{"id":30437,"date":"2022-12-05T14:51:35","date_gmt":"2022-12-05T20:51:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30437"},"modified":"2022-12-05T14:51:35","modified_gmt":"2022-12-05T20:51:35","slug":"la-historia-del-pueblo-mapuche-son-500-anos-de-invasion-y-colonizacion-permanente","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30437","title":{"rendered":"La historia del pueblo mapuche. Son 500 a\u00f1os de invasi\u00f3n y colonizaci\u00f3n permanente,"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Poes\u00eda mapuche: un renacimiento<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Hermann Bellinghausen<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">La historia del pueblo mapuche es la de una negaci\u00f3n. Se dir\u00e1 que lo mismo pasa y ha pasado con todos los pueblos originarios del continente. S\u00ed, son 500 a\u00f1os de invasi\u00f3n y colonizaci\u00f3n permanente, hasta hoy que se le llama extractivismo. Antes fue cristianizaci\u00f3n, luego progreso. El nombre es lo de menos. Lo que importa es el despojo. El caso de la impostura b\u00e9lica sobre los pueblos originarios en Argentina y Chile reviste crueles particularidades.<\/div>\n<p>Solemos olvidarlo, pero el siglo XIX, al consolidarse las nuevas\u00a0<q>patrias<\/q>, herederas de los conquistadores y colonizadores europeos, result\u00f3 especialmente maligno para los ind\u00edgenas. Estados Unidos, tanto como M\u00e9xico, Brasil, Chile y Argentina, les declararon la guerra en diversas formas. En cada caso priv\u00f3 la noci\u00f3n de que eran irredentos, hostiles, peligrosos, o estorbaban. Si para los sic\u00f3patas Andrew Jackson y Julio Roca las naciones posteriores al dominio europeo ten\u00eda un derecho casi divino, inmanente, sobre esos territorios nunca ganados del todo, para el joven y progresista Gabriel Bori\u00e7 son\u00a0<q>terroristas<\/q>, como repiten desde Pinochet todos los presidentes chilenos.<\/p>\n<p>Hab\u00eda que quitarlos del camino, masacrarlos llegado el caso, expulsarlos a las periferias de las ciudades o semiesclavizarlos bajo el sistema de raya, la reducci\u00f3n en reservaciones o de peones en las estancias cabalgadas por el gauchaje arrasando con la indiada.<\/p>\n<p>Un rostro incruento del sostenido etnocidio americano es el genocidio demogr\u00e1fico. En nuestro pa\u00eds, por m\u00e1s que se esforzaron, no lograron salirse con la suya. En Argentina en cambio funcion\u00f3 muy bien hasta hace relativamente poco; el pa\u00eds se cre\u00eda sin poblaci\u00f3n ind\u00edgena, enteramente conformado por\u00a0<q>los que bajaron de los barcos<\/q>. Uruguay borr\u00f3 el registro de los charr\u00faas en los mismos a\u00f1os que se ganaban el\u00a0<em>Far West,\u00a0<\/em>la Amazon\u00eda, Pampa y el Desierto (el sue\u00f1o del blanco es:\u00a0<q>Llegu\u00e9 a un desierto, soy el primero<\/q>). Pero la demograf\u00eda moderna se enfrent\u00f3 con un milagro: la multiplicaci\u00f3n de los inexistentes. En Argentina pasaron de casi cero a 165 mil en 1968. Para 2005 sumaban 600 mil, y en 2010 cerca del mill\u00f3n.<\/p>\n<p>Resurgieron guaran\u00edes, wichi, kollas y otros. Los m\u00e1s inc\u00f3modos son los mapuche y su lengua mapuzungun, o mapudungun. Sostenidas campa\u00f1as oficiales y de prensa les niegan el derecho a ser due\u00f1os de sus territorios, como si los invasores fueran ellos y no\u00a0<em>M\u00edster Benetton\u00a0<\/em>y los latifundistas de la Patagonia.