{"id":11458,"date":"2015-04-16T19:59:50","date_gmt":"2015-04-17T01:59:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11458"},"modified":"2015-04-16T19:59:50","modified_gmt":"2015-04-17T01:59:50","slug":"billie-holiday-en-su-centenario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=11458","title":{"rendered":"Billie Holiday en su centenario"},"content":{"rendered":"<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Billie Holiday en su centenario<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><strong>RAFAEL VARGAS<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Billie Holiday, la voz femenina m\u00e1s influyente del jazz.<\/strong><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La voz femenina m\u00e1s influyente en la historia del jazz no es la de la siempre clara y bien timbrada Ella Fitzgerald \u2013a pesar de que se le llame Primera Dama del Jazz, Reina del Jazz o Lady Ella\u2013, sino la m\u00e1s bien rasposa y dolorida voz de Billie Holiday, nacida el 7 de abril de 1915 en Filadelfia, Pennsylvania. Ninguna otra cantante toca tan hondamente el coraz\u00f3n de sus oyentes.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Desde finales de los a\u00f1os noventa, si uno le preguntaba a Carlos Monsiv\u00e1is qu\u00e9 m\u00fasica o qu\u00e9 cantantes estaba escuchando, sol\u00eda responder que ya s\u00f3lo le interesaba escuchar a Billie Holiday. Sonaba como una exageraci\u00f3n pero, en realidad, no le faltaba raz\u00f3n: pasa con sus canciones lo que pasa con la gran poes\u00eda: uno quiere volver una y otra vez a ellas, las necesita.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Due\u00f1a de una voz singular\u00edsima, cultivada en la emulaci\u00f3n de sus dos m\u00fasicos favoritos \u2013dos leyendas: Bessie Smith y Louis Armstrong\u2013, comenz\u00f3 a cantar a los 15 a\u00f1os en clubes de Harlem en los que la \u00fanica paga eran las propinas de los clientes. Para fortuna del mundo, a los 17 fue descubierta por un m\u00fasico muy s\u00f3lido y cultivado, el cellista John Henry Hammond, metido a productor y cazatalentos, que tendr\u00eda un papel muy destacado en la m\u00fasica popular de los Estados Unidos (la lista de m\u00fasicos a los que descubri\u00f3 y promovi\u00f3 va de Bessie Smith y Count Basie a Bob Dylan y Bruce Springsteen).<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">En 1933 Hammond reclut\u00f3 a otro m\u00fasico que estaba a unos pasos de volverse famoso: Benny Goodman, y en noviembre de ese mismo a\u00f1o produjo las primeras grabaciones de Billie acompa\u00f1ada por \u00e9l y por un peque\u00f1o grupo: \u201cYour mother\u2019s son-in-law\u201d y \u201c\u2018Riffin\u2019 the scotch\u201d. Fue la primera vez que cant\u00f3 ante un micr\u00f3fono \u2013y la primera vez que ve\u00eda uno: el aparato le hizo sentir miedo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">A ella no le gustaron esas grabaciones (\u201cMi voz suena tan aguda y chistosa\u2026 Parezco una comediante\u201d, dir\u00eda en una entrevista en 1956) y su inconformidad le hizo mantenerse lejos de los estudios por m\u00e1s de un a\u00f1o. Todo cambi\u00f3 en julio de 1935, cuando Hammond logr\u00f3 convencerla de que grabara cuatro piezas con un grupo que cuesta trabajo imaginar mejor: Teddy Wilson en el piano, Roy Eldridge en la trompeta, Ben Webster en el saxof\u00f3n tenor, Goodman en el clarinete, John Truehart en el bajo, y Cozy Cole en la bater\u00eda. <span lang=\"EN-US\">Con ellos cant\u00f3 \u201cMiss Brown to you\u201d, \u201cWhat a little moonlight can do\u201d, \u201cI wished on the moon\u201d y \u201cSunbonnet blue\u201d. <\/span>Esas cuatro canciones forman parte del repertorio cl\u00e1sico de Billie Holiday. Para nosotros, ajenos a la dicha de escucharla en vivo, con esas grabaciones, realizadas cuando apenas ten\u00eda 20 a\u00f1os de edad, nace la cantante inmensa que reverenciamos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">2<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">El jazz es una de las grandes aportaciones de los Estados Unidos a la cultura universal. Es una forma musical tan compleja, rica y diversa como aquella que en su conjunto llamamos m\u00fasica culta. Se cultiva en todas partes del mundo y asimila todo tipo de elementos sonoros. Cuando se toma esto en cuenta y se piensa en el peso que Billie Holiday ha