{"id":20822,"date":"2021-02-24T15:55:06","date_gmt":"2021-02-24T21:55:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20822"},"modified":"2021-02-24T15:55:06","modified_gmt":"2021-02-24T21:55:06","slug":"historia-del-psicoanalisis-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20822","title":{"rendered":"HISTORIA DEL PSICOANALISIS EN M\u00c9XICO"},"content":{"rendered":"<div><b>HISTORIA DEL PSICOANALISIS EN M\u00c9XICO<\/b><\/div>\n<div><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<div><b>\u00bfCompulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n?<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Hablar de psicoan\u00e1lisis, en cualquier \u00e1mbito del saber humano, levanta una serie de posturas contrastantes que son de anta\u00f1o conocidas. Desde sus inicios provoc\u00f3 diversas manifestaciones en contra, siendo tildado, Sigmund Freud su fundador, de libertino, promotor de la sexualidad e indecencia, pornogr\u00e1fico y da\u00f1ino para la salud mental de los castos j\u00f3venes.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En medio de tal revuelta, Freud se mantuvo firme e inconmovible frente a su insaciable b\u00fasqueda del progreso cient\u00edfico acerca del conocimiento de la psicopatolog\u00eda, el desarrollo psicol\u00f3gico del individuo, el funcionamiento de los procesos ps\u00edquicos, la psicoterapia, la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os y, por excelencia, el estudio de lo inconsciente.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Para luchar contra las asechanzas del vulgo, estableci\u00f3 conceptos que se han mantenido v\u00e1lidos y han sido ampliados por trabajos de psicoanalistas posteriores:\u00a0<\/b><b>inconsciente, transferencia, resistencia, investidura,<\/b><b>\u00a0etc\u00e9tera. Algunos de los cuales tienen, desde su t\u00e9rmino y etimolog\u00eda, una \u00edntima relaci\u00f3n con la guerra (tal es el caso de \u201cresistencia\u201d).\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Louis Breger, en su obra Freud:\u00a0<i>El Genio Y Sus Sombras.<\/i>\u00a0Abarca con detalle esta perspectiva del psicoan\u00e1lisis.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A\u00fan el mismo Freud se vio obligado a mostrar argumentaciones s\u00f3lidas que justificasen sus obras, tal como puede verse en ellas. As\u00ed pues, en una grabaci\u00f3n en video que realiza hacia el final de su vida, afirma que dicha guerra a\u00fan no ha terminado.\u00a0\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>As\u00ed se ha vivido el psicoan\u00e1lisis desde su origen. Ha sido un campo que ha tenido que luchar, defenderse y sobrevivir a los ataques del resto de la comunidad cient\u00edfica y a\u00fan de los mismos psicoanalistas; ello explica la creaci\u00f3n del Comit\u00e9, en el cual un grupo de psicoanalistas (Jones, Ferenczi, Abraham) se establecieron como un grupo que se ocupar\u00eda de proteger la teor\u00eda y, en particular, al maestro. Ellos se encargaron de censurar y expulsar a cualquiera que intentara desviar la teor\u00eda y t\u00e9cnica psicoanal\u00edtica que Freud ense\u00f1aba (aun cuando muchas veces el mismo maestro reconoc\u00eda la validez de los aportes de los disidentes).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>De tal forma que el acceso a la formaci\u00f3n psicoanal\u00edtica se fue limitando a cierto grupo de personas, se hizo elitista y se limit\u00f3 el \u201cprivilegio\u201d a unos pocos.\u00a0 Tal parece que esta historia se ha repetido en diversos pa\u00edses en los cuales la conquista del psicoan\u00e1lisis ha tocado tierra.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Rudinesco recopila una serie de datos que corroboran esta afirmaci\u00f3n, cuando el psicoan\u00e1lisis lleg\u00f3 a Francia y varios representantes (entre ellos Lacan) se debat\u00edan la supremac\u00eda te\u00f3rica y autoritaria del psicoan\u00e1lisis en las universidades.