{"id":15068,"date":"2020-03-01T11:22:11","date_gmt":"2020-03-01T17:22:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15068"},"modified":"2020-03-01T11:22:11","modified_gmt":"2020-03-01T17:22:11","slug":"pedro-valtierra-fotografo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15068","title":{"rendered":"Pedro Valtierra; Fot\u00f3grafo"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nacido en Fresnillo, Zacatecas (1955), autor de varias fotograf\u00edas ya emblem\u00e1ticas del fotoperiodismo \u2013la imagen de los mineros que protestan desnudos un amanecer en Pachuca, 1985, y la de las ind\u00edgenas tzotiles que rechazan a soldados del Ej\u00e9rcito Mexicano en X\u2019Oyep, Chiapas, Premio Internacional de Periodismo Rey de Espa\u00f1a 1998, entre otras muchas\u2013 habla aqu\u00ed con frescura de su trayectoria personal y del rigor, disciplina y entrega que exige ese peque\u00f1o clic que detiene el mundo.<\/p>\n<p>Nosotros, los Valtierra, un d\u00eda fuimos los sintierra. No fue en mi ni\u00f1ez, sino tiempo despu\u00e9s, cuando comprend\u00ed esas l\u00edneas de Dante Alighieri al afirmar, en boca de uno de sus personajes, que no hay peor dolor que recordar la abundancia en tiempos de miseria. Mi abuela, mi padre y dos de sus hermanos, eran due\u00f1os de 222 hect\u00e1reas semi\u00e1ridas y un buen n\u00famero de cabezas de ganado. Mi padre y mi t\u00edos pidieron un cr\u00e9dito para comprar m\u00e1s ganado y engordarlo cuando llegaran las lluvias, pero las nubes se aferraron a la ausencia. Una larga sequ\u00eda asol\u00f3 la regi\u00f3n y nos trajo no s\u00f3lo vacas flacas, toros y becerros, tambi\u00e9n hambre y muerte. Nos despoj\u00f3 de cuanto ten\u00edamos. Juan Valtierra y Socorro Ruvalcaba abandonaron San Luis de \u00c1brego, mejor conocido como El Chivo, para refugiarse en Fresnillo con su familia. No es que all\u00ed hubiera muchas oportunidades, pero al menos pod\u00edamos sobrevivir. Yo ten\u00eda doce a\u00f1os de edad \u2013nac\u00ed en 1955\u2013 y \u00e9ramos ocho hermanos, ser\u00edamos nueve, pero ya hab\u00eda muerto una, luego nacer\u00edan otros tres en Ciudad de M\u00e9xico. Vivimos once y soy el tercero en orden decreciente. Tengo dos hermanas mayores.<\/p>\n<p>A los doce a\u00f1os comenc\u00e9 a vender El Sol de Zacatecas y El Heraldo de M\u00e9xico. Mi oferta inclu\u00eda la revista Alarma, Mem\u00edn Pingu\u00edn, L\u00e1grimas y Risas, entre otras lecturas; combinaba esa actividad con mis estudios. El trabajo no era nuevo para m\u00ed, desde los ocho a\u00f1os de edad cuid\u00e9 chivas y borregas, cultiv\u00e9 el suelo con mi padre. Lo novedoso era verme convertido en un asalariado en plena infancia.<\/p>\n<p>Recuerdo que me llamaron mucho la atenci\u00f3n las im\u00e1genes del \u201968 que publicaba El Heraldo de M\u00e9xico. V\u00edctor D\u00e1vila Garc\u00eda era el encargado de la distribuidora. Las fotograf\u00edas ten\u00edan un poder de comunicaci\u00f3n y de seducci\u00f3n muy fuerte, pero yo no alcanzaba a comprender, entre los doce y los catorce a\u00f1os de edad, el porqu\u00e9 de su fuerza y sus significados. Ya antes, en el rancho, un t\u00edo, Carlos Valtierra, de los dorados de Pancho Villa, que regres\u00f3 a vivir a El Chivo, compraba el peri\u00f3dico Novedades y las revistas Siempre! e Impacto. En sus p\u00e1ginas descubr\u00ed im\u00e1genes de gran tama\u00f1o y a color de Martin Luther King, del asesinato de John F. Kenedy, del Che y Camilo Cienfuegos, de Fidel entrando en la Habana. Nunca las ech\u00e9 al