{"id":15659,"date":"2020-05-10T11:43:39","date_gmt":"2020-05-10T17:43:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15659"},"modified":"2020-05-10T11:43:39","modified_gmt":"2020-05-10T17:43:39","slug":"3-de-mayo-dia-de-los-albaniles-cucharas-y-peones","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=15659","title":{"rendered":"3 de mayo d\u00eda de los alba\u00f1iles, cucharas y peones"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rafael Avi\u00f1a<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luis Carri\u00f3n Beltr\u00e1n coadapt\u00f3 un relato fundamental para entender el t\u00f3pico de los trabajadores de la construcci\u00f3n: &#8216;Los alba\u00f1iles&#8217; (1976), de su paisano Jorge Fons.<\/p>\n<p>Hace justo una semana, el 3 de mayo, se celebr\u00f3 aqu\u00ed el d\u00eda de la Santa Cruz o D\u00eda de los alba\u00f1iles. Curiosamente, un 3 de mayo de 1942 naci\u00f3 en Ciudad de M\u00e9xico, aunque fue registrado en San Andr\u00e9s Tuxtla, Veracruz, Luis Carri\u00f3n Beltr\u00e1n, quien forma parte de una camada de escritores y guionistas representantes de aquel cine cr\u00edtico y de denuncia del periodo echeverrista. Sus novelas, adaptaciones f\u00edlmicas y su trabajo como periodista, se inclinan hacia temas de represi\u00f3n y violencia ejercida contra los j\u00f3venes y la sociedad en su conjunto durante los a\u00f1os sesenta y setenta. Carri\u00f3n coescribi\u00f3: El cambio (Alfredo Joskowicz, 1971), La otra virginidad (Juan Manuel Torres, 1974) y El infierno de todos tan temido (Sergio Olhovich, 1979), sobre su novela hom\u00f3nima.<\/p>\n<p>El mismo Carri\u00f3n coadapt\u00f3 un relato fundamental para entender el t\u00f3pico de los trabajadores de la construcci\u00f3n: Los alba\u00f1iles (1976), de su paisano Jorge Fons. A esos ambientes populares, heredados de Ismael Rodr\u00edguez y Alejandro Galindo, pero desde una perspectiva ir\u00f3nica, brutal y desencantada, pertenecen sus personajes del episodio \u201cCaridad\u201d, integrante de Fe, esperanza y caridad (1972) y, sobre todo, el excepcional drama sobre las abismales desigualdades econ\u00f3micas y las injusticias legales de nuestro sistema penal Los alba\u00f1iles.<\/p>\n<p>Inspirada en la novela hom\u00f3nima de Vicente Le\u00f1ero, adaptada por \u00e9l mismo, Fons y Carri\u00f3n, la cinta se ambienta en una unidad habitacional en construcci\u00f3n, como una suerte de microcosmos social donde se enfrentan explotadores y explotados, pero sobre todo, donde las propias v\u00edctimas del sistema se despedazan entre ellos, en una obra repleta de legendarias figuras en peque\u00f1os pero eficaces papeles, como es el caso del borrach\u00edn que encarnaba Adalberto Mart\u00ednez Resortes, David Silva como el empresario arquitecto ya sin piernas y en silla de ruedas, y Jos\u00e9 Alonso en el papel de su hijo, un ingeniero joven e irresponsable. La trama se centra en el asesinato del velador de la obra, Don Jes\u00fas, de ambiguos apetitos sexuales, interpretado por un impresionante Ignacio L\u00f3pez Tarso. Katy Jurado hace el papel de su mujer y amante a su vez de Salvador S\u00e1nchez, el transa maestro de obra, responsable de los materiales de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cinta fue filmada en los Estudios Churubusco y locaciones cercanas, como Villa Quietud en Xochimilco, donde se erig\u00eda una amplia zona habitacional que en breve se llamar\u00eda Bosque Residencial del Sur. El rodaje suced\u00eda en mayo de aquel 1976, que coincid\u00eda con la muerte del solitario millonario, cineasta e inventor Howard Hughes en Acapulco, en el Hotel Princess; la fuga de Alberto Sicilia Falc\u00f3n y otros tres peligrosos narcotraficantes del penal de Lecumberri, y el fallecimiento del insigne escritor Jos\u00e9 Revueltas, cuya adaptaci\u00f3n al cine de Los alba\u00f1iles no convenci\u00f3 a Le\u00f1ero.