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>M\u00e9xico no pod\u00eda ser la excepci\u00f3n. Fernando Gonzales, en sus obras, narra los intensos conflictos que se derivaron de las distintas asociaciones que se fundaron en el pa\u00eds. De la API (<i>Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional)<\/i>\u00a0proced\u00edan los certificados que daban validez a las asociaciones nacionales, la APM era la embajada del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico, aquel que aspirase a recibir una formaci\u00f3n en este campo, deb\u00eda cumplir con los requisitos que ella exig\u00eda, de tal suerte que en el camino muchos se quedaron fuera.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0No podemos evitar una analog\u00eda rescatada de las ense\u00f1anzas de Jesucristo: \u201c<i>muchos ser\u00e1n los llamados, pero pocos los escogidos\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0Ir\u00f3nicamente, fue dentro del campo de lo religioso que el psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico acapar\u00f3 la atenci\u00f3n de todo el mundo, cuando Gregorio Lemecier introdujo el psicoan\u00e1lisis al monasterio que presid\u00eda y desvel\u00f3 una serie de perversiones que se encubr\u00edan tras la fachada mon\u00e1stica. \u201c<i>Los ministros de aquel que lleva el anillo del pescador \u2013<\/i>dir\u00eda Lemecier en uno de sus \u00faltimos sermones<i>\u00a0-varias veces han querido quitarme mi certificado de capit\u00e1n y hundir mi barco.\u00a0<\/i>\u201d<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Sin embargo, abandonado a su \u201cllamado divino\u201d, fund\u00f3\u00a0<\/b><b><i>el Centro Psicoanal\u00edtico Ema\u00fas,<\/i><\/b><b>\u00a0con la finalidad de dar atenci\u00f3n psicoanal\u00edtica a toda aquella alma atormentada por la neurosis.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ya fragmentadas como estaban, la APM, AMPAG, CPM, comenzaron a abrir las puertas a varios\u00a0<\/b><b>psicoanalistas destacados de aquella \u00e9poca, argentinos y uruguayos, muchos de los cuales no hab\u00eda tenido una formaci\u00f3n m\u00e9dica (criterio que fue usado por la APM para filtrar a los aspirantes).\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Ellos comenzaron a ense\u00f1ar el psicoan\u00e1lisis a los psic\u00f3logos, hasta entonces vetados del campo, y ofrec\u00edan conocimiento por encima de un t\u00edtulo certificado. A pesar de lo cual, a\u00fan hay una fuerte tendencia de los psicoanalistas\u00a0<i>(formados en seminarios, cursos, instituciones privadas, etc.)\u00a0<\/i>a buscar la legitimaci\u00f3n a trav\u00e9s de una asociaci\u00f3n \u201c<i>certificada\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Quiz\u00e1, una de las reflexiones que propicia el an\u00e1lisis de la historia del psicoan\u00e1lisis, es la lucha constante que ha mantenido frente a los diversos campos de las ciencias sociales y los conflictos que ha despertado dentro de sus propios profesionales.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>No puedo m\u00e1s que pensar en el proceso ps\u00edquico descrito por Freud: la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n. Donde un conflicto, o deseo no resuelto, se repite, reedita, en las diversas edades y \u00e1reas. En tal caso, \u00bf<i>cu\u00e1l es el deseo inconsciente de los psicoanalistas? \u00bfLa lucha por el poder? \u00bfErigirse en una posici\u00f3n de autoridad? \u00bfDerrocar al padre? \u00bfDevorarlo?\u00a0<\/i>Me parece sumamente interesante la l\u00ednea que sigue el progreso y divulgaci\u00f3n de esta teor\u00eda.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Desde extremos diametralmente opuestos, a\u00fan podemos observar psicoanalistas que sacan brillo a su narcicismo al sentirse legitimados por cierta instituci\u00f3n. En tanto que otros se esfuerzan en alcanzar una s\u00f3lida y seria formaci\u00f3n m\u00e1s que el \u201cpapel\u201d, tal es el caso de la reciente apertura del\u00a0<i>\u201cTaller del psicoanalista\u201d.