{"id":15244,"date":"2020-03-23T14:05:04","date_gmt":"2020-03-23T20:05:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15244"},"modified":"2020-03-23T14:05:04","modified_gmt":"2020-03-23T20:05:04","slug":"la-barragana-tres-ignacias-y-un-fantasma","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15244","title":{"rendered":"La Barragana: Tres Ignacias y un fantasma"},"content":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>De la historia a la ficci\u00f3n, de la ficci\u00f3n a la historia, o de la ficci\u00f3n y de la historia se cuenta aqu\u00ed la vida breve de una mujer soldado en defensa de la Constituci\u00f3n de 1857 y contra los invasores franceses y austr\u00edacos: &#8216;la Barragana&#8217;, le dicen, y es una que son tres y cada una a su vez una realidad y un fantasma, trenzada dualidad que suele suceder y m\u00e1s en detrimento de una mujer.<br \/>\nIgnacia Riechy es un fantasma.<\/p>\n<p>\u00a1Finalmente! Ya no se escuchan las voces y los gritos se apagaron. Atr\u00e1s quedan los balbuceos y vociferaciones de la tropa y de los oficiales; los gestos obscenos y las facciones derruidas por el alcohol. Su olfato ya no se expone a los olores pest\u00edferos de eructos y gases. No siente las miradas en su cuerpo, miradas que desnudan y humillan. No ve la baba, baba c\u00e1ustica, que escurre por las bocas de sus compa\u00f1eros de campa\u00f1a, baba que se arrastra hacia su boca, baba que ensucia con su beso violento. \u00a1Finalmente! El latigazo del insulto dej\u00f3 una herida profunda que jam\u00e1s podr\u00e1 cicatrizar.<\/p>\n<p>Ignacia Riechy quiere ser un fantasma.<\/p>\n<p>Sabemos muy poco de ella. Puede ser que ella sea dos y que entre ellas habite el fantasma.<\/p>\n<p>En Liberales ilustres mexicanos, un compendio publicado en 1890 por la Imprenta del Hijo del Ahuizote, se le dedican cinco p\u00e1ginas escritas por Enrique m. de los R\u00edos. Naci\u00f3 en Guadalajara, hija de un hacendado de origen espa\u00f1ol. De los R\u00edos subraya de manera obsesiva el car\u00e1cter rom\u00e1ntico de Ignacia Riechy que le hizo desear y hacer cosas no propias de su sexo, tales como defender la Constituci\u00f3n de 1857 y la patria contra los invasores franceses y austr\u00edacos. Le reprocha el no conformarse con su papel natural de madre potencial y enfermera de los hombres heridos en batalla. Encuentra apoyo y un uniforme masculino gracias al General Refugio Gonz\u00e1lez, participa en la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862, cae prisionera de los franceses y se enfrenta a \u201ctoda clase<br \/>\nde molestias y vejaciones\u201d cuyo car\u00e1cter De los R\u00edos no especifica. Escapa de la prisi\u00f3n y, enferma y maltratada, se recupera en Guadalajara. El General Jos\u00e9 Mar\u00eda Arteaga la acepta en su tropa. Se distingue, en Jalisco y Michoac\u00e1n, por su valor, destreza militar, patriotismo y honradez. Muere Arteaga fusilado e Ignacia Riechy se junta a los restos dispersos de su tropa. A comienzos de 1866 se suicida cerca de San Juan Zit\u00e1cuaro.<\/p>\n<p>\u00a1El gordo arteaga! \u00a1qu\u00e9 hombre! \u00e9l s\u00ed hombre: feo, torpe, maldiciente. \u00bf\u00c9l inmune a los chistes y chismes? Sus oficiales y soldados se re\u00edan de \u00e9l a sus espaldas o abiertamente. \u00a1Las muecas maliciosas porque su caballo sufr\u00eda bajo el peso del general! \u00a1Las innumerables ca\u00eddas! \u00a1Las lesiones y huesos rotos! Pero Arteaga s\u00ed era hombre y proteg\u00eda a Ignacia porque, para el gordo, el valor m\u00e1s grande, el \u00fanico que cuenta, consist\u00eda en superar obst\u00e1culos. \u00c9l super\u00f3 las limitaciones de su obesidad incorregible y de una torpeza innata. Ella trat\u00f3 de superar un obst\u00e1culo mucho m\u00e1s grande: ser mujer en el siglo xix mexicano, aunque no importa ni el siglo ni el pa\u00eds. \u00c9l fue sacrificado y hoy las calles y plazas de las ciudades se vanaglorian con su nombre. Ella se sacrific\u00f3 y hoy pocos se acuerdan de su nombre.