{"id":21932,"date":"2021-04-11T05:55:54","date_gmt":"2021-04-11T11:55:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21932"},"modified":"2021-04-11T05:55:54","modified_gmt":"2021-04-11T11:55:54","slug":"el-charro-de-los-pies-a-la-cabeza","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=21932","title":{"rendered":"El Charro de los pies a la cabeza"},"content":{"rendered":"<p>Vestimenta tradicional: Charro de los pies a la cabeza<\/p>\n<p>Sombrero, camisa, pantal\u00f3n vaquero, aditamentos de cuero: la vestimenta los protege de las inclemencias del clima, de picaduras de animales y quemaduras<\/p>\n<p>Carlos Gabino<\/p>\n<p>ESTO<\/p>\n<p>Sombrero, camisa, pantal\u00f3n vaquero, aditamentos de cuero y sus botas, todo puede tener m\u00e1s o menos adornos, pero la vestimenta los protege de las inclemencias del clima, de picaduras de animales y quemaduras y, obvio, a lucir gallardos y varoniles<\/p>\n<p>El porte varonil y peliculesco de los charros se debe, sin duda, a la tradicional vestimenta que utilizan, desde la cabeza hasta los pies, con su sombrero, camisa, pantal\u00f3n vaquero, aditamentos de cuero y sus botas.<\/p>\n<p>La Escaramuza Charra es patrimonio cultural de la humanidad<\/p>\n<p>Desde anta\u00f1o han usado estos caracter\u00edsticos art\u00edculos, pero no s\u00f3lo por la elegancia que les brinda, sino principalmente por las necesidades en las labores de campo que realizan ya que la vestimenta los protege de los rayos del sol, de la lluvia, de picaduras de animales y quemaduras. Y tambi\u00e9n en las competencias de charrer\u00eda, que es considerado Deporte Nacional y fue declarado por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.<\/p>\n<p>En la Asociaci\u00f3n de Charros de La Viga \u2013que no est\u00e1 ubicada en La Viga, sino en Pantitl\u00e1n\u2013, adem\u00e1s de ofrecer el espect\u00e1culo de las suertes que caracterizan a este deporte, hay talleres-accesorias en los que elaboran de manera artesanal todos los art\u00edculos relacionados con la charrer\u00eda, adem\u00e1s, ah\u00ed mismo los venden.<\/p>\n<p>Sombrerer\u00eda, sastrer\u00eda, talabarter\u00eda y zapater\u00eda son los cuatro negocios ah\u00ed establecidos que visten a los charros de la cabeza a los pies, adem\u00e1s de elaborar los art\u00edculos para sus caballos. Es el \u00fanico lienzo en M\u00e9xico donde se juntan todas estas distintas tiendas; en otros hay s\u00f3lo una o dos.<\/p>\n<p>Sombrero: casco protector<\/p>\n<p>As\u00ed como los motociclistas se ponen un casco para cuidarse la cabeza en caso de sufrir alguna ca\u00edda, los charros utilizan el sombrero para protegerse tanto de los rayos del sol y de la lluvia como de contusiones cuando los tiran los caballos en las faenas del campo o en las charreadas. Por si fuera poco, es un s\u00edmbolo de autenticidad nacional, un sombrero charro identifica a M\u00e9xico universalmente.<\/p>\n<p>La copa o corona, la parte de arriba del sombrero, es muy dura, y tiene unas \u201cpedradas\u201d que forman un vac\u00edo de aire entre la cabeza, que es lo que amortigua los golpes en las ca\u00eddas y protege hasta de los cascos de los caballos. Tambi\u00e9n el borde o ala tiene su funci\u00f3n para aminorar los golpes. Y el barbiquejo sirve para fijar el sombrero a la cabeza y que el charro tenga las manos libres.<\/p>\n<p>As\u00ed lo explica Enrique Bobadilla, encargado de la sombrerer\u00eda Bobadilla, un negocio familiar que comenz\u00f3 hace 80 a\u00f1os su abuelo don Macario, sigui\u00f3 su pap\u00e1 Ra\u00fal, ahora \u00e9l y ya est\u00e1 en su cuarta generaci\u00f3n con sus hijos Enrique y Ricardo. Con orgullo cuenta que su abuelo hizo sombreros para artistas famosos como Pedro Infante, Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez, Javier Sol\u00eds, Luis y Antonio Aguilar y al Charro Avitia, entre otros.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, ellos reparan y elaboran sombreros, que pueden ser hechos con pelo de conejo, fieltro de lana, paja, palma de soyate o trenza de pi\u00f1a. Los precios oscilan desde los mil 500 hasta los 10 mil pesos, dependiendo del material que se use y de los adornos que quiera el cliente.