{"id":21249,"date":"2021-03-13T17:46:24","date_gmt":"2021-03-13T23:46:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21249"},"modified":"2021-03-13T17:46:24","modified_gmt":"2021-03-13T23:46:24","slug":"el-hombre-en-busca-de-sentido-un-estremecedor-relato","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21249","title":{"rendered":"El hombre en busca de sentido\u00a0   Un estremecedor relato"},"content":{"rendered":"<div><b>El hombre en busca de sentido<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Un estremecedor relato en el que Viktor Frankl nos narra su experiencia en los campos de concentraci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Durante todos esos a\u00f1os de sufrimiento, sinti\u00f3 en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, absolutamente desprovista de todo, salvo de la existencia misma.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00c9l, que todo lo hab\u00eda perdido, que padeci\u00f3 hambre, fr\u00edo y brutalidades, que tantas veces estuvo a punto de ser ejecutado, pudo reconocer que, pese a todo, la vida es digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En su condici\u00f3n de psiquiatra y prisionero, Frankl reflexiona con palabras de sorprendente esperanza sobre la capacidad humana de trascender las dificultades y descubrir una verdad profunda que nos orienta y da sentido a nuestras vidas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>La logoterapia, m\u00e9todo psicoterap\u00e9utico creado por el propio Frankl, se centra precisamente en el sentido de la existencia y en la b\u00fasqueda de ese sentido por parte del hombre, que asume la responsabilidad ante s\u00ed mismo, ante los dem\u00e1s y ante la vida.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00bfQu\u00e9 espera la vida de nosotros?<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El hombre en busca de sentido es mucho m\u00e1s que el testimonio de un psiquiatra sobre los hechos y los acontecimientos vividos en un campo de concentraci\u00f3n, es una lecci\u00f3n existencial. Traducido a medio centenar de idiomas, se han vendido millones de ejemplares en todo el mundo. Seg\u00fan la Library of Congress de Washington, es uno de los diez libros de mayor influencia en Estados Unidos.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<p><i><b>\u00abUno de los pocos grandes libros de la humanidad\u00bb.\u00a0<\/b><\/i><\/div>\n<div><b>Karl Jaspers<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se trata de uno de los libros de psicolog\u00eda m\u00e1s le\u00eddos y referenciados.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Es manual de lectura obligada por los especialistas en Recursos Humanos, y fuente tambi\u00e9n de existencialismo y vitalismo.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En el fondo de este libro subyace el tema central del existencialismo:\u00a0vivir es sufrir; sobrevivir es hallarle sentido al sufrimiento.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Resulta reconfortante su lectura desde varias perspectivas: para conocer detalles de una historia pasada que no debemos repetir, pero tampoco olvidar; para profundizar en una filosof\u00eda del Hombre absolutamente optimista y vitalista; para conocer una rama de la psiquiatr\u00eda. Por tanto, la lectura de este libro se recomienda a todo el mundo, al margen de edades y profesiones.<\/b><\/div>\n<div><b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<div><b>Rese\u00f1a-cr\u00edtica<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0\u00abHay cosas que deben haceros perder la raz\u00f3n, o entonces es que no ten\u00e9is ninguna raz\u00f3n que perder\u00bb<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abAnte una situaci\u00f3n anormal, la reacci\u00f3n anormal constituye una conducta normal\u00bb<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abQuien tiene algo por qu\u00e9 vivir, es capaz de soportar cualquier c\u00f3mo\u00bb (Nietszche)<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abEt lux in tenebris lucet\u00bb (y la luz brill\u00f3 en medio de la oscuridad)<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>LA EXPERIENCIA EN LOS CAMPOS<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El libro pretende dar respuesta a la siguiente pregunta:<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0\u00bfC\u00f3mo incid\u00eda la vida diaria de un campo de concentraci\u00f3n en la mente del prisionero medio?