José Joaquín Quírico Marcelino Clausell

Estudio clausell, espacio íntimo en el Museo de la Ciudad de México

El lugar que sirvió de estudio al artista Joaquín Clausell.

Foto: José Luis Rubio

El Sol de México

Organización Editorial Mexicana

Redacción El Sol de México

Escondida en la parte más alta del Museo de la Ciudad de México, se encuentra una especie de Capilla Sixtina mexicana, con más de mil 300 cuadros o bosquejos al óleo que mezclan paisajes, personajes mitológicos, símbolos y alegorías que expresan los sueños y figuras que obsesionaban y que, sin embargo, nunca fueron obras de caballete de quien es considerado por los críticos como el más grande representante del Impresionismo en México: Joaquín Clausell.

Para llegar a la azotea de lo que también fue el Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, conocido también como La Casa de las Mil Ventanas, se sube por unas escaleras custodiadas por leones esculpidos en piedra.

Al llegar arriba, se encuentra con el espacio íntimo, histórico que sirvió de estudio al artista, donde utilizó la superficie de los muros para su obra pictórica, que en principio parece caótico.

Sin embargo, cada uno de los espacios de yeso o de cemento de las paredes fueron esgrafiados para limitar temas y escenas, son auténticos cuadros en una infinita colección de pinturas que ocupan todos los espacios en donde incluso se invaden unas con otras.

Con influencia de los impresionistas Claude Monet y Camille Pissarro, a quienes conoció en París, Francia, a finales del siglo XIX, cuando fue expatriado por el régimen de Porfirio Díaz, la técnica del pintor, nacido en Campeche, México en 1866, desarrolló su estilo mexicano, representado en diversas escenas de su estudio, como la mujer loca que gritaba en la esquina, el médico que cura enfermos, la procesión de plañideras en un velorio, un músico con guitarra en mano, Eva y la serpiente, entre otros.

La azotea del Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya perteneció a su esposa Ángela, hermana de su amigo Antonio Cervantes, y descendiente de los condes de Santiago de Calimaya, por lo que para contar con un espacio privado para reunirse con sus colegas y pintar, mandó construir dos habitaciones para su estudio.

José Joaquín Quírico Marcelino Clausell Franconis nació en Campeche, México en 1866. Estudió abogacía en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y de joven fue caricaturista y crítico sociopolítico, por lo que en 1893 fundó un periódico llamado “El Demócrata”, donde colaboraron los hermanos Flores Magón.

El pintor murió el 28 de noviembre de 1935 en un accidente cerca de Las Lagunas de Zempoala, Morelos, cuando una peña sobre la que admiraba el paisaje junto con Carlos Busquets se desprendió de la montaña y los precipitó al fangoso vacío

En San Gabriel celebran a Juan Rulfo

Celebran natalicio de Juan Rulfo

San Gabriel ofrecerá una celebración artística y cultural por el natalicio de Juan Rulfo.

Foto: Fernando Carranza

El Occidental.

Julia Marisol Hernández

Para celebrar el natalicio número 92 del escritor Juan Rulfo, se llevará a cabo del 30 de julio al 2 de agosto, la 12 edición del Festival Cultural San Gabriel, en ese pintoresco municipio de Jalisco. Informaron en rueda de prensa algunos de sus organizadores.

El Festival Cultural de San Gabriel tiene como principal objetivo que la Región Sur del Estado de Jalisco se convierta en un polo cultural y que por consecuente atraiga turismo tanto a nivel local, como a niveles nacionales e internacionales, aseguró, Ethel Cobián Jiménez, coordinadora del evento: “La intención es que haya más afluencia de visitantes en el municipio, crear un paraje cultural que revitalice la situación cultural y económica del Sur de Jalisco”.

El evento se realizará durante cuatro días y contará con actividades de música, plástica y conferencias en torno al famoso autor de “El Llano en Llamas”. Asimismo, habrá especialistas como José María Muriá, Enrique Nava Estrada, Wolfgang Vogt Ekkernkamp, Juan Villalvazo Naranjo, César Alfaro Anguiano y José de Jesús Guzmán.

No obstante, el plato principal de la mesa será un concierto que ofrecerá la cantante veracruzana Eugenia León, misma que aprovechará la ocasión para dar a conocer su más reciente material, “Puño de Tierra”, en el que por cierto también hace un homenaje al creador de “Pedro Páramo”.

Asimismo, a lo largo de las festividades el domingo se ofrecerá a los asistentes un recorrido por la “Comala Rulfiana”, que incluirá visitas a la Casa de Huéspedes de doña Eduviges Dyada, el emblemático Puente Nuevo, ese donde se ahogó la vaca de Tacha, la loma donde volaban los papalotes, el camino a Jiquilpan, entre otros más.