olvido; supe despu\u00e9s qui\u00e9nes eran esos personajes y sus significados hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Mi madre enferm\u00f3 y no ten\u00edamos recursos ni posibilidades, ni siquiera IMSS, para darle el tratamiento m\u00e9dico en Fresnillo. Mi padre se hab\u00eda ido en varias ocasiones a Estados Unidos como bracero; por entonces mis ingresos eran el \u00fanico sost\u00e9n de la familia. As\u00ed fue como emigramos a Ciudad de M\u00e9xico en 1969. En 1970, cuando mi padre ya ten\u00eda trabajo como velador en la ICA, mi hermana Juanita cumpl\u00eda a\u00f1os y mi madre le pidi\u00f3 a un vecino, supuestamente fot\u00f3grafo, que le hiciera una fotos a la cumplea\u00f1era. Nunca vimos el resultado de esas sesiones. Decid\u00ed entonces comprarme una instamatic para yo mismo fotografiar a mis hermanos y a todos los que se me cruzaran. A\u00fan conservo en mi archivo los negativos de esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Soy fot\u00f3grafo de prensa, fotorreportero desde 1977, cuando ingres\u00e9 al Sol de M\u00e9xico y trabaj\u00e9 con Benjam\u00edn Wong. Siempre me llev\u00e9 muy bien con los reporteros porque tambi\u00e9n escrib\u00ed en mis inicios, pero me decant\u00e9 muy pronto por la imagen y acompa\u00f1\u00e9 a grandes periodistas como V\u00edctor Avil\u00e9s, Miguel \u00c1ngel Vel\u00e1zquez, V\u00edctor Ju\u00e1rez, Carmen Lira, Raymundo Rivapalacio, Rafael Cardona, Gonzalo \u00c1lvarez del Villar, Carlos Ferreira, y muchos m\u00e1s, en distintas misiones en M\u00e9xico y en otras partes del mundo. Nunca tuve un conflicto con los periodistas ni con los directores de los diarios. El periodismo requiere una disciplina f\u00e9rrea y yo estaba al servicio de esta pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLeer m\u00e1s y disparar menos\u201d, me dijo un d\u00eda Benjam\u00edn Wong. Insist\u00eda mucho en la importancia de leer siempre y leer de todo para estar informados. No obstante, ya desde mis inicios en Presidencia, tuve un maestro, el fot\u00f3grafo Manuel Madrigal, muy culto e informado. \u00c9l me ense\u00f1\u00f3 a tomar fotos, a revelar, a imprimir y sobre todo me condujo por el camino de los libros y de la lectura en general. \u00c9l hab\u00eda trabajado para la revista Siempre!, y era amigo de Pag\u00e9s Llergo, de Alberto Domingo, de esa generaci\u00f3n de periodistas. Me transmiti\u00f3 la necesidad de estar bien informado antes de ir a realizar el trabajo como fot\u00f3grafo. La sola inspiraci\u00f3n no te va a revelar im\u00e1genes y detalles que la lectura si te va a descubrir y a sugerir. La t\u00e9cnica tampoco garantiza que ir\u00e1s m\u00e1s all\u00e1 de lo elemental, de lo obvio. La informaci\u00f3n s\u00ed echar\u00e1 abajo los velos que te impiden ver y facilitar\u00e1 el trabajo con las personas. Para m\u00ed es fundamental vivir la vida propia, pero tambi\u00e9n los es aprender a vivir en la lectura. Leo poes\u00eda, no tanta como quisiera, me gusta mucho, y tengo amigos poetas como Javier Molina y Ricardo Y\u00e1\u00f1ez. La poes\u00eda nos da herramientas para descubrir una realidad que los dem\u00e1s no ven, pues s\u00f3lo vemos lo que el pensamiento nos permite ver.