\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Se recoger\u00e1n a continuaci\u00f3n extractos del libro:<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Frankl distingue tres frases: la fase que sigue a su internamiento, la fase de la aut\u00e9ntica vida en el campo y la fase siguiente a su liberaci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022\u00a0El s\u00edntoma que caracteriza la primera fase es el shock.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Nos dijeron que dej\u00e1ramos nuestro equipaje en el tren y que form\u00e1ramos dos filas, una de mujeres y otra de hombres, y que desfil\u00e1ramos ante un oficial de las SS. Por sorprendente que parezca, tuve el valor de esconder mi macuto debajo del abrigo izquierda. Ninguno de nosotros ten\u00eda la m\u00e1s remota idea del siniestro significado que se ocultaba tras aquel peque\u00f1o movimiento de su dedo que se\u00f1alaba unas veces a la izquierda y otras a la derecha, pero sobre todo a la derecha. No pod\u00eda hacer otra cosa que dejar que las cosas siguieran su curso, como as\u00ed ser\u00eda a partir de entonces muchas veces m\u00e1s.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Despu\u00e9s nos contaron la verdad: los que hab\u00edan sido se\u00f1alados a la izquierda eran considerados muy d\u00e9biles y llevados directamente a las c\u00e1maras de gas. Lo descubr\u00ed al preguntarle por mi amigo a un prisionero que llevaba ya tiempo en Auschwitz. Se\u00f1al\u00f3 a las chimeneas y dijo: \u00aball\u00ed es donde est\u00e1 su amigo, elev\u00e1ndose hacia el cielo\u00bb.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 A partir de ese momento, borr\u00e9 de mi conciencia toda vida anterior. Lo \u00fanico que pose\u00edamos era nuestra existencia desnuda.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Supimos que nada ten\u00edamos que perder como no fueran nuestras vidas tan rid\u00edculamente desnudas. Cuando las duchas empezaron a correr, hicimos de tripas coraz\u00f3n e intentamos bromear sobre nosotros mismos y entre nosotros. \u00a1Despu\u00e9s de todo sobre nuestras espaldas ca\u00eda agua de verdad!&#8230;<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La primera noche que pas\u00e9 en el campo me hice a m\u00ed mismo la promesa de que no \u00abme lanzar\u00eda contra la alambrada\u00bb. Esta era la frase que se utilizaba en el campo para describir el m\u00e9todo de suicidio m\u00e1s popular: tocar la cerca de alambre electrificada. Esta decisi\u00f3n negativa de no lanzarse contra la alambrada no era dif\u00edcil de tomar en Auschwitz.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 En la primera fase del shock, el prisionero de Auschwitz no tem\u00eda la muerte. Pasados los primeros d\u00edas, incluso las c\u00e1maras de gas perd\u00edan para \u00e9l todo su horror; al fin y al cabo, le ahorraban el acto de suicidarse.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Les visitaban los m\u00e1s experimentados del lugar y les dec\u00edan: \u00abPero una cosa os suplico, continu\u00f3, que os afeit\u00e9is a diario, completamente si pod\u00e9is, aunque teng\u00e1is que utilizar un trozo de vidrio para ello&#8230; aunque teng\u00e1is que desprenderos del \u00faltimo pedazo de pan. Parecer\u00e9is m\u00e1s j\u00f3venes y los ara\u00f1azos har\u00e1n que vuestras mejillas parezcan m\u00e1s lozanas\u00bb. A ese aspecto lo llamaban, \u00abser un musulm\u00e1n\u00bb. M\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, por regla general m\u00e1s pronto, el \u00abmusulm\u00e1n\u00bb acaba en la c\u00e1mara de gas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El prisionero pasaba de la primera a la segunda fase, una fase de apat\u00eda relativa en la que llegaba a una especie de muerte emocional. Al llegar a ese punto, sus sentimientos se hab\u00edan embotado y contemplaba impasible tales escenas. La apat\u00eda, el adormecimiento de las emociones y el sentimiento de que a uno no le importar\u00eda ya nunca nada eran los s\u00edntomas que se manifestaban en la segunda etapa de las reacciones psicol\u00f3gicas del prisionero. La apat\u00eda, el principal s\u00edntoma de la segunda fase, era un mecanismo necesario de autodefensa. La realidad se desdibujaba y todos nuestros esfuerzos y todas nuestras emociones se centraban en una tarea: la conservaci\u00f3n de nuestras vidas y la de otros compa\u00f1eros.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Comenzamos a observar c\u00f3mo nuestros cuerpos se devoraban a s\u00ed mismos. El organismo diger\u00eda sus propias prote\u00ednas y los m\u00fasculos desaparec\u00edan; al cuerpo no le quedaba ning\u00fan poder de resistencia. Uno tras otro, los miembros de nuestra peque\u00f1a comunidad del barrac\u00f3n mor\u00edan.