{"id":30454,"date":"2022-12-07T13:30:33","date_gmt":"2022-12-07T19:30:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30454"},"modified":"2022-12-07T13:30:33","modified_gmt":"2022-12-07T19:30:33","slug":"1o-de-marzo-de-2001-en-el-zocalo-4-mil-jovenes-se-reunieron-para-escuchar-a-un-hombre-de-78-anos-hablar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30454","title":{"rendered":"1\u00ba de marzo de 2001 en el Z\u00f3calo, 4 mil j\u00f3venes se reunieron para escuchar a un hombre de 78 a\u00f1os hablar"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Saramagia<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">M\u00f3nica Mateos<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Primero que nada, agradecemos a la doctora Alma Delia Miranda, coordinadora de la C\u00e1tedra Extraordinaria Jos\u00e9 Saramago de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, por la invitaci\u00f3n que hizo a tres periodistas de\u00a0<em>La Jornada<\/em>\u00a0(Pablo Espinosa, Hermann Bellinghausen y quien esto escribe) para participar en el libro conmemorativo con el que nuestra\u00a0<em>alma mater<\/em>, la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, celebra el centenario del natalicio de Jos\u00e9 Saramago, un escritor excepcional que tanto am\u00f3 a nuestro pa\u00eds.<\/div>\n<p>Si bien cada una de las personas que admiran al Premio Nobel lusitano y que tuvieron la fortuna de conocerlo tendr\u00e1n su propio significado de lo que es la saramagia, en el texto que se incluye en el libro cuento lo que fue para m\u00ed vivir como reportera la cobertura de varias visitas del autor a la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Mi jefe, Pablo Espinosa, me asign\u00f3 la misi\u00f3n de seguir a Saramago en varias de sus actividades, en especial durante todo un d\u00eda, cuando el escritor nos visit\u00f3 en diciembre de 1999, hace exactamente 23 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, mi definici\u00f3n de saramagia se concret\u00f3 algunos meses despu\u00e9s, aquella tarde del 1\u00ba de marzo de 2001 en el Z\u00f3calo, cuando unas 4 mil personas se dieron cita en la Plaza de la Constituci\u00f3n, no para presenciar un mitin pol\u00edtico ni tampoco un concierto de rock. Ah\u00ed se reunieron miles de j\u00f3venes, en su mayor\u00eda s\u00f3lo para escuchar a un hombre de 78 a\u00f1os hablar de literatura y sus certezas.<\/p>\n<p>Ah\u00ed defin\u00ed la saramagia como el poder que tuvo el autor de\u00a0<em>Ensayo sobre la lucidez<\/em>\u00a0para inspirar y sembrar ideas humanistas en quienes tuvieron oportunidad de escucharlo defender sus convicciones.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si cada pa\u00eds donde admiran a don Jos\u00e9 tenga su saramagia distintiva, pero aqu\u00ed en M\u00e9xico, \u00e9sta proviene de los intensos momentos de comuni\u00f3n que el escritor vivi\u00f3 con sus lectores, al grado que \u00e9l sol\u00eda contar a sus amigos que las claves de su vida, para describirlas a detalle en una biograf\u00eda, tendr\u00edan que ser cuando recibi\u00f3 el premio Nobel de Literatura, en 1998, y las muestras de fervor que su p\u00fablico mexicano le obsequi\u00f3 siempre.<\/p>\n<p>Los detalles de aquella inolvidable tarde-noche de marzo de 2001 los pueden leer en el libro que precisamente tom\u00f3 el nombre de mi texto,\u00a0<em>Saramagia<\/em>, lo cual tambi\u00e9n agradezco a los editores.