<\/p>\n<p>El tiempo de fabricaci\u00f3n fluct\u00faa de cinco a 20 d\u00edas, seg\u00fan tambi\u00e9n la decoraci\u00f3n que lleve y tomando en cuenta que se hacen artesanalmente, a mano y no con m\u00e1quinas. Hay distintos estilos de sombrero, entre ellos Cocula, San Luis, Pachuca, poblano, zapatista, jarano y vaquero.<\/p>\n<p>En la sombrerer\u00eda Bobadilla se confecciona el producto utilizando hormas de madera, seg\u00fan la medida de la cabeza del cliente; se cortan las piezas del material que se vaya a utilizar, se engoman, se dejan secar al sol para luego darles forma con una plancha especial; se ponen las \u201cpedradas\u201d a la copa, se le da rigidez al ala, y se adorna con ribete de gamuza, cuero, bordado en canutillo o galoneado, que es lo m\u00e1s fino y costoso.<\/p>\n<p>Enrique Bobadilla asegura que su oficio es muy bondadoso, ya que gracias a \u00e9l, su familia ha podido vivir decorosamente, aunque sin duda en el \u00faltimo a\u00f1o, como todos los negocios, se han visto afectados por la pandemia de Covid-19.<\/p>\n<p>\u201cNo ha habido competencias de charrer\u00eda y eso nos ha pegado duro. Trabajo no nos ha faltado, poco, pero hay\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>De faena, gala o etiqueta<\/p>\n<p>La galanura del charro se la proporciona en gran parte la vestimenta que utiliza, siendo considerada su confecci\u00f3n como un arte, al adornar los trajes con gamuza u otros materiales y botonaduras de plata.<\/p>\n<p>La indumentaria del charro puede ser de diferente tipo: de faena, media gala, gala y etiqueta, dependiendo de la actividad para el que se requiera, pero todos los trajes consisten en pantal\u00f3n y chaqueta (de tela o gamuza, lisos o con adornos o botonadura de plata), camisa de algod\u00f3n (siendo la llamada pachuque\u00f1a la m\u00e1s popular) y corbata de mo\u00f1o en forma de mariposa y colores vivos.<\/p>\n<p>La sastrer\u00eda Becerra, cuyo encargado es actualmente Omar Becerra, es otro de los negocios que se localizan en el lienzo charro de La Viga y funciona ah\u00ed desde 1984, pero la tradici\u00f3n familiar viene desde muchos a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Omar, un sastre completo que dise\u00f1a, corta, cose y plancha la ropa; explica que el pantal\u00f3n que elabora, totalmente artesanal, es con casimir y no son como las prendas de mezclilla. Tiene sus peculiaridades, como el corte charro, que es un poco m\u00e1s ajustado y en la ca\u00edda de la pierna se le deja un fuelle o arruga, un largo adicional para que cuando el charro monte a caballo no se le descubra el bot\u00edn. Asimismo, todo el pantal\u00f3n lleva por dentro un forro de manta, la cual evita que de picaz\u00f3n por el calor. Y no se le pone cierre o cremallera, sino botones.<\/p>\n<p>El precio de un pantal\u00f3n oscila entre mil 500 y dos mil pesos, dependiendo de la botonadura, las grecas, los alamares, tarugos y otros adornos que se le pongan. Un traje de charro completo va de cuatro mil 500 hasta 13 mil pesos, seg\u00fan los herrajes de plata que lleven. En promedio, para su elaboraci\u00f3n se tardan de cinco a siete d\u00edas.<\/p>\n<p>Becerra comenta que los charros son muy estrictos en la vestimenta y deben ir vestidos de acuerdo con la ocasi\u00f3n. Por ejemplo, el traje de gala tiene que ser de color negro, para cualquier ceremonia formal, con adornos en plata, mo\u00f1o y camisa blanca, con botas y cintur\u00f3n negro. El de gran gala es como un frac, de color gris oscuro.<\/p>\n<p>Omar dice que, a pesar de la crisis por la pandemia, \u00e9l no se queja, porque \u201caunque floja, hay chamba\u201d.<\/p>\n<p>El arte de trabajar el cuero<\/p>\n<p>La talabarter\u00eda o guarnicioner\u00eda es indispensable para los charros, que utilizan varios implementos de cuero (piel curtida), como las chaparreras, guantes, cinturones, riendas, correas, monturas, fundas, barbiquejos, carteras, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Fernando Guzm\u00e1n Mora es el encargado del negocio de cueros que se encuentra en el lienzo charro ubicado en Pantitl\u00e1n. Tiene 32 a\u00f1os de experiencia en este oficio y elabora los art\u00edculos de manera artesanal. Es un talabartero especializado en charrer\u00eda.<\/p>\n<p>Como materiales usa principalmente la vaqueta (cuero de ternera), gamuza (rumiante parecido a la cabra), piel de cerdo y carnaza (el cebo).