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La desnutrici\u00f3n, adem\u00e1s de ser causa de la preocupaci\u00f3n general por la comida, probablemente explica tambi\u00e9n el hecho de que el deseo sexual brillara por su ausencia.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Hab\u00eda dos escuelas de pensamiento: una era partidaria de comerse la raci\u00f3n de pan inmediatamente. Esto ten\u00eda la doble ventaja de satisfacer los peores retortijones del hambre, los m\u00e1s dolorosos, durante un breve per\u00edodo de tiempo, al menos una vez al d\u00eda, e imped\u00eda posibles robos o la p\u00e9rdida de la raci\u00f3n. El segundo grupo sosten\u00eda que era mejor dividir la porci\u00f3n y utilizaba diversos argumentos. Finalmente yo engros\u00e9 las filas de este \u00faltimo grupo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Algunos hombres perd\u00edan toda esperanza, pero siempre hab\u00eda optimistas incorregibles que eran los compa\u00f1eros m\u00e1s irritantes. Lo m\u00e1s impresionante eran las oraciones o los servicios religiosos improvisados en el rinc\u00f3n de un barrac\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Incluso en un campo de concentraci\u00f3n era posible desarrollar una profunda vida espiritual. No cabe duda que las personas sensibles acostumbradas a una vida intelectual rica sufrieron much\u00edsimo (su constituci\u00f3n era a menudo endeble), pero el da\u00f1o causado a su ser \u00edntimo fue menor: eran capaces de aislarse del terrible entorno retrotray\u00e9ndose a una vida de riqueza interior y libertad espiritual. Algunos prisioneros, a menudo los menos fornidos, parec\u00edan soportar mejor la vida del campo que los de naturaleza m\u00e1s robusta.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La verdad de que el amor es la meta \u00faltima y m\u00e1s alta a que puede aspirar el hombre. La salvaci\u00f3n del hombre est\u00e1 en el amor y a trav\u00e9s del amor. Comprend\u00ed c\u00f3mo el hombre, despose\u00eddo de todo en este mundo, todav\u00eda puede conocer la felicidad \u2014aunque sea s\u00f3lo moment\u00e1neamente\u2014 si contempla al ser querido.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 S\u00f3lo sab\u00eda una cosa, algo que para entonces ya hab\u00eda aprendido bien: que el amor trasciende la persona f\u00edsica del ser amado y encuentra su significado m\u00e1s profundo en su propio esp\u00edritu, en su yo \u00edntimo. Que est\u00e9 o no presente, y aun siquiera que contin\u00fae viviendo deja de alg\u00fan modo de ser importante.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 NOTA \u2013 Le hab\u00edan separado de su mujer en el primer campo de concentraci\u00f3n, y segu\u00eda pensando en ella, aunque ella ya hab\u00eda muerto.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Esta intensificaci\u00f3n de la vida interior ayudaba al prisionero a refugiarse contra el vac\u00edo, la desolaci\u00f3n y la pobreza espiritual de su existencia, devolvi\u00e9ndole a su existencia anterior. A medida que la vida interior de los prisioneros se hac\u00eda m\u00e1s intensa, sent\u00edamos tambi\u00e9n la belleza del arte y la naturaleza como nunca hasta entonces.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Los intentos para desarrollar el sentido del humor y ver las cosas bajo una luz humor\u00edstica son una especie de truco que aprendimos mientras domin\u00e1bamos el arte de vivir, pues a\u00fan en un campo de concentraci\u00f3n es posible practicar el arte de vivir, aunque el sufrimiento sea omnipresente. El \u00abtama\u00f1o\u00bb del sufrimiento humano es absolutamente relativo, de lo que se deduce que la cosa m\u00e1s nimia puede originar las mayores alegr\u00edas.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 As\u00ed, marchamos a un campo auxiliar al de Dachau y para nuestra sorpresa \u00a1no ten\u00eda \u00abhorno\u00bb, ni crematorio, ni gas! Lo que significaba que ninguno de nosotros iba a ser un \u00abmusulm\u00e1n\u00bb. Esta agradable sorpresa nos puso a todos de buen humor.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Otra vez, vimos a un grupo de convictos que pasaban junto al lugar donde trabaj\u00e1bamos. Y entonces se nos hizo patente y obvia la relatividad del sufrimiento y envidiamos a aquellos prisioneros por su existencia feliz, segura y relativamente bien ordenada.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Los escasos placeres de la vida del campo nos produc\u00edan una especie de felicidad negativa \u2014\u00bbla liberaci\u00f3n del sufrimiento\u00bb. Recuerdo haber llevado una especie de contabilidad de los placeres diarios y comprobar que en el lapso de muchas semanas solamente hab\u00eda experimentado dos momentos placenteros.