{"id":30479,"date":"2022-12-08T13:50:50","date_gmt":"2022-12-08T19:50:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30479"},"modified":"2022-12-08T13:50:50","modified_gmt":"2022-12-08T19:50:50","slug":"lo-tuyo-estimado-hector-fue-la-escena-en-los-anos-cincuenta-aun-estudiabas-la-secundaria-y-debutaste","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=30479","title":{"rendered":"Lo tuyo, estimado\u00a0H\u00e9ctor, fue la escena: en los a\u00f1os cincuenta, a\u00fan estudiabas la secundaria y debutaste"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cinexcusas<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Luis Tovar <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">H\u00e9ctor Bonilla o la clara vocaci\u00f3n<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>Lo tuyo, estimado\u00a0H\u00e9ctor, fue la escena: a mediados de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado, cuando a\u00fan estudiabas la secundaria, debutaste como actor. Estoy seguro de que ese primer papel representado te hizo sentir que ah\u00ed, frente al p\u00fablico, estabas en tu elemento, pues cuando cursabas la preparatoria seguiste actuando, y poco m\u00e1s adelante, mientras cursabas la carrera de Derecho, te inscribiste en la Escuela Nacional de Teatro de Bellas Artes y seguiste acumulando puestas en escena hasta sumar, seg\u00fan tus bi\u00f3grafos, algo as\u00ed como ciento cuarenta obras.<\/p>\n<p>Lo anterior te convirti\u00f3, para decirlo con la expresi\u00f3n cari\u00f1osa del gremio, en un\u00a0<i>animal de teatro\u00a0<\/i>de pura cepa; sin embargo, no estabas destinado a quedarte s\u00f3lo en los tablados y tan pronto como en 1962, a tus veintitr\u00e9s a\u00f1os, debutaste cinematogr\u00e1ficamente en\u00a0<i>J\u00f3venes y bellas<\/i>, una de esas pel\u00edculas en las que, con dedito admonitorio y bastante candidez, se dirim\u00edan algunos t\u00f3picos del cambio generacional de los a\u00f1os sesenta. Algo similar puede afirmarse de\u00a0<i>Patsy, mi amor\u00a0<\/i>(1968), en la que tambi\u00e9n participaste, igualmente con un papel discreto.<\/p>\n<p>Con el cambio de d\u00e9cada, para ti cambiar\u00eda tambi\u00e9n esa condici\u00f3n pero, sobre todo, la naturaleza del cine con el que te diste a conocer masivamente: de los a\u00f1os setenta son\u00a0<i>El cambio\u00a0<\/i>(1971),<i>\u00a0El monasterio de los buitres\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Meridiano 100<\/i>, ambas de 1973. Sin hacer menos a las dos primeras, en las que interpretaste a personajes radicalmente alejados de aquel cine m\u00e1s bien chabacano \u2013un defensor del medio ambiente\u00a0<i>avant la lettre\u00a0<\/i>y un monje homosexual\u2013, la tercera es la que, adem\u00e1s de darte tu primer Ariel como mejor actor, puso de manifiesto que tambi\u00e9n escrib\u00edas argumentos y el de esta cinta, a su vez, dej\u00f3 clara desde entonces una postura pol\u00edtica y social que no abandonar\u00edas nunca, sin que eso te llevara a ninguna suerte de \u201carte program\u00e1tico\u201d. Por medio de ese guerrillero de<i>\u00a0Meridiano 100<\/i>, no casualmente llamado\u00a0<i>el Rojo<\/i>, definiste cu\u00e1l era tu postura respecto de los polos ideol\u00f3gicos en aquel entonces tan marcados y en pugna, hoy rebautizados pero igual de irreconciliables, y planteaste cr\u00edticas puntuales que, bien mirado y con las obligadas diferencias contextuales, no han perdido vigencia.<\/p>\n<p>Doy un salto en el tiempo para abundar en lo anterior, pues no es casual que la \u00fanica cinta dirigida por ti,\u00a0<i>M\u00f3nica y el profesor\u00a0<\/i>(2002), tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en esencia consista en un di\u00e1logo entre una joven y adinerada mujer perteneciente a ese grupo social que, creyendo no tener ninguna ideolog\u00eda suelen tenerla de derecha, y un maduro maestro universitario que siempre ha sido de izquierdas. Por supuesto, de inmediato vienen a la memoria dos de tus personajes cuya brevedad no les resta fuerza: uno, el padre de familia preocupado por la suerte de sus hijos que participan en el movimiento estudiantil de 1968 \u2013en\u00a0<i>Rojo amanecer<\/i>, de 1989, que coprodujiste y te dio tu segundo Ariel\u2013, y dos, el viejo amigo de un fot\u00f3grafo que pierde la conciencia en el\u00a0<i>halconazo\u00a0<\/i>de 1971 y la recupera veinte a\u00f1os despu\u00e9s, y que le explica a \u00e9ste los cambios habidos en el espectro sociopol\u00edtico nacional y mundial \u2013en\u00a0<i>El bulto<\/i>, de 1991.<\/p>\n<p>Entre esta \u00faltima cinta y\u00a0<i>Meridiano 100<\/i>\u00a0transcurrieron dos d\u00e9cadas, precisamente, y tu filmograf\u00eda se hizo numerosa \u2013<i>El cumplea\u00f1os del perro<\/i>,\u00a0<i>Mar\u00eda de mi coraz\u00f3n<\/i>,<i>\u00a0Cr\u00f3nica de un desayuno<\/i>&#8230;\u2013, lo mismo que tu abundante presencia en el teatro y, hay que decirlo, tambi\u00e9n en telenovelas, de las que hiciste una treintena. Dabas la impresi\u00f3n de no parar jam\u00e1s: estamos hablando de algo as\u00ed como doscientos personajes, entre televisi\u00f3n, teatro y cine, a lo largo de m\u00e1s de seis d\u00e9cadas, y todav\u00eda te diste tiempo, hace un lustro, de integrar la Asamblea Constituyente de Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Hablo al principio de tu clara vocaci\u00f3n, pero no estar\u00edan completas estas l\u00edneas si dejara de mencionar tus convicciones, claramente human\u00edsticas, progresistas y de izquierda, y lo que saben todos aquellos que te conocieron: tu inmensa generosidad. Por todo eso gracias, querido H\u00e9ctor Bonilla.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinexcusas Luis Tovar H\u00e9ctor Bonilla o la clara vocaci\u00f3n Lo tuyo, estimado\u00a0H\u00e9ctor, fue la escena: a mediados de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado, cuando a\u00fan estudiabas la secundaria, debutaste como actor. 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