{"id":287,"date":"2008-06-20T08:08:45","date_gmt":"2008-06-20T13:08:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=287"},"modified":"2008-06-20T08:08:45","modified_gmt":"2008-06-20T13:08:45","slug":"juan-rulfo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=287","title":{"rendered":"JUAN RULFO&#8230;*"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\">JUAN RULFO&#8230;*\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Retrato del escritor jalisciense, quien el pasado 16 de mayo habr\u00eda cumplido 90 a\u00f1os, en imagen tomada del libro <em><span style=\"font-family: Arial\">Cartas a Clara<\/span><\/em>, publicado por Plaza &amp; Jan\u00e9s <o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Juan Rulfo es uno de los pocos pensantes de la ciudad de M\u00e9xico. Hoy que hacen tanta falta las ideas y debates sobre la urbe, bien vale la pena incursionar en algunos de sus pensamientos, releyendo su obra y de paso, rendirle as\u00ed, un digno homenaje a 90 a\u00f1os de su nacimiento.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Escritor y fot\u00f3grafo de sensibilidades inigualadas para expresar en sus obras el M\u00e9xico rural y urbano de mediados del siglo XX, Rulfo llega a esta ciudad en 1935, con 18 a\u00f1os de edad; hu\u00e9rfano y solo, es parte de una ciudad que contaba en ese entonces con un mill\u00f3n y medio de habitantes.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">A\u00f1os antes, con las im\u00e1genes de su padre asesinado cuando ten\u00eda seis a\u00f1os y las de su madre fallecida cuando ten\u00eda 10, hab\u00eda sobre-vivido en un orfanatorio de Guadalajara. Desde entonces el abandono y la depresi\u00f3n, muy com\u00fan entre los hijos del M\u00e9xico agrario, no desaparecer\u00eda de su vida; ya en la ciudad de M\u00e9xico, fue empleado de migraci\u00f3n, del archivo de <st1:personname ProductID=\"la Secretar\u00eda\" w:st=\"on\">la Secretar\u00eda<\/st1:personname> de Gobernaci\u00f3n y de <st1:personname ProductID=\"la Comisi\u00f3n\" w:st=\"on\">la Comisi\u00f3n<\/st1:personname> del Papaloapan, as\u00ed como agente de ventas de una trasnacional de llantas, guionista de la actual Televisa y empleado del Instituto Nacional Indigenista; durante ese lapso tuvo tiempo para revolucionar la literatura mundial con dos obras que escribi\u00f3 en no m\u00e1s de 300 cuartillas, traducidas actualmente en 26 idiomas; estas son <em><span style=\"font-family: Arial\">Pedro P\u00e1ramo<\/span><\/em> (1955), novela de dif\u00edcil pero apasionante lectura por su fractura con el tiempo y el espacio; y los 17 cuentos que integran <em><span style=\"font-family: Arial\">El llano en llamas<\/span><\/em> (1953).<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Despu\u00e9s, no volver\u00eda a publicar nada trascendente hasta su muerte, acaecida por un c\u00e1ncer pulmonar, el 7 de enero de 1986.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u00bfCu\u00e1les fueron los lugares de la ciudad de M\u00e9xico transitados por Juan Rulfo?<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u00a0<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\">Su primera morada fue con su t\u00edo David, en un refugio de soldados llamado El Molino del Rey, enclavado en las naturalezas de un frondoso bosque, el mismo que un siglo antes habitara Guillermo Prieto; Rulfo dice sobre su primera residencia: \u00bbmi jard\u00edn era todo el bosque de Chapultepec; en \u00e9l pod\u00eda caminar a solas y leer, leer (&#8230;) no conoc\u00eda a nadie (&#8230;) conviv\u00eda con la soledad, hablaba con ella, pasaba las noches con mi angustia y con mi conciencia\u00bb.