<\/p>\n<p>Representando a otros arquetipos de ese sistema penal mexicano y sus v\u00edctimas, se sumaban al reparto de Los alba\u00f1iles, Guillermo Gil, un violento judicial, Jos\u00e9 Carlos Ruiz como Jacinto, el alba\u00f1il con un hijo muerto; Salvador Garcini, un plomero miope, quien tiene una espl\u00e9ndida escena cuando intenta arreglar lo del robo de su herramienta, afuera de la oficina del neur\u00f3tico junior que encarna Jos\u00e9 Alonso, y los amigos de \u00e9ste: Arsenio Campos y Pedro Dami\u00e1n, o el joven polic\u00eda Murgu\u00eda (Eduardo Casab), quien se opone a los brutales m\u00e9todos de sus colegas.<\/p>\n<p>Por supuesto, una de las escenas m\u00e1s representativas ocurre justamente el 3 de mayo, d\u00eda de La Santa Cruz, en un atractivo filme que cuenta<br \/>\nuna historia verista y cruda, armada por constantes regresos en el tiempo, sobre los negocios sucios y la frustraci\u00f3n, que cuestiona tanto la mentalidad machista de nuestro pa\u00eds, como los violentos sistemas de coerci\u00f3n de la justicia mexicana. Jacinto y el rebelde alba\u00f1il Patotas (Resortes) son obligados a confesar por medio de torturas el asesinato de Don Jes\u00fas. En uno de los di\u00e1logos, despu\u00e9s de una golpiza, Resortes, con los ojos enrojecidos por las l\u00e1grimas, responde a sus torturadores: \u201cDe hombre a hombre, todos ustedes son unos hijos de la chingada.\u201d<\/p>\n<p>Retrato de un pa\u00eds en construcci\u00f3n<\/p>\n<p>La ant\u00edtesis del filme de Fons-Carri\u00f3n-Le\u00f1ero se localiza en El alba\u00f1il (1974), de Jos\u00e9 el Perro Estrada, quien dirig\u00eda por encargo de don Gregorio Walerstein este relato escapista para lucimiento de Vicente Fern\u00e1ndez \u2013a quien ya hab\u00eda dirigido en la espl\u00e9ndida Uno y medio contra el mundo (1971). Fern\u00e1ndez interpreta temas como: \u201cLos alba\u00f1iles\u201d o \u201cTe quiero s\u00f3lo a ti\u201d y encarna al alba\u00f1il de una obra en la zona del Pedregal, de la que suele sustraer los autos deportivos del patr\u00f3n para ligar muchachas, hasta que se enamora de la cantante discapacitada interpretada por Manoella Torres, quien canta \u201cTe voy a ense\u00f1ar a querer\u201d. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se celebra la Santa Cruz con trabajadores como Jorge Fegan, Juan \u00c1ngel Mart\u00ednez o Alberto Rojas el Caballo, y uno de los momentos delirantes del filme involucra la presencia del gran Luis Manuel Pelayo con su programa televisivo Sube Pelayo Sube.<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o de 1974, Abel Hurtado, Jos\u00e9 Luis Mari\u00f1o y Jaime Tello, del colectivo Taller de cine octubre del entonces cuec, escuela de cine de la unam, realizaron en Tula, Hidalgo, un corto documental independiente en 16mm, titulado Los alba\u00f1iles, centrado en las condiciones de explotaci\u00f3n de un grupo de trabajadores de la construcci\u00f3n a partir de una huelga emprendida por un sindicato.<\/p>\n<p>Por supuesto, la tem\u00e1tica consistente en la<br \/>\nvida de estos asalariados, muchos de ellos desplazados del campo con jerarqu\u00edas como: oficiales, maestro de obra, pe\u00f3n, media cuchara, alba\u00f1iles y m\u00e1s, se remonta m\u00e1s atr\u00e1s: el realizador Gilberto Gazc\u00f3n retrat\u00f3 a un M\u00e9xico en construcci\u00f3n en el que Resortes ten\u00eda cabida, ya sea como alba\u00f1il borrach\u00edn o subempleado y paracaidista en terrenos federales. As\u00ed, im\u00e1genes de desalojos con granaderos, ministerios p\u00fablicos, abogados transas y maquinaria pesada que enfrentan a una multitud enardecida y sus l\u00edderes de colonos que traficaban con las esperanzas de miles de mexicanos, que ped\u00edan a gritos un pedazo de terreno de esas viviendas ef\u00edmeras y sin servicios que ocupaban de manera ilegal sobre terrenos p\u00fablicos o privados, aparecen en La risa de la ciudad (1962).<\/p>\n<p>Este \u201ccine en construcci\u00f3n\u201d es un logrado relato popular de aquellos a\u00f1os sesenta, \u00e9poca en la que se iniciaba el levantamiento de nuevas colonias y tiendas departamentales de arraigo popular, como Aurrer\u00e1 Universidad, cuyo letrero luminoso se aprecia al fondo de una colonia de paracaidistas en un predio cercano. El filme narra una historia de contrastes: zonas adineradas como Polanco y Las Lomas y aquellas proletarias donde iban a parar centenares de invasores irregulares, como la calle Los Cipreses, presumiblemente en Iztapalapa, donde ellos mismos construyen sus casitas.