<\/p>\n<p>Durante la charla, elabora un guante con carnaza, que es de los art\u00edculos m\u00e1s solicitados y tienen un precio de 200 pesos, de lo m\u00e1s barato. Y lo m\u00e1s caro, explica, son las monturas de caballo, que van de cinco mil hasta 200 mil pesos, dependiendo de los herrajes que lleven. Una silla de montar se conforma por un fuste o esqueleto de madera con cabeza (la cual se utiliza para amarrar las sogas o reatas y est\u00e1 forrada de piel de becerro neonato), cuerajes y estribos, entre otros accesorios.<\/p>\n<p>Hay distintos tipos de monturas, pero las m\u00e1s comunes son la de cantina y cola de pato. Las m\u00e1s caras llevan herrajes de oro o plata, con bordados en pita, oro y plata o hiladuras de colores que embellecen los arreos; tambi\u00e9n se pueden adornar con tarugos de cuerno de venado.<\/p>\n<p>Otro art\u00edculo indispensable para los charros son las chaparreras, una prenda de cuero formada por dos perneras que se ata con correas a la cintura y que es muy \u00fatil en la suerte de los piales ya que sin ellas se quemar\u00edan la ropa y el muslo con la fuerza del tir\u00f3n para derribar el animal. Adem\u00e1s, cubre un poco m\u00e1s la parte interior del muslo que roza con el fuste de la silla y que, con el mucho montar y ajetreo, llega a producir llagas severas.<\/p>\n<p>Como todos los negocios, la talabarter\u00eda de don Fernando ha sido afectada por la pandemia, pero \u00e9l tiene fe en que pronto se terminar\u00e1 esta crisis sanitaria y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Botas, reflejo de la personalidad<\/p>\n<p>De acuerdo con el dicho \u201cdime qu\u00e9 calzas y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres\u201d, los zapatos definen algunas caracter\u00edsticas de las personas. Entonces, si los charros usan botas o botines para las competencias, quiere decir que tienen car\u00e1cter fuerte, de esp\u00edritu libre y son algo testarudos u obstinados, adem\u00e1s de valientes.<\/p>\n<p>Respetando las reglas charras, los botines deben ser del color del cueraje de la silla, es decir miel, caf\u00e9 o bayo. Tambi\u00e9n pueden usar botines negros, con el traje igual negro, pero solamente para bodas o funerales.<\/p>\n<p>El cuarto y \u00faltimo de los oficios para vestir a un charro de la cabeza a los pies, es el del zapatero. Este complemento lo proporciona en el lienzo de Pantitl\u00e1n don Francisco Garc\u00eda \u00c1lvarez, mejor conocido como Pakoy, quien desde 1990 fabrica su propia marca, pero continuando la tradici\u00f3n familiar que inici\u00f3 hace m\u00e1s de 70 a\u00f1os su pap\u00e1, don Moy, Mois\u00e9s Garc\u00eda, que fue el inventor del bot\u00edn de una sola pieza. Relata Pakoy que el primer bot\u00edn sin costuras inventado por su progenitor fue para el torero espa\u00f1ol Manuel Ben\u00edtez, el Cordob\u00e9s, y lo hizo usando las patas de una res.<\/p>\n<p>Explica que las botas que elabora son hechas de una gran variedad de pieles, tanto comunes como ex\u00f3ticas, como de v\u00edbora, avestruz, anguila, lizard (lagarto), gamuza, vacuno y bovino, entre otras. Dependiendo del material var\u00edan los precios.<\/p>\n<p>Con el eslogan \u201cTu tienda en moda vaquera\u201d, este negocio est\u00e1 en su tercera generaci\u00f3n, con la dise\u00f1adora Linda Garc\u00eda, hija de don Francisco, quien adem\u00e1s es distribuidor de distintas marcas de diversos productos charros en sus establecimientos ubicados en el Eje Central.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vestimenta tradicional: Charro de los pies a la cabeza Sombrero, camisa, pantal\u00f3n vaquero, aditamentos de cuero: la vestimenta los protege de las inclemencias del clima, de picaduras de animales y quemaduras Carlos Gabino ESTO Sombrero, camisa, pantal\u00f3n vaquero, aditamentos de cuero y sus botas, todo puede tener m\u00e1s o menos adornos, pero la vestimenta los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":21933,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-21932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21932"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21934,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21932\/revisions\/21934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21933"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}