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Ya he mencionado antes que todo lo que no se relacionaba con la preocupaci\u00f3n inmediata de la supervivencia de uno mismo y sus amigos, carec\u00eda de valor. Todo se supeditaba a tal fin y amenazaba toda la escala de valores que hasta entonces hab\u00eda mantenido.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Si, en un ultimo esfuerzo por mantener la propia estima, el prisionero de un campo de concentraci\u00f3n no luchaba contra ello, terminaba por perder el sentimiento de su propia individualidad, de ser pensante, con una libertad interior y un valor personal. Acababa por considerarse s\u00f3lo una parte de la masa de gente: su existencia se rebajaba al nivel de la vida animal.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El prisionero de un campo de concentraci\u00f3n tem\u00eda tener que tomar una decisi\u00f3n o cualquier otra iniciativa. Esto era resultado de un sentimiento muy fuerte que consideraba al destino due\u00f1o de uno y cre\u00eda que, bajo ning\u00fan concepto, se deb\u00eda influir en \u00e9l. Este querer zafarse del compromiso se hac\u00eda m\u00e1s patente cuando el prisionero deb\u00eda decidir entre escaparse o no.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La mayor\u00eda de los prisioneros sufr\u00edan de alg\u00fan tipo de complejo de inferioridad. Todos nosotros hab\u00edamos cre\u00eddo alguna vez que \u00e9ramos \u00abalguien\u00bb o al menos lo hab\u00edamos imaginado. Pero ahora nos trataban como si no fu\u00e9ramos nadie, como si no existi\u00e9ramos. (La conciencia del amor propio est\u00e1 tan profundamente arraigada en las cosas m\u00e1s elevadas y m\u00e1s espirituales, que no puede arrancarse ni viviendo en un campo de concentraci\u00f3n. \u00bfPero cu\u00e1ntos hombres libres, por no hablar de los prisioneros, lo poseen?).<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Un prisionero me dijo: \u00ab\u00a1Fig\u00farate! Conoc\u00ed a ese hombre cuando s\u00f3lo era presidente de un gran banco. Ahora, el cargo de \u00abcapo\u00bb se le ha subido a la cabeza.\u00bb<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Dado que el prisionero observaba a diario escenas de golpes, su impulso hacia la violencia hab\u00eda aumentado. La propia irritabilidad personal adquir\u00eda proporciones inauditas cuando chocaba con la apat\u00eda de otro.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Los responsables del estado de \u00e1nimo m\u00e1s \u00edntimo del prisionero no eran tanto las causas psicol\u00f3gicas ya enumeradas cuanto el resultado de su libre decisi\u00f3n. La observaci\u00f3n psicol\u00f3gica de los prisioneros ha demostrado que \u00fanicamente los hombres que permit\u00edan que se debilitara su interno sost\u00e9n moral y espiritual ca\u00edan v\u00edctimas de las influencias degenerantes del campo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La influencia m\u00e1s deprimente de todas era que el recluso no supiera cu\u00e1nto tiempo iba a durar su encarcelamiento.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El prisionero que perd\u00eda la fe en el futuro \u2014en su futuro\u2014 estaba condenado. Con la p\u00e9rdida de la fe en el futuro perd\u00eda, asimismo, su sost\u00e9n espiritual; se abandonaba y deca\u00eda. Sol\u00eda comenzar cuando una ma\u00f1ana el prisionero se negaba a vestirse y a lavarse o a salir fuera del barrac\u00f3n. Los que conocen la estrecha relaci\u00f3n que existe entre el estado de \u00e1nimo de una persona \u2014su valor y sus esperanzas, o la falta de ambos\u2014 y la capacidad de su cuerpo para conservarse inmune, lo saben bien.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La tasa de mortandad semanal en el campo aument\u00f3 por encima de todo lo previsto desde las Navidades de 1944 al A\u00f1o Nuevo de 1945. No hab\u00eda otra causa m\u00e1s que la mayor\u00eda de los prisioneros hab\u00eda abrigado la ingenua ilusi\u00f3n de que para Navidad les liberar\u00edan.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El sufrimiento se hab\u00eda convertido en una tarea a realizar y no quer\u00edamos volverle la espalda del tipo del \u00abprocedimiento para salvar la vida\u00bb. Dichas acciones se emprend\u00edan por regla general con vistas a evitar los suicidios. Una regla del campo muy estricta prohib\u00eda que se tomara ninguna iniciativa tendente a salvar a un hombre que tratara de suicidarse. Por ejemplo, se prohib\u00eda cortar la soga del hombre que intentaba ahorcarse.