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 a trabajar a la Presidencia como fot\u00f3grafo de la Oficina de Comunicaci\u00f3n Social, que dirig\u00eda Mauro Jim\u00e9nez Lazcano, en noviembre de 1975. Pero antes fui bolero (1971-1972), luego me contrataron como conserje (1973-1975). Durante esos a\u00f1os fui ayudante de Laboratorio los fines de semana, cuando descansaba como conserje. Descubr\u00ed los procesos de revelado e impresi\u00f3n y qued\u00e9 embrujado, me parec\u00eda magia. Desde entonces mi vida s\u00f3lo tuvo sentido junto a la fotograf\u00eda. Al ver que mi trabajo y mis conocimientos en el laboratorio mejoraban me dieron la oportunidad de probarme como fot\u00f3grafo. Pero ese oficio no ten\u00eda nada que ver con el trabajo period\u00edstico que ejerc\u00ed despu\u00e9s en El Sol de M\u00e9xico, en el Unomasuno, en La Jornada. Esa etapa inicial del Unomasuno, bajo la direcci\u00f3n de Becerra Acosta, determin\u00f3 una nueva forma de hacer periodismo, particularmente del periodismo gr\u00e1fico, del fotoperiodismo, pues ten\u00eda que ver con la visi\u00f3n del director sobre la funci\u00f3n del periodista ante la sociedad: siempre con una mirada cr\u00edtica. Nos ense\u00f1\u00f3 a ver a los pol\u00edticos no como personajes especiales sino como personas comunes y corrientes, evitando su endiosamiento. Hoy en d\u00eda, claro, se han ganado a pulso el desprecio de la sociedad, porque en su gran mayor\u00eda se han dedicado a enga\u00f1ar, a robar, a beneficiarse sin escr\u00fapulos, sin importarles la ciudadan\u00eda, el pa\u00eds.<\/p>\n<p>No tengo partido ni militancia, mi responsabilidad es la de un periodista comprometido con su oficio. La objetividad es mi br\u00fajula, mi tarea. Me siento obligado a investigar, comprobar, confirmar los datos y exponer una informaci\u00f3n veraz.<\/p>\n<p>Me toc\u00f3 cubrir un largo per\u00edodo convulsivo en Am\u00e9rica Latina y el 1994 del levantamiento ind\u00edgena en Chiapas. En 1998 mi fotograf\u00eda en la que aparecen las ind\u00edgenas tzotziles enfrentando a miembros del ej\u00e9rcito mexicano obtuvo el Premio Rey de Espa\u00f1a. En 1979, La Jornada me envi\u00f3 como reportero a Nicaragua, luego, en 1980, reportee en el Salvador, y en 1982 en Guatemala; ese mismo a\u00f1o atestig\u00fc\u00e9 la guerra en la Rep\u00fablica \u00c1rabe Saharau\u00ed Democr\u00e1tica, del Frente Polisario en contra del gobierno de Marruecos, luego la ca\u00edda del dictador Jean Claude Duvalier en Hait\u00ed, en 1986. Por cierto, Grijalbo me public\u00f3 Nicaragua, la revoluci\u00f3n sandinista, a cuarenta a\u00f1os de dicha guerra. Siempre he buscado que todas mis fotograf\u00eda transmitan lo que veo, lo que atestiguo, lo que me duele, lo que sufrimos los reporteros. Agradezco que la gente reconozca mis im\u00e1genes y les den incluso un cierto valor est\u00e9tico, pero es ante todo una fotograf\u00eda apegada al oficio period\u00edstico.<\/p>\n<p>Recuerdo las fotograf\u00edas que hice de los mineros, en Pachuca, en 1985. Lo primero fue ver el contexto y las circunstancias, evaluar la luz, los espacios, los personajes, los detalles. La t\u00e9cnica ya est\u00e1 en buena medida automatizada, regida por el dominio de su uso y del conocimiento. Eran 3 mil mineros que realizaban una protesta, desnudos. Estaba amaneciendo y la luz era complicada, de alto contraste. Estuve observando las escenas y realic\u00e9 un estudio de dos rollos. A estas alturas de mi trayectoria sostengo que la fotograf\u00eda period\u00edstica puede hacer una buena composici\u00f3n si se consideran los elementos est\u00e9ticos que rodean las im\u00e1genes y te propones exaltarlos. Es decir, ir m\u00e1s all\u00e1 del simple registro. Al respecto, yo tengo una ventaja, fui educado bajo la premisa de que la luz natural es fundamental, lo cual descarta en principio el uso de flash. Hablo de la prehistoria, por supuesto. Eran flash muy elementales, mal usados, y mataban los detalles de la imagen. Quiz\u00e1s la nuevas tecnolog\u00edas ayuden m\u00e1s en ese sentido, pero en mi formaci\u00f3n el flash re\u00f1\u00eda con la luz ambiental.