{"id":15146,"date":"2020-03-10T10:45:23","date_gmt":"2020-03-10T16:45:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15146"},"modified":"2020-03-10T10:45:23","modified_gmt":"2020-03-10T16:45:23","slug":"destrir-el-lenguaje-conduce-a-un-neofcismo-ploletario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15146","title":{"rendered":"Destrir el lenguaje conduce a un neofcismo ploletario"},"content":{"rendered":"<p>Madrid.<\/p>\n<p>Bernardo Atxaga, el escritor vasco vivo m\u00e1s le\u00eddo y traducido, pone letra y voz al mundo en el que creci\u00f3; ese terru\u00f1o m\u00e1gico que llama Obaba. A sus casi 70 a\u00f1os \u2013naci\u00f3 en el pueblo de Alteasu en 1951\u2013 el tambi\u00e9n poeta y ensayista decide poner punto final a la escritura de novelas con Casas y tumbas (que ahora publica en espa\u00f1ol Editorial Alfaguara) en la que a trav\u00e9s de un nuevo escenario ficticio, Ugarte, perfila un repaso de las recientes d\u00e9cadas en ese universo en su experiencia interior.<\/p>\n<p>En entrevista con La Jornada, se dice preocupado por la destrucci\u00f3n del lenguaje, que nos conduce a un \u2018\u2018neofascismo planetario\u201d en el que \u2018\u2018la izquierda acad\u00e9mica se limita a a\u00f1adir palabras a la sopa que ya existe\u201d. Y lanza: \u2018\u2018La \u00fanica respuesta posible es la acci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfCasas y tumbas es un puerto de llegada?, \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2013As\u00ed es. Es un puerto de llegada clar\u00edsimamente. No s\u00e9 con los mexicanos, pero he conocido dos mundos: uno en el que el modelo de comprensi\u00f3n, no de todo, pero s\u00ed de muchas personas est\u00e1 relacionado con una ideolog\u00eda cat\u00f3lica m\u00e1gica. Es un catolicismo tomado de forma fant\u00e1stica y muchos consideraban que si hab\u00eda una epidemia, como ahora el Covid-19, el remedio para no contagiarse era salir a la calle con siete dientes de ajo en el bolsillo. Eso estaba vivo hasta hace no mucho y ese era el mundo para abrevar, sin Marx ni Freud, porque si no exist\u00eda \u00e9ste no hab\u00eda lenguaje para expresar lo que supuestamente le pasa a la gente en su interior. En esa \u00e9poca nadie hablaba de que estaba esquizoide o deprimido. La forma en que se materializa la interioridad de las personas son fantasmas o historias de animales. Ese es un mundo. Y cuando aparece la televisi\u00f3n todo cambia y nace ese segundo mundo y en este libro hay un entreverado entre ambos, c\u00f3mo se sale de uno para ir al otro con un final de aceptaci\u00f3n de la vida.<\/p>\n<p>Geograf\u00edas literarias, t\u00e9rmino pedante<\/p>\n<p>\u2013Ugarte es el espacio donde se desarrolla la novela. \u00bfSer\u00eda una respuesta melanc\u00f3lica al Obaba que ya no existe?<\/p>\n<p>\u2013Algo s\u00e9 de las mal llamadas geograf\u00edas literarias, t\u00e9rmino muy pedante. Es una forma quiz\u00e1 acad\u00e9mica de llamar a los lugares literarios y me interesan mucho. Cuando escrib\u00ed Obaba pens\u00e9 que los sitios ten\u00edan que ser al estilo de Faulkner: enclaves, n\u00facleos o islas. Luego conclu\u00ed que no hay espacio m\u00e1s extenso que la mente. El cielo tambi\u00e9n es un espacio sin l\u00edmite. Y un cuartel y un internado. Es verdad que parto de un lugar que se llama Ugarte, pero donde se desarrolla este libro es un hospital, un cuartel, un colegio, es Bayona; sobre todo es un espacio mental algo laber\u00edntico.<\/p>\n<p>\u2018\u2018Dicho eso, comienzo a hablar de Ugarte porque ya no es un espacio sin Freud, sin Marx o en el que la ideolog\u00eda o la forma de comprender el mundo ya no pasa por lo que se ha llamado superstici\u00f3n o mito. Por ejemplo, el jabal\u00ed de Obaba es un animal del que se dice que probablemente sea un ni\u00f1o perdido que se ha transformado, que est\u00e1 en la tradici\u00f3n de las narrativas populares. Esas creencias existieron hasta la aparici\u00f3n de la televisi\u00f3n. Mientras los jabal\u00edes que aparecen en Ugarte son absolutamente reales. La televisi\u00f3n ha cambiado las relaciones sociales, ha quitado calle en los pueblos y despu\u00e9s vinieron los sicoanalistas, los mao\u00edstas y los testigos de Jehov\u00e1. Y ya es el mundo que conocemos.