Las festividades también incluirán una exposición plástica de la artista tapatía Lizeth Ramírez Ocampo y la presentación de la Rondalla y Ballet Municipal de San Gabriel.

Cabe señalar que el festival -que estuvo apoyado con 325 mil pesos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y también recibió ayuda de la Secretaría de Cultura para la promoción y difusión- es ya toda una tradición en el ámbito de la cultura, sirviendo también como plataforma de reunión para los amantes de la cultura y la literatura. 

La ciudad de Pachuca

Pachuca, desde la vista del Caminante

Desdeun Torreón de la hacienda de la mina San Buena Aventura, importante sitio minero, Zenón Rosas, el caminante, muestra esta herencia que aún se encuentra en pie.

Foto: El Sol de Hidalgo.

El Sol de Hidalgo

Aída Suárez

Pachuca y sus habitantes viven de los vientos que llegan del norte y, literalmente, se cuelan por la Barranca del Tulipán. Desde ese sitio se observa la ciudad, su crecimiento, su origen.

Zenón Rosas Franco, caminante, explorador, escalador de alta montaña, conoce ese lugar como la palma de su mano. Afirma que es el más bello de Pachuca, pero también de los más peligrosos, porque se encuentran ahí, al descubierto, gran parte de tiros mineros.

Parte de los vestigios de la mina San Buena Aventura, son testimonios de la labor minera que se desarrolló desde el subsuelo de los cerros de la Magdalena y San Cristóbal.

Desde ahí pueden verse hundimientos de las vetas El Tajo, Maravillas y Tulipán.

El caminante ha ido descubriendo e investigando, sin ser historiador. Hoy sabe, dice, del patrimonio que dejó la explotación minera.

Su dedicación en el senderismo, escalada de media montaña, en hielo y roca, todos ellos deportes al aire libre, lo han llevado a profesionalizarse en el rescate de personas perdidas entre oquedades, fundos y cañadas.

Su afición lo llevó a concretar su forma de vida. Si no es el único, es de las pocas personas que se dedican a esta labor. Zenón dice: “Es una gran satisfacción hacer de mi trabajo lo que me gusta, y de hacer de mi hobby mi trabajo. Creo que de algo ha servido todo ese tiempo que he estado de vago, recorriendo cerros, localizando tiros, vetas y ahora atender accidentes y realizar trabajos de rescate de personas”.

DE RESCATISTA A EXPLORADOR DE MINAS

Zenón Rosas es jubilado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Es instructor de rescate en una organización policiaca.

Desde temprana edad gustó de ir a las montañas, a los cerros. Le inquietaba saber qué había atrás de los cerros. Así exploraba, durante horas y días, kilómetros y kilómetros, y desde lo alto veía crecer Pachuca.

Sumó 35 años de realizar deportes de montaña. Al observar e investigar importantes oquedades en gran parte de los cerros, supo que se trataba de tiros de minas.

“En ese momento entendí que los cerros están cuajados de minas. Pachuca es una ciudad que se hace por los fundos mineros, desde 1500 hasta el siglo pasado que cerraron las minas”.

Hasta el momento ha localizado más de 60 tiros de mina, sus condiciones, los que están a la vista y los que han sido cubiertos.

Le interesó desde la vida del minero hasta la localización de las vetas y los tiros. Los laboríos están dentro de la misma ciudad. Muchos años después nació la ciudad. La ciudad los absorbió.

Lugares tan conocidos como el barrio El Arbolito, donde se hundió el patio de una casa, o el Teatro San Francisco, donde existe un tiro de mina que no tiene ningún riesgo, pero da la idea de cómo la ciudad se ha ido construyendo.

Protección Civil ha detectado todas las zonas de riesgo.

Y en su labor de rescatista, recordó que hace 15 años dos personas bajaban del Cristo Rey, parece que con más alcohol de lo que su gravedad podía sostener, y cayeron a un tiro de mina que tiene más de 400 metros de profundidad. La gente tiró basura en ese tiro y a unos 80 metros sirvió de colchón. La mujer vive; su compañero murió. A raíz del accidente, el lugar está cercado, al igual que varios del rumbo.

Todos los tiros que están en el cerro Santa Apolonia están protegidos. La mitad de los que están ubicados en la barranca de Camelia, también. La mayoría de Mineral de la Reforma, igualmente.

