{"id":2989,"date":"2008-12-04T07:49:09","date_gmt":"2008-12-04T12:49:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=2989"},"modified":"2008-12-04T07:49:09","modified_gmt":"2008-12-04T12:49:09","slug":"regresa-estudiante-mexicana-del-exilio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=2989","title":{"rendered":"Regresa estudiante mexicana del exilio"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\">\u201cNo he cometido ning\u00fan delito ni tengo por qu\u00e9 esconderme<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\">\u201d<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p align=\"center\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p align=\"center\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: center\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt; font-family: Arial\">\u201cVoy a quintuplicar fuerzas por cada amigo muerto\u201d<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u201cEs mentira, me amarraron ellos, los colombianos. Me hac\u00edan muchas preguntas, sobre todo relacionadas con Reyes. No me cre\u00edan cuando les dec\u00eda que yo no sab\u00eda nada, que era civil, que apenas hab\u00eda llegado un d\u00eda antes. Me trataron de mentirosa y me amenazaron\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Blanche Petrich <o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><st1:personname ProductID=\"La Jornada\" w:st=\"on\"><span style=\"font-family: Arial\">\u00a0<\/span><\/st1:personname><\/p>\n<p><st1:personname ProductID=\"La Jornada\" w:st=\"on\"><span style=\"font-family: Arial\">La Jornada<\/span><\/st1:personname><span style=\"font-family: Arial\"><o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">En los campamentos guerrilleros de Colombia se llama caleta a una cama grande hecha de tablones, con un toldo encima, donde duermen una o m\u00e1s personas. El primero de marzo de este a\u00f1o, los responsables de atender a los numerosos visitantes que llegaban al campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Sucumb\u00edos, territorio de Ecuador, asignaron una de esas caletas, entre los \u00e1rboles, para las dos mexicanas reci\u00e9n llegadas, Luc\u00eda Morett y Ver\u00f3nica Vel\u00e1zquez. Los tres varones \u2013Juan Gonz\u00e1lez, Fernando Franco y Soren Avil\u00e9s\u2013 fueron hospedados a pocos metros de ah\u00ed.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Vero y Luc\u00eda se durmieron, rendidas por la larga caminata a trav\u00e9s de la selva. Luc\u00eda se despert\u00f3 bruscamente por una sacudida de tierra, un estruendo, un estallido, un \u00e1rbol enorme incendi\u00e1ndose frente a ella. Extendi\u00f3 el brazo buscando a su compa\u00f1era. No hab\u00eda nadie en la caleta. \u00bfEra un rayo o qu\u00e9? Segundos despu\u00e9s otra violenta sacudida, m\u00e1s fuego. \u201cLe gritaba a Ver\u00f3nica y no estaba. Hasta ahora no me explico qu\u00e9 pas\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9 ella muri\u00f3 y yo no? \u00bfSe levant\u00f3 durante la noche y no estaba a mi lado cuando empez\u00f3 el bombardeo? \u00bfLa fuerza de la explosi\u00f3n la avent\u00f3 lejos?\u201d<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Es el relato de Luc\u00eda Morett \u00c1lvarez en el vuelo que la trae de regreso a M\u00e9xico desde Nicaragua, con escala en El Salvador. Hace cerca de ocho meses, en abril, tuvo que acogerse a la protecci\u00f3n del gobierno de Managua por la amenaza de una demanda penal en su contra, por terrorismo, que hab\u00eda aceptado <st1:personname ProductID=\"la Procuradur\u00eda General\" w:st=\"on\">la Procuradur\u00eda General<\/st1:personname> de <st1:personname ProductID=\"la Rep\u00fablica.\" w:st=\"on\">la Rep\u00fablica.<\/st1:personname><o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u201cNo, yo no he cometido ning\u00fan delito ni tengo por qu\u00e9 esconderme de nadie\u201d, dice de pronto con una fuerza inesperada. La aeronave ya sobrevuela la nata marr\u00f3n que cubre a la ciudad de M\u00e9xico al atardecer de este mi\u00e9rcoles. Ya no es la voz quebradiza de alguien que parece que en cualquier momento va a llorar. \u201cYo soy una v\u00edctima. Y voy a quintuplicar mis fuerzas, una por cada uno de mis amigos muertos y una m\u00e1s por m\u00ed, para que se sepa qui\u00e9nes fueron los verdaderos criminales. Porque ese primero de marzo se cometieron muchos delitos y tiene que haber justicia\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Al salir de Nicaragua, finalmente, la joven universitaria decide hablar p\u00fablicamente en detalle de lo ocurrido en el campamento donde murieron m\u00e1s de 23 personas, entre ellas cuatro mexicanos y el n\u00famero dos de las FARC, Ra\u00fal Reyes. Antes, en Managua, acat\u00f3 una condicionante de las autoridades que le dieron protecci\u00f3n, de mantener \u201cbajo perfil\u201d. Incluso en la v\u00edspera de su viaje, el responsable de atenderla, Rafael Ortega, hijo del presidente Daniel Ortega, le prohibi\u00f3 conceder la entrevista que este diario hab\u00eda solicitado.