{"id":1674,"date":"2008-09-06T10:02:20","date_gmt":"2008-09-06T15:02:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=1674"},"modified":"2008-09-06T10:02:20","modified_gmt":"2008-09-06T15:02:20","slug":"banca-12-a-javier-garciadiego-era-la-de-beatriz-de-la-fuente","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=1674","title":{"rendered":"Banca 12 a Javier Garc\u00edadiego era la de Beatriz De La Fuente"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>\u00a0La Academia Mexicana de La Historia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, celebr\u00f3 en sesi\u00f3n solemne el pasado martes dos de septiembre la recepci\u00f3n como Acad\u00e9mico de N\u00famero del <strong>doctor Javier Garciadiego<\/strong>, quien a partir de ese momento ocupa el Sill\u00f3n 12.<\/p>\n<p>Desde 1942 la Academia Mexicana de la Historia edita las <em>Memorias de la Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid<\/em> con el objeto de que los resultados de investigaci\u00f3n en el campo de la historia se den a conocer a investigadores, profesores, alumnos de historia y al gran p\u00fablico.<br \/>\nDicha publicaci\u00f3n re\u00fane contribuciones de historiadores mexicanos y extranjeros y abarca los diferentes campos de estudio de la historia de M\u00e9xico. A la fecha se han editado 46 n\u00fameros y actualmente aparece la publicaci\u00f3n anualmente, bajo la direcci\u00f3n del doctor \u00c1lvaro Matute.<\/p>\n<table cellPadding=\"0\" cellSpacing=\"0\">\n<tr>\n<td vAlign=\"top\" style=\"padding-bottom: 10px; padding-top: 5px\" class=\"texto\">\n<table border=\"0\" width=\"100%\" cellPadding=\"0\" cellSpacing=\"0\">\n<tr>\n<td><span style=\"padding-bottom: 10px; padding-top: 5px\" class=\"texto\"><span class=\"titulo\"><strong>Historia de la Academia<\/strong><\/span><\/span><\/td>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td height=\"1\" bgColor=\"#b7b8b3\" vAlign=\"top\" class=\"texto\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td vAlign=\"top\" style=\"padding-top: 10px\" class=\"texto\">\n<table border=\"0\" align=\"right\" cellPadding=\"0\" cellSpacing=\"0\">\n<tr>\n<td width=\"10\" style=\"padding-left: 15px; padding-bottom: 15px\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p align=\"justify\">Desde las primeras d\u00e9cadas del M\u00e9xico independiente se proyect\u00f3 fundar una instituci\u00f3n que agrupara a los estudiosos de la historia, dado el inter\u00e9s importante que esta disciplina ten\u00eda en el pa\u00eds. En 1836 el gobierno de la Rep\u00fablica decret\u00f3 la fundaci\u00f3n de la primera Academia de la Historia, integrada por distinguidos intelectuales, pero los vaivenes pol\u00edticos impidieron que prosperara dicha iniciativa, pero que se hicieran nuevos intentos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La consolidaci\u00f3n de la soberan\u00eda en 1867 permiti\u00f3 emprender los proyectos educativos que la inestabilidad y las amenazas externas hab\u00edan obstaculizado. As\u00ed, en la d\u00e9cada de 1870, en casi toda Hispanoam\u00e9rica se hab\u00eda conquistado cierta estabilidad pol\u00edtica que permit\u00eda emprender tareas que hab\u00edan quedado inconclusas o que no se hab\u00edan consolidado. Es por ello que apareci\u00f3 un movimiento de la mayor\u00eda de los pa\u00edses hispanoamericanos para instituir academias de la lengua, correspondientes de la Real de Madrid, del cual resultar\u00eda en la fundaci\u00f3n de la Academia Mexicana de la Lengua en 1875.