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 En las horas dif\u00edciles siempre hab\u00eda alguien que nos observaba \u2014un amigo, una esposa, alguien que estuviera vivo o muerto, o un Dios\u2014 y que sin duda no querr\u00eda que le decepcion\u00e1ramos, antes bien, esperaba que sufri\u00e9ramos con orgullo \u2014y no miserablemente\u2014 y que supi\u00e9ramos morir.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Pero nuestro sacrificio s\u00ed ten\u00eda un sentido. Los que profesaran una fe religiosa, no hallar\u00edan dificultades para entenderlo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Hab\u00eda entre los guardias algunos s\u00e1dicos, s\u00e1dicos en el sentido cl\u00ednico m\u00e1s estricto. Los que estaban endurecidos moral y mentalmente rehusaban, al menos, tomar parte activa en acciones de car\u00e1cter s\u00e1dico, pero no imped\u00edan que otros las realizaran. Es preciso afirmar que aun entre los guardias hab\u00eda algunos que sent\u00edan l\u00e1stima de nosotros.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 De todo lo expuesto debemos sacar la consecuencia de que hay dos razas de hombres en el mundo y nada m\u00e1s que dos: la \u00abraza\u00bb de los hombres decentes y la raza de los indecentes.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La tercera fase vino con la liberaci\u00f3n. Cuando finalmente fuimos liberados, se equivocar\u00eda quien pensase que nos volvimos locos de alegr\u00eda. \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? Literalmente hablando, hab\u00edamos perdido la capacidad de alegrarnos y ten\u00edamos que volverla a aprender, lentamente. Desde el punto de vista psicol\u00f3gico, lo que les suced\u00eda a los prisioneros liberados podr\u00eda denominarse \u00abdespersonalizaci\u00f3n\u00bb. Todo parec\u00eda irreal, improbable, como un sue\u00f1o. No pod\u00edamos creer que fuera verdad.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Sorprende pensar las ingentes cantidades que se pueden comer. Y cuando a uno de los prisioneros le invitaba alg\u00fan granjero de la vecindad, com\u00eda y com\u00eda y beb\u00eda caf\u00e9, lo cual le soltaba la lengua y entonces hablaba y hablaba horas enteras. La presi\u00f3n que durante a\u00f1os hab\u00eda oprimido su mente desaparec\u00eda al fin.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 S\u00f3lo muy lentamente se pod\u00eda devolver a aquellos hombres a la verdad lisa y llana de que nadie ten\u00eda derecho a obrar mal, ni aun cuando a \u00e9l le hubieran hecho da\u00f1o.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 A la salida, el hombre que durante a\u00f1os hab\u00eda cre\u00eddo alcanzar el l\u00edmite absoluto del sufrimiento se encontraba ahora con que el sufrimiento no ten\u00eda l\u00edmites y con que todav\u00eda pod\u00eda sufrir m\u00e1s y m\u00e1s intensamente. Porque hab\u00eda quien regresaba para no encontrar nada ni nadie.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Sin embargo, la experiencia final para el hombre que vuelve a su hogar es la maravillosa sensaci\u00f3n de que, despu\u00e9s de todo lo que ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su Dios.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>El an\u00e1lisis y la Logoterapia<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 \u00bfQu\u00e9 es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que ha inventado las c\u00e1maras de gas, pero asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oraci\u00f3n.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El ser humano es alguien completa e inevitablemente influido por su entorno. Pero, \u00bfy qu\u00e9 decir de la libertad humana? \u00bfNo hay una libertad espiritual con respecto a la conducta y a la reacci\u00f3n ante un entorno dado? \u00bfEs que frente a tales circunstancias no tiene posibilidad de elecci\u00f3n? En verdad el hombre tiene capacidad de elecci\u00f3n. Los ejemplos son abundantes, algunos heroicos, los cuales prueban que puede vencerse la apat\u00eda, eliminarse la irritabilidad. El hombre puede conservar un vestigio de la libertad espiritual, de independencia mental, incluso en las terribles circunstancias de tensi\u00f3n ps\u00edquica y f\u00edsica.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la \u00faltima de las libertades humanas \u2014la elecci\u00f3n de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias\u2014 para decidir su propio camino. Y all\u00ed, siempre hab\u00eda ocasiones para elegir. A diario, a todas horas, se ofrec\u00eda la oportunidad de tomar una decisi\u00f3n, decisi\u00f3n que determinaba si uno se someter\u00eda o no a las fuerzas que amenazaban con arrebatarle su yo m\u00e1s \u00edntimo, la libertad interna.