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Aquella noche \u2013sigue relatando\u2013, al principio no se dio cuenta que estaba herida. \u201cSent\u00eda el pantal\u00f3n roto y caliente, mojado. Vi que era sangre, pero nada me dol\u00eda. No pod\u00eda levantarme ni moverme. Me ca\u00edan cosas encima. En medio del bombardeo hice todo por tranquilizarme. O\u00eda los aviones pasar una y otra vez. Me puse una mochila sobre la cabeza y miraba las lucecitas de mi reloj, minuto a minuto: las 12 y media, ya pasaron 10 minutos, media hora. Ten\u00eda puesta la esperanza en el amanecer. Supe, no s\u00e9 como, que no me iba a morir. Pensaba en que Ver\u00f3nica estar\u00eda por ah\u00ed y me pas\u00f3 por la mente que dentro de poco las dos nos \u00edbamos a estar acordando del susto. A las tres volvieron los aviones, el segundo bombardeo. Lament\u00e9 no haber hecho algo por alejarme de ah\u00ed, aunque fuera arrastr\u00e1ndome. Fue aterrador. Despu\u00e9s de un rato o\u00ed los helic\u00f3pteros que barr\u00edan la zona con disparos. Alguien muy cerca de m\u00ed se quejaba horrible. Pude darme cuenta que estaba muriendo. Luego, silencio. M\u00e1s tarde o\u00ed a la tropa acercarse, disparando. Cerr\u00e9 los ojos con fuerza y me qued\u00e9 inm\u00f3vil, bocabajo, haci\u00e9ndome la muerta. En medio de la balacera alguien grit\u00f3: \u00a1Estoy herido, ayuda! Luego m\u00e1s disparos y nada m\u00e1s. Por eso digo que los militares colombianos ejecutaron a varios heridos. Porque lo o\u00ed\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Luc\u00eda tiembla de pies a cabeza, pero ya que empez\u00f3 a hablar, durante una escala en el aeropuerto salvadore\u00f1o, nada la detiene. \u201cUno de los soldados dijo: aqu\u00ed hay una hembra, est\u00e1 viva. Me rodearon y uno me advirti\u00f3: No se mueva, somos el ej\u00e9rcito colombiano y le estamos apuntando, no intente nada, levante los brazos, deje el arma\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Trato a los heridos de guerra<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">D\u00edas despu\u00e9s, el ministro de Defensa de Colombia Juan Manuel Santos, exhibi\u00f3 un video sobre la operaci\u00f3n F\u00e9nix. Im\u00e1genes tomadas con una c\u00e1mara de visi\u00f3n nocturna muestran a Luc\u00eda tirada en el piso rodeada de soldados que la interrogan y le dan primeros auxilios. El objetivo del gobierno colombiano era demostrar que ofreci\u00f3 \u201ctrato humanitario\u201d a la sobreviviente mexicana. Ella tiene las manos al frente, amarradas. Santos explicaba a la prensa, en la exhibici\u00f3n del video, que los guerrilleros la ten\u00edan maniatada.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u201cEs mentira, me amarraron ellos, los colombianos. Me hac\u00edan muchas preguntas, sobre todo relacionadas con Reyes. No me cre\u00edan cuando les dec\u00eda que yo no sab\u00eda nada, que era civil, que apenas hab\u00eda llegado un d\u00eda antes. Me trataron de mentirosa y me amenazaron. Cuando me revisaron me dijeron que ten\u00eda heridas de esquirlas. Yo ni sab\u00eda qu\u00e9 era eso\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Empez\u00f3 a amanecer. Luc\u00eda pudo ver que el toldo estaba achicharrado, que el bosque a su alrededor era un amasijo de ramas y cenizas. Casi a las seis de la ma\u00f1ana llegaron otros hombres con uniforme diferente. \u201cSe va a quedar con ellos, nosotros nos vamos\u201d, dijeron los soldados. Los reci\u00e9n llegados eran de la polic\u00eda colombiana. La pusieron sobre unas tablas para llevarla, dijeron, adonde estaban los heridos. En el trayecto s\u00f3lo vio cad\u00e1veres. Algunos polic\u00edas merodeaban, quit\u00e1ndoles sus relojes, buscando sus pertenencias. Le mostraron el cuerpo de una mujer en ropa interior. Ten\u00eda disparos en la espalda. Le preguntaban si la conoc\u00eda. \u201cMe dejaron a <st1:metricconverter ProductID=\"10 metros\" w:st=\"on\">10 metros<\/st1:metricconverter> de ese cad\u00e1ver\u201d. Poco m\u00e1s lejos vio a una muchacha muy mal herida. Luego supo que era Marta P\u00e9rez, colombiana.