{"id":20940,"date":"2021-03-01T10:13:16","date_gmt":"2021-03-01T16:13:16","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20940"},"modified":"2021-03-01T10:13:16","modified_gmt":"2021-03-01T16:13:16","slug":"dos-poemas-de-carlos-montemayor-el-poeta-de-la-guerrilla","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=20940","title":{"rendered":"Dos poemas de Carlos Montemayor. El poeta de la guerrilla"},"content":{"rendered":"<p>Cuando Carlos Montemayor muri\u00f3 (Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947- M\u00e9xico, D.F., 28 de febrero de 2010)<\/p>\n<p>El poeta argentino Juan Gelman declar\u00f3, a manera de breve despedida: <strong>\u00abNos va a hacer mucha, mucha falta\u00bb<\/strong>. Y esta sentencia, como en la mayor\u00eda de buenos poetas, demostr\u00f3 posteriormente sus dotes de or\u00e1culo.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas no existe un escritor comparable a sus capacidades y compromiso con respecto a la poes\u00eda y la relaci\u00f3n que configur\u00f3 entre este arte y la historia de M\u00e9xico. Sobre todo, el legado de Montemayor est\u00e1 entre quienes escribieron para expresar un malestar propio y com\u00fan a un tiempo.<\/p>\n<p>Su novela <strong>La guerra en el Para\u00edso (1991)<\/strong>, marca una pauta para entender los conflictos armados en nuestro pa\u00eds y demuestra, asimismo, la formaci\u00f3n de la guerrilla y su continuidad en la problem\u00e1tica vida nacional. En ella encontramos la narrativa de c\u00f3mo se vivi\u00f3 en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 el surgimiento de la lucha de Lucio Caba\u00f1as y su pueblo: los motivos de su alzamiento en armas (en Ayotzinapa, por cierto), sus razones, la represi\u00f3n, su final y sobre todo, la llamada de consciencia sobre porqu\u00e9 este es un retrato de una situaci\u00f3n que hoy palpita como una herida, no s\u00f3lo en Guerrero, sino en diversos estados de nuestro pa\u00eds. Empero, esta inmortal obra no hace sino condensar una carrera (precozmente iniciada) en la literatura que siempre busc\u00f3 atender los problemas urgentes de la realidad mediante la literatura. En tanto, Montemayor entendi\u00f3 que hab\u00eda que ampliar el campo de batalla y se relacion\u00f3 directamente con las causas sociales, se convirti\u00f3 en un defensor de los derechos de los pueblos como pocos, muy pocos intelectuales en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>La capacidad y vocaci\u00f3n del chihuahuense (<strong>cualidades necesarias del poeta, seg\u00fan Octavio Paz)<\/strong> para expresar lo social y lo literario en armon\u00eda se encuentran previamente en sus novelas primeras, que exponen la situaci\u00f3n asfixiante que los mineros enfrentan en nuestro pa\u00eds. Montemayor proven\u00eda de una regi\u00f3n minera, misma donde pudo ver las carencias de qui\u00e9nes enfrentaban este oficio, situaci\u00f3n que le interes\u00f3 al punto de escribir dos novelas: Mal del Piedra (1980) y Minas del Retorno (1982). Las precarias condiciones de salud (reflejadas en una expectativa de vida sumamente corta, los salarios bajos y casi esclavizantes, el problema del despojo (ese tal\u00f3n de Aquiles del despojo de la tierra en M\u00e9xico, reflejado de forma insuperable por Juan Rulfo): condiciones que se encuentran tan vivas en estas novelas como en la actualidad.<\/p>\n<p>Y no olvidemos las piezas que desde la prosa nos dej\u00f3 antes de consolidarse como el novelista comprometido que fue. Montemayor entendi\u00f3 como pocos la posibilidad de elevar al plano po\u00e9tico a la prosa, como bien aprendi\u00f3 de Ezra Pound o William Faulkner, por ejemplo. Sus cuentos y prosas breves le permitieron no s\u00f3lo ganarse un r\u00e1pido lugar en el Parnaso mexicano, sino ser el m\u00e1s joven acreedor del Premio Mayor Villaurrutia con libro Las llaves de Urgell (1971).