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y prop\u00f3sito. Pero tambi\u00e9n es positiva la vida que est\u00e1 casi vac\u00eda tanto de creaci\u00f3n como de gozo y que admite una sola posibilidad de conducta; a saber, la actitud del hombre hacia su existencia, una existencia restringida por fuerzas que le son ajenas. El sufrimiento es un aspecto de la vida que no puede erradicarse, como no pueden apartarse el destino o la muerte. Sin todos ellos la vida no es completa.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que \u00e9ste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades \u2014incluso bajo las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles\u2014 para a\u00f1adir a su vida un sentido m\u00e1s profundo.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Es verdad que s\u00f3lo unas cuantas personas son capaces de alcanzar metas tan altas. De los prisioneros, solamente unos pocos conservaron su libertad sin menoscabo y consiguieron los m\u00e9ritos que les brindaba su sufrimiento, pero, aunque sea s\u00f3lo uno el ejemplo, es prueba suficiente de que la fortaleza \u00edntima del hombre puede elevarle por encima de su adverso si no.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Toda la narraci\u00f3n desemboca en una pregunta: el sentido de la vida. Y aqu\u00ed est\u00e1 el gran descubrimiento de Frankl: nadie puede decirle a nadie en qu\u00e9 consiste ese sentido: cada uno debe hallarlo por s\u00ed mismo y aceptar la responsabilidad que su respuesta le dicta. \u00abLa \u00faltima de las libertades humanas\u00bb, es la capacidad de \u00abelegir la actitud personal ante un conjunto de circunstancias\u00bb.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Como dec\u00eda Nietzsche: \u00abQuien tiene algo por qu\u00e9 vivir, es capaz de soportar cualquier c\u00f3mo\u00bb. Siempre que se presentaba la oportunidad, era preciso inculcarles un porqu\u00e9 \u2014una meta\u2014 de su vivir, a fin de endurecerles para soportar el terrible como de su existencia.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Los prisioneros se preguntaban: \u00ab\u00bfSobreviviremos a este campo? Pues si no, este sufrimiento no tiene sentido.\u00bb La pregunta que, a m\u00ed, personalmente, me angustiaba era esta otra: \u00bfTiene alg\u00fan sentido todo este sufrimiento, todas estas muertes? Si carecen de sentido, entonces tampoco lo tiene sobrevivir al internamiento.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Comparada con el psicoan\u00e1lisis, la logoterapia es un m\u00e9todo menos retrospectivo y menos introspectivo. La logoterapia mira m\u00e1s bien al futuro. Por eso hablo yo de voluntad de sentido, en contraste con el principio de placer (o, como tambi\u00e9n podr\u00edamos denominarlo, la voluntad de placer) en que se centra el psicoan\u00e1lisis freudiano, y en contraste con la voluntad de poder que enfatiza la psicolog\u00eda de Adler. La logoterapia difiere del psicoan\u00e1lisis en cuanto considera al hombre como un ser cuyo principal inter\u00e9s consiste en cumplir un sentido y realizar sus principios morales.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Y yo me atrever\u00eda a decir que no hay nada en el mundo capaz de ayudarnos a sobrevivir, aun en las peores condiciones, como el hecho de saber que la vida tiene un sentido. Los m\u00e1s aptos para la supervivencia eran aquellos que sab\u00edan que les esperaba una tarea por realizar.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El sentido de la vida difiere de un hombre a otro, de un d\u00eda para otro, de una hora a otra hora. As\u00ed pues, lo que importa no es el sentido de la vida en t\u00e9rminos generales, sino el significado concreto de la vida de cada individuo en un momento dado.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 El amor constituye la \u00fanica manera de aprehender a otro ser humano en lo m\u00e1s profundo de su personalidad. El amor es un fen\u00f3meno tan primario como pueda ser el sexo. Normalmente el sexo es una forma de expresar el amor. El sexo se justifica, incluso se santifica, en cuanto que es un veh\u00edculo del amor, pero s\u00f3lo mientras \u00e9ste existe.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Otro cauce para encentar el sentido de la vida es por v\u00eda del sufrimiento. El sufrimiento deja de ser en cierto modo sufrimiento en el momento en que encuentra un sentido, como puede serlo el sacrificio.