tenido a lo largo de ochenta a\u00f1os entre quienes cultivan ese g\u00e9nero m\u00fasical (y la m\u00fasica popular en general) se comprende que sea considerada como una de las grandes figuras culturales de nuestro tiempo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Parte de su fama, sin embargo, no se debe a su m\u00fasica, sino a los tintes de tragedia que hay en su biograf\u00eda. Para mucha gente Billie Holiday es ante todo una mujer sufriente que de ni\u00f1a vivi\u00f3 la pobreza y el abandono de su padre; una ef\u00edmera etapa de prostituci\u00f3n como adolescente, el sostenido maltrato de los hombres que dec\u00edan amarla en la juventud y en la madurez, y una invencible adicci\u00f3n a la hero\u00edna y al alcohol durante toda su vida adulta. A ello habr\u00eda que a\u00f1adir el generalizado racismo de su \u00e9poca, doblemente cruel para una mujer.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Muchas de estas cosas las narr\u00f3 ella misma en Lady sings the blues (1956), su autobiograf\u00eda, escrita con la ayuda de William Dufty, un viejo periodista de San Francisco casado con una de las amigas \u00edntimas de Billie. Ella le cont\u00f3 su historia para ganar un poco de dinero en tiempos dif\u00edciles en los que, debido a un arresto por posesi\u00f3n de drogas, le estaba prohibido presentarse en los clubes de jazz neoyorquinos. Es un libro fascinante porque Dufty se empe\u00f1\u00f3 en recrear la manera de hablar de Billie, y no quiso inflar ni falsear lo que ella le dijo. No obstante, est\u00e1 lleno de imprecisiones que en su mayor parte s\u00f3lo se le pueden imputar a ella. Como es bien sabido, en los recuerdos que nos permitimos compartir casi siempre somos lo que habr\u00edamos querido ser. Billie jam\u00e1s ley\u00f3 el libro ni se tom\u00f3 la molestia de verificar los hechos narrados o de desmentirlos.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La mitificaci\u00f3n de la vida de Billie Holiday ha producido una veintena de libros de todo tipo, entre los que hay algunos muy documentados y muy legibles, como las biograf\u00edas de Donald Clarke: Billie Holiday, Wishing on the moon (1994) y Stuart Nicholson: Billie Holiday (1995), escritas pr\u00e1cticamente al mismo tiempo, o la magn\u00edfica investigaci\u00f3n de Farah Jasmin Griffin: If you can\u2019t be free be a mistery: In search of Billie Holiday (2001), que combate la vulgaridad de ciertos mitos alrededor de la gran cantante as\u00ed como algunos libros que compilan entrevistas, notas cr\u00edticas y art\u00edculos, como el imprescindible The Billie Holiday Companion. Seven decades of commentary (2000), de Leslie Gourse.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Gran parte de ellos son, sin embargo, mal vino viejo en odres nuevos, reiterativos de una imagen estereotipada que conviene evitar. Billie Holiday puede haber sufrido mucho, pero estuvo lejos de ser una mujer d\u00e9bil y autoconmiserativa. En tal sentido, sin duda su peor representaci\u00f3n fue la absurda pel\u00edcula protagonizada por Diana Ross, supuestamente basada en la autobiograf\u00eda. Todos los que conocieron a la cantante y vieron la cinta salieron de la sala maldiciendo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Billie Holiday fue una mujer extraordinariamente valiente y decidida que luch\u00f3 por lo que crey\u00f3 y por crecer como cantante. No fue una gran artista merced a sus adicciones o sus malas decisiones en cuestiones amorosas sino a pesar de ellas.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Un claro ejemplo de su fuerza e inteligencia est\u00e1 en el hecho de que en 1939 grabara \u201cStrange fruit\u201d (\u201cExtra\u00f1o fruto\u201d), la emotiva canci\u00f3n compuesta por el poeta Abel Meeropol que habla de los linchamientos de negros en el sur de los Estados Unidos colg\u00e1ndolos de los \u00e1rboles. La canci\u00f3n se convirti\u00f3 en un emblema de la lucha contra el racismo y a favor de los derechos humanos. (Hay que subrayar, por si acaso, que la segregaci\u00f3n racial en ese pa\u00eds no termin\u00f3 \u2013formalmente\u2013 sino hasta mediados de los a\u00f1os sesenta. Por algo, en 1999, la revista Time destac\u00f3 \u201cStrange fruit\u201d como la canci\u00f3n m\u00e1s importante del siglo XX.)