{"id":20856,"date":"2021-02-26T06:42:12","date_gmt":"2021-02-26T12:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20856"},"modified":"2021-02-26T06:42:34","modified_gmt":"2021-02-26T12:42:34","slug":"pero-los-ojos-se-salven","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20856","title":{"rendered":"Pero los ojos que se salven"},"content":{"rendered":"<p>Todos los nombres: Saramago<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Cueli<\/p>\n<p>En \u00e9poca de Covid-19, guardado en casa me perd\u00eda en el desorden de libros y escritos, y recordaba en autom\u00e1tico el de Jos\u00e9 Saramago, Todos los nombres.<\/p>\n<p>Registraba el enorme placer de perderme en el confuso laberinto de libros relacionado como los expedientes sin salida del famoso escritor. Pasadizos oscuros y cuenta de papeles empinados e inencontrables. Lo desconocido que se diseminaba en la conservadur\u00eda de un registro civil.<\/p>\n<p>Repartidos en los estantes, medio enterrados unos, casi ocultos por las telara\u00f1as y el polvo otros, v\u00e9anse y no se ve\u00eda la infinidad de registros sobre la vida y la muerte arrojados en diferentes \u00e9pocas, formando columnas que flameaban la atenci\u00f3n sobre lo ef\u00edmero que somos.<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9, el personaje de la historia de amor de Saramago, transcurre su vida en largos y solitarios paseos por los pasillos de dicho registro civil. O bien encaram\u00e1ndose en una escalerilla con f\u00f3lders de la parte superior de los estantes, olvidados y escondidos en oscuros rincones. Examinados de cerca, conservan escritos, datos de hombres, mujeres y ni\u00f1os que fueron inscritos en el momento de nacer o morir.<\/p>\n<p>La flojera de dulces arrebatos, bella interpeladora de la realidad envuelta en vagas fantas\u00edas refugiadas en el registro civil al que da vida Jos\u00e9 Saramago, el genial escritor portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Al comp\u00e1s del ir y venir de la luz y la oscuridad del cuarto reposan las actas de nacimiento o de defunci\u00f3n que resurgen, se extinguen en el polvo, con olor a hojas de papel mojado que un d\u00eda fueron v\u00edrgenes y desde una papeler\u00eda alumbraban el camino del sol.<\/p>\n<p>Esta semana soleada como anuncio de la primavera o del calor del cambio clim\u00e1tico que se nos avecina fueron propiciadores de la magia que despierta la historia alucinante de Saramago. Misterio que ara\u00f1a y enfr\u00eda la piel y adentra en el juego de la vida-muerte, porque, para \u00e9l, la raza amante del sol ni en los cub\u00edculos de los registros civiles se resigna a renunciar al astro rey.<\/p>\n<p>\u00a1Que perezcan el cerebro, el coraz\u00f3n, el h\u00edgado, los genitales, los brazos y las piernas! Pero los ojos se salven, por si alg\u00fan d\u00eda una vieja hechicera quiera desafiar al tiempo. En la lectura de monta\u00f1as de expedientes de vivos y muertos, un rayo de sol estar\u00eda jugando con la muerte.<\/p>\n<p>Fantas\u00eda perdida en la noche de los tiempos, basada en la cultura de los expedientes, la burocracia que busca el sol. Un d\u00eda la fiebre de la civilizaci\u00f3n destruir\u00e1 los registros civiles, junto a la amplia idea del interminable naufragio de las cosas, el miedo ruin, ego\u00edsta en que nada ha de quedar. S\u00f3lo nos consuela la importancia de respetar los ojos a la hora de la muerte. Ese instinto de muerte que estudi\u00f3 Freud.<\/p>\n<p>Pulsi\u00f3n de destrucci\u00f3n de la econom\u00eda s\u00edquica en la parte maldita de ese gasto, pura p\u00e9rdida o la desaparici\u00f3n en la biblioteca, entre monta\u00f1as de libros antiguos h\u00famedos y polvorientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los nombres: Saramago Jos\u00e9 Cueli En \u00e9poca de Covid-19, guardado en casa me perd\u00eda en el desorden de libros y escritos, y recordaba en autom\u00e1tico el de Jos\u00e9 Saramago, Todos los nombres. Registraba el enorme placer de perderme en el confuso laberinto de libros relacionado como los expedientes sin salida del famoso escritor. 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