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Uno de mis pacientes, al considerar su vida como si estuviera en el lecho de muerte pudo, de pronto, percibir en ella un sentido, sentido en el que tambi\u00e9n quedaban comprendidos sus sufrimientos. Por id\u00e9ntico motivo, se hizo patente que una vida tan corta como, por ejemplo, la de su hijo muerto, pod\u00eda ser tan rica en alegr\u00eda y amor que tuviera mayor significado que una vida que hubiera durado ochenta a\u00f1os.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 De suerte que la transitoriedad de nuestra existencia en modo alguno hace a \u00e9sta carente de significado, pero s\u00ed configura nuestra responsabilidad.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 Se trata de ense\u00f1ar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea. Ning\u00fan hombre ni ning\u00fan destino pueden compararse a otro hombre o a otro destino. Y, a veces, lo que se exige al hombre puede ser simplemente aceptar su destino y cargar con su cruz. Cuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptar dicho sufrimiento, pues \u00e9sa es su sola y \u00fanica tarea. Ha de reconocer el hecho de que, incluso sufriendo, \u00e9l es \u00fanico y est\u00e1 solo en el universo. Nadie puede redimirle de su sufrimiento ni sufrir en su lugar. Su \u00fanica oportunidad reside en la actitud que adopte al soportar su carga.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u2022 La libertad, no obstante, no es la \u00faltima palabra. La libertad s\u00f3lo es una parte de la historia y la mitad de la verdad. La libertad no es m\u00e1s que el aspecto negativo de cualquier fen\u00f3meno, cuyo aspecto positivo es la responsabilidad. De hecho, la libertad corre el peligro de degenerar en nueva arbitrariedad a no ser que se viva con responsabilidad. Por eso recomiendo que la estatua de la Libertad en la costa este de EE. UU. se complemente con la estatua de la Responsabilidad en la costa oeste.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Transparency Vow<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Psiquiatra austriaco fundador de la logoterapia, versi\u00f3n original del an\u00e1lisis existencial. Estudi\u00f3 en la Facultad de Medicina de Viena y fund\u00f3 la Policl\u00ednica Neurol\u00f3gica de Viena, donde se expandir\u00eda la denominada \u00ab<i>tercera escuela vienesa de psicoterapia\u00bb<\/i>.<br \/>\n<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Frankl cre\u00f3 la logoterapia para estudiar la naturaleza y cura de las neurosis. Si para Freud, la ra\u00edz de esta angustiosa enfermedad est\u00e1 en la ansiedad que se fundamenta en motivos conflictivos e inconscientes, para Frankl en muchas ocasiones est\u00e1 en la incapacidad del paciente para encontrar significaci\u00f3n y sentido de responsabilidad en la propia existencia.<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>Naci\u00f3 en 1905 y con 37 a\u00f1os fue enviado junto a su mujer a los campos de concentraci\u00f3n.\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>En su libro \u00ab<i>El Hombre en busca de sentido<\/i>\u00bb recoge su vivencia, desde una perspectiva psiqui\u00e1trica, en los campos de Auschwitz y Dachau.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>T\u00edtulo del libro<\/b><\/div>\n<div><b>\u00a0<\/b><\/div>\n<div><b>\u00abEl Hombre en busca de sentido\u00bb<\/b><\/div>\n<div><b>Editorial: Herder<\/b><\/div>\n<div><b>Autor: Viktor Frankl<\/b><\/div>\n<div><b>1\u00aa edici\u00f3n: 2008 (2007 en Francia)<\/b><\/div>\n<div><b>140 p\u00e1ginas<\/b><\/div>\n<div><b>Precio: 12,25 euros<\/b><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre en busca de sentido \u00a0 Un estremecedor relato en el que Viktor Frankl nos narra su experiencia en los campos de concentraci\u00f3n. \u00a0 Durante todos esos a\u00f1os de sufrimiento, sinti\u00f3 en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, absolutamente desprovista de todo, salvo de la existencia misma.\u00a0 \u00a0 \u00c9l, que todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":21250,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-21249","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21249","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21249"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21251,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21249\/revisions\/21251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21250"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}