. 

1902   Fue inaugurada la Estación de Bernal por Porfirio Díaz. 

1908   Fue inaugurado el templo dedicado a Santa María de la Asunción. 

1910   Fue inaugurada la presa Centenario. 

1920   Por manifiesto del Gobernador Constitucional Salvador Argaín, Tequisquiapan fue sede temporal de los Poderes del Estado. 

1921   Se terminó la construcción de la Parroquia de Santa María de la Asunción. 

1923   Por reforma a la Constitución Política del Estado, Tequisquiapan dejó de ser municipalidad. 

1930   Se inició la operación de telefonía. 

1931   Tequisquiapan dejó de pertenecer al municipio de San Juan del Río. En este mismo año se reincorporó a este mismo municipio por Ley No. 86, del 31 de diciembre de 1931. 

1939   El 30 de junio se creo formalmente el municipio de Tequisquiapan. 

1941   La XXXII Legislatura Constitucional del Estado reconoció definitivamente a Tequisquiapan como municipio.

San Juan del Río prehispánico

San Juan del Río prehispánico

  Habitado  desde el año 400 A.C., en San Juan del Río existen vestigios que indican asentamientos de grupos Otomíes con ascendencia de Chupícuaro.

Esta localidad fue fundada en 1531 por Conín, marcando esto el inicio de la colonización del norte y occidente de la llamada Nueva España. Además, se convirtió en el paso obligado para quienes transitaban hacia el norte, favoreciendo el auge comercial.  

Durante el período de la Guerra de Independencia, de San Juan del Río partieron al frente del Ejército Imperial de las Tres Garantías el General Guadalupe Victoria, Anastasio Bustamante y el General José Luis Quintanar, hacia la toma de la plaza de Querétaro, Con fecha del 29 de junio de 1821.  

El 5 de octubre de 1830 y como consecuencia de su notable desarrollo económico y social, el Congreso Local dio a San Juan del Río el título de Villa.

Para 1847, en el marco de la guerra entre México y los Estados Unidos de Norteamérica, el gobierno del Estado otorgó al entonces Distrito de San Juan del Río el título de Ciudad.  

En 1863 Don Benito Juárez García, en su huida a San Luis Potosí, pernoctó en San Juan del Río y, en 1867 Maximiliano de Hasburgo lanzó en esta ciudad una de sus últimas proclamas, en la cual exhortaba a la población a defender “la Independencia y el orden interior” del país.  

En la última década del siglo XIX, San Juan del Río participó del desarrollo ferroviario al tenderse la vía del Ferrocarril Nacional Mexicano y, años más tarde, asentarse en esta ciudad la “Casa Redonda” para la reparación de máquinas de vapor.  

En 1929, San Juan del Río adquirió la categoría de municipio. Durante el período 1960-1970, San Juan del Río inició su transformación urbana, económica y social; actualmente se le considera como el segundo en importancia en el estado de Querétaro.  

Ciudad industrial progresista se localiza al Sureste de la entidad, a 52 kilómetros de la ciudad de  de Querétaro.  

Ocupa una superficie de 779 km² que significa el 6.9% del total del estado ocupando el sexto lugar en extensión territorial. Su latitud varía entre los 1 978 y 2 200 msnm.  

El clima es subhúmedo con lluvias en verano. La temperatura media anual es de 16.5°C con una precipitación anual de 572 milímetros.  

Predomina la vegetación de tipo mezquital, pastizal y matorral.  

La destrucción del hábitat natural en gran parte del territorio estatal, ha ocasionado la desaparición de varias especies, conservándose algunas aves como la paloma, huilota y tórtola; algunos mamíferos como el zorrillo, tlalcoyote, comadreja y mapache, así como los reptiles víbora de cascabel y coralillo

Templos de San Juan del Río

Templos y conventos de

San Juan del Río. 

Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe: Se terminó de construir en 1729 para uso exclusivo de los españoles. Su fachada consta de dos cuerpos de cantera, su estructura interna es de planta de cruz latina, decorado con medallones y vitrales. El altar principal se construyó por segunda vez en 1820.  

Templo del Sagrado Corazón: Data del siglo XVIII. En su interior se observan 4 cúpulas y linternillas. Es probable que en el siglo XIX se haya realizado su decoración.  