<\/p>\n<p>Antes de familiarizarme con las cinco p\u00e1ginas (entre m\u00e1s de ochocientas) sobre Ignacia Riechy, que publicaron los Hijos del Ahuizote, hab\u00eda le\u00eddo su historia en la voluminosa Historia de la Guerra de Intervenci\u00f3n en Michoac\u00e1n que Eduardo Ruiz dio a la imprenta en 1896. Ruiz, un fiel seguidor de Vicente Riva Palacio, menciona a la Barragana de la guerra de intervenci\u00f3n en tres ocasiones. La introduce a la historia como \u201cla c\u00e9lebre amazona Ignacia Riechy, vestida de hombre, y que disfrutaba el empleo de comandante de escuadr\u00f3n\u201d: el nacimiento. Describe su actuaci\u00f3n al lado del m\u00edtico guerrillero Nicol\u00e1s Romero. De nuevo es \u201cLa Barragana Da Ignacia Riechy, que pele\u00f3 al lado de Romero, llenando de admiraci\u00f3n a este jefe\u201d: el auge de su vida. Ruiz dedica p\u00e1gina y media al \u00faltimo episodio, a la muerte de Ignacia Riechy. La burla apenas se disfraza cuando habla de una mujer \u201cde aspecto varonil\u201d, cuando advierte que \u201cera preciso fijarse mucho en sus facciones para comprender que pertenec\u00eda al sexo d\u00e9bil\u201d. Apenas podemos deducir de la narraci\u00f3n de Ruiz que, durante una comida degenerada en borrachera, el coronel Jos\u00e9 G\u00f3mez Humar\u00e1n ofendi\u00f3 a Riechy con chistes y comentarios \u201cpesados\u201d. Se trata de una cuesti\u00f3n de gradaci\u00f3n: burlarse de ella era normal y permisible, G\u00f3mez Humar\u00e1n simplemente \u201cse pas\u00f3\u201d. Culpa del alcohol, por supuesto. \u00bfCulpa del alcohol tambi\u00e9n el que Riechy, integrante del Estado Mayor del fallecido Arteaga, se retirara de la fiesta, escribiera tres cartas de despedida (una dirigida a Romero) y se pegara un tiro? Ruiz cierra el p\u00e1rrafo con una frase digna de Guillermo Prieto quien quiz\u00e1s efectivamente la escribiera: \u201cse dispar\u00f3 el arma y la Riechy cay\u00f3 ba\u00f1ada en su propia sangre\u201d.<\/p>\n<p>No soy La Barragana. Ni sab\u00eda qui\u00e9n era hasta que Arteaga me contara. Soy Ignacia Riechy, de 50 a\u00f1os de edad, oficial del Ej\u00e9rcito de Oriente, condecorada y elogiada en los partes de Arteaga y Romero. No soy Juana Barrag\u00e1n, la compa\u00f1era de Morelos. La pintan en medio de la batalla de Cuautla con su vestido largo y bien encorsetada. As\u00ed no se va a la guerra, as\u00ed no se sobrevive una batalla, as\u00ed no se escapa de las violaciones. Soy Ignacia Riechy, la que viste el uniforme de un oficial del Ej\u00e9rcito de Oriente. Nada m\u00e1s ni nada menos. G\u00f3mez Humar\u00e1n me llama Marimacha y grita a los cuatro vientos que mi lugar no es el ej\u00e9rcito, no es la guerra. Pero soy Ignacia Riechy, oficial distinguido por Arteaga, Riva Palacio y Nicol\u00e1s Romero. No soy La Barragana.<\/p>\n<p>En sus andanzas con ju\u00e1rez, Lerdo de Tejada y Jos\u00e9 Mar\u00eda Iglesias, Guillermo Prieto se enteraba de todo. Y todo lo convert\u00eda en poes\u00eda. Ni siquiera el rompimiento con Ju\u00e1rez, para apoyar al infeliz Gonz\u00e1lez Ortega, pudo parar esa avalancha de poemas patri\u00f3ticos y populares. \u00bfQui\u00e9n le habr\u00e1 contado la historia de Ignacia Riechy? \u00bfRiva<br \/>\nPalacio? \u00bfRuiz? \u201cTinieblas y claridades de la Intervenci\u00f3n y del Imperio i. Grande y ver\u00eddico romance de aquellos que dejan abriendo tama\u00f1os ojos\u201d se public\u00f3 el 26 de agosto de 1894 en El Universal. Prieto resalta el romanticismo de la vida de Riechy quien \u201costent\u00f3 atrevida\/ de mancebo los instintos,\/ cual si el sexo equivocara\/ enloquecido el destino\u201d. La \u201cmujerona\/ de ancha espalda\u201d es una hero\u00edna liberal, no cabe duda. Su lucha es doble: contra franceses y traidores; contra sus compa\u00f1eros que la insultan y se burlan. Hay dos preguntas clave en el romance: \u201c\u00bfPara la mujer no hay patria?