<\/p>\n<p>No es culpa de los mapuche que Wallmapu arraigue en ambos lados de la muralla andina. Mientras en Chile son\u00a0<q>terroristas<\/q>\u00a0y las ciudades los desvanecen, en Argentina son usurpadores y se les desvanece todav\u00eda m\u00e1s en las ciudades. Pero una fuerza interna ha ganado significaci\u00f3n en ellos: su lengua. En la Araucan\u00eda y la Argentina llevan d\u00e9cadas dando letra a su idioma en cantos y proclamas, al grado de que podemos hablar de una poderosa literatura biling\u00fce, frecuentemente en castellano, que pugna por florecer en mapudungun, reaprenderlo, aprehenderlo en escrituras memorables. Liliana Ancalao, presente en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara este a\u00f1o, encarna el nudo de f\u00e9rtiles contradicciones que afirma la existencia f\u00edsica, m\u00edtica y espiritual del pueblo mapuche.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Seg\u00fan cita Andrea Echeverr\u00eda, las identidades que actualmente componen al pueblo mapuche son nagche, huilliche, rankvlche, cadiche, pehuenche, pikunche, wenteche, tewelche y lafkenche\u00a0<em>(Yeyipun en la ciudad: Representaci\u00f3n ritual y memoria en la poes\u00eda mapuche,\u00a0<\/em>Universidad de Guadalajara, 2021). Ellos y ellas han decidido reconectar el ombligo con su lengua y con la tierra, creando un corpus literario hermoso y elocuente, \u00fanico a escala continental.<\/p>\n<p>Ancalao, originaria de Comodoro Rivadavia, pas\u00f3 de aprendiz tard\u00eda de su idioma primero a indispensable autora con un\u00a0<em>work in progress\u00a0<\/em>que se suma a los Chihuailaf, Lienlaf, Huen\u00fan, A\u00f1i\u00f1ir, Miranda Rupailaf, Huinao y Huirimilla de Chile. M\u00edsticos, magos, sabios, feministas, ancladas y anclados en su memoria ancestral o reinventados en la urbe hostil. Algunos de los textos y cantos m\u00e1s radicales de las Am\u00e9ricas vienen de las mapuche, no activistas sino activadas, en Chile y Argentina. El c\u00e9lebre Pedro Lemebel,\u00a0<q>mestizo<\/q>, palad\u00edn de la creatividad gay, siempre dijo con orgullo:\u00a0<q>Me cri\u00e9 entre mapuches<\/q>.<\/p>\n<p>Una prueba de la existencia humana y la verdad hist\u00f3rica de los mapuche es su proteica capacidad de crear literatura, como han demostrado durante los recientes 40 a\u00f1os, en una lucha lejos de estar perdida.<\/p>\n<p>Liliana Ancalao se encuentra\u00a0<q>en el medio de dos lenguas<\/q>. El mapuzungun es\u00a0<q>el idioma para convocar a las fuerzas en la intimidad del amanecer. El idioma para guardar. Para callar<\/q>. Encontr\u00f3 en el \u201ccastilla\u2019\u201d la posibilidad de expresar la profundidad que la inundaba,\u00a0<q>y la nostalgia de mi cosmovisi\u00f3n me llev\u00f3 por el camino a recuperar mi idioma<\/q>.<\/p>\n<p>As\u00ed, declara:\u00a0<q>Siento como mapuche, escribo en castellano y me autotraduzco, con torpeza, al idioma que me seduce con su inmensidad y profundidad azul<\/q>.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poes\u00eda mapuche: un renacimiento Hermann Bellinghausen La historia del pueblo mapuche es la de una negaci\u00f3n. Se dir\u00e1 que lo mismo pasa y ha pasado con todos los pueblos originarios del continente. S\u00ed, son 500 a\u00f1os de invasi\u00f3n y colonizaci\u00f3n permanente, hasta hoy que se le llama extractivismo. Antes fue cristianizaci\u00f3n, luego progreso. 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