<\/p>\n<p>El propio Gazc\u00f3n realiz\u00f3 antes Suerte te d\u00e9 Dios (1959), en la que Resortes hac\u00eda el papel de Varillas, ayudante del alba\u00f1il que interpreta Joaqu\u00edn Cordero, quienes encuentran una olla con monedas de oro en los interiores de un edificio en demolici\u00f3n; la trama versa sobre las peripecias para quedarse con ese tesoro.<\/p>\n<p>Mano de obra y otras obras<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la despiadada visi\u00f3n de Los alba\u00f1iles, surgir\u00edan tratamientos desdramatizados que colocaban endebles castillos al subg\u00e9nero de moda en los ochenta: las sexy comedias con albures y desnudos, a partir de El d\u00eda de los alba\u00f1iles\/Los maestros del amor (Adolfo Mart\u00ednez Solares, 1983), seguidas de: El d\u00eda de los alba\u00f1iles 2 (Gilberto Mart\u00ednez Solares, 1985), El d\u00eda de los alba\u00f1iles 3\/Y d\u00f3nde te agarr\u00f3 el temblor (gms, 1987) e incluso una cuarta parte en video (1990-2000) en las que participaban, entre otros, Alfonso Zayas, Ang\u00e9lica Cha\u00edn, Luis de Alba, Rosy Mendoza, Tun Tun o La Pelangocha.<\/p>\n<p>Por fortuna, de manera reciente aparecen obras capaces de aportar sensibilidad, trabajos actorales de primer nivel, buenos dise\u00f1os de producci\u00f3n y tramas que arrojan luz sobre la realidad social, como es el caso de El vigilante (2016), el debutante Diego Ros; un relato de enorme eficacia para narrar varias situaciones que vive el vigilante de un edificio en construcci\u00f3n cuya esposa est\u00e1 por dar a luz. Ros sostiene un efectivo suspenso apoyado a su vez en una extraordinaria locaci\u00f3n: un ni\u00f1o extraviado, un alba\u00f1il alcoh\u00f3lico, una joven muerta, un celular, un robo-hormiga, dos polic\u00edas siniestros y la ansiedad del vigilante ante el inminente nacimiento de su hijo. Un filme protagonizado por el espl\u00e9ndido Leonardo Alonso, actor confinado por su f\u00edsico a papeles secundarios de maloso. La pel\u00edcula es una alegor\u00eda del pa\u00eds, la ciudad y sus habitantes, todos sometidos a una gran prisi\u00f3n de violencia e incertidumbre de la que es pr\u00e1cticamente imposible escapar.<\/p>\n<p>Finalmente, un filme a estrenarse en breve, dirigido por el joven debutante David Zonana, es Mano de obra (2019) que se sumerge en las consecuencias del odio social, las diferencias econ\u00f3micas abismales en nuestro pa\u00eds, la corrupci\u00f3n y la ignorancia que enmarca de alg\u00fan modo el clima de violencia y desesperanza que se respira hoy. Producido por Michel Franco, Gabriel Ripstein y el propio Zonana, su pulsante trama muestra el brutal enfrentamiento entre dos clases sociales opuestas e incompatibles.<\/p>\n<p>Mano de obra es una obra de precisa edificaci\u00f3n dram\u00e1tica que se mueve justamente en el \u00e1mbito de la construcci\u00f3n en M\u00e9xico. Un espl\u00e9ndido Luis Alberti es Francisco, un alba\u00f1il que reclama sin \u00e9xito la indemnizaci\u00f3n correspondiente por el fallecimiento de su hermano en un accidente durante el levantamiento de una residencia, y que deja a su cu\u00f1ada viuda y embarazada, lo que la lleva a quitarse la vida. Entonces, Francisco asesina al due\u00f1o del inmueble, se apodera de \u00e9ste y funda ah\u00ed una comuna con sus compa\u00f1eros alba\u00f1iles y sus familias. La ingenuidad, la necesidad, la corrupci\u00f3n y la ambici\u00f3n los llevar\u00e1 a una situaci\u00f3n l\u00edmite, en un relato duro e inclemente, como respuesta moderna a la citada obra maestra de Le\u00f1ero-Carri\u00f3n-Fons.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Rafael Avi\u00f1a La Jornada Semanal &nbsp; Luis Carri\u00f3n Beltr\u00e1n coadapt\u00f3 un relato fundamental para entender el t\u00f3pico de los trabajadores de la construcci\u00f3n: &#8216;Los alba\u00f1iles&#8217; (1976), de su paisano Jorge Fons. Hace justo una semana, el 3 de mayo, se celebr\u00f3 aqu\u00ed el d\u00eda de la Santa Cruz o D\u00eda de los alba\u00f1iles. 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