\/ \u00bfEs un ser envilecido\/ que la libertad rechaza\/ y de esclava es su destino?\u201d Prieto dista de ser el protofeminista de la literatura mexicana. Para el poeta, Riechy es una \u201cextra\u00f1a pose\u00edda\u201d. Se trata de un elogio que la pluma m\u00e1s productiva decimon\u00f3nica traza sobre el papel, un elogio porque la posesi\u00f3n y el furor con el que se defiende una convicci\u00f3n contra el nomos son idealizaciones rom\u00e1nticas. El suicido de Riechy es, por ende, resultado de los principios rom\u00e1nticos caducos a finales del siglo xix, es un s\u00edmbolo tambi\u00e9n de lo anacr\u00f3nico de la po\u00e9tica del bardo. Puede ser que, precisamente porque es anacr\u00f3nico, el poema de Prieto sea el texto que m\u00e1s justicia le haga a Ignacia Riechy. Posiblemente acierta cuando alude a los insultos proferidos por G\u00f3mez Humar\u00e1n: \u201c\u2013No sirve ni para madre.\/ Y convirti\u00e9ndose obscenos\/ los dichos y los dislates,\/ su virtud escarnecieron\/ escupi\u00e9ndola cobarde\/ y arrastrando por el cieno\/ sus virtudes con desaire.\u201d<\/p>\n<p>La maternidad no le importa; el amor, el del alma y el del cuerpo, no le ha interesado gran cosa. Pero s\u00ed duele el \u201cno sirve ni para madre\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 el \u201cni\u201d? Desde ni\u00f1a escucha que el \u201cser madre\u201d es su destino y su obligaci\u00f3n, lo m\u00e1s noble que le depara la vida femenina. \u00a1Y ahora \u201cni para madre\u201d! Trat\u00f3 de ser una ciudadana del siglo xix, es decir: patri\u00f3tica. La tachan de loca, \u201cpose\u00edda\u201d; la excluyen. A ella no le importa ser mujer u hombre. S\u00f3lo se es humano y ciudadano y patriota. No hay m\u00e1s. Ser mujer o ser hombre son extras que un dios arbitrario reparte. S\u00ed duele el \u201cno sirve ni para madre\u201d porque implica un mucho m\u00e1s t\u00f3xico \u201cno sirve ni para ser humano\u201d. Ignacia Riechy no sabe de ideales rom\u00e1nticos, de la rebeld\u00eda de las pasiones, de la locura creativa. Se puede ser rom\u00e1ntico, apasionado y enajenado cuando se aprende a ser humano. A Ignacia Riechy ni el derecho del aprendizaje se le otorga. Empieza a ser fantasma minutos antes de pegarse el tiro.<\/p>\n<p>Edelmiro mayer naci\u00f3 en Buenos Aires en 1837. Su vida es la de un aventurero militar. Batall\u00f3 en tres pa\u00edses: el suyo, Estados Unidos y M\u00e9xico.<br \/>\nA partir de 1865 funge como coronel en las<br \/>\ntropas de Mariano Escobedo. Participa en las acciones de San Gertrudis, San Jacinto y \u2013el tragic\u00f3mico final\u2013 Quer\u00e9taro. Se subleva contra Ju\u00e1rez y s\u00f3lo la intervenci\u00f3n de Domingo Faustino Sarmiento le salva la vida. Sale de M\u00e9xico para regresar cuatro a\u00f1os despu\u00e9s y enemistarse con Porfirio D\u00edaz. Esta vez la salida es definitiva. Muere en Argentina en 1897. Escribe sus memorias de guerra en 1891 y las publica bajo el grandilocuente t\u00edtulo Campa\u00f1a y guarnici\u00f3n. El ambiente republicano contra el Imperio de Maximiliano. Memorias de Edelmiro Mayer. El excoronel es mentiroso o, fen\u00f3meno comprensible, le falla<br \/>\nla memoria en sus Memorias: tergiversa fechas y nombres y se adjudica unos poderes que no pod\u00eda haber tenido. Mayer inserta un cap\u00edtulo de ocho p\u00e1ginas sobre Ignacia Ruiz. \u00bfQui\u00e9n es? El