<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Otra reflexi\u00f3n que deber\u00eda rescatarse es la importancia de un profundo compromiso con la formaci\u00f3n acad\u00e9mica. En cualquiera de las disciplinas cient\u00edficas, incluido el psicoan\u00e1lisis. Un sentimiento de responsabilidad para con uno mismo, nuestra profesi\u00f3n y pr\u00e1ctica cl\u00ednica, hacia nuestros pacientes y\u00a0nuestro inter\u00e9s por leg\u00edtimo por ellos, debe guiarnos con miras al crecimiento intelectual.<\/b><\/div>\n<\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<div><b>El inter\u00e9s por intentar\u00a0una historia del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico surgi\u00f3 a partir de la lectura del libro \u00abLa batalla de 100 a\u00f1os. Historia del psicoan\u00e1lisis en Francia\u00bb de \u00c9lisabeth Roudinesco. Inscrito en la tradici\u00f3n de la historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica, este texto narra el acontecer del psicoan\u00e1lisis en el pa\u00eds galo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00bfSe hab\u00eda hecho algo similar para el caso de nuestro pa\u00eds?, nos preguntamos en primer lugar. Si la respuesta era negativa \u2013como lo fue\u2013, \u00bfvaldr\u00eda la pena el intento? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el sentido de hacerlo? \u00bfHabr\u00eda suficiente e interesante material para construir la historia? \u00bfA qui\u00e9n le servir\u00eda \u00e9sta?: \u00bfa los psicoanalistas, a los historiadores? Las respuestas a la primera interrogante y a las derivadas de ella conforman el contenido de este trabajo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El punto de referencia para el arranque \u2013la historia del psicoan\u00e1lisis en Francia\u2013 representaba, era f\u00e1cil intuirlo, un gran contraste respecto a lo que podr\u00eda ser el caso de M\u00e9xico: con mucho, el psicoan\u00e1lisis no ha tenido la misma significaci\u00f3n para un pa\u00eds y para el otro. En Francia, aunque no deja de ser \u201ctard\u00edo\u201d su comienzo en 1926, impregn\u00f3 pr\u00e1cticamente todos los aspectos de la cultura francesa durante los restantes a\u00f1os<\/b><\/div>\n<div><b>del siglo XX, por lo que \u00e9ste lleg\u00f3 a ser uno de los pa\u00edses del mundo con mayor n\u00famero de psicoanalistas por poblaci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En M\u00e9xico, en cambio, la existencia del psicoan\u00e1lisis y su impronta en la cultura nacional ha sido considerablemente menor, sea en cuanto a su cobertura territorial y poblacional o en cuanto a su inserci\u00f3n simb\u00f3lica en el pensamiento nacional, aunque debe observarse que su presencia ha ido creciendo desde mediados del siglo pasado.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Dada nuestra formaci\u00f3n en el\u00a0<i>lacanismo,\u00a0<\/i>la historia del psicoan\u00e1lisis en Francia nos representaba un atractivo especial, pues la presencia en ella de Lacan es contundente. Una buena parte de esta historia tiene como eje fundamental las ense\u00f1anzas te\u00f3ricas y cl\u00ednicas y los movimientos organizacionales que se conformaron alrededor de su figura.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Indudablemente, la narrativa hecha por Roudinesco nos ayuda a profundizar en el pensamiento de Lacan. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de esto, y m\u00e1s all\u00e1 de Lacan mismo (dado que no es, evidentemente, el \u00fanico actor de esa historia), \u00bfqu\u00e9 otra significaci\u00f3n podr\u00eda aportarnos la investigaci\u00f3n de la historiadora francesa para lo que empezaba a ser nuestro prop\u00f3sito: la historia del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es claro que la investigaci\u00f3n de Roudinesco se nos presenta como un punto de referencia, bajo una perspectiva de m\u00e9todo comparativo. Justamente, por ejemplo, la menci\u00f3n de Lacan como fact\u00f3tum en el psicoan\u00e1lisis franc\u00e9s proporciona una desemejanza con la situaci\u00f3n mexicana: no tenemos una figura fundadora como la que representa este personaje.