LA MAGIA DE LA BARRANCA DEL TULIPÁN

Un lugar favorito para Zenón es la Barranca del Tulipán, que sale del barrio El Arbolito y que va serpenteando hacia El Cerezo. “Es riesgoso, por la cantidad de aberturas en las rocas, por los mismos laboríos mineros. Es un lugar bellísimo, de magia, pero poco comprendido, porque es un basurero, la gente tira material de construcción, está abandonado, pero sus ruinas son impresionantes, nos habla de lo que fue la minería en Pachuca”, señala Zenón.

Desde ahí son visibles los hundimientos de varias vetas.

La veta donde es más notoria la explotación minera es la de El Tajo y donde incluso se encuentra la inscripción 1872 en el marco de la puerta de las ruinas. El Cristo que también fue explotada por la mina de Calderona.

La Veta Maravillas se encuentra entre las ruinas de la mina de San Buena Ventura, Navarro y Pabellón.

La Veta Tulipán está al sur de las dos anteriores; se localiza en la presa Rompepicos. A un costado de la cortina se halla el tiro del mismo nombre. Una de ellas une con la Veta La Vizcaína.

Precisamente Juan Manuel Menes Llaguno, cronista del estado de Hidalgo, explicó en una conferencia que el glifo de la capital hidalguense es una representación prehispánica que obedece a la topografía del lugar, es un cerro cortado por un río; es decir, una cañada que se asocia a uno de los posibles orígenes de Pachuca.

Es exactamente el sitio del que habla Zenón y donde se muestra la explotación minera a mucha escala, que hoy se encuentra en el abandono. La gran interrogante es quién tiene el deber de proteger y señalizar su existencia.

ENCUENTRO CON LOS CORNISH

En julio de 2008, cuando los Cornish visitaron Pachuca, desde Cornwall, Inglaterra, pidieron acudir a la mina de San Pedro, ubicada en el cerro de Santa Apolonia. Es una casa de máquinas de vapor que casi está intacta. “Me impresionó que ellos tienen detectados estos sitios y nosotros no lo sabíamos. No conocía la magnitud de ese impacto histórico”.

Explicó que a partir de la llegada de los mineros Cornish, en 1825, la Comarca Minera fue el origen de la Revolución Industrial en América, por los asentamientos de las máquinas de vapor que trajeron consigo, primero para desaguar las minas y después usaron la fuerza para mover los malacates.

Las mismas estructuras existen en las minas de Xotol, San Francisco, Corteza, Ex Hacienda de Guadalupe que aún existe la chimenea.

En la Barranca del Tulipán buscó alguna pista de existencia de chimenea y, efectivamente, ahí hubo máquina de vapor y descubrió dos lugares donde pudieron haber existido. Los Cornish le han aportado información que ya ubica en los sitios exactos.

Algo extraño es que cuando visitaron la mina de San Pedro, una familia que vive ahí y se dijo dueña del lugar, requirió autorización para entrar al lugar. También la mina de Corteza tiene vecinos, pero se ignora por qué están viviendo ahí.

Hoy, la actividad minera está totalmente parada.

Por los hundimientos, se cae hasta las entrañas de la tierra. Se llega a un infierno bonito parafraseando a Félix Castillo el “Gato seco”. Por trabajar a 40 metros o más debajo de

la tierra y la rica tradición histórico, cultural y de costumbres que representa para esta Pachuca.

“Para mí eso es Pachuca; ahí nace, con las minas. En esas cavernas, oquedades y ahora está en el absoluto abandono”, señala Zenón, el caminante.

Festival de danza regional en Zacatecas

Zacatecas habla el lenguaje universal

Trajes y bailes típicos mexicanos.

Foto: El Sol de México

Organización Editorial Mexicana

El Sol de México

La ciudad de Zacatecas se vestirá de colores para recibir a los representantes de diez países y nueve estados de la República mexicana durante el XIV Festival del Folclor Internacional “Gustavo Vaquera Contreras,” que se lleva a cabo cada año.

Luces, color y fiesta se vivirá a partir del 26 de julio al 2 de agosto, temporada en la que se da el mayor homenaje al folclor a nivel nacional.

Considerado como un atractivo turístico, el festival reúne a una gran cantidad de visitantes que provienen del interior de la República y de otros países.

La ciudad colonial de Zacatecas se ha convertido en el destino turístico por excelencia y este verano recibe a los viajeros en el marco de este proyecto cultural.

Las calles, plazas y teatros serán convertidos en museos y foros de lo que se llama “fiesta del mundo”, así como 28 puntos más que forman parte del estado de Zacatecas, en donde se podrá disfrutar de creaciones musicales y dancísticas de otras culturas.