<\/p>\n<p>Como en el caso de los mineros, el plan siempre es tener dominio de las circunstancias y encontrar los momentos precisos en que, por ejemplo, nadie ve la c\u00e1mara, la luz resalta determinados elementos, la geometr\u00eda otorga un equilibrio a las partes, tienes la posici\u00f3n adecuada. No hay posibilidad, en esos momentos, de manipular las escenas, es lo que hay y con ello debes trabajar. Existen, por supuesto, ocasiones en que se presenta la oportunidad de manipular los elementos, y hay muchos fot\u00f3grafos con habilidad para ello. En mi caso prefiero captar la realidad tal como la veo, con mi olfato y mi sentido period\u00edstico. No suelo celebrar mi trabajo, pienso que siempre puede ser mejor.<\/p>\n<p>No soy de muchos rollos. Soy austero, lac\u00f3nico. Hago pocas tomas. Tengo un amigo que una vez gast\u00f3 treinta y seis rollos en la toma presidencial de L\u00f3pez Portillo. La fotograf\u00eda digital facilita el exceso de disparos que impiden ver y evaluar, actuar en el momento justo. Es el impulso lo que impera. Por el contrario, a mi me ense\u00f1aron a trabajar con pocos recursos, a administrarlos. Eran tiempos de fotograf\u00eda anal\u00f3gica, por supuesto. Madrigal me insist\u00eda mucho: \u201cLa fotograf\u00eda no se dispara como si fuera cine, tienes que elegir tu objetivo, observarlo en sus contextos, y cuando adviertas el instante preciso que vas a preservar, s\u00f3lo entonces dispara.\u201d Aun as\u00ed, uno realiza no una sino varias tomas. Cartier-Bresson sosten\u00eda que hay un momento justo para el disparo. Para encontrarlo debes caminar mucho, imaginar los escenarios, aprender a descubrir esos momentos cruciales. La calidad se impone sobre la cantidad. Para m\u00ed, y seguramente para la mayor\u00eda de mis colegas, el acto de fotografiar, como el de escribir, no se decide en la mano, sino en la cabeza. El poema no nace en una Mont Blanc, en una supercomputadora o en un l\u00e1piz, viene del poeta mismo en las circunstancias m\u00e1s impredecibles, por decirlo de alg\u00fan modo.<\/p>\n<p>Si hay un estilo en mi obra es un discurso forjado a trav\u00e9s del tiempo y de mucho trabajo. Es resultado de mi compromiso con la fotograf\u00eda misma, del respeto que tengo hacia los fotografiados, de la b\u00fasqueda insistente de espacios y medios adecuados para realizar mi oficio, en particular de la perseverancia. No me califico ni me considero un artista. Tampoco me quita el sue\u00f1o no serlo. Hago mucha fotograf\u00eda como terapia ocupacional, con una l\u00ednea donde los est\u00e9tico es fundamental, donde gobierna la emoci\u00f3n de cazar esos preciosos instantes. Por ejemplo, no me gusta hacer foto de turismo. La hago, s\u00ed, pero no me gusta, dejo pasar im\u00e1genes que son realmente bellas, extraordinarias. Las veo con claridad, pero no me causan emoci\u00f3n ni inter\u00e9s. Tengo m\u00e1s de 300 mil negativos bien organizados. No basta para un fot\u00f3grafo hacer la foto, es muy importante clasificarlas, promoverlas, hacerlas que se conozcan, se muevan, dialoguen con nuevas generaciones. Mi compromiso es con este oficio, con este lenguaje. Todo lo que hago lo hago en funci\u00f3n de la fotograf\u00eda. Ya no me da pudor reconocer que trabajo mucho, no es por vanidad, es por disciplina.