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Pasaron las horas. Luc\u00eda pudo ver c\u00f3mo desde helic\u00f3pteros en vuelo bajaban unas camillas y sub\u00edan algunos cad\u00e1veres, dos o tres, no puede precisar. Y los uniformados segu\u00edan presion\u00e1ndola con preguntas, sin darle agua, pese al sol, ya en todo lo alto. Las hormigas empezaron a subir por sus brazos y piernas ensangrentados. Los hombres la desvistieron pare cambiarle la ropa, aprovechando para hacer comentarios sexuales, agresivos. Pasado el mediod\u00eda, despu\u00e9s de varios intercambios de mensajes por radio, se pusieron nerviosos. \u201cLimpien huellas, v\u00e1monos\u201d, fue la orden.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u201cYo me angusti\u00e9 mucho. Si nos dejaban ah\u00ed, c\u00f3mo \u00edbamos a sobrevivir. Les dec\u00eda que nos ten\u00edan que sacar de ah\u00ed, pero ni caso. Prefirieron llevarse cad\u00e1veres como trofeos. Nos abandonaron\u201d. Eran las tres de la tarde del primero de marzo.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Esa era la guerra<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">En ese momento Luc\u00eda se dio cuenta de la gravedad de sus heridas. La ropa estaba empapada. Se puso una s\u00e1bana debajo del cuerpo y al poco rato tambi\u00e9n estaba chorreando sangre. Y los cad\u00e1veres a su alrededor empezaron a hincharse. \u201cLas moscas, las hormigas, los zopilotes. Y ese olor horrible que me daba repulsi\u00f3n y amor al mismo tiempo, pues sab\u00eda que eran mis compa\u00f1eros. De Juan, estaba segura que hab\u00eda muerto porque los soldados me ense\u00f1aron su credencial y me lo dijeron. A Fernando cre\u00ed verlo entre los cad\u00e1veres, aunque no estaba segura. De Vero y Soren no sab\u00eda nada.\u201d<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Pasaron varias horas antes que volvieran a escucharse las aspas de otros helic\u00f3pteros. Sus ocupantes sobrevolaban sin ver a las dos sobrevivientes. Luc\u00eda, como pudo, se arrodill\u00f3 y onde\u00f3 una camiseta. \u201cEs que sab\u00eda que si se iban nos \u00edbamos a morir\u201d. Al poco rato aparecieron, entre la espesura y las ruinas, otros soldados. Estos llevaban insignias del ej\u00e9rcito de Ecuador.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">\u201cEl trato fue otro. Nos hicieron unos techitos para protegernos del sol, nos dieron agua, me acercaron mi mochila donde ten\u00eda un Gatorade. Ya oscurec\u00eda cuando un enfermero me hizo unas primeras curaciones. Otro joven soldado se pas\u00f3 la noche a mi lado, sosteni\u00e9ndome la mano, platicando de cualquier cosa, de deportes, de su mujer, para disipar mi terror\u201d.<o:p><\/o:p><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><o:p>\u00a0<\/o:p><\/span><\/p>\n<p style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify\" class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-family: Arial\"><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial\">Amaneci\u00f3 el segundo d\u00eda de Luc\u00eda en la selva. \u201cLos soldados buscaron mis cosas, unos t\u00edteres de artesan\u00eda que hab\u00eda comprado, mi mochila, un morral. Lo \u00fanico que no apareci\u00f3 fue mi pasaporte y mi dinero. Yo no quer\u00eda nada, s\u00f3lo que me sacaran de ese lugar. Cuando est\u00e1bamos a punto de irnos avisaron que hab\u00eda otra herida m\u00e1s abajo. Estaba muy grave, con las dos piernas destrozadas. Era Doris Torres, la m\u00e1s joven. Esa muchacha s\u00ed estaba amarrada. Entonces empez\u00f3 un camino muy dif\u00edcil, por la selva, hacia los helic\u00f3pteros. Los soldados ten\u00edan unas insignias blancas en el brazo para identificarlos como rescatistas. Ese detalle me hizo tomar conciencia de que esa era la guerra. Y que yo estaba en una guerra.\u201d<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo he cometido ning\u00fan delito ni tengo por qu\u00e9 esconderme\u201d\u00a0 \u201cVoy a quintuplicar fuerzas por cada amigo muerto\u201d\u00a0\u00a0 \u201cEs mentira, me amarraron ellos, los colombianos. Me hac\u00edan muchas preguntas, sobre todo relacionadas con Reyes. No me cre\u00edan cuando les dec\u00eda que yo no sab\u00eda nada, que era civil, que apenas hab\u00eda llegado un d\u00eda antes. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-2989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}