Así, se tiene contemplada la participación de artistas de Austria, Canadá, Colombia, Costa Rica, Eslovenia, Eslovaquia, España, Francia, Rusia y Venezuela, mientras que la participación nacional será con Baja California, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Estado de México, Puebla, San Luis Potosí y, por supuesto, Zacatecas.

La gobernadora estatal, Amalia García, durante un desayuno ofrecido ayer, consolidó su proyecto de colocar a Zacatecas como el gran centro cultural del pensamiento y creación artística, e igualmente concebir foros para la expresión mundial de las artes en sus diferentes disciplinas.

Además de ofertar ese escenario multicultural de manera abierta, dichas delegaciones realizarán una labor aún más noble al presentar los programas en algunas de las instituciones de asistencia social del estado, en el que llevar la alegría de la fiesta a todas las personas posibles es la misión a cumplir.

Durante la presentación se mencionó que se incluirán eventos de orden académico, como conferencias magistrales, mesas redondas, ciclo de videos y exposición de trajes típicos.

En ocho días, los bailarines y músicos convivirán en armonía con la familia zacatecana, que les abrirá la puerta para disfrutar este foro de expresión que, finalmente, hermanará a los participantes plantando un “árbol de la amistad”.

Una calle en la ciudad de Pachuca

La calle de Hidalgo y los abogados de Pachuca

En el patio de la Casa Colorada, el Día del Abogado, en 1960, asistieron, para la imagen del recuerdo, los licenciados en Derecho de esa época.

Foto: El Sol de Hidalgo.

El Sol de Hidalgo

Sara Montes

Cronista de Pachuca de Soto

La calle Hidalgo es una de las más antiguas de Pachuca y corre desde el portal de la Plaza de la Constitución hasta el llamado Parque Hidalgo. En sus primeras cuadras se encuentran principalmente comercios que, mientras avanzamos sobre la arteria vial, dan paso a infinidad de casas y construcciones antiguas, muchas de las cuales se han conservado en buen estado. Casi al final, podemos observar una edificación muy importante, que destaca por su original y añeja arquitectura.

Ésta es la llamada “Casa Colorada”, que fuera la hacienda del Conde de Regla, cuya construcción data del siglo 18. Su estructura presenta una austera fachada color rojizo, de donde toma su nombre. Este emblemático edificio contaba originalmente con un patio interior que desafortunadamente fue mutilado. Una de sus mejores características, lamentablemente ya desaparecida, eran sus arcos de estilo gótico.

En 1886, el gobernador Francisco Cravioto gestionó la adquisición de este edificio para instalar las oficinas judiciales. En él se acomodaron el Juzgado Civil, el Archivo, el Registro Público de la Propiedad, la Sala de Plenos, la Presidencia y las oficinas de magistrados.

Esto originó que alrededor de este edificio se instalaran, a través de los años, bufetes de abogados litigantes, los cuales circulaban diariamente por esta calle que se volvió tradicionalmente relacionada con cuestiones judiciales.

Hablando concretamente de la década de 1940, en la casa se hallaban las siguientes dependencias públicas: Tribunal Superior de Justicia, Juzgados Civiles, Juzgados Penales, Juzgado Conciliador, Junta de Conciliación y Arbitraje, Procuraduría General de Justicia del Estado, Agencia del Ministerio Público y Policía Judicial.

En relación con los muchos abogados que caminaron por tantos años por la Calle Hidalgo, y como una forma de honrar su memoria, el Licenciado Carlos Zamora López, abogado litigante por más de 50 años, nos refirió los nombres y domicilios de algunos de ellos, la mayoría ya fallecidos: César Becerra: Hidalgo 82; José Delgado Hidalgo: Hidalgo 98; Ignacio Blancas: Hidalgo 61; Amador Castañeda: Hidalgo 56; Juan Manuel Delgado: Hidalgo 78; Filiberto Esquivel: Hidalgo 68; Francisco Gil: Hidalgo 38; Luis Pérez Reguera: Hidalgo 28; Gustavo Quiroz Barranco: Hidalgo 46; Horacio Ramírez Reyes: Hidalgo 412; Antonio Montes Juárez: en la esquina que forman las calles de Hidalgo con Chapultepec, ahora Ángela Barrientos; Samuel Arias y Soria: Hidalgo 604; Raúl Arias y Soria y Delfino Escamilla: Hidalgo 608; Roberto Arias y Soria: Chapultepec 105, actualmente Ángela Barrientos; Lisandro Alvarado: Hidalgo 709 Esq. con cerrada de Hidalgo; Rubén Licona Ruiz: Hidalgo 801-A, en este despacho estuvo también Enrique Gutiérrez Escobedo y después el propio Carlos Zamora López.