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>No pod\u00edamos, por lo tanto, seguir el modelo de investigaci\u00f3n de Roudinesco: la realidad aqu\u00ed es otra. Si bien Lacan no deja de representar un<\/b><\/div>\n<div><b>caso especial, que dif\u00edcilmente se presta como modelo, no es desde luego un suceso \u00fanico. Tenemos casos como los de Melanie Klein, para Inglaterra y Heinz Hartmann, para los Estados Unidos, quienes aparte de suscitar que la historia psicoanal\u00edtica de sus respectivos pa\u00edses girara en torno a ellos, generaron escuelas: el kleinismo y la Ego Psychology, respectivamente.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En M\u00e9xico, en los momentos de inicio del psicoan\u00e1lisis, contamos con la presencia, prolongada, de un psicoanalista de impacto mundial: Erich Fromm, \u00bfno es una figura fundante, un padre fundador que nos permita aplicar este patr\u00f3n? Si bien el psicoan\u00e1lisis tiene un sustento universalista, que le permitir\u00eda ser pensado como Uno, esa fue la pretensi\u00f3n de Freud.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>la historia ha mostrado la eclosi\u00f3n de una pluralidad de escuelas, tanto como un repertorio de experiencias \u2013de recepci\u00f3n, de implantaci\u00f3n, de transformaci\u00f3n\u2013 circunscritas a realidades nacionales; es decir, aunque estrictamente no podemos hablar del psicoan\u00e1lisis mexicano o franc\u00e9s, porque el psicoan\u00e1lisis es uno, no podemos dejar de hablar de una vivencia singular, producto del encuentro entre un discurso \u2013de los m\u00e1s vigorosos del siglo XX\u00a0 y la estructura hist\u00f3rica de discursos, pr\u00e1cticas e instituciones que caracteriza a una naci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00bfCu\u00e1les son las peculiaridades de esta aproximaci\u00f3n entre la realidad mexicana y el psicoan\u00e1lisis?<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Esta es la cuesti\u00f3n general que gu\u00eda nuestro trabajo.\u00a0 Al revisar el estado de la cuesti\u00f3n, nos percatamos, en principio, de que no exist\u00eda una historia general del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico. Sin embargo, s\u00ed cont\u00e1bamos con una incipiente historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica mexicana. Encontramos ah\u00ed un motivo, una justificaci\u00f3n para realizar nuestro trabajo: hacer esta historia, atender la falta, intentar llenar el hueco o, como el alfarero, construir alrededor del vac\u00edo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Pero \u00bfcon qu\u00e9 objeto? \u00bfS\u00f3lo por no soportar la carencia? \u00bfPara qu\u00e9 el recurso a la historia, al pasado? \u00bfPorque no estamos satisfechos con el presente y buscamos, en el pasado, la raz\u00f3n de esta disconformidad? Por otro lado, \u00bftiene que haber una finalidad, m\u00e1s all\u00e1 de la de cubrir un faltante? Se ha recurrido a la historia para legitimar, para formar identidad, para construir mitos, para demolerlos, etc\u00e9tera.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Nos quedamos, en nuestro caso y en un primer momento, con la de atender un d\u00e9ficit en un campo de investigaci\u00f3n \u2013la historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica\u2013 consolidado a nivel internacional. Si al hacer esto se cubre alguno de los otros fines mencionados, habremos obtenido una ganancia adicional.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El recurso a la historia se traduce, por s\u00ed mismo, en construcci\u00f3n de subjetividad. \u00bfBuscamos construir la subjetividad psicoanal\u00edtica en M\u00e9xico al pretender esta historia? M\u00e1s all\u00e1 de esta subjetividad, circunscrita al campo psicoanal\u00edtico, \u00bfreconstruir la relaci\u00f3n que hemos tenido como naci\u00f3n con un discurso primordial de la Modernidad, como el psicoanal\u00edtico, \u00bfnos ayuda a la construcci\u00f3n de nuestra subjetividad como mexicanos? La relaci\u00f3n con este discurso moderno \u00bfnos ilustra acerca de nuestra relaci\u00f3n con esa modernidad? \u00bfQu\u00e9 tanto estamos inscritos<\/b><\/div>\n<div><b>en ella? \u00bfQu\u00e9 tanto tenemos que estarlo?