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Despu\u00e9s, ya como estudiante oyente, vive horas de estudio en el edificio de Mascarones, ubicado en las calles de Tacuba; y de ah\u00ed todos los d\u00edas, a una casa de hu\u00e9spedes de ubicaci\u00f3n desconocida. En el apogeo de su vida literaria, Juan Rulfo vivi\u00f3 en la colonia Cuauht\u00e9moc, en el n\u00famero 84 de la calle de R\u00edo Nazas; aqu\u00ed comparte vecindad con Pedro Coronel, en medio de infinidad de r\u00edos (&#8230;) asfaltados. As\u00ed lo platica Elena Poniatowska: \u00bb(&#8230;.) le gustaba mucho agarrarse de las ramas de los \u00e1rboles de la colonia Cuauht\u00e9moc (&#8230;) despu\u00e9s (cuando) se hizo famoso (&#8230;) caminaba por las calles de T\u00edber, de Duero, de Ganges, Nazas y Guadalquivir (y) no se le ve\u00eda por ning\u00fan lado la tristeza (&#8230;) as\u00ed caminaba Rulfo, platique y platique por los r\u00edos de la colonia Cuauht\u00e9moc\u00bb.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Durante muchos a\u00f1os, en compa\u00f1\u00eda de Juan Jos\u00e9 Arreola, Al\u00ed Chumacero y Ram\u00f3n Xirau, entre otros, Rulfo deambul\u00f3, escribi\u00f3 y ley\u00f3 sus escritos en diversos caf\u00e9s; esos refugios de la creatividad literaria que por fortuna todav\u00eda quedan en la ciudad. En diversas conversaciones menciona uno de nombre N\u00e1poles, frente al desaparecido cine Variedades; y otro m\u00e1s en la calle de Dolores, donde escribi\u00f3 parte de sus cuentos <em><span style=\"font-family: Arial\">Talpa<\/span><\/em> y <em><span style=\"font-family: Arial\">La cuesta de las comadres<\/span><\/em>.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Cuando se mud\u00f3 a la colonia Guadalupe Inn, Rulfo pasa largos ratos escuchando m\u00fasica y tomando caf\u00e9 en la legendaria cafeter\u00eda El Agora, ubicada sobre Insurgentes Sur, casi esquina con Barranca del Muerto.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\">\u00a0<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\">Las grandes ciudades son refugios de soledades, espacios de frustraciones e insatisfacciones que conducen con frecuencia a la depresi\u00f3n, un sentimiento que casi todos padecemos. \u00bfQu\u00e9 sentimos y c\u00f3mo convivimos con casi 22 millones de mexicanos que diariamente entrelazamos angustiosamente nuestras miradas? Rulfo es de los pocos que se atreve a hablar en nombre de todos; sus palabras no son, como generalmente se podr\u00eda pensar, literales, sino metaf\u00f3ricas: \u00bb(&#8230;) vivo muy encerrado siempre, muy encerrado. Voy de aqu\u00ed a mi oficina y p\u00e1rale de contar. Yo me la vivo angustiado. Yo soy un hombre muy solo, solo entre los dem\u00e1s. Con la \u00fanica que platico es con mi soledad. Vivo en la soledad. En mi casa (&#8230;.) nadie habla con nadie, ni yo con Clara ni ella conmigo, ni mis hijos tampoco, nadie habla, eso no se usa, adem\u00e1s yo ni quiero comunicarme, lo que quiero es explicarme lo que me sucede y todos los d\u00edas dialogo conmigo mismo, mientras cruzo las calles para ir a pie al Instituto Nacional Indigenista, voy dialogando conmigo mismo para desahogarme, hablo solo. No me gusta hablar con nadie (&#8230;) as\u00ed es el sentimiento que yo tengo, soy todo deprimido y marginado (&#8230;) lo que no me gusta es la gente, hablar en p\u00fablico. Me entra el p\u00e1nico, me deprimo mucho (&#8230;) a veces amanezco queriendo no despertar\u00bb.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\">\u00a0<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\">La obra de Rulfo aporta dos concepciones contempor\u00e1neas sobre la ciudad de M\u00e9xico. La primera, es descubrirla como una ciudad de ciudades, cuestionando una sola \u00bbidentidad urbana\u00bb; y la segunda, quiz\u00e1 la m\u00e1s importante, es su caracterizaci\u00f3n como una urbe donde predominan las relaciones espirituales, sobrenaturales y en comunicaci\u00f3n con el mundo de las divinidades. No se trata, por supuesto, de la ciudad de las minor\u00edas, sino de las mayor\u00edas migrantes que habitan en las periferias, desoladas y silenciosas, y de las cuales Rulfo se convirti\u00f3 antes que muchos otros, en su principal vocero.