En el domicilio anterior también despachó Armando Rubio Valderrama y cuando falleció se hicieron cargo del mismo Carlos Rojas Vigueras, así como el matrimonio formado por Mireya Martínez y Josué Hernández Muñoz.

Un personaje muy conocido, Alfonso Arriola, llamado cordialmente “Arriolita”, tenía su despacho en Hidalgo 807, donde existía una vecindad y después se instalaron las oficinas del Archivo General del Estado y actualmente las del Patrimonio Inmobiliario y Archivo.

Compartieron oficinas en Hidalgo 890, altos, los abogados Jesús Ángeles Contreras, ya fallecido, y Julio César Urbina, quien aún ejerce su profesión en la Ciudad de México.

También por el rumbo compartieron despacho los licenciados Lisandro Salinas Baños y Alejandro Straffon Arteaga, en Arista 203, donde estuvo inicialmente la escuela de Derecho; Oscar Martínez Mendoza y Gabriel Islas Vázquez, en Hidalgo esquina con Chapultepec.

Todo lo anterior nos sirve para conocer una etapa de la historia de esta tradicional calle y del vetusto edificio que hoy da lugar a una escuela de turnos matutino y vespertino.

Alguien escribió alguna vez que en la añeja “Casa Colorada”, al final de la calle Hidalgo, seguramente cuando todo está en calma, resuenan los tecleos de las antiguas máquinas de escribir y se escucha el murmullo de las voces de los abogados, de las secretarias y de todos los que intervenían en los asuntos judiciales de aquel entonces. Quizá sus paredes guarden por siempre los secretos de tantos litigios habidos a través de tantos y tantos años

“Una noche de farra” por Mario Rodríguez

“AQUELLOS TIEMPOS”

Mario Rodríguez Estrada. 

UNA TARDE – NOCHE DE FARRA EN SAN MIGUEL DE ALLENDE.- 

El pasado jueves 9 de julio del 2009, abordé mi nave de seis cilindros y raudamente, a la insólita velocidad de 80 kilómetros por hora…(no da mas)…me apersoné en la colonial ciudad de San Miguel de Allende, Gto., a fin de responder a la honrosa invitación que me hiciera el galano autor del libro “Ignacio Ramírez “El Nigromante”, Memorias Prohibidas, como llegué muy temprano dejé mi azul nave…(ya se me está despintando)…en uno de los muchos estacionamientos de la villa y que representan una saludable entrada de divisas para sus propietarios, ya que abundamos los turista y visitantes…recorrí la Plaza principal, llena casi siempre de gringos y gringas de todas las edades, que amablemente nos sonríen , como disculpándose de la invasión a nuestro país…¡claro que de ésta…no de la de 1847!…que de aquella no hablan ni mencionan nada, solo comentan, si acaso, que lo caido, caido…el sol a las cinco de la tarde estaba en su pleno apogeo, por lo que hube de buscar transitar por lo mas sombreado de sus calles y añosos arbolitos…arremangándome muy bien mi gorrita del PT…que me  fue obsequiada en la pasada contienda electoral, y que me enviara ex profeso AMLO…así, casi al borde del infarto llegué al oasis de los neveros, y apenas pude articular que se me obsequiase un vuelve a la vida de limón…repuesto un poco, ya pude investigar donde diablos quedaba el Centro Cultural “El Nigromante”…por fortuna se encontraba a pocos pasos…como aún era temprano, volví por mi nave y ya bajo su sombra recorrí las callecitas cargadas de historia, con placas adosadas a granel indicando quien había sido su antiguo poseedor, habitante o natalicio de los grandes hombres y mujeres de la Villa…me llegué hasta la antigua fábrica de la “Aurora”, ahora convertida en espléndido centro Artístico- Artesanal…buscando a mi pequeña y querida hija, que hasta allá encontró trabajo…no la encontré…pues tuvo que cambiar de domicilio… y un mucho contrito volví al Centro…abandoné de nuevo mi ahora candente nave en manos de serviciales “valets” que buscaron un lugar ad hoc para ella y de una vez me dirigí al referido Centro Cultural, me metí a su biblioteca y ahí compré el libro que había ido a buscar, las umbrosas calzadas del edificio, antiguo convento de monjas, me permitieron encontrar un acogedor lugar, con mi botella de agua a la mano, saqué mi periódico ”La Jornada” y terminándolo, empecé la lectura del libro, en hora y media casi le dí fin a la primera mitad, a las siete en punto, subí al segundo piso y busqué la sala donde se llevaría a cabo el evento…auditorio “Miguel Malo” …el cual resultó muy bueno, pues es de amplia y espléndida acústica y con un aforo para casi 300 personas, por largos diez minutos no se apareció una sola alma y saqué mis apuntes para verificar hora y lugar, cuando de pronto, y casi de improviso, llegaron las decenas de invitados e interesados, llenando el lugar en dos de sus terceras partes…apareció el “atildado” jovencito y sus invitados…(el agradable jovencito es el autor del libro)…varias personalidades de San Miguel le acompañaron, y dirigieron elogiosas palabras al autor y al libro,  quien mas destacó, aunque todos lo hicieron muy bien, fue el maestro Alfonso Bullé Goyri, al cual tuve el gusto de saludar finalizado el evento…habló también, y muy sabrosamente Don Emilio Arellano, el autor, y nos tuvo al borde de la risa con las deliciosas anécdotas de la vida de Don Ignacio…al termino, solicité la palabra y permiso para leer el artículo que había elaborado en mi blog, me aplaudieron muy cortésmente y al finalizar todos le entramos a los saludos, abrazos, felicitaciones y hasta nos pusimos de gorrita café pues los canapés estaban deliciosos, los que no pude disfrutar mucho, pues preferí, mejor, platicar con cuanta gente quiso palabrear conmigo, y recibiendo el obsequio del libro de manos de Don Emilio… le solicité, que al que ya había comprado, lo dedicara por favor a Don Félix Zavala…a lo que accedió muy gentilmente…platicamos algunos segundos, pues las gentes lo asediaban…prometiéndonos alguna vez volvernos a encontrar, para platicar mas ampliamente de la vida y obra de Don Ignacio…sobre todo de sus años de estancia en Querétaro y en San Miguel…emborrachado de emoción y de toneles de historia…me alejé de tan bella ciudad y reunión a eso de las diez de la noche…regresando a mi amada  Queretarín de las flores…transitando por una peligrosa y muy angosta carretera…¡lástima!, porque esta bellísima y turística ciudad es digna de una mejor y superior vía…ojala las autoridades de ambos estados mejoren sus condiciones…se la merecen ambas, históricas,  y bellos relicarios de nuestra amada patria…lo comenta para ustedes…su amigo de “Aquellos tiempos”…Mario RE.  