<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">3<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Cuenta el gran Wynton Marsalis que cuando ten\u00eda 24 a\u00f1os de edad dedic\u00f3 un a\u00f1o entero a escuchar a Billie Holiday \u2013s\u00f3lo a Billie Holiday\u2013; que escuch\u00f3 absolutamente todas y cada una de sus canciones muchas veces, y que aprendi\u00f3 mucho de m\u00fasica al escucharla. El pasado 3 de abril, a prop\u00f3sito del centenario del nacimiento de Billie, hizo unas declaraciones para la revista Life que es importante reproducir aqu\u00ed:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">\u201cEn Billie Holiday encontramos el refinamiento de Louis Armstrong en forma femenina. Lo que ella hace es algo que s\u00f3lo podr\u00eda lograr una mujer. Hay en ella una sabidur\u00eda que los hombres no tenemos. Cuando frasea lo hace en grupos de tres notas en vez de dos o cuatro, que es lo usual. Y aun as\u00ed siempre cuadra en t\u00e9rminos de ritmo. Flota a trav\u00e9s de la melod\u00eda. Urbaniza, por as\u00ed decirlo, cosas propias de la m\u00fasica rural. Su comprensi\u00f3n de la armon\u00eda y de la melod\u00eda era extraordinariamente refinada. Es un grave error atribuir su forma de cantar a las penurias de su vida, porque se debe m\u00e1s bien a su sensibilidad l\u00edrica y a la substancia po\u00e9tica de su visi\u00f3n. Algo que nadie sabe por qu\u00e9 posee una persona. [\u2026] Es un don espiritual con el que se nace.\u201d<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">4<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">La vida de Billie Holiday es legendaria por muchos motivos, y no es extra\u00f1o que sea la protagonista de varias novelas \u2013unas escritas en Estados Unidos, otras en Francia\u2013 y el objeto de una veintena de poemas escritos por poetas como Langston Hughes, Frank O\u2019Hara, Rita Dove y Maya Angelou. (Probablemente Julio Cort\u00e1zar, quien se inspir\u00f3 en Charlie Parker para imaginar las cimas y simas metaf\u00edsicas de un jazzista, habr\u00e1 pensado alguna vez en cu\u00e1n extraordinario personaje para un cuento ser\u00eda Billie.)<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">No obstante, la raz\u00f3n por la que sus canciones han perdurado por m\u00e1s de sesenta a\u00f1os, es que nadie logra conmover como ella a la hora de interpretar una canci\u00f3n y, en especial, las canciones de amor que integran la mayor parte de su repertorio. Billie Holiday canta como si viviera entra\u00f1ablemente cada una de las palabras que salen de sus labios, como si todas y cada una de ellas le pertenecieran, y encarna siempre a las mujeres vulnerables y desamparadas que protagonizan sus canciones. La nostalgia y melancol\u00eda que transmite con su delicado fraseo es avasallante. Sin embargo, quienes la conocieron bien han afirmado siempre que no era una mujer sentimental, que cantaba sobre el amor sin creer en el amor, con una suerte de desesperanza y nihilismo. Cuesta trabajo suponerlo.<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Cantaba, dicen, con la cabeza ligeramente echada hacia atr\u00e1s, como retando al destino, que siempre mir\u00f3 con desconfianza. Cantaba con una suavidad capaz de domesticar fieras:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b><i>\u201cTe ver\u00e9 en todos los lugares familiares que este coraz\u00f3n m\u00edo atesora\/ en el peque\u00f1o caf\u00e9, en el parque al otro lado de la calle,\/ en el carrusel infantil, en los casta\u00f1os, en el pozo de los deseos.\/\/ Te ver\u00e9 en cada d\u00eda de verano, en todo lo que es luminoso y alegre. As\u00ed te recordar\u00e9 siempre.\/\/ Te encontrar\u00e9 en el sol matinal, y en cada nueva noche.\/ Mirar\u00e9 la luna\/ pero ser\u00e1 a ti a quien vea.\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 Billie Holiday le hizo concebir a Jos\u00e9 Carlos Becerra aquellas l\u00edneas:<\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b><i>\u201cMe acordar\u00e9 de ti, me acordar\u00e9 de ti,<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b><i>en vino corriente, en silbidos, en<\/i><\/b><\/p>\n<p class=\"ecxMsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><b><i>ascensores\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Billie Holiday en su centenario RAFAEL VARGAS Billie Holiday, la voz femenina m\u00e1s influyente del jazz. 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