\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El psicoan\u00e1lisis es uno de los pensamientos de avanzada del mundo occidental, producto del industrialismo, la urbanizaci\u00f3n y la declinaci\u00f3n del patriarcado. \u00bfNos dice algo de nosotros en tanto mexicanos la particular relaci\u00f3n que hemos establecido con este discurso?<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Estas \u00faltimas preguntas, sin duda fundamentales, rebasan nuestros prop\u00f3sitos de investigaci\u00f3n, aunque no descartamos que nuestros resultados puedan ser \u00fatiles a un debate sobre la cuesti\u00f3n. Nos quedamos con la pretensi\u00f3n, desprovista de ingenuidad positivista, de reconstruir los hechos significativos como fundamento para la producci\u00f3n de las interpretaciones.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En un primer momento, tuvimos la intenci\u00f3n de llegar con nuestras conclusiones a la actualidad del campo psicoanal\u00edtico mexicano, como creemos debe hacerlo todo proyecto historiogr\u00e1fico: alcanzando el presente. Sin embargo, la carencia de un tronco com\u00fan, de una base hist\u00f3rica, nos llev\u00f3 a circunscribirnos al momento fundante del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico, la d\u00e9cada de los cincuenta del siglo pasado, y a revisar los procesos hist\u00f3ricos que lo posibilitaron, que se remontan por lo menos a 1910. Erigir ese momento, el de la fundaci\u00f3n, es un paso ineludible para llegar a la actualidad psicoanal\u00edtica. A partir de la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de ese tiempo inaugural se tiene que hacer el trabajo historiogr\u00e1fico que permita llegar al presente psicoanal\u00edtico.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Esta decisi\u00f3n, metodol\u00f3gica en s\u00ed misma, nos permite, adem\u00e1s, poner cierta distancia, tambi\u00e9n metodol\u00f3gica, respecto de la actualidad psicoanal\u00edtica de la cual formamos parte. Determinado por las circunstancias, este alejamiento nos ha permitido cierto grado de objetividad respecto a nuestro objeto de estudio, particularmente con relaci\u00f3n a los actores de la historia.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>As\u00ed, recortamos nuestro prop\u00f3sito amplio y general de hacer una historia del psicoan\u00e1lisis en nuestro pa\u00eds, para proponernos ahora reconstruir las circunstancias en que emerge el psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Como podr\u00e1 verse a lo largo de nuestro estudio, considerar los comienzos del psicoan\u00e1lisis en nuestro pa\u00eds \u2013en la d\u00e9cada de los cincuenta del siglo pasado\u2013 no implica suponer que antes de este tiempo no hubo ning\u00fan tipo de relaci\u00f3n entre el psicoan\u00e1lisis y la historia cultural y cient\u00edfica de M\u00e9xico. Por el contrario, y a contrapelo de la opini\u00f3n de la historiograf\u00eda oficial mexicana del psicoan\u00e1lisis, partimos de la hip\u00f3tesis de que la aparici\u00f3n del discurso psicoanal\u00edtico en M\u00e9xico se remonta a una \u00e9poca anterior al inicio de su emergencia como pr\u00e1ctica.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>A\u00fan m\u00e1s: este momento anterior es testigo de una de las mayores implicaciones que ha tenido el psicoan\u00e1lisis, aunque en forma sesgada, en una tem\u00e1tica que ha ocupado al pensamiento nacional: la pregunta por el \u201cser\u201d del mexicano. Iniciada en los a\u00f1os treinta, en el campo filos\u00f3fico y en el contexto de la intelectualidad mexicana, surge una corriente de pensamiento: los estudios sobre la identidad del mexicano, que lleg\u00f3 a formar cierta tradici\u00f3n y a involucrar a fil\u00f3sofos, literatos, psicoanalistas y cient\u00edficos sociales. Comienza con\u00a0<i>Samuel<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>Ramos<\/i>, quien toma la noci\u00f3n de\u00a0<i>complejo de inferioridad\u00a0<\/i>de un exintegrante del campo psicoanal\u00edtico, Alfred Adler, para aplicarla al estudio de la personalidad del mexicano.