<\/p>\n<p align=\"justify\">Inspirados por este hecho, varios diplom\u00e1ticos hispanoamericanos acreditados en Madrid iniciaron gestiones para crear las instituciones correspondientes de la Real Academia de la Historia de Madrid, pero que no lograron consolidar su objetivo por no encontrar eco en esa instituci\u00f3n. En 1888 se volvi\u00f3 a replantear el asunto y esta vez pareci\u00f3 que la Real Academia se mostraba m\u00e1s receptiva, tanto que se estudi\u00f3 y discuti\u00f3 el proyecto y hasta se redact\u00f3 el reglamento por el que se regir\u00edan las academias afiliadas. De esta manera se establecieron las academias de Buenos Aires, Bogot\u00e1 y Caracas, pero la fundaci\u00f3n de la de M\u00e9xico volvi\u00f3 a fracasar. Podr\u00eda aventurarse que la tradici\u00f3n antihispanista de una corriente de la historiograf\u00eda mexicana tuviera influencia en el fracaso.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1901, a iniciativa del marqu\u00e9s de Prat, ministro de Espa\u00f1a en M\u00e9xico, se hizo un nuevo intento. El proyecto parec\u00eda s\u00f3lido y despu\u00e9s de varias reuniones, se procedi\u00f3 a elegir acad\u00e9micos fundadores y al secretario de la instituci\u00f3n que iba a ser nada menos que don Nicol\u00e1s Le\u00f3n. No obstante, la nueva academia muri\u00f3 sin ser reconocida por la matriz madrile\u00f1a.<\/p>\n<table border=\"0\" align=\"left\" cellPadding=\"0\" cellSpacing=\"0\">\n<tr>\n<td style=\"padding-right: 15px; padding-bottom: 15px; padding-top: 15px\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p align=\"justify\">En 1916, cuando apenas se iba logrando la pacificaci\u00f3n revolucionaria en el pa\u00eds, un nuevo proyecto iba a tener mejor suerte. Apadrinada por redactores y colaboradores de la <em>Revista de Revistas<\/em>, se fund\u00f3 la Academia de Historia que, en cierta forma, dio origen a la actual.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como tantas cosas en la historia, su consolidaci\u00f3n result\u00f3 de la casualidad. Por entonces, uno de sus miembros, don Manuel Romero de Terreros, estaba a punto de partir a Espa\u00f1a y con tal motivo, la nueva academia le encarg\u00f3 llevar un saludo a la Real de Madrid, con la esperanza de convertirse m\u00e1s tarde en su correspondiente. Su gesti\u00f3n tuvo \u00e9xito.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Real Academia de Madrid utiliz\u00f3 para establecerla el reglamento redactado en 1888 para las correspondientes en Am\u00e9rica y, de acuerdo con \u00e9ste, el 12 de septiembre de 1919 surgi\u00f3 finalmente la Academia Mexicana de la Historia. Los primeros en ocupar algunos de los 24 sillones de n\u00famero fueron: Francisco Sosa, Francisco Plancarte, Ignacio Montes de Oca, Luis Garc\u00eda Pimentel, Francisco A. de Icaza, Mariano Cuevas, Manuel Romero de Terreros, Jes\u00fas Garc\u00eda Guti\u00e9rrez, Jes\u00fas Galindo y Villa, Luis Gonz\u00e1lez Obreg\u00f3n, Juan B. Igu\u00edniz y Genaro Estrada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como apuntar\u00eda don Manuel Romero de Terreros, la marcha de la Academia no dej\u00f3 de tener sus tropiezos, que se fueron sorteando gracias a la colaboraci\u00f3n de algunos de sus acad\u00e9micos. Desde luego estaba el de no tener sede, ni fuentes permanentes de financiamiento, obst\u00e1culos importantes para consolidar su tarea.<\/p>\n<p align=\"justify\">El problema de la sede se iba a solucionar gracias a la colaboraci\u00f3n de don Atanasio Sarabia, quien era funcionario del Banco Nacional de M\u00e9xico y logr\u00f3 que esa instituci\u00f3n proporcionara el financiamiento no s\u00f3lo para construir el actual edificio que ocupa la Academia, sino para que adquiriera la hermosa portada de un palacio colonial \u00abque ornaba la antigua calle de Capuchinas\u00bb. El 9 de diciembre de 1953, en ceremonia solemne, la Academia estrenaba casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Conseguir medios permanentes para sobrevivir ha sido imposible. En los primeros tiempos la Academia pudo vivir gracias a diversos \u00abpatronos y benefactores que le aportaron un modesto patrimonio\u00bb, utilizado para p\u00fablicar las <em>Memorias de la Academia Mexicana de la Historia<\/em>, que aparecieron con gran puntualidad. Mas el patrimonio se redujo por los altibajos de la econom\u00eda mexicana y se empez\u00f3 a recurrir al auxilio de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica que la ha venido apoyando, con cierta regularidad, desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, aunque con las interrupci\u00f3nes debidas a los cambios ministeriales y sexenales.