{"id":15071,"date":"2020-03-01T11:34:56","date_gmt":"2020-03-01T17:34:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15071"},"modified":"2020-03-01T11:34:56","modified_gmt":"2020-03-01T17:34:56","slug":"maria-cortina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15071","title":{"rendered":"Mar\u00eda Cortina"},"content":{"rendered":"<p>Elena Poniatowska<\/p>\n<p>Mar\u00eda Cortina dirige la Casa Refugio Citlalt\u00e9petl, que tiene una larga tradici\u00f3n de apoyo a los escritores perseguidos en su pa\u00eds. Inaugurada en 1999 en la calle de Citlalt\u00e9petl, era l\u00f3gico que su fundador fuera el entonces jefe de gobierno, el ingeniero Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas, porque al igual que su padre, L\u00e1zaro (qui\u00e9n recibi\u00f3 a los refugiados de la guerra civil de Espa\u00f1a en 1939), Cuauht\u00e9moc siempre se preocup\u00f3 por quienes est\u00e1n en situaci\u00f3n de peligro.<\/p>\n<p>Primero, la Casa Refugio recibi\u00f3 a 40 personas a ra\u00edz del terremoto del 19 de septiembre de 2017, e inaugur\u00f3 la Biblioteca Memorial 19 con los libros rescatados del edificio \u00c1msterdam 107. Cada volumen fue recogido por vecinos de la colonia Condesa y restaurado amorosamente. La vocaci\u00f3n original de la casa era proteger a quienes protestan contra el r\u00e9gimen de su pa\u00eds. Entonces, llegaba un escritor a vivir entre nosotros durante uno o dos a\u00f1os y se compromet\u00eda a terminar una obra. As\u00ed lo hicieron varios refugiados serbios y argelinos que despu\u00e9s escogieron incorporarse a la comunidad literaria de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Cortina nos cuenta que hace tres a\u00f1os, despu\u00e9s de haber sido una asociaci\u00f3n civil, la casa pas\u00f3 a pertenecer a la Secretar\u00eda de Cultura. En tiempos de la guerra de los Balcanes, los escritores ven\u00edan de aquellos pa\u00edses, pero ya no hay guerra. En esos a\u00f1os, la Casa Refugio cobij\u00f3 a 17 escritores perseguidos. Viv\u00edan en M\u00e9xico uno o dos a\u00f1os, todos terminaron su obra en la Casa Refugio. Hubo magn\u00edficos poetas de Senegal, Zimbabue, Egipto, poetas, cr\u00edticos de arte, ensayistas, cuentistas, novelistas; dos de ellos permanecen en M\u00e9xico, uno es maestro en la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, otro en la del estado de M\u00e9xico, ambos tienen hijos y nietos mexicanos.<\/p>\n<p>Philippe Oll\u00e9-Laprune dirigi\u00f3 la casa, y los miembros del consejo fueron \u00c1lvaro Mutis, Carlos Monsiv\u00e1is, Jos\u00e9 Emilio Pacheco, Tito Monterroso, Vicente Rojo, Margo Glantz, B\u00e1rbara Jacobs, Juan Villoro y Carmen Boullosa, principal fundadora, hoy casada con Mike Wallace, Premio Pulitzer 1999. Wallace es quien mejor conoce la ciudad de Nueva York. Su libro, escrito al alim\u00f3n con Carmen, se llama Greater Gotham: a History of New York City to 1898\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa casa consta de tres peque\u00f1os apartamentos con una cocinita, una salita, ba\u00f1o, etc\u00e9tera. Uno de los tres es m\u00e1s grande, porque se pens\u00f3 en una pareja con hijos. En esos a\u00f1os, la gran mayor\u00eda de las actividades de la Casa Refugio giraron en torno a la literatura: presentaciones de libros, talleres de escritura, conferen-cias, reuniones de estudiantes, exposiciones y homenajes, como el que se le hizo al director de La Jornada, Carlos Pay\u00e1n, quien ese mismo d\u00eda present\u00f3 su libro de poes\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cAhora hemos dado un nuevo giro a la casa en Citlalt\u00e9petl, una reflexi\u00f3n en torno a qu\u00e9 necesita nuestro pa\u00eds. M\u00e9xico tiene muchas heridas y quiz\u00e1 mediante la cultura podamos intentar sanarlas. En este momento la Casa Refugio no acoge a personas perseguidas, no hay nadie. Sin embargo, considero que es un refugio de la memoria. Tenemos el Memorial Javier Valdez, que consta de su biblioteca personal, donada por Griselda Triana, su esposa. Cuando Griselda regres\u00f3 a Culiac\u00e1n, ya sin Javier, me dijo: Yo sab\u00eda que esto iba a ser muy dif\u00edcil, pero lo que m\u00e1s tristeza me dio fue ver la soledad de sus libros. Quiero hacerte la propuesta de que Casa Refugio Citlat\u00e9petl sea un refugio para su biblioteca. Ahora tenemos sus cuadernos, sus plumas de La Jornada, de la que fue corresponsal; ejemplares de R\u00edodoce, semanario que fund\u00f3 en Culiac\u00e1n. A \u00e9l lo balearon a unos metros de R\u00edodoce, cuando entraba a trabajar; ya hab\u00eda tenido muchas amenazas e incluso contaba con el apoyo de La Jornada, para salir no s\u00f3lo de Culiac\u00e1n, sino del pa\u00eds. Periodista de investigaci\u00f3n, dio