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Dice: \u00bbM\u00e9xico no es una ciudad que tenga caracter\u00edsticas propias, es una ciudad mistificada totalmente, son muchas ciudades, \u00bfde cu\u00e1l ciudad se habla, de cu\u00e1l barrio, de cu\u00e1l colonia, de qu\u00e9 rumbo(&#8230;)? yo uso la tercera persona porque (&#8230;) me siento totalmente ajeno a estas gentes que viven en la ciudad de M\u00e9xico. No a los aleda\u00f1os de la ciudad. El 70 por ciento de los que vivimos en la ciudad hemos venido de la provincia. Entonces hay una poblaci\u00f3n que no se adapta al hombre que ha nacido y vivido en el barrio de vecindad. Esa es una realidad: gentes que viven en condiciones dif\u00edciles, barrios que est\u00e1n fuera del Distrito Federal pero que no est\u00e1n separados sino unidos por casas a la ciudad. Y muchos de estos hombres, campesinos que llegan a la ciudad, viven en la periferia porque no quieren perder contacto con el campo, no quieren perder ese contacto con la tierra que les permite soportar la miseria de la ciudad\u00bb.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Estos pensamientos sobre la ciudad inaugurar\u00edan, a\u00f1os despu\u00e9s, los m\u00faltiples estudios sobre la pobreza de las periferias de Ciudad Nezahualc\u00f3yotl y del Valle de Chalco.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">A los pocos a\u00f1os de su llegada a la ciudad de M\u00e9xico, Rulfo aborda la migraci\u00f3n urbana en una corta obra, probablemente la primera que iniciara en su vida. Con los sentimientos de abandono producidos por los recuerdos de asesinatos y muerte de su natal Jalisco, comienza en 1938, con s\u00f3lo 20 a\u00f1os de edad, <em><span style=\"font-family: Arial\">Los hijos del desamparo<\/span><\/em>, una novela con referencia a la zona de tolerancia del c\u00e9ntrico callej\u00f3n de Valerio Trujano (atr\u00e1s del actual Museo Franz Mayer), donde un solitario migrante, con un ni\u00f1o en brazos, busca el cobijo de una madre para \u00e9l y para el peque\u00f1o.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">De la obra se conserv\u00f3 un peque\u00f1o fragmento fechado en enero de 1940 y publicado 21 a\u00f1os despu\u00e9s, en <st1:personname ProductID=\"la Revista Mexicana\" w:st=\"on\">la <em><span style=\"font-family: Arial\">Revista Mexicana<\/span><\/em><\/st1:personname><em><span style=\"font-family: Arial\"> de Literatura<\/span><\/em> de septiembre de 1959, con el nombre <em><span style=\"font-family: Arial\">Un pedazo de la noche<\/span><\/em>. As\u00ed, no es aventurado afirmar que los paisajes de desolaci\u00f3n que nutren las obras de Juan Rulfo, no son s\u00f3lo imaginarios del campo, sino tambi\u00e9n de los desolados paisajes urbanos de la ciudad de M\u00e9xico. Por ello, releer las obras de Juan Rulfo resulta indispensable para entender que los habitantes de esta gran ciudad de M\u00e9xico no s\u00f3lo necesitamos viviendas, transportes, escuelas, parques y hospitales. Tambi\u00e9n las imaginaciones literarias como las de Juan Rulfo, indispensables para alimentar el alma de la ciudad.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Arial\">Fuentes de textos citados: \u00bbAy vida, no me mereces. Juan Rulfo, pon la cara de disimulo\u00bb, de Elena Ponitowska y \u00bbConversaciones con Juan Rulfo\u00bb, de Fernando Ben\u00edtez, ambos le\u00eddos en el Homenaje Nacional rendido al escritor jalisciense. INBA\/SEP, septiembre 1980; de Internet, la p\u00e1gina oficial y principal, y otras de diversas autor\u00edas<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">*JORGE LEGORRETA<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN RULFO&#8230;*\u00a0 Retrato del escritor jalisciense, quien el pasado 16 de mayo habr\u00eda cumplido 90 a\u00f1os, en imagen tomada del libro Cartas a Clara, publicado por Plaza &amp; Jan\u00e9s Juan Rulfo es uno de los pocos pensantes de la ciudad de M\u00e9xico. 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