<\/p>\n<p align=\"justify\">El manejo austero de ese patrimonio, durante la gesti\u00f3n de don Edmundo O&#8217;Gorman como director, permiti\u00f3 emprender la renovaci\u00f3n de su edificio, con lo cual la sala de juntas y el auditorio adquirieron una apariencia acorde con la dignidad de su ilustre fachada.<\/p>\n<table border=\"0\" align=\"right\" cellPadding=\"0\" cellSpacing=\"0\">\n<tr>\n<td style=\"padding-left: 15px; padding-bottom: 15px; padding-top: 15px\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p align=\"justify\">La Academia cont\u00f3 con 24 sillas <strong>de n\u00famero<\/strong> hasta el a\u00f1o de 1990 en que en Junta extraordinaria se decidi\u00f3 aumentarlas a 30, ocho for\u00e1neas y 22 residentes. Los sillones los ocupan destacados historiadores de todas la corrientes. Aunque algunos importantes exponentes de la historiograf\u00eda del siglo XX nunca llegaron a ser miembros de la instituci\u00f3n y algunos de los elegidos resultan no ser tan representativos, sin duda la mayor\u00eda de los acad\u00e9micos de n\u00famero han tenido y tienen un lugar destacado en la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Actualmente la Academia cuenta con 30 lugares de n\u00famero, 22 para miembros residentes en la ciudad de M\u00e9xico y ocho para los estados. Comprende a historiadores de distintas especialidades \u2014historia pol\u00edtica, eclesi\u00e1stica, social, de la mujer, econ\u00f3mica y del arte, la antropolog\u00eda y arqueolog\u00eda e historiograf\u00eda, entre otras \u2014 y de diferentes \u00e9pocas de estudios, como la historia prehisp\u00e1nica, colonial, del siglo XIX, de la Revoluci\u00f3n y contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy d\u00eda la Academia est\u00e1 dirigida por la doctora Gisela von Wobeser, cuyo campo de estudio es la historia social y econ\u00f3mica de la \u00e9poca colonial. Funge como secretario el doctor Andr\u00e9s Lira Gonz\u00e1lez, especialista en historiograf\u00eda e historia de M\u00e9xico. El censor es el maestro Jorge Alberto Manrique, quien se ha dedicado a la historia de las ideas y las instituciones y el tesorero el doctor El\u00edas Trabulse, especialista en historia de la ciencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los dem\u00e1s miembros que conforman actualmente la Academia, todos distinguidos historiadores, con una numerosa producci\u00f3n historiogr\u00e1fica son: Mauricio Beuchot, Israel Cavazos, Manuel Ceballos Ram\u00edrez, Clementina D\u00edaz y de Ovando, Bernardo Garc\u00eda Mart\u00ednez, Mercedez de la Garza, Virginia Guedea, Eduardo Matos Moctezuma, Mois\u00e9s Gonz\u00e1lez Navarro, Carlos Herrej\u00f3n Peredo, Enrique Krauze, Miguel Le\u00f3n-Portilla, Jean Meyer, \u00c1lvaro Matute, Jos\u00e9 Mar\u00eda Muri\u00e1, David Pi\u00f1era Ram\u00edrez, Ida Rodr\u00edguez Prampolini, Ma. de los \u00c1ngeles Romero Frizzi, Ernesto de la Torre Villar, El\u00edas Trabulse, Elisa Vargaslugo, Josefina Zoraida V\u00e1zquez Vera y Silvio Zavala.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Tomado de La Academia Mexicana de La Historia<a href=\"http:\/\/null\/Eventos\/AMH_CURSOS_2008.jpg\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0La Academia Mexicana de La Historia &nbsp; La Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, celebr\u00f3 en sesi\u00f3n solemne el pasado martes dos de septiembre la recepci\u00f3n como Acad\u00e9mico de N\u00famero del doctor Javier Garciadiego, quien a partir de ese momento ocupa el Sill\u00f3n 12. 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