La Quinta Gameros

Quinta Gameros monumento artístico nacional

La Gameros es una de las joyas más preciadas de la corona bolivariana. Aquí, custodiada por el chihuahueño patrocinado por El Heraldo durante el primer Dog Parade.

Foto: El Heraldo de Chihuahua.

Chihuahua turístico

El Heraldo de Chihuahua

En el popular escenario del Paseo Bolívar, en la esquina de la calle Cuarta, se levanta una magnífica obra arquitectónica, ejemplo de estilo neoclásico, la Quinta Gameros, que hoy alberga al Centro Cultural Universitario.

Fue construida por encargo de Manuel Gameros al arquitecto colombiano Julio Corredor, como un regalo a su prometida Elisa Müller. Sin embargo, los Gameros nunca pudieron habitar la casona, pues justo al quedar concluida, en 1910, estalló la Revolución Mexicana.

En 1913 fue ocupada por las fuerzas revolucionarias y sirvió de residencia al primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, entre abril y mayo de 1914. Más tarde tuvo diversos usos, como cuartel, hospital y hasta despacho del general Francisco Villa.

Su estilo neoclásico se aprecia desde la fachada principal, donde una bella escalinata de doble rampa conduce al pórtico sostenido por ocho columnas jónicas, que a su vez sostienen una terraza con una balaustrada y tres elegantes balcones. En el interior destaca su hermosa escalera ondulante de doble rampa, ornamentada en estilo rococó e iluminada por un majestuoso vitral Tiffany.

Sus muebles son estilo art nouveau, diseñados por José Luis Requena Abreu y entregados en comodato por esta familia de la Ciudad de México. Incluyen cristalería, rejas, cubiertos, marcos y todos los detalles forman parte de la colección permanente del museo.

La sala es de madera tallada estilo Luis XV, con tapicería francesa, y la sala de música se adorna con incrustaciones de piedras de colores y bronce.

El comedor consta de aparadores empotrados con cubierta de mármol y adornos de bronce. La chimenea es una verdadera obra maestra de madera tallada.

En la recámara principal sobresale la representación de aves que simbolizan las estaciones del año, adornadas con angelitos y complementada con motivos vegetales. El mobiliario de la recámara infantil está adornado con pasajes de la Caperucita Roja, de Perrault.

El baño posee todos los refinamientos de la época, sus accesorios reúnen lo cotidiano, lo útil y lo bello, con temas que evocan la Naturaleza.