<\/p>\n<p>Con Granados Chapa hicimos la revista Mira en las oficinas de Cuartoscuro cuya intenci\u00f3n era hacer una publicaci\u00f3n en la que tuvieran una fuerte presencia las im\u00e1genes. Era una revista ilustrada y no ten\u00eda nombre, m\u00e1s tarde la bautizamos como Mira. Eso fue en 1990, pero no estuve mucho tiempo en la direcci\u00f3n porque no me daba abasto con el trabajo y la agencia Cuartoscuro, que fundamos en 1986. En 1993 sacamos la revista Cuartoscuro con la intenci\u00f3n de impulsar la fotograf\u00eda mexicana, de dar a conocer a los autores de este pa\u00eds. Hemos publicado hasta el momento, 2020, a m\u00e1s de 3 mil fot\u00f3grafos en su gran mayor\u00eda mexicanos. La fotograf\u00eda en M\u00e9xico tiene un nivel muy alto, pero no posee las condiciones y los apoyos que reciben los fot\u00f3grafos en Europa o en Estados Unidos, donde se publican muchos libros de fotograf\u00eda. Por eso la revista es un veh\u00edculo que pretende visibilizar a los autores mexicanos.<\/p>\n<p>Dijo Faustino Mayo, la p\u00e1gina del d\u00eda siguiente est\u00e1 en blanco, bienvenidos los reconocimientos, pero no hay que creerse los t\u00edtulos ni los premios. El trabajo es el que dicta el porvenir. Este 2019, la universidad de mi estado natal me otorg\u00f3 el doctorado Honoris Causa. Para m\u00ed es s\u00f3lo un apapacho de mis paisanos. Quiz\u00e1s porque nunca he dejado de visitar y de reconocer los paisajes de mi infancia, su luz, su tierra colorada y los campos dorados por el sol. All\u00ed donde termina la tierra roja se define la colindancia con Durango, cuyo cielo es diferente, de un azul cobalto; el nuestro es cruel, como lo definiera el poeta Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde. Voy cuando menos una vez al mes, pues fund\u00e9 la Fototeca, pero sobre todo es porque soy profundamente zacatecano.<\/p>\n<p>El olor de la tierra de mi ni\u00f1ez, no la de la sequ\u00eda sino la de lluvia, la asoci\u00e9 siempre al olor de la tinta en las imprentas, al aroma del papel impreso y revelado en el cuarto oscuro. All\u00ed me veo en El Chivo jugar con las sombras de la tarde, con las siluetas que se alargan. Siento el mismo miedo de mirar un cielo tan azul y me sigo preguntando c\u00f3mo pueden volar los aviones. Desv\u00edo la mirada y descubro grandes esferas de cardos dando tumbos como animales en la llanura colorada; a lo lejos se ven peque\u00f1as, pero seg\u00fan se aproximan descubres que son enormes, sus espinas y sus ramas son poderosas. Pasan y las pierdes de vista entre remolinos de tierra que se alargan y se van como fantasmas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal &nbsp; Nacido en Fresnillo, Zacatecas (1955), autor de varias fotograf\u00edas ya emblem\u00e1ticas del fotoperiodismo \u2013la imagen de los mineros que protestan desnudos un amanecer en Pachuca, 1985, y la de las ind\u00edgenas tzotiles que rechazan a soldados del Ej\u00e9rcito Mexicano en X\u2019Oyep, Chiapas, Premio Internacional de Periodismo Rey de Espa\u00f1a 1998, entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":15069,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-15068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15068"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15068\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15070,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15068\/revisions\/15070"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15069"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}