<\/p>\n<p>Montemayor abord\u00f3 los problemas de los pueblos desde su sentido ling\u00fc\u00edstico tambi\u00e9n: fue un impulsor destacado, igual que su amigo Miguel Le\u00f3n-Portilla, de la (re) valoraci\u00f3n de las lenguas originarias de nuestro pa\u00eds, las cuales conoci\u00f3 y tradujo textos as\u00ed como literatura oral. En cierta parte de su vida, pudo irse a vivir a Europa o Estados Unidos, pero decidi\u00f3 quedarse en M\u00e9xico para entender mejor el valor de las letras de los pueblos y sus principales problemas. De igual forma, atendi\u00f3 al lenguaje con el compromiso y enamoramiento de la palabra que le permitieron traducir a por lo menos una docena de idiomas (griego cl\u00e1sico y moderno, latin, provenzal, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano, alem\u00e1n, chino y un fluido etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>Pero fue ante todo, poeta (y m\u00fasico, como le gustaba ser recordado). En sus versos, todav\u00eda poco explorados (tarea pendiente) encontramos la sensibilidad profunda de un hombre que lo mismo se maravillaba por la ciudad que por el campo, por la soledad que por una mujer, por el exilio que por los pueblos, por la lucha incansable de hombres y mujeres como \u00e9l: dedicados a resistir desde su trinchera.<\/p>\n<p>El problema de su vida, como dijimos fue la guerrilla. Lo atendi\u00f3 dentro y fuera de sus novelas. Especialmente, marcaron su coraz\u00f3n los hechos ocurridos en Chihuahua, cuando j\u00f3venes estudiantes fueron catalogados de criminales por el cacicazgo y asesinados en la emblem\u00e1tica \u00abToma del Cuartel de Madera\u00bb el 21 de septiembre de 1965. Solamente pudo escribir de ello con madurez, despu\u00e9s de procesar el dolor de la p\u00e9rdida y de la rabia ante la injusticia. De ah\u00ed surgi\u00f3 una trilog\u00eda imperdible: Las Armas del Alba (2003), La Fuga (2007) y Las Mujeres del Alba (2010, novela p\u00f3stuma).<\/p>\n<p>Quien quiera conocer a M\u00e9xico en su crudeza y sus verdaderas problem\u00e1ticas, encontrar\u00e1 en Montemayor una fuente inagotable de ense\u00f1anzas, no solamente sustentadas sino po\u00e9ticas: fue una voz pr\u00f3xima a la voz de todos, como los m\u00e1s grandes poetas, dir\u00eda Walter Benjamin. Lo anterior lo vuelve un indispensable. \u00bfCu\u00e1ntos escritores comprometidos existen hoy?, \u00bfcu\u00e1ntas personas comprometidas con alguna causa conocemos? Recordar a Carlos Montemayor es tambi\u00e9n una lecci\u00f3n existencial.<\/p>\n<p>En uno de sus m\u00e1s entra\u00f1ables versos nos pregunta \u00ab\u00bfs\u00f3lo a morir hemos venido a la tierra?\/ \u00bfs\u00f3lo para morir aqu\u00ed nacimos?\u201d. Habr\u00eda que considerar lo anterior para no quedarnos nunca en el lugar donde estamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Memoria<\/strong><\/p>\n<p>Estoy aqu\u00ed, en la casa, a solas.<br \/>\nAqu\u00ed est\u00e1n los muebles, el aire, los ruidos.<br \/>\nTengo un sentimiento tan transparente<br \/>\ncomo el vidrio de una ventana.<br \/>\nEs como la ventana en que miraba la nieve al amanecer,<br \/>\nhace muchos a\u00f1os, cuando era ni\u00f1o.,<br \/>\ny pegaba la cara contra el cristal y comprend\u00eda toda la vida.<br \/>\nEs un deseo en calma, como la tarde.<br \/>\nEs estar como est\u00e1n todas las cosas.<br \/>\nTener mi sitio como todo lo que est\u00e1 en la casa.<br \/>\nPerdurar el tiempo que sea, como las cosas.<br \/>\nNo ser m\u00e1s ni mejor que ellas.<br \/>\nS\u00f3lo ser, en medio de la mi vida,<br \/>\nparte del silencio de todas las cosas.<\/p>\n<p><strong>XI<\/strong><\/p>\n<p>Una mirada clar\u00edsima se yergue innumerable<br \/>\ncuando en la mujer empieza el mundo.<br \/>\nEsparce un aroma de lluvia sobre la vida,<br \/>\nun aroma de barro, de r\u00edo,<br \/>\nelevado el sonido primordial de las piedras.<br \/>\nVuelve los ojos desde su altura, desde su carne,<br \/>\nhasta el silencio en que todo cae y resurge.<br \/>\nNada podemos olvidar, si la recobramos.<br \/>\nNada podemos amar, cuando nos doblega.<br \/>\nNada la detiene, nada nos sacia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Carlos Montemayor muri\u00f3 (Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947- M\u00e9xico, D.F., 28 de febrero de 2010) El poeta argentino Juan Gelman declar\u00f3, a manera de breve despedida: \u00abNos va a hacer mucha, mucha falta\u00bb. 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