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Toca el turno, posteriormente, a la literatura:\u00a0<i>Octavio Paz<\/i>, con su\u00a0<i>Laberinto de la soledad<\/i>, abona esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n, que proseguir\u00e1,<\/b><\/div>\n<div><b>ahora s\u00ed desde el interior del campo psicoanal\u00edtico, con el libro de\u00a0<i>Santiago Ram\u00edrez: El mexicano, psicolog\u00eda de sus motivaciones<\/i>.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Una serie de textos sobre esa tem\u00e1tica, y desde diferentes disciplinas, prosigui\u00f3 a estos trabajos iniciadores, hasta la aparici\u00f3n de un estudio que desde la antropolog\u00eda critic\u00f3 los fundamentos mismos de este conjunto de investigaciones.\u00a0<i>Roger Bartra, en La jaula de la melancol\u00eda,<\/i>\u00a0cuestiona la noci\u00f3n misma de identidad nacional consider\u00e1ndola imaginaria.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se trata, dice Bartra, de una construcci\u00f3n que responde a intereses hist\u00f3rico-pol\u00edticos de la \u00e9lite gobernante mexicana y que, basada en el mexicano del centro de la rep\u00fablica, desconoce las diferencias existentes entre las distintas regiones del pa\u00eds. Independientemente de la validez o no de este tipo de trabajos, e incluso sin considerar lo certero o no de la injerencia psicoanal\u00edtica, queremos destacar para nuestros prop\u00f3sitos la incidencia del psicoan\u00e1lisis en una tem\u00e1tica que ha ocupado a grandes sectores del pa\u00eds y en un momento en que no se registra, oficialmente, su presencia. Quiz\u00e1s, como en ning\u00fan otro caso, el discurso psicoanal\u00edtico ha tenido aqu\u00ed una intervenci\u00f3n notable en una problem\u00e1tica de inter\u00e9s nacional.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Por traer a colaci\u00f3n la intromisi\u00f3n del psicoan\u00e1lisis en problem\u00e1ticas nacionales, este punto nos remite al comentario de inicio: la remisi\u00f3n al psicoan\u00e1lisis en Francia.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Una de las v\u00edas por la que se despliega nuestro estudio es la de una constante referencia a la situaci\u00f3n internacional del psicoan\u00e1lisis con relaci\u00f3n a lo que suced\u00eda en el pa\u00eds;\u00a0<i>lo nacional frente a lo internacional.<\/i>\u00a0Y no pod\u00eda haber sido de otra manera, dada la naturaleza misma de nuestro tema de investigaci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El psicoan\u00e1lisis es, sin lugar a dudas, un saber euro centrista, cuya expansi\u00f3n se explica por los procesos de consolidaci\u00f3n del sistema mundo, impulsados por el capitalismo mundial.\u00a0<i>Es un discurso importado<\/i>\u00a0que, a pesar de que nos haya llegado gracias a la extensi\u00f3n colonialista, no se inscribe en su l\u00f3gica, sino que m\u00e1s bien la impugna radicalmente, al socavar, como algo intr\u00ednseco a su pr\u00e1ctica, y de manera estructural, todo presupuesto colonizador, sea econ\u00f3mico, pol\u00edtico, ideol\u00f3gico, mental.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En esta alusi\u00f3n a lo internacional, las historias del psicoan\u00e1lisis en pa\u00edses como Espa\u00f1a y Argentina nos han proporcionado tambi\u00e9n datos y maneras de abordar los problemas propios del campo historiogr\u00e1fico del psicoan\u00e1lisis. Particularmente, el caso de la naci\u00f3n sudamericana es m\u00e1s que ejemplo o modelo, ya que\u00a0<i>el psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico guarda una relaci\u00f3n geneal\u00f3gica muy estrecha con el de Argentina.