{"id":20834,"date":"2021-02-25T07:39:21","date_gmt":"2021-02-25T13:39:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20834"},"modified":"2021-02-25T07:39:21","modified_gmt":"2021-02-25T13:39:21","slug":"un-joven-incapaz-de-cumplir-con-lo-que-dicen-que-debe-ser-un-hombre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20834","title":{"rendered":"Un joven incapaz de cumplir con lo que dicen que debe ser un hombre."},"content":{"rendered":"<p>En los varones hay una vida interior que merece ser explorada<\/p>\n<p>Luis Jorge Boone, entre cuyos textos se encuentra el de un joven incapaz de cumplir con lo que dicen que debe ser un hombre, encabezar\u00e1 un marat\u00f3n virtual de lectura<\/p>\n<p>Alondra Flores Soto<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>Los cuentos que Luis Jorge Boone (Monclova, 1977) escribi\u00f3 para su libro Suelten a los perros son protagonizados por hombres que van por la vida con un sufrimiento clavado. En los varones hay una vida interior que tambi\u00e9n merece ser explorada y experimentada desde una postura abierta, declara en entrevista el autor coahuilense.<\/p>\n<p>El club de salir a correr los viernes, relato publicado por Editorial Era, ser\u00e1 le\u00eddo ma\u00f1ana, a las 18 horas, en un marat\u00f3n encabezado por el escritor y se transmitir\u00e1 por la cuenta de Facebook @fundacionccm.<\/p>\n<p>Los narradores masculinos, dice, son h\u00e9roes tr\u00e1gicos con peque\u00f1as derrotas, est\u00e1n heridos, buscando de alguna manera volver a pegar los pedacitos que son y encontrar su nuevo lugar en el mundo. Con nostalgia, respeto, asombro o hasta miedo es como lo enfrentan.<\/p>\n<p>El autor observa el transcurrir del Universo y el cambio constante con personas que dejan de estar: He vivido como var\u00f3n, sufriendo y experimentando la vida desde un lugar en el que me puso la sociedad. Tambi\u00e9n soy responsable de ver ciertas cosas.<\/p>\n<p>Un expulsado de la vida conyugal que lucha contra una rata en el nuevo hogar, el joven so\u00f1ador aspirante a actor y un corredor improvisado relatan con humor mordaz su traves\u00eda biogr\u00e1fica, en contraste con un padre reci\u00e9n divorciado y un exiliado de la visi\u00f3n de su pareja, quienes aportan un soliloquio existencial e \u00edntimo. Todos han perdido algo.<\/p>\n<p>Son los narradores de la vida cotidiana enfrentada por Boone (Coahuila, 1977). Me gustan los libros de cuentos que nacen como una especie de constelaci\u00f3n. Est\u00e1n separados, tienen una distancia formal, pero juntos significan algo.<\/p>\n<p>En uno de sus cuentos, el protagonista es incapaz de cumplir con lo que dicen que debe ser todo hombre, descendiente de los machos imperiales que mata-ban mamuts.<\/p>\n<p>En las cinco narraciones las batallas implican lidiar con las parejas, las que ya fueron o las que se anhelan. Los personajes cre\u00edan cierta cosa, de s\u00ed mismos, de la relaci\u00f3n que iba a durar para siempre y ser la piedra a la que pod\u00edan sujetarse. Pero de pronto las cosas no son as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo enfrentan la erosionada, conflictiva y cambiante relaci\u00f3n con la familia. Aqu\u00ed en M\u00e9xico tenemos una idea muy idealizada de la mam\u00e1 abnegada, el padre por tradici\u00f3n distante, silencioso y ausente. Desde Pedro P\u00e1ramo podemos ver en la literatura mexicana que se trata del pap\u00e1 que no est\u00e1. No quiero una visi\u00f3n heredada, quiero ver la realidad como es, una misi\u00f3n muy propia del arte.<\/p>\n<p>El desierto, los barrios populares en caprichoso crecimiento, las palomas que cagan los balcones en el centro de Monclova son algunas de las geograf\u00edas de su reciente libro, paisajes del lugar natal que vuelven a su literatura, como en la novela Las afueras o sus poemarios.<\/p>\n<p>A pesar de tener unos 15 a\u00f1os de no radicar en Coahuila, el aire sofocante y los autos que mueren de insolaci\u00f3n se cuelan en el imaginario que dibuja el lector en una memoria que se reconstruye en la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nunca me he terminado de ir, cuenta el escritor de 43 a\u00f1os, quien lleva al lector a las calles de una ciudad con muy pocas galas o atractivo tur\u00edstico; es una ciudad muy industrial, que me hizo sufrir mucho cuando buscaba un camino para expresarme a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n, porque est\u00e1 centrada en sobrevivir.<\/p>\n<p>Es su lugar de origen, donde apren-di\u00f3 a caminar las calles, enamorarse y darse cuenta de que la vida duele. Donde logr\u00f3 definirse como autor. A la que regresa, as\u00ed como a sus alrededores como Cuatro Ci\u00e9negas, las monta\u00f1as y carreteras. Mi versi\u00f3n quiz\u00e1 ya no existe. Es la impronta que dej\u00f3 ese lugar en m\u00ed.<\/p>\n<p>Como lector le interesan textos con vuelcos inesperados. Admira los libros ambiciosos con textos no tan breves y que no es azaroso que est\u00e9n juntos, como con Joyce Carol Oates, Alice Munro o Richard Ford. Sus propias constelaciones del Universo en el que todo est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p>Desde el otro lado de la p\u00e1gina, de quien la escribe, tiene la oportunidad de modificar la ruta de los personajes, con desviaciones o visiones de profundidad. A veces con lenguaje m\u00e1s l\u00edrico, donde la palabra bato es de uso corriente. De alguna manera quiero responderle al lector y a la literatura por lo que hace por m\u00ed.<\/p>\n<p>Algo que Luis Jorge Boone aprendi\u00f3 es que el hombre herido en el coraz\u00f3n puede por fin mirar la realidad tal cual es y percibir sus misterios. Ah\u00ed hay toda una m\u00edstica de los personajes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los varones hay una vida interior que merece ser explorada Luis Jorge Boone, entre cuyos textos se encuentra el de un joven incapaz de cumplir con lo que dicen que debe ser un hombre, encabezar\u00e1 un marat\u00f3n virtual de lectura Alondra Flores Soto La Jornada Los cuentos que Luis Jorge Boone (Monclova, 1977) escribi\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":20835,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-20834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20836,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20834\/revisions\/20836"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20835"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}