voz a las v\u00edctimas del narcotr\u00e1fico y eso le cost\u00f3 la vida. Todos sus libros hablan de c\u00f3mo el narcotr\u00e1fico se apropia de los ni\u00f1os, de las mujeres, como denuncia en Miss Narco. Con ese acervo y los 11 libros que escribi\u00f3, hicimos un llamado a todos los que aman la libertad de expresi\u00f3n para que nos donen un libro. Mi sue\u00f1o es convertirla en una biblioteca especializada en periodismo. Nos han llegado libros que van abrazando a los de Javier, dedicados a Javier: \u2018Javier, c\u00f3mo nos haces falta\u2019; \u2018Tu ejemplo nos sirve, pero te necesitamos a ti\u2019; \u2018Javier, eres mi gu\u00eda en la vida\u2019. En ese memorial se dan cursos y talleres a reporteros que han tenido que salir de su estado porque han sido amenazados, perseguidos, y llegan a la Casa Refugio. Un gran porcentaje de ellos cubr\u00eda la nota roja. Nos han apoyado periodistas como Pepe Reveles, Blanche Petrich, Daniel Larrea, Marcela Turati que dan cursos a los reporte-ros desplazados o a los j\u00f3ve-nes aspirantes o a quien quiera asistir. Tambi\u00e9n tenemos cursos de protecci\u00f3n en redes, y reflexionamos sobre el tema del desplazamiento forzoso que va de la mano de la migraci\u00f3n y de los derechos humanos y culturales de cada desplazado.<\/p>\n<p>\u201cPresentamos obras de teatro ligadas a derechos humanos: Los migrantes que no importan, inspirada en El faro, de un salvadore\u00f1o. La representamos en un sal\u00f3n en el que caben 90 personas sentadas. Tambi\u00e9n en nuestro jard\u00edn presentamos La tropa, en la que recibimos a 100 personas a quienes no les import\u00f3 sentarse en el suelo.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s nos interesa es ver de qu\u00e9 manera la cultura se convierte en herramienta para reflexionar y actuar contra todos los males que nos aquejan. A la Casa Refugio asisten mujeres que cuentan su historia, chavas feministas radicales que nos dicen a las feministas de otra generaci\u00f3n que tenemos que cambiar nuestra forma de hablar, y muchos estudiantes.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Cortina, corresponsal de guerra, fue la primera en llegar a El Salvador y en combatir all\u00e1 varios a\u00f1os. All\u00e1 trabaj\u00f3 al lado de Blanche Petrich; Marlise Simons, corresponsal del Washington Post y esposa de Alan Riding, del New York Times.<\/p>\n<p>\u201cA los cuarteles no entran las mujeres \u2013ordenaron los militares salvadore\u00f1os\u2013, pero cuando vieron nuestro trabajo y escucharon nuestras preguntas, los impactamos y hasta nos llevaron en helic\u00f3ptero a operativos riesgosos. Abrimos para la mujer un espacio en un mundo absolutamente de hombres.\u201d<\/p>\n<p>Mar\u00eda Cortina es una ni\u00f1a bie n; sus dos apellidos, Cortina e Icaza, pertenecen a los llamados Popoff que el Duque de Otranto ensalz\u00f3 en su diccionario aristocr\u00e1tico Los Trescientos y algunos m\u00e1s. Por cierto, Margarita Gonz\u00e1lez Gamio, colaboradora de La Jornada, es hija del Duque de Otranto. Mar\u00eda Cortina, esa ni\u00f1a rubia preciosa y con inteligencia muy poco com\u00fan, escogi\u00f3 ser corresponsal de guerra en El Salvador. \u00danica mujer entre seis hermanos, su padre la consent\u00eda demasiado y al verla entrar a la sala, gritaba: \u00a1Se ilumin\u00f3 la Tierra y se hizo la luz! Estudiante de la Escuela Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, se especializ\u00f3 en ling\u00fc\u00edstica. A trav\u00e9s de Anne Mar\u00ede Mergier colabor\u00f3 en la revista Proceso y ambas se apasionaron por Centroam\u00e9rica. Mar\u00eda Cortina vivi\u00f3 nueve a\u00f1os en zona de peligro y escribi\u00f3 un libro, El Salvador: memoria intacta.<\/p>\n<p>\u201cEl pueblo que vamos a tomar es mi pueblo. Ah\u00ed est\u00e1 mi hermano\u2026\u201d, le confi\u00f3 un guerrillero al entrar en El Salvador. Adem\u00e1s del peligro cotidiano, Mar\u00eda Cortina apareci\u00f3 en una lista negra de los escuadrones de la muerte. \u201cUna noche me amenazaron; otra, un coronel se enamor\u00f3 de m\u00ed y tuve que escapar del acoso\u2026 En Panam\u00e1 me capturaron y me torturaron\u201d.<\/p>\n<p>Total, ahora, en el a\u00f1o 2020, nadie m\u00e1s indicado que Mar\u00eda Cortina para comprender qu\u00e9 sienten quienes han sufrido persecuci\u00f3n y p\u00e9rdida de su patria y de sus seres queridos. Nadie mejor que ella para recibirlos, la nueva directora de Casa Refugio Citlalt\u00e9petl en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elena Poniatowska Mar\u00eda Cortina dirige la Casa Refugio Citlalt\u00e9petl, que tiene una larga tradici\u00f3n de apoyo a los escritores perseguidos en su pa\u00eds. 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