Recientemente se incrementó la colección de muebles Requena con el Calvario y la recámara del pavorreal, piezas que se distinguen por su valor artístico y son obra de los mismos ebanistas mexicanos, conforme a los diseños de su creador.

Además de la colección Requena, el inmueble aloja la Pinacoteca Universitaria “Leandro Carreón”, cuya obra forma parte del patrimonio cultural de los chihuahuenses. Esta sala se encuentra en la planta alta y exhibe permanentemente obras de reconocidos artistas locales, nacionales e internacionales de gran valor estético.

La sala “Luis Y. Aragón”, también en la planta alta, es un reconocimiento a la obra del maestro.

En 1991 el H. Consejo Universitario acordó cambiar el nombre de Museo Regional por el de Centro Cultural Universitario, que ostenta actualmente.

El 5 de agosto de 1999 la Comisión Nacional de Zonas y Monumentos Artísticos declaró a la Quinta Gameros monumento artístico nacional; el fallo quedó formalizado en el acuerdo número 289 y fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de diciembre de 2000.

El Ocote

Cuenta “El Ocote” con 400 atractivos turísticos

Camino para llegar a la Reserva de la Biosfera “El Ocote”.

Foto: El Heraldo de Chiapas

Capacitado sólo el 30% de los grupos guías que ahí trabajan

El Heraldo de Chiapas

Mariana Morales

En el noroeste de Chiapas se ubica la Reserva de la Biosfera “El Ocote”, que alberga más de 500 especies de vertebrados y 3 mil de artrópodos; 5 mil especies en total; así como alrededor de 400 espacios turísticos, entre los que destacan El Aguacero y la Sima de las Cotorras.

El director de la reserva, Roberto Escalante, resaltó que las vistas panorámicas de este lugar son inigualables, y que se tiene una mayor afluencia en tiempos de seca.

Lamentó que sólo el 30 por ciento de los grupos guía está capacitado para laborar, a ello le atribuyó la falta de visitantes, a pesar de que “El Ocote” tiene infraestructura.

No obstante, Escalante informó que en la cascada El Aguacero se pretende construir un restaurante y un mirador en la parte de las escaleras, donde se les dará especial atención a los adultos mayores.

Asimismo, en el río subterráneo que hay en la reserva, se busca ofrecer a los turistas seguridad para que puedan nadar.

Una devoción y un mercado “Sui generis”

San Judas Tadeo, Patrono de la “banda”

Devotos de “San Juditas” se dan cita hoy, como cada día 28 de mes, a rendirle tributo en la iglesia de San Hipólito.

Foto: El Sol de México

Organización Editorial Mexicana

Manuel Carvallo

Fe y fanatismo, devoción y comercio, rezos y blasfemias, bendiciones y mentadas, feligreses y mercaderes se entremezclan todos desde muy temprana hora entre miles y miles de fieles que acuden a rendirle tributo los días 28 de mes al santo más venerado en México: San Judas Tadeo.

La cita donde se congrega la mayoría de los devotos de “San Juditas” (como le llaman coloquialmente), a quien lo mismo veneran, que respetan y temen (porque dicen que cuando se enoja, hay que tener cuidado), es en el templo donde realmente es el Santo Patrono, la iglesia de San Hipólito y San Casiano, dos mártires de los tiempos de la conquista.

El recinto católico data de 1581 y fue edificado sobre los cimientos de la antigua “Ermita de los Mártires”, en la colonia Guerrero, zona que cada día 28 debe ser acordonada debido a la gran cantidad de devotos que asisten a ella, en su mayoría “chavos banda”, afectando gravemente la circulación vehicular de las avenidas Reforma, Hidalgo y otras.

Es verdaderamente admirable la devoción que los “chavos banda” tienen por su santo patrono, “San Juditas”, como ellos le dicen, a pesar de que muchos (no todos) acuden aún con la “mona” en las manos impregnada de activo o thiner, los cuales se quedan fuera por órdenes del administrador del templo.

“La banda será muy malandra, pero aquí vienen a respetar a todos desde ‘San Juditas’, los comerciantes también, a los policías, a la demás banda, aquí nadie viene a pasarse de listo porque antes de que lo castigue el jefe (San Judas Tadeo), nosotros mismos le damos su ‘estate quieto’”, comentó Juan Carlos, un chavo que asegura tiene viniendo más de 10 años cada mes desde Ecatepec.