<\/p>\n<p>Lo mejor de todo es que hace unos d\u00edas, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, volv\u00ed a presenciar la saramagia durante el homenaje que la feria organiz\u00f3 para celebrar el centenario de don Jos\u00e9: Pilar del R\u00edo, la novia eterna de nuestro amado escritor, nos record\u00f3 que las cenizas del Nobel reposan en Lisboa, bajo un olivo que fue tra\u00eddo de su tierra natal Azinhaga y que ah\u00ed se lee un epitafio sacado de su libro\u00a0<em>Memorial del convento<\/em>\u00a0que dice:\u00a0<q>No subi\u00f3 a las estrellas porque pertenec\u00eda a la tierra<\/q>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Despu\u00e9s de eso, Pilar le cont\u00f3 al p\u00fablico muchas historias acerca de lo que pensaba y cre\u00eda Saramago; por ejemplo, que para \u00e9l la democracia no era votar cada cuatro a\u00f1os y que no se vale delegar todo en personas que consideramos capacitadas para que nos gobiernen, es decir, que los ciudadanos tenemos que ser activos todos los d\u00edas y que, por eso, los libros de Saramago reclaman la dignidad y reclaman el poder, pero el poder c\u00edvico, el poder de todos nosotros, simples mortales, que es lo que hace posible que tengamos buenos o malos gobiernos.<\/p>\n<p>El p\u00fablico estaba hinoptizado escuch\u00e1ndola. Entonces, me pareci\u00f3 que era el mism\u00edsimo Saramago el que estaba hablando, porque en la mirada de Pilar hab\u00eda esa misma chispa que aparec\u00eda en los ojos de don Jos\u00e9 cuando le hablaba sobre todo a sus j\u00f3venes lectores y les dec\u00eda cosas como esto:<\/p>\n<p><q>Nos han dicho que nos amemos los unos a los otros, pero no lo hemos hecho nunca. No se ha podido y no se podr\u00e1 jam\u00e1s. Pero si en lugar de eso nos hubieran dicho que lo esencial es que nos respetemos los unos a los otros, entonces, quiz\u00e1 alguna cosa habr\u00eda podido cambiar en nuestra forma de vivir. La \u00fanica victoria sustancial que necesitamos hoy para llegar a ma\u00f1ana es no resignarnos, y pensar que la prioridad absoluta, tanto de gobernantes como de ciudadanos, es el ser humano.<\/q><\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3 de hablar Pilar del R\u00edo en la FIL, un muchacho que estaba entre el p\u00fablico segu\u00eda en trance y despu\u00e9s dijo:\u00a0<q>\u00a1Ella es genial!<\/q><\/p>\n<p>Luego pens\u00e9 en el olivo en el que ahora se ha convertido Saramago y cuando busqu\u00e9 qu\u00e9 simboliza ese \u00e1rbol me emocion\u00e9 y sorprend\u00ed, porque los olivos representan la longevidad e inmortalidad, ya que pueden vivir m\u00e1s de 2 mil a\u00f1os; para algunos poetas y artistas tambi\u00e9n simbolizan la resistencia y la renovaci\u00f3n, porque un olivo es capaz de soportar condiciones adversas. Tambi\u00e9n simbolizan la prosperidad y la fertilidad por su abundancia de flores y frutos.<\/p>\n<p>Pilar es el mayor de los frutos de ese enorme \u00e1rbol, que adem\u00e1s sigue sembrando semillas por doquier. Creo que todos los que hemos sido tocados por la literatura y las palabras de Jos\u00e9 Saramago somos parte de ese olivo que no deja de florecer. Esas abundantes ideas humanistas son ya inmortales.<\/p>\n<p>Esa es y seguir\u00e1 siendo por muchos siglos m\u00e1s nuestra saramagia.<\/p>\n<p>Texto le\u00eddo en la presentaci\u00f3n del libro editado por la UNAM, el Instituto Cam\u00f5es y Grano de Sal.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saramagia M\u00f3nica Mateos Primero que nada, agradecemos a la doctora Alma Delia Miranda, coordinadora de la C\u00e1tedra Extraordinaria Jos\u00e9 Saramago de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras, por la invitaci\u00f3n que hizo a tres periodistas de\u00a0La Jornada\u00a0(Pablo Espinosa, Hermann Bellinghausen y quien esto escribe) para participar en el libro conmemorativo con el que nuestra\u00a0alma mater, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":30455,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30454","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30454"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30456,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30454\/revisions\/30456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/30455"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}