\u2019\u2019<\/p>\n<p>\u2013En la novela hay varios espacios temporales, pero es un largo periodo que va desde principios de los a\u00f1os 70 hasta pr\u00e1cticamente nuestros d\u00edas&#8230;<br \/>\n\u2013Tiene que ser as\u00ed. Primero por una cuesti\u00f3n general, no recuerdo mi propia vida como un continuo. Es como si la vida fuera a saltos. Es una falsedad literaria la representaci\u00f3n de la vida como un continuo y me parece que en principio no lo debo hacer. Y lo segundo es que deseaba abarcar todos estos ambientes, atm\u00f3sferas, formas de vivir y que juntas construyan un mundo.<\/p>\n<p>\u2013Vida y muerte est\u00e1n en perpetua pugna&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Tiene que ser as\u00ed. Porque es lo mismo. Po\u00e9ticamente no hay diferencia. Pensemos en las canciones; la primera \u2013con letra y notaci\u00f3n musical\u2013 de la que se tiene noticia est\u00e1 en una tumba en la que una persona, Seikilos, construy\u00f3 para su esposa en Euterpe y eso fue en el 1500 aC. Y la canci\u00f3n es preciosa, dice: \u2018\u2018mientras vivas brilla, no sufras por nada, la vida es breve, el tiempo se cobra su tributo\u2019\u2019. Quiero decir que la vida y la muerte son simb\u00f3licamente, conceptualmente, lo mismo. Es la muerte lo que da valor a la vida. Todo lo que supone de luz y de maravilla en la vida viene porque la muerte est\u00e1 al final. Lo que hay dentro de las casas y las tumbas es la vida: es el \u00fanico gran tema y no existe sin sus extremos, sin la casa primera y sin la casa final. Una vida eterna no tendr\u00eda sentido. Se entiende el valor de la vida a partir de la tumba, de la muerte.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfDespu\u00e9s de este libro habr\u00e1 algo?<\/p>\n<p>\u2013Lo dir\u00e9 en sentido inverso al de un pintor expresionista: no huyo de la oscuridad, voy hacia la luz. Ahora mismo nunca he tenido tantos deseos de escribir de lo que tengo entre manos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo ve el presente desde esa libertad creativa?<\/p>\n<p>\u2013Miro al presente, pienso mucho y hago teor\u00edas que me preocupan mucho. El presente es la \u00fanica patria que tenemos. Y me preocupa la destrucci\u00f3n del lenguaje. A ver si recordamos que al principio era el verbo y \u00e9ste lo era todo. Y todo lo que llamamos pensamiento o palabra es lenguaje. Es algo constitutivo, no s\u00f3lo porque la Biblia dice que al principio era el verbo, sino porque Arist\u00f3teles dijo que somos animales que hablan. Y hablar es lo que nos constituye. Por eso me preocupa cuando el lenguaje est\u00e1 envenenado. Una de las hip\u00f3tesis posibles es que volveremos a un neofascismo a escala planetaria. Es una de las posibilidades m\u00e1s reales porque cuando se destruye el lenguaje tampoco hay \u00e9tica ni derechos humanos. Lo que hay es una especie de aceite, de m\u00e1scaras, y eso me lleva al pesimismo.<\/p>\n<p>\u2018\u2018Y todo esto son teor\u00edas, pero en la vida pr\u00e1ctica, en la calle, lo \u00fanico que vale es la acci\u00f3n. No vale hablar, escribir de la amenaza neofascista o totalitaria en el mundo. Creo que si hay una extrema derecha en tu pueblo tienes que hacer todo lo posible para que esa extrema derecha sea marginal. Si hay una revista que promociona el fascismo tienes que intentar que no se lea. En la calle s\u00f3lo vale la acci\u00f3n, por eso me pregunto a veces qu\u00e9 hace toda esa izquierda acad\u00e9mica que hay aparte de a\u00f1adir palabras a la sopa de palabras que existe.\u2019\u2019<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madrid. 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