Templo del Señor de Sacromonte o Santuario: Edificado en el siglo XIX, tiene una fachada de cantera, cuenta con ventana rectangular, torre con campanario y torre de reloj. Su decoración interna es Neoclásica.  

Beaterio de las Hermanas Terceras: Se fundó en el año de 1670 por las Hermanas Terceras de San Francisco; su objetivo fue el de la educación de las niñas de escasos recursos. En 1683 se reconstruyó y reorganizó por Fray Antonio Margil de Jesús.  

Templo de Santo Domingo: Se inició su construcción en el siglo XVII y se terminó a principios del siglo XVIII. Su fachada es barroca hecha de cantera y en la parte superior tiene tres escudos: de la Merced, San Francisco y Santo Domingo. Su decoración interior es de estilo Neoclásico.  

Templo del Calvario: Ubicado en el antiguo barrio de los indios, es probable que se haya derribado y construido el actual a principios del siglo XVIII y desde ese tiempo, es tradición que la peregrinación de la Semana Santa culmine en este lugar.  

Templo de San Juan de Dios: Se fundó en 1661, la fachada se encuentra enmarcada por dos contrafuertes; el acceso posee arco de 1/2 punto y su torre de dos cuerpos se sitúa en el lado derecho del altar mayor en donde se encuentra la imagen de San Juan de Dios; a un costado se encuentra “Capilla de Jesús de la Portería“, imagen milagrosa y muy visitada.

Los que nacen en cuna de oro;Aprendan

www.eloficiodehistoriar.com.mx  a todos sus lectores les desea una feliz navidad y un próspero año 2010 y nosotros esperamos seguir contando con ustedes y mejorar nuestro trabajo. 

Los que nacen en cunas de oro
colgadas de seda,
que le imiten y aprendan humildes
a amar la pobreza.
 

Los que nacen en cuna de pajas,
sus ojos conviertan
al humilde portal de la humilde
Belén de Judea.
 

Es preciso que el mundo lo escuche,
que el mundo lo sepa;
que lo digan la espada y la pluma,
la lira y la lengua;
 

la campana y el órgano grave,
la voz de la Iglesia,
la cristiana legión que el divino
Misterio hoy celebra;
 

y los mismos angélicos coros
que al mundo trajeran
—¡mensajeros benditos del Cielo!—
la divina nueva.
 

Ha nacido el que es Rey de los Cielos
y Rey de la Tierra,
reclinado en un pobre pesebre…
¡Señor, no más pruebas!…
 

No la aguda corona de espinas,
no la Cruz a cuestas,
no el escarnio de inicuos verdugos,
la injuria y la afrenta…
 

No muriendo en la Cruz, des al mundo
de tu amor nuevas pruebas;
que, naciendo en un pobre pesebre
las distes inmensas…
. . . . . . . . . .
 

Los que nacen en cuna de pajas,
amen su pobreza.
Los que nacen en cuna de oro,
que aprendan, que aprendan…
 José M. Gabriel y Galán
(Poeta español, 1870-1905)
 

iZTACHICHIMECAPAM O SAN JUAN DEL RÍO

 

Iztachichimecapam (tIERRA BLANCA DE CHICHIMECAS)o San Juan del Río es una ciudad dentro del estado de Querétaro, en la llamada zona de lOS vALLES CENTRALES, QUE TIENE SUS INICIOS EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA Y SU ESPAÑOLIZACIÓN YN 24 DE JUNIO DE 1531 SEGÚN LA TRADICIÓN

San Luis de La Paz; Puerta de La Sierra Gorda

La entrada y capital de La Sierra Gorda es la ciudad de San Luis Potosí, creada por los chichimecas de la zona y fue la primera misión Jesuita en el hoy territorio mexicano.

Su terriotrio abarca los estados de Guanajuato y Querétaro.

En todo su territorio se encuentran zonas arqueológicas que muestran la gran cultura desarrollada a traves del la explotación del mercurio durante la época prehispánica y hasta nuestros días.

Hoy 25 de agosto de esta de fiesta pues recuerda la fundación española y sus fiestas patronales