Museo Nacional de las Intervenciones expone una foto de Ruiz: una mujer joven, en sus veintes, al lado de su caballo. Se etiqueta como \u201cconcubina\u201d de un capit\u00e1n Velarde quien cae muerto en la guerra. Esta otra \u201cBarragana\u201d hab\u00eda sido prisionera de los franceses en la Martinica. Ju\u00e1rez mismo le otorg\u00f3 el grado de mayor de caballer\u00eda. Combati\u00f3 hasta el final de la guerra. Especulo: se crea una ficci\u00f3n y nace un nuevo personaje, una mujer que en 1857 ten\u00eda dieciocho a\u00f1os, se emborrachaba, pegaba duro y ten\u00eda ganas de fornicar, sobre todo con el coronel Edelmiro Mayer. La Ignacia Ruiz de Mayer muere en 1870: borracha y v\u00edctima de una ri\u00f1a con otra mujer. Se confirma la versi\u00f3n expuesta en el Museo Nacional, aunque puede ser que \u00e9sta sea precisamente la propagada por Mayer. En este caso, el argentino revela una mentira. Afirma que asisti\u00f3 a su funeral, pero Mayer ni estaba en M\u00e9xico, se hab\u00eda refugiado en Europa.<\/p>\n<p>Hay otra \u201cBarragana\u201d, otra Ignacia Ruiz que se dio a conocer como torera sin suerte y, m\u00e1s tarde, se dedic\u00f3 al robo. Jos\u00e9 Francisco Coello Ugalde encontr\u00f3 sus rastros y se burla de ella porque no sabe lidiar bien. Es una \u201cBarragana\u201d, pero no es ni la Ruiz de Mayer ni, mucho menos, Ignacia Riechy. Aqu\u00e9llas peleaban con los franceses, \u00e9sta, en 1865, con toros en la imperial Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Ruiz, riechy. veintea\u00f1era, cincuentona. Soldada, guerrillera, torera. Casta porque fea y varonil, lujuriosa porque guapa y contestona, ladrona porque pobre. Victima de las bromas ponzo\u00f1osas de oficiales y tropa, victimaria porque contesta a las burlas con golpes. \u201cNo sirve ni para madre\u201d, una, porque s\u00f3lo quiere defender la patria; \u201cno sirve ni para madre\u201d, la otra, porque en realidad es una tal para cual, aunque el cual sea un extranjero fanfarr\u00f3n, un buscapleitos pol\u00edtico que cree que todas las mujeres se enamoran de \u00e9l, quieren acostarse con \u00e9l. \u201cNo sirve ni para madre\u201d, la tercera, porque no tiene ni d\u00f3nde caerse muerta. veinte a\u00f1os y cincuenta, fea y guapa, obediente y contestona, casta y lujuriosa, abstemia y borracha, viva ahora y muerta en unos segundos, viva ahora y muerta dentro de cuatro a\u00f1os o muerta qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo. Soy mujer. Soy culpable. Soy mujer. Soy culpable. \u00bfPor qu\u00e9 los hombres desean lo que desprecian? \u00bfPor qu\u00e9 su baba c\u00e1ustica quiere penetrar en mi boca abyecta? Tengo ciencuenta a\u00f1os y tengo veinte a\u00f1os y no tengo edad. Mi culpa siempre es la misma. El agua cristalina de Michoac\u00e1n no limpia mi boca, no borra las huellas que la baba incrusta en mi lengua. Soy un fantasma y \u201cse dispar\u00f3 el arma y la Riechy cay\u00f3 ba\u00f1ada en su propia sangre\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Jornada Semanal De la historia a la ficci\u00f3n, de la ficci\u00f3n a la historia, o de la ficci\u00f3n y de la historia se cuenta aqu\u00ed la vida breve de una mujer soldado en defensa de la Constituci\u00f3n de 1857 y contra los invasores franceses y austr\u00edacos: &#8216;la Barragana&#8217;, le dicen, y es una que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":15245,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-15244","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15244"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15246,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15244\/revisions\/15246"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15245"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}