A juicio de uno de los cuidacoches de dicho sitio, que afirma que esos días “son los buenos”, acude más gente a San Hipólito y San Casiano, “Porque ahí de veras está la ‘banda malandra’ procedente de los barrios más bravos como: Tepito, la Guerrero, Garibaldi, la Magdalena Mixhuca, Pantitlán, y hasta de otros estados de la República”.

Su devoción es tan grande, que quien no carga con sus santitos, se viste como el mismo Santo Patrono, llegan solos, en pareja, en banda, ya sea en camión, en micro, en metro o en automóvil, pero no faltan a las misas de cada día 28.

La celebración de todos los días 28, no es porque sea la fecha de su nacimiento, sino de su sacrificio, ya que se sabe que San Judas Tadeo (cuyo nombre significa: “Alabado sea Dios y valiente para proclamar su fe”) y el apóstol San Simón fueron presos y martirizados en Persia, donde predicaron el cristianismo y fue el 28 de octubre, ya en los años sesentas de nuestra era, cuando les dieron muerte, aunque no se establece con precisión en qué año fueron sacrificados.

Según las Sagradas Escrituras, San Judas Tadeo es mucho muy milagroso e intercesor directo con Nuestro Señor Jesucristo, dado que es su primo hermano, pues era hijo de Alfeo Cleofás, hermano del Señor San José, y de Miriam Antera, hermana de San Joaquín, padre de la Virgen María.

De tal suerte, se dice que es él quien puede interceder directamente ante Jesucristo para cualquier petición, aunque también se advierte que si se le promete algo lo mejor es cumplirle, “porque tiene fama de castigador cuando no se le cumple”.

Se dice, entre los mismos devotos, que es protector de ladrones y suripantas, aunque, a juicio de clérigos, no hay ninguna base para afirmar tal aseveración, sin embargo es común que los días que se le festeja, los dos templos donde se le venera son visitados por personajes de toda laya, pues incluso ahí se ha visto a gobernadores como Fidel Herrera Beltrán, políticos y periodistas de todos los medios.

Uno de los mitos que circula entre la gente, aunque para los sacerdotes no es cierto ni tiene validez alguna, es el hecho de que para que realmente sea milagroso y cumpla con todo lo que se le pida, se deben de tener en la casa tres “San Juditas”: uno regalado, otro comprado y el tercero robado, versión desmentida por los mismos capellanes de los templos.

El día de su festejo es normal observar a hombres, mujeres, niños y niñas y hasta bebés, ataviados con la túnica de San Judas Tadeo. Rostros patibularios de verdaderos lacras, chavos banda, pero eso sí, muy devotos, también lucen el hábito de San Judas Tadeo.

Obreros, amas de casa, uno que otro figurín trajeado y de corbata y miles de personajes, todos cargando a “San Juditas”, bien de bulto o cuando menos, su imagen en llaveros, estampas o en diminutas figuras dentro de cápsulas de plástico, acuden de todas partes de la República a rendirle tributo a su santo patrono.

En la interminable romería que comienza desde las siete de la mañana y concluye hasta entrada la noche, tiempo en el que hay misas cada hora, los devotos, en el caso de los amigos de lo ajeno, van a pedir que les vaya bien en su “trabajo”, es decir que los ayude a delinquir o bien a dar gracias porque luego de su ilícito, no los atraparon.

Y al igual que en el tiempo en que Jesús fustigó y corrió a los mercaderes que inundaron el templo, decenas de comerciantes de todo, abarrotan las dos iglesias, principalmente la de Hidalgo, con decenas de puestos de artículos religiosos y no menos de 150 más de comida, antojitos, dulces, artesanías, fayuca, piratería y flores.

En las inmediaciones de dicha iglesia, se observan a tripulantes de patrullas y unidades de emergencia médica, ya que es común que se requiera su intervención por algún insolado, caído o accidentado o bien por alguien que trata de aprovechar las aglomeraciones para obtener alguna ganancia, aunque no sea legal.

Los días 28, son los que mayor número de juramentos se registran, aunque todos los días los hay por parte de muchísima gente que promete no ingerir licor, consumir drogas o cometer actos indebidos, prefieren hacerlo a San Judas Tadeo.

Se dice también que es Santo Patrono de los buenos y los malos, en el entendido que los buenos muchas veces resultan más malos que los malos, como es el caso de los agentes judiciales que se adjudicaron su protección, bajo el argumento de que a ellos también les dicen “judas”, derivado del término “judicial” que hizo que lo tomaran como su protector.

Así, entre buenos y malos, comerciantes, ladrones, hetairas, devotos, feligreses y limosneros, lo cierto es que “San Juditas” o San Judas Tadeo, como usted lo prefiera, es el santo más venerado en México y sobre todo por “la banda malandra”.