\u00a0<\/i>Una de las certezas que nos ha dejado la comparaci\u00f3n entre las historias del psicoan\u00e1lisis de diferentes pa\u00edses es la de la singularidad de cada caso, sin que<\/b><\/div>\n<div><b>esto signifique que no se puedan se\u00f1alar semejanzas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>As\u00ed, la forma como empez\u00f3 el psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico no tiene parang\u00f3n con alguna otra sociedad. Transit\u00f3 por dos carriles: la llegada de un intelectual europeo, Fromm, y la salida, en busca del saber psicoanal\u00edtico, de intelectuales mexicanos.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Carriles que parten del mismo punto, que se bifurcan, que tratan de reencontrarse y que, finalmente, chocan de forma estruendosa. Los flujos migratorios de portadores o buscadores del saber psicoanal\u00edtico son propios del movimiento psicoanal\u00edtico internacional y, por lo tanto, no constituir\u00edan en el caso mexicano la raz\u00f3n de su singularidad, la que quiz\u00e1s podr\u00eda estar dada, en todo caso, por haber ocurrido simult\u00e1neamente los movimientos migratorios opuestos:\u00a0<i>inmigraci\u00f3n de Fromm, emigraci\u00f3n de mexicanos.\u00a0<\/i><\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La existencia de un conflicto entre los grupos resultantes de estos dos caminos tampoco podr\u00eda otorgarle peculiaridad al comienzo del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico, ya que este tipo de enfrentamientos suelen ser comunes entre grupos de investigadores o profesionistas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00bfQu\u00e9 es entonces lo que confiere singularidad a la emergencia del psicoan\u00e1lisis en nuestro pa\u00eds?<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Otra tensi\u00f3n que recorre todo nuestro estudio es la generada por la relaci\u00f3n entre el psicoan\u00e1lisis y la historia. Trat\u00e1ndose de un estudio que aproxima dos disciplinas, obligaba a pensar la relaci\u00f3n entre las mismas. El nexo est\u00e1 dado, de origen, nos parece, por la vocaci\u00f3n \u201cnatural\u201d del psicoan\u00e1lisis a la historia, por su quintaesencia hist\u00f3rica. No pod\u00eda, por lo tanto, no aplicar esta vocaci\u00f3n a sus organizaciones, a sus actores, a sus debates, a sus teor\u00edas, a sus procedimientos, en fin, a su movimiento; se constituye, de este modo, la historiograf\u00eda del psicoan\u00e1lisis. Si el psicoan\u00e1lisis, remiti\u00e9ndose a su pasado y auto aplic\u00e1ndose su estrategia, se abre a la historizaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1 entonces su relaci\u00f3n con la disciplina de la historia? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el sentido de esta relaci\u00f3n y cu\u00e1les sus t\u00e9rminos?\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es claro que la relaci\u00f3n historia-psicoan\u00e1lisis no se reduce a la cuesti\u00f3n de la historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica, sino que abarca otros aspectos. De acuerdo con esto, la hemos abordado m\u00e1s all\u00e1 de lo que concierne al campo espec\u00edfico de la historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica; sin embargo, s\u00ed adquiere \u00e9ste un lugar privilegiado en nuestro trabajo, ya que pretendemos inscribirlo justamente en ese campo historiogr\u00e1fico que, como se\u00f1al\u00e1bamos anteriormente, tiene una existencia poco robusta en nuestro pa\u00eds.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La b\u00fasqueda por esclarecer las condiciones de posibilidad de la emergencia del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico nos llev\u00f3, inevitablemente, a los procesos hist\u00f3ricos en los que est\u00e1 engarzado este momento fundante, privilegiando los correspondientes a la historia interna de la disciplina. De acuerdo con los datos aportados por nuestra investigaci\u00f3n y aplicando categor\u00edas del an\u00e1lisis historiogr\u00e1fico, hemos hecho una propuesta de periodizaci\u00f3n de la presencia del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico, que proponemos a la consideraci\u00f3n de los lectores de este texto, junto con otras afirmaciones relativas a la pregunta que guio la urdimbre de este libro:\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/div>\n<div><b><i>\u00bfc\u00f3mo pudo surgir el psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico en el momento en que lo hizo?<\/i><\/b><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>El problema de la historia del psicoan\u00e1lisis ha despertado inter\u00e9s pr\u00e1cticamente desde los comienzos de esta disciplina. La historiograf\u00eda psicoanal\u00edtica, a lo largo de sus casi 100 a\u00f1os, ha presentado ya varias de las posiciones que suelen darse en el trabajo de los historiadores: la del mito de auto creaci\u00f3n del sabio, en el que brota el saber; la historia oficial, la historia experta (que introduce el largo plazo) y el revisionismo.<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>1 se trata, sin lugar a dudas, de un campo de estudios consolidado. En la d\u00e9cada de los setenta del siglo pasado, es notorio un elevado inter\u00e9s por la cuesti\u00f3n de la historia del psicoan\u00e1lisis.<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>2 aunque no son la fuente exclusiva de esta curiosidad, los estudios arqueol\u00f3gicos de Michel Foucault explican en buena medida esta tendencia de investigaci\u00f3n, que se manifiesta tanto en psicoanalistas como en investigadores sociales.<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Por la importancia que confiere al psicoan\u00e1lisis entre los discursos de la modernidad, Foucault imaginar\u00e1 la idea de hacer una genealog\u00eda del psicoan\u00e1lisis: C\u00f3mo pudo formarse el psicoan\u00e1lisis en la fecha en que ha aparecido. Temo simplemente que respecto al psicoan\u00e1lisis suceda lo mismo que sucedi\u00f3 con la psiquiatr\u00eda cuando intent\u00e9 hacer la \u201cHistoria de la locura\u201d: hab\u00eda intentado contar lo que hab\u00eda pasado hasta<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>comienzos del siglo X1X. Pero los psiquiatras han entendido mi an\u00e1lisis como un ataque a la psiquiatr\u00eda. No s\u00e9 qu\u00e9 pasar\u00e1 con los psicoanalistas, pero temo que entiendan como \u201canti psicoan\u00e1lisis\u201d algo que no ser\u00e1 m\u00e1s que una \u201cgenealog\u00eda\u201d.<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>3 \u00bfYa se hizo esta historia del psicoan\u00e1lisis a la manera de la genealog\u00eda de inspiraci\u00f3n foucaultiana? \u00bfHa enfrentado ya el psicoan\u00e1lisis la cuesti\u00f3n de su historia? \u00bfC\u00f3mo lo ha hecho? Estas preguntas operaron como gu\u00edas generales en la hechura de este texto. Si bien se atendieron en el plano universal del psicoan\u00e1lisis, el \u00e9nfasis principal fue intentar su respuesta en el espacio recortado de la situaci\u00f3n mexicana.<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>Nuestro trabajo de investigaci\u00f3n parti\u00f3 de considerar que una buena proporci\u00f3n de lo que entender\u00edamos por \u201cla cuesti\u00f3n de la historia del psicoan\u00e1lisis\u201d se encuentra en la primera parte de la siguiente cita de Foucault: \u201cC\u00f3mo pudo formarse el psicoan\u00e1lisis en la fecha en que ha aparecido&#8230;\u201d, frase que resume su concepci\u00f3n de la genealog\u00eda del poder. Justamente, es en este punto en el que se centr\u00f3 el inter\u00e9s espec\u00edfico de nuestro libro: establecer las condiciones de posibilidad de emergencia del psicoan\u00e1lisis en M\u00e9xico, c\u00f3mo fue posible que apareciera<\/b><\/i><\/div>\n<div><i><b>en el momento en que lo hizo y no en otro, en el suelo de qu\u00e9 a priori hist\u00f3rico surgi\u00f3, para posteriormente extraer todas las<\/b><\/i><\/div>\n<p><i><b>consecuencias posibles de este hecho.<\/b><\/i><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HISTORIA DEL PSICOANALISIS EN M\u00c9XICO \u00bfCompulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n? \u00a0 Hablar de psicoan\u00e1lisis, en cualquier \u00e1mbito del saber humano, levanta una serie de posturas contrastantes que son de anta\u00f1o conocidas. 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